Etiqueta: Keiko Fujimori

  • Keiko Fujimori busca llegar por cuarta vez al poder, bajo la sombra de su padre

    Keiko Fujimori busca llegar por cuarta vez al poder, bajo la sombra de su padre

    La candidata conservadora Keiko Fujimori afrontará este domingo una nueva oportunidad para alcanzar la Presidencia de Perú, un objetivo que ha perseguido durante más de una década y que se le ha escapado en tres ocasiones consecutivas en segunda vuelta.

    La líder del partido Fuerza Popular competirá frente al izquierdista Roberto Sánchez en unos comicios que podrían convertirla en la primera mujer elegida presidenta de Perú mediante voto directo.

    A sus 51 años, Fujimori vuelve a disputar la jefatura del Estado luego de haber sido derrotada anteriormente por Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021.

    Las dos últimas derrotas se definieron por márgenes muy estrechos, cercanos a los 40,000 votos. Tras esos resultados, la dirigente denunció presuntas irregularidades electorales, aunque nunca presentó pruebas que respaldaran sus acusaciones de fraude.

    La candidata llega a estas elecciones en un escenario distinto al de anteriores campañas. Será la primera vez que disputa la Presidencia sin la presencia de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, fallecido en septiembre de 2024 y considerado la figura central del movimiento político que ella lidera.

    Aunque algunos analistas describen su propuesta como una evolución del antiguo fujimorismo, conocida incluso como «fujimorismo 2.0», Fujimori continúa reivindicando el legado político de su padre y mantiene un discurso centrado en la seguridad, la lucha contra la delincuencia y posiciones conservadoras en temas sociales.

    La dirigente rechaza además las críticas que la señalan como una de las responsables de la inestabilidad política que ha caracterizado a Perú durante la última década, período en el que el país ha tenido ocho presidentes y múltiples crisis institucionales.

    La carrera política de Keiko Fujimori comenzó desde muy joven. En 1994, con apenas 19 años, asumió el papel de primera dama tras la separación de sus padres, convirtiéndose en una de las más jóvenes de América Latina en desempeñar esa función.

    Posteriormente cursó estudios de Administración de Empresas en la Universidad de Boston y una maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Columbia, ambas en Estados Unidos.

    Luego de regresar a Perú en 2005, fue elegida congresista con la mayor votación nacional en los comicios de 2006, iniciando así una trayectoria política que la llevó a convertirse en la principal figura de la derecha peruana.

    Su carrera también ha estado marcada por controversias judiciales. Entre 2018 y 2020 permaneció en prisión preventiva durante una investigación por presunto lavado de dinero relacionado con el financiamiento de campañas electorales. Sin embargo, este año el Tribunal Constitucional archivó el proceso al considerar insuficientes los fundamentos de la acusación.

    Con una elección que se anticipa reñida, Fujimori buscará este domingo alcanzar finalmente el cargo que ocupó su padre durante una década y consolidar el regreso del fujimorismo al Palacio de Gobierno peruano.

     

     

  • El izquierdista Roberto Sánchez busca gobernar Perú bajo su sombrero

    El izquierdista Roberto Sánchez busca gobernar Perú bajo su sombrero

    El candidato izquierdista Roberto Sánchez disputará este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú frente a la conservadora Keiko Fujimori, respaldado por sectores que continúan identificándose con el expresidente Pedro Castillo, destituido en 2022 tras intentar disolver el Congreso.

    Sánchez fue designado por Castillo como su principal heredero político para esta contienda electoral y ha construido gran parte de su campaña alrededor de la figura del exmandatario, quien mantiene respaldo en sectores populares que consideran que fue apartado del poder por intereses políticos y económicos.

    A diferencia de Castillo, quien llegó a la Presidencia desde el sindicalismo magisterial y sin una trayectoria política consolidada, Sánchez cuenta con una extensa experiencia en la administración pública y en actividades partidarias.

    El aspirante presidencial, de 57 años, es psicólogo de profesión, nació en la provincia de Huaral y cursó estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Antes de ingresar plenamente a la política también pasó por formación religiosa en un seminario, según ha relatado en distintas ocasiones.

    Su carrera política comenzó en el Partido Humanista, organización desde la cual desarrolló trabajo en gobiernos municipales y posteriormente alcanzó una curul en el Congreso peruano en 2021.

    Ese mismo año ganó protagonismo nacional al integrarse al gobierno de Pedro Castillo como ministro de Comercio Exterior y Turismo, cargo que ocupó durante todo el mandato del entonces presidente y desde donde se convirtió en uno de sus colaboradores más cercanos.

    Tras el fallido intento de golpe de Estado protagonizado por Castillo en diciembre de 2022, Sánchez presentó su renuncia al gabinete y posteriormente se abstuvo durante la votación parlamentaria que destituyó al mandatario.

    Pese a ello, con el paso de los años se transformó en uno de sus principales defensores políticos. Su agrupación incorporó incluso a familiares cercanos de Castillo, entre ellos su hermano José Mercedes Castillo y su cuñada Yenifer Paredes.

    Uno de los respaldos que más controversia ha generado en su campaña es el de Antauro Humala, líder del movimiento etnocacerista y hermano del expresidente Ollanta Humala. Antauro recuperó su libertad en 2022 tras cumplir una condena relacionada con la sublevación militar conocida como el Andahuaylazo.

    Aunque Sánchez ha tomado distancia de algunas de las posiciones más radicales de Humala, ambos coinciden en propuestas como la convocatoria a una nueva Constitución, una mayor participación del Estado en la gestión de recursos naturales y la revisión de determinados acuerdos económicos.

    El candidato también ha planteado la necesidad de fortalecer el papel estatal en sectores estratégicos y revisar las condiciones bajo las cuales operan algunas empresas extranjeras en el país.

    Más de 27.1 millones de peruanos acudirán este domingo a las urnas para decidir quién gobernará Perú entre 2026 y 2031, en una elección marcada por la polarización política y por una década de inestabilidad institucional que ha llevado al país a tener ocho presidentes en los últimos diez años.

     

     

  • Perú entra en reflexión electoral previo a segunda vuelta presidencial

    Perú entra en reflexión electoral previo a segunda vuelta presidencial

    Perú inició este viernes el período de reflexión electoral de cara a la segunda vuelta presidencial que se celebrará este domingo, en la que los ciudadanos deberán escoger entre la candidata de derecha Keiko Fujimori y el aspirante de izquierda Roberto Sánchez.

    La etapa previa a la votación comenzó después de que ambos candidatos cerraran oficialmente sus campañas la noche del jueves con actos multitudinarios en Lima, donde buscaron convencer a los votantes indecisos antes del inicio de las restricciones establecidas por la legislación electoral.

    Aunque los candidatos aún podrán ofrecer declaraciones a los medios de comunicación durante este viernes, ya no podrán participar en concentraciones o actividades proselitistas de carácter político.

    Desde el pasado lunes también entró en vigor la prohibición de divulgar encuestas electorales a través de los medios de comunicación. No obstante, los sondeos continúan circulando de manera informal en redes sociales y plataformas digitales.

    Las últimas mediciones conocidas apuntan a una contienda extremadamente cerrada entre ambos aspirantes. Diversos estudios señalan un empate técnico, aunque algunos otorgan una ligera ventaja a Roberto Sánchez.

    A partir de este viernes también quedan prohibidas las reuniones y manifestaciones públicas con fines políticos. La legislación peruana establece sanciones que incluyen penas de prisión de entre tres meses y dos años para quienes incumplan esta disposición.

    Las restricciones continuarán el sábado con la suspensión total de propaganda electoral y la entrada en vigencia de la denominada “ley seca”, que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas desde las 8:00 de la mañana del sábado hasta las 8:00 de la mañana del lunes.

    Durante la jornada electoral del domingo también estarán prohibidos los espectáculos públicos, tanto al aire libre como en espacios cerrados, además de cualquier concentración de electores a menos de 100 metros de los centros de votación entre las 7:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde.

    En el cierre de campaña, Keiko Fujimori prometió impulsar una etapa de reconciliación nacional y aseguró que, de ganar las elecciones, gobernará únicamente durante un período presidencial sin buscar una reelección inmediata.

    La heredera política del expresidente Alberto Fujimori busca llegar por cuarta ocasión a la Presidencia, después de haber perdido en segundas vueltas celebradas en 2011, 2016 y 2021.

    Por su parte, Roberto Sánchez centró su mensaje en la recuperación de la democracia y el equilibrio institucional. Además, responsabilizó al fujimorismo de la crisis política que ha atravesado el país y prometió derogar las denominadas “leyes procrimen” impulsadas por ese sector político.

    El candidato también reiteró su compromiso de otorgar un indulto al expresidente Pedro Castillo, condenado a 11 años y 5 meses de prisión por el intento de golpe de Estado ocurrido a finales de 2022.

    Más de 27.4 millones de peruanos están convocados a participar en la elección presidencial que definirá al próximo gobernante para el período 2026-2031, en un contexto marcado por una década de inestabilidad política y constantes cambios de liderazgo en el país sudamericano.

     

  • Fujimori y Sánchez moderan sus propuestas económicas antes de la segunda vuelta peruana

    Fujimori y Sánchez moderan sus propuestas económicas antes de la segunda vuelta peruana

    La candidata derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez han suavizado algunas de sus posiciones económicas originales y reforzado sus promesas de gasto social en los últimos días de campaña, en un intento por atraer a los votantes indecisos antes de la segunda vuelta presidencial prevista para este domingo en Perú.

    Ambos aspirantes han centrado parte de sus propuestas en el ofrecimiento de becas, subsidios, pensiones, bonos y proyectos de infraestructura pública, aunque mantienen diferencias significativas sobre el papel del Estado en la economía, la inversión privada y el manejo de los recursos estratégicos del país.

    Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, ha fundamentado buena parte de su discurso económico en la defensa del modelo de libre mercado implementado durante la década de 1990, al que atribuye la estabilización económica tras la crisis e hiperinflación que enfrentó Perú en años anteriores.

    La candidata ha prometido designar como ministro de Economía a Luis Carranza y se ha comprometido a impulsar un crecimiento económico sostenido que alcance el 6 % hacia 2031.

    Su propuesta contempla el fortalecimiento de la inversión privada, el respeto a los contratos empresariales, la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú y una reducción del déficit fiscal al 1 % del Producto Interno Bruto (PIB).

    Por su parte, Roberto Sánchez ha mantenido una postura crítica hacia el modelo económico vigente, al que considera excesivamente dependiente del mercado. Entre sus propuestas figura la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reformar el sistema económico, fortalecer la participación estatal en sectores estratégicos y revisar acuerdos comerciales y contratos de inversión.

    Sin embargo, en la recta final de la campaña, el candidato izquierdista ha moderado parte de su discurso. Su equipo económico aseguró que respetará la propiedad privada y los contratos existentes, siempre que estos incorporen criterios de responsabilidad social y protección ambiental.

    Uno de los temas que generó debate durante la campaña fue la continuidad de Julio Velarde al frente del Banco Central de Reserva. Inicialmente, Sánchez manifestó que no mantendría al funcionario en el cargo, aunque posteriormente rectificó y anunció que respaldaría su permanencia, reconociendo la importancia de la estabilidad monetaria del país.

    En materia laboral, el candidato de izquierda propone aumentar el salario mínimo de 1,130 soles a 1,500 soles, equivalente a un incremento de aproximadamente 32.7 %. También plantea una reforma tributaria enfocada en las grandes empresas y cuestiona las exoneraciones fiscales otorgadas al sector agroexportador.

    Fujimori, en cambio, defiende los incentivos tributarios para las agroexportadoras, sector que considera clave para la economía peruana y que actualmente emplea a unas 430,000 personas. Además, propone desarrollar grandes proyectos de infraestructura, entre ellos cuatro nuevas líneas de metro en Lima y otras tres en ciudades como Arequipa, Trujillo y Piura.

    Las diferencias también se extienden al manejo de los combustibles. Mientras Sánchez propone utilizar el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles para reducir costos a los consumidores, sus críticos advierten que la medida podría representar una carga significativa para las finanzas públicas.

    La segunda vuelta presidencial se celebrará este domingo 7 de junio y definirá el rumbo económico de Perú en un contexto marcado por la desaceleración del crecimiento, la demanda de mayor inversión social y la necesidad de recuperar la confianza de los mercados y los ciudadanos.

     

  • Keiko Fujimori llama “Frankenstein político” a su rival izquierdista

    Keiko Fujimori llama “Frankenstein político” a su rival izquierdista

    La candidata presidencial Keiko Fujimori elevó el tono de la campaña electoral peruana al calificar como un «Frankenstein político» a su rival Roberto Sánchez, a quien acusó de modificar constantemente sus propuestas y construir una alianza basada en intereses políticos diversos.

    Durante un mitin realizado en la localidad costera de Huarmey, en la región de Áncash, la aspirante del partido Fuerza Popular cuestionó el nuevo programa de gobierno presentado por Sánchez junto a agrupaciones de izquierda y centro que respaldan su candidatura para la segunda vuelta del próximo domingo.

    “El señor Sánchez cambia de planes como de discursos a cada rato. Lo que me demuestra la foto de ayer, con esas personas que han estado en diferentes gobiernos, es una repartija más. En realidad, es un Frankenstein político”, afirmó Fujimori ante sus simpatizantes.

    La candidata sostuvo que los recientes cambios en las propuestas de su adversario generan dudas sobre la coherencia de su proyecto político y criticó la incorporación de planteamientos provenientes de distintos sectores ideológicos.

    Sánchez presentó esta semana una versión revisada de su plan de gobierno en la que moderó algunas de las propuestas más polémicas planteadas inicialmente por sectores de izquierda, entre ellas la revisión de tratados de libre comercio y el relevo del presidente del Banco Central de Reserva.

    Fujimori aprovechó la actividad para destacar a su equipo económico, liderado por el exministro Luis Carranza, y cuestionó la participación de Pedro Francke, exministro durante el gobierno de Pedro Castillo, como una de las principales figuras económicas vinculadas a la candidatura de Sánchez.

    La líder fujimorista también criticó la decisión anunciada por su rival de esperar los resultados electorales junto al expresidente Pedro Castillo, quien actualmente cumple una condena de once años y cinco meses de prisión por el intento de golpe de Estado registrado en 2022.

    «Eso muestra lo hipotecado que está el señor Sánchez, tanto a Pedro Castillo como a Antauro Humala», expresó Fujimori al referirse al líder ultranacionalista y hermano del expresidente Ollanta Humala, quien respalda la candidatura de la izquierda.

    «Eso será un triunvirato, un gobierno de los tres y, lamentablemente, vemos en Sánchez una mala imitación de Pedro Castillo”, agregó la candidata.

    Durante el acto político, Fujimori reiteró algunas de sus propuestas de campaña enfocadas en infraestructura, seguridad ciudadana, saneamiento básico y fortalecimiento de la red vial del país.

    Más de 27.1 millones de peruanos están convocados a las urnas este domingo para elegir al presidente que gobernará Perú entre 2026 y 2031. La elección se desarrolla en un contexto marcado por una década de inestabilidad política en la que el país ha tenido ocho presidentes y múltiples crisis institucionales.

     

     

  • El apellido Fujimori en el centro del debate político de la segunda vuelta peruana

    El apellido Fujimori en el centro del debate político de la segunda vuelta peruana

    La elección presidencial que celebrará Perú este domingo 7 de junio enfrenta nuevamente a dos corrientes que han definido gran parte de la política nacional durante las últimas tres décadas: el fujimorismo y el antifujimorismo. La candidata derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez protagonizarán una segunda vuelta en la que el apellido Fujimori vuelve a ocupar el centro del debate político.

    A diferencia de procesos electorales anteriores, el movimiento antifujimorista ha mostrado una menor capacidad de movilización durante esta campaña. Aunque diversos sectores sociales mantienen su rechazo a la heredera política del expresidente Alberto Fujimori, las manifestaciones masivas que marcaron elecciones pasadas prácticamente desaparecieron en la antesala de estos comicios.

    Durante la campaña para la primera vuelta presidencial del pasado 12 de abril no se registraron protestas multitudinarias contra el fujimorismo, pese a que las encuestas ya proyectaban que Keiko Fujimori avanzaría al balotaje como una de las principales candidatas.

    Las cifras también reflejan cambios en la percepción ciudadana. Antes de la primera vuelta, el llamado “antivoto” contra Fujimori alcanzaba el 66 %, mientras que a pocos días de la elección definitiva se redujo hasta el 44 %, según distintos sondeos de opinión.

    Personas sostienen carteles con la imagen de la candidata presidencial derechista Keiko Fujimori el pasado sábado, durante una manifestación en su contra en Lima, Perú. EFE/ Paolo Aguilar

    En procesos anteriores, el antifujimorismo fue considerado una de las fuerzas más influyentes del escenario político peruano. Este movimiento resultó determinante en las derrotas de Keiko Fujimori frente a Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021, estas dos últimas por márgenes extremadamente ajustados.

    La candidata mantiene una defensa del legado político de su padre, Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000. Aunque reconoce que durante su administración se cometieron “errores”, reivindica los logros atribuidos a ese período, especialmente la derrota de Sendero Luminoso y la estabilización económica tras la crisis inflacionaria de finales de los años ochenta.

    Por su parte, organizaciones civiles y colectivos como “No a Keiko” y “Fujimori Nunca Más” continúan cuestionando la posibilidad de un retorno del fujimorismo al poder debido a las condenas judiciales que enfrentó el exmandatario por corrupción y violaciones a los derechos humanos.

    Las encuestas publicadas en los últimos días otorgan a Fujimori una ventaja cercana al 3 % sobre Sánchez en voto válido.

    Analistas consideran que la disminución del antifujimorismo y el desencanto de algunos sectores con las propuestas de izquierda tras el gobierno de Pedro Castillo podrían influir en el resultado de una elección que nuevamente se perfila como una de las más disputadas de la historia reciente del Perú.

     

  • El triunfo de De la Espriella impulsa el peso colombiano y el sol peruano apunta alzas si gana Fujimori

    El triunfo de De la Espriella impulsa el peso colombiano y el sol peruano apunta alzas si gana Fujimori

    Los mercados reaccionaron positivamente al resultado de la primera vuelta presidencial en Colombia, donde el candidato de derecha Abelardo de la Espriella obtuvo la mayor votación y quedó bien posicionado para disputar la segunda ronda electoral. Según un análisis de la firma financiera Ebury, el peso colombiano se fortaleció más de 3 % frente al dólar tras conocerse los resultados.

    La consultora explicó que la victoria de De la Espriella, quien obtuvo el 43.74 % de los votos, fue interpretada favorablemente por los inversionistas debido a sus propuestas orientadas a la reducción del tamaño del Estado, disminución de impuestos y mayor explotación de recursos naturales. Su principal rival, Iván Cepeda, respaldado por sectores de izquierda y considerado heredero político de Gustavo Petro, alcanzó el 40.90 % de los sufragios.

    El informe señala que el desempeño electoral del candidato conservador fue impulsado por el respaldo de votantes de derecha, mientras que la aspirante Paloma Valencia quedó en tercer lugar con el 6.92 % de los votos. Los mercados consideran probable que el apoyo de Valencia fortalezca aún más las posibilidades de De la Espriella en la segunda vuelta.

    «Con el apoyo de Paloma Valencia, candidata de derechas más moderada, De la Espriella tendría medio pie dentro de la Casa de Nariño. En efecto, Polymarket le asigna una probabilidad de victoria del 80 %. De esta manera, nos adentramos en el escenario electoral más benigno para el peso colombiano», indicó Ebury.

    La aparente ventaja de Keiko Fujimori favorece los mercados peruanos. Istock

    En Perú si gana Fujimori

    En Perú, los analistas también anticipan movimientos favorables para la moneda local si Keiko Fujimori logra imponerse en la segunda vuelta presidencial programada para el próximo 7 de junio. La candidata aparece con ventaja en varios sondeos frente al aspirante de izquierda Roberto Sánchez.

    De acuerdo con Ebury, las encuestas realizadas por Ipsos, Datum y CIT muestran una diferencia de entre tres y cinco puntos porcentuales a favor de Fujimori. Además, la plataforma de predicción Polymarket le atribuye una probabilidad de victoria del 75 %.

    «Este sería el escenario más benigno para los mercados financieros peruanos dada la visión pro-mercado que propone Fujimori. Una victoria de Sánchez, por el contrario, provocaría fuertes caídas en el sol ya que los inversores temen un mayor intervencionismo estatal en la economía bajo su liderazgo», destacó la firma financiera.

    A pesar de la incertidumbre electoral, Ebury considera que Perú mantiene condiciones económicas favorables para sostener la estabilidad de su moneda. Entre los factores que respaldan esta perspectiva menciona la fortaleza de los fundamentos macroeconómicos, la credibilidad del Banco Central de Reserva del Perú y el incremento en los precios internacionales de las materias primas.

    La firma añadió que la nueva composición del Congreso peruano surgida tras la primera vuelta electoral también contribuiría a moderar los riesgos para los mercados financieros, independientemente del resultado definitivo de las elecciones presidenciales.

     

     

  • Perú elegirá el domingo entre los herederos de dos autogolpes de Estado

    Perú elegirá el domingo entre los herederos de dos autogolpes de Estado

    Los peruanos acudirán a las urnas el próximo domingo para elegir a su próximo presidente entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, en una segunda vuelta que enfrenta a dos proyectos políticos vinculados a expresidentes que protagonizaron intentos de ruptura del orden democrático en el país.

    Keiko Fujimori busca llegar por cuarta ocasión a la Presidencia respaldada por el legado político de su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000 y ejecutó el denominado “autogolpe” de Estado de 1992, con el que disolvió el Congreso e impulsó una nueva Constitución.

    Por su parte, Roberto Sánchez compite como representante del sector político afín al expresidente Pedro Castillo, quien actualmente permanece encarcelado tras ser condenado por el fallido intento de golpe de Estado ocurrido en diciembre de 2022, cuando intentó disolver el Congreso antes de ser destituido y detenido.

    Aunque separados por tres décadas, ambos episodios mantienen similitudes. Tanto Alberto Fujimori como Pedro Castillo anunciaron medidas para intervenir el Congreso, gobernar mediante decretos de emergencia y promover cambios constitucionales, aunque los resultados fueron completamente distintos.

    El autogolpe de Fujimori logró consolidarse gracias al respaldo de las Fuerzas Armadas y al apoyo de amplios sectores de la población. Posteriormente impulsó la Constitución de 1993 y fortaleció un modelo económico de libre mercado. Sin embargo, su administración también quedó marcada por denuncias de corrupción y violaciones a los derechos humanos que derivaron en una condena judicial.

    “Fue una medida de excepción, por la situación del país frente a dos grupos terroristas que querían controlar el país y una hiperinflación galopante (…) Esta decisión tan difícil que tomó mi padre permitió que luego se hiciese la Constitución de 1993, que aprobó la población”, manifestó recientemente Keiko Fujimori en una entrevista televisiva.

    En contraste, el intento de Castillo fracasó pocas horas después de su anuncio debido a la falta de respaldo militar. Aunque Sánchez renunció al Gobierno en ese momento argumentando razones democráticas, ahora sostiene que el expresidente actuó bajo una fuerte presión de la oposición parlamentaria que buscaba removerlo del cargo.

    La campaña electoral ha reavivado la polarización política en Perú. Los simpatizantes del fujimorismo justifican las acciones de Alberto Fujimori y cuestionan las de Castillo, mientras que los seguidores del exmandatario encarcelado consideran que este fue víctima de una maniobra política impulsada por el Congreso y por el Gobierno que encabezó posteriormente Dina Boluarte.

    La elección definirá cuál de estas dos visiones marcará el rumbo político del país en los próximos años.

     

  • Fujimori y Sánchez chocan por el «caos» peruano en debate presidencial

    Fujimori y Sánchez chocan por el «caos» peruano en debate presidencial

    La candidata derechista Keiko Fujimori y el aspirante izquierdista Roberto Sánchez sostuvieron el domingo el único debate previo a la segunda vuelta presidencial en Perú, en un enfrentamiento caracterizado por constantes acusaciones y reproches sobre la situación política, económica y social que atraviesa el país sudamericano.

    Durante dos horas y media, ambos contendientes expusieron sus propuestas sobre seguridad ciudadana, democracia, derechos humanos, educación, salud, economía y empleo. Sin embargo, gran parte del intercambio estuvo dominado por señalamientos mutuos en torno a quién es responsable de la crisis política y el incremento de la inseguridad que afecta a Perú.

    La palabra que más resonó durante el encuentro fue «caos». Fujimori insistió en que representa la única alternativa para restablecer el orden frente a lo que calificó como el riesgo que encarna Sánchez, especialmente en un contexto donde las extorsiones, asesinatos y el crimen organizado se han convertido en las principales preocupaciones de la población.

    Por su parte, Sánchez respondió señalando a su rival como la «Señora Kaos, con K», al atribuirle parte de la inestabilidad política que ha marcado al país durante la última década. El candidato de Juntos por el Perú sostuvo que el fujimorismo ha contribuido a las sucesivas crisis institucionales y cambios de gobierno registrados en los últimos años.

    «Caos se escribe con la ‘C’ de Castillo», respondió Fujimori, quien recordó en varias ocasiones la cercanía política de Sánchez con el expresidente Pedro Castillo y su alianza con Antauro Humala, líder ultranacionalista y hermano del expresidente Ollanta Humala.

    Sánchez también cuestionó a Fujimori por respaldar las denominadas «leyes procrimen», una serie de reformas impulsadas por el Congreso que, según diversos sectores, han dificultado la persecución del crimen organizado. Además, le exigió pronunciarse sobre las más de 50 muertes registradas durante las protestas que siguieron a la caída de Castillo.

    En materia económica, Fujimori acusó a su adversario de prometer medidas que no impulsó cuando formó parte del gobierno de Castillo. A su vez, Sánchez criticó a la candidata por apoyar exoneraciones tributarias a empresas agroexportadoras que, según afirmó, redujeron la recaudación estatal en 20,000 millones de soles, equivalentes a aproximadamente $5,800 millones.

    La líder de Fuerza Popular defendió el modelo agroexportador al asegurar que ha generado millones de empleos y oportunidades para los peruanos. Sánchez respondió recordando que durante la administración de Castillo no se realizaron expropiaciones y adelantó que, de ganar las elecciones, mantendría a Julio Velarde al frente del Banco Central.

    El debate también tuvo momentos personales. Fujimori reprochó a Sánchez utilizar aspectos familiares para contrastar su imagen con la de ella. La candidata reconoció haber cometido errores durante su trayectoria política, pero afirmó haber aprendido de ellos.

    «Sé que a lo largo de mi vida política he cometido errores, pero aprendí y me levanté con mucha más fuerza. Vengo viajando por mi país a lo largo de 30 años. Conozco sus problemas y soluciones. No les pido dejar de lado las diferencias, pero a pesar de las diferencias podemos encontrar la manera de hacer un mejor país», expresó.

    Al cierre del encuentro, Sánchez recordó las derrotas sufridas por Fujimori en anteriores segundas vueltas presidenciales y llamó a las fuerzas democráticas a respaldar su candidatura.

    «Perú le cerró filas al fujimorismo y a su legado de horror, como lo hará este 7 de junio. Convocamos a las fuerzas democráticas que quieren recuperan el orden de verdad, no el de la ‘Señora Kaos’», concluyó.

     

  • Fujimori mantiene ventaja mínima sobre Sánchez para segunda vuelta en Perú

    Fujimori mantiene ventaja mínima sobre Sánchez para segunda vuelta en Perú

    La candidata presidencial Keiko Fujimori conserva una ligera ventaja sobre Roberto Sánchez de cara a la segunda vuelta electoral en Perú, según los últimos simulacros de votación divulgados este domingo, cuando resta una semana para que los peruanos acudan nuevamente a las urnas.

    El estudio más reciente de Ipsos otorga a Fujimori un 51.4 % de los votos válidos frente al 48.6 % de Sánchez, una diferencia de apenas 2.8 puntos porcentuales que mantiene abierta la disputa por la presidencia. La encuesta fue publicada en el último día permitido para difundir sondeos electorales en el país.

    Los resultados reflejan un escenario altamente competitivo, en el que el debate presidencial programado para este domingo podría influir en la decisión de miles de votantes que aún no definen su preferencia. La candidata de Fuerza Popular registra mayor respaldo en Lima, donde alcanza un 52.2 %, mientras que Sánchez lidera en las zonas rurales con un 53.9 % de apoyo.

    En la simulación general de votos emitidos, Fujimori obtuvo un 40.4 %, mientras que Sánchez alcanzó un 38.3 %. Además, un 21.3 % de los participantes manifestó que votaría en blanco o anularía su papeleta.

    La distribución regional también muestra diferencias marcadas. Fujimori encabeza las preferencias en el norte del país con un 44 % y en la región central con un 39.4 %, mientras que Sánchez obtiene sus mejores resultados en el sur, donde alcanza un 56.8 %, además de un 42.8 % en la zona centro.

    La medición de intención de voto realizada por Ipsos presenta una brecha igualmente reducida. Fujimori aparece con un 38 % de respaldo, mientras que Sánchez suma un 35 %. Sin embargo, un 15 % de los consultados permanece indeciso y otro 12 % afirma que votará en blanco o anulará su sufragio.

    Entre quienes apoyan a Fujimori, un 33 % considera que posee las mejores propuestas de gobierno. En contraste, un 23 % asegura que votará por ella porque considera que la candidatura rival representa una peor alternativa para el país.

    Por su parte, entre los simpatizantes de Sánchez, un 26 % sostiene que cuenta con el mejor plan de gobierno, mientras que un 17 % afirma respaldarlo porque representa una opción de cambio y otro 17 % porque considera que Fujimori es la peor alternativa.

    El candidato a la Presidencia de Perú por el partido Juntos por el Perú, Roberto Sánchez. EFE

    Otro estudio divulgado este domingo por la empresa Datum amplía ligeramente la ventaja de la candidata derechista. Según ese simulacro de votación, Fujimori alcanzaría un 52.9 % de los votos válidos frente al 47.1 % de Sánchez, lo que representa una diferencia de 5.8 puntos porcentuales.

    Datum también señala que Fujimori domina las preferencias en Lima con un 62.9 % y en el norte del país con un 61 %, mientras que Sánchez mantiene una amplia ventaja en el sur, donde registra un 65.9 %, y en la región oriental, con un 56.6 %.

    En cuanto a la intención de voto, la misma firma ubica a Fujimori con un 39.8 % y a Sánchez con un 35.9 %. Asimismo, el voto blanco o nulo se sitúa en 13.8 %, mientras que los indecisos representan un 10.5 % del electorado.

    La encuesta de Ipsos se realizó entre el 29 y 30 de mayo con una muestra de 1,204 personas, un nivel de confianza del 95 % y un margen de error de 2.8 %. Por su parte, Datum entrevistó a 1,501 ciudadanos entre el 26 y el 30 de mayo, con un nivel de confianza del 95 % y un margen de error de 2.5 %.