Etiqueta: Daniel Ortega

  • EEUU denuncia crueldad de la dictadura nicaragüense contra disidentes

    EEUU denuncia crueldad de la dictadura nicaragüense contra disidentes

    La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua denunció el sábado la “crueldad del régimen” sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra los disidentes de su Gobierno.

    En un mensaje difundido en redes sociales, la delegación diplomática estadounidense reprochó el trato contra quienes expresan críticas al oficialismo. “La crueldad del régimen hacia quienes se atreven a alzar la voz es irrazonable”, señaló.

    La sede diplomática también criticó que la “dictadura Murillo-Ortega” mantenga detenidas a personas ancianas y enfermas, y puso como ejemplo el caso del exdiputado indígena miskito Brooklyn Rivera Brayan, de 73 años, preso desde el 29 de septiembre de 2023.

    Rivera, líder del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka, Yatama, que significa Hijos de la Madre Tierra en lengua miskita, fue aliado de los gobernantes sandinistas en la Asamblea Nacional y fue capturado antes de las elecciones regionales de marzo de 2024.

    Después de su detención, el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, controlado por el oficialismo, canceló la personalidad jurídica de Yatama, al argumentar que incurrió en actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación, además de promover injerencia extranjera en asuntos internos.

    La Embajada estadounidense sostuvo que los detenidos de avanzada edad y con enfermedades permanecen presos por razones políticas. “Estas personas -ancianos y enfermos- fueron encarceladas por el simple hecho de discrepar con el régimen y permanecen injustamente detenidas en condiciones inhumanas, privadas de derechos fundamentales y de atención médica”.

    De acuerdo con el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, en Nicaragua hay 46 personas detenidas por motivaciones políticas. De ese total, 15 son adultos mayores, entre ellos Bayardo Arce y Henry Ruiz, antiguos comandantes de la revolución sandinista.

    En esa lista también figuran el exasesor de Ortega y general en retiro Álvaro Baltodano Cantarero; los dirigentes indígenas Steadman Fagoth Müller y Nancy Elizabeth Henríquez; así como los militares retirados Carlos Brenes, Víctor Boitano y Eddie Moisés González Valdivia, entre otros. Nicaragua vive una crisis política y social desde abril de 2018, agravada tras las elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo, con sus principales rivales en prisión.

     

  • La ONU acusa a la dictadura de Nicaragua de financiar la represión y hacer espionaje transnacional con fondos públicos

    La ONU acusa a la dictadura de Nicaragua de financiar la represión y hacer espionaje transnacional con fondos públicos

    Un grupo especial de la ONU acusó este martes a la dictadura de Nicaragua de desviar fondos públicos para financiar la represión de la oposición, tanto dentro como fuera del país, logrando esto último a través de una «red transnacional» de espionaje e inteligencia.

    “La persecución política es financiada por el Estado, ejecutada a través de sus instituciones y se extiende más allá de las fronteras para garantizar que nadie —absolutamente nadie— se interponga en el camino del régimen” ha señalado mediante una declaración el presidente del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua, Jan-Michael Simon.

    Este grupo ha elaborado un nuevo informe, que presenta hoy a la prensa, sobre la situación en el país centroamericano, gobernado por el dúo formado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, su esposa y vicepresidenta, en el poder de forma consecutiva desde 2007.

    Con base en decenas de entrevistas y una amplia evidencia documental, el informe sostiene que desde 2018 (año del estallido de protestas estudiantiles sofocadas con violencia armada) se han desviados fondos públicos para financiar la represión, incluidos los destinados a la asistencia social o a proyectos de limpieza.

    Para ello se creó «una estructura paralela» dentro del partido de gobierno, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que sirve para canalizar el dinero utilizado hacia «operaciones de seguridad, grupos armados progubernamentales y actividades partidarias», señala el informe, elaborado por encargo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

    El otro elemento central del informe está formado por las evidencias reunidas sobre la existencia de una red de vigilancia e inteligencia que va mucho más allá de las fronteras de Nicaragua y que es utilizada para vigilar, intimidar y atacar a los cientos de miles de nicaragüenses que viven en el extranjero.

    Al respecto, el informe documenta una estructura de inteligencia integrada por el ejército, la policía, las autoridades migratorias, la entidad reguladora de las telecomunicaciones TELCOR, las misiones diplomáticas y operadores del FSLN.

    «La vigilancia y el acoso digital, el hackeo y la divulgación de datos personales (doxing) han sido utilizados para silenciar a personas críticas», se denuncia.

    Asimismo, señala que el actual coministro de Relaciones Exteriores, Valdrack Jaentschke Whitaker, formó presuntamente parte de un grupo de alto nivel encargado de dirigir y coordinar acciones de represión transnacional en varios países mientras ocupaba cargos diplomáticos en el exterior entre 2021 y 2023.

    Frente a tal situación, los expertos de la ONU piden al conjunto de países que pongan en marcha un sistema que haga posible la rendición de cuentas, que consideran irreal de otro modo en vista de que Nicaragua se ha retirado de varios órganos de Naciones Unidas y suspendido cualquier colaboración con el Consejo de Derechos Humanos.

    El sistema por el que abogan debería incluir la jurisdicción universal (principio que permite a los tribunales nacionales juzgar crímenes internacionales independientemente del lugar donde ocurrieron o la nacionalidad de las víctimas o autores), una fuerte protección de la población exiliada y sanciones selectivas.

    La dictadura Ortega-Murillo ha privado arbitrariamente de su nacionalidad a 452 nicaragüenses y ha dejado a miles de exiliados como apátridias al negarse a renovarles o proporcionales documentos de identidad, además de impedir que muchos regresen a Nicaragua.

  • Fallece en El Salvador excandidato opositor nicaragüense Saturnino Cerrato

    Fallece en El Salvador excandidato opositor nicaragüense Saturnino Cerrato

    El reverendo Saturnino Cerrato Hodgson, ex candidato presidencial nicaragüense y dirigente político opositor, falleció el jueves a los 76 años en El Salvador, país donde permanecía exiliado desde hace tres años, informaron sus familiares.

    Cerrato fue durante 20 años presidente de las Asambleas de Dios y lideraba el Partido Restauración Democrática, cuya personalidad jurídica fue cancelada el 18 de mayo de 2021 por el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, controlado por magistrados sandinistas, en medio del proceso electoral de ese año.

    Originario de la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, participó como candidato presidencial en las elecciones de 2016 cuando su partido integró una coalición con la Alianza Liberal Nicaragüense. Tras esos comicios, en los que las autoridades también ilegalizaron al principal partido opositor, reconoció la reelección del dictador Daniel Ortega, quien se mantiene en el poder desde 2007.

    “La familia Cerrato Torres anuncia el sensible fallecimiento de nuestro querido padre: Saturnino Cerrato Hodgson”, publicaron sus hijos en redes sociales. También informaron que este día se realizará un homenaje en la capilla Maquilishualt, en Auxiliadora, San Salvador, lugar donde residía desde 2023.

    En abril de 2023, la dictadura de Nicaragua, dirigido por Ortega junto a su esposa y copresidenta Rosario Murillo, le negó el ingreso al país cuando intentaba regresar desde El Salvador junto a su familia tras un viaje.

    Cerrato se convirtió entonces en el primer pastor evangélico al que el Ejecutivo sandinista prohibió el ingreso a Nicaragua. Durante 45 años ejerció como pastor de las Asambleas de Dios, una de las congregaciones protestantes más grandes del país.

    “Al reverendo Saturnino Cerrato, fallecido hoy en el exilio, lo recordaré como un buen hombre que siempre quiso encontrar diálogos y acuerdos. Ofreció su partido para que fuera casilla en la elección de 2021 y por ello se lo quitaron. Hombre de Dios y amable. Que en paz descanse”, escribió el opositor desnacionalizado Juan Sebastián Chamorro en la red social X. La organización Unión Democrática Renovadora también expresó sus condolencias y destacó que el reverendo dedicó gran parte de su vida al servicio espiritual y a la búsqueda de una Nicaragua democrática.

  • La dictadura de Ortega enfrenta su mayor aislamiento internacional y caerá, asegura líder opositor

    La dictadura de Ortega enfrenta su mayor aislamiento internacional y caerá, asegura líder opositor

    El dirigente opositor nicaragüense Félix Maradiaga aseguró este martes que la dictadura de Nicaragua, encabezada por Daniel Ortega desde 2007 en medio de señalamientos de fraudes electorales y eliminación de la oposición, atraviesa su momento de mayor aislamiento internacional por apostar “a un anti-americanismo anacrónico y a alianzas con regímenes fallidos”.

    En una declaración titulada “El colapso del eje autoritario: Ortega y Murillo más aislados que nunca”, Maradiaga afirmó que “El colapso del régimen iraní y la captura de (Nicolás) Maduro representan golpes demoledores al eje que la pareja dictatorial de los Ortega-Murillo construyó por puro oportunismo ideológico”.

    El opositor, desterrado hace tres años junto a otros 222 presos políticos hacia Estados Unidos y despojado de su nacionalidad y bienes, consideró que la caída de esos aliados deja sin respaldo geopolítico al mandatario y a su esposa y copresidenta Rosario Murillo.

    El también presidente del partido Ruta del Cambio, que dirige desde el exilio, sostuvo que la alianza con Irán “nunca trajo desarrollo real a Nicaragua”, sino que “fue siempre una relación vacía, sustentada únicamente en el profundo anti-americanismo obsesivo de Ortega, quien prefirió alinearse con regímenes parias internacionales antes que buscar el bienestar del pueblo nicaragüense”.

    Félix Maradiaga, dirigente opositor nicaragüense.

    Añadió que “Ahora esa apuesta les explota en la cara. Ortega y Murillo se están quedando sin aliados, y los que les quedan son meros espejismos”.

    Según Maradiaga, con Venezuela bajo el tutelaje de Estados Unidos, Cuba explorando canales de comunicación con Washington e Irán colapsado, “el cerco se cierra” para Nicaragua.

    “Hoy enfrentan la realidad: están solos. Nadie va a rescatar a Ortega y Murillo”, enfatizó.

    A su juicio, el modelo de aislamiento internacional y represión interna ha convertido al oficialismo en “un régimen zombi, sin futuro y sin amigos”.

    El opositor advirtió que la falta de aliados profundizará la presión económica y diplomática contra Managua y podría intensificar la represión interna, lo que abriría “ventanas de oportunidad para la comunidad internacional de intensificar sanciones y presiones coordinadas”.

    Concluyó que “el régimen de los Ortega-Murillo está en un callejón sin salida por culpa de dos tiranos que sacrificaron el futuro de Nicaragua por su delirio de poder”, y sostuvo que su desenlace es inevitable.

     

  • EEUU sanciona a cinco funcionarios de la dictadura nicaragüense por represión

    EEUU sanciona a cinco funcionarios de la dictadura nicaragüense por represión

    Estados Unidos anunció este 26 de febrero sanciones contra cinco altos funcionarios del Gobierno de Nicaragua, a quienes señala de incitar a la “inestabilidad regional” mediante la consolidación del poder de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, así como por mantener abusos sistemáticos contra la población.

    El portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott, afirmó en un comunicado que “desde 2018, la dictadura de Murillo-Ortega ha reprimido violentamente protestas pacíficas, ha detenido injustamente, torturado y matado a opositores políticos”. Además, sostuvo que el régimen nicaragüense ha perseguido al clero católico y ha optado por “silenciar” y “desterrar” a medios independientes y organizaciones de la sociedad civil.

    Los sancionados son el director y subdirector de la Unidad de Análisis Financiero (UAF), el general retirado Denis Membreño Rivas y el comisionado policial Aldo Martín Sáenz Ulloa; la ministra del Trabajo, Johana Vanessa Flores Jiménez;  la subdirectora general del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (TELCOR) Celia Margarita Reyes Ochoa y el jefe de la Dirección de Inteligencia y Contrainteligencia Militar del Ejército, general Leonel José Gutiérrez López.

    Según Washington, la reforma a la Constitución impulsada por el oficialismo permitió asegurar que las instituciones castiguen a adversarios políticos y habiliten la supervisión y control de los sistemas de telecomunicaciones. La Administración estadounidense considera que estas medidas fortalecen el aparato de vigilancia y el control sobre la disidencia.

    “La dictadura ha cometido abusos laborales sistémicos y utiliza las estructuras de seguridad para vigilar y silenciar a cualquiera que se perciba como una amenaza a su control del poder. Las personas sancionadas lideran agencias gubernamentales responsables de estos actos de represión”, agregó Pigott.

    El funcionario reiteró que la Administración Trump “utilizará todas las herramientas diplomáticas y económicas” disponibles para enfrentar a quienes, a su juicio, amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos en el hemisferio. Asimismo, insistió en el llamado a la liberación “inmediata e incondicional” de todos los presos políticos en Nicaragua.

    Con estas sanciones, Washington eleva la presión sobre Managua en medio de crecientes tensiones diplomáticas y denuncias internacionales por violaciones a los derechos humanos.

     

  • La dictadura de Nicaragua enfrenta tres escenarios posibles tras la caída de Maduro

    La dictadura de Nicaragua enfrenta tres escenarios posibles tras la caída de Maduro

    Nicaragua, gobernada por el dictador sandinista Daniel Ortega desde 2007 en medio de denuncias de fraude electoral y eliminación de la oposición, enfrenta tres posibles escenarios políticos tras la caída del gobernante venezolano, Nicolás Maduro, según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) divulgado este miércoles en Costa Rica.

    El informe sostiene que la captura de Maduro por parte de Estados Unidos “representó un golpe estratégico para el andamiaje internacional que sostiene a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua”. De acuerdo con el centro de pensamiento, Venezuela fue un sostén clave en lo económico y político durante las últimas dos décadas, por lo que su caída marca un punto de inflexión en la crisis que el régimen enfrenta desde las protestas sociales de 2018.

    El primer escenario plantea que el oficialismo logre afianzarse en el poder, pese a la falta de legitimidad interna y externa. En esta hipótesis, Murillo —con o sin Ortega en primera línea— consolidaría el control, conteniendo tensiones internas mientras el aparato represivo continúa como principal soporte del régimen.

    Las elecciones de noviembre de 2027, bajo este panorama, volverían a celebrarse sin garantías democráticas. Aunque el Cetcam considera que es el escenario menos probable por el aislamiento internacional y la presión de Estados Unidos, advierte que no puede descartarse.

    El segundo escenario describe una transición controlada desde el propio régimen o por figuras cercanas al “orteguismo”, con ajustes limitados que preserven intereses como la impunidad y el patrimonio acumulado. La represión adoptaría formas menos visibles y parte de la oposición aceptaría concesiones parciales. En este caso, los comicios de 2027 incluirían reformas superficiales y la participación de fuerzas previamente filtradas.

    El informe sugiere que esta vía podría implicar negociaciones con actores del régimen distintos a la familia Ortega-Murillo, aunque señala que Nicaragua tendría poco margen de oferta estratégica más allá de revertir concesiones a empresas chinas o retirar presencia rusa.

    El tercer escenario contempla una transición democrática impulsada por la presión internacional y la acción de fuerzas prodemocráticas internas. Bajo esta opción, el régimen se vería obligado a restituir libertades, organizar elecciones transparentes y observadas en 2027, y abrir paso a una reconstrucción institucional.

    El análisis recuerda que el 3 de enero fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en Caracas y los trasladaron a Nueva York, donde enfrentan un proceso por narcotráfico, un hecho que alteró el equilibrio regional.

     

  • Nicaragua suspende el libre visado a cubanos y les impone visa consultada 

    Nicaragua suspende el libre visado a cubanos y les impone visa consultada 

    La dictadura de Nicaragua, liderada por Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, impuso este domingo un cambio en la política migratoria para ciudadanos cubanos, al modificar su clasificación de “exentos de visa” a “visa consultada sin costo”.

    La disposición fue emitida con fecha 8 de febrero de 2026 por la Dirección General de Migración y Extranjería, firmada por el comisionado general Juan Emilio Rivas. La nueva regla aplica a todos los ciudadanos cubanos que porten pasaportes ordinarios, y entra en vigencia desde este mismo día.

    Según el comunicado, la normativa también será notificada al Instituto Nacional de Aeronáutica Civil y a las líneas aéreas, en coordinación con la Dirección de Migración, con el fin de garantizar su aplicación inmediata. Además, será informada oficialmente a la representación consular de Cuba en Nicaragua.

    “El Estado de Nicaragua es soberano de establecer las categorías migratorias de visa para el ingreso de ciudadanos de otras nacionalidades”, señala la resolución oficial, que también recuerda su facultad de regular el ingreso, egreso y permanencia de extranjeros.

    En noviembre de 2021, el Gobierno nicaragüense había eliminado el requisito de visa para los ciudadanos cubanos, como una medida “humanitaria” que, en medio de la crisis sanitaria, económica y política en Cuba, fue aprovechada por miles de isleños para emigrar o comerciar.

    En aquel momento, Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida, advirtió que esta medida aumentaría el flujo de cubanos hacia Nicaragua, ya sea para actividades comerciales o como vía de tránsito hacia México y posteriormente Estados Unidos.

    Duany también subrayó que, debido al cierre de la sección consular de Estados Unidos en La Habana desde 2017, muchos cubanos buscan alternativas para salir del país sin necesidad de visa estadounidense, intensificando así el éxodo.

    La decisión de Ortega en 2021 buscaba fomentar el intercambio comercial, el turismo y la reunificación familiar. Sin embargo, en 2015 Nicaragua había cerrado su frontera con Costa Rica, provocando que miles de cubanos quedaran varados, lo que generó una crisis regional.

     

  • La Unión Europea califica de injusta la expulsión del embajador español en Nicaragua

    La Unión Europea califica de injusta la expulsión del embajador español en Nicaragua

    La Unión Europea condenó la expulsión del embajador español en Nicaragua, Sergio Farré Salvá, al considerarla una acción “unilateral, injustificada e inaceptable” por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y urgió al país centroamericano a revertir la decisión.

    Un portavoz de Exteriores de la Comisión Europea, citado por Europa Press, declaró este martes que la medida tomada por Managua “solo conducirá a un mayor aislamiento internacional de Nicaragua”. Además, reafirmó el respaldo del bloque europeo hacia España y a favor del diálogo diplomático como vía para resolver cualquier diferendo bilateral.

    “La diplomacia y el diálogo deben continuar”, insistió el vocero comunitario, quien agregó que la Unión Europea mantiene su compromiso con el pueblo nicaragüense, la democracia, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos.

    La expulsión del embajador Farré Salvá se produjo el pasado fin de semana, apenas dos meses después de haber asumido oficialmente su cargo en Managua. Junto a él también fue expulsado el titular de la segunda jefatura de la misión española. El Gobierno de Nicaragua no ofreció ninguna explicación pública sobre los motivos de la medida.

    España respondió de forma recíproca

    Como respuesta, el Gobierno español expulsó el domingo al embajador nicaragüense en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, y a otro diplomático acreditado en la misma sede, alegando “estricta reciprocidad”, según comunicó el Ministerio de Asuntos Exteriores.

    El canciller español, José Manuel Albares, explicó que su embajador actuó siempre en estricto cumplimiento de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.

    “Esa expulsión que se hizo de manera sumaria, dándole 24 horas, es absolutamente injusta”, expresó Albares ante los medios.

    Aunque lamentó la situación, el ministro subrayó que España mantiene su voluntad de tener buenas relaciones con el “pueblo hermano de Nicaragua” y reiteró su deseo de que el país centroamericano pueda avanzar en bienestar y estabilidad.

     

  • La dictadura de Nicaragua condena a excomandante sandinista por defraudar al Estado con casi 5 mil millones de dólares

    La dictadura de Nicaragua condena a excomandante sandinista por defraudar al Estado con casi 5 mil millones de dólares

    Bayardo Arce Castaño, quien fuera uno de los nueve históricos comandantes de la revolución sandinista y asesor en temas económicos de la Presidencia de Nicaragua, fue condenado este martes por el Juzgado Noveno de Distrito Penal de Juicio de Managua, junto a su asistente Ricardo Bonilla Castañeda, por un fraude al Estado nicaragüense que asciende a 4.961,9 millones de dólares.

    La Procuraduría General de Justicia confirmó el veredicto, anunciando que ambos deberán enfrentar cargos por lavado de activos en la modalidad de defraudación al Estado.

    Arce Castaño, de 76 años y uno de los sobrevivientes de los nueve comandantes de la revolución, fue detenido en julio pasado tras no presentarse a una cita para esclarecer su vinculación con «transacciones al margen del Estado». La sentencia del tribunal también incluye el decomiso de los bienes de los acusados.

    El juicio reveló que Arce Castaño y Bonilla Castañeda operaron un esquema sofisticado de ocultamiento de fondos ilícitos, a través de sociedades mercantiles, cuentas bancarias y transacciones internacionales, lo que afectó gravemente la transparencia del sistema financiero del país. De acuerdo con la Procuraduría, los acusados emplearon 49 sociedades, 35 de las cuales estuvieron activas en la canalización de flujos de capital provenientes de la evasión fiscal, y usaron países como Panamá y las Islas Vírgenes Británicas para realizar transferencias ilegales.

    Ambos individuos fueron responsables de reclutar a terceros para que figuraran como testaferros, mientras ellos ocultaban la identidad de los verdaderos beneficiarios de las transacciones. Las autoridades también destacaron que los acusados utilizaron métodos como préstamos ficticios para disimular el origen de los fondos.

    Arce Castaño, quien fuera jefe de campaña del presidente Daniel Ortega en 1990, ha tenido un papel destacado en la política nicaragüense, siendo asesor económico de la Presidencia desde 2007.

  • La captura de Maduro impulsa posible negociación de los Ortega-Murillo con Washington

    La captura de Maduro impulsa posible negociación de los Ortega-Murillo con Washington

    La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas especiales de Estados Unidos el 3 de enero de 2026 ha sacudido el panorama político en América Latina y reconfigurado las prioridades del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.

    Según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam), la reacción inicial de la dictadura nicaragüense ha sido “inusualmente comedida”, evitando aludir directamente a Estados Unidos, lo que sugiere la apertura de canales de comunicación que podrían conducir a una negociación con Washington.

    El nombramiento del canciller nicaragüense Denis Moncada como encargado de negocios en Washington se interpreta como un intento explícito de iniciar un diálogo con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump. Este movimiento llega en un contexto en el que el régimen Ortega-Murillo intenta evitar una escalada de tensiones que ponga en riesgo su permanencia en el poder.

    El efecto Venezuela y el dilema del régimen nicaragüense

    Los analistas señalan que, aunque Nicaragua no tiene el mismo peso geopolítico que Venezuela, los Ortega han percibido que aliados como China y Rusia no hicieron esfuerzos significativos para apoyar a Maduro tras su captura, lo que disminuye las probabilidades de una intervención internacional en Managua en caso de una crisis similar.

    Esta realidad coloca al régimen nicaragüense ante un profundo dilema político: mantenerse en su discurso de antimperialismo y arriesgarse a mayores sanciones y presiones de Estados Unidos, o bien buscar una apertura gradual con Washington que le permita conservar el control sin sacrificar sus intereses vitales.

    Presión externa y posibles efectos internos

    La operación contra Maduro no solo ha modificado las dinámicas políticas en Venezuela, sino que también ha intensificado la presión estadounidense sobre Nicaragua en distintos frentes. En los últimos días, Estados Unidos ha exigido la liberación inmediata de presos políticos en Nicaragua, una demanda que llevó al régimen a liberar a decenas de reclusos tras las demandas de Washington.

    Además, organizaciones como Monitoreo Azul y Blanco han documentado detenciones arbitrarias dentro de Nicaragua por expresiones de apoyo a la captura de Maduro, lo que refleja la sensibilidad del régimen ante la reacción social y la necesidad de contener cualquier signo de disidencia interna.

    El 2026 se presenta como un año clave para Nicaragua, con elecciones de medio término en el horizonte y una crisis sucesoria latente dentro del círculo gobernante. El escenario político incluye tensiones internas entre la cúpula del Ejército, empresarios sandinistas y sectores políticos que podrían favorecer una transición controlada sin la presencia de Rosario Murillo, o bien una continuación del régimen bajo nuevas condiciones impuestas desde el exterior.

    La captura de Nicolás Maduro ha dejado al descubierto la fragilidad de las alianzas políticas tradicionales en América Latina y ha generado un efecto dominó que impulsa a la dictadura de Ortega y Murillo a reconsiderar su aislamiento político. Ante la posibilidad de mayores sanciones económicas y diplomáticas, la apertura de espacios de negociación con Estados Unidos no solo parece viable, sino una estrategia pragmática para preservar el poder y limitar la presión externa en Nicaragua.