Etiqueta: deportaciones

  • HRW alerta impacto de Trump en derechos humanos en Latinoamérica

    HRW alerta impacto de Trump en derechos humanos en Latinoamérica

    La organización Human Rights Watch (HRW) advirtió que la influencia política y retórica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha deteriorado las condiciones de los derechos humanos en América Latina y el Caribe. En su Informe Mundial 2026, HRW señaló que diversos gobiernos han cometido abusos contra migrantes y ciudadanos, o han usado las políticas estadounidenses como excusa para endurecer medidas represivas.

    Durante el primer año del nuevo mandato del presidente estadounidense, HRW observó cómo varios países de la región violaron derechos de personas extranjeras bajo presión directa de Washington. Otros Estados profundizaron estrategias de seguridad basadas en la militarización, detenciones masivas y uso excesivo de la fuerza, según el informe.

    “El impacto de la administración Trump ha sido indudablemente negativo en América Latina y el Caribe”, afirmó Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW. No obstante, recalcó que “los gobiernos de la región siguen siendo responsables de defender la democracia y los derechos fundamentales, independientemente de quién gobierne en Washington”.

    HRW denunció que Estados Unidos redujo significativamente los fondos de cooperación dirigidos a organizaciones de derechos humanos y medios independientes. Paralelamente, países como El Salvador, Perú y Ecuador aprobaron leyes que habilitan el cierre arbitrario de organizaciones civiles y medios, debilitando el sistema democrático y los contrapesos institucionales.

    La organización también cuestionó la “doble vara” de la política exterior de Washington, que condena las violaciones en Venezuela, Cuba y Nicaragua, pero ignora graves abusos cometidos por aliados como El Salvador, Perú y Ecuador. El informe incluyó críticas al ataque militar de EE.UU. contra Venezuela a inicios de 2026, el cual, advirtió HRW, podría fortalecer al régimen de Nicolás Maduro y responder a intereses políticos y comerciales de Estados Unidos.

    En materia de seguridad regional, HRW urgió a los gobiernos latinoamericanos a oponerse a los ataques marítimos de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico, que dejaron más de 120 personas fallecidas y podrían constituir ejecuciones extrajudiciales bajo el derecho internacional.

    El informe también documentó graves abusos contra migrantes deportados desde Estados Unidos. Panamá y Costa Rica detuvieron arbitrariamente a ciudadanos de terceros países, mientras que El Salvador sometió a venezolanos repatriados a desapariciones forzadas, torturas y arrestos arbitrarios. En tanto, la República Dominicana intensificó deportaciones de haitianos a zonas de alto riesgo, en aparente violación del derecho internacional.

    HRW alertó sobre el avance del crimen organizado como una de las principales amenazas a los derechos humanos. En Haití, por ejemplo, grupos criminales dominan el 90 % de Puerto Príncipe. En naciones como Brasil, México, Colombia y Ecuador, las respuestas estatales han incluido operativos letales, ampliación de atribuciones de inteligencia y restricciones a derechos fundamentales.

    En México, el informe destaca la combinación entre refuerzo de capacidades de inteligencia y medidas que abren la puerta a detenciones masivas, como la ampliación de la prisión preventiva obligatoria. En Brasil, una redada en Río de Janeiro dejó 122 personas muertas; y en Colombia, durante la ejecución de la estrategia de “paz total”, los grupos armados expandieron su control territorial.

    Pese a este entorno adverso, HRW resaltó el papel esencial que cumplen periodistas y organizaciones de derechos humanos en la defensa de la democracia. No obstante, advirtió que su labor se ve amenazada por entornos cada vez más hostiles. La organización hizo un llamado a los gobiernos a garantizar su trabajo y cesar su criminalización o restricción.

  • Colombia acuerda con EE.UU. seguir haciendo vuelos para el retorno de deportados

    Colombia acuerda con EE.UU. seguir haciendo vuelos para el retorno de deportados

    El Gobierno colombiano acordó con Estados Unidos que seguirá haciendo vuelos para traer a ciudadanos deportados de ese país, dijo este viernes la canciller Rosa Villavicencio, al explicar la política integral de retorno de la Administración del presidente Gustavo Petro.

    «Con Estados Unidos hemos acordado seguir trayendo a las personas que van a ser deportadas, que cuentan ya con una resolución de expulsión por esta vía, y por ahora mantendremos unos veinte vuelos, uno semanal, para ir trayendo a estas personas», manifestó la ministra.

    El anuncio se produce horas después de que Bogotá y Washington retomaran este mecanismo de cooperación que permitió el regreso de varios colombianos la noche del jueves, cuatro días antes de la reunión que el presidente Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump, sostendrán la próxima semana en la Casa Blanca.

    Villavicencio explicó que este esquema se desarrolla en coordinación con Estados Unidos, un año después de la crisis entre ambos Gobiernos, luego de que el presidente colombiano se negara, el 26 de enero de 2025, a recibir un vuelo con deportados al considerar que no estaban recibiendo un trato digno.

    Trump respondió de inmediato con la imposición de aranceles del 25 % a los productos colombianos mientras que el Departamento de Estado suspendió por unos días la atención al público en Bogotá para la expedición de visados, pero la crisis se contuvo con gestiones diplomáticas.

    Como parte del arreglo Colombia asumió la repatriación de sus ciudadanos, para lo cual envió días después dos aviones a San Diego (California) y Houston (Texas), pero esa operación no continuó debido a varios factores, entre ellos el alto coste de cada vuelo.

    Este viernes, Villavicencio reiteró que Colombia no acepta que sus ciudadanos regresen esposados, al tratarse de personas con «una situación migratoria irregular y no de delincuentes».

    En esa línea, la jefa de la diplomacia colombiana reveló que durante 2025 se realizaron 54 vuelos operados por la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), que trajeron al país a cerca de 115 colombianos cada semana, «en condiciones de dignidad».

    Son retornados

    La ministra explicó que, por la excepcionalidad contemplada en la Ley 2136 de política integral migratoria, los deportados «son considerados retornados», lo que les permite acceder a medidas de acompañamiento del Estado.

    «Para estas personas ha habido unas políticas y unas medidas de apoyo a su inclusión social, sea porque han querido estudiar, sea porque han querido emprender, o sea porque han querido encontrar un puesto de trabajo», señaló.

    La ministra agregó que este esquema se complementa con mecanismos existentes en Estados Unidos y recordó que ese país «tiene un programa de retorno voluntario al que pueden acogerse las personas que todavía no están en estos centros de internamiento, pero que no tienen posibilidad de contar con un permiso de trabajo».

    Villavicencio explicó que la política de retorno y la atención a la movilidad humana estarán ahora articuladas en el nuevo Viceministerio de Migraciones y Protección Internacional para responder a una nueva realidad migratoria del país.

    «Colombia ya no es un país solamente de salida, sino también de llegada y de retorno», afirmó la canciller, al destacar el incremento del retorno de ciudadanos, tanto por deportación como por decisión voluntaria.

  • EEUU sextuplica las detenciones de inmigrantes latinos sin antecedentes bajo Trump

    EEUU sextuplica las detenciones de inmigrantes latinos sin antecedentes bajo Trump

    La detención de inmigrantes latinos sin antecedentes penales en Estados Unidos se multiplicó por seis desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, según un informe de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) publicado esta semana.

    El estudio, basado en datos oficiales de Immigration and Customs Enforcement (ICE) entre febrero de 2025 y septiembre de 2025, muestra que un promedio mensual de 6,000 latinos sin historial criminal ingresaron a centros de detención en ese periodo, frente a cerca de 900 al mes en el mismo lapso de 2024, durante la administración de Joe Biden.

    Este notable aumento en arrestos también ha cambiado la composición de las detenciones: ahora más de uno de cada tres migrantes detenidos no tiene antecedentes penales, mientras que en 2024 esa proporción era inferior a una de cada ocho.

    El informe identifica a cinco nacionalidades que concentran tres cuartas partes de estas detenciones no criminales: México, Guatemala, Honduras, Venezuela y Ecuador. Bajo la gestión de Trump, los arrestos de mexicanos sin antecedentes crecieron casi ocho veces, llegando a 13,300; los de venezolanos se multiplicaron por 14, alcanzando 5,600. También se reportaron 8,600 guatemaltecos detenidos (8 ×), 6,000 hondureños (casi 10 ×) y 2,800 ecuatorianos(más del doble) sin historial penal.

    La investigación detalla además que casi siete de cada 10 de estos inmigrantes permanecieron detenidos 15 días o más y que alrededor del 60 % fue trasladado a centros fuera del estado donde vivían.

    Según los autores del reporte, este cambio en la política migratoria ha coincidido con un incremento de objetivos de detención en el país, con la meta de la administración de Trump de mantener un promedio diario de 100,000 personas en centros de detención, casi el doble del récord establecido en gobiernos anteriores.

    En cuanto a las deportaciones, el mismo estudio muestra que la administración Trump expulsó a casi nueve de cada 10 latinos detenidos sin antecedentes penales, dejando en libertad solo a una pequeña fracción.

     

  • Detenciones de latinos sin delitos se multiplican bajo Trump

    Detenciones de latinos sin delitos se multiplican bajo Trump

    La detención de inmigrantes latinos sin historial criminal se sextuplicó en Estados Unidos desde el comienzo de la segunda presidencia de Donald Trump, mientras la de venezolanos se multiplicó por catorce y la de mexicanos por ocho, reveló un informe de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).

    El reporte, disponible en línea este viernes, documentó un promedio mensual de 6.000 inmigrantes latinos sin antecedentes penales que entraron a centros de detención de febrero a septiembre de 2025, en comparación con cerca de 900 al mes en el mismo lapso de 2024, durante la Administración de Joe Biden (2021-2025).

    Con ello, subió la proporción de migrantes detenidos sin historial criminal, que ahora representan más de uno de cada tres del total, frente a menos de un octavo en 2024, detalló la investigación, con base en datos oficiales obtenidos por la Ley de Libertad de Información (FOIA, en inglés).

    El estudio encontró que, bajo la gestión de Trump, cinco nacionalidades concentran tres cuartas partes de todos los latinos aprehendidos sin récord criminal: México, Guatemala, Honduras, Venezuela y Ecuador.

    Los investigadores resaltaron que la detención de mexicanos se incrementó casi ocho veces, al pasar de 1.500 a 13.300, con lo que representa más de una cuarta parte de los detenidos, mientras que la venezolanos se multiplicó por 14 a 5.600.

    También documentaron 8.600 guatemaltecos arrestados, casi ocho veces más que el periodo anterior, y 6.000 hondureños, una cifra que se elevó casi 10 veces, mientras que la de ecuatorianos incrementó a 2.800, más del doble.

    La Administración de Trump deportó a casi nueve de cada 10 latinos detenidos sin antecedentes penales y «solo soltó a una pequeña fracción de vuelta a sus comunidades».

    «No son lo peor de lo peor»

    «Nos enfocamos en este grupo porque, inequívocamente, no son ‘lo peor de lo peor’, sino miembros de la sociedad que se apegan a la ley y contribuyen», escribieron los autores Paul Ong, Jonathan Ong, y Sonja Díaz.

    La investigación también encontró que la mayoría de latinos no criminales que están detenidos tienen de 18 a 54 años, es decir, en edad de trabajar.

    Además, casi siete de cada 10 estuvieron detenidos 15 días o más y al 60 % de ellos los transfirieron fuera del estado en el que vivían.

    El documento recordó que la meta de la Administración de Trump es tener un promedio diario de 100.000 inmigrantes en centros de detención, casi el doble del récord de 50.200 personas de gobiernos anteriores.

    «Los resultados indican una trayectoria problemática para lo que resta de la actual Administración de Trump. Las detenciones, junto a las aprehensiones y deportaciones, probablemente incrementarán, con mucho del crecimiento proveniente de no criminales», concluyeron los investigadores.

  • Clima de terror y alto costo de la vida en primer año de Trump, dicen grupos latinos

    Clima de terror y alto costo de la vida en primer año de Trump, dicen grupos latinos

    Un año después de regresar a la Casa Blanca con el respaldo de casi la mitad del voto hispano, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta un alto nivel de desaprobación entre la comunidad latina, debido a su política migratoria y al manejo de la economía, según denunciaron este martes varias organizaciones civiles.

    La presidenta de UnidosUS, Janet Murguía, citó una encuesta que muestra que el 64 % de los latinos desaprueba la gestión del mandatario. “Según la encuesta, los latinos sienten que están en riesgo los derechos civiles, libertades y su seguridad personal y la de sus seres queridos. Y, como la mayoría de ciudadanos estadounidenses, los hispanos culpan a la Administración Trump y congresistas republicanos por no enfocarse lo suficiente en la economía”, afirmó.

    De acuerdo con el Pew Research Center, Trump obtuvo el 48 % del voto hispano en las elecciones presidenciales de noviembre de 2024, frente al 51 % que apoyó a la demócrata Kamala Harris. Sin embargo, ese respaldo ha ido en picada durante su primer año de gobierno.

    Katharine Pichardo, presidenta del Latino Victory Fund, organización cercana al Partido Demócrata, acusó al presidente de “aterrorizar” a las comunidades latinas mientras ignora la crisis económica. “No es sorpresa que una mayoría de estadounidenses piense que el primer año de Trump es un fracaso, y que el apoyo de cada demografía, incluyendo latinos, se ha desplomado. Además, una mayoría de los estadounidenses no se está creyendo lo que Trump está vendiendo”, declaró.

    Donald Trump cumple su primer año de gobierno. EFE

    La asociación Voto Latino apuntó al endurecimiento de las políticas migratorias como una de las principales causas de rechazo al presidente. Según la organización, estas medidas incluyen el aumento del despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el uso de la Guardia Nacional y deportaciones que “violan el debido proceso”, como la del salvadoreño Kilmar Ábrego García.

    “En vez de combatir la crisis de asequibilidad o hacer más seguras a las comunidades, la Administración ha perseguido una agresiva y desproporcionada agenda migratoria que depende del perfilamiento caótico y una autoridad desenfrenada”, indicó Voto Latino en un comunicado.

    Datos del Instituto de Política Migratoria (MPI) indican que el presidente Trump implementó más de 500 medidas migratorias en su primer año de su segundo mandato, que resultaron en 622,000 deportaciones, una cifra superior a la de todo su primer período entre 2017 y 2021.

    El retorno de Trump a la presidencia ha elevado el promedio diario de aprehensiones a 1,200 migrantes por parte de ICE, que ha arrestado cerca de 595,000 personas entre enero de 2025 y diciembre de ese mismo año, según el MPI.

     

     

     

  • El primer año de Trump marcado por récord de detenciones y políticas migratorias más severas

    El primer año de Trump marcado por récord de detenciones y políticas migratorias más severas

    El primer año del segundo mandato del presidente Donald Trump ha estado marcado por un endurecimiento sin precedentes de la política migratoria en Estados Unidos. Con más de 622,000 deportaciones, niveles récord de detenciones y una ofensiva legal contra los programas humanitarios, el Gobierno ha sido señalado por organismos internacionales por el deterioro de las condiciones humanitarias y el uso intensivo de la acción ejecutiva para imponer restricciones.

    Si bien la cifra de deportaciones está por debajo de las 778,000 registradas en el último año fiscal completo del gobierno de Joe Biden, expertos advierten que las consecuencias humanas y legales de las nuevas políticas migratorias podrían sentirse durante años.

    Para aumentar las cifras de repatriaciones, la Administración expulsó a cientos de migrantes a al menos 14 países distintos al de su origen, entre ellos Camerún, El Salvador, Polonia, Ruanda y Sudán del Sur, una estrategia que ha sido duramente cuestionada en tribunales.

    Detenciones históricas y denuncias de abusos

    Las detenciones alcanzaron un promedio de más de 73,000 personas bajo custodia, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001. Según el American Immigration Council, “el Gobierno está encarcelando a cientos de miles de personas —la mayoría sin antecedentes penales— en un sistema de detención severo que hace casi imposible pelear sus casos o lograr la libertad”.

    Organismos como Amnistía Internacional y la ACLU han denunciado condiciones inhumanas, hacinamiento y abusos físicos y psicológicos en los centros de detención. El año 2025 fue el más mortífero en al menos dos décadas, con más de 30 fallecidos bajo custodia del ICE.

    Fotografía de archivo de agentes de inmigración. EFE
    Fotografía de archivo de agentes de inmigración en una redada. EFE

    ICE duplicó su fuerza y cambió tácticas

    El número de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentó de 10,000 a 22,000 efectivos, muchos desplegados en ciudades demócratas como Chicago y Mineápolis, donde han sido señalados por tácticas violentas y operativos sin identificación.

    Desde que Trump regresó al poder, ICE ha realizado al menos 30 redadas con uso de armas de fuego, según el portal especializado The Trace. Además, agentes comenzaron a ocultar su rostro con pasamontañas y utilizar vehículos sin distintivos.

    Organizaciones civiles también alertan sobre el arresto de más de 170 ciudadanos estadounidenses detenidos por error en redadas migratorias. ICE ha extendido las detenciones a cortes de inmigración y oficinas del USCIS, afectando incluso a personas que acudían a trámites de naturalización o eran cónyuges de ciudadanos.

    Fin de programas humanitarios y amenaza al TPS

    El Gobierno lanzó una ofensiva para eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de 11 países, incluyendo Venezuela, Haití y Honduras, así como para anular el programa de ‘parole’ humanitario implementado por la administración Biden.

    Como resultado, más de un millón de personas que ingresaron legalmente al país han quedado en riesgo de deportación.

    “Inconscientemente están premiando al que fue ilegal y nunca intentó legalizar su estatus; esa gente tiene más beneficios que la persona que trató de hacerlo de la manera correcta”, lamentó el abogado de inmigración Juan Molina, con sede en Houston.

    La frontera sur estadounidense reporta menos encuentros de migrantes este año. / archivo.

    Frontera más cerrada y caída en los cruces

    La eliminación del derecho a solicitar asilo —tanto en puertos como tras cruces irregulares— provocó un desplome en los cruces fronterizos, con un promedio de apenas 9,700 ingresos mensuales, la cifra más baja en cinco décadas.

    Las restricciones también alcanzaron la migración legal: se suspendieron visados en 75 países, se paralizó el programa de refugiados y se eliminó la lotería de visas de diversidad y mecanismos de reunificación familiar.

    Molina también criticó el lenguaje utilizado por las autoridades: “Cuando entras a la página de USCIS o sus redes sociales, hay un énfasis en ‘defender la nación’, en la idea de invasión y de una cultura homogénea, como si esa fuera la realidad del país”.

    El Migration Policy Institute (MPI) registró 38 órdenes ejecutivas firmadas por Trump relacionadas con migración hasta el 7 de enero de este año, lo que representa el 17 % del total emitido en su primer año. En total, el Gobierno ha ejecutado más de 500 acciones migratorias, la mayoría sin pasar por el Congreso.

    “El Gobierno impulsó cambios radicales en la política migratoria, sin precedentes por su amplitud y alcance, que han vuelto a EE.UU. más hostil no solo con los indocumentados, sino con migrantes de todos los estatus legales”, concluyó el MPI.

  • EEUU reportó más salidas que llegadas de migrantes en 2025 por políticas de Trump

    EEUU reportó más salidas que llegadas de migrantes en 2025 por políticas de Trump

    Estados Unidos registró una inmigración neta negativa en 2025, por primera vez en varias décadas, como consecuencia directa del endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump. Así lo reveló un informe del Instituto Brookings, publicado este martes.

    El documento señala que la diferencia entre el número de personas que ingresaron y salieron del país arrojó un saldo de entre 10,000 y 295,000 migrantes menos durante el año, lo que implica una pérdida neta de población extranjera en el país. Esta caída representa un cambio drástico frente a los años 2022 a 2024, cuando se promedió una entrada anual de 2.7 millones de migrantes.

    “El retroceso en la inmigración frenará el crecimiento de la fuerza laboral, el gasto de los consumidores y el producto interno bruto (PIB)”, advierte el estudio. Los expertos afirman que, con una fuerza laboral más reducida, se limita la capacidad de generar nuevos empleos sin presionar la economía.

    El análisis proyecta incluso cifras negativas de crecimiento laboral en 2026. Para este año, se anticipa un rango de inmigración entre una salida neta de 925,000 personas y una entrada neta de apenas 185,000, muy lejos del impulso migratorio de años anteriores.

    La caída migratoria coincide con el primer año completo de políticas de mano dura aplicadas por el presidente Donald Trump, tras su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. Las nuevas medidas incluyen un incremento en redadas, deportaciones y restricciones más estrictas para la emisión de visas y permisos de residencia.

    La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que en 2025 más de 650,000 inmigrantes indocumentados fueron arrestados, detenidos y deportados, mientras que cerca de 2 millones de personas optaron por autodeportarse ante el endurecimiento de la legislación migratoria.

    Además, el gobierno estadounidense revocó unas 100,000 visas extranjeras durante el año, más del doble que en 2024, cuando gobernaba el expresidente Joe Biden, según cifras oficiales.

     

  • ¿Realmente pudo Trump sacar a más de 2,5 millones de extranjeros de EE.UU. en 2025?

    ¿Realmente pudo Trump sacar a más de 2,5 millones de extranjeros de EE.UU. en 2025?

    Las agencias encargadas de la inmigración en EE.UU. han dejado de publicar datos específicos sobre sus operaciones, lo que ha sembrado la duda sobre si más de 2,5 millones de indocumentados han salido del país gracias a la política migratoria del Gobierno del presidente Donald Trump, como reclama la Casa Blanca.

    El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) destacó que 2025 ha sido “un año de logros sin precedentes” con la salida de 605.000 personas que han sido deportadas y 1,9 millones de indocumentados que salieron voluntariamente del país desde el pasado 20 de enero.

    La mayoría de los interrogantes se concentran en los 1,9 millones de indocumentados que supuestamente habrían abandonado el país por su propia cuenta.

    La Casa Blanca no ha aportado datos que respalden esta cifra ni a la prensa ni a las organizaciones.

    El analista del Instituto de Política de Migración (MPI), Ariel Ruiz Soto, dijo a EFE que el problema radica en que el Gobierno de Trump se basó en el Current Population Survey (CPS), un sondeo que realiza mensualmente la Oficina del Censo para determinar cuántos indocumentados se han marchado del país.

    La encuesta CPS ha sufrido varios cambios desde finales de 2024, incluida la reducción de la muestra de personas que contestan las preguntas.

    A esto se suma que la campaña de deportaciones masivas impuesta por el presidente Donald Trump probablemente ha hecho que los indocumentados dejen de contestar el sondeo.

    “Este dato de 1,9 millones es mucho más difícil de verificar y va mucho más allá de lo que hemos visto en otras áreas de la misma encuesta”, explicó Ruiz Soto.

    El analista insiste en que aunque se haya reportado una disminución en el número de inmigrantes que contestaron la encuesta, no significa que esto sea una prueba real de que se están yendo voluntariamente, algo en lo que coinciden los mismos inmigrantes.

    “Eso son exageraciones del Gobierno para meterle a uno miedo”, afirmó a EFE R. Hernández, un mexicano radicado en Los Ángeles desde hace más de 20 años.

    El inmigrante asegura que si en el futuro es deportado, buscaría la forma de regresar con su esposa y sus tres hijos ciudadanos estadounidenses.

    “En vez de estar amenazando con sacarnos, debería ver cómo nos da papeles”, agregó.

    La campaña de la autodeportación

    Lejos de probar los datos, el Gobierno de Trump prefiere celebrar el éxito de su política migratoria.

    La subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, dijo recientemente que los indocumentados “están recibiendo nuestro mensaje de que deben irse ahora”.

    El DHS destinó 200 millones de dólares en una campaña para impulsar la “autodeportación” de extranjeros, a los que les prometen un pago de 1.000 dólares y la posibilidad de que regresen de forma legal, si registran su salida en la aplicación CBP Home.

    Unas 35.000 personas han notificado su salida en la promocionada aplicación, según dijeron dos funcionarios que supervisan el programa a The Atlantic, un registró muy alejado de los 1,9 millones de indocumentados que supuestamente se han marchado por cuenta propia.

    Menos deportaciones que Biden

    El DHS también ha dejado de publicar el desglose de las cifras de deportación, lo que ha hecho más complicado para organizaciones como MPI hacer un seguimiento.

    Según las últimas cifras, bajo el segundo mandato de Trump se ha deportado a 605.000 extranjeros, un número que se encuentra dentro de un rango que la Casa Blanca podría probar, según Ruiz Soto.

    No obstante, entre estos “deportados” están contabilizados aquellos extranjeros que fueron regresados en los aeropuertos sin haber ingresado a EE.UU. También se encuentran los inmigrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que optan por una salida voluntaria.

    Esta cifra es menor que los 685.000 deportados del último año del Gobierno del expresidente Joe Biden (2021-2025).
    “Creo que el Gobierno Trump se quedará corto para alcanzar ese número”, pronosticó el analista.

    Pero seguramente la Casa Blanca seguirá promocionando que ha sacado a cientos de miles de “los peores de los peores

    criminales” del país, con datos que también han sido puestos en duda.

    El más reciente informe del Instituto Cato encontró que el 73% de personas detenidas por el ICE no tenía antecedentes penales ni cargos penales pendientes. La mayoría de los condenados tenían sentencias por delitos menores, infracciones de inmigración o de tránsito.

  • Dos salvadoreños figuran entre los criminales más peligrosos arrestados por EE.UU. en 2025

    Dos salvadoreños figuran entre los criminales más peligrosos arrestados por EE.UU. en 2025

    Dos salvadoreños fueron señalados por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) como parte del listado de los “peores de los peores” criminales detenidos durante 2025, una clasificación que incluye a 18 migrantes con antecedentes graves como homicidios, abusos sexuales, tráfico de drogas y vínculos con pandillas.

    En su publicación anual titulada “DHS Unveils 2025 Worst of the Worst Criminal Illegal Aliens Arrested by DHS Law Enforcement”, el gobierno estadounidense destacó el trabajo de sus cuerpos de seguridad en la captura y deportación de estos individuos, señalando que representan un peligro para la población.

    Uno de los salvadoreños identificados es Antonio Israel Lazo Quintanilla, arrestado por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en marzo. Aunque su único delito cometido en suelo estadounidense fue conducir sin licencia, las autoridades señalaron que en El Salvador tiene órdenes de captura por homicidio agravado, extorsión, posesión de drogas, entre otros delitos graves.

    El salvadoreño Walter Leonel Pérez Rodríguez fue capturado por una condena por agresión sexual contra una menor de 17 años, múltiples antecedentes por conducir bajo los efectos del alcohol, actos lascivos contra menores y reingreso ilegal a Estados Unidos. Foto DHS

    El segundo salvadoreño es Walter Leonel Pérez Rodríguez, quien fue detenido el lunes 3 de noviembre en Houston, Texas. Según ICE, este sujeto tiene una condena por agresión sexual contra una menor de 17 años, múltiples antecedentes por conducir bajo los efectos del alcohol, actos lascivos contra menores y reingreso ilegal a Estados Unidos. Durante su arresto, Pérez agredió a un oficial de ICE con una taza metálica de café, causándole una herida en el labio que requirió 13 puntos de sutura, además de quemaduras en el rostro.

    “Los estadounidenses pueden sentirse orgullosos de los agentes del DHS que trabajaron sin descanso para sacar a los peores criminales de sus comunidades”, afirmó la secretaria adjunta Tricia McLaughlin. “Bajo el presidente Trump y la secretaria Noem, los criminales no son bienvenidos. Si vienen a romper nuestras leyes, los encontraremos, arrestaremos y deportaremos”, aseguró.

    El informe también incluyó ciudadanos de Honduras, México, Guatemala, Afganistán, Corea del Sur, Vietnam, Congo y Egipto, todos con extensos historiales criminales.  

     

  • Migrantes en EEUU viven una Navidad con miedo y rogando ser «invisibles» a la Migra

    Migrantes en EEUU viven una Navidad con miedo y rogando ser «invisibles» a la Migra

    Familias inmigrantes en Estados Unidos enfrentan una Navidad marcada por el miedo, la separación y la incertidumbre, ante el endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha incrementado las redadas y detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en distintos puntos del país.

    En la ciudad de Tucson, Arizona, la inmigrante mexicana María Ramos pasará las fiestas sin su esposo y su hijo mayor, ambos arrestados por agentes migratorios cuando salieron a trabajar en jardinería. “Sabíamos que de un momento a otro podrían ser detenidos, pero tenían que salir a trabajar, para pagar los gastos”, relató a EFE.

    “Mi esposo y mi hijo no son criminales, nunca han hecho nada a nadie, ahora están en un centro de detenciones”, agregó Ramos, quien vive con temor de que la situación empeore para su familia.

    Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, más de 220,000 migrantes han sido arrestados por ICE, según datos del Deportation Data Project. El inicio de su segundo mandato estuvo acompañado de redadas masivas y despliegues federales en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Washington.

    Aunque Arizona, gobernada por la demócrata Katie Hobbs, no ha recibido grandes contingentes militares, los operativos migratorios son constantes. “Estas fiestas serán muy tristes, estoy pensando inclusive en quitar todos los adornos antes del día de Navidad”, confesó Ramos, quien se enteró del arresto de sus familiares cuando un amigo le dijo: “Se los llevaron”.

    La familia llevaba 25 años viviendo de forma irregular en EE.UU. y tiene dos hijos ciudadanos estadounidenses, quienes ahora temen que la detención del padre derive en el arresto de su madre.

    Una situación similar enfrenta la venezolana Ana Moran, de 29 años, residente en Arizona, cuyo esposo permanece detenido desde agosto en la cárcel del condado de Pima, acusado sin pruebas de un robo mientras realizaba entregas de comida. “No entiendo en qué momento dicen que mi esposo cometió este delito si yo siempre iba con él”, afirmó.

    La pareja ingresó a Estados Unidos hace dos años y medio tras solicitar asilo mediante la aplicación CBP One, implementada durante la administración de Joe Biden. Actualmente, esa misma plataforma es promovida por el Gobierno Trump para incentivar la autodeportación, ofreciendo $1,000 y la promesa de un eventual retorno legal.

    Ante el riesgo de que su esposo sea deportado, Moran admite que contempla salir voluntariamente del país, pese a tener permiso de trabajo y una solicitud de asilo en trámite. La falta de relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas agrava su situación. “No tenemos un consulado donde pedir ayuda, si ICE nos deporta no sabemos a qué país nos mandarían”, dijo.

    Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), desde el 20 de enero casi dos millones de migrantes se han autodeportado, mientras que más de 600,000 han sido expulsados por la fuerza.

    Moran y su familia deben presentarse ante una corte migratoria en mayo, pero teme que los problemas legales de su esposo afecten su caso. “Cuando salgo a la calle le pido a Dios: hazme invisible, hazme invisible, para regresar con mis hijos”, concluyó.