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  •  La Unión Europea respalda a Dinamarca y advierte sobre escalada arancelaria de Trump por Groenlandia

     La Unión Europea respalda a Dinamarca y advierte sobre escalada arancelaria de Trump por Groenlandia

    La Unión Europea expresó el sábado su «total solidaridad» con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia, luego del anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles del 10 % a ocho países europeos a partir del 1 de febrero como represalia por su presencia militar en Groenlandia.

    La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió sobre una “peligrosa espiral” de medidas comerciales si se da una respuesta simétrica desde Europa. En un comunicado conjunto con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, Von der Leyen reiteró que la UE “seguirá unida, coordinada y defendiendo su soberanía”.

    “Los aranceles afectarían negativamente a las relaciones transatlánticas. La UE está con Dinamarca y con el pueblo de Groenlandia en total solidaridad”, afirmó Von der Leyen.

    Bruselas recordó que las maniobras militares en Groenlandia –que provocaron la reacción de Trump– fueron anunciadas con anticipación por Dinamarca y otros países europeos, y están orientadas a reforzar la seguridad en el Ártico, “sin representar una amenaza para nadie”.

    Reunión de emergencia

    Fuentes diplomáticas confirmaron la convocatoria de una reunión extraordinaria de embajadores de los 27 Estados miembro este domingo, para coordinar una respuesta ante la medida estadounidense.

    La Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, fue más allá al advertir que: “Rusia y China deben estar disfrutándolo, porque son quienes se benefician de las divisiones entre aliados”.

    Kallas subrayó que si la seguridad en Groenlandia está en juego, el foro adecuado para tratarlo es la OTAN, no medidas unilaterales. Alertó que los aranceles podrían empobrecer tanto a Europa como a EE.UU. y desviar la atención del “objetivo principal: detener la guerra de Rusia contra Ucrania”.

    Por su parte, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, aseguró que las medidas de Trump “no ayudan a garantizar la seguridad en el Ártico”, sino que “envalentonan a nuestros enemigos comunes”. Reafirmó que Groenlandia “no se vende” y exigió respeto a su soberanía e integridad territorial.

    “Ninguna amenaza ni arancel puede cambiar eso”, subrayó Metsola.

    El trasfondo: Groenlandia y los intereses estratégicos

    Trump anunció que, además del 10 % inicial, los aranceles subirán a 25 % en junio y se mantendrán hasta que se llegue a un acuerdo para la “compra total” de Groenlandia, un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca.

    Los países afectados por los nuevos aranceles son: Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, todos involucrados en la “Operación Resistencia Ártica”, ejercicios militares impulsados por Dinamarca para reforzar su presencia en la isla frente a la creciente competencia geopolítica.

    Trump considera este despliegue una «amenaza a la seguridad mundial» y sostiene que solo EE.UU. puede “proteger adecuadamente” el Ártico frente a Rusia y China.

    Ante situaciones similares en el pasado, la Comisión Europea ha recordado que la política comercial es competencia exclusiva de Bruselas, lo que impide a terceros países imponer aranceles directamente contra Estados miembro.

    “La Comisión responderá de manera adecuada, como siempre lo hace, ante cualquier medida tomada contra uno o varios de nuestros Estados miembro”, explicó Olof Gill, portavoz de Comercio de la Comisión, el pasado octubre.

    Aunque Estados Unidos no puede aplicar aranceles dirigidos específicamente a países como Dinamarca, sí podría hacerlo de forma indirecta, afectando sectores clave, como el aceite de oliva en España, mediante aranceles a productos representativos.

     

  • Trump impone aranceles a ocho países europeos y advierte sobre amenaza global en Groenlandia

    Trump impone aranceles a ocho países europeos y advierte sobre amenaza global en Groenlandia

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado un nuevo paquete arancelario del 10 % contra ocho países europeos en respuesta al despliegue militar en Groenlandia, isla que Washington busca anexar como parte de su estrategia de seguridad nacional.

    Los aranceles, que entrarán en vigor el 1 de febrero, afectarán a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, y serán elevados al 25 % a partir del 1 de junio si no se alcanza un acuerdo con estos países para “la compra total y completa” del territorio ártico, afirmó el mandatario en su plataforma Truth Social.

    Trump calificó las maniobras conjuntas europeas, conocidas como Operación Resistencia Ártica, como una “amenaza para la seguridad del planeta”. La iniciativa, liderada por Dinamarca –nación a la que pertenece Groenlandia–, cuenta con el respaldo de los países europeos mencionados por el presidente estadounidense.

    “El despliegue en Groenlandia ha generado una situación muy peligrosa para la seguridad y la supervivencia de nuestro planeta”, sostuvo Trump, quien además acusó a estos países de “poner en juego un nivel de riesgo insostenible” y defendió que su decisión busca evitar una escalada internacional.

    Trump insiste en que solo Estados Unidos, bajo su liderazgo, puede proteger la isla de las amenazas de China y Rusia, al considerar que “Dinamarca está absolutamente indefensa”, ironizando que su única defensa son “dos trineos tirados por perros, y uno de ellos es nuevo”.

    La Casa Blanca aclaró que el despliegue europeo no modifica los planes de anexión. En paralelo, el ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, anunció la formación de un grupo de trabajo de alto nivel con Estados Unidos para buscar una “solución común” a las discrepancias.

    Trump, que habla de Groenlandia como un “territorio sagrado”, sostiene que la isla es vital para la operatividad total de la Cúpula Dorada, un sofisticado sistema de defensa regional que, según él, protege incluso a Canadá y solo funcionaría con Groenlandia bajo control estadounidense.

    Al finalizar su declaración, el presidente extendió una oferta de diálogo a Dinamarca y a los países europeos involucrados, bajo sus propios términos. “A pesar de todo lo que hemos hecho por ellos durante décadas, Estados Unidos está abierto a negociar de inmediato”, expresó.

     

  • Muertos por manifestaciones en Irán se eleva a casi 2,000, Trump cierra diálogo y exige frenar represión

    Muertos por manifestaciones en Irán se eleva a casi 2,000, Trump cierra diálogo y exige frenar represión

    Estados Unidos canceló toda vía diplomática con Irán y recrudeció sus amenazas de una posible intervención militar, en respuesta a la represión contra manifestantes que ha dejado cerca de 2,000 muertos, según denunció una ONG estadounidense.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la suspensión de cualquier reunión con funcionarios iraníes, mientras continúen los “asesinatos sin sentido” de manifestantes. “¡Patriotas iraníes, sigan protestando! ¡Tomen el control de sus instituciones! Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio”, escribió Trump en su red Truth Social, donde también afirmó que “la ayuda está en camino” y cerró su mensaje con el lema “Make Iran Great Again”.

    La medida ocurre tras intentos del canciller iraní, Abás Araqchi, de contactar al enviado especial de Trump, Steve Witkoff, para bajar la tensión, según reveló el medio Axios. No obstante, el gobierno estadounidense endureció su postura y anunció un arancel del 25 % a países que mantengan vínculos comerciales con Teherán.

    En respuesta, el ministro de Defensa de Irán, Aziz Nasirzadeh, advirtió que enfrentarán cualquier agresión con “más decisión”, asegurando que el país está listo para defenderse “hasta la última gota de sangre” y que Estados Unidos encontrará una respuesta “atroz” si ataca. A estas declaraciones se sumó Rusia, aliada de Irán, que alertó sobre “funestas consecuencias” para la seguridad global.

    La organización Human Rights Activists (HRA), con sede en EE.UU., reportó este martes la muerte confirmada de 1,850 personas, incluidos 9 menores, durante 17 días de protestas. Además, se registran más de 16,700 detenciones, mientras que otras fuentes opositoras, como la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), elevan los fallecidos hasta 3,000 y denuncian el uso de armas de guerra contra civiles.

    Las ONG señalan que el apagón digital impuesto por el régimen —el más prolongado en la historia iraní— busca ocultar “graves violaciones de derechos humanos”.

    A pesar de una leve reducción militar en Teherán y el retorno parcial de llamadas y actividad comercial, los testigos describen algunas zonas como “auténticas áreas de guerra”.

    En medio de esta crisis, al menos una decena de países europeos, entre ellos España, Alemania, Reino Unido, Francia, Países Bajos e Italia, convocaron a embajadores iraníes para expresar su condena. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, exigió el fin inmediato de la violencia, mientras la secretaria británica de Exteriores, Yvette Cooper, anunció sanciones a sectores clave como energía y finanzas. Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la Unión Europea propondrá nuevas sanciones contra los responsables de la represión.

     

     

  • Trump apoya el proyecto de ley que prevé aranceles del 500% a los países que apoyen a Rusia

    Trump apoya el proyecto de ley que prevé aranceles del 500% a los países que apoyen a Rusia

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su apoyo al proyecto de ley que prevé la imposición de aranceles del 500 por ciento sobre aquellos países que apoyen a Rusia, como China, India y Brasil, en un intento por presionar a Moscú para que ponga fin a la invasión de Ucrania, que se acerca ya a su cuarto año.

    El senador Lindsey Graham ha informado de que la medida ya cuenta con la aprobación del presidente y ha destacado que se trata de una legislación «de vital importancia» para abordar la guerra.

    «Tras una reunión productiva con Trump en la que hemos abordado diversos asuntos, ha dado luz verde al proyecto bipartidista de ley de sanciones en el que llevo meses trabajando junto a mis colegas», expresó Graham en un comunicado difundido en redes sociales.

    En este sentido, ha resaltado que esta postura llega «en un buen momento, a medida que Ucrania hace concesiones para lograr la paz con (Vladimir) Putin, que sigue asesinando a gente inocente», según recoge el comunicado.

    La Ley de Sanciones contra Rusia de 2025, que cuenta con el respaldo tanto de republicanos como de demócratas, está diseñada para que Trump pueda poner en marcha las medidas necesarias que lleven al «aislamiento sin precedentes» de Rusia y «castigar» así a las mayores economías globales que sigan haciendo negocio con Moscú.

    Esta medida podría llevar a Washington a imponer gravámenes del 500 por ciento sobre todos los bienes importados de países señalados por adquirir petróleo ruso o productos derivados, además de uranio. «Esto va a estrangular a Rusia a nivel económico y evitará que otros países socaven las sanciones estadounidenses», ha explicado Graham. Además, aseguró a que «permitirá a Trump castigar a todos aquellos que busquen crudo ruso barato y que estén contribuyendo a la maquinaria de guerra de Putin».

    La votación podría tener lugar la próxima semana en la Cámara de Representantes. La decisión llega a medida que aumenta la presión estadounidense sobre Moscú.

    El miércoles por la mañana, las fuerzas estadounidenses abordaron un petrolero que intentaba transportar petróleo venezolano sancionado a Rusia.

  • La guerra comercial de Trump tensa el comercio global e impacta en los bolsillos en EE.UU.

    La guerra comercial de Trump tensa el comercio global e impacta en los bolsillos en EE.UU.

    La guerra comercial lanzada este año por el presidente estadounidense, Donald Trump, ha generado incertidumbre en mercados y empresas, mermado el poder adquisitivo de los estadounidenses, elevado la tensión entre China y EE.UU y puesto contra las cuerdas el sistema que ha regido el comercio internacional durante décadas.

    El líder republicano, que ya puso en marcha medidas proteccionistas durante su primer mandato (2017-2021), anunció el pasado 2 de abril una batería de aranceles con el argumento de invertir el saldo comercial con otros países, elevar la recaudación y lograr que las fábricas deslocalizadas volviesen a EE.UU.

    Ese día, la Casa Blanca impuso aranceles a más de 180 países, muchos de ellos amigos y aliados de Washington: un gravamen generalizado del 10 % y tasas adicionales, mal llamados «recíprocas», especialmente elevadas a aquellos países con un gran superávit comercial con EE.UU.

    Tras varios días de turbulencias en los mercados financieros, Trump dio marcha atrás: congeló los aranceles adicionales y abrió un periodo de negociación que culminó en acuerdos con varias de las principales economías del mundo. EE.UU. accedía a dejar los aranceles definitivos en torno al 10 % a cambio de concesiones.

    En el caso de la Unión Europea, por ejemplo, la compra de gas y petróleo a EEUU, además de hacer importantes inversiones en ese país. En el de Japón, abrir su mercado a más productos agrícolas estadounidenses y hacer inversiones millonarias en EE.UU., en sectores como la energía, los semiconductores y la construcción naval.

    Escalada arancelaria con China

    Con China, la situación siguió un derrotero distinto: la tasa del 34 % impuesta por Washington el 2 de abril fue contestada enseguida por Pekín, lo que generó una escalada arancelaria que acabó situando los gravámenes de EE.UU. a los productos chinos en el 145 % y los de China a las importaciones estadounidenses en el 125 %.

    Tras múltiples rondas de negociaciones y una reunión entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, la primera y segunda economía mundial alcanzaron una tregua arancelaria que actualmente sitúa el gravamen promedio estadounidense para productos chinos entre el 29 y el 48 % y el porcentaje con el que Pekín grava las mercancías estadounidenses en torno al 30–35 %.

    Los expertos coinciden en que la tregua solo aplaza el problema de fondo. Julian Evans-Pritchard, de la consultora británica Capital Economics, sostiene que con el acuerdo, Pekín gana tiempo de nuevo «para desacoplarse a su propio ritmo», pero duda de que evite que el mundo siga «fracturándose en dos bloques rivales centrados en China y Estados Unidos».

    En la misma línea, el economista senior para Asia de Cesce Research, Rafael Loring, subraya que el choque entre ambas potencias no es solo arancelarios, sino el reflejo «de profundos desequilibrios estructurales y de modelos económicos divergentes».

    Aunque un desacoplamiento total sería «extremadamente dañino para ambas partes», China cuenta con importantes ventajas -entre ellas su papel en las cadenas globales de suministro, una mano de obra competitiva y una enorme escala de producción- para sostener con éxito un conflicto comercial prolongado, apunta en un artículo en la revista Política Exterior.

    La refriega Washington-Pekín sigue acarreando, según organismos internacionales o bancos centrales, un menor crecimiento, mayores presiones inflacionistas y una reconfiguración de las cadenas de suministro globales.

    Debido precisamente a las tensiones arancelarias, la Organización Mundial del Comercio (OMC) rebajó este octubre la previsión del crecimiento del comercio mundial para 2026 al situarla en un 0,5 % frente al 1,8 % pronosticado anteriormente.

    La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, reconoce que el sistema multilateral de comercio «atraviesa su momento más difícil en 80 años», pero defiende que sigue siendo «resiliente» y esencial para la estabilidad de la economía global.

    Aranceles como herramienta política

    La Casa Blanca ha utilizado los aranceles no solo con fines económicos, sino como herramienta de presión política. Trump los ha aplicado contra China por el fentanilo, contra México por la migración irregular, contra India por comprar petróleo ruso y contra Brasil por el procesamiento del expresidente Jair Bolsonaro, aliado de Trump.

    Aunque el acercamiento entre el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Trump desactivó los castigos arancelarios sobre la mayor economía de Latinoamérica, a nadie se le escapa que ese alivio también obedece al impacto de la guerra comercial en la subida de los precios en EE.UU.

    La semana pasada, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, atribuyó a los aranceles la persistencia de la inflación en torno al 3 %, lo que, añadió, deteriora el poder adquisitivo de los estadounidenses, quienes ya han castigado a Trump en las elecciones locales y estatales celebradas desde noviembre.

    A las rebajas de aranceles al vacuno, el café o las frutas de Brasil, se han unido otras a alimentos de países latinoamericanos afines a la Administración Trump, como Argentina, El Salvador, Ecuador o Guatemala en un intento de contener los precios en la cesta de la compra, el principal caballo de batalla en este tramo final de año de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre de 2026.

    A esto se suma un escenario potencialmente caótico en caso de que el Tribunal Supremo considere que gran parte de los aranceles impuestos por Trump se implementaron de manera ilegal, lo que obligaría a Washington a reembolsar a los entes exportadores entre 140.000 millones y un billón de dólares, según distintas estimaciones.

  • Trump defiende su gestión económica pese a marcado descenso de su popularidad

    Trump defiende su gestión económica pese a marcado descenso de su popularidad

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció la noche del miércoles un discurso televisado en el que defendió con énfasis su primer año desde su regreso a la Casa Blanca, asegurando que el país ha experimentado una transformación “de lo peor a lo mejor” gracias a sus políticas migratorias, arancelarias y económicas.

    Sin embargo, los últimos sondeos reflejan su nivel de aprobación más bajo desde enero.

    Durante su intervención, el presidente volvió a atacar a los inmigrantes y al gobierno de su antecesor, Joe Biden, afirmando que sus medidas han producido los mayores “cambios positivos” de la historia del país.

    “Los salarios están subiendo más rápido que la inflación”, aseguró, aunque los datos oficiales indican que las nóminas han crecido alrededor del 4 %, frente a una inflación del 3 %, diferencia que aún golpea el poder adquisitivo de millones de estadounidenses.

    La Reserva Federal ha atribuido parte de la presión inflacionaria a los aranceles impuestos por la actual administración desde abril, lo que ha agravado el encarecimiento del costo de vida.

    Popularidad en descenso La consultora Gallup ubica la aprobación presidencial en un 36 %, apenas dos puntos por encima del mínimo registrado durante su primer mandato, tras los disturbios en el Capitolio en enero de 2021.

    Una encuesta paralela de NPR, PBS y la Universidad Marista coloca su aprobación en un 38 %, con un creciente rechazo entre votantes rurales, una base clave en su victoria de 2024.

    Durante su discurso, Trump prometió derogar el sistema de salud conocido como “Obamacare” y establecer un nuevo programa de vivienda asequible.

    También sostuvo que el precio del galón de gasolina ha bajado a $2.50 en la mayoría del país, e incluso hasta $1.99 en algunos estados, aunque el promedio nacional se mantiene en torno a los $2.90, según datos oficiales.

    El mandatario volvió a asegurar que su administración ha logrado recortes en medicamentos de “400, 500 y hasta 600 %”, cifras que resultan imposibles matemáticamente y que ya ha repetido en ocasiones anteriores.

    Promesas militares y energía Trump anunció también un “dividendo del guerrero” de $1,776 para 1,450,000 miembros de las Fuerzas Armadas, en alusión al año de fundación de Estados Unidos. Además, afirmó que en los próximos 12 meses se inaugurarán 1,600 nuevas plantas eléctricas, lo que, según él, reducirá de forma drástica las tarifas eléctricas.

    Sin embargo, el aumento de consumo energético por centros de datos vinculados a inteligencia artificial ha provocado alzas significativas en los recibos de electricidad en varios estados.

    Pese a haber mencionado recientemente posibles ataques terrestres contra redes narcotraficantes en Venezuela y de acusar al régimen de ese país de apropiarse de activos estadounidenses, el presidente no hizo ninguna alusión a la situación venezolana durante su discurso.

    Días antes, su jefa de Gabinete, Susie Wiles, reconoció que cualquier intervención militar necesitaría autorización del Congreso. 

  • EE.UU. acusa a dictadura de Ortega de violar derechos humanos y laborales de los nicaragüenses

    EE.UU. acusa a dictadura de Ortega de violar derechos humanos y laborales de los nicaragüenses

    Estados Unidos señaló este martes que el régimen nicaragüense, liderado por Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, ha cometido violaciones sistemáticas a los derechos humanos y laborales, incluyendo confiscaciones arbitrarias de propiedades y la negación de entrada a ciudadanos a su propio país.

    En un comunicado divulgado por la embajada estadounidense en Managua, se advierte sobre “patrones preocupantes” en Nicaragua que afectan a la población, especialmente en áreas como el Estado de derecho, derechos laborales y libertades fundamentales.

    Según la delegación diplomática, la investigación estadounidense reveló testimonios y evidencias directas sobre violaciones, como el uso del sistema judicial como herramienta de represión. La embajada compartió estos testimonios en sus redes sociales, los cuales señalan que el régimen ha desmantelado instituciones democráticas y afectado la seguridad jurídica de ciudadanos y empresas.

    La Casa Blanca evalúa actualmente duplicar al 100 % los aranceles a Nicaragua, además de considerar su expulsión del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta), alegando que las políticas del régimen obstaculizan el comercio por sus prácticas “irrazonables” en derechos laborales y humanos.

    Uno de los testimonios recabados afirmó que en Nicaragua “los inversionistas enfrentan confiscaciones porque los tribunales se usan como armas de opresión” y que los impuestos funcionan como mecanismos de “extorsión”. Otro denunció que “está totalmente a la discreción —a voluntad del régimen de Ortega— quién puede operar y quién no”.

    Un tercer testimonio evidencia la represión: “Imaginate que un día salís de tu casa, dejás a tus hijos, a tu marido, a tu mujer, a tu madre o a tu padre, y te vas de viaje por cinco días y luego no podés volver a tu casa porque así lo ha decidido el gobierno”.

    Estas declaraciones fueron publicadas dos semanas después que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que Nicaragua, junto a Cuba y Venezuela, “ha sido tomada por narcoterroristas”.

    En febrero pasado, el secretario de Estado, Marco Rubio, calificó al régimen de Ortega como parte de una “dinastía familiar” que busca eliminar la iglesia católica y cualquier amenaza contra su poder. “Se ha convertido en una copresidencia donde han intentado erradicar todo lo religioso”, afirmó entonces Rubio.

     

  • Exportadores prevén que la eliminación de arancel impulse el comercio salvadoreño en EE. UU. en 2026

    Exportadores prevén que la eliminación de arancel impulse el comercio salvadoreño en EE. UU. en 2026

    La Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport) espera que la reducción arancelaria de un 10 % a una parte de las exportaciones salvadoreñas potencie el crecimiento de envíos a Estados Unidos el próximo año.

    La presidenta de la gremial, Silvia Cuéllar, reconoció este 4 de diciembre que Estados Unidos ha reportado una contracción de la demanda, una situación que ha perjudicado a los empresarios salvadoreños.

    “Estados Unidos ha tenido una contracción en la demanda, sí, hay una menor demanda hacia nuestros productos, pero nosotros esperamos que el otro año esto vaya resolviéndose, incluso como ya se anuncia la deducción del 10 %, ahí sí nos da una oportunidad de crecimiento”, puntualizó la líder empresarial.

    Los datos del Banco Central de Reserva (BCR) confirman que, entre enero y octubre de 2025, El Salvador exportó $1,776 millones hacia Estados Unidos, un 2.4 % por debajo de los $1,820 millones que se contabilizaron durante el mismo período el año pasado.

    Pese a esta situación, las exportaciones hacia el mercado estadounidense abarcan la mayor proporción del pastel, con un 31.2 % de los más de $5,692 millones a octubre.

    Por el contrario, los datos de la Oficina de Análisis Económico (Bea) del Departamento de Comercio de los Estados Unidos confirmaron un aumento de un 0.1 % de las exportaciones salvadoreñas en Estados Unidos entre enero y agosto de 2025, tras cerrar ese período con $1,609.6 millones.

    Coexport aseguró que El Salvador tendrá oportunidades que otros países no tienen con la reducción de aranceles, un factor que podrá ser aprovechado por los exportadores.

     

    Situación

    El director del Centro de Investigaciones Económicas de Guatemala, Hugo Maul, aseguró que a nivel mundial se mantiene la incertidumbre con el nuevo “estándar global”.

    El contexto global cambió con el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, quien, amparado bajo iniciativas en protección a la producción local, combate a la migración y al narcotráfico, inició con una serie de medidas comerciales que hicieron temblar al mundo.

    En abril de 2025, la Administración Trump confirmó la imposición arancelaria de un 10 % para las exportaciones salvadoreñas junto a otras 90 naciones en el mundo.

    Esta situación perjudica incluso a países como Guatemala y El Salvador, pese a tener sobre la mesa negociaciones positivas en la reducción arancelaria de un 10 %.

    “Al menos, desde la perspectiva guatemalteca, he entrevistado empresarios exportadores, la verdad es que la promesa está, el anuncio está, pero a ciencia cierta nadie sabe cómo va a empezar a funcionar o cómo va a empezar a funcionar”, puntualizó Maul.

    Maul indicó que esta incertidumbre provoca que muchos empresarios dejen “paradas” algunas inversiones o que, por otro lado, decidan no exportar porque los precios pueden cambiar a corto plazo.

    Coexport indicó que, pese a la incertidumbre, la demanda de algunos sectores desde Estados Unidos se mantendrá como alimentos, papel y cartón, así como el sector farmacéutico.

    “Hay ciertos productos que van a seguir teniendo esa demanda, nuestros salvadoreños que viven ahí (Estados Unidos) van a seguir queriendo nuestros productos”, añadió Cuéllar.

    La líder exportadora señaló la necesidad de tener “en el radar” la situación de Estados Unidos.

    No obstante, recalcó que hay retos y oportunidades en torno a la reducción arancelaria del 10 %.

    Hasta este momento, los empresarios desconocen a detalle qué productos estarán exentos de aranceles en su ingreso al mercado estadounidense. Según Coexport, si algún producto posee un 0 % otorga una ventaja para los exportadores salvadoreños pero, si por el contrario, se mantiene ese 10 %, se mantendrán las condiciones de competencia.

  • Trump sugiere que dejará expirar el T-MEC y buscará un nuevo acuerdo con México y Canadá

    Trump sugiere que dejará expirar el T-MEC y buscará un nuevo acuerdo con México y Canadá

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó este miércoles que posiblemente dejará expirar el T-MEC, tratado de libre comercio con México y Canadá, y buscará un nuevo acuerdo comercial con sus vecinos.

    «Vence en aproximadamente un año, y lo dejaremos vencer o tal vez lleguemos a otro acuerdo con México y Canadá», declaró Trump durante una rueda de prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

    «México y Canadá se han aprovechado de la situación. No los culpo porque teníamos gente estúpida al mando, mucha gente estúpida al mando», agregó en referencia al anterior Gobierno de Joe Biden.

    El T-MEC fue negociado durante el primer mandato de Trump y entró en vigor en 2020 en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que el republicano consideraba perjudicial para Estados Unidos.

    Los tres países deben revisar el tratado en 2026 y decidir si lo extienden por otros 16 años, hasta 2042, o si lo revisan de forma anual hasta 2036, cuando finalizaría el T-MEC.

    Durante su intervención, Trump defendió los aranceles que ha impuesto a sus vecinos norteamericanos, asegurando que estos están ayudando a mejorar los ingresos del país y a reducir la deuda nacional.

    El presidente hizo especial referencia a los aranceles a automóviles y autopartes que, según dijo, han provocado que empresas trasladen su producción a Estados Unidos.

    «No estarían aquí hoy si no tuviéramos aranceles, estarían construyendo sus plantas en México y otros lugares. Se van de México y de Canadá»

    El tratado entre los tres países contiene disposiciones modernas sobre comercio digital, propiedad intelectual, reglas laborales y medioambientales, así como estrictas normas de origen para la industria automotriz, buscando fortalecer la producción regional y mantener aranceles reducidos entre todas las partes.

    De acuerdo con centros de estudio, este tratado ha sido clave para la relación económica norteamericana, facilitando el flujo de bienes agrícolas e industriales, y estableciendo un marco legal que protege inversiones y derechos de los trabajadores.

    Analistas han advertido que la eventual expiración o renegociación del T-MEC podría afectar la estabilidad comercial en la región y reconfigurar las cadenas de suministro entre los tres países.

  • EE.UU. descarta recesión en 2026 y proyecta fuerte crecimiento

    EE.UU. descarta recesión en 2026 y proyecta fuerte crecimiento

    El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, descartó el domingo que la economía del país pueda entrar en recesión en 2026, pese a las presiones actuales en sectores clave. En una entrevista concedida al programa ‘Meet the Press’, de la cadena NBC, aseguró que los cimientos para un crecimiento sostenido ya han sido colocados.

    «Soy muy, muy optimista respecto a 2026. Hemos sentado las bases para una economía con un crecimiento muy fuerte y no inflacionario», expresó Bessent, al referirse a la actual política económica de la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    El titular del Tesoro admitió que algunas industrias, particularmente aquellas sensibles a las tasas de interés, están experimentando dificultades. Mencionó al sector inmobiliario como uno de los más afectados, pero recalcó que esto no representa una amenaza para toda la economía.

    “El sector inmobiliario enfrenta dificultades, y ciertos sectores han entrado en recesión, pero en general no vemos una recesión para 2026”, afirmó Bessent.

    Uno de los factores que impactó la economía en los últimos meses fue el cierre del Gobierno federal, que se extendió por 43 días, el más largo en la historia reciente del país, y que terminó el pasado 12 de noviembre. Pese a ello, el funcionario confía en la recuperación.

    Bessent resaltó que las políticas arancelarias y los recientes acuerdos comerciales firmados por Trump contribuirán a fortalecer la economía a mediano plazo. Entre ellos destacó el denominado “One Big, Beautiful Bill”, aprobado durante el verano, como un paquete de reformas clave.

    «Tengo mucha confianza en 2026, porque lo que vamos a ver es que el presidente ha cerrado acuerdos de paz, acuerdos fiscales y acuerdos comerciales», añadió el secretario del Tesoro.

    En materia de precios, Estados Unidos registró una inflación interanual del 3 % en septiembre, el último dato oficial disponible debido al cierre gubernamental. El control de la inflación se mantiene como una prioridad para la administración republicana.

    Como parte de las medidas para aliviar la presión sobre ciertos productos, Trump redujo el pasado jueves los aranceles a productos de Brasil, como carne bovina, vegetales, café y cacao, devolviendo el gravamen al 10 %, tras haberlo elevado anteriormente al 40 %.

    La Casa Blanca espera que estas decisiones fortalezcan las relaciones comerciales con América Latina y sirvan como estímulo para sectores estratégicos de la economía nacional.