Etiqueta: guerra comercial

  • Canadá responde a EEUU con aranceles por $20,000 millones

    Canadá responde a EEUU con aranceles por $20,000 millones

    El Gobierno de Canadá anunció un paquete de aranceles contra productos procedentes de Estados Unidos valorado en 27,600 millones de dólares canadienses, unos $20,000 millones, como respuesta a las tasas del 50 % impuestas por Washington a diferentes productos canadienses.

    Las medidas entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre e incluyen gravámenes de entre 15 % y 50 % sobre más de 800 categorías de bienes, entre ellos productos derivados del acero y aluminio, alimentos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, papel y artículos electrónicos.

    “Cuando Estados Unidos exigió demasiado y ofreció muy poco, decidimos defender a los canadienses. Nuestras medidas arancelarias compensatorias, dólar por dólar y tasa por tasa, así como un paquete de apoyo multimillonario, protegerán a los trabajadores, agricultores, familias y empresas mientras construimos una economía canadiense más fuerte, resiliente y diversificada”, sostuvo el ministro canadiense de Finanzas, François-Philippe Champagne.

    Canadá impondrá un arancel del 15 % a productos como herramientas manuales, equipos de aire acondicionado, carretillas elevadoras, cosechadoras y robots industriales. En tanto, las importaciones estadounidenses de determinadas clases de pescado, moluscos, crustáceos y quesos, además de productos de madera, papel, cartón y papel higiénico, enfrentarán una tasa del 25 %.

    El gravamen más elevado, del 50 %, alcanzará productos como leche y nata, miel, melaza, perfumes, cosméticos, artículos para el cuidado del cabello, utensilios de cocina, productos para el hogar y de higiene personal, además de prendas de vestir para hombres y mujeres.

    El Gobierno del primer ministro Mark Carney justificó la respuesta al considerar que las condiciones planteadas por Washington exigían demasiado y ofrecían poco a cambio. Ottawa aseguró que no buscó iniciar la disputa comercial, pero defendió la necesidad de actuar para proteger a las empresas y trabajadores canadienses.

    Además de los aranceles, el Ejecutivo anunció un paquete de apoyo de 7,500 millones de dólares canadienses, equivalente a unos $5,400 millones, dirigido a trabajadores y empresas afectados. Las medidas contemplan recursos para pequeñas y medianas empresas, flexibilización de préstamos y mecanismos para facilitar el mantenimiento de puestos de trabajo.

    “Los canadienses esperan que su gobierno defienda sus intereses. Mientras Estados Unidos impone aranceles injustificados, el gobierno canadiense se centra en fortalecer nuestra posición a nivel nacional y proteger nuestra economía.

    Las medidas anunciadas hoy garantizarán el apoyo a los trabajadores, agricultores, familias y empresas afectadas durante este periodo de incertidumbre. Juntos superaremos esta crisis: unidos y resilientes”, indicó el ministro canadiense de Comercio entre EEUU y Canadá, Dominic LeBlanc.

     

     

  • Canadá cierra filas con Carney ante guerra comercial con EEUU

    Canadá cierra filas con Carney ante guerra comercial con EEUU

    Canadá mostró este domingo un frente de unidad en respaldo al primer ministro Mark Carney y su decisión de enfrentar las medidas comerciales de Estados Unidos, luego del fracaso de las negociaciones entre ambos países y la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 %.

    El apoyo a Carney se extendió entre primeros ministros provinciales, organizaciones sindicales y medios canadienses. Incluso el líder conservador Pierre Poilievre, habitualmente crítico del mandatario, sostuvo que el país no podía aceptar «un mal acuerdo» y pidió mantener la unidad nacional frente a los gravámenes estadounidenses.

    Carney explicó el sábado que las últimas condiciones planteadas por Washington amenazaban la soberanía de Canadá, restringían su capacidad para negociar acuerdos comerciales con otros países y perjudicaban sectores estratégicos, entre ellos la industria automotriz. La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, respaldó abandonar las negociaciones, aunque cuestionó la respuesta arancelaria de Ottawa.

    El respaldo también llegó desde el sector sindical. Unifor, el mayor sindicato del sector privado canadiense y con amplia presencia en la industria automotriz, consideró que los negociadores hicieron «lo correcto» al retirarse de las conversaciones y reclamó represalias estratégicas contra Estados Unidos.

    Los nuevos aranceles estadounidenses del 50 %, vigentes desde la medianoche del sábado, afectan exportaciones canadienses valoradas en unos $20,000 millones, principalmente manufacturas. Canadá anunció que responderá «dólar por dólar» a partir del próximo 8 de septiembre.

    El Royal Bank of Canada (RBC) calcula que los nuevos gravámenes podrían reducir alrededor de cuatro décimas el Producto Interno Bruto (PIB) canadiense. Entre los sectores más expuestos figuran la electrónica, los textiles, muebles, madera y papel, mientras empresarios advierten que la incertidumbre comercial podría frenar inversiones.

    El presidente estadounidense, Donald Trump, reaccionó este domingo y volvió a acusar a Ottawa de mantener un trato comercial desfavorable para Estados Unidos.

    «¡¡¡Canadá quiere los beneficios de ser un estado, sin serlo!!! Además, durante muchos años han impuesto enormes aranceles a nuestros magníficos agricultores. ¡¡¡Se acabó!!!», publicó el mandatario en Truth Social.

    El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, aseguró además que «no hay nuevas conversaciones previstas con los canadienses».

    La escalada comercial también provocó críticas dentro de Estados Unidos. Gobernadores demócratas cuestionaron los aranceles contra Canadá por sus posibles consecuencias para los productores estadounidenses, mientras el exvicepresidente Mike Pence advirtió que la disputa entre ambos países representa nuevos riesgos para la economía estadounidense en momentos de elevados costos para los consumidores.

     

     

  • Trump acusa a Canadá de perjudicar agricultores estadounidenses con «enormes aranceles»

    Trump acusa a Canadá de perjudicar agricultores estadounidenses con «enormes aranceles»

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este domingo a Canadá de imponer elevados aranceles a los agricultores estadounidenses, un día después del fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países y la entrada en vigor de nuevos gravámenes de Washington.

    «¡¡¡Canadá quiere los beneficios de ser un estado, sin serlo!!! Además, durante muchos años han impuesto enormes aranceles a nuestros magníficos agricultores. ¡¡¡Se acabó!!!», publicó el mandatario esta madrugada en su red Truth Social.

    Las declaraciones constituyen la primera reacción pública de Trump después de que Estados Unidos impusiera el sábado aranceles del 50 % sobre unos $20,000 millones en productos canadienses. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció que Ottawa responderá igualando «dólar por dólar» los nuevos gravámenes a partir del 8 de septiembre.

    El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, responsabilizó a Canadá del fracaso de las conversaciones. Según el funcionario, los negociadores canadienses rechazaron cerrar un acuerdo bajo los términos que Washington sostiene que ambas partes habían pactado a comienzos de la semana.

    Carney aseguró, por su parte, que Estados Unidos introdujo condiciones «inaceptables» durante las últimas horas de las negociaciones y calificó los nuevos aranceles como «un error de cálculo». El Gobierno canadiense considera que las medidas buscan perjudicar y dividir al país.

    Las represalias anunciadas por Ottawa estarán dirigidas a sectores como acero, productos lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, pasta, papel y electrónica. Greer advirtió que actualmente «no hay nuevas conversaciones previstas con los canadienses» para intentar superar la disputa.

    «Hemos ofrecido a los canadienses sumarse a este camino, concretamente, reducir los aranceles que se les aplican al acero, a los automóviles e incluso a la madera, productos que son sensibles para ellos. Siempre han contado con las mejores condiciones y habrían seguido disfrutando de un trato aún mejor, pero no quisieron aceptarlo», dijo Greer a Fox News.

    Trump justificó la nueva ronda de gravámenes como respuesta a lo que considera una «continua discriminación» y un «trato desigual» de Canadá hacia el comercio estadounidense.

    Las relaciones bilaterales se han deteriorado desde el regreso del republicano a la Casa Blanca y sus reiteradas referencias a Canadá como el «estado 51» de Estados Unidos, planteamiento rechazado por el Gobierno canadiense.

     

  • Canadá aplicará represalias arancelarias contra Estados Unidos en septiembre

    Canadá aplicará represalias arancelarias contra Estados Unidos en septiembre

    El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció este sábado que Canadá responderá a Estados Unidos con aranceles equivalentes a los impuestos por la Administración de Donald Trump, luego del fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países.

    Las represalias de Ottawa entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre y se aplicarán “dólar por dólar” frente a los nuevos gravámenes estadounidenses del 50 %, que afectan exportaciones canadienses valoradas en unos $20,000 millones. Las medidas estadounidenses comenzaron a regir a la medianoche de este sábado.

    Carney explicó en un discurso televisado que la respuesta canadiense estará concentrada en sectores como el acero, productos lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, pasta, papel y productos electrónicos. “Son un nuevo ataque a Canadá. Y eres atacado cuando hay una guerra. No fue nuestra elección”, sostuvo.

    El primer ministro también destacó el peso de Canadá en el abastecimiento energético estadounidense y dejó entrever que ese sector representa una herramienta de presión frente a Washington. “Canadá impulsa el crecimiento estadounidense, suministrando el 99 % de sus importaciones de gas natural, el 85 % de sus importaciones de electricidad y el 60 % de sus importaciones de petróleo crudo. No creo que quieran que dejemos de enviarles toda esa energía”, dijo.

    El mandatario canadiense aseguró que su país se encuentra en mejores condiciones para afrontar la disputa comercial y defendió la capacidad de su economía para resistir las medidas de Washington. “Somos ahora más fuertes que cuando EE.UU. empezó esta guerra comercial. Estamos unidos, más decididos, más ambiciosos. Con la posición fiscal más sólida del G7 y una economía resiliente, Canadá cuenta con todos los recursos que necesitamos para cambiar de rumbo y prosperar”, continuó.

    Carney señaló que las conversaciones habían registrado avances, pero aseguró que Estados Unidos introdujo “en las últimas horas” nuevas condiciones que Ottawa consideró “inaceptables”. Entre ellas mencionó exigencias relacionadas con el sector automotriz que, según afirmó, podrían volver económicamente inviable la producción en Canadá, además de restricciones a la capacidad canadiense de negociar otros acuerdos comerciales.

    “No estábamos dispuestos a comprometer la soberanía de Canadá ni a debilitar nuestras industrias fundamentales. No estábamos dispuestos a aceptar ningún compromiso sobre nuestra soberanía, la protección de la lengua francesa y nuestra cultura”, explicó el mandatario, quien acusó a Washington de utilizar la integración económica entre ambos países “como un arma”.

    El fracaso de las negociaciones dejó en vigor los aranceles del 50 % sobre unos $20,000 millones en productos canadienses, incluidos algunos que cumplen las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Trump había anunciado los gravámenes en julio y los justificó por lo que calificó como “continua discriminación” y “trato desigual” de Ottawa hacia el comercio estadounidense.

     

     

  • Xi y Trump exhiben sintonía en Pekín entre tensiones por Taiwán e Irán

    Xi y Trump exhiben sintonía en Pekín entre tensiones por Taiwán e Irán

    El presidente de China, Xi Jinping, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizaron este jueves una jornada marcada por mensajes de acercamiento político y económico durante la visita oficial del mandatario estadounidense a Pekín, en medio de tensiones por Taiwán, Irán y la disputa tecnológica entre ambas potencias.

    La reunión entre ambos líderes, que se prolongó por más de dos horas en el Gran Palacio del Pueblo, estuvo dominada por cinco temas principales: Taiwán, Irán, cooperación económica, la relación personal entre ambos gobernantes y la ausencia de acuerdos concretos sobre comercio y tecnología.

    Xi dejó claro que Taiwán continúa siendo el tema “más importante” dentro de la relación bilateral y advirtió a Trump que una “mala gestión” del asunto podría llevar a ambas naciones al “choque” o incluso al “conflicto”, según medios estatales chinos. El mandatario asiático insistió en que la “independencia taiwanesa” es incompatible con la estabilidad en el estrecho de Formosa.

    Hasta el momento, Washington no ha revelado una respuesta directa de Trump a las advertencias de Xi, en medio de especulaciones sobre posibles presiones chinas para limitar las ventas de armas estadounidenses a Taiwán, isla cuya soberanía reclama Pekín.

    Pero el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que la política de la Casa Blanca respecto a la cuestión de Taiwán no ha cambiado tras la reunión del presidente estadounidense, Donald Trump, con su homólogo chino, Xi Jinping, en Pekín.

    «La política de Estados Unidos con respecto a la cuestión de Taiwán permanece inalterada a día de hoy, así como tras la reunión que mantuvimos aquí hoy», aseguró en una entrevista con la cadena NBC desde Pekín.

    Posición conjunta sobre Irán

    En materia internacional, ambos mandatarios coincidieron en que Irán no debe poseer armas nucleares y respaldaron la reapertura del estrecho de Ormuz al tránsito de petróleo y gas sin restricciones.

    Según la Casa Blanca, el tema cobró relevancia debido a la preocupación de China por el impacto que cualquier bloqueo tendría sobre sus importaciones energéticas, ya que cerca del 45 % del petróleo y gas que consume el gigante asiático pasa por esa ruta marítima.

    La visita también estuvo acompañada por un fuerte componente empresarial. Ejecutivos de compañías como Tesla, Apple y Nvidia participaron en actividades oficiales junto a Trump, algo poco habitual en encuentros diplomáticos de este nivel. Xi aseguró ante los empresarios que China continuará abriendo sus mercados, mientras Trump afirmó que llevó a los líderes empresariales como una señal de “respeto” hacia China.

    Durante la jornada, Xi y Trump mantuvieron un tono cordial y destacaron la relación personal que han construido. El líder chino sostuvo que ambos países deben ser “socios y no rivales”, mientras Trump calificó a Xi como “un gran líder” y afirmó que mantienen una relación “fantástica”.

    La agenda incluyó además una visita conjunta al Templo del Cielo y un banquete de Estado ofrecido por el Gobierno chino. Durante la cena oficial, Xi incluso hizo referencia al lema político de Trump al señalar que el “gran rejuvenecimiento” de China puede avanzar junto al objetivo de “hacer Estados Unidos grande de nuevo”.

    Pese a la cercanía mostrada durante la visita, las reuniones no dejaron anuncios de gran impacto económico. Xi se limitó a describir como “equilibradas y positivas” las recientes conversaciones comerciales celebradas en Seúl y reiteró que “nadie gana una guerra comercial”.

    Las expectativas ahora están puestas en el cierre de la visita oficial este viernes, cuando podrían surgir avances sobre una eventual ampliación de la tregua comercial entre ambas potencias o acuerdos relacionados con compras de aviones Boeing y exportaciones agrícolas estadounidenses hacia China.

    También permanecen pendientes temas tecnológicos sensibles, como el acceso de empresas chinas a chips avanzados de Nvidia, así como el caso del empresario hongkonés Jimmy Lai, condenado bajo la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín y cuya situación Trump había adelantado que abordaría durante el viaje.

     

  • Prevalece la incertidumbre económica y tensiones a un año de la política arancelaria de Trump

    Prevalece la incertidumbre económica y tensiones a un año de la política arancelaria de Trump

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió un año desde la imposición de aranceles masivos que transformaron su política comercial, marcada por constantes ajustes, decisiones judiciales y efectos en la economía nacional e internacional.

    La estrategia inició con gravámenes del 10 % a China y del 25 % a México y Canadá, pero el 2 de abril de 2025, denominado por el mandatario como el “Día de la Liberación”, amplió estas medidas a múltiples países acusados de prácticas comerciales desleales.

    Los aranceles partieron de un mínimo del 10 %, aunque en algunos casos alcanzaron casi un 50 %, lo que derivó en una guerra comercial tanto en el plano diplomático como en tribunales estadounidenses.

    El escenario cambió tras un fallo del Tribunal Supremo el 20 de febrero, que determinó que el Ejecutivo se excedió en el uso de poderes de emergencia para imponer varios de estos gravámenes, obligando a reconfigurar la estrategia.

    Como respuesta, la administración implementó un nuevo arancel del 10 % con vigencia de 150 días, bajo la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, con posibilidad de ajustes según las negociaciones bilaterales.

    «El presidente anuncia aranceles y luego los suaviza o en ocasiones ni los aplica. Esta dinámica es negativa por sí misma. Incluso dejando de lado el impacto real de los aranceles, el mero hecho de mencionarlos y amenazar con nuevos genera incertidumbre. Las empresas no saben a qué atenerse y los mercados reaccionan de forma muy sensible», señaló Alex Durante.

    A pesar del fallo judicial, se mantienen vigentes otros aranceles bajo la sección 232, que incluyen tasas de hasta 50 % para productos como acero, aluminio y cobre, así como un 25 % para automóviles, autopartes y ciertos semiconductores.

    En paralelo, Estados Unidos inició investigaciones comerciales contra economías como China, la Unión Europea, México, Japón e India, por prácticas que generan exceso de capacidad productiva en sectores estratégicos.

    Expertos advierten riesgos en esta política. «EE.UU. tiene dificultades para explicar de manera coherente sus acciones a sus aliados. Esto pone en riesgo esas alianzas. La falta de claridad podría incluso provocar dinámicas de fragmentación entre socios estratégicos», afirmó Thiemo Fetzer.

    En términos económicos, la Reserva Federal elevó su previsión de inflación a un 2.7 % para este año, atribuyendo parte del incremento a los efectos de los aranceles, que impactan directamente en los consumidores.

    «El impacto económico de estas medidas sigue siendo incierto», indicó Daniel Mullaney, quien además subrayó que no hay evidencia clara de que estas políticas hayan fortalecido la manufactura ni reducido significativamente el déficit comercial.

    El balance de este primer año refleja un cambio en la política comercial estadounidense, que pasó de reducir aranceles para fomentar el comercio a utilizarlos como herramienta de presión en la estrategia económica y geopolítica.

     

  • EEUU asegura que todos los acuerdos siguen en pie pese a nuevos aranceles

    EEUU asegura que todos los acuerdos siguen en pie pese a nuevos aranceles

    El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró el domingo que los acuerdos comerciales bilaterales suscritos por Washington, incluido el pactado con la Unión Europea (UE), se mantendrán en vigor pese a la reciente decisión del Tribunal Supremo que invalidó los aranceles originales del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la posterior proclamación de nuevos gravámenes bajo otro instrumento legal.

    “Vamos a respaldar estos acuerdos y esperamos que nuestros socios también lo hagan”, declaró Greer en comentarios a la cadena CBS, en referencia a los pactos con la UE, China y Corea del Sur.

    El funcionario subrayó que la Administración estadounidense continuará aplicando aranceles, independientemente del resultado judicial.

    “Llevo un año diciéndoles que, ganáramos o perdiéramos (en el Supremo), habría aranceles, y que el presidente iba a mantenerlos, y estos acuerdos han sido firmados con el litigio pendiente”, añadió.

    El Tribunal Supremo anuló los aranceles iniciales decretados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Sin embargo, el mandatario proclamó nuevos gravámenes al amparo de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que le permite imponer aranceles de hasta 15 % durante un periodo inicial de 150 días. Transcurrido ese plazo, cualquier prórroga requerirá la aprobación del Congreso.

    Greer confirmó que sostuvo conversaciones el sábado con el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, para abordar la situación. No obstante, la Comisión Europea solicitó a Washington claridad sobre los próximos pasos y advirtió que existen contradicciones entre los nuevos gravámenes y el acuerdo bilateral firmado en agosto de 2025.

    “La situación actual no propicia un comercio y una inversión transatlánticos ‘justos, equilibrados y mutuamente beneficiosos’, tal como acordaron ambas partes y se detalla en la Declaración Conjunta UE-EEUU de agosto de 2025”, señaló la Comisión Europea en un comunicado.

    “Un trato es un trato”, agregó, al exigir que Estados Unidos cumpla los compromisos asumidos, y advirtió que los aranceles aplicados de forma impredecible “son inherentemente disruptivos” y generan incertidumbre en las cadenas de suministro globales.

    El Salvador es uno de los países que firmaron un Acuerdo sobre Comercio Recíproco que eliminar la tarifa del 10 % en arancel a las exportaciones salvadoreñas el pasado 29 de enero.

    Estados Unidos es el mayor socio comercial de El Salvador, con una participación de un 32.4 % en 2025. El Banco Central de Reserva (BCR) reporta que los envíos de mercancías superaron los $2,086.04 millones, un 2.3 % menos en comparación con 2024.

     

     

  • Primer año de Trump: los aranceles como arma de presión 

    Primer año de Trump: los aranceles como arma de presión 

    Al cumplirse el primer año de su segundo mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha colocado los aranceles en el centro de su política económica, utilizándolos no solo como castigo comercial, sino como una herramienta para atraer inversión, presionar aliados estratégicos y reforzar su postura frente a China.

    En abril de 2025, Trump sorprendió al mundo al imponer aranceles “recíprocos” a las importaciones de casi todos los países, con el argumento de reducir el déficit comercial estadounidense. Aunque los mercados reaccionaron con fuertes caídas, los posteriores acuerdos bilaterales demostraron que el objetivo era mucho más ambicioso: convertir los aranceles en moneda de cambio geopolítica.

    “El objetivo declarado es revitalizar la manufactura estadounidense, recuperar empleos y reducir el déficit, pero la Administración también busca influir en las decisiones de otros países usando la amenaza de aranceles”, explicó el economista Robert Blecker.

    Además, Blecker considera que Trump utiliza esta política para reafirmar su poder personal: “Le encanta que empresas y gobiernos se arrodillen ante él para obtener favores”.

    El pasado fin de semana, Trump amenazó con imponer nuevos gravámenes a ocho países europeos miembros de la OTAN que enviaron tropas a Groenlandia.

    El mandatario advirtió que las tarifas permanecerán “hasta que se alcance un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia”, aunque se mostró dispuesto a negociar.

    Para el profesor Alton Worthington, de la Universidad de Míchigan, el enfoque proteccionista de Trump no traerá beneficios duraderos.

    “La autarquía nunca ha producido los resultados macroeconómicos que sus defensores prometen”, afirmó, cuestionando el aislamiento que provocan los aranceles en un mundo globalizado.

    Fiel a su estilo empresarial basado en el “arte del trato”, Trump ha privilegiado los acuerdos bilaterales, intercambiando la reducción de tarifas por beneficios específicos con cada país. Su objetivo final es derrotar a China en la competencia por el liderazgo global, especialmente en áreas como los semiconductores, la inteligencia artificial y las energías críticas.

    Sin embargo, Blecker advierte: “No está ganando a China, solo ataca a aliados y agrada a autócratas”.

     

  •  La Unión Europea respalda a Dinamarca y advierte sobre escalada arancelaria de Trump por Groenlandia

     La Unión Europea respalda a Dinamarca y advierte sobre escalada arancelaria de Trump por Groenlandia

    La Unión Europea expresó el sábado su «total solidaridad» con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia, luego del anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles del 10 % a ocho países europeos a partir del 1 de febrero como represalia por su presencia militar en Groenlandia.

    La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió sobre una “peligrosa espiral” de medidas comerciales si se da una respuesta simétrica desde Europa. En un comunicado conjunto con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, Von der Leyen reiteró que la UE “seguirá unida, coordinada y defendiendo su soberanía”.

    “Los aranceles afectarían negativamente a las relaciones transatlánticas. La UE está con Dinamarca y con el pueblo de Groenlandia en total solidaridad”, afirmó Von der Leyen.

    Bruselas recordó que las maniobras militares en Groenlandia –que provocaron la reacción de Trump– fueron anunciadas con anticipación por Dinamarca y otros países europeos, y están orientadas a reforzar la seguridad en el Ártico, “sin representar una amenaza para nadie”.

    Reunión de emergencia

    Fuentes diplomáticas confirmaron la convocatoria de una reunión extraordinaria de embajadores de los 27 Estados miembro este domingo, para coordinar una respuesta ante la medida estadounidense.

    La Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, fue más allá al advertir que: “Rusia y China deben estar disfrutándolo, porque son quienes se benefician de las divisiones entre aliados”.

    Kallas subrayó que si la seguridad en Groenlandia está en juego, el foro adecuado para tratarlo es la OTAN, no medidas unilaterales. Alertó que los aranceles podrían empobrecer tanto a Europa como a EE.UU. y desviar la atención del “objetivo principal: detener la guerra de Rusia contra Ucrania”.

    Por su parte, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, aseguró que las medidas de Trump “no ayudan a garantizar la seguridad en el Ártico”, sino que “envalentonan a nuestros enemigos comunes”. Reafirmó que Groenlandia “no se vende” y exigió respeto a su soberanía e integridad territorial.

    “Ninguna amenaza ni arancel puede cambiar eso”, subrayó Metsola.

    El trasfondo: Groenlandia y los intereses estratégicos

    Trump anunció que, además del 10 % inicial, los aranceles subirán a 25 % en junio y se mantendrán hasta que se llegue a un acuerdo para la “compra total” de Groenlandia, un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca.

    Los países afectados por los nuevos aranceles son: Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, todos involucrados en la “Operación Resistencia Ártica”, ejercicios militares impulsados por Dinamarca para reforzar su presencia en la isla frente a la creciente competencia geopolítica.

    Trump considera este despliegue una «amenaza a la seguridad mundial» y sostiene que solo EE.UU. puede “proteger adecuadamente” el Ártico frente a Rusia y China.

    Ante situaciones similares en el pasado, la Comisión Europea ha recordado que la política comercial es competencia exclusiva de Bruselas, lo que impide a terceros países imponer aranceles directamente contra Estados miembro.

    “La Comisión responderá de manera adecuada, como siempre lo hace, ante cualquier medida tomada contra uno o varios de nuestros Estados miembro”, explicó Olof Gill, portavoz de Comercio de la Comisión, el pasado octubre.

    Aunque Estados Unidos no puede aplicar aranceles dirigidos específicamente a países como Dinamarca, sí podría hacerlo de forma indirecta, afectando sectores clave, como el aceite de oliva en España, mediante aranceles a productos representativos.

     

  • Banco Mundial prevé que la economía global crezca 2.6 % en 2026 pese a gran incertidumbre

    Banco Mundial prevé que la economía global crezca 2.6 % en 2026 pese a gran incertidumbre

    El Banco Mundial (BM) considera en su último Informe de Perspectivas que la economía global se ralentizará ligeramente en 2026 aunque se está mostrando más resiliente de lo esperado pese a las tensiones comerciales y la gran incertidumbre política, con una expansión prevista del 2.6 % para 2026.

    Asimismo, el informe de Perspectivas Económicas Globales publicado este martes prevé que habrá un crecimiento del 2.6 % en 2026 y del 2.7 % en 2027, dos y una décima más, respectivamente, en relación a su anterior previsión.

    El informe espera que Estados Unidos mejore en 2026 su crecimiento una décima hasta el 2.2 %, mientras que China rebajará su crecimiento este año al 4.4 %, y la zona euro reducirá su crecimiento en cinco décimas hasta el 0.9 %, para repuntar ligeramente al 1.2 % en 2027, datos que son mejores que los de informe anterior.

    En cuanto a los países emergentes y en desarrollo, el BM espera un crecimiento del 4.2 % (tres décimas más con respecto a junio) para el año recién concluido y expansiones del 4 % y el 4.1 % (dos décimas más en ambos casos) en los dos años siguientes.

    Sin embargo, para Latinoamérica, las perspectivas son algo menos halagadoras, con un crecimiento que se prevé una décima inferior al anterior pronóstico, tanto para 2025 (2.2 %) como para 2026 (2.3 %), y que permanecería sin cambios, en el 2.6 %, en 2027.

    El Banco Mundial subraya que, si las proyecciones se cumplen, la década de 2020 apunta como la década de menor crecimiento global desde los años sesenta.

    También suponen un aumento en la brecha en los distintos niveles de vida en todo el mundo ya que mientras las economías avanzadas disfrutan de ingresos «per cápita» superiores a los de 2019, una de cada cuatro economías en desarrollo es más pobre que entonces.

    «Con cada año que pasa, la economía global se vuelve menos capaz de generar crecimiento y, aparentemente, más resistente a la incertidumbre política», aseguró este martes Indermit Gill, economista jefe del Grupo del Banco Mundial.

    El informe subraya lo insostenible de esta divergencia e insta a los Gobiernos, tanto de economías emergentes como avanzadas, a «liberalizar de forma decidida la inversión privada y el comercio, controlar el gasto público e invertir en nuevas tecnologías y educación” para evitar el estancamiento y el aumento del desempleo.