No todos los casos de violencia laboral empiezan con gritos o amenazas directas. Muchas veces las agresiones se presentan de forma sutil y progresiva, lo que hace que las víctimas tarden en reconocer que están siendo maltratadas.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, especialistas del Centro de Atención Legal y Psicosocial de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) alertan sobre algunas señales tempranas que pueden indicar violencia en el trabajo.
La psicóloga Rhina Juárez explica que muchas mujeres llegan al centro con ansiedad, estrés extremo o problemas de autoestima sin haber identificado el origen laboral del problema.
“En muchos casos las mujeres no reconocen que están viviendo violencia, porque estas prácticas han sido normalizadas en los espacios laborales”, explica.
Estas son algunas señales de alerta.
1. Humillaciones o gritos frente a otros compañeros
La descalificación pública es una de las formas más comunes de violencia laboral.
Puede incluir gritos, burlas, críticas constantes o comentarios que buscan ridiculizar a la persona frente al resto del equipo.
2. Sobrecarga laboral injustificada
Otra señal frecuente es asignar tareas excesivas o responsabilidades que no corresponden al puesto.
Esto puede utilizarse como forma de presión o castigo.
3. Amenazas constantes de despido
Cuando un jefe utiliza el miedo al despido como mecanismo de control, se genera un ambiente laboral de intimidación.
Esto provoca altos niveles de estrés y temor en las personas trabajadoras.
4. Aislamiento o exclusión del equipo
Excluir a una persona de reuniones, información importante o decisiones relacionadas con su trabajo también puede ser una forma de hostigamiento.
Este tipo de prácticas buscan debilitar la posición de la víctima dentro de la organización.
5. Ataques a la dignidad personal
Comentarios sobre la apariencia, la vida personal o insinuaciones ofensivas también constituyen violencia laboral.
Según el Código de Trabajo de El Salvador, actos que lesionen gravemente la dignidad o los principios morales de una persona trabajadora pueden ser causal para terminar la relación laboral con responsabilidad para el patrono.
Buscar ayuda
Desde ORMUSA señalan que identificar estas señales es el primer paso para detener la violencia.
“Cuando las mujeres logran ponerle nombre a lo que están viviendo, pueden comenzar a buscar apoyo legal y psicológico”, señala Juárez.
Las especialistas recomiendan documentar las situaciones, buscar orientación y acudir a organizaciones o instituciones que puedan brindar acompañamiento.
Reconocer la violencia laboral no solo es una forma de proteger los derechos individuales, sino también de avanzar hacia espacios de trabajo más dignos para todas las personas.
Si necesitas ayuda puedes acudir al Centro de Atención Legal y Psicosocial de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) y contactarte al 2265-5829 o 7989-4378.

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