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  • Triunfo de Kast crea nuevo polo derechista en Suramérica y refuerza órbita de Trump

    Triunfo de Kast crea nuevo polo derechista en Suramérica y refuerza órbita de Trump

    El bloque de países que, bajo el amparo del estadounidense Donald Trump, monopolizan sus agendas con la gestión del orden público y la crisis migratoria, suma desde este domingo un nuevo aliado tras el triunfo del derechista José Antonio Kast en las elecciones presidenciales de Chile.

    El nuevo Chile de Kast, quien ganó los comicios con el 58,1 % de los votos frente a la izquierdista Jennette Jara, que quedó con el 41,8 %, conformará, junto con la Argentina de Javier Milei, el polo de derecha en el Cono Sur, en sintonía con otros Gobiernos como el del salvadoreño Nayib Bukele, el ecuatoriano Daniel Novoa o Santiago Peña en Paraguay.

    Milei fue el primero en felicitar a Kast y aseguró que ambos Gobiernos trabajarán juntos «para que América abrace las ideas de la libertad» y se «libere» del «yugo opresor del socialismo del siglo XXI».

    «Excepto Brasil, que es casi la mitad de Suramérica, el resto de los países hispanoparlantes está apostando por Gobiernos entre hiper conservadores y de derechas radicales», dijo a EFE el académico de la Universidad de Chile Gilberto Aranda.

    Para Carlos Malamud, investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano (España), «la gente vota pensando en soluciones inmediatas a su problema».

    Según explicó a EFE, los argentinos votaron por Milei porque pensaban que resolvería la inflación y reflotaría la economía; y los chilenos lo hicieron por Kast para mejorar la seguridad y gestionar la migración.

     

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    «Alineamiento hacia EE.UU.»

    El abogado y exdiputado ultracatólico, que será el primer presidente que defendió al entonces dictador Augusto Pinochet (1973-1990) e hizo campaña a favor de su continuidad en el plebiscito de 1988, presidió la red ultraconservadora Political Network for Values (2022-2024) y ha participado en cumbres como la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) o la convención de Vox en Madrid.

    «Hay un alineamiento geopolítico -dice Aranda- propicio a EE.UU. y un apoyo a su estrategia de seguridad», que surge en un momento en el que Trump «está reafirmando la doctrina Monroe» y quiere restaurar su dominio regional tras años de desinterés.

    La derecha latinoamericana, añade, enfrentará el «dilema» de decidir si aceptan la exigencia de Estados Unidos de negar el acceso a China, mientras países como Argentina y Chile, entre otros, mantienen parte importante de su comercio con el gigante asiático.

    “Van a tener que definir si privilegian el pragmatismo o si se alinean absolutamente con Estados Unidos”, plantea Aranda.

    ¿Voto castigo o derechización?

    La victoria de Kast, líder del Partido Republicano, apoyado por los otros candidatos de derecha y extrema derecha que no pasaron a la segunda vuelta, se lee como un voto de castigo al Gobierno del progresista Gabriel Boric, que no ha logrado solucionar las prioridades de la ciudadanía, como reducir la inseguridad.

    “Tenemos un electorado volátil que castiga de manera alternada, según el contexto”, dijo a EFE la directora del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Dorotea López.

    Al no materializarse sus expectativas “sienten frustración, enojo y repentina confianza en el otro”, añadió.

    “La insatisfacción de los votantes provoca una política pendular permanente”, afirmó a EFE Benjamin Gedan del Wilson Center de Estados Unidos.

    El autor de ‘Epidemia Ultra’, Franco Delle Donne, experto en extrema derecha, señaló a EFE que Latinoamérica vive un proceso de “derechización” hacia una “visión más autoritaria” y el “debilitamiento del Estado de derecho”.

    Según él, “se acepta la agenda de la derecha radical” y “se prueban opciones nuevas”, que antes no tuvieron tanto apoyo.

    Delle Donne considera a Kast uno de los representantes más característicos de los «neopatriotas”, derechistas que han encontrado “una ventana de oportunidad” gracias a la crisis de la globalización.

    El académico de la Universidad Católica de Chile Cristóbal Rovira apuntó a EFE a una “derechización de la derecha” porque en la competencia de este sector ha aparecido una derecha y eso hace que muchos votantes empiecen a radicalizar sus propias posturas».

    ¿Hacia una «ola marrón»?

    El giro ultra que este domingo se refuerza en la región sucede varias olas pendulares que desde principio del siglo XXI se han alternado en Latinoamérica.

    A principios de los 2000 llegó la «marea rosada», los Gobiernos de izquierda que gobernaron simultáneamente en casi todos los países de Sudamérica, con Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina, Evo Morales en Bolivia y Michelle Bachelet en Chile, entre otros.

    La marea, que se sostuvo con altos y bajos hasta 2015, cambió de rumbo hacia la derecha con Mauricio Macri en Argentina, Sebastián Piñera en Chile, Iván Duque en Colombia o Jair Bolsonaro en Brasil; para luego virar hacia la izquierda, de nuevo, con Alberto Fernández en Argentina, Lula en Brasil, Boric en Chile y Gustavo Petro en Colombia.

    Con Milei, Bukele, Trump y Kast, que se diferencia de estos líderes por sus formas menos disruptivas y agresivas, la ola regresa del lado conservador.

    Aunque en Brasil, México o Uruguay no gobierna la derecha, Aranda advierte que Chile puede ser «el preludio» de «una ola marrón» que expanda “los gobiernos de derechas radicales”.

    Según los expertos, en 2026 la región mirará hacia Perú y Colombia, que podrían consolidar el giro derechísta en el continente.

  • EEUU anuncia “avances significativos” en plan de paz para Ucrania, según enviado

    EEUU anuncia “avances significativos” en plan de paz para Ucrania, según enviado

    El enviado especial del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, Steve Witkoff, aseguró el domingo que se han logrado «muchos avances» tras una extensa reunión en Berlín con la delegación ucraniana encabezada por el presidente Volodimir Zelenski, en el marco del plan de paz de 20 puntos impulsado por Trump para poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania.

    “El encuentro fue productivo. Se han tratado temas económicos y del plan de paz en profundidad. Se han hecho muchos avances y las delegaciones volverán a reunirse mañana”, escribió Witkoff en un mensaje en la red social X, acompañado de tres imágenes del encuentro.

    La cita, que se prolongó por cinco horas, contó también con la presencia de Jared Kushner, yerno de Trump, y otros miembros del equipo estadounidense. Por parte de Ucrania, participó la delegación oficial encabezada por el propio presidente Zelenski.

    El mandatario ucraniano también se reunió con el canciller alemán Friedrich Merz, con quien tiene previsto un segundo encuentro este lunes. Según Zelenski, el objetivo es construir un «acuerdo político que siente las bases para una paz duradera» y que garantice que «Rusia no volverá a invadir Ucrania».

    En paralelo, Zelenski conversó por teléfono con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien reafirmó el compromiso de su país con Ucrania. “Francia estará al lado de Ucrania para asegurar una paz sólida y duradera, que preserve la soberanía y seguridad tanto de Ucrania como de Europa”, afirmó Macron, según la oficina presidencial francesa.

    No obstante, desde Moscú, el Kremlin expresó su escepticismo sobre las negociaciones. El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov afirmó que Rusia no está dispuesta a renunciar a los territorios ocupados y que esta postura ya ha sido comunicada claramente a la delegación estadounidense durante una visita previa de Witkoff a Moscú.

    “Estados Unidos no solo conoce nuestra posición territorial, sino que la comprende”, aseguró Ushakov, quien minimizó las expectativas sobre los encuentros en Berlín. “De estas conversaciones, difícilmente saldrá algo bueno”, añadió en declaraciones recogidas por la agencia TASS.

    El plan de paz propuesto por Trump, del que poco se ha detallado oficialmente, ha sido objeto de especulación en medios internacionales. Según fuentes cercanas al proceso, incluiría el congelamiento de la línea de frente y garantías multilaterales de seguridad, sin exigir una retirada inmediata de tropas rusas.

    Analistas han advertido que cualquier plan que implique la cesión de territorio ucraniano podría resultar inaceptable para Kiev, especialmente si se presenta como condición previa a la paz. Sin embargo, el gobierno de Zelenski ha indicado estar dispuesto a escuchar propuestas que garanticen el fin de la guerra y la soberanía territorial.

    Las conversaciones de Berlín marcan uno de los intentos más visibles de diplomacia paralela por parte del entorno de Trump, mientras continúa el proceso electoral en EE. UU. y crecen los rumores sobre su intención de reincidir en política exterior si regresa a la Casa Blanca.

  • Merz recibe a Zelenski y a los emisarios de Trump para negociar el plan de paz

    Merz recibe a Zelenski y a los emisarios de Trump para negociar el plan de paz

    El canciller alemán, Friedrich Merz, recibió este domingo al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la Cancillería, donde comenzó ya una reunión con los emisarios del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y el yerno del mandatario estadounidense, Jared Kushner.

    Merz saludó a Zelenski unas dos horas después de que éste aterrizara en Berlín, donde se reunió primero con su equipo, liderado por el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umérov, y el jefe del Estado Mayor General, Andrí Gnátov, para preparar el encuentro.

    «Nos estamos preparando para la reunión con la parte estadounidense. Hay muchos detalles importantes; trabajamos cuidadosamente en cada punto de cada borrador. Lo principal es que todos los pasos que acordemos con los socios puedan funcionar realmente en favor de una seguridad garantizada. Solo las garantías fiables funcionarán para la paz. Confiamos en que los socios también sigan trabajando de manera constructiva», escribió en su cuenta de Telegram.

    Poco antes de la llegada de Zelenski a la Cancillería, también llegó Kushner a la sede del canciller alemán, procedente del lujoso hotel Adlon, adonde también había llegado por la mañana Witkoff, y donde también se había visto a Umérov y el asesor de Merz Günter Sautter.

    Al rato el mandatario publicó fotos en su cuenta de Telegram que dan cuenta de que la reunión de los equipos ucraniano y estadounidense ya ha comenzado en compañía de Merz y sus asesores.

    El presidente de Ucrania había adelantado que hoy habrá en Berlín «un día ucraniano-estadounidense y que, además de reunirse con los emisarios de Trump, se verá con el canciller y «probablemente por la tarde con algunos otros líderes europeos», que llegarán a la capital alemana para participar el lunes en la gran cumbre a la que ha invitado Merz y en la que participarán también los jefes de las instituciones de la Unión Europea (UE) y de la OTAN.

     

    Garantías de seguridad reales, el objetivo de Zelenski en Berlín

    Zelenski también reveló que en la cita con los estadounidenses se centrarán en las garantías de seguridad que exige Ucrania a EE.UU. y a sus socios, y que quiere que sean vinculantes para evitar que Rusia pueda invadir al país por tercera vez sin consecuencias, como ocurrió en 2014, además de en la actual guerra que comenzó hace cuatro años.

    Esta semana el mandatario ya adelantó que había recibido de EE.UU. un plan de garantías de seguridad que estudiaría y en el que introduciría sus contrapropuestas.

    Zelenski considera que la garantía «real» para impedir otra invasión rusa sería la adhesión de Ucrania a la OTAN, pero entretanto ha aceptado que esto no ocurrirá por el más que seguro veto de Washington y de algún país europeo afín a Rusia, por lo que aceptaría unas garantías «tipo Artículo 5» del Tratado de la OTAN de defensa mutua por parte de Estados Unidos, de socios europeos y de otros países del G7, según afirmó este domingo antes de llegar a Berlín.

    Según dijo un alto funcionario al medio estadounidense ‘Axios’, la Administración Trump está dispuesta a dar a Ucrania a cambio de ceder territorios una garantía basada en el Artículo 5, que sería aprobada por el Congreso y tendría carácter legalmente vinculante.

    En cuanto a la cesión de territorio que exige Rusia y contemplaba el plan original de Trump de 28 puntos, Zelenski considera injusta la propuesta de retirar las tropas ucranianas del Donbás y en su lugar aboga -al igual que los europeos- por congelar el frente.

    Zelenski agregó que EE.UU. ha propuesto como compromiso que el Ejército ruso no entre en la parte del este de Ucrania controlada por las autoridades ucranianas, de donde deberían retirarse las tropas ucranianas, pero no obliga a la par a Rusia a retirarse en la misma medida y además no queda claro quién administrará esa «zona económica libre» que propone Washington y que es calificada como «zona desmilitarizada» por Rusia, que dice que podría aceptar que la vigilara la Guardia Rusa, dependiente del Kremlin.

    Ucrania ha perdido en el campo de batalla casi toda Lugansk y controla menos de un 25 % del territorio de Donetsk, donde Rusia avanza de forma lenta pero constante.

  • Trump hace un guiño a Putin al normalizar las relaciones con su aliado, Bielorrusia

    Trump hace un guiño a Putin al normalizar las relaciones con su aliado, Bielorrusia

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho un guiño al Kremlin al normalizar las relaciones con su principal aliado, Bielorrusia, a través del levantamiento de sanciones.

    El mensaje es que, en el marco de negociaciones de normalización, la Casa Blanca está dispuesta a ignorar cualquier abuso de los derechos humanos siempre que sea a cambio de concesiones políticas.

    En el plan de paz original para Ucrania, EE.UU. también planteó el total levantamiento de las sanciones e incluso el retorno de Rusia al G7 a cambio del fin de la guerra, lo que fue rechazado por los europeos.

     

    El conejillo de indias bielorruso

    La Realpolitik estadounidense comenzó con la sorprendente llamada telefónica que Trump hizo el 15 de agosto pasado mientras volaba a Alaska para su cumbre con el jefe del Kremlin, Vladímir Putin.

    Entonces, según escribió él mismo en Truth Social, pidió al líder bielorruso, Alexandr Lukashenko, que liberara a todos los presos políticos en la antigua república soviética, país denostado desde la violenta represión de las protestas opositoras contra el fraude electoral en 2020.

    «Es un hombre respetable», dijo Trump, haciendo de tripas corazón, sobre Lukashenko, el mandatario europeo que lleva más tiempo en el poder.

    A cambio, EE.UU. primero levantó las restricciones vigentes desde 2022 a la aerolínea Belavia y el sábado le tocó el turno al potasio, sancionado desde 2021. La corporación estatal Belaruskalia exportaba antes de ser sancionada más de 10 millones de toneladas, un 20 % del total mundial.

    Ante el cierre por parte de Lituania del puerto báltico de Klaipeda, Minsk se vio obligado a exportar el cloruro de potasio a través de puertos rusos y en tren a China.

    «La decisión ya está tomada. Entró en vigor inmediatamente», explicó Valentín Ribakov, embajador bielorruso ante la ONU, a la televisión local.

    La mejor forma de llegar a Putin

    Bielorrusia juega aquí el papel de conejillo de indias de cara a unas futuras negociaciones con su hermano mayor, Rusia. Lukashenko siempre ha sabido jugar a varias bandas.

    Ahora su papel debe ser el de convencer a Putin de que lo mejor es llegar cuanto antes a un trato con Trump, al que le importan mucho más los negocios que las consecuencias políticas de un acuerdo de paz injusto.

    La paz tiene contrapartidas, más aún cuando la economía rusa ha entrado en un claro proceso de estancamiento después de casi cuatro años de combates debido a la drástica caída de los ingresos por la exportación de hidrocarburos.

    «Lukashenko nos ayuda, nos aconseja qué hacer con la guerra entre Rusia y Ucrania. Son buenos consejos», comentó el emisario estadounidense, John Cole, tras mantener consultas durante dos días con Lukashenko en Minsk.

    Cole recordó que el líder bielorruso tiene «una larga historia de relaciones con el presidente Putin», que le cedió en su momento armas nucleares tácticas para defenderse de una posible amenaza de la OTAN.

    Añadió: «Esto es muy útil en esta situación. Son amigos desde hace mucho (…) Naturalmente, Putin puede aceptar algunos consejos y rechazar otros».

     

    Los presos políticos como moneda de cambio

    La normalización de relaciones con Bielorrusia, considerada una versión en pequeño de la Federación Rusa, comenzó con pequeñas amnistías de presos a mediados de este año.

    «Créanme, las reuniones con representantes de Estados Unidos tienen lugar prácticamente cada semana. Estamos preparando ya las próximas citas, los próximos pasos que ambas partes deben dar en el camino a la plena normalización de nuestras relaciones», comentó Ribakov.

    La regla es simple. «Levantamos sanciones y liberamos presos», explicó Cole el sábado. Aunque las organizaciones de derechos humanos hablan de más de un millar de presos políticos, Minsk liberó en los últimos meses al Nobel de la Paz, Ales Bialiatski, y a los principales líderes opositores: Tijanovski, Kolésnikova y Babariko.

    La Casa Blanca ya realizó en agosto pasado un gran canje de 25 presos con Rusia, pero Trump quiere que la normalización con Moscú se traduzca en el fin de la guerra en Ucrania.

    Lukashenko, cuyo país acogió en momento las negociaciones que frenaron los combates en 2015, tiene algo que decir, ya que Minsk cedió su territorio para la invasión rusa en 2022 y es considerado un cómplice por Kiev.

    En los últimos meses Lukashenko aprovecha cada ocasión para alabar a Trump. «Dicen que a Trump le gustan los halagos. Yo no es por halagar, pero quiero decir que últimamente su comportamiento me gusta mucho», dijo.

    Trump, que quiere promover a toda costa su imagen de ‘hombre de paz’, y su esposa, Melanie, le respondieron con un telegrama de agradecimiento y una felicitación navideña.

    Según explicó Ribakov, Lukashenko también recomendó a la Casa Blanca no invadir Venezuela, estrecho aliado de Minsk y Moscú desde tiempos de Hugo Chávez.

    «El presidente de Bielorrusia habló muy francamente con la delegación estadounidense y les advirtió que la implicación de EE.UU. en una guerra como esa significará la repetición de Vietnam, lo que no necesitan ni el pueblo estadounidense ni, menos aún, el pueblo venezolano y tampoco la comunidad internacional», señaló a la televisión bielorrusa.

  • Abogado de salvadoreño Kilmar Ábrego denuncia persecución política del Gobierno de EE.UU.

    Abogado de salvadoreño Kilmar Ábrego denuncia persecución política del Gobierno de EE.UU.

    El abogado Simon Sandoval-Moshenberg, defensor legal del salvadoreño Kilmar Ábrego, aseguró en entrevista con la cadena pública NPR que el Gobierno de Estados Unidos continúa ejerciendo presión contra su cliente, pese a que un tribunal federal dictaminó que fue detenido y deportado ilegalmente.

    Ábrego, de 30 años, fue capturado por agentes de inmigración en marzo y deportado a El Salvador, a pesar de tener una orden judicial que suspendía su expulsión por considerar que su vida estaba en peligro. En su país fue ingresado en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), una megacárcel construida para pandilleros y símbolo de la «guerra» del presidente Nayib Bukele contra las maras.

    Durante la entrevista, Sandoval-Moshenberg confirmó que Ábrego se reunió con su esposa e hijo tras ser liberado recientemente. “Fue un reencuentro extremadamente emotivo”, afirmó. “Ha estado privado de libertad desde marzo”.

    El abogado reveló que su cliente estuvo dispuesto desde el inicio a ser trasladado a Costa Rica, país que le ofreció estatus de refugiado. Sin embargo, el Gobierno estadounidense se negó. “El juez usó ese dato como una de las pruebas para demostrar que no lo mantenían detenido para deportarlo, sino simplemente para encerrarlo”, explicó.

    Ábrego fue retornado a Estados Unidos el 6 de junio tras una fuerte presión social y órdenes de la Corte Suprema, pero inmediatamente fue acusado por la Fiscalía de tráfico de personas, lo que llevó a su reclusión en una cárcel de Tennessee. La nueva imputación incluye el supuesto traslado de migrantes, algunos con vínculos con pandillas.

    Actualmente, enfrenta tres procesos simultáneos: un caso penal en Tennessee, una demanda civil en Maryland donde se impugna su deportación, y una petición de asilo ante una corte migratoria. El juicio penal está previsto para julio de 2025, y recientemente se obtuvo una orden judicial que impide su recaptura inmediata por parte del ICE.

    El Departamento de Seguridad Nacional calificó como “sin base legal” la orden de liberación, y prometió combatirla “con uñas y dientes” en los tribunales. El abogado Sandoval-Moshenberg lamentó esa postura y declaró que “la familia ha sufrido lo suficiente” y que “el fallo de la jueza es sólido y resistirá una apelación”.

    Para el abogado, el caso va más allá del debate migratorio: “Se trata de una lucha entre el poder y la ley. El Gobierno no puede actuar por encima de la Constitución”. Acusó a la administración del presidente Donald Trump de intentar deportar a Ábrego a países africanos como Uganda o Liberia, con los que el salvadoreño no tiene ninguna conexión.

    Ábrego, quien llegó a EE.UU. siendo adolescente y reside en Maryland con su esposa e hijos ciudadanos estadounidenses, permanece en libertad bajo protección judicial mientras define si solicitará formalmente asilo. La decisión, según su abogado, dependerá únicamente de él.

     

  • EE. UU. pide a los inmigrantes que están ilegalmente en el país que se «vayan a casa»

    EE. UU. pide a los inmigrantes que están ilegalmente en el país que se «vayan a casa»

    El encargado de la política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan, conocido como el «zar de la frontera», pidió este sábado a los inmigrantes que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos que «se vayan a casa».

    «Salga del país por su cuenta e intente regresar a través de un programa legal, porque de lo contrario tendremos que buscarlo, encontrarlo y deportarlo. Existen impedimentos legales que le impedirán regresar a este país. Así que haga lo correcto y váyase a casa. Es lo más humano que puede hacer», dijo Homan desde San Diego, cerca de la frontera con México.

    En una rueda de prensa celebrada frente al muro fronterizo junto al comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney S. Scott, Homan defendió los resultados de la administración Trump al cierre de 2025, calificando la situación actual como «la frontera más segura de la historia de esta nación».

    Según el encargado de la frontera, EE. UU. ha superado las 600.000 deportaciones este año.

    Homan criticó con dureza a las jurisdicciones con políticas diseñadas para proteger a las comunidades inmigrantes -conocidas como leyes santuario- que se niegan a cooperar con las autoridades federales de inmigración.

    «Las ciudades santuario nos ralentizan… son menos eficientes y son peligrosas», afirmó.

  • Trump dice que quiere mantener en secreto sus próximas acciones con el petróleo venezolano

    Trump dice que quiere mantener en secreto sus próximas acciones con el petróleo venezolano

    El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este viernes que quiere mantener en secreto sus planes para con el petróleo venezolano después de que esta semana Washington se incautara en el Caribe de un buque que transportaba crudo del país caribeño.

    «No sería muy inteligente de mi parte decírtelo. Se supone que debemos mantener esto un poco en secreto», dijo  Trump durante un acto en el Despacho Oval al ser preguntado sobre si pretende incautar más activos petrolíferos venezolanos.

    El pasado miércoles, la Guardia Costera y la Marina estadounidenses interceptaron e incautaron un navío con bandera de Guyana y sancionado por transferencias ilícitas de crudo que transportaba petróleo venezolano, en lo que supone un peldaño más en la creciente campaña de presión de Washington sobre el Gobierno de Nicolás Maduro.

    Desde el verano, el Pentágono mantiene un enorme despliegue militar en aguas del Caribe para destruir de manera sumaria lanchas que según el Gobierno transportan droga y pertenecen a redes en las que están involucrados el Ejecutivo y el Ejército venezolanos.

    «¿Alguien quiere ir a pescar a esa zona?», bromeó Trump al volver a insistir en el éxito y la legitimidad de este operativo a la hora de evitar que drogas ilegales entren en territorio estadounidense.

    Desde septiembre Washington ha destruido en torno a una veintena de estas lanchas y matado a en torno a unos 80 de sus ocupantes.

    El mandatario volvió a decir hoy que pronto su país pronto comenzará a realizar ataques terrestres, pero puntualizó: «No son ataques terrestres sobre Venezuela, son ataques terrestres sobre gente horrible que está trayendo drogas y matando a nuestra gente».

    El republicano volvió a decir que en los últimos tiempos EE.UU. ha perdido a más de 300,000 personas por culpa de las drogas y que por eso la actual situación «es como una guerra».

  • Honduras, sin ganador oficial y un polémico escrutinio a dos semanas de las elecciones

    Honduras, sin ganador oficial y un polémico escrutinio a dos semanas de las elecciones

    A dos semanas de las elecciones generales de Honduras, el país aún no conoce el virtual ganador mientras se sumerge en una espiral de polémicas alrededor del lento escrutinio del ente electoral, rechazado por varios partidos políticos, con constantes parones y acusaciones de un presunto fraude, a lo que se suma este sábado un recuento especial de más de 2,000 actas con inconsistencias.

    Aquí cinco claves para entender la crisis postelectoral de Honduras, también marcada por la «injerencia» de Donald Trump y la incertidumbre de quién asumirá el poder el próximo 27 de enero:

    1. Sin ganador oficial… hasta fin de año

    El país centroamericano no conoce aún al presidente electo de los comicios generales del pasado 30 de noviembre al tener a dos candidatos al frente de los resultados preliminares con un estrecho margen: Nasry ‘Tito’ Asfura, del Partido Nacional, por el que Trump pidió el voto, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal.

    La diferencia entre ambos apenas suma un 1 % en un conteo de votos lento que puede alargarse hasta el 30 de diciembre en base a las leyes locales que permiten dar un resultado oficial hasta 30 días después de las elecciones, mientras comienza este sábado un escrutinio especial de 2,773 actas con inconsistencias.

    2. Polémico conteo de votos: «Injerencia» de EE.UU. y fallas técnicas

    El conteo de votos ha sufrido constantes parones debido a una serie de fallas técnicas en el portal al que son vertidos, según la información oficial, mientras que el Consejo Nacional Electoral (CNE) culpa a la empresa responsable del sistema por el mal servicio y los partidos políticos al propio ente electoral por fallos durante la votación.

    Además, en la semana de las elecciones generales Trump expresó su apoyo público a Asfura bajo la promesa de colaborar con el país centroamericano, del que Estados Unidos es su principal socio comercial y que acoge a miles de migrantes hondureños, en caso de triunfo, lo que podría haber movilizado la intención de voto, según analistas.

    3. Oficialismo y Nasralla no aceptan el conteo: «Golpe electoral»

    Las dos situaciones anteriores han servido al oficialismo de izquierdas para acusar a Estados Unidos de una «injerencia» en esas elecciones, además de un supuesto «fraude» al manipularse los votos bajo la teoría de un planificado «golpe electoral».

    Tanto Nasralla, que también denuncia irregularidades al asegurar ser el ganador las elecciones, como el Partido Libre han solicitado al ente electoral un escrutinio especial de voto por voto para definir al virtual triunfador, mientras que Asfura pidió este viernes que el escrutinio especial sea transmitido públicamente por televisión, con el fin de que «no haya duda de los resultados», y que así el próximo gobierno pueda «trabajar en paz y tranquilidad» por Honduras.

    4. Sin brote de violencia: llamados a protestas vs a la paz

    En medio de esta tensión política aún no se registran brotes de violencia en Honduras, pese a lo esperado antes de las elecciones y a las recientes convocatorias de protesta por parte del Partido Libre con el derrocado expresidente Manuel Zelaya al frente de esos llamados, sin mucho éxito.

    Frente a ello, la sociedad civil, organizaciones empresariales e instituciones educativas han instado a la paz mientras se espera por los resultados electorales, rechazando esas convocatorias a salir a las calles por considerar que «siembran inestabilidad» social.

    5. Comunidad internacional vigilante

    La comunidad internacional está pendiente de las elecciones hondureñas, las duodécimas desde que el país retornó al orden constitucional en 1980, mientras que las misiones de observadores electorales tanto de la Unión Europea (UE), como de la Organización de los Estados Americanos (OEA), han instado por el «respeto al proceso», tras repetir que el día de la elección ocurrió sin incidentes.

    Sin embargo, otros países latinoamericanos han pedido a la OEA presentar documentos para esclarecer cuál es la situación actual de Honduras, que parece no tener una solución a corto plazo.

  • Kast y Jara disputan presidencia en Chile bajo tensión ideológica

    Kast y Jara disputan presidencia en Chile bajo tensión ideológica

    Más de 15.7 millones de chilenos acudirán a las urnas este domingo para elegir al sucesor del presidente Gabriel Boric, en una elección que enfrenta a dos figuras con visiones radicalmente opuestas: el ultraderechista José Antonio Kast y la candidata comunista Jeannette Jara.

    Aunque Jara obtuvo la mayoría de votos en la primera vuelta del 16 de noviembre con el 26.8 %, los sondeos proyectan que Kast será el próximo presidente. El abogado y exdiputado ha recibido el respaldo inmediato de los candidatos de la derecha tradicional y la extrema derecha, quienes juntos sumaron más del 50 % del electorado.

    Kast, fundador del Partido Republicano y exmiembro de la UDI —partido surgido en la dictadura de Augusto Pinochet— busca por tercera vez llegar a La Moneda. Católico, padre de nueve hijos y defensor del neoliberalismo, ha estrechado lazos con figuras como Donald Trump, Javier Milei y Georgia Meloni. También presidió la Political Network for Values, organización que promueve “la defensa de la vida, la familia y el matrimonio” en la región.

    Para Carlos Malamud, investigador del Real Instituto Elcano, “Kast es una pieza más de la nueva política de Trump hacia América Latina”. Si se concreta su victoria, dijo a EFE, “la estrategia de Trump se va a reforzar porque Chile se va a alinear con otros gobiernos en sintonía similar, como Javier Milei en Argentina, Santiago Peña en Paraguay, Nayib Bukele en El Salvador o Daniel Novoa en Ecuador”.

    De imponerse en las urnas, Kast sería el primer mandatario en asumir el poder tras haber defendido públicamente al régimen de Pinochet y haber hecho campaña por su continuidad en el plebiscito de 1988. Desde el retorno a la democracia, el único presidente de derecha ha sido Sebastián Piñera, quien gobernó dos veces y votó en contra del dictador.

    “El avance de las ultras evidencia que las derechas tradicionales están siendo desfondadas. Pasó en Brasil tras el bolsonarismo y en Argentina, la derecha de Macri está desdibujada. Mi temor es que pase lo mismo en Chile”, expresó a EFE Cristóbal Rovira, académico de la Universidad Católica.

    En caso de una improbable victoria de Jara, quien es vista como la heredera del gobierno de Boric, la izquierda regional podría encontrar un leve respiro tras las recientes derrotas electorales en Bolivia, Ecuador y Argentina. Sin embargo, los expertos coinciden en que el descontento social y la baja popularidad del actual gobierno dificultan su triunfo.

    “La región se está moviendo a la derecha y seguramente va a seguir el próximo año con Colombia”, opinó Tulio Vera, director ejecutivo interino de Global Americans.

    Para Claudia Heiss, de la Universidad de Chile, “una muy improbable victoria de Jara fortalecería la alianza que hoy día tiene Chile con Brasil como polo progresista democrático”. No obstante, aclaró que “su política exterior sería de continuidad con la de Boric y no sería muy determinante en las decisiones de Estados Unidos respecto de la región”.

     

     

  • El Premio Nobel a María Corina Machado reta el control de Maduro en Venezuela

    El Premio Nobel a María Corina Machado reta el control de Maduro en Venezuela

    La sorpresiva llegada de María Corina Machado a Oslo el jueves, tras meses de permanecer fuera del radar oficial y múltiples obstáculos para salir de Venezuela, ha reactivado el debate internacional sobre la capacidad real de la oposición para impulsar una transición política y los límites del control del régimen de Nicolás Maduro.

    Machado se convierte así en la primera figura opositora en más de una década en combinar respaldo interno con legitimidad internacional. Su reconocimiento con el Premio Nobel no es solo simbólico: el Comité Noruego envió un mensaje claro a favor de una salida democrática, diplomática y pacífica del poder por parte del «régimen» venezolano.

    En su discurso de aceptación —leído por su hija Ana Corina Sosa—, Machado aseguró que el tiempo fuera de la vida pública le permitió construir nuevas redes cívicas y preparar “una transición ordenada hacia la democracia”.

    Este movimiento no solo refuerza su figura como lideresa opositora, sino que golpea directamente el relato oficial del chavismo sobre el control absoluto del territorio y los movimientos de la oposición. Para la politóloga colombiana Sandra Borda, “la salida y eventualmente el regreso de ella pueden significar también un proceso de deterioro del control que mantiene el Gobierno sobre el territorio”.

    Aunque el regreso no representa por sí solo una amenaza para el chavismo, Borda considera que el impacto dependerá de si se combina con una estrategia internacional coherente: “Si no está acompañada de presión internacional, estratégicamente construida para sacar a Maduro del poder, lo suyo sola no va a ser suficiente”.

    El respaldo de Washington fue clave para facilitar la salida de Machado, en un contexto regional en el que Estados Unidos mantiene presencia aeronaval en el Caribe y el presidente Donald Trump ha retomado conversaciones con Maduro. “Habría que ver en qué está Washington, si está entendiendo esto como una oportunidad para intensificar la disuasión que está ejerciendo en el Caribe”, añadió Borda.

    Mientras tanto, la comunidad internacional ha mostrado posturas divididas. Panamá, Argentina, Paraguay y Ecuador asistieron a la ceremonia del Nobel como señal de apoyo, mientras que países como México, Brasil y Colombia adoptaron una posición más cautelosa. Cuba, Nicaragua, Rusia e Irán condenaron el premio, calificándolo como una “intervención”.

    La figura de Machado revive inevitablemente el recuerdo de Juan Guaidó, quien en 2019 fue reconocido por más de 50 gobiernos como presidente interino, sin lograr desplazar a Maduro. Hoy, exiliado en Miami, Guaidó representa un precedente que alerta sobre los límites del respaldo internacional sin acciones concretas dentro de Venezuela.

    “El oficialismo ha logrado abroquelarse con eficacia”, indicó el internacionalista argentino Juan Battaleme, aunque reconoció que “por primera vez, la presión de Trump parece abrir fisuras en ese cierre del oficialismo”.

    Battaleme sostiene que Machado cuenta con una base más sólida que Guaidó: “Su figura como líder de la resistencia es más fuerte”. No obstante, Borda advierte que, sin acciones más contundentes, el chavismo resistirá como lo ha hecho antes. “Estos golpes de legitimidad internacional han sucedido antes (…) pero sin un esfuerzo adicional mucho más duro, no produce un desplazamiento del régimen”, dijo.

    Ambos analistas coinciden en que el premio Nobel es un capital simbólico relevante, pero su verdadero impacto dependerá del regreso de Machado a Venezuela. Si el régimen permite su entrada, sería un gesto de debilidad inédito. Si decide forzar su salida, repetiría el patrón de 2019, cuando eliminó toda presencia opositora visible en el país.

    La verdadera prueba política comenzará cuando Machado intente regresar. Ese momento marcará si su presencia internacional representa un punto de inflexión real para la oposición o si se convertirá en otro impulso simbólico sin capacidad de alterar el poder del chavismo.