Etiqueta: FMI

  • El plan Trump para impulsar el crudo venezolano, una ruta plagada de complejos obstáculos

    El plan Trump para impulsar el crudo venezolano, una ruta plagada de complejos obstáculos

    El ambicioso plan del presidente estadounidense, Donald Trump, planteado para la industria petrolera venezolana tras la captura de Nicolás Maduro tiene ante sí una compleja mezcla de obstáculos técnicos, financieros y políticos que hacen muy difícil resucitar los anteriores niveles de producción de crudo en el país caribeño.

    Venezuela ha pasado de los 3 millones de barriles diarios que producía antes de la llegada del chavismo, hace más de un cuarto de siglo, a producir apenas un millón en la actualidad, una situación que los expertos atribuyen a la corrupción, a la falta de mantenimiento y también a los crecientes paquetes de sanciones de Washington.

    Esto incluye la orden del Gobierno Trump del año pasado para bloquear la producción de Chevron, la única petrolera estadounidense con presencia en el país y que ahora mantiene solo los mínimos procedimientos operativos en suelo venezolano.

    El economista Gustavo García, que es coordinador del equipo económico de la opositora venezolana Maria Corina Machado, consideró esta semana en un foro celebrado por el Atlantic Council de Washington que la producción se podría aumentar rápidamente reinvirtiendo en infraestructura en un plazo de unos 3-4 años, pero ve el principal problema en el sector eléctrico.

    «Para producir crudo necesitas proveer, incluso incrementar el suministro eléctrico, y el sector eléctrico (venezolano) está en ruinas», apuntó García, que consideró necesario contar con financiación de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para esta problemática.

    Tras la captura de Maduro, Trump se reunió con representantes de compañías petroleras de todo el mundo y aseguró que se invertirán «al menos 100.000 millones de dólares» para reavivar el sector y exprimir el potencial de unas reservas que el Servicio Geológico de EE.UU. estima que pueden superar los 600.000 millones de barriles recuperables, principalmente en la Faja del Orinoco.

    Trump sabe además que las refinerías estadounidenses, en particular las que operan en la costa del Golfo de México, son expertas a la hora de procesar crudos pesados como el de Venezuela.

    Sin embargo David Goldwyn, presidente de la consultora energética Goldwyn Global Strategies, consideró en el foro del Atlantic Council que las metas de Trump son poco realistas, ante la «enorme labor» que supone tratar de controlar la economía venezolana, como pretende el presidente estadounidense, y la falta de claridad en el proyecto de transición política.

    Para comprometerse con el plan de Trump, las empresas necesitan solventar las dudas que tienen con respecto a la gobernanza del país (donde ahora rige una administración interina chavista), a su situación financiera y a la seguridad que se les puede brindar a sus inversiones y operaciones.

    En ese sentido, ExxonMobil, la mayor petrolera estadounidense, ya expresó sus dudas durante la reunión con Trump a la hora de regresar a Venezuela, de donde salió en 2007 al negarse a aceptar los nuevos contratos que proponía el Gobierno venezolano, a quien la empresa llevó a los tribunales para que se la compense por la nacionalización de sus activos.

    Por su parte, Luisa Palacios, investigadora sénior adjunta de la Universidad de Columbia, estimó factible alcanzar los 1,5 millones de barriles diarios o incluso algo más sin una inversión de capital significativa, pero afirmó que para ir más allá hace falta pasar de la fase de «estabilización» del país que actualmente gestiona el Gobierno Trump a una de «recuperación».

    Para Palacios esa fase implica cambios más profundos en asuntos como el estado de derecho o la seguridad en el país.

    Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina de la Universidad de Rice, se mostró de acuerdo en este sentido, incidiendo en que, pese a lo rápido evoluciona la situación en Venezuela, hay muchas cuestiones «no resueltas».

    Entre ellas está, por ejemplo, el cómo absorbería el mercado global esos nuevos volúmenes de producción de Venezuela teniendo que vender el crudo sin los descuentos que se aplicaban a clientes de Irán, Rusia o China en un momento en el que el precio del barril está en su mínimo en dos años.

  • El FMI proyecta un crecimiento moderado del 2.2 % para Latinoamérica en 2026

    El FMI proyecta un crecimiento moderado del 2.2 % para Latinoamérica en 2026

    Latinoamérica crecerá un 2.2 % en 2026, una décima menos que la previsión del pasado octubre y por debajo del promedio de las economías emergentes, antes de repuntar levemente hasta el 2.7 % en 2027, según el informe de Perspectivas de la Economía Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    El FMI señaló que este desempeño relativamente débil -frente a la subida estimada de 2.4 % en 2025- es reflejo de la baja productividad y la limitada inversión en medio de condiciones financieras más restrictivas, a lo que se suma el impacto diferenciado de la desaceleración del comercio mundial.

    También influye la menor capacidad de la región para beneficiarse del auge de la inversión tecnológica, que impulsa el crecimiento en las economías avanzadas. El organismo multilateral prevé que el conjunto de economías emergentes y en desarrollo se expandan un 4.2 % en 2026 y un 4.1 % en 2027.

    Brasil, la mayor economía de Latinoamérica, muestra una clara desaceleración tras el fuerte desempeño de los últimos años. El FMI prevé que el producto interior bruto (PIB) brasileño crecerá un 1,6 % en 2026, tres décimas menos que la previsión en el informe del organismo del pasado octubre y por debajo del 2,5 % estimado en 2025, para luego recuperarse hasta el 2,3 % en 2027.

    El organismo atribuye este menor dinamismo al endurecimiento de las condiciones financieras internas, la moderación del consumo y una política fiscal menos expansiva. Sin embargo, destaca que Brasil mantiene fundamentos macroeconómicos más sólidos, lo que reduce los riesgos de una fuerte inestabilidad.

     

    Gigantes de la región

    En el caso de México, el FMI proyecta un crecimiento del 1.5 % en 2026, frente al 0.6 % estimado el año pasado, y del 2,1 % en 2027. El desempeño de la economía mexicana continúa estrechamente vinculado al de Estados Unidos, su principal socio comercial.

    Según el informe, la resiliencia de la economía estadounidense y la reconfiguración de cadenas de suministro en Norteamérica siguen siendo un apoyo clave para México, aunque el país enfrenta desafíos derivados de una inversión pública limitada.

    Argentina destaca como una de las excepciones dentro de la región, con una recuperación más vigorosa tras la fuerte contracción registrada en años anteriores (-1.3 % en 2024). El FMI estima que la economía argentina crecerá un 4 % en 2026, frente a la subida estimada del 4.5 % el año pasado, y mantendrá un ritmo similar en 2027.

    Según el informe, este repunte se explica por el efecto rebote luego de un ajuste macroeconómico severo, la normalización gradual de desequilibrios fiscales y monetarios y una recuperación del sector externo. Sin embargo, advierte que la sostenibilidad de ese crecimiento dependerá de la continuidad de las reformas y de la capacidad para contener las presiones inflacionarias y sociales.

    En general, el FMI subraya que Latinoamérica sigue siendo vulnerable a ‘shocks’ externos, como una eventual reversión de los flujos de capital, una caída de los precios de las materias primas o un recrudecimiento de las tensiones geopolíticas.

    También advierte que los elevados niveles de deuda pública en varios países limitan el margen de maniobra fiscal frente a eventuales impactos.

    El organismo señala que en el mediano plazo la región debe avanzar en reformas que impulsen la productividad, fortalezcan la inversión privada y mejoren la calidad del gasto público, de lo contrario, corre el riesgo de registrar un crecimiento bajo, insuficiente para reducir de manera sostenida la pobreza y las desigualdades.

  • El volumen de las reservas de bitcóin de El Salvador creció un 25 % en 2025

    El volumen de las reservas de bitcóin de El Salvador creció un 25 % en 2025

    El volumen de las reservas de bitcóin en poder del Gobierno de El Salvador aumentó un 25 % durante 2025, al pasar de 6,003.7 a 7,517.3 monedas, según cifras oficiales de la Oficina de Bitcóin, revisadas este jueves en el portal gubernamental bitcoin.gob.sv.

    El saldo total de bitcoines registrados al 31 de diciembre de 2024 era de $561.23 millones, mientras que al cierre de 2025 se situó en $658.02 millones, lo que representa un incremento del 17 % en valor, pese a la caída en el precio del activo digital.

    Durante 2025, el precio del bitcóin cerró con una baja del 6 %, aunque se mantuvo por encima de los $88,000. Sin embargo, el valor se mantuvo por debajo de su récord histórico, alcanzado el 6 de octubre de ese año, cuando llegó a cotizarse en $126,251 por unidad.

    El Salvador se convirtió en septiembre de 2021 en el primer país del mundo en reconocer el bitcóin como moneda de curso legal, junto al dólar. Esta iniciativa se convirtió en una de las principales apuestas del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para atraer inversión extranjera y promover la innovación tecnológica.

    No obstante, encuestas oficiales mostraron que más del 90 % de la población salvadoreña rechazó el uso cotidiano de esta criptomoneda. A pesar de ello, el Gobierno impulsó incentivos fiscales para inversionistas en activos digitales y continuó sus compras de bitcóin con fondos públicos.

    En medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), El Salvador alcanzó un acuerdo por $1,400 millones, que incluyó condiciones como la eliminación del estatus de moneda de curso legal del bitcóin y la reducción del rol estatal en su adopción. La Asamblea Legislativa, de mayoría oficialista, aprobó el retiro de su obligatoriedad legal, aunque las compras gubernamentales del criptoactivo han continuado.

     

  • El FMI no ve gran impacto en precios del crudo tras los movimientos de EEUU en Venezuela

    El FMI no ve gran impacto en precios del crudo tras los movimientos de EEUU en Venezuela

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) no aprecia impactos significativos en el mercado petrolero después de que EE.UU. haya acordado comercializar crudo venezolano y comenzado a esbozar planes para incrementar la producción en el país caribeño tras la captura de Nicolás Maduro.

    «No ha habido impactos muy significativos en los precios del petróleo. Pero vigilaremos de cerca posibles cambios en los mercados», explicó este jueves en rueda de prensa la portavoz el organismo, Julie Kozack.

    Tras un salto inicial a raíz del anuncio de que Washington gestionará las ventas de entre 30 y 50 millones de barriles venezolanos, el costo del petróleo ha bajado después ligeramente, en parte por la posibilidad de que EE.UU. no inicie ataques en Irán.

    Según una exclusiva de Semafor, el Gobierno estadounidense acaba de completar una primera venta de petróleo venezolano por valor de $500 millones. Según funcionarios estadounidenses, el dinero de las ventas está en cuentas controladas por Estados Unidos, con la principal cuenta situada en Catar.

    La portavoz del FMI recordó que desde 2019 las relaciones del fondo con Venezuela están suspendidas debido a «a problemas de reconocimiento gubernamental» y que para reanudar la colaboración bilateral el ente debe guiarse por la opinión de la comunidad internacional «representada por la mayoría total de votos del FMI».

    «Lo que haríamos específicamente es evaluar si los miembros del FMI, en sus propias relaciones bilaterales, reconocen o tratan con un Gobierno en particular como si fuera el Gobierno (efectivo) del miembro en cuestión. Este es el mismo enfoque que adoptaríamos con Venezuela», explicó Kozack.

    La portavoz también puntualizó que Venezuela tiene unas reservas en concepto de derechos especiales de giro (DEG) en el FMI que equivalen a unos 4.900 millones de dólares y que una vez el Fondo reanude su relación con el país sudamericano, «las autoridades venezolanas tendrían acceso a sus DEG».

    Kozack evitó comentar si la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, ha tratado ya la posible reconexión con Venezuela con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, después de la operación que Washington ejecutó el pasado 3 de enero para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

    La portavoz también eludió aclarar si ya hay contactos con representantes del Gobierno de Delcy Rodríguez para normalizar las relaciones con el Fondo.

    «Obviamente estamos siguiendo de cerca los desarrollos en Venezuela, pese al hecho de que tenemos importantes lagunas en materia de información», comentó al respecto.

    «En general, la situación de Venezuela sigue siendo profundamente frágil, y las necesidades humanitarias de su población continúan siendo significativas», apuntó Kozack, que indicó que desde finales de 2024, el FMI estima nuestra que han los desequilibrios y vulnerabilidades económicas se han agudizado impulsadas ​​por la disminución de los ingresos petroleros, el creciente déficit y la escasez de liquidez en dólares estadounidenses.

    El organismo estima actualmente que la deuda pública venezolana equivale a un 180 % de su PIB, y que en el país la inflación está «en tres dígitos» y se está produciendo una rápida depreciación del bolívar venezolano.

  • Esto necesitaría el país para haber crecido por encima de un 3.5 % en 2025, según Acevedo

    Esto necesitaría el país para haber crecido por encima de un 3.5 % en 2025, según Acevedo

    El desempeño de la actividad productiva en el cuatro trimestre de 2025 es clave para el cálculo del crecimiento anual. Para el economista Carlos Acevedo, si el producto interno bruto (PIB) de los últimos tres meses del año pasado superó el 4 %, entonces la economía salvadoreña se acercaría a un promedio de 3.5 %.

    Durante una entrevista en Diálogo 21, Acevedo dijo que hasta el tercer trimestre de 2025 la economía creció a un promedio de un 3.3 %.

    De esta forma, si el país creció un 4 % durante el último trimestre, el promedio de aumento al PIB anual sería de un 3.5 %, añadió el economista. Esto se confirmará a finales de marzo de 2026, cuando el Banco Central de Reserva (BCR) publique el desempeño del cuatro trimestre de 2025.

    “Con lo que tenemos ahora tenemos un promedio de 3.3 % para los primeros tres trimestres, si el último trimestre fuera un 4 %, ya se habría crecido un promedio de 3.5 %, y si fuera un 5 % para el último trimestre, el promedio estaría por arriba del 4 %, el promedio anual”, agregó Acevedo.

    Por su parte, el economista César Villalona ve imposible un crecimiento a una tasa de un 4 % debido al desempeño del país en los últimos meses.

    “Puede haber un crecimiento un poco más de 3 %, como pasó en 2023 que creció 3.2 % o 3.3 %”, estimó el economista.

     

    Evolución

    Pese a las estimaciones, Acevedo, también expresidente del BCR, indicó que son sorprendentes los datos que el país arrojó durante los tres primeros trimestres de 2025, pero que, aunque sean positivos, es necesario apreciar cómo evolucionará la economía en los siguientes años.

    El análisis debe realizarse antes de asegurar que el país ya entró en una “nueva fase” económica. Aunque no descarta que así sea, recalcó que es “muy prematuro”.

    El BCR confirmó en diciembre pasado que la economía creció a una tasa de un 5.1 % para el tercer trimestre de 2025, por encima del 4.1 % del segundo trimestre y del 2.4 % del primer trimestre.

     

    Concentración

    Tanto Villalona como Acevedo coinciden en la necesidad de que el crecimiento económico sea inclusivo.

    Villalona indicó que las actividades que empujan la economía del país se concentran en construcción, finanzas y transporte, pero que otros rubros como el agro y la industria están estancados.

    “Esa variable no es mágica, cuando se habla de crecimiento económico se da la idea de que si un país crece la economía va bien”, indicó Villalona.

    Lo que ocurre en el país, añadió Villalona, es que una minoría es la que acumula las inversiones en rubros como construcción, mientras que otros servicios como agua, salud, educación y seguridad social se deterioran en perjuicio de la población.

    Acevedo recordó que la “época dorada” de El Salvador se remonta a la década de 1960, cuando el crecimiento del país subió hasta un 6 %.

    Sin embargo, la cifra ha sido imposible de replicar, a excepción del efecto rebote que se generó por la pandemia de 2020 a 2021.

    El gran reto, añadió el expresidente del BCR, es hacer que el crecimiento económico sea inclusivo a través de políticas públicas que garanticen que este se reparta de forma equitativa y que empuje a las personas a salir de la pobreza.

     

    FMI

    A casi un año de la aprobación del programa de $1,400 millones entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y El Salvador, el economista Villalona reconoce avances en temas presupuestarios, aunque esto ha sido a costa de cientos de despidos en el sector público en los últimos meses.

    Pese a los avances, Villalona destacó que falta mucho por hacer en temas de anticorrupción y transparencia.

    En el caso del bitcoin, ambos economistas reconocen que existe una confusión entre las acciones estatales. Porque mientras el FMI pide no realizar más compras de criptomonedas por parte del gobierno de El Salvador, la Oficina Bitcoin continúa oficializando las adquisiciones.

    “Se ha seguido comprando bitcoin, como dice César, está un poco oscuro con qué recurso se ha hecho eso”, añadió Acevedo.

    El expresidente del BCR también recordó que el país está cumpliendo con los acuerdos y las medidas pero con retraso, incluyendo la Ley de Responsabilidad Fiscal y el estudio actuarial.

  • Los desastres ambientales amenazan las metas para reducir la deuda en El Salvador

    Los desastres ambientales amenazan las metas para reducir la deuda en El Salvador

    Los desastres medioambientales son los mayores riesgos para que el fisco salvadoreño logre cumplir las metas de reducir el peso de la deuda a un 89 % del producto interno bruto (PIB) en 2029, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029, publicado en Transparencia Fiscal.

    El documento fue elaborado por el Ministerio de Hacienda en el marco del programa de $1,400 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el cual se define la hoja de trabajo para realizar un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del PIB que ordene las finanzas públicas.

    Una de las principales metas es reducir en 5.4 puntos porcentuales del PIB la deuda, que pasaría de un 87.4 % en 2024 a un 82 % en 2029.

    ¿Qué podría frenar este objetivo?

    El documento plantea que se utilizó una herramienta del FMI para evaluar los riesgos fiscales (FRAT, por sus siglas en inglés), la cual encontró que los “asociados a los desastres medioambientales” son los de mayor importancia, porque “podrían generar un impacto fiscal alto y tienen una probabilidad de materialización alta”.

    El documento expone que la ubicación geográfica y las características socioeconómicas convierten a El Salvador en un territorio altamente vulnerable al cambio climático y a la ocurrencia de desastres medioambientales, cuya materialización se traduce en daños y pérdidas que impactan las finanzas públicas.

    “Los riesgos del cambio climático y los desastres naturales impactan las finanzas públicas a través de daños a la infraestructura pública, pérdidas en la producción, aumento del gasto público, reducción de los ingresos fiscales, disminución de la recaudación tributaria por contracción económica y aumento de la deuda pública”, sostiene.

    El cóctel de crisis está conformado así: el 88.7 % del territorio salvadoreño es considerado “zona de riesgo”, mientras que un 63 % presenta amenaza sísmica alta y muy alta; un 38 % es susceptible a deslizamientos; un 35 % a sequías y un 15 % a inundaciones.

    Según la evaluación, un sismo de gran magnitud generaría desviaciones que se traducirían en una reducción de 1.5 puntos porcentuales del PIB, así como un aumento de 2 % del déficit fiscal y un 3.9 % de la deuda pública.

    Ante esto, Hacienda estima que los pasivos contingentes por la ocurrencia de terremotos, sequías y exceso de lluvias costarían $665 millones en los próximos cinco años, un 1.81 % del PIB.

    Otros riesgos

    Hacienda también advierte de riesgos específicos como los derivados de empresas públicas, gobiernos locales, garantías soberanas y asocios público-privados (APP).

    El documento señala que la deuda municipal ha representado un promedio de un 2.1 % del PIB en los últimos 14 años. En 2024, el saldo sumó $766.5 millones, de los cuales Hacienda asume $473.2 millones, mientras que $293.3 millones son responsabilidad directa de las municipalidades.

    Además, recuerda que la gestión financiera de las empresas públicas no financieras (EPNF) puede convertirse en ingresos al fisco o en una carga, si requiere subsidios, rescates o afecta la calificación crediticia.

    Actualmente, El Salvador solo tiene un APP en ejecución con la terminal de carga del Aeropuerto Internacional. La figura de un APP permite que un privado administre un bien o servicio público por un tiempo, con el compromiso de inversión.

    Según el análisis de Hacienda, este proyecto es autosostenible y no requiere garantías ni pagos firmes del gobierno.

  • El Salvador es el país centroamericano que más ha destinado recursos para subsidios en 2025

    El Salvador es el país centroamericano que más ha destinado recursos para subsidios en 2025

    Con $128.3 millones destinados en el primer semestre de 2025, El Salvador se colocó como el país centroamericano que más recursos asignó a subsidios, según el último Informe Regional de Estadísticas de Finanzas Públicas.

    Este informe es un compilado de estadísticas fiscales de Centroamérica y República Dominicana, que abarca indicadores como ingresos, carga tributaria, erogación del gobierno, préstamos o deuda pública. Fue elaborado por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca), en conjunto con la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana (Secosefin), y el Centro Regional de Asistencia Técnica del FMI (CAPTAC-DR).

    De acuerdo con el reporte, la región destinó $398.5 millones para subsidios en el primer semestre de 2025, aunque esta cifra no incluye a Costa Rica, que no reporta esta erogación. Un 32.1 % corresponde a gastos realizados por el gobierno salvadoreño.

    El informe puntualiza que el gasto en subsidios en El Salvador aumentó $32.7 millones, equivalente a un 34.2 %, en relación con los $95.6 millones de igual período de 2024.

    El gobierno otorga subsidios a la compra de gas licuado de petróleo (GLP), consumo de agua potable, energía eléctrica y transporte. Una investigación de la Fundación para el Desarrollo de Centroamérica (Fudecen) reveló que la subvención del GLP tiene la peor eficiencia, porque no llega exactamente a las personas con menores ingresos.

    Vistazo en la región

    Honduras, por su parte, se coloca como el segundo país del istmo que más asigna a subsidios, con $113.66 millones a junio. Esto significa un incremento de $42.09 millones, equivalente a un aumento del 58.8 %.

    El informe solo ofrece comentarios sobre Honduras, en los que señala que “las diferentes medidas de política fiscal (subsidios), monetaria y cambiaria impulsadas por el Gobierno de la República” han contribuido a amortiguar los precios en la economía hondureña.

    De acuerdo con el informe, Panamá es el único país que registró una reducción en el monto devengado en subsidios. En el primer semestre de 2025 utilizó $87.74 millones, al menos $65.39 millones (42.7 %) menos frente a los $153.13 millones de igual período de 2024.

    Guatemala destinó $59.14 millones, un aumento de $14.45 millones (32.3 %), y Nicaragua quedó en el último lugar, con $9.73 millones, equivalente a un incremento de $7.83 millones (412 %).

  • Hacienda prevé inversión de $1,543 millones anuales en obra pública entre 2025 y 2029

    Hacienda prevé inversión de $1,543 millones anuales en obra pública entre 2025 y 2029

    El Ministerio de Hacienda proyecta una ejecución de inversión pública anual de $1,542.2 millones en los próximos cuatro años, de acuerdo con el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029, publicado en el marco del programa de asistencia del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    Dicho documento plantea las metas como parte del ajuste fiscal de 3.5 % del producto interno bruto (PIB) para contener el alto nivel de endeudamiento público y el déficit fiscal, sin comprometer la inversión pública, que, según analistas, es clave para el desarrollo económico.

    “En términos de valores devengados, la inversión pública para el período 2025-2029 se proyecta que se ejecutará a un promedio anual del orden de $1,542.2 millones, lo que representa el 68.7 % del total programado”, señala el informe disponible en Transparencia Fiscal.

    Hacienda estima que la inversión pública representará un promedio de 4.2 % del PIB hasta 2029, por arriba del 3.7 % registrado en 2024, cuando sumó $1,300 millones.

     

    Proyectos para los próximos cuatro años

    El documento detalla los 12 proyectos más importantes que, según el gobierno, se ejecutarán en los próximos años. Algunos comienzan en 2025 o concluyen antes del período de consolidación fiscal.

    Hacienda detalla que la Dirección Nacional de Obras Municipales (DOM) mantendrá tres proyectos, enfocados en infraestructura diversa a nivel nacional, red vial y equipamiento de centros educativos.

    Según el documento, el gobierno tiene una inversión prevista de $1,002.6 millones en infraestructura diversa a nivel nacional de 2025 a 2029, mientras que para la red vial destinará $704.9 millones, en este caso de 2026 a 2029.

    Para los centros educativos intervenidos por la DOM se tiene prevista una inversión de $373.8 millones de 2026 a 2029.

    La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) dispondrá de $309 millones para la construcción y equipamiento del Aeropuerto Internacional del Pacífico, en La Unión, entre 2025 y 2029.

    Por su parte, el Ministerio de Educación recibiría $305.9 millones de 2025 a 2028 para el programa Crecer y Aprender Juntos. Para 2029 no se tiene monto programado.

    De 2025 a 2028, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) administrará $293.1 millones para la construcción del viaducto y la ampliación de la carretera CA01W, en el tramo de Los Chorros, mientras que Educación tendrá, en igual período, $231.8 millones para el programa Mi Nueva Escuela.

    El documento detalla que el Fovial dispondrá de $225.4 millones, monto que abarca de 2027 a 2029, para el mantenimiento rutinario de las vías a nivel nacional, así como $161 millones para mantenimiento periódico.

    El Ministerio de Salud tiene dos proyectos: uno de $183.7 millones para Creciendo Saludables Juntos y otro de $173.3 millones para el programa de Salud Inteligente e Integral (Prosint).

    En 2026 comenzará la programación de $160.4 millones que tendrá el MOP hasta 2029 para la construcción del bypass de Apopa.

    En estos 12 proyectos se ejecutará una inversión de $4,124.9 millones entre 2025 y 2029.

  • ASI ve previsión de crecimiento económico del FMI como una señal de confianza para mercados internacionales

    ASI ve previsión de crecimiento económico del FMI como una señal de confianza para mercados internacionales

    La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) aseguró que la previsión de crecimiento económico emitida esta semana por el Fondo Monetario Internacional (FMI) es una señal de confianza para los mercados internacionales.

    A través de un comunicado, la gremial empresarial aseguró este martes que las previsiones del FMI reafirman el crecimiento económico del país, con proyecciones “sólidas” de cara al 2026.

    El presidente de la ASI, Jorge Arriaza, destacó la recuperación sostenida que el sector industrial ha mantenido a lo largo del 2025, posicionado como uno de los principales motores de crecimiento económico y generación de valor agregado del país.

    “Como sector industrial, recibimos este resultado como una señal clara de confianza para los mercados internacionales”.  Asociación salvadoreña de Industriales

    El FMI proyecta que la economía salvadoreña crezca a una tasa de un 4 % al cierre de 2025, por encima de las expectativas iniciales.

    Las previsiones se emitieron luego de concluir las conversaciones con autoridades salvadoreñas por el acuerdo bajo el Servicio Ampliado del FMI (EFF, por sus siglas en inglés).

    Las previsiones no estarían lejos de los resultados de los dos últimos trimestres.

    Según el Banco Central de Reserva (BCR), la economía del pasó aumentó a una tasa de un 5.1 % durante el tercer trimestre de 2025, la más alta desde el 2021.

    La cifra superó por mucho al crecimiento de un 2.4 % que se divulgó para el primer trimestre del año, y la de 4.1 % correspondiente al segundo trimestre de 2025.

     

    Posicionamiento

    Según la ASI, las previsiones de crecimiento del FMI posicionan al país en una “trayectoria de desempeño económico favorable”.

    Los industriales aseveraron que la situación evidencia avances en estabilidad macroeconómica, previsibilidad y condiciones propicias para la inversión.

    Para el próximo año, las proyecciones favorecen al sector en materia de planificación empresarial a mediano plazo, así como continuidad y expansión de inversiones, puntualizó la ASI.

    El contexto local también podría empujar al fortalecimiento del empleo formal y las exportaciones salvadoreñas.

    La gremial reconoció en su comunicado los esfuerzos estatales por mantener una estabilidad macroeconómica y “cumplir” con los compromisos ante el FMI.

  • EE. UU. felicita a El Salvador por su buen desempeño económico y perspectivas positivas

    EE. UU. felicita a El Salvador por su buen desempeño económico y perspectivas positivas

    La Embajada de Estados Unidos en El Salvador felicitó el lunes al país por el “buen momento económico” que atraviesa en 2025, poco después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) destacara el ritmo de crecimiento por encima de las proyecciones.

    “Felicitamos a El Salvador por el buen momento económico que atraviesa al cerrar 2025 y por las perspectivas positivas para el próximo año”, escribió la sede diplomática al compartir en su cuenta de X una publicación del presidente salvadoreño Nayib Bukele con la captura de una parte del comunicado del FMI.

    Este lunes se registraron varias noticias en el ámbito económico que reflejan el dinamismo de la actividad: el Banco Central de Reserva (BCR) informó que el producto interno bruto (PIB) creció un 5.1 % en el tercer trimestre de 2025, mientras que el FMI publicó un comunicado tras acercamientos con las autoridades salvadoreñas para la segunda revisión del Acuerdo de Financiamiento Extendido (SAF). Además, el Ministerio de Hacienda difundió, tras tres meses de espera, el informe actuarial de pensiones y el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029.

    El FMI destacó que la economía salvadoreña se expande a un “ritmo más rápido de lo previsto”, impulsada por una mayor confianza del mercado, el ingreso récord de remesas familiares y una “inversión pujante”, por lo que proyecta un crecimiento económico de 4 % en 2025, por encima del 2.5 % estimado inicialmente.

    “El compromiso de las autoridades con la consolidación fiscal sigue siendo firme: la meta del saldo fiscal primario para fines de 2025 está bien encaminada hacia su cumplimiento, y el presupuesto para 2026 recientemente aprobado es consistente con una nueva reducción del déficit junto con una expansión del gasto social”, indicó el FMI.

    El BCR, en tanto, señaló que el crecimiento de 5.1 % del tercer trimestre estuvo impulsado principalmente por la construcción, que experimentó un aumento de 27.15 %.