Dos expertos migratorios creen que el año 2026 será marcado por mayor incertidumbre para los salvadoreños que se encuentran en Estados Unidos debido a una posible cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) y al posible aumento de exigencias y controles migratorios.
El director de la organización Agenda Migrante, César Ríos, aseguró a Diario El Mundo que espera que este año sea de «más incertidumbre» y más exigencia migratoria. Asimismo, cree que se puede esperar mayor cantidad de operativos internos y laborales que generen «más presión» para que los migrantes se regularicen o abandonen el país.
Ríos advierte que el clima migratorio general podría ser impactado por los planes de ampliación de las «capacidades para detenciones» que permitan «acelerar deportaciones».
«Yo esperaría un 2026 con más incertidumbre y más exigencia para la población migrante: más operativos internos, más controles laborales y más presión para que la gente se regularice o salga del país. Para salvadoreños, el tema clave es el calendario del TPS: hoy está vigente hasta el 9 de septiembre de 2026, y eso obliga a planificar desde ya opciones alternas». César Ríos, director de Agenda Migrante.
Por su parte, la experta migratoria Celia Medrano señala que «no han indicios claros de que el TPS para El Salvador no fuese cancelado» en septiembre de año, mes en que vence la prórroga otorgada en enero del año pasado por el gobierno de Joe Biden.
Al contrario, considera que las señales indican que «El Salvador sería de los próximos países» en los que se anunciará la cancelación del TPS porque las aparentes buenas relaciones entre ambos gobiernos «no parecen traducirse en un trato diferente para migrantes salvadoreños».
«Las aparentes buenas relaciones entre el Gobierno de Trump y el Gobierno salvadoreño no parecen traducirse en un trato diferente para migrantes salvadoreños en Estados Unidos al trato que están recibiendo miles de migrantes originarios de otros países». Celia Medrano, experta migratoria.
Medrano también critica que, de parte del Gobierno salvadoreño, no se conocen iniciativas que aboguen por el respeto de los derechos de los connacionales que permanecen en Estados Unidos y que pudieran concluir en una nueva extensión del TPS.
Para Ríos, en estos meses previos en que el Gobierno estadounidense debe evaluar el TPS para los salvadoreños, se verán señales más claras de qué se espera, aunque recomienda que en caso de una extensión del TPS los connacionales deben cuidar su elegibilidad en el programa y que no deben improvisar, sino buscar asesorías serias, además de tener a la mano documentos como pruebas de arraigos y un plan familiar de emergencia.
Ante una línea marcada que orienta hacia más detenciones, más deportaciones y menos flexibilidad en protección internacional por medidas humanitarias, Medrano sugiere que los beneficiarios del TPS apliquen a otros programas o agilicen su regularización.
El TPS ha acogido a los salvadoreños desde 2001 y fue prorrogado antes que el presidente Donald Trump asumiera el poder en Estados Unidos en enero de 2025.
