Etiqueta: Cuba

  • Activista Otero Alcántara ve posible un «estallido social» mayor que el de 2021 en Cuba

    Activista Otero Alcántara ve posible un «estallido social» mayor que el de 2021 en Cuba

    El activista y artista cubano Luis Manuel Otero Alcántara, fundador del Movimiento San Isidro, afirmó que Cuba vive un escenario propicio para un nuevo estallido social de gran magnitud contra el régimen, tras asegurar que el creciente descontento ciudadano podría desembocar en protestas similares o superiores a las registradas el 11 de julio de 2021.

    En una entrevista concedida a EFE desde Miami, donde permanece exiliado desde hace dos semanas tras ser excarcelado en la isla, el opositor sostuvo que las condiciones sociales y políticas son más críticas que hace cinco años y consideró que corresponde a los sectores democráticos organizar ese descontento.

    «Están las condiciones para un estallido social lapidario en Cuba, que te derrota la dictadura. Ahora nosotros somos los que tenemos que articularnos, nosotros los pensadores, los artistas, los activistas cívicos, los políticos, para guiar ese pueblo», dijo el activista, de 38 años.

    Alcátara señaló que incluso personas que anteriormente respaldaban al sistema cubano ahora muestran desencanto con el Gobierno, lo que, a su juicio, podría ampliar el respaldo a futuras manifestaciones.

    «La situación en Cuba es tan crítica ahora, que en cualquier momento puede darse un estallido social parecido al del 11 de julio o una dimensión mayor, porque hoy hay personas que inclusive estaban con el sistema o podían estar adoctrinados, y hoy están defraudados del sistema y también se van a sumar», agregó.

    Otero Alcántara también agradeció a la administración del presidente Donald Trump por haberle concedido un permiso humanitario que le permitió llegar a Estados Unidos el pasado 18 de julio, luego de cumplir una condena de cinco años de prisión por los delitos de desacato, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos patrios.

    Aunque manifestó que la comunidad internacional debe respaldar una transición democrática en Cuba, insistió en que su aspiración es que el cambio surja mediante una movilización pacífica encabezada por la propia población cubana.

    «Yo apoyaría una acción, la que fuese que salvara la realidad cubana, y la respaldaría desde una estructura pacifista, pero desde un compromiso con la gente que está pidiendo que pase algo en Cuba ya. La gente necesita respirar, imagínate que es como una bota puesta en el cuello», subrayó.

    El fundador del Movimiento San Isidro afirmó además que muchos cubanos valoran las sanciones impuestas por Washington contra el Gobierno de La Habana y sostuvo que existe mayor confianza en los mensajes del presidente estadounidense y del secretario de Estado, Marco Rubio, que en los pronunciamientos de las autoridades cubanas.

    Para el activista, el escenario ideal sería una movilización masiva de la ciudadanía que permitiera impulsar una transición democrática y exigir responsabilidades a los actuales dirigentes del país.

    «El escenario ideal para mí, repito que soy un pacifista, es los 9 millones de cubanos en las calles diciendo que ‘ya’, tomando el futuro de su país por las manos. ¿Va a pasar? Ojalá. ¿Vamos a necesitar ayuda internacional? También», insistió.

    Desde su llegada a Miami, Otero Alcántara aseguró que continuará utilizando el arte como herramienta de denuncia. Entre sus próximos proyectos figura exhibir más de 4,000 pinturas realizadas durante su encarcelamiento, promover murales colectivos con presos políticos y desarrollar nuevas intervenciones artísticas para visibilizar la situación de los derechos humanos en Cuba.

     

  • Cuba denuncia que EEUU busca provocar el «mayor castigo posible» buscando su «rendición»

    Cuba denuncia que EEUU busca provocar el «mayor castigo posible» buscando su «rendición»

    El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó este miércoles a Estados Unidos de intensificar su política de presión sobre la isla con el objetivo de provocar el «mayor castigo posible» a la población y forzar la «rendición» del Gobierno cubano.

    Durante su intervención en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el canciller sostuvo que, pese a las medidas adoptadas por Washington, Cuba mantendrá su postura y defenderá su sistema político y su soberanía.

    «Afrontaremos los riesgos que sean necesarios cuanto tiempo sea necesario», afirmó Rodríguez, quien agregó que «de ello dependerá la independencia, la revolución, el socialismo» del país. Asimismo, aseguró que «la bandera revolucionaria» de Cuba «no se plegará jamás», incluso ante una eventual intervención militar.

    El funcionario señaló que Estados Unidos busca «reforzar al extremo la guerra económica y el castigo colectivo» mediante el bloqueo petrolero impuesto desde enero y las nuevas rondas de sanciones aplicadas en las últimas semanas, incluidas medidas dirigidas contra empresas extranjeras que mantienen vínculos comerciales con la isla.

    Rodríguez también manifestó que Cuba tiene «el deber y el derecho de rechazar y enfrentar la agresión» de Estados Unidos «incluso con las armas», en caso de que el país sea objeto de una agresión militar.

    Pese al endurecimiento de las relaciones bilaterales, el canciller reiteró que La Habana mantiene su disposición de dialogar con Washington para buscar soluciones a las diferencias existentes, siempre que las conversaciones se desarrollen sobre la base del respeto mutuo y del reconocimiento de la soberanía de ambas naciones.

    «Seguimos aspirando a la eventual posibilidad de una relación respetuosa y constructiva con el voraz vecino del norte», añadió Rodríguez, quien aseguró que Cuba «no es una amenaza para EE.UU. ni desea ser adversario o enemigo» de Washington porque tiene «vocación de paz».

    El Gobierno cubano insistió en que defenderá la soberanía nacional y rechazó cualquier posibilidad de ceder ante las presiones externas. Desde enero, Estados Unidos mantiene una política de máxima presión sobre la isla mediante un bloqueo petrolero y nuevas sanciones económicas orientadas a impulsar cambios políticos y económicos. De acuerdo con el Gobierno cubano, Naciones Unidas ha considerado estas medidas contrarias al derecho internacional.

  • De la Espriella cerrará 14 embajadas al asumir presidencia colombiana

    De la Espriella cerrará 14 embajadas al asumir presidencia colombiana

    El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este domingo que, al iniciar su mandato el próximo 7 de agosto, pondrá en marcha una profunda reorganización del servicio diplomático colombiano que contempla el cierre de al menos 14 embajadas y cerca de 15 consulados, con el objetivo de reducir costos y hacer más eficiente la representación del país en el exterior.

    Durante una alocución difundida en sus redes sociales, el próximo mandatario detalló que en una primera fase dejarán de operar las embajadas de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal y Sudáfrica. También informó que suspenderá la apertura de la misión diplomática de Colombia en Palestina.

    De la Espriella aclaró que el cierre de esas sedes diplomáticas no implicará una ruptura de relaciones con la mayoría de los países involucrados. Sin embargo, hizo una excepción con Cuba y Nicaragua, al asegurar que «no habrá vínculo alguno con tiranías».

    El presidente electo explicó que los colombianos residentes en los países donde dejarán de funcionar las embajadas continuarán recibiendo atención consular mediante representaciones concurrentes desde otras misiones diplomáticas de la región. Según afirmó, la medida permitirá optimizar el funcionamiento del servicio exterior.

    Como parte de la reorganización, también confirmó la reapertura de la Embajada de Colombia en Israel, la cual funcionará en Jerusalén, una promesa que realizó durante su campaña presidencial. Además, anunció la apertura de una misión diplomática en Nigeria para fortalecer la presencia colombiana en el continente africano.

    El futuro gobernante también adelantó que fusionará algunas representaciones diplomáticas que, a su juicio, cumplen funciones similares. Entre ellas mencionó las embajadas de Colombia en Francia y ante la Unesco, ambas en París, así como las representaciones en Italia y ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma, para que un solo embajador represente al país en ambas instancias.

    Asimismo, informó que durante los primeros 100 días de su administración ordenará una auditoría técnica al resto de las misiones diplomáticas colombianas con el propósito de evaluar cuáles deben mantenerse y cuáles podrían ser objeto de nuevas modificaciones dentro de la reforma del servicio exterior.

    El mandatario electo sostuvo que los recursos obtenidos con la reducción de la estructura diplomática serán destinados a fortalecer áreas prioritarias del Estado. «Cada peso que ahorremos en burocracia será un peso que podremos invertir en seguridad, salud, educación, infraestructura y, sobre todo, oportunidades para los más pobres», afirmó. Agregó que la política exterior de su Gobierno estará enfocada en atraer inversión, abrir nuevos mercados y defender los intereses de Colombia en el ámbito internacional.

     

  • La salida de las hoteleras internacionales plantea dudas sobre el sector turístico en Cuba

    La salida de las hoteleras internacionales plantea dudas sobre el sector turístico en Cuba

    La cadena hotelera española Meliá cesó el viernes sus operaciones en Cuba, una decisión que marca un punto de inflexión para la presencia de las grandes empresas internacionales del sector en la isla y que genera incertidumbre sobre el futuro de la industria turística cubana.

    La salida de la compañía responde a las sanciones impulsadas por la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que contempla medidas contra empresas extranjeras con operaciones en Cuba, así como a las dificultades operativas, legales y financieras derivadas de la prolongada crisis económica que enfrenta el país.

    Desde este viernes, Meliá dejó de administrar los hoteles estatales que operaba en la isla. A comienzos de 2026 gestionaba 34 establecimientos, aunque esa cifra se redujo progresivamente durante los últimos meses debido a la crisis energética, la disminución del turismo internacional y las restricciones impuestas por Washington.

    La empresa informó previamente que abandonaba el mercado cubano por las «notables dificultades» operativas, legales y económico-financieras que impiden mantener «una mínima estabilidad operativa» en el país.

    La salida de Meliá se suma a la de otras cadenas internacionales que también dejaron de operar en Cuba. Entre ellas figuran Iberostar, Blue Diamond, Archipelago International y Barceló, que en años anteriores administraban hoteles en distintos destinos turísticos de la isla.

    Durante la década de 1990, Cuba se convirtió en uno de los principales mercados para las cadenas hoteleras españolas, que apostaron por el desarrollo de complejos de playa bajo el modelo de todo incluido y hoteles urbanos destinados al turismo cultural e histórico.

    La retirada de estas compañías ocurre en un contexto de fuerte deterioro del turismo cubano. Después de recibir cerca de 4.7 millones de visitantes durante el período de acercamiento con Estados Unidos y más de 4.2 millones en 2019, la isla cerró 2025 con apenas 1.8 millones de turistas internacionales, la cifra más baja en más de dos décadas, excluyendo los años de la pandemia.

    La tendencia se ha agravado en 2026. Entre enero y mayo, Cuba recibió 359,491 visitantes extranjeros, una reducción del 58.4 % respecto al mismo período del año anterior. El turismo continúa siendo una de las principales fuentes de divisas para la economía cubana, junto con las remesas y las misiones médicas, por lo que la salida de las grandes hoteleras representa un nuevo desafío para un sector estratégico del país.

     

  • Estados Unidos acusa al régimen cubano de mantener una red de espionaje durante casi siete décadas

    Estados Unidos acusa al régimen cubano de mantener una red de espionaje durante casi siete décadas

    La Administración del presidente Donald Trump publicó este lunes un informe en el que acusa a Cuba de desarrollar durante casi siete décadas una campaña de espionaje en territorio estadounidense, mediante el reclutamiento de simpatizantes en universidades y el uso de sus misiones diplomáticas como plataformas para operaciones de inteligencia.

    El documento, titulado «Cuba, la capital del comunismo del siglo XXI», fue divulgado por el Departamento de Estado y sostiene que las universidades estadounidenses constituyen uno de los principales objetivos de la inteligencia cubana para captar jóvenes con afinidad ideológica que, con el paso de los años, puedan acceder a cargos de influencia dentro del Gobierno de Estados Unidos.

    Según el informe, los organismos de inteligencia estadounidenses y testimonios de exfuncionarios cubanos coinciden en que la infiltración en centros universitarios ha sido una prioridad estratégica para La Habana. El objetivo, agrega, ha sido reclutar «estudiantes de izquierda políticamente comprometidos que estudian en las universidades de élite estadounidenses».

    El Departamento de Estado afirma que la inteligencia cubana desarrolló un modelo de captación basado más en la afinidad ideológica que en incentivos económicos.

    «La Inteligencia cubana ha aprovechado un modelo de reclutamiento alternativo basado en aprovechar la lealtad ideológica», señala el informe, que explica que los candidatos son preparados durante años antes de acceder a puestos con información sensible.

    El documento sostiene que la información obtenida por esos agentes fue compartida con aliados internacionales de Cuba y ocasionó un daño «incalculable» a la seguridad nacional de Estados Unidos. Además, asegura que algunas de esas filtraciones habrían contribuido a la muerte de militares, agentes y ciudadanos estadounidenses.

    Como ejemplo, el informe menciona a Ana Belén Montes, exanalista de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), condenada por entregar información clasificada a Cuba; al exembajador estadounidense Víctor Manuel Rocha, declarado culpable de actuar como agente de La Habana; y al matrimonio conformado por Walter y Gwendolyn Myers, también condenados por espionaje. Asimismo, hace referencia a la denominada Red Avispa, una estructura de inteligencia que operó en el sur de Florida para recopilar información militar e infiltrarse en organizaciones del exilio cubano.

    El Departamento de Estado también sostiene que las representaciones diplomáticas cubanas en Estados Unidos han servido durante años como centros de operaciones de inteligencia.

    El informe afirma que «todos y cada uno de los diplomáticos acreditados en la misión de Cuba ante la ONU son agentes de Inteligencia», citando declaraciones atribuidas a funcionarios de contrainteligencia estadounidenses. Además, recuerda que en 2003 Washington expulsó a 14 diplomáticos cubanos por presuntas actividades de espionaje.

    Finalmente, el documento asegura que la Dirección de Inteligencia de Cuba mantiene una presencia extendida dentro de diversas instituciones estatales y forma parte de una red global de inteligencia que, según Estados Unidos, ha permitido a La Habana infiltrarse en distintos sectores políticos, académicos y gubernamentales durante décadas.

     

  • Rubio dice que Cuba ayudó a forjar la extrema izquierda en EEUU y en Hemisferio Occidental

    Rubio dice que Cuba ayudó a forjar la extrema izquierda en EEUU y en Hemisferio Occidental

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este jueves que Cuba desempeñó un papel clave en la consolidación de movimientos de extrema izquierda en el país norteamericano y en el resto del hemisferio occidental, durante la inauguración de la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, celebrada en Washington.

    Rubio sostuvo que «La vasta red de inteligencia e ideológica del régimen cubano contribuyó a forjar la extrema izquierda en nuestro país y en nuestro hemisferio, y permanece inextricablemente vinculada a los grupos y movimientos de extrema izquierda en todo Occidente y más allá de sus fronteras».

    El encuentro reunió a representantes de países de América, Europa y Asia para analizar lo que la Administración del presidente Donald Trump considera un resurgimiento internacional del terrorismo político de extrema izquierda.

    Durante su intervención, el jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que «El terrorismo político de extrema izquierda es una amenaza real y transnacional que ha existido durante décadas, pero que ahora está experimentando un resurgimiento».

    Rubio también hizo un repaso de distintos episodios violentos registrados a lo largo de la historia y sostuvo que, durante muchos años, «la violencia de izquierda no solo fue justificada; fue tratada como algo sacrosanto, una categoría protegida en sí misma».

    El funcionario aseguró que estos movimientos pueden adoptar distintas denominaciones según el contexto político o histórico. «Puede adoptar diversos lemas e ideologías según el lugar y la época. Pueden llamarse anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas. Pero su naturaleza fundamental es siempre la misma. Se trata de un resentimiento ponzoñoso, disfrazado con el lenguaje de la igualdad», manifestó.

    En otra parte de su discurso, Rubio cuestionó el comunismo y rechazó el argumento de que la ideología fracasa únicamente en su aplicación práctica. «Una de las críticas que a veces se escuchan sobre el comunismo, por ejemplo, es que suena bien en teoría pero nunca funciona en la práctica. En realidad, eso no es cierto. El comunismo no suena bien ni siquiera en teoría», afirmó.

    De acuerdo con el Departamento de Estado, el terrorismo antigubernamental de extrema izquierda representa actualmente la principal categoría ideológica vinculada a ataques y complots registrados en territorio estadounidense, por encima de cualquier otra tendencia extremista.

  • Cuba suma tres apagones nacionales en una sola semana

    Cuba suma tres apagones nacionales en una sola semana

    Cuba registró el martes su tercer apagón nacional en apenas una semana y el quinto en lo que va de 2026, una situación que refleja el agravamiento de la crisis energética que atraviesa la isla debido al deterioro de su infraestructura eléctrica y a la escasez de combustible.

    Las autoridades cubanas atribuyen la crisis a dos factores principales: el envejecimiento del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), cuya infraestructura acumula décadas de funcionamiento sin inversiones suficientes, y las dificultades para importar petróleo tras las restricciones impuestas por Estados Unidos al suministro de combustible.

    El Gobierno cubano sostiene que la situación se agravó desde enero, cuando se interrumpieron los envíos de petróleo desde Venezuela y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que aplicaría aranceles a los países que suministraran crudo a La Habana. La medida, según las autoridades de la isla, profundizó la falta de combustible para la generación eléctrica.

    El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente que el país permanece «sin combustible para energizar plantas», lo que ha dificultado el restablecimiento del servicio y prolongado los apagones en todo el territorio nacional.

    El primero de los tres colapsos del sistema ocurrió el 6 de julio, cuando una desconexión total del SEN dejó sin electricidad a gran parte del país. Dos días después se logró restablecer el servicio, aunque durante ese período los cortes afectaron hasta el 66 % del territorio en las horas de mayor demanda.

    El segundo apagón general se produjo el 10 de julio debido a una falla en una línea de transmisión de 220 kilovatios entre Santa Clara y Sancti Spíritus. El Ministerio de Energía y Minas indicó que las tormentas eléctricas provocaron la salida de varias unidades generadoras, mientras que la recuperación del sistema tardó cerca de 40 horas.

    El tercer colapso ocurrió este martes, cuando la salida de operaciones de la unidad generadora Felton 1, ubicada en la provincia de Holguín, provocó una alteración en la frecuencia del sistema y una nueva desconexión nacional. Las autoridades informaron que trabajan para restablecer gradualmente el suministro eléctrico.

    La crisis energética mantiene prolongados apagones diarios en toda la isla. En La Habana se reportan interrupciones que superan las 30 horas consecutivas, mientras que en otras provincias los cortes alcanzan hasta 72 horas continuas. La situación también ha provocado protestas pacíficas en distintos puntos del país, donde ciudadanos reclaman el restablecimiento de servicios básicos como electricidad, agua potable y alimentos.

     

  • Cuba sufre el quinto apagón nacional en lo que va del año

    Cuba sufre el quinto apagón nacional en lo que va del año

    Cuba sufrió este martes una nueva desconexión total, la quinta registrada en lo que va de 2026, informó la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE), que hasta el momento no ha explicado las causas del colapso del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

    La interrupción del servicio ocurrió a las 11:05 de la mañana, hora local, y profundiza la crisis energética que afecta a la isla desde 2024. La situación se agravó desde enero de este año debido al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, según han señalado las autoridades cubanas.

    La semana pasada el país experimentó dos apagones generales tras nuevas caídas del Sistema Eléctrico Nacional. En ambos casos, el restablecimiento del servicio tardó varios días debido a la complejidad del proceso para reiniciar la generación y reconectar progresivamente las redes eléctricas.

    De acuerdo con la experiencia de los apagones anteriores, la recuperación comienza con las fuentes de generación de arranque rápido, como plantas solares, hidroeléctricas y motores de generación, que suministran energía a pequeñas áreas antes de alimentar las centrales termoeléctricas, responsables de producir la mayor parte de la electricidad del país.

    Hasta el momento, las autoridades no han informado qué provocó esta nueva desconexión, la décima registrada en casi 24 meses. El apagón anterior ocurrió el pasado lunes y el servicio logró restablecerse por completo unas 36 horas después, mientras que un nuevo colapso registrado el viernes requirió cerca de 40 horas para recuperar el sistema.

    La crisis energética también ha provocado cortes prolongados del suministro. Durante el último mes se reportaron apagones que dejaron simultáneamente sin electricidad entre el 70 % y el 72 % del territorio nacional durante las horas de mayor demanda.

    En varias zonas de La Habana los cortes superaron las 35 horas consecutivas, mientras que en otras provincias los habitantes permanecieron hasta tres días seguidos sin servicio eléctrico. Para este martes, la UNE había previsto que hasta el 69 % del país quedaría sin energía durante el horario de mayor consumo.

    La empresa estatal también informó que ocho de las 16 unidades termoeléctricas permanecen fuera de operación por averías o mantenimiento. El Gobierno cubano ha reconocido que la situación del Sistema Eléctrico Nacional es «crítica» y «extremadamente tensa», debido tanto al bloqueo petrolero estadounidense como al deterioro de una infraestructura energética obsoleta. Según estimaciones, Cuba necesita más de 100,000 barriles de petróleo diarios para cubrir su demanda, pero solo produce alrededor de 40,000 barriles al día, por lo que depende del suministro externo para completar sus necesidades.

     

  • Cuba registra su menor cifra de nacimientos en varias décadas

    Cuba registra su menor cifra de nacimientos en varias décadas

    Cuba cerró 2025 con apenas 68,051 nacimientos, la cifra más baja registrada en varias décadas, según datos divulgados este lunes por el Centro de Estudios Demográficos (Cedem). El descenso de la natalidad, combinado con el envejecimiento de la población y la emigración, continúa acelerando la reducción demográfica del país.

    De acuerdo con información publicada por el diario oficial Granma, la tendencia descendente se ha mantenido durante los últimos años. En 2021 se registraron cerca de 99,000 nacimientos; en 2022 fueron unos 95,000; en 2024 la cifra bajó a poco más de 71,000 y, finalmente, en 2025 descendió hasta 68,051.

    El informe señala que durante el año pasado también se contabilizaron 134,354 defunciones, casi el doble del número de nacimientos, lo que evidencia un crecimiento natural negativo. Con estos resultados, Cuba inició 2026 con una población oficial de 9.4 millones de habitantes.

    Los especialistas del Cedem advirtieron que el país enfrenta un escenario marcado por la baja fecundidad, el envejecimiento poblacional y un saldo migratorio negativo, factores que están modificando la estructura social, económica y laboral de la nación.

    La investigadora Arelis Mora explicó que las personas menores de 35 años representan apenas el 38.4 % de la población total. Además, indicó que el grupo de niños de cero a cuatro años es el menos numeroso, una consecuencia directa de la disminución sostenida de los nacimientos.

    Mora también reveló que al cierre de 2024, el 50 % de quienes emigraron de Cuba eran menores de 35 años, lo que refleja la salida constante de población joven en busca de mejores oportunidades fuera del país.

    Por su parte, la subdirectora del Cedem, Matilde Molina, señaló que la fecundidad adolescente continúa siendo uno de los principales desafíos sociales. Aunque en 2024 la tasa descendió a 47.1 nacimientos por cada 1,000 adolescentes, el peso de este grupo dentro de la fecundidad nacional aumentó debido a la reducción de nacimientos en otros segmentos de la población.

    Mientras las cifras oficiales sitúan la población cubana en 9.4 millones de habitantes, el demógrafo independiente Juan Carlos Albizu-Campos sostiene que el número real sería de 8.6 millones, debido al impacto de la migración y la disminución sostenida de la natalidad. La diferencia refleja el debate sobre la magnitud de la crisis demográfica que enfrenta la isla.

     

  • Cuba sigue sufriendo crisis severa, protestas a diario y más presos políticos a cinco años del 11J

    Cuba sigue sufriendo crisis severa, protestas a diario y más presos políticos a cinco años del 11J

    Cuba conmemoró el sábado el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021 (11J), consideradas las mayores manifestaciones antigubernamentales registradas en décadas, en un contexto marcado por una profunda crisis económica y energética, apagones prolongados, escasez de alimentos y un incremento de las denuncias por violaciones a los derechos humanos.

    El aniversario coincide con seis meses de un endurecimiento de la política de Estados Unidos hacia la isla, que incluye un bloqueo al suministro de petróleo y nuevas sanciones económicas, medidas que, según diversos sectores, han agravado las dificultades que enfrenta la población cubana.

    Solo durante esta semana, Cuba sufrió dos apagones nacionales, elevando a cuatro el número de interrupciones eléctricas de gran escala registradas en lo que va de 2026. En condiciones normales, La Habana recibe apenas entre una y dos horas diarias de suministro eléctrico, mientras que en varias provincias los cortes pueden extenderse hasta tres días consecutivos.

    La crisis ha provocado protestas casi diarias en distintos puntos del país. Decenas de ciudadanos se concentran de manera pacífica para exigir electricidad, agua potable y alimentos, mientras el descontento también se expresa mediante cacerolazos, bloqueos de calles y quema de basura.

    Diversos opositores consideran que las manifestaciones de 2021 marcaron un punto de inflexión en la relación entre la ciudadanía y el Estado. El dirigente opositor Manuel Cuesta Morúa afirmó que “la profundización estructural de las carencias y de las desigualdades puede producir un evento parecido al del 11J”.

    Por su parte, la opositora Marthadela Tamayo sostuvo que, aunque desde entonces no se ha repetido una protesta de la misma magnitud, las condiciones actuales mantienen abierta esa posibilidad. La directora de la organización Cubalex, Laritza Diversent, aseguró que desde aquellas manifestaciones la población “no ha dejado de salir a la calle” y ha desarrollado nuevas formas de expresar su inconformidad.

    Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos denunciaron un incremento de la represión. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos reportó al menos 1,949 acciones represivas durante el primer semestre de 2026.

    La situación de los presos políticos continúa siendo uno de los principales focos de preocupación. Esta semana concluyó la condena de cinco años impuesta al artista y activista Luis Manuel Otero Alcántara, detenido precisamente durante las protestas del 11J. Sin embargo, el opositor permanece privado de libertad.

    La organización Human Rights Watch afirmó que su permanencia bajo custodia equivale a una “liberación condicionada al exilio” y denunció que alrededor de 800 personas siguen encarceladas por motivos políticos en Cuba, casi la mitad de ellas por haber participado en las manifestaciones de julio de 2021.

    Por su parte, el Gobierno cubano mantiene su postura sobre aquellos acontecimientos. El secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba, Roberto Morales Ojeda, calificó nuevamente el 11J como una “victoria popular” y reiteró el respaldo oficial a la respuesta del Estado frente a las protestas. “¡Jamás negaremos a los revolucionarios ese derecho! La Patria se defiende”, escribió en redes sociales.