Las fuerzas de seguridad georgianas han detenido en el aeropuerto de la ciudad de Batumi al ciudadano israelí Simon Leviev (cuyo verdadero nombre es Shimon Hayat), que inspiró la película de Netflix ‘Estafador de Tinder’, informó hoy la televisión local.
La detención se produjo en respuesta a la notificación para su captura emitida por Interpol, indicó el Ministerio del Interior georgiano sin ofrecer más detalles.
El estafador conocía a mujeres a través de la red social Tinder y les pedía grandes sumas de dinero, supuestamente, para financiar sus lujos.
Según algunas estimaciones, Leviev consiguió hacerse con unos 10 millones de dólares estafando a sus víctimas.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) describió el viernes la situación en Gaza como un escenario devastador tras la orden de evacuación total emitida por Israel.
“El inconfundible olor a muerte está por todas partes, un macabro recordatorio de que las calles esconden los restos de madres, padres e hijos”, declaró Olga Cherevko, portavoz de OCHA en Gaza, en una conferencia virtual con periodistas.
Cherevko señaló que el desplazamiento forzado de “cientos de miles” de gazatíes hacia el sur de la Franja ha generado un nivel extremo de hacinamiento, donde incluso “los pequeños animales deben buscar espacio”.
Denunció además que “los hospitales ubican a sus pacientes como pueden, y el agua potable, los alimentos nutritivos y la vida ya no son derechos básicos”.
Según la ONU, miles de desplazados han decidido regresar al norte, incluida la ciudad de Gaza, debido a la falta de condiciones de seguridad y espacio en las zonas designadas como refugio.
La orden de evacuación, anunciada el martes, coincide con la intensificación de los bombardeos y la inminente operación terrestre del Ejército israelí.
“La población de Gaza no necesita compasión, necesita detener la violencia atroz”, subrayó Cherevko, quien destacó que médicos y paramédicos palestinos continúan trabajando bajo fuego, sin medicinas, sin electricidad y sin salarios.
Datos recientes de la ONU indican que al menos 1.9 millones de personas —el 90 % de la población gazatí— han sido desplazadas desde el inicio de la guerra, muchos de ellos en más de una ocasión. Antes del anuncio de la ofensiva terrestre, alrededor de un millón de personas ya se encontraban refugiadas en la capital gazatí, tras haber huido de otras zonas del enclave.
Las autoridades gazatíes, bajo control del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), informaron que más de un millón de personas permanecen en ciudad de Gaza y sus alrededores, a pesar de las órdenes del Ejército de Israel de desplazarse al sur del enclave en medio de la ampliación de la ofensiva militar.
En un comunicado difundido por Telegram, la oficina de prensa del Gobierno de Gaza señaló que entre los que se mantienen en sus hogares figuran más de 350,000 niños, quienes junto a sus familias “rechazan categóricamente el plan de desplazamiento forzado hacia el sur”.
La nota oficial denunció que cerca de 68,000 personas fueron obligadas a huir hacia el sur por los bombardeos y las amenazas, aunque más de 20,000 regresaron al norte tras constatar que esa zona carece de condiciones mínimas de vida. Según la denuncia, la región de Al Mauasi, designada por Israel como “zona humanitaria segura”, ha sido blanco de más de 109 ataques aéreos que dejaron más de 2,000 muertos.
“Israel intenta imponer un desplazamiento irreversible, un delito que viola todas las leyes internacionales”, señalaron las autoridades, que criticaron que el área designada como refugio apenas representa el 12 % de la superficie de la Franja y concentra a más de 1.7 millones de personas en condiciones de hacinamiento, sin hospitales ni infraestructura adecuada.
La ofensiva israelí, lanzada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, ha dejado hasta la fecha más de 64,750 palestinos muertos y 164,000 heridos, de acuerdo con datos de las autoridades gazatíes. Diversos organismos internacionales han denunciado las acciones del Ejército de Israel, en especial el bloqueo de ayuda humanitaria hacia el enclave.
La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó este viernes por una amplia mayoría una resolución de apoyo a la conocida como Declaración de Nueva York, impulsada por Francia y Arabia Saudí para abogar por una próxima solución de dos Estados entre israelíes y palestinos. El texto ha salido adelante con 142 votos a favor, entre ellos el de España, y diez en contra, incluidos los de Israel, Estados Unidos, Argentina y Hungría.
Otros doce países han optado por la abstención. La declaración, aprobada en julio durante un encuentro al que no se sumaron representantes israelíes ni estadounidenses, aboga por pasos «tangibles» e «irreversibles» en favor de una solución política, con «acciones concretas» y cuanto antes para que haya un Estado palestino «independiente, soberano, económicamente viable y democrático».
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha celebrado en redes sociales la votación en la ONU, enfatizando que «juntos» puede haber «un camino irreversible hacia la paz en Oriente Próximo». «Otro futuro es posible. Dos pueblos, dos Estados (…) viviendo juntos en paz y seguridad», ha resaltado. Ahora, Macron espera poder «concretar» junto a Arabia Saudí y el resto de socios internacionales «este plan de paz» en la conferencia para la solución de dos Estados que se ha convocado para este mismo mes también en Naciones Unidas.
Israel: La Asamblea General de la ONU es un circo
» Tras la votación, que ha sido «rotundamente rechazada» por las autoridades israelíes, el portavoz de Exteriores de Israel, Oren Marmorstein, ha sostenido que la Asamblea General «es un circo político desconectado de la realidad». En este sentido, ha criticado que «en las decenas de cláusulas» de las declaración «no se menciona ni una sola vez» que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) «sea una organización terrorista». Por ello, ha agradecido a aquellos países que «no contribuyeron a esta vergonzosa decisión».
«No se hace ninguna referencia al simple hecho de que Hamás es el único responsable de la continuación de la guerra, al negarse a devolver a los rehenes y desarmarse. La resolución no promueve una solución de paz, al contrario, alienta a Hamás a continuar la guerra», aseguró.
Por su parte, la Autoridad Palestina aplaudió el voto a favor de la mayoría de países, y ha destacado el papel de París y Riad a la hora de «presidir la conferencia internacional y los importantes esfuerzos posteriores para transformar» la declaración en un plan de acción «eficaz con medidas claras en los ámbitos político, económico, jurídico y de seguridad».
«El Estado de Palestina agradece a todos los países que han patrocinado, apoyado y votado a favor de la resolución para que la declaración de Nueva York se convierta en un documento oficial de la ONU», reza un comunicado del Ministerio de Exteriores palestino publicado en su perfil de la red social X.
Así, ha exhortado a los países a implementar los resultados de la conferencia internacional, en referencia a la aplicación de la solución de dos Estados y las presiones a Israel, potencia ocupante, «para que detenga su agresión», acceda a un alto el fuego, «ponga fin a la hambruna que utiliza como arma de guerra, prevenga el desplazamiento forzado y libere a prisioneros y rehenes».
También ha instado a activar «todos los instrumentos para poner fin a la ocupación colonial israelí, lograr los derechos legítimos del pueblo palestino e implementar la solución de dos Estados como única solución para enfrentar la delincuencia, los asentamientos y la agresión».
El primer ministro de Qatar, Mohamed bin Abdulrahmán al Thani, aseguró el miércoles que el ataque israelí contra negociadores de Hamás en Doha “mató cualquier esperanza” de liberar a los rehenes retenidos en Gaza desde octubre de 2023.
En una entrevista con la cadena estadounidense CNN, Al Thani reveló que se reunió con una familia de los rehenes justo antes del bombardeo, el cual tuvo como objetivo a una delegación del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Según el mandatario qatarí, el ataque ordenado por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, destruyó el último canal activo de negociación. “Simplemente mató cualquier esperanza para esos rehenes”, afirmó.
Qatar, que ha ejercido como mediador en las negociaciones de alto al fuego entre Israel y Hamás, considera que la ofensiva israelí fue un acto deliberado para entorpecer los diálogos.
“Todo lo relacionado con la reunión era conocido por israelíes y estadounidenses. No hay justificación para considerar esto un encubrimiento del terrorismo”, explicó Al Thani, quien también criticó la postura israelí en las conversaciones: “Netanyahu ha estado perdiendo el tiempo y no hablaba en serio sobre nada”.
El primer ministro qatarí también anunció que su país está “reevaluando todo” respecto a su rol como mediador, y que actualmente sostiene una conversación “muy detallada” con la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre cómo continuar el proceso diplomático. Asimismo, adelantó que próximamente se realizará una cumbre árabe-islámica para definir una respuesta regional frente a la ofensiva de Israel.
“Hay una respuesta que se dará desde la región. Actualmente se está consultando y debatiendo con otros socios. Espero algo significativo que disuada a Israel de continuar con este acoso”, aseguró Al Thani.
En respuesta a las declaraciones de Netanyahu, quien pidió a Qatar expulsar o arrestar a los líderes de Hamás, el primer ministro qatarí replicó que es el mandatario israelí quien debe comparecer ante la justicia internacional. “Es a él a quien busca el Tribunal Penal Internacional (TPI)”, dijo. Añadió que Netanyahu “está violando todas las leyes internacionales” y que no puede “dar lecciones sobre legalidad” mientras enfrenta una orden de arresto junto al exministro de Defensa, Yoav Gallant.
La Casa Blanca calificó este martes como un “desafortunado incidente” el ataque de Israel contra líderes de Hamás en Doha, capital de Catar, aunque reconoció que fue notificada previamente y defendió que eliminar al grupo islamista es un “objetivo loable”.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, explicó en rueda de prensa que el ejército estadounidense informó al Gobierno del presidente Donald Trump antes del ataque, aunque evitó precisar si la notificación vino directamente de Israel.
“Bombardear unilateralmente dentro de Catar, una nación soberana y un aliado cercano de Estados Unidos que trabaja muy duro y valientemente con nosotros para mediar en la paz, no avanza los objetivos de Israel ni de Estados Unidos. No obstante, eliminar a Hamás, que se beneficia de la miseria de los que viven en Gaza, es un objetivo loable”, afirmó la portavoz.
Leavitt añadió que los dirigentes de Hamás estaban en Doha al momento del bombardeo y remarcó que Trump “considera a Catar como un poderoso aliado y amigo”, asegurando que “se siente muy mal por la localización de este ataque”.
Tras la operación, Trump ordenó a su enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, notificar a Catar sobre el ataque y posteriormente mantuvo conversaciones telefónicas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, así como con el emir catarí, Tamim bin Hamad Al Thani, y el primer ministro Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, a quienes agradeció “su apoyo y amistad” y prometió que “algo así no volverá a ocurrir en su territorio”.
El bombardeo, el primero de Israel sobre suelo catarí, tuvo como objetivo a miembros del liderazgo de Hamás que participaban en una reunión sobre la última propuesta estadounidense para un alto el fuego en Gaza. Según Hamás, cinco de sus integrantes murieron, aunque ninguno pertenecía a la delegación negociadora. Además, un miembro de las fuerzas de seguridad de Catar perdió la vida durante el ataque.
El Ejército de Israel informó este martes sobre un “ataque preciso contra el liderazgo sénior” del grupo islamista palestino Hamás, aunque no reveló detalles del lugar donde se llevó a cabo la operación.
Poco antes, la cadena catarí Al Jazeera reportó explosiones en Doha, la capital de Catar, donde residen miembros de alto nivel de la organización palestina. “Durante años, estos miembros del liderazgo de Hamás han dirigido las operaciones del grupo terrorista, son directamente responsables de la brutal masacre del 7 de octubre y han estado orquestando y gestionando la guerra contra el Estado de Israel”, señalaron las fuerzas israelíes en un comunicado.
El portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed al Ansari, confirmó que el ataque alcanzó a “varios miembros de la oficina política del movimiento Hamás en Doha” y aseguró que Catar abrió una investigación “al más alto nivel” sobre lo que calificó como un “cobarde ataque”.
La noticia coincide con un momento clave en las negociaciones para un alto el fuego en la Franja de Gaza, promovidas por Estados Unidos. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, declaró este martes que Israel aceptó la última propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, bajo dos condiciones: la liberación de todos los rehenes en Gaza y el desarme completo de Hamás.
Hasta ahora, las conversaciones han sido encabezadas por Khalil al Hayya, miembro del buró político del grupo con base en Catar. En los últimos días, Hamás declaró que “está abierto a cualquier idea o propuesta que permita lograr un alto el fuego integral” y que garantice la “retirada completa” de las fuerzas israelíes de Gaza.
La posición favorable a una mayor presión sobre Israel, puesta de manifiesto el lunes por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tiene lugar mientras en Europa hay quien tiene una similar postura crítica, como Suecia, Noruega y Eslovenia, mientras otros son más permisivos, como Alemania y otros Estados del este.
Sánchez anunció este lunes nuevas medidas contra Israel por la destrucción de Gaza y de los palestinos que se aplicarán de forma inmediata y que incluyen la consolidación jurídica del embargo de armas, prohibir la entrada en España a los implicados en el genocidio y más ayuda humanitaria.
La actitud del Ejecutivo español fue duramente criticada por el de Israel, que le acusó de antisemita y negó la entrada en el país de la vicepresidenta Yolanda Diaz y de la ministra Sira Rego.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. EFE
Los críticos contra Israel
Un país con una postura crítica frente a Israel es Eslovenia, que el año pasado se unió a España e Irlanda para reconocer el Estado de Palestina.
A comienzos de agosto la pequeña exrepública yugoslava, gobernada por una coalición entre liberales y la izquierda, se convirtió en el primer país de la UE en declarar un embargo de armas contra Israel.
Suecia, que en 2014 reconoció oficialmente los territorios palestinos como un Estado, aboga por congelar el capítulo comercial del Acuerdo de Asociación entre el bloque comunitario e Israel y la suspensión parcial de Israel en el programa de investigación Horizonte Europa.
Además, defiende sanciones selectivas contra los ministros extremistas israelíes que promueven actividades de asentamiento ilegales y trabajan activamente en contra de una solución negociada de dos Estados, así como sanciones adicionales contra los colonos violentos.
Noruega reconoció el Estado palestino en mayo de 2024. A finales de agosto pasado, el Fondo de Pensiones Global del Estado noruego, el mayor fondo soberano del mundo, anunció la venta de sus acciones en cinco bancos israelíes, después de que ya hiciera lo propio con sus participaciones en varias empresas israelíes, debido a la situación humanitaria en Gaza.
En esa línea crítica se sitúa Francia, cuyo presidente, Emmanuel Macron, anunció en julio que su país reconocería el Estado palestino este septiembre en Nueva York durante la Asamblea General de la ONU, en una operación condicionada en particular al compromiso de las autoridades palestinas al desarme de Hamás y a la renuncia expresa al terrorismo, que pretende arrastrar a otros países occidentales para que hagan lo mismo.
La reacción de Israel fue acusar a Macron de alimentar así el antisemitismo en Francia, donde vive la comunidad judía más importante de Europa.
Caso aparte es el de Turquía, uno de los países más duros ante el Gobierno de Israel, con el presidente, el islamista Recep Tayyip Erdogan, llamando en los dos últimos años una y otra vez a Netanyahu asesino, criminal de guerra o incluso «nuevo Hitler».
El Gobierno turco, que en el pasado mantenía importantes relaciones diplomáticas, militares y comerciales con Israel, fue congelando esos contactos desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2022.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán. EFE
Los más favorables a Israel
Varios países de Europa central están entre los más favorables a Israel en Europa, como Hungría y la República Checa, cuyos Gobiernos rechazan tajantemente la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel.
El Gobierno ultraderechista de Hungría, liderado por Viktor Orbán, incluso recibió en abril pasado a Netanyahu, pese a la orden de búsqueda y captura emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestos crímenes de guerra.
En la vecina Austria, el Gobierno tripartito, formado por democristianos, socialdemócratas y liberales, también tiene una posición favorable a Israel, aunque en los últimos meses expresó alguna crítica contra las acciones israelíes en el conflicto de Gaza.
Para Alemania, la seguridad y existencia de Israel son, por motivos de responsabilidad histórica, «razón de Estado». Se descarta un reconocimiento en breve de un Estado palestino, al considerar que este paso hacia una solución de dos Estados debe tener lugar al final de un proceso negociado.
En términos generales, Alemania se ha limitado a recordar a Israel que debe actuar dentro del marco del derecho internacional y a pedir un pronto inicio de negociaciones sobre un alto el fuego en Gaza, además de advertir de la grave situación humanitaria en la Franja.
Por lo demás, Alemania rechaza un embargo comercial y otro tipo de sanciones contra Israel.
En Italia, el Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni es un aliado de Israel que, sin embargo, apoya la solución de los dos estados y ha condenado en las últimas semanas la reacción «desproporcionada» del Ejecutivo israelí ante el terrorismo de Hamás, y en particular tras el ataque en julio pasado a la única parroquia católica de Gaza.
También ha mostrado su disposición a reconocer el Estado de Palestina, pero cuando pueda ser «efectivo» y «no contraproducente», según el vicepresidente del Ejecutivo y ministro de Exteriores, Antonio Tajani.
En Portugal, el Gobierno anunció a finales de julio que iba a iniciar consultas con el presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa, y los partidos políticos para evaluar un posible reconocimiento del Estado de Palestina.
El objetivo es que el proceso quede concluido en septiembre, con motivo de la Asamblea de la ONU, el mismo plazo que se han marcado Francia, el Reino Unido, Canadá y Malta para adoptar un paso similar, que ya han dado países como España, Irlanda o Noruega.
El Gobierno suizo mantiene su posición de neutralidad y no tiene planes para reconocer al Estado Palestino. Su actitud ha sido cada vez criticada internamente según pasan los meses y la crisis humanitaria, y ahora la hambruna, han diezmado a la población en el enclave.
Un grupo de 72 exembajadores suizos pidieron que reconsidere su posición de no reconocer a Palestina y refuerce su apoyo a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), que está dirigida por un suizo.
Rusia condena pero no ve genocidio
Rusia ha condenado enérgicamente las acciones de Israel en Gaza, pero pese a su apoyo a la causa palestina y su relación con Hamas, se ha abstenido de calificar de genocidio la actuación del Ejército israelí. No obstante, ha denunciado la catástrofe humanitaria que amenaza la vida de unos 132.000 niños menores de cinco años.
El gobierno de Irán anunció el sábado que está dispuesto a reanudar las negociaciones nucleares con Estados Unidos, pero bajo “nuevas condiciones” que reflejen el escenario posterior a la guerra de 12 días con Israel.
“Las negociaciones no pueden tener la misma forma que antes de la guerra. No es posible volver a la mesa de diálogo en las mismas condiciones previas”, declaró el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, en un acto en Teherán, según la agencia oficial IRNA.
El jefe de la diplomacia iraní recalcó que las conversaciones nucleares siguen en la agenda, aunque con un formato distinto. “Irán está dispuesto a dialogar, pero el respeto a nuestra soberanía y el levantamiento de las sanciones son elementos imprescindibles”, enfatizó Araqchí.
El funcionario explicó que el país mantiene contacto con Washington a través de intermediarios y que solo retomará el diálogo directo “cuando los estadounidenses lleguen a la conclusión de que están listos para una negociación basada en intereses comunes y en el respeto mutuo”.
Araqchí subrayó que Irán “no cederá a presiones ni chantajes”, en referencia a la exigencia de Estados Unidos de frenar el enriquecimiento de uranio, algo que Teherán considera innegociable.
Antes del estallido del conflicto con Israel, ambos países habían celebrado cinco rondas de conversaciones y planeaban una sexta, suspendida tras los bombardeos israelíes del 20 de junio. Dos días después, Estados Unidos atacó tres instalaciones nucleares iraníes, lo que precipitó la entrada en vigor de la tregua.
Cooperación con el OIEA
El canciller iraní también adelantó avances en las conversaciones con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para definir un nuevo marco de cooperación. “Se han celebrado buenas negociaciones y estamos muy cerca de lograr un acuerdo”, dijo Araqchí.
Irán y el OIEA retomarán reuniones en Viena para establecer un esquema de trabajo adaptado a los cambios recientes y a la ley aprobada por el Parlamento iraní tras el conflicto de junio.
Las declaraciones llegan tras la decisión de Reino Unido, Francia y Alemania (E3) de activar el mecanismo de restauración automática de sanciones de la ONU contra Irán por su programa nuclear.
Los países europeos han instado a Teherán a cooperar con la agencia nuclear, retomar el diálogo con Estados Unidos y aclarar el destino de 400 kilos de uranio enriquecido al 60 %, en un intento de evitar nuevas sanciones internacionales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que la ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza, que ya ha dejado más de 63,000 palestinos muertos, está “perjudicando” seriamente la imagen internacional de su principal aliado en Oriente Próximo.
“Van a tener que acabar con esa guerra de una vez. Está perjudicando a Israel. Puede que estén ganando militarmente, pero no están ganando en el mundo de las relaciones públicas”, afirmó Trump en una entrevista con el portal estadounidense Daily Caller.
Trump recordó que “hace 15 años Israel era el grupo de presión más fuerte” en el Congreso, pero aseguró que hoy su influencia ha disminuido. “Tenían control total sobre el Congreso, y ahora ya no lo tienen. Me sorprende verlo”, comentó, mencionando a figuras progresistas como Alexandria Ocasio-Cortez como parte del cambio de percepción.
El mandatario defendió sus credenciales como aliado cercano de Israel. “Nadie ha hecho más por Israel que yo, incluyendo los recientes ataques a Irán que acabaron con esa cosa”, dijo en referencia a los bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes a principios de junio.
Asimismo, lamentó que “la gente se olvidó del 7 de octubre, un día realmente horrible”, en referencia a los ataques de Hamás contra Israel, que dejaron 1,200 muertos y 250 secuestrados.
Trump subrayó que, aunque mantiene un fuerte apoyo de la comunidad israelí, Israel enfrenta hoy un escenario de creciente escepticismo, incluso entre jóvenes simpatizantes del movimiento Make America Great Again (MAGA), lo que podría impactar en el respaldo político dentro de Estados Unidos.