Etiqueta: Joe Biden

  • Cáncer de Joe Biden hizo metástasis en los huesos, confirma su hijo

    Cáncer de Joe Biden hizo metástasis en los huesos, confirma su hijo

    El cáncer de próstata que padece el expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, se ha propagado a los huesos y a otras partes del cuerpo, confirmó este sábado su hijo, Hunter Biden, quien describió el avance de la enfermedad como «muy doloroso y muy debilitante».

    En declaraciones a la cadena británica BBC, Hunter Biden explicó que el cáncer «se ha propagado, ha hecho metástasis en los huesos y más allá», lo que ha provocado un deterioro significativo en la condición física del exmandatario estadounidense.

    Joe Biden fue diagnosticado en mayo de 2025 con una forma agresiva de cáncer de próstata, enfermedad que lo llevó a someterse a un tratamiento de radioterapia para combatir el avance del padecimiento.

    «Es realmente muy duro y muy triste de ver», expresó Hunter Biden al referirse al estado de salud de su padre, de 83 años. Además, agregó: «Ojalá se quejara más, porque no está bien».

    Pese al avance de la enfermedad, Hunter aseguró que el exmandatario continúa comprometido con la política y mantiene la intención de intervenir públicamente cuando lo considere necesario.

    Según explicó, Joe Biden prevé participar en el debate político de cara a las elecciones legislativas de noviembre, a pesar de las complicaciones derivadas de su estado de salud.

    El expresidente, quien gobernó Estados Unidos entre 2021 y 2025, permanece bajo tratamiento médico mientras enfrenta una enfermedad que, de acuerdo con su familia, ha evolucionado hacia una etapa más avanzada.

     

  • Inmigrantes indocumentados en EE.UU. alcanzaron 15.8 millones en 2024

    Inmigrantes indocumentados en EE.UU. alcanzaron 15.8 millones en 2024

    La población de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos ascendió a 15.8 millones de personas en 2024, un incremento de casi cinco millones respecto a los cerca de 11 millones que se mantuvieron de forma estable durante la década de 2010, según un estudio divulgado este miércoles por el Instituto de Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés).

    El informe explica que este crecimiento estuvo impulsado por el aumento de los ingresos irregulares a través de la frontera entre Estados Unidos y México, así como por los programas migratorios implementados durante la administración del expresidente Joe Biden, los cuales buscaban reducir la presión y el desorden en la zona fronteriza.

    Los investigadores Ariel G. Ruiz Soto, Julia Gelatt y Van Hook consideran que la cantidad de inmigrantes indocumentados pudo haberse estabilizado o incluso comenzado a disminuir desde 2025, debido a la caída en los cruces fronterizos tras el regreso de Donald Trump a la Presidencia y la aplicación de una política migratoria más restrictiva.

    Los especialistas sostienen que una reducción sostenida dependerá de la continuidad de las medidas migratorias y del ritmo de las deportaciones. «Si la administración logra aumentar considerablemente las deportaciones y si las entradas en la frontera se mantienen en sus niveles notablemente bajos, la población de inmigrantes indocumentados podría comenzar a disminuir en 2026 y más allá», señalaron los expertos en un comunicado.

    Por nacionalidad, los mexicanos continúan representando el grupo más numeroso dentro de la población inmigrante irregular, aunque su participación ha disminuido con el paso de los años. En 2024 equivalían al 35 % del total, frente al 62 % registrado en 2010 y el 49 % reportado en 2019.

    El estudio también revela un fuerte crecimiento de la migración irregular procedente de Centroamérica. Entre 2019 y 2024, esta población aumentó en 2.3 millones de personas, impulsada principalmente por la llegada de migrantes originarios de Honduras y Guatemala.

    En el mismo período, la inmigración irregular proveniente de Suramérica creció en 1.3 millones de personas. El incremento estuvo liderado por ciudadanos de Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil, países que registraron un mayor flujo migratorio hacia territorio estadounidense.

    Los autores del informe concluyen que la evolución de la población inmigrante indocumentada dependerá del comportamiento de los flujos migratorios en la frontera y de la capacidad del Gobierno estadounidense para mantener las restricciones de ingreso y fortalecer las deportaciones durante los próximos años.

     

  • Esposa del expresidente Joe Biden admite que él ha envejecido pero descarta deterioro cognitivo

    Esposa del expresidente Joe Biden admite que él ha envejecido pero descarta deterioro cognitivo

    La ex primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, rechazó las acusaciones sobre un supuesto deterioro cognitivo del expresidente Joe Biden y afirmó que, aunque notó los efectos del envejecimiento, nunca observó señales que comprometieran su capacidad para ejercer la Presidencia.

    En una entrevista transmitida este domingo por la cadena CBS, Jill Biden aseguró que su esposo continuaba desempeñando adecuadamente sus funciones al frente de la Casa Blanca durante los últimos meses de su administración.

    “He visto el envejecimiento, lo he visto bajar de velocidad, como ya he dicho, pero no”, respondió cuando fue consultada sobre los cuestionamientos relacionados con la capacidad mental del exmandatario.

    La ex primera dama también reveló que nunca estuvo de acuerdo con que Joe Biden abandonara la carrera presidencial para buscar un nuevo mandato en las elecciones de 2024.

    “Aún estaba haciendo un gran trabajo como presidente. Estaba haciendo su labor cada día”, afirmó durante la conversación televisiva.

    Jill Biden explicó que numerosas personas cercanas intentaron persuadirla para que convenciera al entonces mandatario de retirarse de la contienda electoral, aunque sostuvo que siempre respaldó la continuidad de su candidatura.

    Según relató, Hunter Biden, hijo del expresidente, así como otros colaboradores cercanos, también apoyaban la permanencia de Biden como candidato del Partido Demócrata.

    La ex primera dama indicó que ambos conversaron en múltiples ocasiones sobre la posibilidad de continuar en la campaña antes de que Joe Biden decidiera retirarse tras su cuestionada actuación en el debate frente al entonces candidato republicano Donald Trump, realizado en julio de 2024.

    Durante ese encuentro televisado, Biden mostró dificultades para responder con fluidez en varios momentos, situación que alimentó las dudas sobre su estado físico y mental.

    Jill Biden confesó que durante ese debate sintió preocupación por la condición de su esposo y llegó a pensar que estaba sufriendo una emergencia médica.

    “Pensé que le estaba dando un derrame cerebral”, señaló en uno de los fragmentos de la entrevista adelantados previamente por CBS.

    La ex primera dama también abordó la derrota electoral de la entonces vicepresidenta Kamala Harris, quien asumió la candidatura demócrata tras la salida de Biden de la contienda.

    Jill Biden manifestó que esperaba una victoria de Harris porque consideraba que habría sido “una buena presidenta” para Estados Unidos.

    Asimismo, lamentó que el país no siga actualmente el rumbo que, según ella, habría impulsado Joe Biden, aunque expresó confianza en que la situación mejorará en el futuro.

    La entrevista coincide con la publicación de sus memorias tituladas “La vista desde el Ala Este”, obra que salió a la venta este 2 de junio y en la que repasa aspectos personales y políticos de su paso por la Casa Blanca.

    Finalmente, Jill Biden se mostró optimista sobre el futuro electoral del Partido Demócrata y aseguró que espera resultados favorables en las elecciones legislativas de medio mandato programadas para el próximo 3 de noviembre.

     

     

  • Fiscalía estadounidense crea fondo para compensar a aliados de Trump investigados por Gobierno de Biden

    Fiscalía estadounidense crea fondo para compensar a aliados de Trump investigados por Gobierno de Biden

    El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este lunes la creación de un fondo de $1,776 millones destinado a compensar a aliados del presidente Donald Trump que fueron investigados o procesados durante el mandato del expresidente Joe Biden.

    La medida forma parte de un acuerdo alcanzado entre Trump y la Fiscalía estadounidense, mediante el cual el mandatario retiró una demanda presentada contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS) por la filtración de sus declaraciones tributarias a medios de comunicación.

    Según detalló el Departamento de Justicia, Trump, sus hijos Donald Trump Jr. y Eric Trump, además de la Organización Trump, recibirán únicamente “una disculpa formal, pero no una compensación económica ni indemnización de ningún tipo”.

    Como parte del pacto, la familia Trump también desistió de dos reclamaciones administrativas vinculadas al allanamiento realizado por el FBI en la residencia del mandatario en Florida en 2022 y a la investigación sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.

    El nuevo fondo fue bautizado con la cifra de $1,776 millones en referencia al año de independencia de Estados Unidos y busca compensar a quienes, según la administración republicana, fueron víctimas de la “instrumentalización de la Justicia” y del denominado “lawfare” durante el Gobierno demócrata.

    Aunque el comunicado oficial no precisa quiénes podrán acceder a los recursos, medios estadounidenses señalan que entre los posibles beneficiarios figuran personas involucradas en el asalto al Capitolio de 2021 y aliados de Trump procesados en casos relacionados con el intento de revertir los resultados electorales de 2020.

    “La maquinaria gubernamental jamás debe utilizarse como arma contra ningún estadounidense, y la intención de este Departamento es reparar los errores cometidos anteriormente y garantizar que esto no vuelva a suceder”, declaró el fiscal general interino Todd Blanche, designado por Trump.

    La administración del fondo estará a cargo de una comisión integrada por cinco miembros nombrados por Blanche. Las solicitudes para optar a compensaciones podrán presentarse hasta el 15 de diciembre de 2028, semanas antes de finalizar el segundo mandato presidencial de Trump.

    El programa toma como referencia un fondo histórico aprobado durante la presidencia de Barack Obama, cuando se destinaron $760 millones para indemnizar a agricultores y ganaderos nativos americanos discriminados durante décadas en el acceso a subsidios federales.

  • Trump culpa a Obama y Biden de la crisis con Irán y advierte a Teherán que pronto «dejará de reírse»

    Trump culpa a Obama y Biden de la crisis con Irán y advierte a Teherán que pronto «dejará de reírse»

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, responsabilizó este domingo a sus antecesores demócratas Barack Obama y Joe Biden de la actual crisis con Irán y lanzó nuevas amenazas contra el gobierno iraní en medio del frágil alto al fuego vigente tras el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero.

    A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump acusó a Obama de haber cedido ante Irán durante las negociaciones nucleares de 2015, acuerdo del que posteriormente se retiró cuando llegó a la Casa Blanca en 2018.

    Obama “se pasó al lado iraní, vetó a Israel, y les devolvió cientos de miles de millones de dólares en bandeja de plata: tanto dinero que esos matones iraníes no sabían qué hacer con él”, escribió Trump al referirse al pacto que permitió reincorporar a Irán a los mercados internacionales a cambio de limitar su programa nuclear.

    El mandatario republicano calificó además al exmandatario demócrata como un “ingenuo débil y estúpido”, mientras que aseguró que Joe Biden “fue todavía peor”, aunque no profundizó sobre el expresidente estadounidense.

    Trump también acusó al gobierno iraní de mantener durante décadas una política hostil contra Estados Unidos y de cometer violaciones contra la población civil iraní. “Durante 47 años, los iraníes nos han estado ‘dando largas’, manteniéndonos en vilo, asesinando a nuestra gente con bombas colocadas al borde de las carreteras, reprimiendo protestas y, recientemente, aniquilando a 42,000 manifestantes inocentes y desarmados”, afirmó.

    La cifra mencionada por Trump sobre los supuestos 42,000 fallecidos proviene de publicaciones previas de la revista Time, que citaban fuentes anónimas del Ministerio de Salud iraní y hablaban de aproximadamente 30,000 muertos durante las protestas registradas en el país.

    Sin embargo, oficialmente las autoridades iraníes reportaron cerca de 3,000 fallecidos y acusaron a Estados Unidos de fomentar las manifestaciones. El propio Trump reconoció anteriormente que intentó facilitar armas a grupos opositores kurdoiraníes.

    “Antes se reían de nuestro país. Ahora es grande de nuevo, y dejarán de reírse”, concluyó Trump en su publicación.

     

  • Trump asegura vigilar “células durmientes” iraníes en Estados Unidos

    Trump asegura vigilar “células durmientes” iraníes en Estados Unidos

    El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que su gobierno mantiene bajo vigilancia a las llamadas “células durmientes” iraníes que presuntamente operan dentro del país. El mandatario hizo la declaración al regresar a Washington después de participar en un mitin político.

    “Sabemos dónde están la mayoría. Las tenemos a todas bajo vigilancia, creo”, dijo Trump ante periodistas al referirse a estos posibles grupos vinculados con Irán que podrían activarse dentro del territorio estadounidense.

    El gobernante responsabilizó al expresidente Joe Biden por la supuesta presencia de estas personas en Estados Unidos, al señalar que ingresaron durante su administración debido a lo que calificó como una “estúpida política de fronteras abiertas”.

    Las declaraciones surgen después de que el gobierno estadounidense emitiera una alerta interna a agencias policiales sobre la posible activación de “células durmientes” iraníes fuera del territorio de ese país. Según reportes citados por la cadena ABC News, autoridades interceptaron comunicaciones cifradas que presuntamente se originaron en Teherán y que podrían actuar como “detonante operativo” para estos grupos.

    De acuerdo con la información difundida, la advertencia se basa en un análisis preliminar de señales compartido con varios países tras la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, durante los bombardeos conjuntos realizados por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. Desde entonces, el FBI reforzó la vigilancia sobre personas consideradas de interés dentro de Estados Unidos ante el riesgo de posibles reacciones o amenazas vinculadas a estos ataques.

     

  • Biden, sobre los acontecimientos en Mineápolis: «No somos una nación que tirotee a sus ciudadanos en la calle»

    Biden, sobre los acontecimientos en Mineápolis: «No somos una nación que tirotee a sus ciudadanos en la calle»

    El expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, condenó enérgicamente los recientes tiroteos en Mineápolis, donde un agente de la Patrulla Fronteriza disparó y mató a Alex Pretti, un enfermero de 37 años. En un comunicado, Biden calificó estos hechos como una violación de los principios fundamentales de Estados Unidos, subrayando que el país no debe permitir que sus ciudadanos sean asesinados en plena calle.

    Biden insistió en que Estados Unidos no debe ser un lugar donde se permita el abuso de derechos fundamentales, citando específicamente la Cuarta Enmienda, que garantiza la protección contra registros y detenciones arbitrarias. «No somos una nación que permita que nuestros ciudadanos vivan con miedo», afirmó a través de sus redes sociales.

    El expresidente también hizo referencia a la difícil situación que ya han vivido los residentes de Minnesota bajo la administración de Donald Trump, destacando que la violencia, sobre todo cuando proviene de las autoridades, no tiene cabida en una democracia. «La violencia y el terrorismo no pueden ser tolerados, especialmente cuando quienes atacan son los encargados de proteger a los ciudadanos», declaró.

    Biden exigió que se realicen investigaciones exhaustivas y transparentes sobre la muerte de Pretti, así como sobre la de Reneé Good, otra víctima de un tiroteo ocurrido en enero. A juicio de Biden, ambos casos son «injustificados» y requieren una investigación imparcial.

    Estos trágicos incidentes han provocado protestas en Mineápolis, donde la ciudadanía demanda respuestas y justicia, mientras la tensión aumenta debido a las acciones de las fuerzas federales en el control de la inmigración y el uso de la fuerza.

    Los tiroteos de Pretti y Good, así como otros incidentes recientes, han puesto de nuevo en el centro del debate el rol de la Patrulla Fronteriza en las operaciones migratorias, que han sido ampliamente criticadas por diversos sectores.

    Finalmente, Biden hizo un llamado a la nación para que se mantenga firme en la defensa de los valores que definen a Estados Unidos. «Nadie puede destruir lo que Estados Unidos representa», concluyó.

  • El primer año de Trump marcado por récord de detenciones y políticas migratorias más severas

    El primer año de Trump marcado por récord de detenciones y políticas migratorias más severas

    El primer año del segundo mandato del presidente Donald Trump ha estado marcado por un endurecimiento sin precedentes de la política migratoria en Estados Unidos. Con más de 622,000 deportaciones, niveles récord de detenciones y una ofensiva legal contra los programas humanitarios, el Gobierno ha sido señalado por organismos internacionales por el deterioro de las condiciones humanitarias y el uso intensivo de la acción ejecutiva para imponer restricciones.

    Si bien la cifra de deportaciones está por debajo de las 778,000 registradas en el último año fiscal completo del gobierno de Joe Biden, expertos advierten que las consecuencias humanas y legales de las nuevas políticas migratorias podrían sentirse durante años.

    Para aumentar las cifras de repatriaciones, la Administración expulsó a cientos de migrantes a al menos 14 países distintos al de su origen, entre ellos Camerún, El Salvador, Polonia, Ruanda y Sudán del Sur, una estrategia que ha sido duramente cuestionada en tribunales.

    Detenciones históricas y denuncias de abusos

    Las detenciones alcanzaron un promedio de más de 73,000 personas bajo custodia, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001. Según el American Immigration Council, “el Gobierno está encarcelando a cientos de miles de personas —la mayoría sin antecedentes penales— en un sistema de detención severo que hace casi imposible pelear sus casos o lograr la libertad”.

    Organismos como Amnistía Internacional y la ACLU han denunciado condiciones inhumanas, hacinamiento y abusos físicos y psicológicos en los centros de detención. El año 2025 fue el más mortífero en al menos dos décadas, con más de 30 fallecidos bajo custodia del ICE.

    Fotografía de archivo de agentes de inmigración. EFE
    Fotografía de archivo de agentes de inmigración en una redada. EFE

    ICE duplicó su fuerza y cambió tácticas

    El número de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentó de 10,000 a 22,000 efectivos, muchos desplegados en ciudades demócratas como Chicago y Mineápolis, donde han sido señalados por tácticas violentas y operativos sin identificación.

    Desde que Trump regresó al poder, ICE ha realizado al menos 30 redadas con uso de armas de fuego, según el portal especializado The Trace. Además, agentes comenzaron a ocultar su rostro con pasamontañas y utilizar vehículos sin distintivos.

    Organizaciones civiles también alertan sobre el arresto de más de 170 ciudadanos estadounidenses detenidos por error en redadas migratorias. ICE ha extendido las detenciones a cortes de inmigración y oficinas del USCIS, afectando incluso a personas que acudían a trámites de naturalización o eran cónyuges de ciudadanos.

    Fin de programas humanitarios y amenaza al TPS

    El Gobierno lanzó una ofensiva para eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de 11 países, incluyendo Venezuela, Haití y Honduras, así como para anular el programa de ‘parole’ humanitario implementado por la administración Biden.

    Como resultado, más de un millón de personas que ingresaron legalmente al país han quedado en riesgo de deportación.

    “Inconscientemente están premiando al que fue ilegal y nunca intentó legalizar su estatus; esa gente tiene más beneficios que la persona que trató de hacerlo de la manera correcta”, lamentó el abogado de inmigración Juan Molina, con sede en Houston.

    La frontera sur estadounidense reporta menos encuentros de migrantes este año. / archivo.

    Frontera más cerrada y caída en los cruces

    La eliminación del derecho a solicitar asilo —tanto en puertos como tras cruces irregulares— provocó un desplome en los cruces fronterizos, con un promedio de apenas 9,700 ingresos mensuales, la cifra más baja en cinco décadas.

    Las restricciones también alcanzaron la migración legal: se suspendieron visados en 75 países, se paralizó el programa de refugiados y se eliminó la lotería de visas de diversidad y mecanismos de reunificación familiar.

    Molina también criticó el lenguaje utilizado por las autoridades: “Cuando entras a la página de USCIS o sus redes sociales, hay un énfasis en ‘defender la nación’, en la idea de invasión y de una cultura homogénea, como si esa fuera la realidad del país”.

    El Migration Policy Institute (MPI) registró 38 órdenes ejecutivas firmadas por Trump relacionadas con migración hasta el 7 de enero de este año, lo que representa el 17 % del total emitido en su primer año. En total, el Gobierno ha ejecutado más de 500 acciones migratorias, la mayoría sin pasar por el Congreso.

    “El Gobierno impulsó cambios radicales en la política migratoria, sin precedentes por su amplitud y alcance, que han vuelto a EE.UU. más hostil no solo con los indocumentados, sino con migrantes de todos los estatus legales”, concluyó el MPI.

  • Trump insiste en que posee una «perfecta salud» y excelentes resultados cognitivos

    Trump insiste en que posee una «perfecta salud» y excelentes resultados cognitivos

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presumió nuevamente este viernes de tener una «perfecta salud» y haber obtenido las máximas calificaciones en una prueba cognitiva realizada recientemente por sus médicos oficiales.

    «Los médicos de la Casa Blanca acaban de informar que gozo de ‘PERFECTA SALUD’ y que obtuve una calificación perfecta (es decir, respondí correctamente al 100 % de las preguntas) en mi examen cognitivo por tercera vez consecutiva, algo que ningún otro presidente ni vicepresidente anterior estuvo dispuesto a hacer», dijo Trump.

    El mandatario insistió en una publicación en su red Truth Social en que cree «firmemente» que todos los candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de EE.UU. deberían estar obligados «a someterse a un examen cognitivo riguroso, significativo y confiable».

    «¡Nuestro gran país no puede ser gobernado por personas ‘estúpidas’ o incompetentes!», concluyó el magnate, que padece insuficiencia venosa crónica, una afección común en personas de la tercera edad, aunque la Casa Blanca afirmó en julio pasado que gozaba de «excelente salud».

    En una entrevista a The Wall Street Journal, publicada este jueves, afirmó que toma una alta dosis de aspirina por «superstición» porque, según dijo, «es buena para diluir la sangre», aunque reconoció que le provoca hematomas y admitió usar maquillaje en sus manos para ocultarlo.

    El republicano atacó en numerosas ocasiones la capacidad cognitiva y física de su antecesor, el expresidente demócrata Joe Biden, al que llama el ‘Dormilón’ y acusa de utilizar un bolígrafo automático para firmar documentos importantes y de no tomar las decisiones durante su mandato, algo que este niega.

    Recientemente, Trump se ha defendido de las críticas a los signos de fatiga reportados por medios como The New York Times, que narró en un artículo publicado el pasado noviembre como el presidente ha acortado su agenda y al parecer se ha quedado dormido durante varios eventos en el Despacho Oval, una marcada diferencia con su primer mandato (2017-2021).

    «Habrá un día en que me falte energía, le pasa a todos, pero con UN EXAMEN FÍSICO PERFECTO Y UNA PRUEBA COGNITIVA COMPLETA (‘que superé con excelencia’) REALIZADOS RECIENTEMENTE, ¡ciertamente no es ahora!», aseguró entonces el mandatario.

  • ¿Realmente pudo Trump sacar a más de 2,5 millones de extranjeros de EE.UU. en 2025?

    ¿Realmente pudo Trump sacar a más de 2,5 millones de extranjeros de EE.UU. en 2025?

    Las agencias encargadas de la inmigración en EE.UU. han dejado de publicar datos específicos sobre sus operaciones, lo que ha sembrado la duda sobre si más de 2,5 millones de indocumentados han salido del país gracias a la política migratoria del Gobierno del presidente Donald Trump, como reclama la Casa Blanca.

    El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) destacó que 2025 ha sido “un año de logros sin precedentes” con la salida de 605.000 personas que han sido deportadas y 1,9 millones de indocumentados que salieron voluntariamente del país desde el pasado 20 de enero.

    La mayoría de los interrogantes se concentran en los 1,9 millones de indocumentados que supuestamente habrían abandonado el país por su propia cuenta.

    La Casa Blanca no ha aportado datos que respalden esta cifra ni a la prensa ni a las organizaciones.

    El analista del Instituto de Política de Migración (MPI), Ariel Ruiz Soto, dijo a EFE que el problema radica en que el Gobierno de Trump se basó en el Current Population Survey (CPS), un sondeo que realiza mensualmente la Oficina del Censo para determinar cuántos indocumentados se han marchado del país.

    La encuesta CPS ha sufrido varios cambios desde finales de 2024, incluida la reducción de la muestra de personas que contestan las preguntas.

    A esto se suma que la campaña de deportaciones masivas impuesta por el presidente Donald Trump probablemente ha hecho que los indocumentados dejen de contestar el sondeo.

    “Este dato de 1,9 millones es mucho más difícil de verificar y va mucho más allá de lo que hemos visto en otras áreas de la misma encuesta”, explicó Ruiz Soto.

    El analista insiste en que aunque se haya reportado una disminución en el número de inmigrantes que contestaron la encuesta, no significa que esto sea una prueba real de que se están yendo voluntariamente, algo en lo que coinciden los mismos inmigrantes.

    “Eso son exageraciones del Gobierno para meterle a uno miedo”, afirmó a EFE R. Hernández, un mexicano radicado en Los Ángeles desde hace más de 20 años.

    El inmigrante asegura que si en el futuro es deportado, buscaría la forma de regresar con su esposa y sus tres hijos ciudadanos estadounidenses.

    “En vez de estar amenazando con sacarnos, debería ver cómo nos da papeles”, agregó.

    La campaña de la autodeportación

    Lejos de probar los datos, el Gobierno de Trump prefiere celebrar el éxito de su política migratoria.

    La subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, dijo recientemente que los indocumentados “están recibiendo nuestro mensaje de que deben irse ahora”.

    El DHS destinó 200 millones de dólares en una campaña para impulsar la “autodeportación” de extranjeros, a los que les prometen un pago de 1.000 dólares y la posibilidad de que regresen de forma legal, si registran su salida en la aplicación CBP Home.

    Unas 35.000 personas han notificado su salida en la promocionada aplicación, según dijeron dos funcionarios que supervisan el programa a The Atlantic, un registró muy alejado de los 1,9 millones de indocumentados que supuestamente se han marchado por cuenta propia.

    Menos deportaciones que Biden

    El DHS también ha dejado de publicar el desglose de las cifras de deportación, lo que ha hecho más complicado para organizaciones como MPI hacer un seguimiento.

    Según las últimas cifras, bajo el segundo mandato de Trump se ha deportado a 605.000 extranjeros, un número que se encuentra dentro de un rango que la Casa Blanca podría probar, según Ruiz Soto.

    No obstante, entre estos “deportados” están contabilizados aquellos extranjeros que fueron regresados en los aeropuertos sin haber ingresado a EE.UU. También se encuentran los inmigrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que optan por una salida voluntaria.

    Esta cifra es menor que los 685.000 deportados del último año del Gobierno del expresidente Joe Biden (2021-2025).
    “Creo que el Gobierno Trump se quedará corto para alcanzar ese número”, pronosticó el analista.

    Pero seguramente la Casa Blanca seguirá promocionando que ha sacado a cientos de miles de “los peores de los peores

    criminales” del país, con datos que también han sido puestos en duda.

    El más reciente informe del Instituto Cato encontró que el 73% de personas detenidas por el ICE no tenía antecedentes penales ni cargos penales pendientes. La mayoría de los condenados tenían sentencias por delitos menores, infracciones de inmigración o de tránsito.