La Asociación Salvadoreña de Agencias de Carga y Transitarios (ASAC) advirtió este martes de un incremento en el flete marítimo con China, uno de los mayores proveedores de El Salvador, a finales de 2025.
El presidente de la gremial, Mario Morán, aseguró que el incremento de este impuesto de transporte marítimo estaría empujado por la mayor demanda de productos chinos hacia la zona sur de América.
“Las tarifas de China bajaron bastante, ahorita están subiendo un 5 % y un 10 %, de allá para acá, más o menos por ahí ( a finales de año subirá) un 10 %, esperamos, aunque eso puede cambiar de un día para otro”, explicó Morán durante el evento de Expo Logística 2025, realizado junto a la Asociación de Agentes Aduaneros de El Salvador (ASODAA), la Asociación Alianza Empresarial para el Comercio Seguro-BASC, y la Asociación Salvadoreña de Operadores Logísticos y Almacenadoras (ASOLA).
La ASAC plantea que las empresas ubicadas en China se están moviendo a nuevos mercados en Europa y Latinoamérica para distribuir aquellos productos que no lograron ser vendidos en Estados Unidos, esto último por los aranceles dictados por el gobierno de Donald Trump.
Pese a la advertencia, Morán aseguró que esta variación puede estar sujeta a cambios debido a la situación del mercado internacional.
China se ha constituido como uno de los principales proveedores de bienes para El Salvador y le ha ganado de forma mínima terreno a las compras que el mercado hace a Estados Unidos.
Entre enero y julio de 2025, El Salvador importó $2,133.7 millones desde la República Popular de China, un 20.5 % de los más de $10,401.8 millones que se adquirieron durante el mismo período, según el Banco Central de Reserva (BCR).
Por su parte, las importaciones desde Estados Unidos rondaron los más de $2,726.9 millones, un 26.2 % del total.
Comercio con EE.UU.
ASAC aseguró que las tarifas de los fletes en general se han mantenido estabilizadas para El Salvador.
“En el comercio de China se ha mantenido más o menos, aunque para fin de año se espera que haya un poco de incremento, en la parte de comercio de China y Europa hacia EEUU, ha venido casi un 20 % de disminución de tarifas, aquí bajaron también, pero por el momento el mercado se ha más o menos estabilizado”, puntualizó Morán.
La gremial, que moviliza un 85 % de la carga en El Salvador, indicó que un contenedor que se dirige hacia la ciudad de Miami tiene un costo promedio de $3,400, mientras que a Nueva York ronda los $5,000 y a California $6,000.
Morán dijo que las tarifas se han mantenido desde inicios de años para El Salvador y recalcó que el más impactado ha sido China.
Por primera vez en 35 años, El Salvador adquirió oro para fortalecer sus reservas internacionales, un concepto con el cual los salvadoreños no están tan familiarizados, pero que es clave para el país cuando se enfrenta a graves crisis, como la ocurrida en 2020 con la pandemia de covid-19.
¿Qué son?
Las reservas internacionales netas (RIN) son activos externos a disposición inmediata y bajo control de las autoridades monetarias para satisfacer necesidades de financiamiento, es decir, es una especie de “ahorro” que los países tienen para cuando se enfrentan a crisis y requieren recursos para intervenir en el mercado a fin de mantener la confianza en la economía.
Las RIN pueden estar constituidas en oro monetario, derechos especiales de giro (DEG), garantías de préstamos o depósitos en bancos.
El común aceptado es que las reservas internacionales cubran por lo menos tres meses de importaciones antes de que un país, en medio de una crisis, tenga que recurrir a endeudamiento para cubrir los choques externos.
¿Cuánto tiene El Salvador?
De acuerdo con el BCR, las reservas netas de El Salvador sumaron $4,678.77 millones a julio pasado. Esto significó un incremento interanual de $1,641.7 millones (54 %) en comparación con igual período de 2024, o $439.63 millones más frente a junio de 2025. Esta cifra cubriría al menos tres meses de importaciones totales.
Las estadísticas del BCR aún no incorporan la reciente compra de 13,999 onzas troy de oro, valoradas en más de $50 millones según el precio de cotización del metal precioso por arriba de los $3,600 la onza.
Según el BCR, no se compraba oro para las RIN desde 1990 y se alcanzó una reserva de 58,105 onzas troy, por un valor estimado de $207.4 millones.
El BCR también reporta que los depósitos a la vista sumaron $3,135.9 millones a julio pasado, $115.9 millones más en relación con junio.
¿En qué están invertidas?
– Cartera de inversión: el informe de las RIN del BCR destaca que un 71.5 % se mantiene en cartera de inversión, equivalente a $3,45.4 millones. Un 86.4 % está invertido en instrumentos negociables en el mercado secundario y el resto en depósitos con un plazo de maduración de hasta un mes. Además, el BCR destaca que el riesgo es “bastante bajo”.
Gráfica publicada por el BCR sobre la distribución de los mercados en los cuales El Salvador tienen cartera de inversión.
Un 30.9 % de la cartera de inversiones de El Salvador se encuentra en Estados Unidos, seguido de un 25.3 % en Suiza. También hay en Alemania, Corea del Sur, Perú, Francia, entre otros mercados.
– Billetes y monedas: un 7.8 % de las RIN de El Salvador, equivalente a $364 millones.
– Cuentas corrientes: sumaron $37.2 millones a julio, un 0.8 % de participación.
– Portafolio de fondos especiales: representan $546 millones, un 11.7 %.
– Tenencia de DEG: alcanzaron $210.5 millones, un 4.5 %.
– Otros activos externos netos: $30.2 millones, un 0.6 %.
– Oro: a julio, las reservas en oro sumaban $145.5 millones, un 3.1 % de participación.
Acuerdo FMI
En el mercado del programa de $1,400 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el fortalecimiento de las reservas internacionales es clave, ya que la posición externa de El Salvador es “débil”.
El acuerdo establece que el BCR recibirá $570 millones, equivalente a un 40 %, para aumentar las reservas mientras se adopta un plan de recapitalización con el apoyo del gobierno para finales de diciembre de 2025.
El Salvador cerró con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) de un -0.11 % en agosto, acumulando cinco meses consecutivos en deflación, informó este viernes el Banco Central de Reserva (BCR).
La deflación ocurre cuando hay una caída generalizada de precios en la economía, que en el caso de El Salvador comenzó en abril pasado y comienza a dar una señal de preocupación por si las tasas se profundizan y genera distorsiones en el mercado.
En El Salvador, el IPC está conformado por 248 artículos distribuidos en 196 bienes y 42 servicios de mayor demanda por la población. Estos se dividen en 12 categorías, de las cuales el sector de alimentos y bebidas no alcohólicas, y alojamiento, agua, electricidad y otros combustibles tienen mayor ponderación en la canasta.
De Centroamérica, también Costa Rica registra deflación, de -0.94 % a agosto según la actualización del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Inec), así como Panamá, cuyo último dato corresponde a un -0.64 % a julio.
Caída de precios
De acuerdo con el BCR, seis divisiones cerraron en negativo, cuya mayor caída se documenta en transporte de un -3.78 %. El registro de la institución confirma que este sector se ha mantenido en deflación desde noviembre de 2023.
Desde junio de 2023, la división de muebles, artículos para el hogar y para la conservación ordinaria del hogar se encuentra en negativo y en agosto pasado cerró en -1.25 %, mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas acumula 11 meses en deflación, hasta colocarse en -1.24 %.
También se encuentra en negativo la división de prendas de vestir y calzado, de un -0.79 %; comunicaciones de un -3.78 %; y recreación y cultura con un -0.46 %.
Tasas positivas
Con una tasa de un 2.86 %, la división de restaurantes y hoteles tiene el mayor nivel inflacionario de la economía salvadoreña. Este sector es afectado principalmente por los altos costos de los contratos en servicios de alimentos y alojamiento, y el porcentaje de agosto pasado mostró un ligero aumento en relación con el 2.79 % de julio.
Eso deriva en que la división de alojamiento, agua, electricidad y otros combustibles tiene una inflación de un 2.21 %, al igual que bebidas alcohólicas y tabaco, de un 2.58 %.
Ambos sectores mostraron un desaceleramiento en relación con las tasas de julio, cuando fueron de un 2.38 % y un 3.23 %, respectivamente.
Educación mantiene una inflación de 0.46 %; bienes y servicios diversos con un 1.46 %, y salud de un 2.07 %.
El Banco Central de Reserva (BCR) informó este jueves la adquisición de 13,999 onzas troy de oro para fortalecer las reservas internacionales de El Salvador.
Esta es la primera adquisición de oro que realiza el BCR desde 1990, con las cuales las reservas internacionales pasaron de 44,106 a 58,105 onzas troy, por un valor estimado de $207.4 millones.
Cada onza troy tiene un peso estimado de 0.0311034768 kilogramos, por lo cual las reservas salvadoreñas rondarían los 1,807.2 kilogramos de oro.
Con las sucesivas crisis económicas desde la pandemia de covid-19, el precio del oro rompió récord por arriba de los $3,000 la onza, ya que es considerado un refugio en los momentos de mayor incertidumbre mundial.
A través de un comunicado, el BCR detalló que el 20 % de las reservas internacionales globales están en oro, mantenidas por los bancos centrales y ocupan el segundo lugar después de las denominadas en dólares.
“Para el Banco Central de Reserva de El Salvador, esta adquisición es un posicionamiento de largo plazo partiendo de un equilibrio prudencial en la composición de los activos que conforman las reservas internacionales”, agregó.
Además, indicó que las reservas en oro respaldarán la solidez financiera de El Salvador a largo plazo, al tiempo que protegerá la economía frente a choques estructurales internacionales.
Acuerdo con el FMI
El Banco Central indicó que la adquisición es “posible gracias al fortalecimiento patrimonial” de los últimos años, que garantiza la solidez del sistema financiero.
El fortalecimiento de las reservas internacionales es uno de los compromisos asumidos por el gobierno salvadoreño ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), como parte del programa de financiamiento de $1,400 millones.
De ese paquete, el BCR recibirá $570 millones, equivalente a un 40 %, para aumentar las reservas.
Las reservas internacionales son activos que disponen los países para satisfacer las necesidades de liquidez temporales, constituidas en garantías de préstamos, oro, depósitos en bancos o derechos especiales de giro (DEG).
Estas funcionan como un colchón cuando un país se enfrenta a problemas de liquidez. El acuerdo internacional establece como un límite aceptable que cubran como mínimo tres meses de importaciones.
Las exportaciones de maquila hacia Estados Unidos, el mayor comprador de El Salvador de estos bienes, han caído al mínimo desde 1994, de acuerdo con estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).
La maquila -un régimen de producción con beneficios fiscales- continúa siendo uno de los renglones más pesados en la canasta exportadora, con envíos valorados en $467.1 millones entre enero y julio de 2025, equivalente a un 11.5 % del total exportado por las empresas salvadoreñas.
Aunque la maquila se relaciona con textil y confección, también abarca la manufactura de micro condensadores electrónicos, productos plásticos, y bolsos y mochilas. Según el BCR, un 66.1 % de todo lo exportado en este rubro a julio se dirigió a Estados Unidos, el mayor comprador, con $309.14 millones en los primeros siete meses del año.
Esta cifra fue $68.9 millones inferior en relación con los $378.05 millones registrados en igual período de 2024, equivalente a un 18.2 % de caída.
Menor apetito del mercado
Antes de la pandemia de covid-19, la demanda de maquila estadounidense se había enfriado, pero el choque de la crisis generó un giro de timón más agresivo, sobre todo en la compra de productos textil y confección a través de plataformas digitales de origen chino.
Para ilustrar, el BCR reporta que las exportaciones a EE. UU. pasaron de $591.4 millones a $329 millones en los primeros siete meses entre 2019 y 2020, pero en 2021 subieron a $588.07 millones y en 2022 a $633.42 millones.
Para 2023, comenzó una cascada tras sumar $500.3 millones, que continuó en 2024 y 2025.
La época de bonanza de las exportaciones de textil fue entre 2002 y 2004, cuando los despachos a EE. UU. superaron los mil millones de dólares, pero con el ingreso de la producción masiva de China hubo un desplazamiento lento de la producción salvadoreña.
De esa manera, según el registro del BCR, las exportaciones de maquila hacia el mercado estadounidense se situaron en julio de 2025 con el monto más bajo desde los $224.35 millones reportados en 1994.
Desempeño de la maquila
En el acumulado de las exportaciones de maquila totales, el Banco Central reporta una disminución de $53.2 millones (10.2 %) frente a los $520.3 millones de los primeros siete meses de 2024.
En este caso, se trata de la cifra más baja desde los $395.01 millones reportados en igual período de 2020, el año de la gran crisis económica.
La maquila se divide en dos grupos: por un lado, las exportaciones de textil y confección se redujeron un 11 % y sumaron $309.3 millones, mientras que en “otros productos” -plásticos y condensadores- hubo una reducción de un 8.6 % con $157.9 millones.
El Salvador acumula cuatro meses en deflación, una situación que si se profundiza y toca otros renglones de la economía podría generar serios problemas.
De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cayó en deflación en abril con una tasa de -0.11 %, siguió mayo con -0.21 %, junio con -0.17 % y julio con -0.14 %. El último dato de agosto se publicará el viernes 5 de septiembre.
A diferencia de la inflación, cuando los precios suben, la deflación es lo contrario, hay una caída generalizada de los precios. La economía salvadoreña sufrió este fenómeno en algunos meses en 2019 y se mantuvo así durante todo 2020, el año de la gran crisis debido a la pandemia de covid-19.
Primeras consideraciones
Rommel Rodríguez, coordinador del Área de Macroeconomía y Desarrollo de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), sugiere revisar otras aristas de la economía para preocuparse o no si la deflación es dañina en las condiciones actuales de El Salvador.
El IPC en negativo ocurre al mismo tiempo que el Índice de Precios al Productor (IPP) acumula tres meses con una variación mensual negativa, mientras que el Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) no despega, con tasas de 0.60 % y 2.3 % entre enero y mayo.
En la camándula de aristas se encuentra el fuerte crecimiento de las remesas familiares de un 18.6 % tras superar los $5,700 millones en los primeros siete meses de 2025, un dinamismo que es atribuido al temor de los salvadoreños en Estados Unidos a la deportación y, por consiguiente, envían más dinero para tener un colchón de ahorro.
El ingreso masivo de remesas se refleja, en parte, en un fuerte crecimiento de un 15.9 % en la cartera de depósitos, que alcanzó los $18,193.8 millones a junio, según la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa).
Por otro lado, el BCR reporta que seis de las 12 divisiones del IPC se encuentran en negativo, sobre todo en transporte (-2.12 %) y alimentos y bebidas no alcohólicas (-1.85 %).
En julio, la canasta alimentaria subió por un mayor costo en las raciones de frijoles y tortillas. /DEM
“Los precios, en términos generales, deberían estar cayendo y eso se debería estar traduciendo en una mayor capacidad adquisitiva de las personas para comprar, pero eso no necesariamente se está traduciendo en mayores compras y eso me hace pensar en el comportamiento de los depósitos, porque han tenido un comportamiento al alza bastante fuerte desde los últimos meses del año pasado”, añadió el economista.
Aunque en los números hay una caída generalizada, los salvadoreños pagan más por la canasta básica alimentaria (CBA), la cual subió $6.2 y se colocó en $190.79 en la zona rural en julio, el precio más alto desde octubre de 2023. Entretanto, la CBA urbana se encareció $2, hasta colocarse en $255.06.
Efecto FMI
Y si las remesas y los depósitos crecen a doble dígito, ¿por qué la demanda está decaída?
“Uno de los factores explicativos que yo encuentro es que el ajuste que se está implementando por parte del gobierno, a partir del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), está siendo bastante fuerte, eso podría haber afectado de alguna manera la demanda”, explicó Rodríguez.
La Administración de Nayib Bukele se comprometió a realizar un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del PIB entre 2025 y 2027, priorizando recortes al gasto público. Esto se traduce en una menor demanda de bienes y servicios por parte del gobierno, además de aplicar despidos de personal en varias carteras.
El economista alertó que la economía salvadoreña podría entrar en terreno peligroso si la deflación se profundiza, mientras que la actividad económica no “levanta cabeza” que resienta la economía de los agentes privados.
“Ciertamente hay una caída en el nivel general de precios, pero muchos agentes económicos están encontrando dificultades para encontrar ingresos, entonces no han podido capitalizar esa caída de precios porque no tienen ingresos”, sostuvo.
La demanda, sin embargo, es clave para las empresas, sobre todo para los micro negocios y los productores. El problema se origina cuando cae y no hay gente consumiendo, porque usualmente las personas retrasan la compra de algún producto a la espera que los precios continúen cayendo.
Si el episodio de deflación se prolonga y con tasas más pronunciadas, la economía salvadoreña se podría enfriar, las empresas aplicar recortes de personal y comprar menos, generando un círculo dañino para la actividad y la atracción de inversiones.
Vistazo en la región
El Salvador no está solo en la región. Costa Rica acumula tres meses en deflación, hasta cerrar en -0.61 % en julio, y Panamá arrastra desde septiembre de 2024 y fue de -0.36 % en julio.
Laura Clavijo Muñoz, directora de investigaciones económicas, sectores y de mercado de Grupo Cibest, agregó un nuevo elemento al caldo de situaciones que han llevado a tres economías centroamericanas a deflación: China.
El gigante asiático vive desde inicios de 2025 un proceso de deflación que en alguna manera llega hasta los mercados centroamericanos.
“Eso es algo que podría pasar en algunos de nuestros países, que ahora esos productos chinos de plástico, juguetes, que ya tiene un arancel muy grande en Estados Unidos, empiecen a inundar mercados como el de Brasil y como los nuestros”, explicó la economista durante un foro con periodistas el pasado 19 de agosto.
La investigadora de Grupo Cibest, casa matriz de Bancoagrícola, aseguró que por el momento no considera que sea “algo muy grave” para la región, pero que se debe mantener bajo monitoreo.
El acumulado de las remesas recibidas mediante billeteras de criptomonedas en El Salvadorcayó un 39 % entre enero y julio de 2025, en comparación con el mismo período de 2024, de acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR), consultados por EFE
Las cifras oficiales indican que entre enero y julio de este año ingresaron $30.29 millones, frente a los $49.67 millonesregistrados en el mismo lapso de 2024. Solo en enero de 2025 se recibieron $2.44 millones y en febrero $2.25 millones, mientras que marzo alcanzó $6.92 millones y abril $4.39 millones. En mayo se recibieron $4.64 millones, en junio $4.8 millones y en julio $4.85 millones.
Este monto representa apenas 0.53 % del total de remesas enviadas al país en los primeros siete meses del año, que ascendieron a $5,710.19 millones. La proporción es menor a la del mismo período de 2024, cuando las remesas digitales equivalieron al 1.03 % de los $4,816.03 millones recibidos en general.
En todo 2024, las remesas enviadas a través de criptomonedas sumaron $85.5 millones, un ligero incremento del 3.1 % respecto a 2023. Sin embargo, la tendencia en 2025 muestra una caída significativa en el uso de este mecanismo.
El Salvador se convirtió en septiembre de 2021 en el primer país del mundo en adoptar el bitcóin como moneda de curso legal, junto al dólar estadounidense, una de las apuestas económicas más ambiciosas del presidente Nayib Bukele. No obstante, más del 90 % de la población ha rechazado su uso cotidiano, pese a incentivos y exenciones fiscales para inversionistas en activos digitales.
Tras el acuerdo por $1,400 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Asamblea Legislativa retiró al bitcóin su calidad de moneda de curso legal y limitó la participación estatal en su circulación. A pesar de ello, el gobierno continúa adquiriendo criptomonedas: actualmente posee más de 6,283 bitcoins, con un valor estimado superior a $700 millones.
El partido opositor Arena ha advertido que las compras de bitcóin podrían poner “en peligro” el acuerdo con el FMI, debido a la condición establecida de no usar fondos estatales en operaciones con esta criptomoneda.
Empresarios argentinos buscan oportunidades para invertir en El Salvador, informó este viernes el Ministerio de Relaciones Exteriores.
A través de una publicación, Cancillería aseguró que se organizó un foro para mostrar las oportunidades de inversión que ofrece El Salvador.
Según el gobierno, entre los empresarios interesados hay de los rubros de energías renovables, tecnologías, alimentos y bebidas, así como de construcción, logística y textiles.
Entre los inversionistas también asistieron representantes de los sectores de aeropuertos y proveedores de servicios.
La viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira, dijo durante el evento que el país mantiene un entorno estable, dinámico y competitivo.
Mira indicó que el país se ha posicionado como un destino “atractivo y confiable” para hacer negocios.
Promoción
El atractivo para los inversionistas, según el gobierno, también se centra en una fuerza laboral joven, capacitada y comprometida, junto con canales de acceso preferencial a mercados clave a través de los tratados de libre comercio.
De igual manera, en la lista de atractivos estaría la ubicación de El Salvador, que facilita la conexión con diversas regiones del mundo, y el marco jurídico.
Cancillería espera que con este tipo de encuentros se fortalezcan los intercambios comerciales entre El Salvador y Argentina.
Entre enero y julio de 2025, Argentina se constituyó como el socio comercial número 40 para los exportadores salvadoreños, tras el envío de $1.5 millones, según el Banco Central de Reserva (BCR).
Las estadísticas confirman que los envíos de mercancías hacia el mercado argentino se han reducido un 28.6 % durante este período, luego de enviar $640,100 menos que los $2.2 millones registrados en 2024.
Las exportaciones de café salvadoreño rebasaron los $137.56 millones de enero a julio de 2025, la cifra más alta en los últimos tres años, de acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR).
Los ingresos por los envíos del grano aumentaron en $41.31 millones en relación con los $96.25 millones registrados en igual período de 2024, cuando se encontraban en caída por los problemas en el Puerto de Acajutla, que demoraban los despachos, y un menor precio de cotización en la bolsa.
Esta es la cifra de ingresos más alta registrada por el BCR desde 2022, cuando las exportaciones sumaron $143.12 millones. Luego disminuyeron a $120.5 millones en 2023, hasta caer a los $96.26 millones en 2024.
Después de cerrar en negativo el año pasado, las exportaciones del grano de oro, que por más de 200 años fue bastión de la economía salvadoreña, se recuperaron a lo largo de 2025, pero el BCR señala que solo en julio hubo una caída interanual de un 18.4 % en el volumen despachado.
Mejores precios impulsan exportaciones
El BCR detalla que los productores exportaron un poco más de 476,100 quintales de café en los primeros siete meses del año, cerca de 47,400 adicionales en relación con 2024 y equivalente a un crecimiento de un 11.1 %.
El precio promedio del quintal exportado fue de $289, al menos $64.4 adicionales (28.6 %) en comparación con los $224.6 de 2024.
La cotización del aromático comenzó a repuntar con fuerza en octubre de 2024 y en noviembre de ese año superó la barrera de los $300. Incluso llegó a $407 en febrero pasado, pero, como toda materia prima que depende de las condiciones del mercado, ha sufrido un retroceso en algunos períodos de 2025.
Sin embargo, la Asociación Cafetalera de El Salvador (Acafesal) ha asegurado que ningún productor vendió a los precios inéditos registrados en 2025 -los más altos desde la década de 1970-, porque muchos contratos estaban fijados a valores previos al repunte.
En tanto, el BCR destaca que el valor promedio por kilogramo (2.2 libras) es el más alto al menos en la última década, fijado en $6.2, cuando en 2025 tenía una media de $4.8.
La cotización del grano en el mercado internacional depende de factores como el volumen de producción de los grandes proveedores mundiales, como Brasil que se enfrentó a una sequía, así como al valor de las monedas locales frente al dólar estadounidense o los inventarios en las reservas.
Un 44 % de las exportaciones de café tuvo por destino a Estados Unidos, con más de $60.5 millones registrados a julio.
Las exportaciones de El Salvador alcanzaron en julio su nivel más alto en 29 meses. Las empresas salvadoreñas exportaron $641.6 millones, la cifra mensual más alta registrada desde marzo de 2023, según el registro del Banco Central de Reserva (BCR).
Las exportaciones de bienes superaron en julio la barrera de los $600 millones por primera vez desde marzo de 2023, un período crítico para el sector que concluyó en negativo, al igual que en 2024. Los ingresos monetarios por las exportaciones dependen de la temporada, así en el tercer trimestre de cada año suelen aumentar por la demanda externa porque las empresas se comienzan a preparar para las fiestas de fin de año.
A partir de 2023 los empresarios salvadoreños comenzaron a registrar flojos resultados, explicado en un inicio porque en 2022 los compradores adquirieron exceso de inventario ante los problemas logísticos, pero la caída de 2024 estuvo relacionada más por una menor demanda de los bienes textiles -uno de los grandes exportadores de la canasta salvadoreña- ante cambios en los hábitos de consumo.
En los últimos dos años, los montos mensuales se mantuvieron en la banda de los $500, con un mínimo de $449 millones en diciembre de 2023 y 2024, respectivamente.
Crecimiento
De acuerdo con el BCR, las exportaciones de julio superaron en $67.29 millones al monto registrado en igual mes de 2024, cuando fueron $574.38 millones, equivalente a un 11.7 % de crecimiento.
De enero a julio, los despachos de mercancías suman $4,060 millones, al menos $276.2 millones (7.3 %) más que en similar período del año pasado. De los primeros siete meses de 2025, solo en abril hubo una caída y en el resto se mantuvo en terreno positivo.
El kilogramo (2.2 libras) exportado promedió $1.81 a julio, mayor frente al $1.75 registrado en 2024.
El Banco Central señala que las exportaciones tradicionales sumaron $269.6 millones, un 2.9 % de caída. Este rubro abarca el azúcar, que sufrió un descalabro de un 28.7 %, y el café, que, por el contrario, ha crecido un 42.9 %.
Las exportaciones no tradicionales rebasaron $3,333.3 millones, un 11.3 % de crecimiento, un desempeño que fue marcado por la caída de un 10.2 % en maquila, que sumó $467.1 millones a julio.