El neurocirujano Leopoldo Luque, médico de confianza de Diego Armando Maradona y principal acusado en el juicio por la muerte del exfutbolista, afirmó este martes que la responsabilidad de la internación domiciliaria del astro argentino recaía sobre la psiquiatra Agustina Cosachov.
Durante su novena declaración ante el tribunal, Luque sostuvo que el tratamiento que recibió Maradona tras salir de la clínica donde fue operado tenía un enfoque principalmente psiquiátrico, por lo que él no estaba a cargo de esa etapa médica.
“La internación era para un tratamiento psiquiátrico, yo no tenía incumbencia. Por eso le dije a Cosachov que ella y (el psicólogo Carlos) Díaz se tenían que encargar y que el equipo de la prepaga iba a encargarse de la parte clínica”, declaró el médico.
El neurocirujano también aseguró que Cosachov cometió un error al identificarlo en conversaciones incorporadas al expediente judicial como el médico de cabecera responsable del tratamiento integral de Maradona.
Aunque distintos testimonios y documentos presentados durante el proceso lo señalan como uno de los principales responsables de la salud del exjugador, Luque sostuvo que su papel cambió después de la cirugía por un hematoma subdural a la que fue sometido semanas antes de su muerte.
Tras recuperarse de esa intervención, Maradona fue trasladado a una vivienda ubicada en las afueras de Buenos Aires para continuar con un tratamiento domiciliario, donde finalmente falleció el 25 de noviembre de 2020.
Luque insistió en que su función durante ese período estaba limitada exclusivamente a cuestiones neurológicas y neuroquirúrgicas.
“Mi rol era muy claro en la internación domiciliaria, era el de neurocirujano”, afirmó. Además agregó: “Yo era el médico de confianza de Diego. Lo acompañaba y lo ayudaba en todo lo médico que estuviera a mi alcance y él aceptara. Por eso parte de la familia me tenía como su médico de confianza. Pero nunca fui su médico clínico”.
Según el acusado, la atención clínica cotidiana del exfutbolista estaba bajo la responsabilidad de Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, y del médico clínico Pedro Di Spagna, ambos también procesados en la causa.
Durante la audiencia también comparecieron Juan Carlos Soto y Sergio Zoppi, trabajadores de seguridad del barrio privado donde residía Maradona al momento de su fallecimiento.
Zoppi relató que el día de la emergencia recibió una solicitud urgente para localizar un médico y aseguró que inicialmente no observó ninguna ambulancia frente a la vivienda del exfutbolista.
“Cuando llegué a la guardia llaman del lote 45 pidiendo un médico y ahí llamamos a Collin Campbell, el vecino. No había ambulancia en la puerta de la casa de Maradona y recién vi pasar una cuando yo estaba yendo para allá caminando”, declaró.
Además de Luque, enfrentan juicio Agustina Cosachov, Carlos Díaz, Nancy Forlini, Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, todos acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual por la muerte del ídolo argentino.

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