Los familiares de los rehenes israelíes exigieron este martes al Gobierno que suspenda el alto el fuego con Hamás si no se concreta la devolución de los cuerpos de los 24 cautivos fallecidos que siguen en poder del grupo islamista en Gaza.
El Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos denunció una “violación del acuerdo firmado” y convocó una reunión de emergencia para exigir que se cumpla la entrega acordada. “Ambas partes deben respetar el acuerdo. Si Hamás no lo cumple ni devuelve a los rehenes, el gobierno israelí y los mediadores deben detener su implementación”, advirtió el grupo en un comunicado.
El acuerdo incluía la entrega de todos los cuerpos de rehenes fallecidos, pero hasta ahora solo se han recibido los restos de Guy Iluz, Bipin Joshi y dos víctimas más que aún no han sido identificadas públicamente. Según el Ejército israelí, Iluz murió por las heridas sufridas tras huir del festival de música Nova, y Joshi, ciudadano nepalí de 23 años, fue asesinado en cautiverio.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pidió que la entrega de cadáveres “se realice en condiciones dignas y con respeto para las familias en duelo”. La organización confirmó que facilitó el traslado de 20 rehenes vivos y los restos de cuatro víctimas, así como la liberación de 1,968 prisioneros palestinos, como parte del acuerdo sellado en Egipto con apoyo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Mientras tanto, el Ministerio de Sanidad de Gaza indicó que ya cuenta con equipos forenses, ambulancias y personal técnico para recibir los cuerpos palestinos que Israel entregará, cumpliendo con los protocolos médicos y el respeto a “la dignidad de los mártires”.
Pese a la entrada en vigor del alto el fuego, el Ejército israelí confirmó este martes la muerte de al menos tres personas en el barrio de Shujaia, al norte de Gaza. Las víctimas, según autoridades gazatíes, intentaban regresar a sus hogares desplazados por el conflicto, pero fueron atacadas por un dron tras cruzar la llamada “línea amarilla”, límite de la retirada militar israelí.
“Se intentó distanciar a los sospechosos, pero estos no obedecieron y continuaron acercándose a las tropas”, declaró el Ejército. La agencia palestina Wafa asegura que fueron seis las víctimas, y que el ataque alcanzó incluso las inmediaciones del hospital Al Ahli, dentro de la zona supuestamente segura.
“Cualquier intento del gobierno israelí de eximirse de la responsabilidad inmediata de devolver a los rehenes sería una tragedia que perseguiría al pueblo israelí durante generaciones”, advirtió el Foro de Familias. “El pueblo de Israel no dejará a nadie atrás hasta que el último rehén vuelva a casa”, añadió.
La ciudad balneario egipcia de Sharm el Sheij se prepara para recibir este lunes a líderes de más de 20 países que participarán en la firma del plan de paz para Gaza, impulsado por Estados Unidos. La ceremonia será copresidida por el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y busca poner fin a más de dos años de conflicto entre Israel y el grupo islamista Hamás.
El evento, que también incluye la celebración de una cumbre de paz, tiene como objetivo “intensificar los esfuerzos por la paz y abrir una nueva etapa de seguridad y estabilidad en Oriente Medio”, según indicó la Presidencia egipcia.
Entre los asistentes destacan los mandatarios de España, Pedro Sánchez; de Francia, Emmanuel Macron; y del Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer. La reunión se desarrollará a tan solo tres días de iniciado el alto el fuego y de la retirada de tropas israelíes de las principales ciudades de Gaza.
Durante la jornada también se espera la liberación de los primeros rehenes israelíes que aún permanecen en manos de Hamás. El Gobierno egipcio, junto a Catar, ha sido uno de los principales mediadores del conflicto. Para El Cairo, esta cita representa “un punto de inflexión histórico hacia una paz justa, duradera y global” en la región. Mientras tanto, la ciudad se encuentra bajo estrictas medidas de seguridad y ha comenzado a llenarse de prensa internacional.
El plan de paz presentado por la Casa Blanca contempla una primera fase que incluye el cese total de operaciones militares, la retirada progresiva de las fuerzas israelíes, la entrada masiva de ayuda humanitaria y la liberación de rehenes, vivos o muertos, a cambio de prisioneros palestinos. Posteriormente, se instalaría una administración tecnocrática palestina en Gaza, supervisada por un nuevo organismo llamado “Consejo de la Paz”, presidido por Trump y con participación de figuras como el exprimer ministro británico Tony Blair.
Aunque el alto el fuego se mantiene desde el viernes, Hamás aún no ha confirmado su compromiso con el desarme total, mientras que en Israel persisten divisiones internas sobre el retiro militar y la liberación de prisioneros.
La Administración Trump, sin embargo, confía en que la cita en Sharm el Sheij marque “el inicio de una nueva era de paz regional” y allane el camino hacia una reconciliación más amplia entre Israel y el mundo árabe.
Tras meses de intensos bombardeos, la Franja de Gaza experimentó su primera noche de silencio tras la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y Hamás, ofreciendo un respiro a miles de palestinos que comienzan a regresar a sus hogares destruidos y a recuperar los cuerpos de sus familiares bajo los escombros.
El alto el fuego, que entró en vigor el viernes al mediodía, marca un punto de inflexión en más de dos años de ofensiva israelí que ha dejado más de 67.000 muertos, según el Ministerio de Sanidad gazatí. A diferencia de las breves treguas de noviembre de 2023 y enero de 2025, esta vez la calma parece más duradera.
“Anoche fue una noche tranquila, la primera sin bombardeos desde el inicio de la guerra”, relató Mohammad, médico en un hospital de la ciudad de Gaza.
“Ya no recibimos decenas de muertos diarios, sino cuerpos que comienzan a recuperarse de los escombros”, explicó.
Con la reducción de la presencia militar israelí —ahora replegada más allá de la denominada «línea amarilla» y controlando un 50 % del territorio (antes el 80 %)—, miles de desplazados palestinos están regresando a la ciudad de Gaza desde el sur del enclave.
Uno de ellos es Zaher, quien se había refugiado con su familia en una tienda en Deir al Balah:
“Por primera vez en mucho tiempo dormimos sin miedo. Anoche la gente caminaba por las calles, saludando, llorando, celebrando”, relató.
Sin embargo, el desafío ahora es encontrar dónde vivir. Zaher asegura que los precios de la vivienda se han triplicado, mientras la mayoría de los edificios permanecen dañados o arrasados. Su propia casa fue destruida al inicio del conflicto.
El alto el fuego entre Israel y Hamás contempla la liberación de rehenes por parte de las milicias palestinas en los próximos dos días. Este fue uno de los principales puntos del acuerdo que permitió la reducción de las hostilidades.
Desde el inicio de la ofensiva, las cifras del Ministerio de Sanidad del enclave estiman que al menos 7.000 cuerpos permanecen aún bajo los escombros, mientras la comunidad internacional mantiene la presión para avanzar hacia una solución humanitaria duradera.
El secretario de Estado, Marco Rubio, llegó el miércoles visiblemente nervioso al Comedor de Estado de la Casa Blanca, donde el presidente, Donald Trump, encabezaba un acto y le entregó una nota. El mensaje decía que el acuerdo en Gaza estaba «muy cerca» y añadía: «Necesito que apruebes pronto una publicación en Truth Social para ser el primero en anunciarlo».
Dos horas después, el presidente hizo el anuncio que dio la vuelta al mundo: «Me enorgullece anunciar que Israel y Hamás han firmado la primera fase de nuestro Plan de Paz. Esto garantizará que todos los rehenes serán liberados pronto e Israel retirará sus tropas como primer paso hacia una paz duradera».
Aunque la guerra en Gaza aún requiere varias rondas de negociación y el conflicto israelí-palestino continúa lejos de resolverse, el acuerdo representa un hito diplomático para el presidente, quien busca posicionarse como pacificador global y optar al Premio Nobel de Paz.
El bombardeo en Doha, el detonante
El detonante del pacto fue el bombardeo israelí en Doha, el 9 de septiembre, un intento fallido de asesinar a la delegación de Hamás, que se encontraba en la capital catarí para unos diálogos de paz estancados.
El ataque provocó indignación en el mundo árabe e irritó profundamente a Trump, quien mantiene una relación estratégica con Catar, país que visitó en mayo, convirtiéndose en el primer presidente estadounidense en hacerlo.
La crisis fue aprovechada por Steve Witkoff, enviado especial estadounidense en Oriente Medio, para dar un nuevo impulso a las negociaciones, elaborando un plan de veinte puntos junto a Jared Kushner, yerno del mandatario, quien había sido responsable de la política en la región durante la primera Administración Trump.
Fuentes estadounidenses aseguran que Witkoff utilizó un hotel de Nueva York, cerca de la residencia de Kushner, como centro de operaciones para diseñar el plan. Se basó en negociaciones previas y en aportaciones del primer ministro catarí.
Los puntos incluían el fin de la ofensiva israelí, calificada por muchas voces como genocidio; la liberación de todos los rehenes de Hamás y la formación de un gobierno de transición para el enclave liderado por el ex primer ministro británico Tony Blair.
El humo de la explosión provocada por un ataque israelí en Doha, la capital de Catar se observa en la distancia. El objetivo israelí fue el liderazgo del grupo terrorista palestino Hamás.
El ‘ok’ de los árabes e Israel
El primer escollo se superó el 23 de septiembre, durante la Asamblea General de la ONU, cuando Trump presentó el borrador del plan a líderes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Egipto, Jordania y Turquía.
Estos introdujeron algunos cambios al documento antes de que Trump presentara el plan a Netanyahu el 29 de septiembre.
Ese día, la Casa Blanca convocó una comparecencia de ambos mandatarios, sin que Netanyahu hubiera aceptado todavía el plan, pues tenía reticencias sobre la retirada israelí del enclave y el papel de la Autoridad Nacional Palestina.
Durante la reunión, en la que Trump presionó a Netanyahu para que se disculpara por teléfono con el líder catarí, el primer ministro logró algunas modificaciones y acabó aceptando un documento que limitaba un eventual Estado palestino a una referencia muy vaga.
Trump y Netanyahu anunciaron el plan con tono triunfal, advirtiendo a Hamás de una intensificación de la ofensiva en Gaza si rechazaban la propuesta. Las conversaciones para lograr la aceptación de los cambios por parte de los líderes árabes fueron arduas, pero Estados Unidos los convenció de que era la única manera de que Israel aceptara.
La pelota quedó en el tejado de Hamás, a quien Trump dio un ultimátum el viernes pasado para aceptarlo antes del domingo, al advertir que, de lo contrario, desataría un «infierno» sobre el grupo islamista. No fue necesario: Hamás dio su visto bueno pocas horas después.
El «momento decisivo» en Egipto
El pasado lunes arrancaron en Sharm el-Sheij (Egipto) las negociaciones entre Israel y Hamás, con mediadores cataríes, egipcios y turcos, para acordar la implementación del plan de paz.
Las posiciones parecían enrocadas: Hamás quería retener a los rehenes como moneda de negociación e Israel no aceptaba avanzar sin garantías plenas de seguridad.
El miércoles, tras casi veinte horas de negociaciones ininterrumpidas, se produjo lo que fuentes estadounidenses califican como «el momento decisivo», cuando ambas partes comenzaron a ceder posiciones.
Witkoff y Kushner estaban presentes en la negociación y, al ver que el acuerdo era inminente, avisaron a Trump para que intercediera por teléfono y le diera un empuje final. Pasadas las dos de la mañana en Israel, se dio luz verde.
«Estar allí fue clave. Por Zoom nunca lo habríamos logrado», afirman las fuentes.
Se acordó dividir el plan en dos fases: la primera incluiría un alto el fuego, la liberación de los veinte rehenes vivos a cambio de prisioneros palestinos y la retirada parcial de las tropas israelíes.
La segunda fase, a negociar más adelante, abordaría la desmilitarización de Gaza, el despliegue de una fuerza internacional de estabilización y un plan de reconstrucción con apoyo árabe.
El gabinete de Israel debe ratificar el plan y la retirada parcial de tropas comenzará dentro de veinticuatro horas. En las siguientes 72 horas está prevista la liberación de los rehenes.
Trump aseguró este jueves que ha logrado poner fin definitivo a la guerra en Gaza y afirmó que lo hizo no por el Premio Nobel de Paz, sino por «la humanidad». No obstante, Israel rompió meses atrás otro alto el fuego en Gaza y está por ver si esta vez la historia es distinta.
El Gobierno de Israel, reunido con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, aprobó este viernes el acuerdo inicial de paz con Hamás, que conlleva la liberación de todos los rehenes israelíes, un alto el fuego y la retirada parcial de Gaza del Ejército de Israel.
«El Gobierno ha aprobado el esquema para la liberación de todos los rehenes, tanto vivos como muertos», anunció la oficina del primer ministro en un escueto mensaje en la red social X.
La aprobación llega después de horas de reunión de los ministros israelíes con Netanyahu y con el enviado especial del presidente de EE.UU., Donald Trump, para Oriente Medio, Steve Witkoff, y el yerno del mandatario norteamericano, Jared Kushner.
La ratificación del acuerdo era el último paso que se esperaba para poner en marcha los mecanismos previstos en esta primera fase del plan auspiciado por Trump, que también aceptó el jueves en la madrugada Hamás, y que prevé un alto el fuego que entre en vigor en Gaza 24 horas después de esta firma final, según confirmó en una comparecencia Tal Heinrich, la portavoz de la Oficina del primer ministro israelí.
El acuerdo también contempla la retirada de las tropas israelíes hasta unos puntos determinados de la Franja, de manera que reduce su control de más de un 80 % a un 53 % del territorio del enclave.
Tras estos primeros pasos, Hamás tendrá un plazo de 72 horas para comenzar la liberación y entrega de los rehenes al Comité de la Cruz Roja, que se producirá fuera de las cámaras y sin las ceremonias como las organizadas por Hamás en treguas anteriores.
Antes de hacer público el anuncio, Netanyahu se dirigió a sus ministros y a Witkoff y Kushner en la reunión para reconocer el momento «crucial» en el camino hacia conseguir «uno de los principales objetivos» de Israel, el regreso de los rehenes.
«No lo podríamos haber hecho sin la extraordinaria ayuda del presidente Trump y su equipo: Steve Witkoff y Jared Kushner», agregó el primer ministro israelí.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que viajará próximamente a Egipto para la firma oficial del acuerdo entre Israel y el grupo islamista Hamás, que establece un alto el fuego en la Franja de Gaza y la liberación de rehenes.
Durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca, el mandatario indicó que ya se había realizado una firma preliminar del pacto, pero que ahora se concretará un acto oficial en suelo egipcio. Aunque no brindó una fecha precisa, afirmó que “todos los rehenes serán liberados el lunes o el martes”.
“Pusimos fin a la guerra en Gaza y, de forma mucho más amplia, creamos paz, y creo que va a ser una paz duradera, ojalá una paz eterna para Oriente Medio”, sostuvo el mandatario estadounidense.
Trump también agradeció a los países que han respaldado su propuesta para Gaza, incluyendo a Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Turquía e Indonesia, por su papel clave como mediadores.
El miércoles, el propio Trump anunció que tanto Israel como Hamás aceptaron la primera fase del plan de paz, que contempla el cese de los ataques israelíes sobre el enclave palestino y la liberación de todos los rehenes cautivos por el grupo palestino, a cambio de la excarcelación de miles de prisioneros palestinos.
Según lo previsto, el gobierno de Israel se reunirá este mismo jueves para ratificar el acuerdo, cuya ejecución contempla la retirada de las tropas en un plazo de 24 horas y, posteriormente, la liberación simultánea de rehenes y prisioneros durante las siguientes 72 horas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que espera la liberación de los rehenes retenidos por Hamás entre el lunes o martes próximos, como parte de un acuerdo de paz que, según destacó, fue posible gracias a las gestiones de su Administración.
Durante una reunión de gabinete en Washington, Trump aseguró que su gobierno logró “algo realmente increíble que nadie pensaba que fuera posible”, en referencia a un histórico entendimiento en Oriente Próximo. “Nunca he visto nada igual, pero de verdad hay paz en Oriente Próximo”, sostuvo.
El mandatario resaltó que, incluso los medios que suelen criticarle —a quienes califica como fake news—, han reconocido los logros alcanzados. “A todo el mundo le encanta”, expresó, asegurando que su liderazgo permitió concretar acuerdos inéditos con actores clave en la región.
Trump adelantó que planea visitar Israel, tras realizar una parada en Egipto, donde tiene previsto concretar una firma relacionada con el proceso diplomático. También aseguró que la Franja de Gaza será reconstruida con apoyo financiero de países ricos de la región.
“Vamos a ver a grandes países dando un paso al frente, poniendo mucho dinero y ocupándose de las cosas”, afirmó. Según dijo, existe “un espíritu tremendo que no he visto nunca” y confía en que este será el inicio de una nueva etapa para Medio Oriente.
Sobre los rehenes, el presidente indicó que se entregarán los cuerpos de 28 personas fallecidas, mientras que cifró en 70,000 las bajas de Hamás. “Eso es una gran retribución, pero en algún momento todo eso tiene que parar”, declaró.
Un día antes del anuncio del Nobel de la Paz 2025, y a horas de que Israel ratifique el acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza, la Oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, insistió este jueves en que el galardón recaiga en Donald Trump.
“Denle el Premio Nobel de la Paz a @realDonaldTrump, ¡se lo merece!”, publicó la Oficina de Netanyahu en su cuenta de X, junto a una imagen en la que el mandatario israelí aparece colocándole una medalla del Nobel a Trump, rodeados de banderas israelíes.
El alto el fuego en el enclave palestino, impulsado por Estados Unidos, fue alcanzado la madrugada del jueves en la localidad egipcia de Sharm el Sheij, tras conversaciones indirectas entre Israel y Hamás.
El pacto entrará en vigor 24 horas después de que el Gobierno israelí lo apruebe y las tropas israelíes se replieguen y pasen a controlar alrededor del 53 % del enclave (hasta ahora más del 80 % del territorio estaba bajo control militar o bajo órdenes de evacuación forzosa).
Netanyahu ya había nominado a Trump al Nobel de la Paz el pasado julio, en reconocimiento dijo por su “dedicación excepcional a la promoción de la paz, la seguridad y la estabilidad en todo el mundo”.
En octubre, familiares de los rehenes en Gaza también propusieron también la candidatura de Trump para el premio, asegurando que “ningún líder ni organización ha contribuido más a la paz mundial que el presidente Trump”.
Este jueves, el líder de la oposición israelí, Yair Lapid, quien invitó al mandatario estadounidense a visitar a las familias de los cautivos en la Plaza de los Rehenes en Tel Aviv, también pidió el Nobel para Trump en un vídeomensaje en redes sociales.
«Una nación agradecida agradece al presidente Trump por el regreso de los rehenes y por la paz que ha traído a la región. Insto al comité Nobel a que otorgue al presidente Trump el Premio Nobel de la Paz», dijo Lapid en X.
Entre los 1,950 presos palestinos en manos de Israel que serán canjeados en virtud del acuerdo de paz anunciado entre Israel y el grupo islamista palestino Hamás no habrá ni miembros de las brigadas que participaron en los ataques del 7 de octubre ni líderes palestinos como Marwan Barghouti.
Así lo indicaron este jueves a EFE fuentes de la organización palestina, que señaló además que también estarán fuera del intercambio otros destacados presos palestinos como Ahmed Sadat, Hasan Salameh y Abás al Sayed, figuras todas a las que Hamás había exigido liberar de su encarcelamiento en Israel durante todo el proceso negociador.
Barghouthi, de 67 años, es el líder palestino al que el ministro ultraderechista israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, visitó en la prisión donde cumple condena para burlarse de él, el pasado mes de agosto, un hecho que fue calificado como inaceptable por la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.
El líder palestino fue un destacado líder político del movimiento Fatah y fue detenido en 2002 por Israel durante la segunda Intifada (levantamiento) palestina, acusado de supuestos vínculos con un ataque que provocó la muerte de cinco personas, pero con el que Barghouthi dijo que no tuvo nada que ver.
A pesar de todos los años que lleva en prisión, Barghouti mantiene una considerable popularidad entre los palestinos, muchos de los cuales lo ven como un potencial líder y sucesor del actual presidente de la Autoridad Nacional Palestina, dirigida por el partido Fatah, Mahmud Abás.
El alto el fuego acordado en la Franja de Gaza que se anunció anoche entrará en vigor una vez el Gobierno israelí apruebe en gabinete el acuerdo alcanzado entre Israel y Hamás en Egipto, según informó a EFE una fuente gubernamental.
De esta manera, el acuerdo empezaría a surtir efecto una vez tenga la luz verde del Gobierno de Benjamín Netanyahu, cuyos ministros tienen previsto reunirse en Jerusalén a las 6:00 de la tarde.
Según la fuente, una vez que el Gobierno israelí ratifique el plan, el Ejército israelí tendrá un plazo de 24 horas para retirarse hasta la «línea amarilla» estipulada en el acuerdo.
Cuando lo haya hecho, empezará a correr el plazo de plazo de las 72 horas para la liberación de los alrededor de 20 rehenes vivos israelíes que quedan en la Franja, detalló la fuente, que indicó que se espera que esto ocurra el domingo o el lunes.
Como parte del plan, Israel tendrá que liberar a 1.950 prisioneros palestinos.
Unos 250 serán presos condenados a cadena perpetua, mientras que los otros 1.700 serán personas detenidas en la Franja de Gaza, especificó a EFE un miembro del buró político de Hamás.
Tras el anuncio del acuerdo, Hamás señaló en un comunicado que, «tras negociaciones responsables y serias» en torno a la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, las partes llegaron a un acuerdo que implica el «fin a la guerra de exterminio» contra el pueblo palestino y «la retirada de la ocupación de la Franja de Gaza».
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, confirmó este jueves que votará a favor del plan para Gaza acordado esta madrugada entre Israel y Hamás en Egipto, que será sometido a aprobación en la reunión del Gobierno israelí.
A las 5:00 de la tarde (hora local y 8:00 am en El Salvador) está prevista una primera reunión del Gabinete de Seguridad israelí, órgano formado por ministros clave en defensa, seguridad, exteriores y justicia, encargado de decidir los pasos a seguir en la ofensiva en Gaza.
«Hoy, en la reunión de gobierno, tendré el privilegio de votar por tercera vez a favor de un marco para la liberación de rehenes», escribió Saar en su cuenta de X.
El ministro calificó el día como «histórico» y aseguró que votará «con orgullo, con el corazón lleno y con gran alegría», al subrayar que el retorno de los rehenes ha sido una prioridad constante.
«Me conmueve junto a ellos, como todo Israel, la inminente reunión con sus seres queridos, que han esperado y anhelado durante dos años», añadió.