El primer ministro de Qatar, Mohamed bin Abdulrahmán al Thani, aseguró el miércoles que el ataque israelí contra negociadores de Hamás en Doha “mató cualquier esperanza” de liberar a los rehenes retenidos en Gaza desde octubre de 2023.
En una entrevista con la cadena estadounidense CNN, Al Thani reveló que se reunió con una familia de los rehenes justo antes del bombardeo, el cual tuvo como objetivo a una delegación del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Según el mandatario qatarí, el ataque ordenado por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, destruyó el último canal activo de negociación. “Simplemente mató cualquier esperanza para esos rehenes”, afirmó.
Qatar, que ha ejercido como mediador en las negociaciones de alto al fuego entre Israel y Hamás, considera que la ofensiva israelí fue un acto deliberado para entorpecer los diálogos.
“Todo lo relacionado con la reunión era conocido por israelíes y estadounidenses. No hay justificación para considerar esto un encubrimiento del terrorismo”, explicó Al Thani, quien también criticó la postura israelí en las conversaciones: “Netanyahu ha estado perdiendo el tiempo y no hablaba en serio sobre nada”.
El primer ministro qatarí también anunció que su país está “reevaluando todo” respecto a su rol como mediador, y que actualmente sostiene una conversación “muy detallada” con la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre cómo continuar el proceso diplomático. Asimismo, adelantó que próximamente se realizará una cumbre árabe-islámica para definir una respuesta regional frente a la ofensiva de Israel.
“Hay una respuesta que se dará desde la región. Actualmente se está consultando y debatiendo con otros socios. Espero algo significativo que disuada a Israel de continuar con este acoso”, aseguró Al Thani.
En respuesta a las declaraciones de Netanyahu, quien pidió a Qatar expulsar o arrestar a los líderes de Hamás, el primer ministro qatarí replicó que es el mandatario israelí quien debe comparecer ante la justicia internacional. “Es a él a quien busca el Tribunal Penal Internacional (TPI)”, dijo. Añadió que Netanyahu “está violando todas las leyes internacionales” y que no puede “dar lecciones sobre legalidad” mientras enfrenta una orden de arresto junto al exministro de Defensa, Yoav Gallant.
La Casa Blanca calificó este martes como un “desafortunado incidente” el ataque de Israel contra líderes de Hamás en Doha, capital de Catar, aunque reconoció que fue notificada previamente y defendió que eliminar al grupo islamista es un “objetivo loable”.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, explicó en rueda de prensa que el ejército estadounidense informó al Gobierno del presidente Donald Trump antes del ataque, aunque evitó precisar si la notificación vino directamente de Israel.
“Bombardear unilateralmente dentro de Catar, una nación soberana y un aliado cercano de Estados Unidos que trabaja muy duro y valientemente con nosotros para mediar en la paz, no avanza los objetivos de Israel ni de Estados Unidos. No obstante, eliminar a Hamás, que se beneficia de la miseria de los que viven en Gaza, es un objetivo loable”, afirmó la portavoz.
Leavitt añadió que los dirigentes de Hamás estaban en Doha al momento del bombardeo y remarcó que Trump “considera a Catar como un poderoso aliado y amigo”, asegurando que “se siente muy mal por la localización de este ataque”.
Tras la operación, Trump ordenó a su enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, notificar a Catar sobre el ataque y posteriormente mantuvo conversaciones telefónicas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, así como con el emir catarí, Tamim bin Hamad Al Thani, y el primer ministro Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, a quienes agradeció “su apoyo y amistad” y prometió que “algo así no volverá a ocurrir en su territorio”.
El bombardeo, el primero de Israel sobre suelo catarí, tuvo como objetivo a miembros del liderazgo de Hamás que participaban en una reunión sobre la última propuesta estadounidense para un alto el fuego en Gaza. Según Hamás, cinco de sus integrantes murieron, aunque ninguno pertenecía a la delegación negociadora. Además, un miembro de las fuerzas de seguridad de Catar perdió la vida durante el ataque.
El Ejército de Israel informó este martes sobre un “ataque preciso contra el liderazgo sénior” del grupo islamista palestino Hamás, aunque no reveló detalles del lugar donde se llevó a cabo la operación.
Poco antes, la cadena catarí Al Jazeera reportó explosiones en Doha, la capital de Catar, donde residen miembros de alto nivel de la organización palestina. “Durante años, estos miembros del liderazgo de Hamás han dirigido las operaciones del grupo terrorista, son directamente responsables de la brutal masacre del 7 de octubre y han estado orquestando y gestionando la guerra contra el Estado de Israel”, señalaron las fuerzas israelíes en un comunicado.
El portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed al Ansari, confirmó que el ataque alcanzó a “varios miembros de la oficina política del movimiento Hamás en Doha” y aseguró que Catar abrió una investigación “al más alto nivel” sobre lo que calificó como un “cobarde ataque”.
La noticia coincide con un momento clave en las negociaciones para un alto el fuego en la Franja de Gaza, promovidas por Estados Unidos. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, declaró este martes que Israel aceptó la última propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, bajo dos condiciones: la liberación de todos los rehenes en Gaza y el desarme completo de Hamás.
Hasta ahora, las conversaciones han sido encabezadas por Khalil al Hayya, miembro del buró político del grupo con base en Catar. En los últimos días, Hamás declaró que “está abierto a cualquier idea o propuesta que permita lograr un alto el fuego integral” y que garantice la “retirada completa” de las fuerzas israelíes de Gaza.
La posición favorable a una mayor presión sobre Israel, puesta de manifiesto el lunes por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tiene lugar mientras en Europa hay quien tiene una similar postura crítica, como Suecia, Noruega y Eslovenia, mientras otros son más permisivos, como Alemania y otros Estados del este.
Sánchez anunció este lunes nuevas medidas contra Israel por la destrucción de Gaza y de los palestinos que se aplicarán de forma inmediata y que incluyen la consolidación jurídica del embargo de armas, prohibir la entrada en España a los implicados en el genocidio y más ayuda humanitaria.
La actitud del Ejecutivo español fue duramente criticada por el de Israel, que le acusó de antisemita y negó la entrada en el país de la vicepresidenta Yolanda Diaz y de la ministra Sira Rego.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. EFE
Los críticos contra Israel
Un país con una postura crítica frente a Israel es Eslovenia, que el año pasado se unió a España e Irlanda para reconocer el Estado de Palestina.
A comienzos de agosto la pequeña exrepública yugoslava, gobernada por una coalición entre liberales y la izquierda, se convirtió en el primer país de la UE en declarar un embargo de armas contra Israel.
Suecia, que en 2014 reconoció oficialmente los territorios palestinos como un Estado, aboga por congelar el capítulo comercial del Acuerdo de Asociación entre el bloque comunitario e Israel y la suspensión parcial de Israel en el programa de investigación Horizonte Europa.
Además, defiende sanciones selectivas contra los ministros extremistas israelíes que promueven actividades de asentamiento ilegales y trabajan activamente en contra de una solución negociada de dos Estados, así como sanciones adicionales contra los colonos violentos.
Noruega reconoció el Estado palestino en mayo de 2024. A finales de agosto pasado, el Fondo de Pensiones Global del Estado noruego, el mayor fondo soberano del mundo, anunció la venta de sus acciones en cinco bancos israelíes, después de que ya hiciera lo propio con sus participaciones en varias empresas israelíes, debido a la situación humanitaria en Gaza.
En esa línea crítica se sitúa Francia, cuyo presidente, Emmanuel Macron, anunció en julio que su país reconocería el Estado palestino este septiembre en Nueva York durante la Asamblea General de la ONU, en una operación condicionada en particular al compromiso de las autoridades palestinas al desarme de Hamás y a la renuncia expresa al terrorismo, que pretende arrastrar a otros países occidentales para que hagan lo mismo.
La reacción de Israel fue acusar a Macron de alimentar así el antisemitismo en Francia, donde vive la comunidad judía más importante de Europa.
Caso aparte es el de Turquía, uno de los países más duros ante el Gobierno de Israel, con el presidente, el islamista Recep Tayyip Erdogan, llamando en los dos últimos años una y otra vez a Netanyahu asesino, criminal de guerra o incluso «nuevo Hitler».
El Gobierno turco, que en el pasado mantenía importantes relaciones diplomáticas, militares y comerciales con Israel, fue congelando esos contactos desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2022.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán. EFE
Los más favorables a Israel
Varios países de Europa central están entre los más favorables a Israel en Europa, como Hungría y la República Checa, cuyos Gobiernos rechazan tajantemente la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel.
El Gobierno ultraderechista de Hungría, liderado por Viktor Orbán, incluso recibió en abril pasado a Netanyahu, pese a la orden de búsqueda y captura emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestos crímenes de guerra.
En la vecina Austria, el Gobierno tripartito, formado por democristianos, socialdemócratas y liberales, también tiene una posición favorable a Israel, aunque en los últimos meses expresó alguna crítica contra las acciones israelíes en el conflicto de Gaza.
Para Alemania, la seguridad y existencia de Israel son, por motivos de responsabilidad histórica, «razón de Estado». Se descarta un reconocimiento en breve de un Estado palestino, al considerar que este paso hacia una solución de dos Estados debe tener lugar al final de un proceso negociado.
En términos generales, Alemania se ha limitado a recordar a Israel que debe actuar dentro del marco del derecho internacional y a pedir un pronto inicio de negociaciones sobre un alto el fuego en Gaza, además de advertir de la grave situación humanitaria en la Franja.
Por lo demás, Alemania rechaza un embargo comercial y otro tipo de sanciones contra Israel.
En Italia, el Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni es un aliado de Israel que, sin embargo, apoya la solución de los dos estados y ha condenado en las últimas semanas la reacción «desproporcionada» del Ejecutivo israelí ante el terrorismo de Hamás, y en particular tras el ataque en julio pasado a la única parroquia católica de Gaza.
También ha mostrado su disposición a reconocer el Estado de Palestina, pero cuando pueda ser «efectivo» y «no contraproducente», según el vicepresidente del Ejecutivo y ministro de Exteriores, Antonio Tajani.
En Portugal, el Gobierno anunció a finales de julio que iba a iniciar consultas con el presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa, y los partidos políticos para evaluar un posible reconocimiento del Estado de Palestina.
El objetivo es que el proceso quede concluido en septiembre, con motivo de la Asamblea de la ONU, el mismo plazo que se han marcado Francia, el Reino Unido, Canadá y Malta para adoptar un paso similar, que ya han dado países como España, Irlanda o Noruega.
El Gobierno suizo mantiene su posición de neutralidad y no tiene planes para reconocer al Estado Palestino. Su actitud ha sido cada vez criticada internamente según pasan los meses y la crisis humanitaria, y ahora la hambruna, han diezmado a la población en el enclave.
Un grupo de 72 exembajadores suizos pidieron que reconsidere su posición de no reconocer a Palestina y refuerce su apoyo a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), que está dirigida por un suizo.
Rusia condena pero no ve genocidio
Rusia ha condenado enérgicamente las acciones de Israel en Gaza, pero pese a su apoyo a la causa palestina y su relación con Hamas, se ha abstenido de calificar de genocidio la actuación del Ejército israelí. No obstante, ha denunciado la catástrofe humanitaria que amenaza la vida de unos 132.000 niños menores de cinco años.
El gobierno de Irán anunció el sábado que está dispuesto a reanudar las negociaciones nucleares con Estados Unidos, pero bajo “nuevas condiciones” que reflejen el escenario posterior a la guerra de 12 días con Israel.
“Las negociaciones no pueden tener la misma forma que antes de la guerra. No es posible volver a la mesa de diálogo en las mismas condiciones previas”, declaró el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, en un acto en Teherán, según la agencia oficial IRNA.
El jefe de la diplomacia iraní recalcó que las conversaciones nucleares siguen en la agenda, aunque con un formato distinto. “Irán está dispuesto a dialogar, pero el respeto a nuestra soberanía y el levantamiento de las sanciones son elementos imprescindibles”, enfatizó Araqchí.
El funcionario explicó que el país mantiene contacto con Washington a través de intermediarios y que solo retomará el diálogo directo “cuando los estadounidenses lleguen a la conclusión de que están listos para una negociación basada en intereses comunes y en el respeto mutuo”.
Araqchí subrayó que Irán “no cederá a presiones ni chantajes”, en referencia a la exigencia de Estados Unidos de frenar el enriquecimiento de uranio, algo que Teherán considera innegociable.
Antes del estallido del conflicto con Israel, ambos países habían celebrado cinco rondas de conversaciones y planeaban una sexta, suspendida tras los bombardeos israelíes del 20 de junio. Dos días después, Estados Unidos atacó tres instalaciones nucleares iraníes, lo que precipitó la entrada en vigor de la tregua.
Cooperación con el OIEA
El canciller iraní también adelantó avances en las conversaciones con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para definir un nuevo marco de cooperación. “Se han celebrado buenas negociaciones y estamos muy cerca de lograr un acuerdo”, dijo Araqchí.
Irán y el OIEA retomarán reuniones en Viena para establecer un esquema de trabajo adaptado a los cambios recientes y a la ley aprobada por el Parlamento iraní tras el conflicto de junio.
Las declaraciones llegan tras la decisión de Reino Unido, Francia y Alemania (E3) de activar el mecanismo de restauración automática de sanciones de la ONU contra Irán por su programa nuclear.
Los países europeos han instado a Teherán a cooperar con la agencia nuclear, retomar el diálogo con Estados Unidos y aclarar el destino de 400 kilos de uranio enriquecido al 60 %, en un intento de evitar nuevas sanciones internacionales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que la ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza, que ya ha dejado más de 63,000 palestinos muertos, está “perjudicando” seriamente la imagen internacional de su principal aliado en Oriente Próximo.
“Van a tener que acabar con esa guerra de una vez. Está perjudicando a Israel. Puede que estén ganando militarmente, pero no están ganando en el mundo de las relaciones públicas”, afirmó Trump en una entrevista con el portal estadounidense Daily Caller.
Trump recordó que “hace 15 años Israel era el grupo de presión más fuerte” en el Congreso, pero aseguró que hoy su influencia ha disminuido. “Tenían control total sobre el Congreso, y ahora ya no lo tienen. Me sorprende verlo”, comentó, mencionando a figuras progresistas como Alexandria Ocasio-Cortez como parte del cambio de percepción.
El mandatario defendió sus credenciales como aliado cercano de Israel. “Nadie ha hecho más por Israel que yo, incluyendo los recientes ataques a Irán que acabaron con esa cosa”, dijo en referencia a los bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes a principios de junio.
Asimismo, lamentó que “la gente se olvidó del 7 de octubre, un día realmente horrible”, en referencia a los ataques de Hamás contra Israel, que dejaron 1,200 muertos y 250 secuestrados.
Trump subrayó que, aunque mantiene un fuerte apoyo de la comunidad israelí, Israel enfrenta hoy un escenario de creciente escepticismo, incluso entre jóvenes simpatizantes del movimiento Make America Great Again (MAGA), lo que podría impactar en el respaldo político dentro de Estados Unidos.
La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estudia un plan para evacuar completamente a la población palestina de la Franja de Gaza y transformar el enclave en un centro turístico y manufacturero, según reveló este domingo el diario The Washington Post.
El documento filtrado, de 38 páginas, propone que Gaza sea colocada bajo control estadounidense —entregada por Israel— en un régimen de fideicomiso durante al menos una década, lo que implicaría reubicar a los más de dos millones de habitantes del enclave, al menos de forma temporal, mientras se lleva a cabo la reconstrucción del territorio devastado.
El plan contempla dos mecanismos para ejecutar la evacuación: “salidas voluntarias” hacia otros países o la reubicación en “zonas restringidas y seguras” dentro de la misma Franja. Quienes accedan a salir recibirían $5,000 en efectivo y subsidios para cuatro años de alquiler y un año de alimentación.
En el esquema, cada palestino que posea tierras recibiría un token digital que les garantizaría derechos para reurbanizar sus propiedades, canjeable por un apartamento en una de las seis u ocho “ciudades inteligentes” gestionadas con inteligencia artificial que se construirían en Gaza.
El fideicomiso lleva por nombre GREAT Trust (Fideicomiso para la Reconstitución, Aceleración Económica y Transformación de Gaza), y ha sido elaborado por asesores israelíes que han trabajado con la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), en coordinación con Estados Unidos.
La visión plantea que EE.UU. lidere la reconstrucción con fondos de inversores públicos y privados, destinados a megaproyectos como fábricas de vehículos eléctricos, centros de datos o desarrollos turísticos de alto nivel. Esta idea retoma una propuesta planteada en febrero por el presidente Trump, quien habló de convertir Gaza en la “Riviera de Oriente Medio”.
El miércoles, Trump discutió este plan en la Casa Blanca junto al secretario de Estado, Marco Rubio; el enviado especial Steve Witkoff; el ex primer ministro británico Tony Blair, y su yerno Jared Kushner, con intereses empresariales en Medio Oriente. Según The Washington Post, “algunos elementos clave del fideicomiso fueron diseñados específicamente para concretar la visión del presidente”.
La filtración del plan ocurre en medio de tensiones diplomáticas, luego que Estados Unidos negara visados a funcionarios palestinos para asistir a la Asamblea General de la ONU en septiembre.
Desde los ataques terroristas de Hamás el 7 de octubre de 2023, Israel ha lanzado una ofensiva militar que ha dejado más de 63,400 personas muertas en Gaza —en su mayoría civiles— según datos del Ministerio de Salud del enclave, controlado por Hamás y con cifras respaldadas por la ONU.
Las autoridades israelíes han recuperado en la Franja de Gaza los cadáveres de dos rehenes secuestrados durante los ataques del 7 de octubre de 2023, anunció este viernes el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.
Uno de los cuerpos recuperados es el de Ilan Weiss, de 56 años, que fue asesinado durante el ataque al kibutz Beeri, detalló el mandatario en un comunicado, mientras que la identidad del otro cadáver aún no ha sido revelada.
«La campaña para devolver a los secuestrados continúa. No descansaremos ni guardaremos silencio hasta que devolvamos a casa a todos los secuestrados, los vivos y los muertos», dijo Netanyahu en su mensaje.
El Ejército israelí afirmó que la operación para recuperar los restos se llevó a cabo en colaboración con la agencia de inteligencia interior israelí, el Shin Bet, aunque no dio detalles sobre dónde fueron encontrados los cadáveres.
El Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, que representa a la mayoría de los familiares de los secuestrados el 7 de octubre, dijo que Weiss era un «dedicado hombre de familia».
Sobrevivieron al ataque su mujer, Shiri, y sus tres hijas. Tanto Shiri como una de las hijas fueron secuestradas el 7 de octubre y devueltas a Israel durante la tregua de noviembre de 2024.
Weiss formaba parte del equipo de defensa del kibutz, y murió tratando de defender la comunidad de los atacantes. Su cuerpo fue llevado a la Franja de Gaza y retenido ahí por los milicianos palestinos.
Todavía quedan en Gaza 48 rehenes de los 251 secuestrados el 7 de octubre, de los que Israel estima que al menos 20 siguen con vida.
La última vez que Israel recuperó los restos de rehenes en Gaza fue el pasado 21 de junio, cuando halló los de tres israelíes que fueron asesinados el 7 de octubre y cuyos cuerpos las milicias palestinas se llevaron a Gaza: el joven Jonathan Samrano, el sargento Shai Levinson y la anciana Ofra Kedar, originaria también del kibutz Beeri.
«Es momento de dolor y cierre»
El presidente de Israel, Isaac Herzog, envió este viernes sus condolencias a la familia de Ilan Weiss, uno de los dos rehenes en la Franja de Gaza cuyos restos fueron recuperados por las autoridades israelíes este viernes, asegurando que es un momento de «dolor» pero también de «cierre».
«692 días después de su brutal secuestro junto con su esposa Shiri y su hija Noga, el cuerpo de Ilan fue recuperado en una operación conjunta de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Shin Bet. Un momento de profundo dolor, pero también de cierre», dijo Herzog en un mensaje en X poco después de que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, anunciara la recuperación de los cadáveres.
«Ilan demostró valentía y nobleza al luchar contra los terroristas en aquel oscuro día. Con su muerte, dio vida. Y desde entonces, su familia ha demostrado una fortaleza extraordinaria en su lucha por su regreso», apuntó el presidente israelí.
Herzog también prometió en su mensaje no descansar «hasta que cada uno de los rehenes regrese a casa: los vivos al abrazo amoroso de sus familias y los caídos reciban un entierro digno».
El Ministerio de Exteriores israelí pidió este miércoles a la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF o ICP, en inglés) retractar su informe, usado por la ONU para declarar una hambruna en la ciudad de Gaza y áreas aledañas, al considerar que los datos fueron «fabricados».
En una carta dirigida a la CIF, iniciativa global usada como referencia en todo el mundo para determinar la magnitud y la gravedad de la inseguridad alimentaria y la malnutrición, Israel alega que el baremo para declarar la hambruna en Gaza ha sido rebajado, y que otra información «ha sido ignorada».
«El informe está errado, no es profesional y de forma grave evade los estándares que se esperan de un organismo internacional». Misiva compartida por el Ministerio israelí a los periodistas.
Israel no solo niega que exista una hambruna -pese a que bloquea la entrada libre de alimentos a Gaza desde marzo-, sino que alega que muchos de quienes muestran signos de inanición padecían enfermedades previas, y que no deberían ser usados en el muestreo.
Jeremy Konyndyk, presidente de la ONG Refugees International y exalto funcionario humanitario estadounidense -que dirigió los esfuerzos de respuesta a la hambruna en Sudán del Sur y Yemen, entre otros países- niega que exista nada inaudito o fabricado en este último informe.
«Es un punto de vista extraño y perturbador. El aumento de la mortalidad entre personas con complicaciones de salud no refuta la hambruna». Jeremy Konyndyk, presidente de la ONG Refugees International en X.
«Las personas con enfermedades y problemas de salud, que de otro modo no serían mortales, suelen fallecer de hambre primero… así es como funciona la hambruna», añadió el experto.
El informe publicado el pasado viernes por la CIF indica que un total de 1.6 millones de gazatíes sufren hambre, entre ellos una tercera parte (más de medio millón) de manera crítica, al padecer de una privación extrema de alimentos, mientras que el resto de la población se encuentra en situación de «crisis alimentaria».
Para considerar una hambruna es necesario que falten alimentos en al menos uno de cada cinco hogares, lo que resulta en niveles críticamente altos de desnutrición aguda (al menos el 30 %) y mortalidad.
EE. UU. dice que es «una falsedad» que Israel aplique una política de hambre en Gaza
Estados Unidos calificó este miércoles de «falsedad» que exista «una política de (crear) hambre» en Gaza por parte del Gobierno de Israel, por medio de su representante interina ante la ONU, Dorothy Shea, en una sesión del Consejo de Seguridad dedicada a la cuestión palestina.
Shea se refería, sin citarla expresamente, a la declaración oficial de la ONU realizada el pasado sábado de que el tercio norte de Gaza se halla en situación de hambruna (con casi 500,000 afectados) por decisión del Estado de Israel.
Por el contrario, Shea argumentó que desde el principio de la guerra en Gaza, hace ya 22 meses, «Israel ha permitido que entre en Gaza la cantidad sin precedentes de más de dos millones de toneladas», y aseguró que su país «trabaja estrechamente con el Gobierno de Israel para incrementar el volumen de ayuda sin beneficiar a Hamás».
La diplomática estadounidense se hizo eco así de la persistente acusación israelí de que la ayuda humanitaria transportadas por la ONU cae con mucha frecuencia en manos de saqueadores enviados por Hamás, una afirmación que ha sido desmentida repetidamente por Naciones Unidas.
La representante interina de EE.UU. ante la ONU reconoció, eso sí, que «hay un problema real de hambre en Gaza», pero aseveró que los criterios que usa el organismo internacional para declarar la hambruna «no pasan el examen».
En su opinión, la solución pasa por apoyar a la Fundación Humanitaria para Gaza, una controvertida organización que es la única tolerada por el Gobierno de Israel y cuyas entregas de comida han derivado en escenas de caos y violencia.
La representante estadounidense cargó -sin nombrarlos- contra los países que han anunciado su intención de reconocer el Estado palestino en septiembre próximo, entre ellos, aliados tradicionales de EE.UU., como Reino Unido, Canadá y Australia, y dijo que eso equivale a entregar «una recompensa a Hamás por la masacre (del 7 de octubre de 2023)».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que la guerra en Gaza podría llegar a su fin en un plazo de “dos o tres semanas”, al prever un desenlace “concluyente” en el conflicto entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
“Creo que en las próximas dos o tres semanas vais a tener un final concluyente bastante bueno”, declaró Trump en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, donde sostuvo que su administración está haciendo “un muy buen trabajo” para acercar el fin de la guerra.
El mandatario, sin embargo, recordó la magnitud histórica del enfrentamiento. “Es difícil decirlo porque llevan luchando miles de años, pero tiene que terminar. La gente no puede olvidar el 7 de octubre”, añadió en referencia al ataque de Hamás contra Israel que desató la actual escalada.
Trump subrayó la urgencia de poner fin a la crisis por la devastación en Gaza. “Tiene que acabar por el hambre y todos los demás problemas, peores que el hambre: la muerte, la cruda muerte, la muerte de personas”, recalcó.
El presidente estadounidense también mencionó los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos sobre Irán en junio, asegurando que su gobierno “acabó con la amenaza nuclear” de Teherán. “Hubiera sido un espectáculo horroroso que tuvieran armas nucleares y podrían haberlas utilizado”, afirmó.
Las declaraciones de Trump llegan mientras Israel rechaza la propuesta de alto el fuego planteada por Qatar y Egipto, que incluía una liberación por fases de rehenes retenidos por Hamás. La mediación había sido aceptada por el grupo islamista, pero no por el gobierno israelí, que mantiene su ofensiva militar.
Trump ya ha utilizado la misma expresión de “dos o tres semanas” para augurar avances en conflictos como Ucrania y Gaza, aunque los resultados en esos escenarios siguen siendo inciertos.