Etiqueta: Clan del Golfo

  • Los ataques contra la Fuerza Pública colombiana aumentaron 62 %, drones incluidos

    Los ataques contra la Fuerza Pública colombiana aumentaron 62 %, drones incluidos

    Los ataques contra la Fuerza Pública de Colombia aumentaron un 62 % durante el período 2024-2025 frente a los dos años anteriores, mientras los grupos armados ilegales ampliaron su presencia territorial y multiplicaron el uso de drones, según un informe divulgado este martes por la Fundación Ideas para la Paz (FIP). 

    “Estamos en un momento de la historia de la violencia organizada en Colombia en donde no solamente hay más disputas entre actores armados no estatales entre sí (…) sino que esas organizaciones están atacando de manera mucho más clara y concreta en una ofensiva militar contra el Estado colombiano”, aseguró a EFE el director del área Conflicto y Seguridad de la FIP, Javier Flórez.

    El informe señala que las zonas afectadas por las disputas de los grupos armados se duplicaron entre 2022 y 2025, con especial incidencia en departamentos como Arauca, Antioquia, Cauca, Meta y Guaviare, además de regiones como el Catatumbo y la Amazonía. La FIP también reportó que los integrantes de grupos armados ilegales aumentaron de 21,958 en 2024 a 27,121 en 2025. 

    Uno de los principales cambios ocurrió en el uso de drones con explosivos. Los ataques de este tipo contra la Fuerza Pública pasaron de 119 en 2024 a 277 durante 2025, equivalente a un incremento de 132 %.

    “Hoy en día, el dominio del espacio aéreo está en disputa entre el Estado y los grupos armados, que con unas capacidades financieras muy bajas -no tienen que gastar mucha plata ni poner en riesgo a sus hombres- están generando un daño muy grande y una incertidumbre muy compleja para nuestras Fuerzas Militares, pero también para la población civil y obviamente para nuestra Policía», indicó Flórez. 

    La intensificación de la violencia también afectó a la población civil. Durante 2025, el desplazamiento forzado masivo superó las 96,000 víctimas y los confinamientos alcanzaron a cerca de 155,000 personas.

    La Fuerza Pública respondió con 234 acciones durante ese año, un 34.5 % más que las 174 registradas en 2024, aunque la FIP advierte que ese incremento operacional no consiguió frenar la expansión de las organizaciones armadas. 

    El informe destaca además la expansión territorial de estos grupos, cuya presencia pasó de 562 municipios en 2024 a 627 en 2025, equivalente a cerca del 57 % de los municipios del país. La FIP también advierte sobre las limitaciones operativas del Estado y estima que apenas el 46 % de las capacidades militares colombianas se encuentra disponible debido a dificultades de mantenimiento, sostenibilidad y financiamiento. 

    La FIP analizó particularmente el crecimiento del Clan del Golfo, organización sobre la que se concentró una cuarta parte de los esfuerzos militares entre 2023 y 2025. Pese a esas operaciones, el grupo duplicó sus integrantes frente a 2022 y amplió su presencia de 13 a 17 de los 32 departamentos colombianos.

    «Esta evolución muestra que el aumento del esfuerzo operacional puede afectar temporalmente a las organizaciones sin modificar necesariamente las condiciones que permiten su reposición y expansión territorial», señaló el informe. 

    Ante este escenario, la Fundación plantea concentrar las capacidades militares en territorios y funciones que permitan obtener resultados sostenidos, además de afectar las economías ilegales, fuentes de financiación, mecanismos de reclutamiento y redes logísticas de los grupos armados. También propone fortalecer las labores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento y desarrollar herramientas para responder al creciente uso de drones en el conflicto colombiano. 

     

  • Grupos criminales colombianos crecieron 90 % durante el gobierno de Petro

    Grupos criminales colombianos crecieron 90 % durante el gobierno de Petro

    Los grupos armados ilegales de Colombia aumentaron un 90 % durante el Gobierno del expresidente Gustavo Petro, entre 2022 y 2026, según un informe divulgado este jueves por organizaciones defensoras de derechos humanos del país.

    El reporte fue elaborado por la Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) y la Alianza de Organizaciones Sociales y Afines, que en conjunto agrupan a 125 organizaciones. Según sus datos, las estructuras armadas pasaron de 15,120 integrantes en diciembre de 2022 a 28,802 en julio de 2026.

    El Clan del Golfo registró el mayor crecimiento, con un incremento del 152 %, y alcanzó presencia o control territorial en al menos 429 de los 1,103 municipios colombianos, equivalentes al 38.8 %. Las disidencias de las antiguas FARC aumentaron un 109 % y llegaron a 376 municipios, aproximadamente el 34 % del territorio nacional.

    Dentro de las disidencias, la Segunda Marquetalia, comandada por alias Iván Márquez, aumentó un 108 %, mientras el número de integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) creció un 22 %. El informe también señala que entre enero y agosto de 2025 al menos 544 personas murieron a causa de explosivos, un incremento del 145 %.

    El crecimiento de las organizaciones armadas estuvo acompañado por hechos de violencia contra líderes sociales y defensores de derechos humanos. Durante la administración de Petro se contabilizaron 3,115 agresiones, frente a las 3,544 registradas durante el Gobierno de Iván Duque, entre 2018 y 2022, lo que representa una reducción del 12 %.

    Sin embargo, el reporte señala que los asesinatos de líderes sociales y defensores se mantuvieron en 618 casos y las desapariciones forzadas aumentaron un 34 %, hasta alcanzar 78. Las organizaciones cuestionaron además la política de ‘paz total’ de Petro porque «no logró consolidar resultados sostenibles en los territorios», debido a problemas metodológicos, de coordinación institucional y resistencia de sectores vinculados con actividades ilegales.

    «El balance de la paz conduce así a una conclusión central: el fracaso de varios procesos de negociación no demuestra que una estrategia predominantemente militar pueda resolver el conflicto», indica el informe, que plantea mantener la negociación como una herramienta para afrontar la violencia.

    Las organizaciones instaron al nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella a proteger los derechos humanos, la paz y la democracia.

    «La construcción de paz sigue requiriendo negociación política, inversión social sostenida, transformación territorial, desmantelamiento del paramilitarismo y sus redes de apoyo y garantías de verdad, justicia y reparación», añadió el reporte.

     

     

  • Colombia levanta suspensión general para portar armas de fuego

    Colombia levanta suspensión general para portar armas de fuego

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, firmó este martes un decreto que levanta la suspensión generalizada de los permisos para portar armas de fuego en el país, una medida que había prometido durante su campaña electoral.

    «La palabra de un hombre es su honor y yo tengo honor. Por eso, cumplo mi palabra, y durante la campaña dije que iba a levantar la suspensión de los permisos para el porte de armas no hay derecho a que los bandidos estén armados hasta los dientes y la gente decente no pueda defenderse», ha explicado De la Espriella en un vídeo difundido en redes sociales.

    El mandatario aclaró que la decisión no implica un uso indiscriminado de armas y aseguró que continuarán vigentes las normas y controles establecidos para obtener las respectivas autorizaciones.

    De la Espriella sostuvo que «el 99,9% de los delitos armados se cometen con armas «ilegales». «Los requisitos para portar armas siguen siendo muy estrictos: las personas tienen que reunir las condiciones físicas psíquicas y emocionales, así como no tener antecedentes ni problemas», ha detallado.

    El presidente respaldó su decisión con datos sobre las incautaciones realizadas por las autoridades colombianas. Entre el 1 de enero y el 3 de septiembre fueron decomisadas 15,700 armas de fuego, de las cuales 14,179 estaban relacionadas con la comisión de delitos.

    Del total incautado, 980 armas aparecen vinculadas con organizaciones narcoparamilitares. Según las cifras proporcionadas por el mandatario, 551 estaban relacionadas con el Clan del Golfo y otras 339 con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

    De la Espriella también se refirió al armamento encontrado en poder de las disidencias. «Solo entre las asociadas a las disidencias encontramos 380 fusiles y 65 morteros calibre 60 milímetros», ha precisado el mandatario en un mensaje en redes sociales, agregando que las autoridades quitarán todas las armas a los grupos criminales.

    El decreto modifica así la política general sobre los permisos para portar armas en Colombia, pero mantiene los controles para las personas que busquen obtener una autorización. El Gobierno sostiene que, paralelamente, continuará con las incautaciones de armamento en poder de organizaciones criminales.

     

     

  • La violencia marca la campaña presidencial más tensa en Colombia

    La violencia marca la campaña presidencial más tensa en Colombia

    La campaña para la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, programada para este domingo 31 de mayo, se convirtió en la más violenta y tensa de los últimos ocho años debido al incremento de amenazas, asesinatos y ataques vinculados a grupos armados ilegales.

    El ambiente político se deterioró aún más tras el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, precandidato del partido de derecha Centro Democrático, ocurrido hace un año antes del inicio oficial de la campaña electoral.

    En las últimas semanas también denunciaron amenazas los candidatos Paloma Valencia, del Centro Democrático; Abelardo de la Espriella, del partido ultraderechista Defensores de la Patria; e Iván Cepeda, del izquierdista Pacto Histórico.

    La violencia política dejó además varios asesinatos recientes, entre ellos el de Mileidy Villada González, presidenta del Concejo Municipal de Obando, Valle del Cauca; el exalcalde Rogers Mauricio Devia Escobar, coordinador de campaña de De la Espriella en Cubarral, Meta; y el exsecretario de Gobierno de ese municipio, Fabián Cardona.

    Ante el deterioro de la seguridad, los candidatos reforzaron sus esquemas de protección durante actos públicos y recorridos políticos. Incluso Abelardo de la Espriella participa en eventos resguardado dentro de una estructura blindada de cristal.

    El investigador de seguridad y conflicto de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), Gerson Arias, aseguró que el crecimiento de los grupos armados ilegales explica el aumento de la violencia política en el país.

    «Si nos situamos en el 2022 estábamos en una etapa en la que la capacidad armada y coercitiva que tenían los grupos no tenía una dimensión como la de hoy», afirmó Arias a EFE.

    Según datos de la FIP, los grupos armados ilegales pasaron de tener unos 15,000 integrantes en 2022 a más de 25,278 miembros entre combatientes y redes de apoyo logístico y financiero para julio de 2025.

    La principal estructura criminal del país, el Clan del Golfo, suma al menos 8,945 integrantes y registró un crecimiento del 18 % entre diciembre de 2024 y julio de 2025.

    Le siguen la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), con 6,450 miembros, y el Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC, con 3,919 integrantes.

    «Lo que estamos viviendo es un aumento en la violencia de tipo político y sobre todo violencia de grupos armados que constriñen y amedrentan a la población civil», agregó Arias.

    La seguridad se convirtió así en uno de los temas centrales de la campaña presidencial, especialmente por las dudas sobre el futuro de la política de ‘paz total’ impulsada por el presidente Gustavo Petro.

    Aunque el Gobierno intentó negociar acuerdos con el ELN y las disidencias de las FARC, ninguno de los procesos avanzó significativamente y varias mesas de diálogo atraviesan una etapa de crisis.

    El ELN anunció un cese al fuego unilateral de tres días por las elecciones presidenciales, pero el investigador advirtió que existen al menos 11 zonas del país donde continuarán los enfrentamientos armados.

    Por su parte, la Misión de Observación Electoral (MOE) alertó que 386 municipios colombianos presentan riesgo por violencia electoral en 31 de los 32 departamentos del país.

    Según la MOE, 125 municipios están catalogados en riesgo medio, 122 en riesgo alto y 139 en riesgo extremo, especialmente en los departamentos de Cauca, Antioquia, Norte de Santander y Valle del Cauca.

     

  • La mayor banda criminal de Colombia, el Clan del Golfo crece 140 %   

    La mayor banda criminal de Colombia, el Clan del Golfo crece 140 %   

    El Clan del Golfo, considerado la mayor organización criminal de Colombia, incrementó en 140 % su número de integrantes entre 2022 y 2025, hasta alcanzar cerca de 10,000 miembros en todo el país, según un informe divulgado este lunes por la Fundación Ideas para la Paz (FIP).

    El reporte detalla que el grupo, que se autodenomina Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), cuenta actualmente con 9,840 integrantes. De ese total, 3,328 están armados y 6,512 forman parte de redes de apoyo. Además, amplió su presencia territorial al pasar de 145 municipios en 13 departamentos en 2022 a 296 municipios en 17 departamentos en 2025, lo que representa un aumento de 104 % en su área de influencia.

    La FIP explicó que el crecimiento sostenido, pese a las operaciones militares en su contra, responde a su capacidad de reclutamiento, la diversificación de fuentes de financiamiento y una estructura organizativa que le ha permitido consolidarse como el principal actor armado ilegal del país.

    “El Clan del Golfo opera como un ‘holding’ criminal con amplio control territorial y finanzas diversificadas, mientras negocia en Catar su desmovilización”, señala el informe.

    El fortalecimiento del grupo coincide con el diálogo sociojurídico iniciado en septiembre de 2025 por el Gobierno del presidente Gustavo Petro en Doha, con el objetivo de lograr su sometimiento a la justicia y desmantelar su estructura criminal.

    La semana pasada, las partes anunciaron la reanudación de las conversaciones tras superar una suspensión temporal decretada por la organización armada, que denunció supuestos incumplimientos relacionados con órdenes de captura contra sus líderes.

    En un comunicado conjunto, el Ejecutivo y el EGC aseguraron que el proceso “continúa avanzando en el marco de los compromisos suscritos” y destacaron que el 9 de febrero retomaron el diálogo con el acompañamiento de Catar, España, Noruega y Suiza, además de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz (MAPP) de la OEA y la Iglesia católica.

     

  • EE.UU. designa al colombiano Clan del Golfo como un grupo terrorista extranjero

    EE.UU. designa al colombiano Clan del Golfo como un grupo terrorista extranjero

    El Gobierno de Estados de Unidos designó al Clan del Golfo, considerada la mayor banda criminal de Colombia, como una organización terrorista extranjera, informó este martes el secretario de Estado, Marco Rubio.

    «Hoy, el Departamento de Estado designa al Clan del Golfo como Organización Terrorista Extranjera (FTO) y como Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT)», indicó Rubio en un comunicado.

    Según el jefe de la diplomacia estadounidense, esta «organización criminal violenta y poderosa con miles de miembros» tiene como «principal fuente de ingresos el narcotráfico de cocaína, que utiliza para financiar sus actividades violentas».

    El Clan del Golfo es «responsable de ataques terroristas contra funcionarios públicos, agentes del orden, personal militar y civiles en Colombia», agregó Rubio sobre la banda, actualmente en medio de diálogos de paz con el Gobierno del presidente del país suramericano, Gustavo Petro.

    «EE.UU. continuará utilizando todas las herramientas disponibles para proteger a nuestra nación y detener las campañas de violencia y terror perpetradas por carteles internacionales y organizaciones criminales transnacionales. Estamos comprometidos a negarles financiación y recursos a estos terroristas», concluyó el secretario de Estado.

    Esta designación coincide con un momento tenso en las relaciones entre EE.UU. y Colombia, tras el amplio despliegue militar estadounidense en el Caribe como parte de la campaña antidrogas del presidente, Donald Trump, expandida también al Pacífico Oriental, y el cruce de críticas entre Petro y Trump.

    Sus miembros se dedican sobre todo al narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de migrantes.

    Bogotá y el Clan del Golfo iniciaron a mediados de septiembre pasado en Doha (Catar) un proceso de diálogos de paz, con el acompañamiento de Catar, España, Noruega y Suiza como países mediadores.

    La primera ronda concluyó con un pacto que contempla una etapa inicial de «construcción de confianza» y tras la segunda, ambas partes anunciaron el pasado 5 de diciembre la creación de tres zonas especiales en el norte y oeste colombianos para ubicar temporalmente, a partir de marzo próximo, a combatientes de la organización.

    Desde el regreso al poder en enero pasado del presidente Donald Trump, Washington ha designado como terroristas a los seis principales carteles mexicanos: el Cartel de Sinaloa, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cartel del Noreste, el Cartel del Golfo, Carteles Unidos y la Nueva Familia Mexicana.

    Ha hecho lo mismo con las bandas transnacionales Tren de Aragua, la Mara Salvatrucha (MS-13) y su rival Barrio 18, además de las ecuatorianas Los Lobos y Los Choneros y el Cartel de los Soles, que según la Administración Trump estaría liderado por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, algo que Caracas niega.

    La designación como entidad terrorista tiene efectos legales muy amplios en EE.UU., que van desde el congelamiento de fondos hasta el procesamiento penal por apoyo indirecto o directo a esas organizaciones.

  • TikTok, principal herramienta de reclutamiento forzado de menores por grupos en Colombia

    TikTok, principal herramienta de reclutamiento forzado de menores por grupos en Colombia

    TikTok se convirtió en la principal herramienta de reclutamiento forzado de menores de edad en Colombia por parte de los grupos armados ilegales, con videos que alcanzan las 200.000 visitas y registran más de 76.000 interacciones, reveló un estudio publicado este miércoles por la ONG Vivamos Humanos.

    El reclutamiento digital de niños, niñas y adolescentes se lleva a cabo a través de plataformas como TikTok, que es la principal red social para captarlos, así como por Facebook, Telegram, Instagram e incluso aplicaciones de videojuegos como Roblox, dice el estudio de reclutamiento digital ‘El algoritmo en el conflicto armado’.

    TikTok fue la única plataforma donde se encontró contenido abiertamente accesible relacionado con las dinámicas de reclutamiento, debido a la difusión «masiva» de los videos en esta aplicación, las «pocas restricciones» en el contenido y la facilidad de búsqueda a través de etiquetas o palabras clave relacionadas con los grupos armados.

    El estudio también identificó 40 casos documentados con «evidencia directa» en TikTok, así como 70 cuentas presuntamente relacionadas con estas organizaciones criminales, «inferidas a partir de las interacciones en los comentarios».

    La coordinadora de derechos humanos y derecho internacional humanitario (DIH) de la organización, Lina Mejía, afirmó, al presentar el estudio, que identificaron «falencias estructurales graves como la inexistencia de canales de denuncia» para este tipo de casos.

    La experta añadió que en muchos casos, aunque el contenido sea reportado, este «continúa reproduciéndose dos o incluso tres veces más».

    Los grupos que más utilizan las redes sociales para reclutar menores son las disidencias de las FARC, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), y el Clan del Golfo, la principal banda criminal del país.

    En cuanto a las regiones más afectadas por esta modalidad de reclutamiento, la organización, que no precisó cifras, indicó que la mayoría de casos suceden en zonas de conflicto como los departamentos de Norte de Santander, ubicado en el noreste del país y fronterizo con Venezuela, y Putumayo, Nariño y Cauca, en el suroeste.

    Esta modalidad también es utilizada en los departamentos caribeños de Bolívar, Magdalena y Cesar.

     Liderazgos perdidos

    En la presentación también intervino el expresidente de Colombia Ernesto Samper (1994-1998), fundador de Vivamos Humanos, quien afirmó que «los jóvenes que están reclutando son los que están apareciendo asesinados en los bombardeos» del Gobierno contra los grupos armados.

    Por otra parte, la organización apuntó que esta «nueva forma de violencia (el reclutamiento), que opera en silencio», se ha convertido en «uno de los retos humanitarios más urgentes del país».

    «La pérdida de jóvenes liderazgos debilita la capacidad organizativa y de autogestión en los territorios, interrumpe procesos comunitarios de resistencia y agrava las vulnerabilidades intergeneracionales», añadió Vivamos Humanos.

    El estudio detectó dos modalidades principales de reclutamiento a través de las redes sociales: la primera, mediante ofertas laborales con las que los grupos armados promocionan su actividad, y la segunda, que se desarrolla a través de «engaños y otras formas de captación», como la utilización de correos humanos para efectuar esta «vinculación forzada».

    Según cifras de la Defensoría del Pueblo, al menos 123 niños, niñas y adolescentes fueron reclutados entre enero y septiembre de este año en Colombia por los grupos armados.

  • Muere un presunto cabecilla del Clan del Golfo en combates con el Ejército colombiano

    Muere un presunto cabecilla del Clan del Golfo en combates con el Ejército colombiano

    Un presunto cabecilla del Clan del Golfo, identificado por las autoridades como alias Cóndor o Condorito, murió este miércoles durante enfrentamientos con el Ejército colombiano en el departamento de Córdoba, en el noroeste del país. En la operación también falleció uno de sus escoltas, informó la institución castrense.

    El Ejército detalló que alias Cóndor lideraba la subestructura Rubén Darío Ávila y que habría participado en 2021 en la activación de un campo minado en Puerto Libertador, ataque que dejó cinco militares muertos y otros siete heridos. Las autoridades indicaron que llevaba alrededor de ocho años dentro del Clan del Golfo y estaría vinculado a secuestros y torturas, incluyendo la de dos suboficiales retenidos el año pasado en Antioquia.

    Los combates se desarrollaron en el municipio de Montelíbano, donde las tropas incautaron dos armas cortas, un fusil y varios teléfonos móviles, además de neutralizar a los dos presuntos integrantes de la estructura criminal.

    Horas antes, el Ejército había confirmado la captura de doce supuestos miembros del mismo grupo armado en operativos ejecutados en el vecino departamento de Antioquia, como parte de la ofensiva contra esa organización.

    El Gobierno colombiano inició en septiembre, en Catar, un proceso de diálogo con el Clan del Golfo, con el objetivo de implementar una fase de “construcción de confianza” y un plan piloto de sustitución de cultivos ilícitos en cinco municipios del noroeste del país donde opera esta banda.

    Conocido también como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) y heredero de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), el Clan del Golfo es considerado el mayor grupo criminal del país, integrado por cerca de 9,000 miembros y dedicado al narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de migrantes.

  • “Narcos invisibles”: así operan los nuevos capos discretos del narcotráfico global

    “Narcos invisibles”: así operan los nuevos capos discretos del narcotráfico global

    Los grandes capos del narcotráfico ya no exhiben mansiones, autos lujosos o joyas. Lejos quedó el modelo a lo Pablo Escobar. Ahora, los nuevos líderes de redes criminales se camuflan entre empresarios de alto perfil, mantienen un bajo perfil y operan desde lugares “herméticos” como Dubái, según revelaron investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil de España tras el desmantelamiento de una red internacional que introducía 120 toneladas de cocaína al año desde Colombia a Europa, en gran parte por puertos españoles.

    Este nuevo perfil es conocido como “narco invisible” o de “cuarta generación”. A diferencia del capo tradicional afincado en su territorio, los nuevos líderes criminales son móviles, usan tecnología para encriptar sus comunicaciones y estructuran sus operaciones tras redes empresariales aparentemente legales. 

    “Sacan los vuelos en el mismo día y hoy pueden estar en Colombia, mañana en España, al día siguiente en Dubái, luego en Catar… y a la semana siguiente de vuelta”, explicaron a EFE fuentes de la UCO.

    A los capos de hace unos años les gustaba exhibir que llevaban una vida de alto nivel adquisitivo, mostrando sus grandes mansiones, sus vehículos de lujo, sus mujeres… Los de ahora prefieren permanecer en el anonimato, se comportan como discretos empresarios y, aunque acumulan mucha riqueza, la disfrutan en zonas donde pueden pasar más desapercibidos, como por ejemplo en Dubái.

    Entre tanto rico, los ‘narcos invisibles’ no llaman la atención. Y, además, han aprendido a llevarse su riqueza a países «herméticos» que, como el propio Dubái, no suelen colaborar con las investigaciones que se llevan a cabo en otros países y donde es muy difícil «atacar» esos bienes procedentes de actividades delictivas.

    Estas organizaciones funcionan como multinacionales: usan sociedades mercantiles legales, como exportadoras de fruta, para ocultar cargamentos de droga, y crean otras firmas paralelas para lavar el dinero. Se alejan de la logística directa y delegan funciones clave en intermediarios, lo que les permite no figurar en investigaciones tradicionales y así evitar su detección.

    Un hombre con una camiseta del narcotraficante colombiano Pablo Escobar en Medellín (Colombia). EFE

    El modelo Pablo Escobar ha quedado obsoleto 

    Por lo que parece, el modelo Pablo Escobar, el colombiano que lideró una de las más potentes organizaciones criminales del mundo, ha quedado obsoleto. Aquellos narcos que querían construir urbanizaciones, patrocinar equipos de fútbol o incluso, como en el caso el Escobar, entrar en política, ya no existen.

    Ese paso al ‘narco invisible’ lo han dado los narcotraficantes colombianos, conscientes de que la ostentación de la que antes hacían gala les ponía a tiro de las agencias policiales, como hizo la DEA con Pablo Escobar.

    No hay constancia de la existencia narcos de ‘cuarta generación’ como tales en España, aunque en la operación recientemente conocida y bautizada como Gulupa se detuvo en nuestro país a los hermanos ‘Zuluaga’ y ‘Black Jack’, pero eran colombianos.

    España es un país de tránsito para la droga, no es productor y, por tanto, no surgen esos grandes empresarios. Sí existen aún algunos narcos que todavía hacen ostentación de todo lo que consiguen con su actividad delictiva.

    El perfil de los capos como Pablo Escobar dibujaba a personas afincadas en su zona, sin salir de ella prácticamente y sin establecer contactos para el negocio más allá de con los locales o con quienes se desplazaran a su feudo.

    Sin embargo, los de ‘cuarta generación’ viajan constantemente. Tienen una gran movilidad en un mundo globalizado, ya que son quienes hacen los negocios. Eso también les hace ‘invisibles’ y dificulta su seguimiento.

    «Sacan los vuelos en el mismo día y hoy pueden estar en Colombia, mañana en España, al día siguiente en Dubái, luego en Catar…. y a la semana siguiente de vuelta», recalcan gráficamente los investigadores de la UCO.

    Como dificulta también su persecución el hecho de que hagan uso de las mas modernas tecnologías para encriptar sus comunicaciones.

    Una tienda con la foto de Pablo Escobar en Budapest, Hungría.

    La tendencia actual, según la Guardia Civil, apunta a una “franquiciación” del narcotráfico. Pequeños clanes en Colombia se integran bajo el paraguas del Clan del Golfo, considerado una de las organizaciones más poderosas del mundo. 

    Esta modalidad complica las investigaciones, pues diluye responsabilidades y fortalece la estructura criminal. Aunque pasen desapercibidos, advierten las autoridades, estos narcos continúan siendo peligrosos: “Si tienen que acabar con alguien, si hay cualquier problema, lo solucionan por la vía rápida”.

  • EEUU elimina a Colombia de lista de países que combaten al narcotráfico

    EEUU elimina a Colombia de lista de países que combaten al narcotráfico

    La Administración de Donald Trump anunció la descertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, tras considerar que el país sudamericano “incumplió manifiestamente” sus compromisos internacionales contra las drogas, según un comunicado del Departamento de Estado.

    “El cultivo de coca y la producción de cocaína han alcanzado récords históricos bajo la presidencia de Gustavo Petro, y sus fallidos intentos de llegar a acuerdos con grupos narcoterroristas solo han exacerbado la crisis”, señaló el comunicado.

    Junto a Colombia, Estados Unidos también retiró de la lista a Afganistán, Bolivia, Venezuela y Birmania, por los mismos motivos de incumplimiento en sus esfuerzos antidrogas.

    Washington advirtió que los países que no atiendan sus responsabilidades en la erradicación de coca y el control del tráfico de cocaína “enfrentarán graves consecuencias”. No obstante, insistió en que la asistencia estadounidense hacia Colombia, Bolivia, Venezuela y Birmania sigue siendo “vital para los intereses nacionales de EE.UU.”.

    Sobre Colombia, el Departamento de Estado afirma que considerará quitar al país de la lista si el Gobierno de Petro: «Adopta medidas agresivas para erradicar la coca y reducir el tráfico de cocaína, así como para responsabilizar a quienes se benefician de ella».

     Reacción del Gobierno colombiano

    Horas antes del anuncio oficial, Gustavo Petro adelantó en un consejo de ministros que EE.UU. procedería con la descertificación antidrogas, pese a los sacrificios de militares, policías y civiles en la lucha contra el narcotráfico.

    En 2024, Colombia reportó la incautación de más de 889 toneladas de cocaína, según el general Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional, durante una visita a Washington. Sin embargo, estas acciones no evitaron la decisión de la Casa Blanca.

    La medida afectará directamente la cooperación internacional contra el narcotráfico, en especial las operaciones contra el Clan del Golfo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC, grupos armados que mantienen actividades ligadas al tráfico de drogas en Colombia.

    La certificación antidrogas de EE.UU., vigente desde 1986, evalúa anualmente los esfuerzos de una veintena de países productores y de tránsito de drogas ilícitas.