La selección de Países Bajos iniciará una nueva búsqueda del título mundial que históricamente se le ha resistido, pese a ser una de las potencias tradicionales del fútbol internacional. Bajo la dirección técnica de Ronald Koeman, los neerlandeses llegan al Mundial de 2026 como favoritos de su grupo, aunque deberán superar una primera fase considerada entre las más competitivas del torneo.
Tres veces subcampeona del mundo, en 1974, 1978 y 2010, la denominada “Naranja Mecánica” intentará finalmente conquistar el trofeo que ha escapado a varias generaciones de futbolistas de élite. Desde su primera participación en 1974, los neerlandeses han superado la fase de grupos en todas las ediciones en las que han participado, aunque sin lograr dar el paso definitivo hacia el campeonato.
Lejos de la brillantez del fútbol total que popularizaron Rinus Michels y Johan Cruyff, Países Bajos ha mantenido una presencia constante en la élite mundial gracias a figuras como Marco van Basten, Ruud Gullit, Frank Rijkaard, Dennis Bergkamp, Robin van Persie y Arjen Robben, pero siempre encontró obstáculos en los momentos decisivos.
Su última participación mundialista terminó en los cuartos de final de Catar 2022, cuando cayó en una dramática tanda de penales frente a Argentina, tras remontar un marcador adverso de dos goles en los minutos finales del encuentro.
Para esta edición, Koeman ha consolidado una base liderada por Virgil van Dijk, Frenkie de Jong y Cody Gakpo, jugadores llamados a encabezar el intento neerlandés por alcanzar nuevamente las instancias finales. La clasificación llegó con autoridad, tras marcar 25 goles y mantenerse invicto frente a rivales como Finlandia, Malta y Lituania.
Sin embargo, el principal desafío en la fase de grupos podría ser Japón. La selección asiática ha mostrado una notable evolución en los últimos años y llega al torneo con altas expectativas después de derrotar recientemente a potencias como Brasil e Inglaterra durante su preparación mundialista.
Dirigidos por Hajime Moriyasu, los llamados Samuráis Azules dejaron atrás la imagen de un equipo competitivo pero ingenuo. En Catar 2022 sorprendieron al vencer a Alemania y España antes de ser eliminados por Croacia en la tanda de penales. Ahora, el propio seleccionador japonés ha dejado claro que el objetivo es luchar por el campeonato.
Suecia también aspira a convertirse en una de las sorpresas del grupo. Los escandinavos consiguieron su clasificación a través de la repesca, impulsados por la eficacia goleadora de Viktor Gyokeres, delantero del Arsenal, quien fue decisivo en los partidos clasificatorios.
A ello se suma la presencia de Alexander Isak, considerado uno de los futbolistas más valiosos de la Premier League. Aunque las lesiones han limitado parte de su rendimiento reciente, continúa siendo una de las principales amenazas ofensivas del conjunto sueco.
Por su parte, Túnez llega a su tercera Copa del Mundo consecutiva con la intención de complicar el camino de sus rivales. Tras una discreta participación en la Copa Africana de Naciones, los tunecinos reaccionaron con una sólida fase clasificatoria en la que ganaron nueve de sus diez encuentros y no recibieron un solo gol.
Con estilos diferentes y aspiraciones legítimas de avanzar a la siguiente ronda, Japón, Suecia y Túnez representan obstáculos de consideración para una selección neerlandesa que vuelve a cargar con el peso de la historia y la expectativa de conquistar, por fin, su primer título mundial.
