Etiqueta: bloqueos de carreteras

  • Bloqueos dejan $15.1 millones en daños a carreteras de Bolivia

    Bloqueos dejan $15.1 millones en daños a carreteras de Bolivia

    El Gobierno de Bolivia informó el martes que los más de 50 días de bloqueos de carreteras registrados contra la administración del presidente Rodrigo Paz dejaron daños superiores a los $15.1 millones en la infraestructura vial del país.

    El Ministerio de Obras Públicas indicó, mediante un comunicado, que las afectaciones comprenden destrozos en la señalización, sistemas de seguridad, obras de drenaje y 37 tramos de la Red Vial Fundamental (RVF). A ello se suman las pérdidas ocasionadas por la suspensión del cobro de peajes durante las protestas.

    En el departamento de La Paz, donde se encuentran las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo, las carreteras más afectadas fueron la que comunica con Oruro, una de las principales vías del país, y la ruta internacional que conecta con Perú a través de Desaguadero.

    Según el informe oficial, la carretera entre La Paz y Oruro sufrió un «deterioro de la carpeta asfáltica» debido a la «quema prolongada» de neumáticos en numerosos puntos de bloqueo. Además, los manifestantes levantaron barricadas de tierra con maquinaria pesada y destruyeron casetas, equipos operativos e instalaciones de peaje, lo que afectó el sistema de recaudación de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).

    En la vía hacia Desaguadero, los manifestantes excavaron «zanjas transversales de grandes dimensiones para impedir el tránsito», mientras que en otras rutas dañaron barreras de seguridad de concreto para utilizarlas como parte de los bloqueos. El Ministerio también reportó daños en carreteras de los departamentos de Cochabamba, Oruro, Santa Cruz y Potosí.

    Las protestas fueron impulsadas inicialmente por la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), a las que posteriormente se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales. Los manifestantes exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien este miércoles cumple ocho meses en el cargo.

    El conflicto provocó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en varias ciudades del país. Además, las autoridades atribuyen a los bloqueos la muerte de al menos 16 personas, de las cuales 13 fallecieron por no recibir atención médica a tiempo. El Gobierno estima que las pérdidas económicas superan los $3,000 millones.

    Tras alcanzar acuerdos con algunos sectores, entre ellos la COB, el presidente Paz decretó el estado de excepción el pasado 20 de junio para restablecer la circulación en las carreteras. Desde entonces, efectivos de la Policía y el Ejército fueron desplegados para retirar los bloqueos. Como parte de las investigaciones, el dirigente campesino Vicente Salazar fue enviado el lunes a prisión preventiva por seis meses, acusado de «instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, terrorismo, atentado contra los servicios públicos y atentado contra los medios de transporte».

     

  • Bolivia despliega fuerzas militares tras decretar estado de excepción

    Bolivia despliega fuerzas militares tras decretar estado de excepción

    El Gobierno de Bolivia comenzó este sábado el despliegue de efectivos militares y policiales en distintos puntos del país, luego de que el presidente Rodrigo Paz decretara el estado de excepción para restablecer la circulación en las carreteras bloqueadas por organizaciones sociales y sectores opositores.

    Las operaciones se concentran principalmente en los accesos a Cochabamba, considerada uno de los principales bastiones de las protestas, así como en La Paz y otras regiones afectadas por las medidas de presión que se mantienen desde hace más de siete semanas.

    En la ciudad de La Paz, unidades policiales fueron movilizadas desde instalaciones de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) y otros centros operativos, donde también se preparó maquinaria pesada destinada a retirar obstáculos instalados en las vías.

     

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    De acuerdo con datos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hasta las primeras horas de este sábado permanecían activos alrededor de 40 bloqueos en diferentes puntos del país. La mayor concentración se encuentra en el departamento de La Paz, con 18 puntos de cierre, seguido por Cochabamba con 15. Oruro registra cuatro bloqueos y Santa Cruz dos más.

    La decisión de Paz se produjo después de alcanzar un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB), organización que anunció el levantamiento de sus medidas de presión tras firmar compromisos con el Ejecutivo relacionados con demandas laborales y sociales.

    Sin embargo, otros sectores continúan movilizados. La Federación de Campesinos Túpac Katari y agrupaciones vinculadas al expresidente Evo Morales rechazaron el acuerdo alcanzado con la COB y mantienen los bloqueos, insistiendo en la renuncia del mandatario.

    Las protestas comenzaron hace 51 días con una huelga general indefinida impulsada por organizaciones sindicales y campesinas. Con el paso de las semanas, las movilizaciones derivaron en una crisis nacional marcada por el desabastecimiento de productos, problemas en el transporte y pérdidas económicas millonarias.

    El Gobierno sostiene que la aplicación del estado de excepción busca garantizar la libre circulación, proteger el abastecimiento de alimentos y combustibles y restablecer la normalidad en las regiones más afectadas por los cortes de carretera.

    Mientras tanto, los sectores movilizados aseguran que mantendrán sus acciones hasta obtener respuestas a sus demandas políticas y económicas, lo que anticipa una nueva fase de tensión en el conflicto que atraviesa Bolivia.

     

  • Presidente boliviano y Central Obrera logran acuerdo pero siguen bloqueos de vías

    Presidente boliviano y Central Obrera logran acuerdo pero siguen bloqueos de vías

    El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y la Central Obrera Boliviana (COB) alcanzaron este viernes un acuerdo para reducir la conflictividad social que afecta al país desde hace más de siete semanas. El pacto contempla el levantamiento de las medidas de presión impulsadas por la principal organización sindical, aunque otros sectores mantienen los bloqueos de carreteras.

    El acuerdo fue suscrito en la Casa Grande del Pueblo, en La Paz, tras una reunión entre dirigentes de la COB y representantes del Gobierno. El encuentro contó con la participación de cinco ministros y concluyó con compromisos mutuos orientados a restablecer la normalidad en el país.

    “A partir de este momento se están levantando las medidas de presión a nivel nacional, con un compromiso del Gobierno de cumplir de manera inmediata todo lo que se ha suscrito”, declaró el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, tras la firma del documento.

    Sin embargo, la crisis aún no está completamente resuelta. La Federación Departamental de Campesinos de La Paz mantiene los bloqueos iniciados el pasado 6 de mayo, mientras que los sectores afines al expresidente Evo Morales continúan movilizados y reiteran su exigencia de que Rodrigo Paz abandone el cargo.

    Argollo explicó que el acuerdo establece un plazo de 90 días para que el Gobierno cumpla los compromisos asumidos. Para supervisar su ejecución, ambas partes acordaron instalar mesas de trabajo que comenzarán a funcionar a partir de la próxima semana.

    Entre los puntos abordados figura la gestión para la liberación de manifestantes detenidos durante las protestas, una de las principales demandas planteadas por la COB durante las negociaciones con el Ejecutivo.

    El dirigente sindical rechazó las críticas de sectores campesinos que cuestionan el acercamiento con el Gobierno y aseguró que el diálogo fue la mejor alternativa para evitar una escalada de violencia. “Les digo de manera muy fraterna a todos ustedes, acudamos al diálogo, no permitamos que nuestro país sufra más y no quedemos como los malos de la película”, manifestó.

    Por su parte, el presidente Paz calificó el acuerdo como un paso hacia la reconciliación nacional y defendió la necesidad de construir consensos. “A veces el diálogo cuesta más, es difícil de entender e interpretar, pero si llegamos a un punto de encuentro, el diálogo es más fuerte que la propia fuerza”, afirmó el mandatario.

    La crisis social ha provocado serias afectaciones económicas y humanitarias. Según datos oficiales, los bloqueos han generado pérdidas estimadas en $3,000 millones, además de problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en distintas regiones del país. El conflicto también ha dejado al menos 16 fallecidos, de los cuales 13 perdieron la vida por la falta de atención médica oportuna debido a los cortes de carretera.

     

  • El Congreso de Bolivia aprueba estado de excepción tras un mes de bloqueos

    El Congreso de Bolivia aprueba estado de excepción tras un mes de bloqueos

    La Cámara de Diputados de Bolivia aprobó la madrugada de este domingo la Ley de Regulación de los Estados de Excepción, una normativa que amplía las facultades del presidente Rodrigo Paz para decretar medidas extraordinarias en situaciones de crisis y que podría facilitar la participación de las Fuerzas Armadas en operativos para restablecer el orden público.

    La iniciativa ya había recibido el respaldo del Senado y obtuvo la aprobación definitiva de los diputados tras una sesión de casi 14 horas. La votación alcanzó el apoyo de dos tercios de los legisladores presentes, por lo que el proyecto fue remitido al Ejecutivo para su promulgación.

    La nueva legislación establece que cualquier estado de excepción deberá ser declarado mediante decreto supremo debidamente fundamentado, especificando su alcance territorial, duración, medidas extraordinarias autorizadas y las instituciones responsables de ejecutarlas.

    Asimismo, la norma fija una vigencia máxima de 90 días para estas medidas especiales, aunque contempla la posibilidad de una extensión siempre que exista autorización expresa de la Asamblea Legislativa.

    La aprobación ocurre en medio de una de las mayores crisis políticas que enfrenta el gobierno de Rodrigo Paz desde su llegada al poder. Desde hace más de cinco semanas, diversos sectores sociales mantienen bloqueos de carreteras y protestas en distintas regiones del país para exigir la renuncia del mandatario.

    Las movilizaciones han provocado problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, especialmente en La Paz y El Alto, donde la interrupción de las principales rutas ha afectado el transporte de mercancías y servicios esenciales.

    Horas antes de la aprobación de la ley, Paz afirmó en sus redes sociales que comienzan a observarse avances para aliviar la situación. El gobernante destacó la llegada de más de un millón de litros de gasolina y 40,000 cilindros de gas a las zonas afectadas por los bloqueos.

    “Aún queda mucho por hacer. Gracias al pueblo boliviano por la resistencia y la fortaleza en estos momentos difíciles. Seguiremos trabajando con firmeza hasta devolver tranquilidad a cada hogar y la estabilidad que Bolivia merece”, expresó el mandatario.

    Posteriormente, el presidente publicó una fotografía histórica de la coalición Unidad Democrática y Popular (UDP), que asumió el poder tras el retorno de la democracia en 1982, una referencia interpretada por analistas como un mensaje político en medio de la actual crisis.

    La situación ha despertado preocupación entre distintos sectores debido a que la nueva legislación podría abrir la puerta a medidas más severas para enfrentar los bloqueos y manifestaciones, incluyendo una mayor participación de las Fuerzas Armadas en tareas de control interno.

    Según datos de la Defensoría del Pueblo, el conflicto ha dejado hasta ahora diez fallecidos, 37 personas heridas y más de un centenar de procesados. Siete de las muertes corresponden a personas que no lograron recibir atención médica oportuna debido a las interrupciones en las vías de comunicación.

    Mientras el Gobierno insiste en la necesidad de restablecer la circulación y garantizar el abastecimiento de productos básicos, los sectores movilizados mantienen la presión para que el presidente abandone el cargo, prolongando una crisis que mantiene en tensión a Bolivia.

  • Bolivia cumple un mes de bloqueos y crece presión sobre el presidente Rodrigo Paz

    Bolivia cumple un mes de bloqueos y crece presión sobre el presidente Rodrigo Paz

    Bolivia completó un mes de bloqueos de carreteras impulsados por organizaciones sociales y sectores opositores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, una crisis que ha provocado escasez de alimentos, combustibles y medicamentos en distintas regiones del país.

    El conflicto se desarrolla en medio de una compleja situación económica que afecta a los bolivianos desde 2023, caracterizada por la falta de divisas, el aumento de la inflación y crecientes dificultades para abastecer los mercados nacionales.

    Las protestas comenzaron el pasado 6 de mayo y son lideradas por la Federación de Campesinos Tupac Katari, la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones vecinales de El Alto y grupos afines al expresidente Evo Morales. Los manifestantes sostienen que su principal exigencia es la salida de Rodrigo Paz del poder.

    Inicialmente las movilizaciones se concentraron en La Paz y El Alto, pero posteriormente se extendieron a ocho de los nueve departamentos del país. Actualmente persisten cerca de un centenar de puntos de bloqueo que afectan el transporte de mercancías y la movilidad nacional.

    Los sectores movilizados acusan al Gobierno de excluirlos de las decisiones estatales y denuncian supuestos intentos de privatización de servicios básicos mediante reformas vinculadas a energía, hidrocarburos y recursos evaporíticos. El Ejecutivo ha rechazado estas acusaciones y asegura que las leyes buscan modernizar sectores estratégicos.

    El impacto económico del conflicto ya es considerable. La Cámara Nacional de Industrias estimó pérdidas cercanas a $2,100 millones, afectando tanto a empresas privadas como a trabajadores independientes que dependen del comercio y el transporte.

    El sector turístico también reporta severas consecuencias. Según el Ministerio de Turismo, las pérdidas ascienden a aproximadamente $1,230 millones, además del deterioro de la imagen internacional del país como destino de inversión y turismo.

    La crisis también ha dejado víctimas humanas. Datos de la Defensoría del Pueblo indican que al menos diez personas han fallecido durante el conflicto. Siete murieron por no recibir atención médica oportuna debido a los bloqueos, mientras que otras tres perdieron la vida en hechos vinculados directamente con las protestas.

    El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. EP

    En el ámbito internacional, el Gobierno de Paz recibió respaldo de los países integrantes del Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por Estados Unidos. Los gobiernos miembros denunciaron intentos de desestabilización y expresaron su apoyo a la administración boliviana.

    Asimismo, Bolivia ha recibido asistencia humanitaria de Estados Unidos, Perú y Chile para enfrentar el desabastecimiento. Argentina también colaboró mediante el envío de aeronaves de carga destinadas a fortalecer el puente aéreo para trasladar alimentos hacia La Paz y El Alto.

    Los intentos de diálogo impulsados por la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo, el Parlamento y organizaciones de derechos humanos no han prosperado. Las diferencias entre las partes y la negativa de los dirigentes de las protestas a flexibilizar sus demandas han impedido alcanzar acuerdos.

    Durante las últimas semanas, la Policía y el Ejército realizaron operativos para habilitar corredores humanitarios en carreteras estratégicas. Sin embargo, las acciones derivaron en enfrentamientos y no lograron restablecer completamente la circulación.

    Ante la persistencia del conflicto, han aumentado las voces que solicitan la declaración de un estado de excepción. El Parlamento eliminó recientemente restricciones legales que limitaban la participación de las Fuerzas Armadas en situaciones de conmoción interna, mientras avanza una reforma que ampliaría las facultades de los organismos de seguridad.

    Pese a ello, Rodrigo Paz reiteró que su prioridad continúa siendo el diálogo y aseguró que utilizará todos los mecanismos constitucionales disponibles para restablecer la normalidad, aunque insistió en que una salida negociada sigue siendo la mejor alternativa para superar la crisis.