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  • Bloqueos dejan $15.1 millones en daños a carreteras de Bolivia

    Bloqueos dejan $15.1 millones en daños a carreteras de Bolivia

    El Gobierno de Bolivia informó el martes que los más de 50 días de bloqueos de carreteras registrados contra la administración del presidente Rodrigo Paz dejaron daños superiores a los $15.1 millones en la infraestructura vial del país.

    El Ministerio de Obras Públicas indicó, mediante un comunicado, que las afectaciones comprenden destrozos en la señalización, sistemas de seguridad, obras de drenaje y 37 tramos de la Red Vial Fundamental (RVF). A ello se suman las pérdidas ocasionadas por la suspensión del cobro de peajes durante las protestas.

    En el departamento de La Paz, donde se encuentran las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo, las carreteras más afectadas fueron la que comunica con Oruro, una de las principales vías del país, y la ruta internacional que conecta con Perú a través de Desaguadero.

    Según el informe oficial, la carretera entre La Paz y Oruro sufrió un «deterioro de la carpeta asfáltica» debido a la «quema prolongada» de neumáticos en numerosos puntos de bloqueo. Además, los manifestantes levantaron barricadas de tierra con maquinaria pesada y destruyeron casetas, equipos operativos e instalaciones de peaje, lo que afectó el sistema de recaudación de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).

    En la vía hacia Desaguadero, los manifestantes excavaron «zanjas transversales de grandes dimensiones para impedir el tránsito», mientras que en otras rutas dañaron barreras de seguridad de concreto para utilizarlas como parte de los bloqueos. El Ministerio también reportó daños en carreteras de los departamentos de Cochabamba, Oruro, Santa Cruz y Potosí.

    Las protestas fueron impulsadas inicialmente por la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), a las que posteriormente se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales. Los manifestantes exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien este miércoles cumple ocho meses en el cargo.

    El conflicto provocó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en varias ciudades del país. Además, las autoridades atribuyen a los bloqueos la muerte de al menos 16 personas, de las cuales 13 fallecieron por no recibir atención médica a tiempo. El Gobierno estima que las pérdidas económicas superan los $3,000 millones.

    Tras alcanzar acuerdos con algunos sectores, entre ellos la COB, el presidente Paz decretó el estado de excepción el pasado 20 de junio para restablecer la circulación en las carreteras. Desde entonces, efectivos de la Policía y el Ejército fueron desplegados para retirar los bloqueos. Como parte de las investigaciones, el dirigente campesino Vicente Salazar fue enviado el lunes a prisión preventiva por seis meses, acusado de «instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, terrorismo, atentado contra los servicios públicos y atentado contra los medios de transporte».

     

  • Presidente boliviano asegura que Evo Morales terminará en prisión

    Presidente boliviano asegura que Evo Morales terminará en prisión

    El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró este domingo que al expresidente Evo Morales «ya le va a llegar la cárcel», al referirse a los procesos judiciales que enfrenta el exmandatario, sobre quien pesa una orden de captura por un caso de trata de personas, además de otras investigaciones por presunto narcotráfico e instigación a protestas violentas.

    Las declaraciones fueron brindadas durante un acto de entrega de un proyecto de agua potable en el sur del departamento de Cochabamba. En medio del evento, los asistentes corearon «cárcel para Evo», a lo que Paz respondió: «Ya le va a llegar la cárcel».

    El gobernante también lanzó duras críticas contra Morales al afirmar que no se sentiría seguro si fuera su vecino.

    «Si yo tengo una hija menor en mi casa y él (Evo) fuera mi vecino, yo no estaría seguro, porque eso es lo que no queremos», expresó durante su discurso.

    Paz sostuvo que Bolivia necesita recuperar el respeto a la institucionalidad y a los valores familiares. «Tiene que volver el respeto a la moralidad, a la ética, a la convivencia», manifestó el mandatario.

    Durante la actividad, el presidente destacó además la importancia estratégica de Cochabamba dentro del proyecto del corredor bioceánico que presentará este lunes a los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Chile, José Antonio Kast.

    Según explicó, su propuesta busca posicionar a Bolivia como un centro logístico y comercial de la región.

    «Bolivia está para hacer negocios, Bolivia está para producir, Bolivia está para el comercio, Bolivia está para que salgamos al mundo y el mundo venga a Bolivia», afirmó.

    El mandatario también criticó los bloqueos de carreteras promovidos por sectores afines a Morales y aseguró que su administración continuará impulsando obras de infraestructura para fortalecer el desarrollo nacional.

    Actualmente, Evo Morales permanece resguardado en la región cocalera del Chapare, donde cuenta con la protección de sus seguidores. El exmandatario no ha comparecido ante las autoridades judiciales y sostiene que las acusaciones en su contra forman parte de una persecución política iniciada durante el gobierno del expresidente Luis Arce.

     

     

  • Bolivia despliega fuerzas militares tras decretar estado de excepción

    Bolivia despliega fuerzas militares tras decretar estado de excepción

    El Gobierno de Bolivia comenzó este sábado el despliegue de efectivos militares y policiales en distintos puntos del país, luego de que el presidente Rodrigo Paz decretara el estado de excepción para restablecer la circulación en las carreteras bloqueadas por organizaciones sociales y sectores opositores.

    Las operaciones se concentran principalmente en los accesos a Cochabamba, considerada uno de los principales bastiones de las protestas, así como en La Paz y otras regiones afectadas por las medidas de presión que se mantienen desde hace más de siete semanas.

    En la ciudad de La Paz, unidades policiales fueron movilizadas desde instalaciones de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) y otros centros operativos, donde también se preparó maquinaria pesada destinada a retirar obstáculos instalados en las vías.

     

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    De acuerdo con datos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hasta las primeras horas de este sábado permanecían activos alrededor de 40 bloqueos en diferentes puntos del país. La mayor concentración se encuentra en el departamento de La Paz, con 18 puntos de cierre, seguido por Cochabamba con 15. Oruro registra cuatro bloqueos y Santa Cruz dos más.

    La decisión de Paz se produjo después de alcanzar un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB), organización que anunció el levantamiento de sus medidas de presión tras firmar compromisos con el Ejecutivo relacionados con demandas laborales y sociales.

    Sin embargo, otros sectores continúan movilizados. La Federación de Campesinos Túpac Katari y agrupaciones vinculadas al expresidente Evo Morales rechazaron el acuerdo alcanzado con la COB y mantienen los bloqueos, insistiendo en la renuncia del mandatario.

    Las protestas comenzaron hace 51 días con una huelga general indefinida impulsada por organizaciones sindicales y campesinas. Con el paso de las semanas, las movilizaciones derivaron en una crisis nacional marcada por el desabastecimiento de productos, problemas en el transporte y pérdidas económicas millonarias.

    El Gobierno sostiene que la aplicación del estado de excepción busca garantizar la libre circulación, proteger el abastecimiento de alimentos y combustibles y restablecer la normalidad en las regiones más afectadas por los cortes de carretera.

    Mientras tanto, los sectores movilizados aseguran que mantendrán sus acciones hasta obtener respuestas a sus demandas políticas y económicas, lo que anticipa una nueva fase de tensión en el conflicto que atraviesa Bolivia.

     

  • Presidente boliviano y Central Obrera logran acuerdo pero siguen bloqueos de vías

    Presidente boliviano y Central Obrera logran acuerdo pero siguen bloqueos de vías

    El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y la Central Obrera Boliviana (COB) alcanzaron este viernes un acuerdo para reducir la conflictividad social que afecta al país desde hace más de siete semanas. El pacto contempla el levantamiento de las medidas de presión impulsadas por la principal organización sindical, aunque otros sectores mantienen los bloqueos de carreteras.

    El acuerdo fue suscrito en la Casa Grande del Pueblo, en La Paz, tras una reunión entre dirigentes de la COB y representantes del Gobierno. El encuentro contó con la participación de cinco ministros y concluyó con compromisos mutuos orientados a restablecer la normalidad en el país.

    “A partir de este momento se están levantando las medidas de presión a nivel nacional, con un compromiso del Gobierno de cumplir de manera inmediata todo lo que se ha suscrito”, declaró el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, tras la firma del documento.

    Sin embargo, la crisis aún no está completamente resuelta. La Federación Departamental de Campesinos de La Paz mantiene los bloqueos iniciados el pasado 6 de mayo, mientras que los sectores afines al expresidente Evo Morales continúan movilizados y reiteran su exigencia de que Rodrigo Paz abandone el cargo.

    Argollo explicó que el acuerdo establece un plazo de 90 días para que el Gobierno cumpla los compromisos asumidos. Para supervisar su ejecución, ambas partes acordaron instalar mesas de trabajo que comenzarán a funcionar a partir de la próxima semana.

    Entre los puntos abordados figura la gestión para la liberación de manifestantes detenidos durante las protestas, una de las principales demandas planteadas por la COB durante las negociaciones con el Ejecutivo.

    El dirigente sindical rechazó las críticas de sectores campesinos que cuestionan el acercamiento con el Gobierno y aseguró que el diálogo fue la mejor alternativa para evitar una escalada de violencia. “Les digo de manera muy fraterna a todos ustedes, acudamos al diálogo, no permitamos que nuestro país sufra más y no quedemos como los malos de la película”, manifestó.

    Por su parte, el presidente Paz calificó el acuerdo como un paso hacia la reconciliación nacional y defendió la necesidad de construir consensos. “A veces el diálogo cuesta más, es difícil de entender e interpretar, pero si llegamos a un punto de encuentro, el diálogo es más fuerte que la propia fuerza”, afirmó el mandatario.

    La crisis social ha provocado serias afectaciones económicas y humanitarias. Según datos oficiales, los bloqueos han generado pérdidas estimadas en $3,000 millones, además de problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en distintas regiones del país. El conflicto también ha dejado al menos 16 fallecidos, de los cuales 13 perdieron la vida por la falta de atención médica oportuna debido a los cortes de carretera.

     

  • Crisis en Bolivia escala con respaldo internacional y tensión diplomática

    Crisis en Bolivia escala con respaldo internacional y tensión diplomática

    La crisis política y social que atraviesa Bolivia desde hace 15 días escaló este miércoles al plano diplomático e internacional luego de que el Gobierno del presidente Rodrigo Paz denunciara ante la Organización de Estados Americanos (OEA) un supuesto intento de desestabilización contra su administración.

    Las protestas comenzaron a inicios de mayo por reclamos salariales, escasez y mala calidad de combustibles, además del rechazo a varias reformas impulsadas por el Ejecutivo. Sin embargo, las movilizaciones derivaron posteriormente en exigencias de renuncia contra Paz, quien asumió la presidencia hace apenas seis meses.

    Los bloqueos de carreteras y manifestaciones se concentran principalmente en La Paz y El Alto, donde participan sindicatos, campesinos aimaras y sectores afines al expresidente Evo Morales.

    Ante el incremento de la tensión, Paz anunció un “reordenamiento” de su gabinete de ministros con el objetivo de hacerlo “más ágil” y cercano a las demandas ciudadanas. Además, informó sobre la creación de un Consejo Económico y Social para discutir las reformas promovidas por su gobierno y responder a las acusaciones de privatización impulsadas por sectores opositores.

    La situación humanitaria en La Paz y El Alto se agravó debido a los bloqueos, que mantienen parcialmente aisladas ambas ciudades y han provocado escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal. En mercados populares los precios de productos básicos se duplicaron e incluso triplicaron.

    El Gobierno boliviano habilitó un puente aéreo con apoyo de Argentina para trasladar alimentos e insumos básicos hacia las zonas afectadas. Paz también intentó reducir las tensiones con Buenos Aires luego de que Morales denunciara, sin presentar pruebas, el supuesto traslado de militares argentinos hacia Bolivia.

    Las protestas se radicalizaron esta semana tras la llegada a La Paz de una marcha de seguidores de Morales procedente del altiplano. El lunes se registraron saqueos, enfrentamientos y ataques contra periodistas y ciudadanos, en la jornada más violenta desde el inicio del conflicto.

    El Ejecutivo acusa directamente a Morales de promover las protestas para provocar una “ruptura constitucional” y vincula parte de las movilizaciones con estructuras del narcotráfico, señalamientos que el exmandatario rechaza.

    La confrontación también alcanzó el plano judicial y diplomático. El canciller boliviano, Fernando Aramayo, pidió al presidente colombiano, Gustavo Petro, colaborar para que Morales comparezca ante la Justicia por un proceso de trata agravada de personas.

    Bolivia expulsó además a la embajadora colombiana en La Paz, Elizabeth García, luego de considerar como “injerencistas” declaraciones de Petro, quien calificó las protestas como una “insurrección popular” y aseguró que en Bolivia “hay un pueblo en las calles al que están matando”.

    Mientras tanto, Estados Unidos expresó respaldo total al Gobierno boliviano. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Washington “no permitirá que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente”, mientras el vicesecretario Christopher Landau aseguró que existe “un golpe de Estado en marcha”.

    Durante una sesión del Consejo Permanente de la OEA, Bolivia pidió atención internacional ante una situación que, según el Gobierno, amenaza el orden democrático y compromete derechos fundamentales. Uruguay y República Dominicana también respaldaron al Ejecutivo de Paz y pidieron preservar la institucionalidad democrática.

     

  • Rodrigo Paz enfrenta primera gran crisis política en Bolivia

    Rodrigo Paz enfrenta primera gran crisis política en Bolivia

    El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, enfrenta la primera gran crisis política de su Gobierno en medio de una profunda recesión económica, protestas sociales y bloqueos que ya afectan el abastecimiento de alimentos y combustibles en La Paz.

    Las movilizaciones, concentradas principalmente en el área andina del país, exigen la renuncia del mandatario apenas seis meses después de haber asumido la Presidencia el pasado 8 de noviembre.

    El Gobierno de Paz ya había enfrentado protestas entre diciembre y enero tras retirar la subvención a los combustibles, aunque en ese momento logró contener el conflicto mediante acuerdos con diferentes sectores sociales.

    Los analistas políticos Huáscar Pacheco y Vladimir Peña coincidieron en que la raíz de la crisis actual se encuentra en el deterioro económico que atraviesa Bolivia, aunque también señalaron errores políticos del Ejecutivo y la influencia de sectores afines al expresidente Evo Morales.

    Sin embargo, ambos especialistas consideraron que la complejidad del conflicto no puede atribuirse únicamente al llamado “evismo”, debido a que actualmente cuenta con una presencia política menor a la que tuvo en años anteriores.

    Pacheco explicó que Bolivia ya enfrentaba una “crisis multidimensional” antes de la llegada de Paz al poder, marcada por inflación, escasez de dólares, falta de combustibles y deterioro en las condiciones de vida de la población.

    Organismos multilaterales proyectan que la economía boliviana sufrirá una caída de hasta 3.3 % durante 2026, luego de una contracción de 1.58 % en 2025, año en el que la inflación alcanzó 20.4 %.

    El analista sostuvo que el conflicto evolucionó rápidamente hacia posiciones políticas “irreductibles”, lo que dificulta alcanzar acuerdos negociados para resolver la crisis.

    A criterio de Pacheco, uno de los principales errores del Gobierno ha sido realizar “un exceso de promesas” sin capacidad económica para cumplirlas, además de mostrar cercanía con sectores empresariales alejados de las demandas populares.

    «Creo que han mostrado un Gobierno muy cercano a estas élites», afirmó el experto, quien también señaló que al Ejecutivo “le falta un poco de calle” para comprender las dinámicas sociales y políticas de la llamada “Bolivia profunda”.

    Por su parte, Vladimir Peña opinó que el Gobierno aún no define claramente el rumbo de las reformas estructurales prometidas y que la población empieza a perder la paciencia ante la falta de respuestas concretas.

    «Esa expectativa de cambio hoy se traduce en una impaciencia de la gente para saber hacia dónde se va. Se está acabando la tolerancia que ha tenido la gente al presidente», sostuvo.

    Peña consideró además que Rodrigo Paz necesita construir acuerdos políticos amplios con otras fuerzas parlamentarias e incluso incorporar a sectores críticos dentro de su propia administración para enfrentar la crisis.

     

     

  • Gobierno de Bolivia denuncia presencia de grupos armados en protestas de afines a Morales

    Gobierno de Bolivia denuncia presencia de grupos armados en protestas de afines a Morales

    El Gobierno de Bolivia denunció este lunes la presencia de supuestos grupos armados en las movilizaciones encabezadas por seguidores del expresidente Evo Morales, quienes marchan hacia La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

    El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que las autoridades identificaron a personas vinculadas con el uso de armas dentro de las protestas, situación que calificó como preocupante para la seguridad del país.

    “Denunciar que lamentablemente se ha identificado que hay grupos que han pasado al uso de las armas. Eso nos tiene preocupados”, declaró Gálvez ante medios bolivianos.

    El funcionario señaló directamente a Bernabé G.P., un exfuncionario del Ministerio de Defensa que actualmente figura como “presidente del comité de conflicto” de los llamados ‘Ponchos Rojos’, un grupo de campesinos aimaras conocido por mantener una estructura de estilo militar y exhibir armas antiguas durante sus protestas.

    Gálvez mostró un video difundido en redes sociales donde se observa a un grupo de supuestos integrantes de los ‘Ponchos Rojos’ portando armas en una carretera andina mientras gritaban “ahora sí, guerra civil”.

    Según el portavoz presidencial, el exfuncionario también habría convocado a los manifestantes “que se adhieran a la marcha evista y cocalera y que vinieran con todas las armas posibles”.

    Por su parte, el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, sostuvo que la movilización constituye un intento de desestabilización promovido por Evo Morales contra el Gobierno de Rodrigo Paz, quien asumió la presidencia hace seis meses.

    “Es una movilización con fines conspirativos, que está en el límite de la legalidad”, manifestó Paredes al referirse a la marcha que llegó el domingo a la ciudad de El Alto tras recorrer durante seis días distintas zonas del altiplano boliviano.

    El funcionario estimó que más de 10,000 personas participan en la movilización y aseguró que los sectores afines a Morales “están jugando una especie de batalla final” para intentar recuperar el poder “de la manera más antidemocrática que uno puede imaginar”.

    Las autoridades advirtieron que se procederá con arrestos y sanciones contra quienes provoquen daños a edificios públicos o instituciones estatales durante el ingreso de los manifestantes a La Paz.

    Mientras tanto, la plaza Murillo, donde se encuentran la sede presidencial y el Parlamento boliviano, amaneció fuertemente resguardada por policías y barricadas, en medio del incremento de la tensión política y social en el país.

  • Suspenden el juicio contra el expresidente de Bolivia Evo Morales y ordenan su captura

    Suspenden el juicio contra el expresidente de Bolivia Evo Morales y ordenan su captura

    El juicio contra el expresidente de Bolivia Evo Morales (2006-2019) por presunta trata agravada de personas quedó suspendido este lunes hasta que el exgobernante se presente ante la Justicia o la Policía ejecute la orden de captura en su contra, después de que un tribunal lo declaró en rebeldía por no asistir al inicio del proceso judicial.

    «El juicio queda suspendido mientras comparezcan o se haga comparecer, por la fuerza pública, a los acusados (entre ellos Morales)», declaró a los medios en la ciudad sureña de Tarija el fiscal del caso, Luis Gutiérrez.

    La audiencia para el inicio del juicio contra Morales (2006-2019) se instaló en Tarija, en ausencia del exmandatario y de sus abogados, por lo que el tribunal lo declaró en rebeldía y dictó órdenes de captura y arraigo que le impiden salir del país.

    Gutiérrez explicó que el cumplimiento de la orden de captura contra el expresidente corresponde a la Policía y «no es una atribución» del Ministerio Público.

    La Fiscalía de Tarija indicó que los abogados de Morales no presentaron «ninguna clase de justificativo» por su ausencia y, ante la falta de defensa privada en la audiencia, se decidió que el político fuera asistido por abogados de defensa pública.

    Por su parte, Wilfredo Chávez, uno de los abogados de Morales, indicó a los medios en La Paz que el expresidente no fue notificado personalmente para asistir al inicio del juicio, sino mediante un «edicto» judicial, lo que, a su juicio, constituye un «vicio causal de fondo».

    Además, mencionó que el juicio contra el exmandatario fue «desempolvado» en un momento en el que hay varias protestas sociales contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, por lo que consideró que «es un tema político».

    Morales permanece desde octubre de 2024 en el Trópico de Cochabamba, una región cocalera del centro de Bolivia considerada su bastión político y sindical, bajo la custodia de cientos de sus seguidores para impedir que se ejecute una orden de captura en su contra por el proceso por presunta trata agravada de personas.

    En su momento, la Policía no pudo ejecutar una orden de detención contra Morales porque sus seguidores bloquearon carreteras durante 24 días, entre octubre y noviembre de 2024, para impedir el ingreso de los agentes a la región donde permanece resguardado.

    Durante la fase preliminar de investigación del caso, a principios de 2025, un juez ya había declarado en rebeldía al exmandatario después de que no compareciera en dos ocasiones a una audiencia destinada a resolver la acusación en su contra, alegando problemas de salud.

    En octubre del año pasado, el Ministerio Público presentó la acusación formal contra el expresidente y la Fiscalía de Tarija reiteró que reunió más de 170 pruebas de cargo en su contra para el juicio oral, entre ellas 39 declaraciones de testigos.

    Los seguidores de Evo Morales advierten con «convulsionar» Bolivia si lo detienen

    La Paz, 11 may (EFE).- Los seguidores del expresidente de Bolivia Evo Morales (2006-2019) advirtieron este lunes con «convulsionar» el país si el exgobernante es detenido, después de que un tribunal lo declarase en rebeldía y emitiera una orden de captura en su contra por no presentarse al inicio de un juicio por presunta trata agravada de personas.

    En declaraciones a la radio Kawsachun Coca, el dirigente cocalero Dieter Mendoza sostuvo que agentes de inteligencia de la Policía «pretenden generar y realizar operativos para detener a Evo Morales», quien permanece desde octubre de 2024 en la zona cocalera del Trópico de Cochabamba, su bastión sindical y político en el centro de Bolivia.

    Según Mendoza, las autoridades nacionales «piensan que pueden apagar la movilización que se va viviendo en todo el territorio nacional deteniendo a Evo Morales».

    «Piensan que con detener a Evo Morales, (lograrán) apagar, desmovilizar. Están muy equivocados. Si tocan a Evo Morales, esto va a convulsionar. El país va a convulsionar como no se imaginan, va a haber insurgencia en el territorio nacional de Bolivia», advirtió.

    El dirigente pidió a los habitantes y sectores del Trópico de Cochabamba que permanezcan «en estado de alerta máxima» y «en pie de lucha».

    También reiteró que los cocaleros se unirán a las movilizaciones que lidera la Central Obrera Boliviana (COB) y los sindicatos de campesinos que bloquean carreteras desde la semana pasada para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

    Ante la ausencia del exmandatario y de sus abogados defensores, el tribunal lo declaró en rebeldía y suspendió el proceso hasta que Morales se presente ante la Justicia o la Policía ejecute una nueva orden de captura emitida este lunes.

    La Fiscalía de Tarija indicó que los abogados de Morales no presentaron «ninguna clase de justificativo» por su ausencia y, ante la falta de defensa privada en la audiencia, se decidió que el político fuera asistido por abogados de defensa pública.

    La defensa de Morales alega que el expresidente no fue notificado personalmente para asistir al inicio del juicio, sino mediante un «edicto» judicial, lo que constituye un «vicio causal de fondo», y considera que el proceso es «político».

    Morales permanece en el Trópico de Cochabamba desde octubre de 2024, custodiado por cientos de sus seguidores para impedir su detención por este caso.

  • El expresidente boliviano Luis Arce es detenido por presunto caso de corrupción

    El expresidente boliviano Luis Arce es detenido por presunto caso de corrupción

    El expresidente de Bolivia, Luis Arce, fue detenido este miércoles y trasladado a una celda de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc) en la ciudad de La Paz, en medio de versiones que lo vinculan a un presunto caso de corrupción durante su gestión como ministro de Economía en el gobierno de Evo Morales.

    La exministra de la Presidencia, María Nela Prada, denunció que Arce fue detenido sin haber sido notificado formalmente. “Él estaba solo, lo han metido a un minibús con vidrios negros, es lo que tenemos conocimiento”, declaró frente a las instalaciones de la Felcc, a donde acudió para conocer detalles de la captura.

    Medios locales señalan que la detención podría estar relacionada con una investigación por supuestas irregularidades en el manejo del Fondo de Desarrollo Indígena, durante la etapa en la que Arce fungió como titular de Economía y Finanzas Públicas (2006-2019).

    También se especula sobre otro proceso abierto contra Arce, relacionado con la denuncia de una exfuncionaria que lo acusa de haberla embarazado y luego abandonado; sin embargo, hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente cuál es el motivo de su detención.

    Prada recordó que el exmandatario ya había presentado «todos los descargos» correspondientes por el caso del Fondo Indígena y señaló que, por su investidura como expresidente, cualquier procedimiento debería desarrollarse mediante juicio de responsabilidades. “Se ha cometido un abuso por completo”, afirmó, reiterando que no se le notificó ni se le citó para declarar.

    Arce concluyó su mandato presidencial el pasado 8 de noviembre y fue sucedido por Rodrigo Paz Pereira. La ley boliviana establece que las altas autoridades deben permanecer en el país al menos tres meses después de dejar el cargo, para rendir cuentas ante cualquier requerimiento legal.

    Hasta el cierre de esta nota, ninguna autoridad del Gobierno, la Policía ni el Ministerio Público se había pronunciado sobre el arresto del exjefe de Estado.

     

  • Nuevo presidente de Bolivia denuncia haber hallado una «cloaca institucional» tras asumir el poder

    Nuevo presidente de Bolivia denuncia haber hallado una «cloaca institucional» tras asumir el poder

    El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó el jueves que su administración encontró “una cloaca de dimensiones extraordinarias” al recibir el Gobierno del expresidente Luis Arce y su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), declaraciones que ofreció durante la toma de posesión de nuevas autoridades del Banco Central de Bolivia (BCB).

    “En estos solo cuatro días de Gobierno, quiero decir con el dolor personal que esto es una cloaca de dimensiones extraordinarias”, expresó Paz durante su discurso. Añadió que lo que recibieron “no tiene el valor de llamarlo estado tranca”, término con el que calificó al aparato estatal heredado del MAS, al que acusó de estar marcado por la corrupción y la burocracia.

    “Por donde entramos, ministerios, instituciones, hay hombres y mujeres de buena fe, de meritocracia, que trabajan y representan a los hombres y mujeres de la patria, pero también hemos encontrado, y desgraciadamente en dimensiones no esperadas, una cloaca”, reiteró.

    El mandatario señaló que uno de los principales objetivos de su gestión será transformar ese “Estado tranca” en un “Estado al servicio de la patria”. Para ello, subrayó que será necesario recuperar la meritocracia como base para las designaciones públicas y enfocarse en “la economía de la gente”.

    Durante el mismo acto, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, declaró que el nuevo gobierno está recibiendo “una economía devastada”.

    “Lo que nos han dejado en los últimos 20 años son problemas, desinstitucionalización, desabastecimiento, iliquidez… pero está claro que lo que nos toca a nosotros es mirar hacia adelante”, señaló.

    Espinoza también destacó que los nuevos nombramientos en el BCB “responden a la meritocracia” y a las necesidades técnicas del país. En ese contexto, el presidente Paz oficializó a David Iván Espinoza como presidente interino del Banco Central y juramentó como directores a Walter Orellana, Álvaro Romero, Denisse Martín Alarcón y Claudia Pacheco.

    A los nuevos funcionarios, Paz les garantizó “independencia institucional” y les exigió “disciplina fiscal y monetaria”, así como “transparencia y rendición de cuentas”.

    Desde principios de 2023, Bolivia enfrenta una crisis de reservas internacionales, marcada por una persistente escasez de divisas y constantes problemas de abastecimiento de combustibles en todo el país.

    Sin embargo, el riesgo país boliviano cayó esta semana a 930 puntos, su nivel más bajo desde el 21 de julio de 2023, según el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) del banco estadounidense JP Morgan.