Etiqueta: desaparecidos

  • El pueblo de Nepal enterrado hasta los tejados y con sus muertos aún dentro

    El pueblo de Nepal enterrado hasta los tejados y con sus muertos aún dentro

    La riada sepultó partes enteras de este pueblo del centro de Nepal bajo varios metros de barro, piedras y escombros, en Devighat ahora se camina sobre ellos donde antes había calles y, en algunos tramos, los tejados de las casas quedan prácticamente a la altura de los pies.

    Debajo siguen las casas. En algunas, también los muertos.

    Hay cadáveres todavía aprisionados bajo vigas y escombros que nadie ha podido retirar porque el terreno continúa siendo demasiado inestable y las máquinas pesadas no pueden alcanzar algunos edificios.

    Por encima, drones atraviesan el cielo transportando cuerpos sujetos a camillas hasta una escuela cercana, convertida ahora en centro para recibir a los muertos recuperados.

    Abajo, la vida anterior aparece por fragmentos; una cortina continúa colgada de una vivienda partida frente al río, de otra casa sobresale prácticamente solo el tejado y una motocicleta permanece clavada en el barro. Un hombre ha conseguido sacar de la que fue su casa un televisor cubierto de lodo que difícilmente volverá a funcionar.

    La devastación de esta localidad del distrito de Nuwakot forma parte de una catástrofe cuya dimensión Nepal todavía intenta establecer. Cinco días después de las riadas, el Gobierno cifra en 903 los cuerpos recuperados y en alrededor de 4.200 las personas que siguen sin ser localizadas en el país.

    En Devighat, las cifras todavía no alcanzan a contar lo que sigue dentro de las casas.

    Hay cuerpos que siguen dentro de las casas y otros bajo escombros que nadie ha podido levantar. En algunos edificios basta acercarse para que el olor a descomposición se haga más intenso; en otros, los muertos pueden verse desde fuera.

    En una vivienda, unas piernas hinchadas por cinco días de descomposición cuelgan entre los restos mientras el resto del cuerpo parece continuar aprisionado más arriba.

    Nadie en el pueblo puede decir cuántos cuerpos permanecen todavía dentro de las viviendas. Algunos son visibles entre los restos, otros solo se intuyen por el olor que se vuelve más intenso al acercarse a determinadas casas y hay edificios a los que todavía resulta imposible entrar.

    Barro hasta el cuarto piso

    Para entender cuánto subió el agua hay que subir. En uno de los edificios de Devighat todavía queda barro en la cuarta planta, adherido al suelo y las paredes. Allí vivía una pareja de ancianos que sobrevivió por una circunstancia completamente ordinaria en mitad de la catástrofe, ella estaba ingresada en un hospital de Bhaktapur y su marido había ido a acompañarla. Su hijo estaba en el extranjero.

    Cinco días después, familiares y vecinos entran en lo que queda de la vivienda para sacar colchones, ropa, una bombona de gas y la de oxígeno que utilizaba la mujer.

    Desde allí también pueden verse cuerpos.

    Los habitantes explican a EFE que las excavadoras no han podido llegar hasta ellos porque la capa de barro y escombros sobre la que ahora se camina sigue siendo demasiado inestable para la maquinaria pesada.

    Lo que parece una calle puede ser en realidad una masa de sedimentos depositada sobre una vivienda, un patio o los restos de un edificio.

    El olor a descomposición acompaña el recorrido incluso donde los cadáveres no pueden verse.

    En medio de tantos edificios vacíos o sepultados, una casa conserva todavía habitantes.

    En las plantas inferiores, el barro cubre las paredes y tapona incluso la escalera; dos o tres pisos más arriba empieza a secarse y desaparecer y, en la última planta, parece no haber entrado. Las paredes siguen rojas y las plantas de los balcones permanecen verdes.

    Un hombre sin camisa sale al balcón y mira hacia abajo con la naturalidad de quien se asoma a la calle, aunque debajo ya no haya una calle sino metros de barro y desde fuera ni siquiera resulte evidente por dónde entra y sale la familia.

    «Ya no hay puentes»

    Más allá de Devighat hay lugares donde ni siquiera se ha podido buscar de la misma manera.
    Nisma, de 23 años, llegó desde Katmandú con alimentos infantiles y otros suministros. Su abuela sobrevivió, pero cuatro o cinco de sus familiares siguen desaparecidos y algunas de las comunidades donde intentan buscarlos permanecen fuera de su alcance.

    «No podemos llegar hasta allí por carretera», explica a EFE. «Ya no hay puentes», agrega.

    Las riadas destruyeron carreteras y pasos que comunicaban las poblaciones de esta zona del país, dejando comunidades aisladas y dificultando tanto la llegada de ayuda como la búsqueda de quienes todavía no aparecen.

    Entre quienes lograron escapar está Abishek, que corrió con su abuelo hacia una zona elevada después de que el director de su escuela le advirtiera de la crecida. Cinco días después, su familia sigue refugiada en la montaña y la casa en la que vivían ya no existe.

    «La casa se la llevó el rio», dice.

    En Devighat, otras permanecen exactamente donde estaban, pero sepultadas bajo varios metros de barro y escombros, algunas todavía tienen a sus muertos dentro.

  • El Estado de El Salvador sigue en deuda con las víctimas de guerra civil, asegura Comisión de Derechos Humanos

    El Estado de El Salvador sigue en deuda con las víctimas de guerra civil, asegura Comisión de Derechos Humanos

    Miembros de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES) denunciaron este domingo que el Estado continúa en deuda con las víctimas de la guerra civil salvadoreña, conflicto que entre 1980 y 1992 dejó unas 75,000 personas muertas, alrededor de 8,000 desaparecidas y cientos de masacres.

    La organización, integrada por familiares de víctimas del conflicto armado, realizó la denuncia durante la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se recuerda cada 30 de agosto, y reiteró sus demandas de verdad, justicia y reparación.

    «El Estado salvadoreño sigue en deuda con las víctimas de las desapariciones forzadas del conflicto armado y las desapariciones actuales», apuntaron e indicaron que «no se debe olvidar el sufrimiento de las víctimas».

    Los familiares también reiteraron su esperanza de conocer el paradero de las personas desaparecidas después de décadas de búsqueda. «La esperanza de encontrarlos vivos es lo que nos mantiene con vida», agregaron.

    La guerra civil salvadoreña se extendió durante 12 años y estuvo marcada por la pobreza, la desigualdad social y la represión militar. El conflicto dejó cientos de masacres contra población civil y concluyó en 1992 con la firma de los Acuerdos de Paz.

    Organizaciones y activistas de derechos humanos han señalado que sucesivos gobiernos salvadoreños no atendieron plenamente las demandas de las víctimas. Muchas de las personas que continúan buscando justicia son ahora adultos mayores y acumulan más de cuatro décadas esperando conocer la verdad sobre lo ocurrido y obtener reparación.

    La CDHES incluyó dentro de sus reclamos tanto las desapariciones ocurridas durante el conflicto armado como las registradas en años recientes. Las organizaciones de derechos humanos también han planteado señalamientos sobre presuntas vulneraciones de derechos fundamentales durante la administración del presidente Nayib Bukele.

    Desde la llegada de Bukele a la Presidencia en 2019, el Gobierno dejó de realizar actos oficiales para conmemorar la firma de los Acuerdos de Paz de 1992. En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, los familiares insistieron en mantener viva la memoria de quienes desaparecieron y en que el Estado responda a sus demandas de verdad, justicia y reparación.

     

     

  • Inundación deja 804 muertos entre Nepal y China

    Inundación deja 804 muertos entre Nepal y China

    Las autoridades de Nepal elevaron este domingo a 788 la cifra de fallecidos por la violenta inundación del pasado miércoles, que junto a las 16 muertes reportadas por China deja un saldo de 804 víctimas mortales a ambos lados de la frontera.

    El último balance divulgado por la Policía nepalí mantiene además 239 personas heridas y 2,502 desaparecidas. En territorio chino, las autoridades buscan a otras 546 personas, por lo que la cifra conjunta de desaparecidos asciende a 3,048.

    Entre las personas cuyo paradero aún se desconoce figuran centenares de turistas extranjeros, incluidos al menos dos españoles, mientras los equipos de emergencia continúan las labores para localizar sobrevivientes en las zonas más afectadas.

    El Gobierno de Nepal advirtió que las cifras de fallecidos, desaparecidos y daños materiales todavía pueden cambiar conforme avancen las operaciones de búsqueda y verificación. Las autoridades también informaron que recibieron de socios internacionales bolsas herméticas para cadáveres.

    Más de 19,800 integrantes del Ejército y la Policía fueron desplegados en Nepal durante la quinta jornada de operaciones de rescate. Una de las prioridades es localizar a miles de personas en las centrales hidroeléctricas que quedaron sepultadas por la emergencia.

    Las autoridades temen que más de 900 trabajadores permanezcan atrapados en esas instalaciones. Hasta este domingo, Nepal reportó el rescate de 8,730 personas, de las cuales 279 fueron evacuadas en helicóptero desde proyectos hidroeléctricos y otras 227 son extranjeras.

    Los cadáveres que todavía no han podido ser identificados permanecen en 21 hospitales de distintos distritos. Las autoridades comenzaron además los entierros de algunos cuerpos debido al avanzado proceso de descomposición.

    En China, el Ministerio de Gestión de Emergencias informó que una nueva represa natural formada por un corrimiento de tierra en la zona afectada comenzó a liberar agua de manera natural y se encuentra ya «prácticamente vaciada» en el suroeste del Tíbet.

     

  • La ciudad colombiana de Pereira busca desaparecidos un día después del terremoto

    La ciudad colombiana de Pereira busca desaparecidos un día después del terremoto

    La ciudad colombiana de Pereira enfrentaba este martes una intensa jornada de búsqueda de desaparecidos y remoción de escombros, un día después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia y que dejó al menos 72 fallecidos en la capital del departamento de Risaralda.

    Tras una emergencia marcada inicialmente por problemas en las comunicaciones, falta de combustible y cortes de energía eléctrica, las calles de Pereira amanecieron con una amplia movilización de habitantes y organismos de socorro que intentan localizar con vida a personas que continúan atrapadas. En todo Risaralda son «alrededor de 90 personas fallecidas», indicó el secretario de Gobierno regional, Israel Londoño.

    El balance de víctimas continúa variando a medida que las autoridades recopilan información de las zonas afectadas. Distintas autoridades regionales contabilizan cerca de 240 fallecidos en Colombia, mientras que el presidente Abelardo de la Espriella informó este martes que el balance oficial era de 181 muertos.

    Entre quienes buscan a sus familiares está Maribel Verano Ramírez, quien recorre los lugares donde se realizan operaciones de rescate intentando localizar a su madre y a su hermana menor.

    «Mi mamá se llama Luz Marina Ramírez Verano, mi hermanita Sandra Liliana Verano Ramírez», expresa mientras muestra fotografías y comparte su número telefónico con la esperanza de recibir información.

    Según los datos que logró recopilar, ambas habrían salido con vida del hotel donde residían antes de que la estructura colapsara, pero desde entonces desconoce su paradero.

    «No sé si están vivas o no. No sé si están bien», afirma Verano, quien explicó que su madre «es negrita, anda con un bastón», mientras su hermana utiliza silla de ruedas debido a las secuelas de una meningitis.

    En medio de la búsqueda, Verano también pidió atención para los habitantes del barrio Esperanza Galicia. «no nos olviden, por favor (…) Por allá también hay familias a las que también se les averiaron casas. Entonces, por favor, que también se den una pasadita por allá», solicitó a las autoridades.

    Mientras continúan los rescates, parte de la actividad comercial comenzó a recuperarse. Farmacias, panaderías, cafés y restaurantes reabrieron después de retirar vidrios y objetos esparcidos por el terremoto. Algunos establecimientos buscan garantizar servicios esenciales y alimentos para habitantes y rescatistas que permanecen concentrados en atender la emergencia.

    Las autoridades también trabajan para retirar escombros de las principales avenidas y facilitar el tránsito. En la Plaza de Bolívar, el colapso de un edificio de varios pisos dejó restos de la estructura hasta la base del ‘Bolívar Desnudo’, monumento al Libertador y símbolo de Pereira, elaborado por el fallecido escultor Rodrigo Arenas Betancourt. Algunas calles permanecen cerradas por la caída de escombros y el riesgo de nuevos colapsos.

     

  • Venezuela convoca a realización de pruebas de ADN para identificar a fallecidos del sismo

    Venezuela convoca a realización de pruebas de ADN para identificar a fallecidos del sismo

    El Gobierno de Venezuela convocó este martes a los familiares de personas fallecidas en el doble terremoto del pasado 24 de junio a realizarse pruebas voluntarias de ADN con el fin de identificar los cuerpos que permanecen sin reconocer en distintas morgues del país.

    La convocatoria está dirigida a quienes sospechen que sus familiares se encuentran en las morgues del estado La Guaira, la zona más afectada por los sismos, o en la sede de Bello Monte, en Caracas, informó el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), junto con el Ministerio de Interior.

    Según el comunicado oficial, el objetivo de las pruebas es «lograr la identificación de las víctimas mediante comparaciones científicas de perfiles genéticos y brindar certeza y paz a las familias».

    Las autoridades indicaron que los familiares deberán acudir a la sede del Senamecf en Bello Monte, Caracas, de lunes a sábado, entre las 8:30 de la mañana y las 6:00 de la tarde, para someterse al procedimiento de identificación genética.

    El más reciente balance oficial señala que el doble terremoto, de magnitudes 7.2 y 7.5, dejó al menos 5,278 fallecidos, además de 16,740 personas heridas y 17,907 ciudadanos que perdieron sus viviendas. Asimismo, las autoridades reportaron daños en 856 edificios, de los cuales 190 colapsaron por completo.

    Hasta ahora, el Gobierno venezolano no ha divulgado una cifra oficial de desaparecidos. Sin embargo, la plataforma ciudadana Desaparecidos Terremoto Venezuela, creada para registrar reportes de personas cuyo paradero sigue siendo desconocido, contabiliza 29,500 casos.

    Por su parte, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) informó en junio que había recibido reportes sin confirmar que estimaban hasta 50,000 personas desaparecidas como consecuencia de los terremotos.

    A principios de este mes, testigos informaron que varias víctimas no identificadas fueron sepultadas en fosas comunes abiertas recientemente en un cementerio municipal del estado La Guaira, mientras continúan las labores de identificación y recuperación de cuerpos.

  • Los venezolanos no abandonan la búsqueda entre los escombros de desaparecidos en el terremoto

    Los venezolanos no abandonan la búsqueda entre los escombros de desaparecidos en el terremoto

    Once días después de los devastadores terremotos que sacudieron el estado venezolano de La Guaira, familiares y voluntarios continúan removiendo toneladas de escombros con la esperanza de encontrar a las personas que permanecen desaparecidas bajo los edificios colapsados, mientras la presencia de rescatistas internacionales disminuye progresivamente.

    «Mijita, ¿dónde estás? No te veo», grita Marco Contreras frente al acceso de un estacionamiento subterráneo que apenas pudo ser despejado. Desde ese lugar busca a su hermana, quien vivía sola junto a su mascota en la primera planta de un edificio que quedó completamente destruido por los sismos.

    En otro de los inmuebles afectados, José Riva y un grupo de mineros colaboran en la remoción de escombros utilizando maquinaria trasladada desde zonas mineras del país. El equipo logró abrir el acceso al estacionamiento y recuperar diez cuerpos, aunque, según les informaron, al menos 25 personas habrían quedado atrapadas en esa estructura.

    Los familiares de las víctimas insisten en que la principal necesidad ahora es contar con más maquinaria pesada para acelerar las labores de rescate. Durante los primeros días, equipos internacionales utilizaron tecnología especializada para localizar sobrevivientes, pero con el paso del tiempo la operación se ha concentrado en remover enormes cantidades de concreto y metal.

    Las autoridades venezolanas informaron que los terremotos, de magnitudes 7.2 y 7.5, dejaron hasta el momento 3,342 fallecidos y provocaron el colapso de 190 edificios. Además, estiman que solo en la localidad de Caraballeda se generaron cerca de 1.25 millones de toneladas de escombros.

    Carlos García, operador de maquinaria pesada, llegó a la zona un día después de la tragedia y desde entonces trabaja con excavadoras para abrir paso entre los restos de los edificios. «Voy poco a poco y así sacamos los cuerpos; ya llevo 8 y ahí vamos», relató mientras continúa las labores con extrema precaución ante la posibilidad de encontrar sobrevivientes.

    En Playa Grande, otro de los sectores más golpeados por el desastre, el militar Arcángel Orojoite aprovecha un permiso de servicio para colaborar como voluntario en un edificio de 12 niveles que colapsó completamente. «El impacto psicológico es fuerte porque estamos hablando de que sacamos diez cuerpos diarios, once, y es fuerte, pero aquí entre todos nos hemos ayudado», expresó.

    Los equipos de rescate calculan que unas 120 personas permanecen bajo los escombros de esa torre. Mientras excavadoras y grúas continúan retirando toneladas de concreto, familiares y voluntarios mantienen la esperanza de recuperar a sus seres queridos, convencidos de que las labores no terminarán hasta revisar cada rincón de los edificios destruidos.

     

     

  •  Más de 68,000 personas siguen desaparecidas tras terremotos en Venezuela

     Más de 68,000 personas siguen desaparecidas tras terremotos en Venezuela

    Las autoridades venezolanas informaron este domingo que más de 68,000 personas permanecen desaparecidas tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte del país el pasado miércoles, una tragedia que ya es considerada la peor catástrofe natural en la historia reciente de Venezuela.

    El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, confirmó que el número de fallecidos aumentó a 1,450 personas, luego de las labores de recuperación realizadas durante los últimos días.

    «En el parte del día de hoy debemos reportar que la cifra de fallecidos llega a 1,450 personas, mujeres y hombres que perdieron la vida como consecuencia de la más brutal catástrofe natural que haya sufrido nuestro país en su historia», expresó Rodríguez durante un balance transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

    Los dos sismos consecutivos provocaron el colapso de edificios, graves daños en infraestructura y dejaron, además, 3,238 personas lesionadas. Entre las víctimas mortales se encuentran nueve ciudadanos españoles, según los reportes oficiales.

    Las operaciones de búsqueda y rescate continúan con apoyo internacional. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, informó que 24 países han enviado asistencia humanitaria, incluidos 2,741 rescatistas, 86 unidades caninas especializadas y 521 toneladas de suministros para atender la emergencia. Paralelamente, miles de voluntarios y familiares de desaparecidos continúan removiendo escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes.

    Las imágenes difundidas en redes sociales muestran dramáticos rescates de personas atrapadas bajo edificios colapsados, incluidos niños y bebés. No obstante, especialistas recuerdan que las primeras 72 horas después de un terremoto representan el período con mayores probabilidades de encontrar sobrevivientes con vida, una ventana que ya fue superada.

    La tragedia también movilizó a la comunidad internacional.

    Una evaluación preliminar del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que los daños físicos directos ocasionados por los terremotos ascienden a aproximadamente $6,700 millones, una cifra que refleja la magnitud del desastre y anticipa los enormes desafíos que enfrentará Venezuela durante el proceso de reconstrucción.

     

  • El Mundial empezó en México entre protestas y reclamos sociales

    El Mundial empezó en México entre protestas y reclamos sociales

    La Copa Mundial de 2026 inició ayer en México en medio de una intensa expectativa deportiva, pero también acompañada de diversas tensiones sociales que han encontrado en el torneo una oportunidad para proyectar sus reclamos ante la comunidad internacional.

    Mientras miles de aficionados se preparaban para asistir al partido inaugural en el Estadio Azteca, organizaciones sociales, colectivos ciudadanos y grupos de víctimas desarrollaban actividades para llamar la atención sobre problemáticas que consideran pendientes en el país.

    La capital mexicana ha experimentado una transformación visible con motivo del Mundial. Zonas para aficionados, conciertos, actividades culturales y espacios recreativos vinculados al torneo han extendido el ambiente futbolístico más allá de los estadios y plazas tradicionales.

    Sin embargo, el entusiasmo deportivo convive con una creciente agenda de movilizaciones sociales. Diversos sectores han organizado protestas para aprovechar la presencia de medios internacionales y visitantes extranjeros durante el desarrollo del campeonato.

    Entre los grupos más activos se encuentra la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuyos integrantes mantienen desde finales de mayo un plantón en el centro de Ciudad de México para exigir mejoras salariales, cambios al sistema de pensiones y modificaciones en diversas políticas educativas.

    Los maestro protagonizaron nuevas acciones durante la jornada inaugural y buscaron acercar sus manifestaciones a las inmediaciones del Estadio Azteca para aumentar la visibilidad de sus demandas.

    Otro de los temas que ha cobrado protagonismo es la crisis de desapariciones que enfrenta México. Colectivos de familiares de personas desaparecidas han impulsado actividades para sensibilizar a la opinión pública internacional sobre una problemática que supera los 133,000 casos registrados en el país.

    Las acciones incluyen concentraciones, exhibición de fotografías, distribución de fichas de búsqueda y actos simbólicos cerca de la sede mundialista. Entre los participantes figuran familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, uno de los casos más emblemáticos de la historia reciente mexicana.

    A estas demandas se suman reclamos relacionados con vivienda, espacio público y desarrollo urbano. Vecinos, comerciantes y otros sectores han expresado preocupación por proyectos de infraestructura, procesos de gentrificación y desplazamientos que atribuyen a las obras vinculadas con la organización del torneo.

    Gran parte de estas tensiones se concentran en las zonas cercanas al Estadio Azteca, donde residentes han denunciado afectaciones derivadas de los preparativos y de las modificaciones realizadas para adecuar el entorno a los estándares exigidos por la FIFA.

    Frente a este escenario, las autoridades desplegaron amplios operativos de seguridad alrededor de los principales puntos relacionados con el Mundial. Miles de agentes policiales, controles de acceso y cercos de seguridad forman parte del dispositivo implementado para la inauguración.

    El sur de Ciudad de México se ha convertido en el principal punto de convergencia entre la celebración deportiva y las demandas sociales. Mientras las autoridades buscan garantizar el desarrollo normal del evento, distintos colectivos intentan acercar sus reclamos al escenario más visible de la jornada.

    De esta manera, la inauguración del Mundial 2026 no solo marcó el inicio de la mayor fiesta del fútbol, sino también un momento en el que diversos sectores de la sociedad mexicana buscan aprovechar el foco global para exponer problemáticas que consideran urgentes y pendientes de resolver.

     

     

  • Argentina conmemora 50 años del golpe de Estado con marchas masivas

    Argentina conmemora 50 años del golpe de Estado con marchas masivas

    Argentina conmemorará este martes los 50 años del golpe de Estado de 1976 con movilizaciones en todo el país, encabezadas por organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas.

    La principal concentración se realizará en Buenos Aires, donde se espera una amplia participación ciudadana en la histórica Plaza de Mayo, frente a la sede del Ejecutivo.

    En ese lugar, las Madres de Plaza de Mayo mantienen desde 1977 su reclamo por el paradero de unas 30,000 personas desaparecidas durante la dictadura militar.

    Las marchas se desarrollarán bajo la consigna “memoria, verdad y justicia”, en una jornada que busca mantener vivo el rechazo a los crímenes de lesa humanidad cometidos entre 1976 y 1983.

    Por segundo año consecutivo, los distintos sectores convocantes marcharán de forma unificada, tras casi dos décadas en las que realizaron actos por separado en esta fecha.

    Entre las actividades, se ha invitado a los asistentes a portar fotografías de personas desaparecidas junto al mensaje «que digan dónde están», como símbolo de memoria y exigencia de justicia.

    Las Abuelas de Plaza de Mayo también convocaron a llevar pañuelos blancos intervenidos con mensajes o nombres, en alusión a su lucha por encontrar a niños apropiados durante el régimen.

    Previo a la movilización, se realizará una vigilia en la Plaza de Mayo con actividades culturales, mientras que otras agrupaciones iniciarán marchas desde sitios emblemáticos vinculados a la represión.

    Al cierre de la jornada, las organizaciones leerán un documento con reclamos de justicia y críticas a las políticas actuales del Gobierno, en un contexto de debate sobre la memoria histórica en el país.

     

  • Vamos propone Ley de búsqueda de personas desaparecidas y no logra respaldo de Nuevas Ideas

    Vamos propone Ley de búsqueda de personas desaparecidas y no logra respaldo de Nuevas Ideas

    La diputada Cesia Rivas, del partido opositor Vamos, propuso el jueves la modificación de agenda de la sesión plenaria de la Asamblea Legislativa para introducir la iniciativa de «Ley de búsqueda de personas desaparecidas». Los diputados de Nuevas Ideas no dieron sus votos para agendar la iniciativa.

    En su argumento sobre la importancia de la iniciativa, la diputada Rivas mencionó ejemplos de jóvenes desaparecidos en 2022 y afirmó que, a la fecha, sus familias no saben de ellos.

    «He prestado mi voz y este curul a la familia de los desaparecidos en El Salvador. Carlos Abarca salió de su casa el 1 de enero de 2022 y ese fue el último día que su mamá supo de él. Paola Arana, de 17 años, salió de su casa a pasar consulta y nunca volvió, eso fue en mayo de 2022. Herber hacía teletrabajo y salió a la tienda a comprar algo y fue la última vez que su mamá y su hermana lo vieron. Y son miles de historias de los desparecidos en El Salvador. Y no es algo nuevo, viene de décadas, viene de la guerra, viene a causa de las pandillas, viene incluso durante este gobierno», expuso Rivas en el pleno.

    En su intervención, compartió unos datos que el presidente Nayib Bukele compartió en junio de 2025: «Esta persona nos hablaba de más de 80,000 desaparecidos por las pandillas y nos decía esta persona que el gran reto era encontrarlos todos. Solo en esta gestión, son más de 2,500 desaparecidos. El señor presidente hablaba de los desaparecidos en junio 19 de 2025. ¿Qué ha pasado, desde entonces? ¿Dónde están los desaparecidos? Ellos importan, no solo son números, son vidas, son familias destruidas, son familias en vilo, son familias que no dejan de buscarles», señaló.

    También, cuestionó el trabajo de la Fiscalía General de la República y de la Policía Nacional Civil.

    «¿Qué han encontrado? Una Fiscalía que deja mucho qué desear y ha pausado las investigaciones. ¿Y qué han encontrado? Una Policía que muchas veces les dice: sabe qué, mejor ya no lo siga buscando. El tema de los desaparecidos no debe ser político, debe ser una cuestión de humanidad, pero en el caso de nosotros como diputados es una responsabilidad legislar a favor de ellos», aseveró.

    La iniciativa, que consta de 40 artículos ni siquiera fue discutida por los diputados en el pleno, ni tampoco pasó a comisión. Nuevas Ideas y sus aliados no dieron sus votos. El diputado Reynaldo López Cardoza, del PCN, sugirió que la Unidad de Vida de la Fiscalía retome el tema. Sin embargo, solo la diputada de Vamos votó para agendar la propuesta.