El Ministerio de Salud confirmó este jueves 11 casos de sarampión en El Salvador y anunció el inicio de una campaña nacional de vacunación a partir de este viernes 10 de abril, en respuesta al aumento de contagios en la región.
El ministro de Salud, Francisco Alabi, detalló que todos los casos detectados son importados —principalmente de Guatemala y México— y que no existe transmisión local.
“Tenemos 11 casos confirmados, ninguno de transmisión local”, aseguró el funcionario, quien añadió que ocho pacientes ya fueron dados de alta y tres continúan en observación, todos fuera de peligro.
Además, cerca de 200 personas permanecen bajo vigilancia epidemiológica durante un periodo de hasta 21 días, que corresponde al tiempo de incubación del virus.
La campaña de vacunación estará dirigida a toda la población, pero hará énfasis en niños de entre 6 y 11 meses de edad, a quienes se les aplicará una “dosis cero” como refuerzo adicional. Las autoridades prevén alcanzar a unos 30,000 menores mediante jornadas casa por casa y en unidades de salud.

Una enfermedad altamente contagiosa
El refuerzo de medidas ocurre en un contexto regional complejo. En las Américas ya se reportan más de 14,000 casos de sarampión, una enfermedad que especialistas describen como una de las más contagiosas.
La pediatra y vicepresidenta de la Asociación de Pediatría de El Salvador (Asopedes), Lourdes Dueñas, explicó este jueves en la entrevista de Frente a Frente, que una persona infectada puede transmitir el virus hasta a 18 personas susceptibles, lo que obliga a mantener coberturas de vacunación superiores al 95 % para evitar brotes.
“El riesgo está alto porque lo tenemos cerca”, advirtió.
Por su parte, la pediatra y presidenta de Asopedes, Ingrid Lizama, señaló que el sarampión se transmite por el aire, a través de pequeñas gotitas respiratorias, lo que facilita su propagación incluso antes de que aparezcan los síntomas.
Síntomas y señales de alerta
El sarampión suele iniciar con fiebre alta —que puede superar los 40 grados—, acompañada de tos, secreción nasal y ojos rojos.
Posteriormente, aparece una erupción cutánea característica que inicia en el rostro y se extiende hacia el resto del cuerpo. También pueden observarse pequeñas manchas blancas dentro de la boca.
Según las especialistas, una persona puede contagiar desde cuatro días antes de presentar síntomas hasta cuatro días después de la aparición del sarpullido.
Las autoridades recomiendan acudir de inmediato a un centro de salud ante estos signos para evitar complicaciones y cortar posibles cadenas de transmisión.
Riesgos y prevención
Aunque en muchos casos es una enfermedad autolimitada, el sarampión puede generar complicaciones graves como neumonía, ceguera o encefalitis, especialmente en niños no vacunados.
Además, expertos advierten sobre un efecto conocido como “amnesia inmunológica”, en el que el virus debilita las defensas del organismo frente a otras enfermedades.
El ministro Alabi destacó que El Salvador mantiene altas coberturas de vacunación —98.4 % en la primera dosis y 96.6 % en la segunda—, lo que reduce el riesgo de un brote local.
No obstante, insistió en que la vacunación sigue siendo la principal herramienta de protección y llamó a la población a completar los esquemas. En el año 1996, El Salvador había atendido su último caso de sarampión, tras la última epidemia de 1989 que dejó a 200 niños menores de cinco años muertos y una afectación de más de 10,000 personas.

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