Etiqueta: Cali

  • Un mes y medio después del sismo hay 20,000 familias de Cali que siguen fuera de sus casas

    Un mes y medio después del sismo hay 20,000 familias de Cali que siguen fuera de sus casas

    Al menos 20,000 familias de la ciudad colombiana de Cali siguen fuera de sus hogares un mes y medio después del terremoto de magnitud 7,4 que devastó el centro-oeste del país el pasado 10 de agosto, informaron este jueves fuentes oficiales.

    «Hoy en Cali son 20.000 familias que están fuera de sus hogares, 20.000 unidades habitacionales, estamos trabajando a toda máquina para recuperar las que podamos», expresó el alcalde de esa ciudad, Alejandro Eder, durante una entrega de viviendas a los damnificados por el sismo.

    El terremoto del 10 de agosto, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar (Chocó), es el más fuerte registrado en Colombia en lo que va de este siglo y deja hasta el momento 335 fallecidos, 4,516 heridos, 6,047 edificios con daños y 758 colapsados.

    Cali fue la ciudad más afectada por el movimiento telúrico con 154 víctimas mortales; 1,657 lesionados y 24 edificios colapsados. En ese sentido, el alcalde de Cali señaló que hay «17 edificios que están en proceso de demolición» y otros 20 por demoler.

    «A medida que avanzan las evaluaciones, ese número quizás crecerá», expresó el alcalde, quien añadió espera que de aquí a diciembre ya empiecen las obras de construcción «de los dos primeros o tres edificios». «Cali se va a levantar de esto, más fuerte y sobre todo si seguimos con esta solidaridad», añadió Eder.

    El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, aseguró, por su parte, que «el terremoto del pasado 10 de agosto cambió en pocos segundos la vida de miles de compatriotas, dejó dolor, incertidumbre, para muchas familias la pérdida de lo que habían trabajado toda la vida».

    «La reconstrucción no se va a dirigir unicamente desde los escritorios en Bogotá, cada decisión tendrá en cuenta a quienes padecieron la tragedia, porque nadie conoce mejor las necesidades de la comunidad que quienes viven allá», recalcó De la Espriella

  • Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Las campanas de todas las iglesias de Cali sonaron este jueves a las 7:34 de la mañana durante 90 segundos para recordar a las 154 personas que murieron en la ciudad durante el terremoto ocurrido hace exactamente un mes en el centro y suroeste de Colombia.

    El homenaje se extendió por diferentes barrios de la capital del Valle del Cauca, mientras algunos vehículos detuvieron momentáneamente su marcha y se sumaron con sus bocinas. El terremoto dejó un total de 331 fallecidos en Colombia.

    En la parroquia María Inmaculada, ubicada en el barrio Capri, familiares y vecinos participaron en una ceremonia en la que fueron elevados 154 globos blancos y se utilizaron rosas blancas como símbolos de memoria por quienes perdieron la vida en Cali.

    Entre los asistentes estuvo Miryam Reyes, una adulta mayor que llegó para recordar a vecinos y amigos fallecidos.

    «Eran amigos, eran personas con las que compartía día a día. Estar aquí y escuchar las campanas me genera nostalgia», relató Reyes a EFE. La mujer recordó que el terremoto la sorprendió en el baño y consiguió salir con vida. «Hoy puedo gozar de una segunda oportunidad», agregó.

    El sismo también dejó más de 1,500 personas heridas en Cali. Un mes después de la tragedia, 29 permanecen hospitalizadas y seis continúan ingresadas en unidades de cuidados intensivos.

    «Esto es una tragedia que ha golpeado lo más profundo de Cali y que nos va a tener en una maratón de trabajo y reconstrucción durante tres años, pero seguiremos adelante», afirmó el alcalde de Cali, Alejandro Eder, durante el acto conmemorativo.

    Eder advirtió que las consecuencias pudieron ser todavía mayores. Según explicó, «si el terremoto hubiera durado diez segundos más, alrededor de 400 edificios adicionales podrían haber colapsado y la cifra de muertos y heridos se habría multiplicado».

    El alcalde señaló que detrás de las estadísticas existen familias que perdieron viviendas, ahorros y seres queridos y que todavía enfrentan las consecuencias del desastre.

    «Tenemos que darle gracias a Dios, pero tenemos que ser conscientes del reto que tenemos al frente. Esto no es un número y ya. Aquí hay vidas detrás», afirmó Eder.

     

  • A un mes del terremoto, Colombia enfrenta el enorme desafío de la reconstrucción

    A un mes del terremoto, Colombia enfrenta el enorme desafío de la reconstrucción

    Colombia enfrenta el desafío de reconstruir viviendas, carreteras, centros educativos y establecimientos de salud un mes después del terremoto de magnitud 7.4 que dejó 331 muertos, más de 4,500 heridos, 111 desaparecidos y 466,700 afectados. El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y provocó una emergencia en 16 de los 32 departamentos del país.

    El terremoto comenzó a las 7:34 de la mañana y se prolongó durante 90 segundos, afectando a 296,738 familias. Cali estuvo entre las ciudades más golpeadas, con 154 fallecidos, mientras sus habitantes intentan recuperar la normalidad entre trabajos para retirar escombros, censos, reclamaciones y solicitudes de vivienda.

    El alcalde Alejandro Eder estimó que reconstruir la ciudad podría costar unos 10 billones de pesos colombianos, equivalentes a unos $2,500 millones según la fuente.

    “Es una tragedia que nos deja una herida abierta profunda, pero que vamos a cerrar uniéndonos entre todos”, indicó Eder a EFE.

    Para recordar a las víctimas, Cali se detendrá durante 90 segundos este jueves, las emisoras de radio guardarán silencio durante el mismo período y las campanas de las iglesias sonarán en los barrios.

    “Haremos que se sienta la voz de Cali, que se sienta que todos estamos unidos, que Cali somos todos y que esta herida la vamos a sanar juntos”, indicó el mandatario local.

    En Pereira, el terremoto dejó 99 fallecidos, 132 desaparecidos y 259 heridos, además de 35,263 viviendas afectadas y 66 colapsos totales. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció 908 mejoramientos de vivienda para el departamento de Risaralda, de los cuales 261 corresponderán a Pereira, como parte de la etapa de reconstrucción anunciada por el Gobierno.

    Chocó, epicentro del terremoto, registró más de 110,000 damnificados y 5,221 viviendas destruidas, además de daños en 365 establecimientos educativos y 80 centros de salud.

    El Gobierno anunció un “Plan Marshall para el Chocó”, que contempla recursos para infraestructura vial y conectividad regional, estudios para una eventual conexión interoceánica entre Urabá y el Pacífico chocoano, la construcción del malecón de Quibdó y capital semilla para 1,000 emprendedores.

    La emergencia también movilizó asistencia internacional. Según la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), Colombia recibió 640 toneladas de ayuda humanitaria procedente de países como Estados Unidos, México, Ecuador, Chile, El Salvador, Perú, Israel, India, Paraguay, China y España, además del apoyo de organismos internacionales. Los aportes económicos recibidos de diferentes países se acercan en conjunto a los $50 millones.

    La dimensión económica del desastre comenzó a hacerse más evidente con el avance de las evaluaciones. La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) calculó en 3.7 billones de pesos colombianos, unos $1,189 millones según la fuente, el valor de los siniestros reportados. La Presidencia contabiliza 202,002 viviendas averiadas y 36,326 destruidas, además de 6,005 edificios afectados y otros 743 colapsados. También se reportaron daños en 400 centros de salud, 4,313 establecimientos educativos y 6,033 centros comunitarios.

    El Gobierno estima preliminarmente que las pérdidas alcanzan unos 30 billones de pesos colombianos, equivalentes a alrededor de $9,500 millones según la fuente, mientras el déficit fiscal se situó en el 6.4 % al cierre del primer semestre y la deuda pública alcanzó el 60.5 % del producto interno bruto (PIB).

    “No vamos simplemente a reemplazar lo que se perdió; vamos a reconstruir mejor lo que había, con mayor seguridad, infraestructura, más posibilidades, más trabajo y una infraestructura, por supuesto, que sea más resistente y pensando siempre en un mejor futuro para nuestras comunidades», indicó De La Espriella.

     

  • Cali inicia su reconstrucción tras terremoto que dejó 153 muertos

    Cali inicia su reconstrucción tras terremoto que dejó 153 muertos

    Cali inició una nueva etapa tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado el pasado 10 de agosto, que dejó al menos 153 fallecidos y 1,657 heridos. Las labores de búsqueda y rescate concluyeron en los 46 puntos donde se produjeron colapsos y ahora los esfuerzos se concentran en retirar escombros y avanzar hacia la reconstrucción.

    Entre las estructuras destruidas todavía aparecen fotografías, libros, documentos y otros objetos personales que permanecieron sepultados entre toneladas de concreto y hierro. La maquinaria pesada trabaja ahora en despejar calles y aceras alrededor de los edificios que sufrieron derrumbes totales o parciales.

    «La etapa de búsqueda y rescate terminó y ya estamos concentrados en la recuperación de Cali», dijo el alcalde Alejandro Eder, quien explicó que las autoridades avanzan con la remoción de los materiales dejados por el terremoto.

    Según el último balance de la Alcaldía, 148 de los 153 cuerpos recuperados ya fueron entregados a sus familiares, mientras Medicina Legal continúa los procesos de identificación y entrega de las demás víctimas. Paralelamente, más de 1,100 funcionarios municipales permanecen desplegados para atender las consecuencias de la emergencia.

    Hasta el momento, las autoridades retiraron 39,650 toneladas de escombros y contabilizan daños en 9,090 viviendas y edificaciones. La Secretaría de Infraestructura se encarga de buena parte de las labores de limpieza, mientras las Empresas Municipales de Cali (Emcali) trabajan para normalizar los servicios públicos en las zonas afectadas.

    Algunas vías cerradas durante los primeros días posteriores al sismo comenzaron a habilitarse nuevamente. La Policía mantiene vigilancia en los sectores afectados para prevenir saqueos y garantizar la seguridad, mientras algunos damnificados que permanecían en albergues son trasladados a hoteles pagados por el gobierno local para disminuir posibles riesgos sanitarios.

    La tragedia también continúa presente entre familiares, amigos y vecinos de las víctimas, quienes al caer la noche llegan espontáneamente a algunos lugares donde ocurrieron los derrumbes para encender velas, rezar y recordar a los fallecidos. «A los caleños los vamos a acompañar durante todo este proceso, con decisiones concretas y una ruta clara para la reconstrucción de nuestra ciudad», indicó Eder.

    El alcalde estimó que reconstruir Cali podría requerir unos 10 billones de pesos colombianos, equivalentes a $3,258 millones, mientras las autoridades comenzarán a evaluar las estructuras dañadas para determinar las intervenciones necesarias.

    «La reconstrucción no será solo de estructuras, también implica acompañar a las familias, entender sus necesidades y encontrar soluciones», afirmó el alcalde.

     

  • Reconstrucción de Cali tras terremoto tardará tres años, advierte alcalde

    Reconstrucción de Cali tras terremoto tardará tres años, advierte alcalde

    La reconstrucción de Cali podría extenderse durante unos tres años después del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó Colombia la semana pasada, aseguró el alcalde Alejandro Eder, quien señaló que la emergencia entra ahora en una etapa enfocada en atender a los damnificados y recuperar la infraestructura de la ciudad.

    «Estamos viviendo (…) una emergencia que durará unos tres años. Estamos en fase de atención a las víctimas, pero luego tenemos que reconstruir a Cali: una Cali resiliente, una Cali incluyente, una Cali con futuro, una Cali para los jóvenes. Cali saldrá más fuerte, saldremos adelante», dijo Eder a EFE.

    El terremoto deja al menos 304 fallecidos en Colombia, de los cuales 139 corresponden a Cali, capital del Valle del Cauca y una de las ciudades más afectadas, según datos del Instituto de Medicina Legal (IML). La cifra nacional difiere del balance de 289 muertos comunicado la noche anterior por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.

    Las autoridades municipales pasaron de concentrar sus esfuerzos principalmente en la búsqueda y rescate de sobrevivientes a reforzar la atención de las miles de personas afectadas y recuperar víctimas mortales entre las estructuras colapsadas. «Al principio, una sola misión: salvar vidas», señaló el alcalde.

    «Ha sido una semana evidentemente muy difícil, se ha requerido de ayudar mucho y estar atento a la población. En este momento solo tengo esa preocupación: que esos caleños y esas caleñas estén bien”, manifestó Eder.

    Más de 30 dependencias de la Alcaldía participan en las labores de emergencia, mientras la Secretaría de Infraestructura retiró hasta ahora 25,032 toneladas de escombros. La recuperación de los servicios públicos también se convirtió en una de las prioridades tras el terremoto, que inicialmente dejó a 350,000 usuarios sin electricidad y sacó de funcionamiento 44 circuitos eléctricos.

    El gerente de las Empresas Municipales de Cali (Emcali), Roger Mina, indicó que los equipos técnicos lograron restablecer en menos de dos días el servicio eléctrico al 99 % de los usuarios. La empresa también instaló 12 puntos móviles de conexión satelital a internet para apoyar las comunicaciones de los organismos de rescate y las familias afectadas.

    Eder destacó además la solidaridad recibida desde otras partes de Colombia y del extranjero.

    «Cali ha recibido ayudas y apoyos de El Salvador, Perú, México y Estados Unidos a través del Gobierno; también de Bogotá, de otras ciudades, pero sobre todo de los caleños, que han sido muy generosos», afirmó.

    La Alcaldía habilitó espacios para coordinar la recepción y distribución de alimentos y ayuda humanitaria.

    El alcalde reconoció también el impacto emocional que ha provocado la tragedia entre quienes participan en la respuesta.

    «Uno no puede perder el objetivo principal, que es salvar vidas. No hay nada más importante para un gobernante que salvaguardar la vida. Ahora bien, evidentemente hay momentos en los que uno se quiebra», reconoció. Eder sostuvo que el desafío será reconstruir Cali durante los próximos años y aprovechar el proceso para desarrollar una ciudad más resiliente e incluyente.

     

  • A una semana del terremoto, Cali sigue contando a sus muertos

    A una semana del terremoto, Cali sigue contando a sus muertos

    Una semana después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia, Cali contabiliza 130 fallecidos, 1,485 heridos y 88 personas rescatadas, mientras los organismos de emergencia mantienen las labores para recuperar 19 cuerpos que continúan entre estructuras afectadas.

    El sismo ocurrió a las 7:35 de la mañana del 10 de agosto y provocó el colapso de 43 edificios en Cali. Las labores continúan en cuatro puntos: el Hospital Universitario del Valle (HUV), los edificios Vanessa y Ana Pilar y las Torres del Limonar, donde autoridades coordinan el trabajo de socorristas y voluntarios ante los riesgos existentes.

    «En estos sitios hay remoción de escombros, hay riesgo biológico; si las tareas no se hacen coordinadas podemos tener más personas afectadas. No queremos víctimas adicionales», explica a EFE el secretario de Seguridad de Cali, Javier Garcés.

    Las autoridades mantienen perímetros alrededor de las estructuras colapsadas para evitar nuevos accidentes.

    Superada la primera etapa de búsqueda intensiva de sobrevivientes, Cali comienza a concentrarse en recuperar cuerpos, atender a las personas afectadas y avanzar hacia la reconstrucción. La emergencia también abrió un desafío para la salud mental.

    «Los equipos de salud trabajan en primeros auxilios psicológicos y contención de la incertidumbre, mientras preparan una respuesta para una etapa mucho más larga. Entraremos en una etapa que seguramente durará incluso meses o años por el duelo», advierte a EFE el secretario de Salud de Cali, Germán Escobar.

    Unas 160 personas permanecen albergadas en el Coliseo de Hockey Miguel Calero, mientras otro grupo se encuentra en el Coliseo Metropolitano del Norte. También hay familias que pasan las noches en carpas instaladas en parques.

    «La prioridad es concentrar la atención en estos espacios para caracterizar a las familias y garantizar asistencia en salud, apoyo sicosocial y protección para los niños y las mujeres” señala a EFE Mabel Lara, jefa de Proyectos Estratégicos de la Alcaldía de Cali.

    La tragedia ocurrió 70 años y tres días después de otro de los episodios más mortales en la historia de Cali. El 7 de agosto de 1956, la explosión de 40 camiones del Ejército cargados con dinamita destruyó parte de la ciudad y dejó cerca de 4,000 muertos y unos 12,000 heridos.

    «Es increíble que estemos viviendo esto tan duro, la diferencia es que esta vez no fue una explosión, fue la propia naturaleza», aseguró Lina Espitia desde uno de los albergues.

    Los animales también resultaron afectados por el terremoto. Entre el 10 y el 16 de agosto, 123 animales de compañía ingresaron con vida al Centro de Bienestar Animal de Cali, mientras otros 28 fueron encontrados muertos y 367 mascotas permanecen desaparecidas. Equipos de protección animal atendieron además a 79 animales en los puntos críticos de la emergencia.

    Las máquinas continúan retirando escombros mientras los equipos de emergencia avanzan hacia lugares a los que anteriormente no habían logrado acceder. Para el próximo viernes, cuando se espera haber recuperado todos los cuerpos, Cali prepara una jornada de velas, oración y reflexión en memoria de las víctimas. A nivel nacional, el terremoto deja hasta ahora 287 fallecidos, 4,147 heridos y 194 desaparecidos.

     

  • Las trillizas Saavedra, símbolo de la tragedia del terremoto en Cali, Colombia

    Las trillizas Saavedra, símbolo de la tragedia del terremoto en Cali, Colombia

    La noche del 9 de agosto, Jairo Hernán Saavedra y Blanca Victoria Caicedo disfrutaban de una jornada de música salsa en una discoteca de Cali. Horas después, ambos perderían la vida junto a dos de sus hijas trillizas y un familiar, cuando el terremoto de magnitud 7.4 derrumbó el edificio donde residían, en una de las tragedias familiares más dolorosas que dejó el sismo en Colombia.

    La tragedia ocurrió en el edificio María Elvira, ubicado en el barrio Cuarto de Legua, al sur de Cali. En el inmueble se encontraban Jairo Hernán, Blanca Victoria, sus hijas Sofía, Isabella y Ana María, además de un tío materno. El colapso de la estructura dejó a seis integrantes de la familia atrapados entre los escombros.

    Álvaro Vargas, vecino del sector, recordó el momento en que ocurrió el terremoto.

    «El terremoto fue de pánico. Cuando comenzó, escuchamos todo crujir, salí de mi casa con mi esposa y desde la calle vi el edificio donde vivían las trillizas caer, otro edificio de al lado también cedió y una nube de polvo cubrió todo. Pensé que era el fin», relató.

    Vecinos y voluntarios llegaron de inmediato para intentar rescatar a los ocupantes del edificio utilizando baldes, martillos y herramientas improvisadas. Después de varias horas de búsqueda, únicamente Ana María, una de las trillizas de 23 años, fue encontrada con vida y trasladada a la Clínica Imbanaco, donde permanece hospitalizada.

    Fotografía que muestra una vivienda destruida en el barrio Cuarto de Legua, donde vivían las trillizas Saavedra. Dos de ellas murieron junto a sus padres tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado lunes, en Cali, Colombia. EFE/Mario Baos

    Con el paso de las horas fueron recuperados los cuerpos de Jairo Hernán Saavedra, Blanca Victoria Caicedo y de sus hijas Sofía e Isabella. Esta última fue localizada al final de las labores de rescate.

    «Hasta el último momento mantuvimos la esperanza de encontrarla con vida. Hoy, esa esperanza se convierte en un dolor imposible de explicar», escribió en redes sociales Diana March Espinosa, familiar de la familia.

    La historia adquirió un significado aún más conmovedor tras conocerse que la pareja había pasado su última noche bailando salsa en la discoteca La Caldera del Diablo.

    Según DJ Prilla, encargado de la música, Jairo era un apasionado de la salsa y pidió escuchar la canción «Siempre Alegre», de la orquesta La Selecta. Después de bailarla, le comentó al DJ: «Prilla, si algún día yo me muero, quiero que esta canción la pongan en mi lápida».

    El pinchadiscos respondió entre risas: «Ay, Jairo, no jodás, vas a vivir mucho tiempo. Aquí nos vemos en 15 días». Siete horas más tarde ocurrió el terremoto.

    Mientras la familia enfrenta el duelo, el barrio Cuarto de Legua intenta recuperarse entre edificios colapsados, viviendas deshabitadas y maquinaria pesada que continúa retirando escombros. En el lugar donde se levantaba el edificio María Elvira solo permanecen restos de concreto y estructuras metálicas dobladas.

    Los vecinos aseguran que la pérdida ha marcado a toda la comunidad.

    «Eran personas muy queridas, se hacían querer, eran buenos seres humanos, muy alegres. Los vamos a extrañar», expresó Diana, residente del sector.

    En medio del silencio que ahora domina las calles, decenas de familias continúan recogiendo lo poco que quedó de sus hogares mientras intentan reconstruir sus vidas tras el devastador terremoto.

     

  • Colombia agota horas clave para rescatar sobrevivientes del terremoto

    Colombia agota horas clave para rescatar sobrevivientes del terremoto

    Colombia atraviesa este miércoles las horas decisivas de la denominada ‘ventana de vida’, las primeras 72 horas posteriores a un desastre en las que aumentan las posibilidades de encontrar sobrevivientes, tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país el lunes y deja al menos 239 muertos.

    «Cuando hay un terremoto, las primeras 72 horas son la primera ‘ventana de vida’, es cuando más probabilidad tenemos de recuperar víctimas que hayan sobrevivido. Entonces, en las horas que nos quedan lo que más necesitamos es poder aprovechar la tecnología y los perros expertos en encontrar personas con vida», dijo a EFE el alcalde Cali, Alejandro Eder.

    El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana del lunes, hora local, por lo que la crucial ventana de 72 horas finalizará durante la mañana del jueves. Cali, capital del Valle del Cauca, figura entre las ciudades más golpeadas, con casi un centenar de fallecidos y decenas de edificios residenciales y comerciales colapsados o severamente dañados.

    Las labores de búsqueda permitieron rescatar con vida a 85 personas entre los escombros, pero más de 150 continúan desaparecidas. Pereira, capital del departamento de Risaralda, también sufrió graves daños por el movimiento sísmico.

    «Necesitamos mucha disciplina en los puestos de rescate. Hoy tenemos a los rescatistas enfocados en siete edificios colapsados en distintos puntos de la ciudad donde hay alta probabilidad de vida. Lo que le estamos pidiendo hoy a los ciudadanos es permanecer en sus casas», enfatizó Eder.

    La Alcaldía estableció además una restricción para que únicamente circulen vehículos cuyas placas terminen en número impar y así facilitar el desplazamiento de los equipos de emergencia.

    Alrededor de 700 rescatistas colombianos y unos 50 extranjeros trabajan contrarreloj en las zonas críticas. Entre los equipos internacionales se encuentra la brigada mexicana Los Topos, que llegó a Colombia después de participar durante 41 días en operaciones de emergencia en Venezuela.

    «Nosotros estuvimos 41 días en Venezuela y decidimos venir para acá y no irnos a México en cuanto vimos lo que pasaba. Dejamos las actividades en Venezuela, que era ya la recuperación de víctimas fatales, para sumarnos a este gran esfuerzo de venir a rescatar a nuestros hermanos», aseguró el líder de Los Topos, Héctor Méndez.

    Las autoridades pidieron a quienes deseen colaborar acudir únicamente a los puntos establecidos y respetar las indicaciones de los brigadistas para evitar interferencias en las operaciones.

    «Esta es una situación fuera de lo normal. Y le pido a todos los que estamos trabajando en esto, que hagamos un esfuerzo para sobrepasar ese periodo en que nos sentimos víctimas. Nosotros no somos víctimas. Nosotros somos trabajadores de los medios de información, somos bomberos, somos ejército, somos policías y somos voluntarios», recomendó Méndez.

     

  • El terremoto de magnitud 7.4 es el mayor del siglo en Colombia, con epicentro en la región más pobre

    El terremoto de magnitud 7.4 es el mayor del siglo en Colombia, con epicentro en la región más pobre

    El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el lunes es el más fuerte registrado en el país durante el siglo XXI, según datos del Servicio Geológico Colombiano (SGC), mientras organismos de emergencia continúan las operaciones de búsqueda y rescate entre los escombros.

    La tragedia deja cerca de 240 fallecidos según balances de diferentes autoridades regionales, aunque el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, informó este martes que el recuento oficial asciende hasta el momento a 181 muertos. Las diferencias entre los balances ocurren mientras las autoridades continúan recopilando información procedente de las zonas afectadas.

    El movimiento ocurrió a las 7:34 de la mañana y alcanzó una profundidad de 103 kilómetros. Su epicentro se localizó en San José del Palmar, municipio del departamento del Chocó situado en la región del Pacífico y fronterizo con Risaralda y Valle del Cauca, dos de las zonas que recibieron con mayor intensidad los efectos del terremoto.

    Valle del Cauca acumula 130 fallecidos, de los cuales 95 corresponden a Cali y otros 35 a diferentes municipios del departamento. La tercera ciudad más importante de Colombia había acogido apenas el pasado 7 de agosto la investidura presidencial de De la Espriella y fue anunciada por el mandatario como una de las sedes alternas desde las que pretende gobernar.

    Pereira, capital de Risaralda y ubicada a unos 55 kilómetros en línea recta de San José del Palmar, registra alrededor de 90 fallecidos, según autoridades regionales. La ciudad forma parte del turístico Eje Cafetero y su aeropuerto internacional Matecaña mantiene suspendidas las operaciones comerciales debido a los graves daños estructurales provocados por el terremoto.

    Quibdó, capital del Chocó y situada a unos 158 kilómetros del epicentro, contabiliza 14 fallecidos. La ciudad fue el primer punto afectado que visitó De la Espriella después del desastre, donde el mandatario prometió subsidios para apoyar a la población damnificada.

    El SGC contabilizó 103 réplicas posteriores al terremoto, seis de ellas con magnitudes superiores a 3.0 y una mayor a 4.0. La tragedia recordó el terremoto de Armenia del 25 de enero de 1999, que dejó 1,185 muertos, más de 8,536 heridos, 35,972 viviendas destruidas o inhabitables y 6,408 fincas cafeteras afectadas.

    El terremoto colombiano tuvo además un origen tectónico diferente a los dos movimientos registrados el 24 de junio en Venezuela. El de Colombia fue producto de la subducción de la placa de Nazca debajo de la placa Sudamericana, mientras los terremotos venezolanos estuvieron relacionados con el movimiento lateral entre las placas Caribe y Sudamericana. Los sismos de Venezuela ocurrieron a unos 20 kilómetros de profundidad y dejaron al menos 6,300 fallecidos.

     

  • Terremoto en Colombia deja más de 130 muertos, hospitales desbordados y toques de queda  

    Terremoto en Colombia deja más de 130 muertos, hospitales desbordados y toques de queda  

    Al menos 132 personas murieron y más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes gran parte de Colombia, donde decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.

    Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más cercanas a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).

    La cifra recoge únicamente el balance de las capitales del país, por lo que no incluye los muertos y heridos registrados en municipios y localidades aledañas, donde también se reportaron colapsos de edificios y daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.

    Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia están entre las ciudades más golpeadas por el terremoto, que obligó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo hace solo tres días, a declarar la situación de «desastre nacional».

    El terremoto se produjo a las 7:34 hora local (6:34 en San Salvador) y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).

    El movimiento telúrico se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y oeste del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.

    El alcalde de Cali, Alejandro Eder junto al presidente colombiano Abelardo de la Espriella.

    De la Espriella recorre las zonas afectadas

    El presidente De la Espriella, quien instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta a la emergencia, visitó este lunes Quibdó, capital del Chocó, donde se reunió con autoridades locales antes de trasladarse a Cali, otra de las ciudades más afectadas.

    «El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado», afirmó el mandatario, quien se comprometió a realizar un encuentro regional con todo su Gobierno para evaluar las necesidades de los municipios afectados.

    Según las cifras ofrecidas por De la Espriella durante su visita, en Chocó se contabilizaban 13 fallecidos, 119 heridos y cinco desaparecidos.

    El mandatario aseguró que los recursos económicos para atender la emergencia ya están disponibles y señaló que el Estado está desplegado para atender a los damnificados.

    Personas buscan entre los escombros de una edificación colapsada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes Colombia. EFE/ Ernesto Guzmán Jr

    Pereira concentra la mayor cantidad de muertos

    En Pereira, donde se registraron 60 fallecidos, los organismos de emergencia trabajan en varios puntos críticos en busca de personas atrapadas bajo los escombros.

    El alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar, decretó un toque de queda hasta esta madrugada para «proteger el comercio de la ciudad» ante el riesgo de saqueos.

    El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado por daños en su cubierta, mientras los equipos de emergencia atienden además la situación de personas que quedaron atrapadas en el Megacable, el sistema de teleférico público de la ciudad.

    Fotografía que muestra la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario afectada tras un fuerte temblor este lunes, en Manizales, Colombia. EFE

    Toque de queda y militarización en Cali

    En Cali, capital del Valle del Cauca, la Alcaldía decretó un toque de queda hasta las 06:00 del martes, así como la militarización de la ciudad ante amenazas de saqueos y para facilitar las labores de los organismos de emergencia.

    «Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali», afirmó el alcalde, Alejandro Eder, quien explicó que la presencia de la Policía y el Ejército será reforzada especialmente en las zonas más afectadas.

    Eder señaló que las primeras 48 horas son «críticas» para rescatar con vida a las personas que puedan permanecer atrapadas en los edificios colapsados.

    Como parte del refuerzo de las labores de emergencia, la ciudad recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.

    Los hospitales de Cali declararon además la alerta roja al encontrarse al 100 % de su capacidad después de que el terremoto dejara al menos 26 muertos y 456 heridos en la ciudad, según el secretario de Salud local, Germán Escobar.

    Cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que ser evacuados completamente, entre ellos el Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.

    La emergencia también llevó a la Alcaldía a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que estaba prevista entre el 12 y el 17 de agosto.

    Daños en aeropuertos y suspensión de partidos

    El transporte aéreo sufrió importantes afectaciones y varios aeropuertos del centro y oeste del país suspendieron sus operaciones mientras se realizan evaluaciones estructurales de las terminales.

    La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), por su parte, suspendió los partidos de octavos de final de la Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle y de la Copa Sudamericana entre Santa Fe y River Plate, previstos para esta semana en Ibagué y Bogotá, respectivamente.

    La comunidad internacional comenzó a movilizar recursos y equipos para ayudar a Colombia ante la magnitud de la emergencia.

    EE.UU. anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares destinada a refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de los daños, señaló el Departamento de Estado, que expresó su solidaridad con el pueblo colombiano y aseguró estar preparado para apoyar al Gobierno de De la Espriella mientras se determinan las necesidades sobre el terreno.

    El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, había señalado previamente que su país seguía de cerca la situación y estaba listo para apoyar a Colombia.

    El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaron, por su parte, donaciones por un total de 700.000 dólares, informó el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo.

    El Banco Mundial aportará 200.000 dólares de cooperación no reembolsable para la evaluación de daños, mientras que el BID destinará 500.000 dólares, de los cuales 350.000 estarán disponibles de forma inmediata para la Cruz Roja y otros 150.000 se dedicarán a apoyo técnico.

    A esos recursos se suman otros 500.000 dólares de ayuda humanitaria anunciados por CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció equipos de rescate, médicos, paramédicos e insumos; mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó la disposición de su Gobierno a prestar la ayuda que Colombia requiera.

    Venezuela, que todavía se recupera del terremoto que sufrió en junio, ofreció el envío de rescatistas y ayuda humanitaria, mientras que la líder opositora venezolana María Corina Machado también expresó su solidaridad con Colombia.

    El terremoto también se sintió con fuerza fuera del país. En Panamá provocó la evacuación de edificios y hospitales, mientras que en Ecuador fue percibido en varias provincias, incluida Pichincha, cuya capital es Quito, y en zonas andinas próximas a la frontera colombiana.