Etiqueta: grupos armados

  • La violencia marca la campaña presidencial más tensa en Colombia

    La violencia marca la campaña presidencial más tensa en Colombia

    La campaña para la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, programada para este domingo 31 de mayo, se convirtió en la más violenta y tensa de los últimos ocho años debido al incremento de amenazas, asesinatos y ataques vinculados a grupos armados ilegales.

    El ambiente político se deterioró aún más tras el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, precandidato del partido de derecha Centro Democrático, ocurrido hace un año antes del inicio oficial de la campaña electoral.

    En las últimas semanas también denunciaron amenazas los candidatos Paloma Valencia, del Centro Democrático; Abelardo de la Espriella, del partido ultraderechista Defensores de la Patria; e Iván Cepeda, del izquierdista Pacto Histórico.

    La violencia política dejó además varios asesinatos recientes, entre ellos el de Mileidy Villada González, presidenta del Concejo Municipal de Obando, Valle del Cauca; el exalcalde Rogers Mauricio Devia Escobar, coordinador de campaña de De la Espriella en Cubarral, Meta; y el exsecretario de Gobierno de ese municipio, Fabián Cardona.

    Ante el deterioro de la seguridad, los candidatos reforzaron sus esquemas de protección durante actos públicos y recorridos políticos. Incluso Abelardo de la Espriella participa en eventos resguardado dentro de una estructura blindada de cristal.

    El investigador de seguridad y conflicto de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), Gerson Arias, aseguró que el crecimiento de los grupos armados ilegales explica el aumento de la violencia política en el país.

    «Si nos situamos en el 2022 estábamos en una etapa en la que la capacidad armada y coercitiva que tenían los grupos no tenía una dimensión como la de hoy», afirmó Arias a EFE.

    Según datos de la FIP, los grupos armados ilegales pasaron de tener unos 15,000 integrantes en 2022 a más de 25,278 miembros entre combatientes y redes de apoyo logístico y financiero para julio de 2025.

    La principal estructura criminal del país, el Clan del Golfo, suma al menos 8,945 integrantes y registró un crecimiento del 18 % entre diciembre de 2024 y julio de 2025.

    Le siguen la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), con 6,450 miembros, y el Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC, con 3,919 integrantes.

    «Lo que estamos viviendo es un aumento en la violencia de tipo político y sobre todo violencia de grupos armados que constriñen y amedrentan a la población civil», agregó Arias.

    La seguridad se convirtió así en uno de los temas centrales de la campaña presidencial, especialmente por las dudas sobre el futuro de la política de ‘paz total’ impulsada por el presidente Gustavo Petro.

    Aunque el Gobierno intentó negociar acuerdos con el ELN y las disidencias de las FARC, ninguno de los procesos avanzó significativamente y varias mesas de diálogo atraviesan una etapa de crisis.

    El ELN anunció un cese al fuego unilateral de tres días por las elecciones presidenciales, pero el investigador advirtió que existen al menos 11 zonas del país donde continuarán los enfrentamientos armados.

    Por su parte, la Misión de Observación Electoral (MOE) alertó que 386 municipios colombianos presentan riesgo por violencia electoral en 31 de los 32 departamentos del país.

    Según la MOE, 125 municipios están catalogados en riesgo medio, 122 en riesgo alto y 139 en riesgo extremo, especialmente en los departamentos de Cauca, Antioquia, Norte de Santander y Valle del Cauca.

     

  • El epicentro del ébola en Congo: negacionismo, conflicto y escasez de recursos sanitarios

    El epicentro del ébola en Congo: negacionismo, conflicto y escasez de recursos sanitarios

    La ciudad de Bunia, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), enfrenta una grave crisis sanitaria tras el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo, que ya deja 204 muertes “probables” y 867 casos “sospechosos”, según datos oficiales del gobierno congoleño.

    La epidemia afecta principalmente a la provincia de Ituri, una región marcada por la violencia de grupos armados, la pobreza y la escasez de recursos sanitarios, factores que complican el control de la enfermedad.

    Jean Mari Ezadri, coordinador adjunto de la sociedad civil de Bunia, explicó a EFE que una parte de la población mantiene una postura de negación frente al brote debido a creencias religiosas y tradiciones locales.

    “Muchos no lo creen del todo (…) una parte de la población cree que todo es una invención”, afirmó.

    La desconfianza provocó disturbios esta semana en el Hospital General de Referencia de Rwampara, donde manifestantes incendiaron varias carpas tras impedirse que familiares retiraran el cuerpo de un joven fallecido presuntamente por ébola para enterrarlo.

    El ministro congoleño de Comunicación, Patrick Muyaya, confirmó que seis pacientes que escaparon del centro médico ya fueron localizados y reciben tratamiento, mientras las autoridades reforzaron las medidas de seguridad para proteger al personal sanitario.

    En medio de la emergencia, hospitales y unidades epidemiológicas reportan saturación de pacientes. El enfermero Jules Bagira aseguró que atienden entre 10 y 16 personas diariamente y advirtió que la capacidad médica “es muy limitada”.

    Además del colapso sanitario, médicos y enfermeros denuncian falta de equipos de protección como guantes, impermeables y botas para atender a los pacientes contagiados.

    “Afirman estar expuestos porque los impermeables, guantes y botas prometidos aún tardan en llegar”, relató Ezadri.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que la cepa Bundibugyo del ébola tiene una tasa de letalidad de entre 30 % y 50 %, y actualmente no existe una vacuna autorizada ni tratamiento específico para combatirla.

    La situación también se agrava por la presencia de grupos armados como las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) y la milicia Codeco, que operan en Ituri, una zona rica en oro donde más de 273,000 personas permanecen desplazadas por la violencia, según Naciones Unidas.

     

  • TikTok, principal herramienta de reclutamiento forzado de menores por grupos en Colombia

    TikTok, principal herramienta de reclutamiento forzado de menores por grupos en Colombia

    TikTok se convirtió en la principal herramienta de reclutamiento forzado de menores de edad en Colombia por parte de los grupos armados ilegales, con videos que alcanzan las 200.000 visitas y registran más de 76.000 interacciones, reveló un estudio publicado este miércoles por la ONG Vivamos Humanos.

    El reclutamiento digital de niños, niñas y adolescentes se lleva a cabo a través de plataformas como TikTok, que es la principal red social para captarlos, así como por Facebook, Telegram, Instagram e incluso aplicaciones de videojuegos como Roblox, dice el estudio de reclutamiento digital ‘El algoritmo en el conflicto armado’.

    TikTok fue la única plataforma donde se encontró contenido abiertamente accesible relacionado con las dinámicas de reclutamiento, debido a la difusión «masiva» de los videos en esta aplicación, las «pocas restricciones» en el contenido y la facilidad de búsqueda a través de etiquetas o palabras clave relacionadas con los grupos armados.

    El estudio también identificó 40 casos documentados con «evidencia directa» en TikTok, así como 70 cuentas presuntamente relacionadas con estas organizaciones criminales, «inferidas a partir de las interacciones en los comentarios».

    La coordinadora de derechos humanos y derecho internacional humanitario (DIH) de la organización, Lina Mejía, afirmó, al presentar el estudio, que identificaron «falencias estructurales graves como la inexistencia de canales de denuncia» para este tipo de casos.

    La experta añadió que en muchos casos, aunque el contenido sea reportado, este «continúa reproduciéndose dos o incluso tres veces más».

    Los grupos que más utilizan las redes sociales para reclutar menores son las disidencias de las FARC, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), y el Clan del Golfo, la principal banda criminal del país.

    En cuanto a las regiones más afectadas por esta modalidad de reclutamiento, la organización, que no precisó cifras, indicó que la mayoría de casos suceden en zonas de conflicto como los departamentos de Norte de Santander, ubicado en el noreste del país y fronterizo con Venezuela, y Putumayo, Nariño y Cauca, en el suroeste.

    Esta modalidad también es utilizada en los departamentos caribeños de Bolívar, Magdalena y Cesar.

     Liderazgos perdidos

    En la presentación también intervino el expresidente de Colombia Ernesto Samper (1994-1998), fundador de Vivamos Humanos, quien afirmó que «los jóvenes que están reclutando son los que están apareciendo asesinados en los bombardeos» del Gobierno contra los grupos armados.

    Por otra parte, la organización apuntó que esta «nueva forma de violencia (el reclutamiento), que opera en silencio», se ha convertido en «uno de los retos humanitarios más urgentes del país».

    «La pérdida de jóvenes liderazgos debilita la capacidad organizativa y de autogestión en los territorios, interrumpe procesos comunitarios de resistencia y agrava las vulnerabilidades intergeneracionales», añadió Vivamos Humanos.

    El estudio detectó dos modalidades principales de reclutamiento a través de las redes sociales: la primera, mediante ofertas laborales con las que los grupos armados promocionan su actividad, y la segunda, que se desarrolla a través de «engaños y otras formas de captación», como la utilización de correos humanos para efectuar esta «vinculación forzada».

    Según cifras de la Defensoría del Pueblo, al menos 123 niños, niñas y adolescentes fueron reclutados entre enero y septiembre de este año en Colombia por los grupos armados.