El médico clínico Pedro Di Spagna declaró este martes por primera vez en el juicio que investiga la muerte de Diego Armando Maradona y aseguró que los profesionales encargados del tratamiento del exfutbolista le impidieron realizar una visita médica programada una semana antes de su fallecimiento.
Di Spagna, quien actuaba como médico interconsultor designado por la empresa de medicina privada Swiss Medical, explicó ante el tribunal que visitó a Maradona el 12 de noviembre de 2020 y recomendó una serie de estudios médicos que finalmente no fueron realizados.
Según su testimonio, regresó al domicilio del exjugador el 18 de noviembre para efectuar una nueva evaluación, pero no logró ser recibido por el paciente. Ante esa situación propuso volver al día siguiente para completar la revisión médica.
Sin embargo, relató que la coordinadora de cuidados médicos de Swiss Medical, Nancy Forlini, le comunicó posteriormente que la visita debía aplazarse por indicación de los médicos tratantes. Durante la audiencia se reprodujo un audio en el que Forlini explicó que la decisión fue tomada por la psiquiatra Agustina Cosachov y el resto del equipo médico.
«Acabo de hablar con la psiquiatra (Agustina Cosachov). No es una decisión familiar, es una decisión de los médicos tratantes, de dejarlo descansar durante el fin de semana, (…) para que no se sienta tan acosado con gente todo el tiempo. Por ahí del martes en adelante sería mejor como para dejarlo tranquilo a Maradona».
La nueva consulta fue fijada para el 26 de noviembre. Sin embargo, Maradona falleció el día anterior, el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años de edad.
Durante su declaración, Di Spagna insistió en que respetó las decisiones del equipo médico principal y recordó que su función consistía en realizar controles semanales como médico interconsultor. También señaló que el día en que intentó revisar al exfutbolista observó a sus hijas Gianinna y Jana en la vivienda. «Iban y venían, tratando de convencer a su padre de que se dejara atender».
La audiencia también incluyó la continuación del testimonio de Mariano Perroni, jefe de enfermeros y uno de los imputados en la causa. Registros médicos presentados ante el tribunal reflejaron que Maradona registró episodios de presión arterial elevada y taquicardia en varios días de noviembre.
Asimismo, se conocieron comunicaciones que indicaban que el exastro argentino se negó a ingerir alimentos desde la noche del 23 de noviembre hasta el momento de su muerte. Los documentos también revelaron que el 25 de noviembre no se realizaron controles médicos durante la mañana.
Además de Di Spagna, Perroni, Forlini y Cosachov, enfrentan juicio el médico personal de Maradona, Leopoldo Luque, el psicólogo Carlos Díaz y el enfermero Ricardo Almirón. Todos están acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual por su presunta responsabilidad en la muerte del ídolo argentino.


