Una jueza federal de Estados Unidos expresó este viernes tener dudas sobre si es posible mantener detenido a Kilmar Ábrego García luego de que la administración del presidente Donald Trump lo ha mantenido bajo custodia de Inmigración.
La jueza Paula Xinis, del Tribunal de Distrito en Maryland, había convocado la audiencia para que la administración Trump pudiera demostrar que existían planes legítimos para deportar al salvadoreño Ábrego García, sin los cuales se mostró dispuesta a liberarlo.
Sin embargo, afirmó que el gobierno parece estar cambiando los argumentos con el objetivo de intentar prolongar su detención, lo que ha resultado en un caso «totalmente inconsistente».
El salvadoreño, que trabajaba y vivía en Maryland junto a su esposa estadounidense y sus tres hijos, pasó varios meses detenido en la cárcel de máxima seguridad CECOT en El Salvador, tras haber sido deportado por un «error administrativo», pese un juez de inmigración le había permitido quedarse en EE.UU. porque corría peligro si era deportado a su país natal.
Tras su regreso, el Gobierno Trump le ofreció un acuerdo de culpabilidad por los cargos de tráfico humano, a cambio de deportarlo a Costa Rica, un tercer país seguro. Pero el salvadoreño se negó.
Ahora, las autoridades estadounidenses buscan deportarlo a Esuatini, un pequeño país al sur de África, después de que este rechazara su traslado a Uganda, el primer destino propuesto.
También se habló de Ghana en la audiencia, pero Samuel Okudzeto Ablakwa, ministro de Asuntos Exteriores de Ghana, declaró en redes sociales que el país «no aceptaba a Ábrego García».
La Casa Blanca ha dicho en repetidas ocasiones que su meta es expulsar a Ábrego García del país al considerarlo una persona «peligrosa» relacionado con pandillas que operan en Centroamérica, algo que el inmigrante niega.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) ha notificado a los abogados de Kilmar Ábrego García su intención de deportarlo a Ghana, un país de África Occidental, según reveló la cadena ABC News.
La decisión marca un nuevo giro en el complejo caso del salvadoreño, quien fue deportado erróneamente a El Salvador en marzo pasado, a pesar de contar con una orden judicial de 2019 que prohibía su deportación a ese país debido al riesgo de persecución. Durante esa expulsión, Ábrego García fue enviado directamente al CECOT, la megacárcel de máxima seguridad del gobierno salvadoreño.
El DHS había planteado anteriormente la posibilidad de deportar a Ábrego García a Esuatini o Uganda (también en África), países con los que el salvadoreño no tiene vínculos aparentes. No obstante, el gobierno ahora planea su deportación a Ghana, de acuerdo con un aviso oficial entregado a su equipo legal.
Los abogados del inmigrante comparecerán ante un tribunal este viernes en una audiencia probatoria, donde se espera que testigos del gobierno declaren sobre los esfuerzos realizados para deportarlo a otros países africanos.
Ábrego García, quien vivía en Maryland junto a su esposa e hijos antes de ser detenido, fue señalado por la administración Trump como presunto miembro de la pandilla MS-13, acusación que ha sido enérgicamente negada por su familia y su defensa legal.
En junio, tras su deportación fallida, fue repatriado a EE.UU. para enfrentar cargos de trata de personas en Tennessee, ante los cuales se ha declarado inocente. Mientras aguardaba el juicio bajo custodia de su hermano, fue nuevamente detenido por autoridades migratorias, quienes reanudarían los esfuerzos de deportación.
La semana pasada, un juez de inmigración rechazó una moción para reabrir su caso migratorio, lo que dejó al salvadoreño expuesto a una posible expulsión.
Kilmar Ábrego García, el salvadoreño que fue deportado en marzo y reenviado a Estados Unidos, no comparecerá este viernes ante un tribunal en Nashville, Tennessee en el caso por tráfico humano del que se le acusa, debido a dificultades logísticas para su traslado desde Pensilvania, donde permanece detenido.
La audiencia, originalmente programada para el 10 de octubre, fue suspendida luego que el gobierno estadounidense informara que no hubo tiempo suficiente para trasladar al imputado, según un documento judicial oficial. No obstante, se espera su participación en la próxima sesión el 3 de noviembre, siempre que no surjan nuevos contratiempos.
Los cargos contra Ábrego García derivan de un incidente ocurrido en 2022, cuando fue detenido en un control de tráfico con ocho personas más a bordo de su vehículo, situación que llevó a su arresto por presunto tráfico de personas.
El caso ha ganado notoriedad nacional luego que un juez federal autorizara una audiencia probatoria, en la que la defensa de Ábrego buscará demostrar que los cargos presentados por el gobierno son “represalia ilegal”, luego de que el salvadoreño ganara una demanda contra la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por su deportación a El Salvador.
Durante años, Kilmar Abrego García residió legalmente en EE. UU. con su esposa estadounidense y sus hijos, antes de ser arrestado y deportado a su país de origen en marzo de 2025, donde fue recluido en el CECOT.
La sesión judicial reprogramada se centrará en temas de descubrimiento de pruebas y programación de audiencia probatoria. El tribunal permitirá su ausencia física si su defensa accede a una transcripción completa de la audiencia preliminar.
El salvadoreño Kilmar Ábrego García fue trasladado a un centro de detención de Moshannon Valley, en Philipsburg, Pensilvania, confirmaron sus abogados a medios estadounidenses, este sábado. Hasta agosto, permanecía en el centro de detención de Farmville, en Virginia, lo que le permitía estar más cerca de su familia.
Ábrego residía en Maryland junto a su esposa y sus tres hijos cuando fue arrestado a inicios de año por las autoridades. Previamente había pasado varios meses en el centro de máxima seguridad CECOT en El Salvador, luego de haber sido deportado por un “error administrativo”, a pesar de contar con un beneficio migratorio que le impedía ser expulsado.
Tras una intensa batalla legal, el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo repatrió al país norteamericano, donde fue nuevamente detenido y continúa bajo custodia de las autoridades migratorias.
Washington intenta deportarlo a Esuatini, un pequeño país en el sur de África, después de que Ábrego rechazara ser enviado a Uganda, el primer destino propuesto por la Administración. La Casa Blanca sostiene que se trata de una persona “peligrosa” y con presuntos vínculos con pandillas de origen salvadoreño.
Kilmar Ábrego huyó hace más de una década hacia Estados Unidos tras recibir amenazas de pandillas en El Salvador. Su caso se ha convertido en un símbolo de la lucha por el debido proceso de los inmigrantes, mientras su familia y organizaciones defensoras de derechos humanos exigen su liberación y buscan frenar su deportación.
El sacerdote jesuita José María Tojeira, quién se desempeñó como rector de la Universidad Centroamericana (UCA) de El Salvador, señaló que el migrante salvadoreño Kilmar Ábrego García es «símbolo de la irracional y racista saña antiinmigrante» del presidente estadounidense, Donald Trump.
Ábrego, deportado por error desde Estados Unidos a la cárcel de máxima seguridad, Cecot, de El Salvador, fue detenido el lunes en los tribuales de inmigración de Baltimore (Maryland), tres días después de haber sido puesto en libertad en Tennessee y a la espera de ser nuevamente deportado, esta vez a Uganda.
No obstante, Ábrego García no podrá ser deportado de Estados Unidos dado que el miércoles la jueza Paula Xinis retrasó su deportación hasta octubre.
«Querían deportarlo a Uganda y una jueza digna lo impidió», publicó el jesuita en X.
Según Tojeira, con estudios en teología y filosofía, el migrante salvadoreño «es odiado» y «perseguido» por «ser signo de protesta y resistencia contra la política inhumana de los que se creen más que los pobres».
En una breve audiencia, la jueza federal del Distrito de Maryland, Paula Xinis, dijo el lunes que extenderá la suspensión de la expulsión de Ábrego.
El sábado, los abogados del migrante explicaron en un documento judicial que el Gobierno estadounidense estaba amenazándolo con su deportación a Uganda para conseguir un acuerdo de culpabilidad que le permitiese ser deportado a Costa Rica, en su lugar.
Xinis, la misma que en abril ordenó al Gobierno estadounidense que facilitara el regreso de Ábrego desde El Salvador, tras su deportación allí por error, preguntó si la Casa Blanca entendía que tenía prohibido expulsar a Ábrego García del territorio continental estadounidense, a lo que el abogado del Gobierno Trump contestó que sí, según información citada por Político.
No obstante, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristy Noem, dijo el lunes en un comunicado que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) “está procesando” la deportación de Abrego García.
El salvadoreño, acusado de supuesto tráfico de personas por el Gobierno estadounidense, pasó casi tres meses en el Cecot, donde lo enviaron «por error», hasta que posteriormente se ordenó su regreso a EE.UU. en junio pasado.
Una jueza federal de Estados Unidos frenó este miércoles la deportación del salvadoreño Kilmar Ábrego hasta principios de octubre, tras convocar para entonces una audiencia con oficiales de la Administración de Donald Trump.
La jueza federal del Distrito de Maryland, Paula Xinis, ha programado una audiencia para el 6 de octubre para fallar sobre su solicitud de habeas corpus.
El habeas corpus es una garantía legal que permite a cualquier persona detenida solicitar que un juez revise la legalidad de su detención.
Xinis ha asegurado que esta solicitud se resolverá unos 30 días después de la audiencia de octubre.
También ha ordenado al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), que actualmente lo mantiene detenido en el estado de Virginia, que mantenga a Ábrego dentro de un radio de 200 millas (unos 320 kilómetros) del estado de Maryland, donde reside.
La defensa de Ábrego ha presentado, además, una moción para reabrir sus proceso de inmigración, anular su orden de deportación y solicitar asilo Estados Unidos.
La magistrada es la misma que ordenó al Gobierno estadounidense que facilitara el regreso de Ábrego desde El Salvador, tras ser deportado allí por error.
Este lunes, agentes del ICE detuvieron a Ábrego en los tribunales de inmigración de Baltimore (Maryland), tres días después de haber sido liberado en Tennessee, mientras espera un juicio por cargos federales de tráfico de personas y un proceso de deportación. Su liberación previa se había autorizado al considerar que no representaba una amenaza para la comunidad ni existía riesgo de fuga.
Este sábado, la defensa de Ábrego explicó en un comunicado que el Gobierno estadounidense estaba amenazándolo con deportarle a Uganda para conseguir un acuerdo de culpabilidad que le permitiese ser deportado a Costa Rica, en su lugar.
Durante el fin de semana, Ábrego entregó dos documentos a la Administración: uno en el que designa a Costa Rica como un país «aceptable» para su deportación, y otro en el que expresa su «temor» de ser enviado a Uganda, al no tener garantías sobre cuál sería su situación en ese país.
Una jueza federal detuvo la deportación a Uganda del salvadoreño Kilmar Ábrego García y ordenó al Gobierno del presidente Donald Trump mantenerlo en Estados Unidos mientras evalúa una nueva impugnación legal contra los planes de enviarlo a África.
Xinis, la misma que en abril ordenó al Gobierno estadounidense que facilitara el regreso de Abrego desde El Salvador, tras ser deportado allí por error, preguntó si la Casa Blanca entendía que tenía prohibido expulsar a Ábrego García del territorio continental estadounidense, a lo que el abogado del Gobierno Trump contestó que sí, según información citada por Político.
No obstante, este lunes la secretaria de Seguridad Nacional, Kristy Noem, dijo hoy en un comunicado que ICE “está procesando” la deportación de Ábrego García.
Los defensores del inmigrante habían solicitado una moción de emergencia para detener su expulsión después que el Gobierno estadounidense amenazó con su deportación a Uganda o aceptar un acuerdo de culpabilidad en el caso de tráfico humano que le permitiese ser deportado a Costa Rica, en su lugar.
Según una orden judicial anterior de Xinis, Ábrego García debería contar con al menos 72 horas para responder a una posible orden de deportación.
«Que lo deporten a Costa Rica no es justicia. Es una opción aceptablemente menos mala. Pero que insistan en llevar a cabo una deportación a Uganda demuestra que el verdadero motivo en este caso no es simplemente sacarlo del país, sino castigarlo y mantenerlo detenido», explicó el abogado Simon Sandoval-Moshenberg, que forma parte de su equipo jurídico que representa al salvadoreño en el caso de la deportación.
Ábrego ha recibido garantías de que será un ciudadano libre en Costa Rica, y tendría protección como refugiado para no ser deportado a El Salvador, donde, según sus abogados, enfrenta riesgo de persecución y violencia por parte de las pandillas del país, razón por la que un juez prohibió su deportación en 2019, ahondó el abogado defensor.
En ese sentido, la jueza afirmó que existen «varios motivos» por los cuales podría tener jurisdicción para solicitar la exención deportación, incluyendo que Uganda no ha accedido a ofrecerle a Ábrego protecciones como la libertad de tránsito, la obtención del estatus de refugiado y la prohibición de ser enviado a El Salvador.
Por el momento, Trump se ha limitado a indicar que tienen la situación «bajo control» pese a que los abogados del migrante «están haciendo cosas a través de un sistema de tribunales liberales».
Congresistas y organizaciones civiles de Estados Unidos criticaron el arresto del migrante salvadoreño Kilmar Ábrego García por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), y pidieron para él acceso a un juicio justo, mientras lamentaron que su detención forme parte de una venganza del Gobierno estadounidense.
«El Gobierno de (Donald) Trump lo ha dejado claro: están utilizando cruelmente a Kilmar Ábrego García como un peón y una distracción. Vivimos en un país de leyes, y por mucho que Trump lo odie, Kilmar Ábrego García tiene derecho al debido proceso», dijo en un comunicado la senadora demócrata por Maryland, Angela Alsobrooks.
Ábrego García, quien fue deportado por error de la Administración y posteriormente traído de vuelta, fue arrestado esta mañana por agentes de Inmigración cuando acudía a una visita a los tribunales de inmigración de Baltimore (Maryland).
El viernes fue liberado de una cárcel en Tennessee, a la espera de que se desarrolle un juicio de cargos federales por tráfico de personas y un proceso de deportación, por no suponer una amenaza para la comunidad o estar en riesgo de huir.
El senador demócrata por Maryland, Chris Van Hollen, que viajó a El Salvador cuando el inmigrante fue deportado allí y trasladado a una cárcel, afirmó que el Gobierno debe permitir al salvadoreño la oportunidad de defenderse en los tribunales y dejar de «decir mentiras sobre su caso».
Los abogados de Ábrego García indicaron el pasado sábado que el Gobierno estadounidense amenazándolo con su deportación a Uganda para conseguir un acuerdo de culpabilidad que le llevase a ser deportado a Costa Rica, un extremo que también fue ampliamente criticado por algunos congresistas.
«Seamos claros: deportar a Kilmar Abrego García a Uganda no tiene sentido; no es su país de origen. Nada en este proceso ha sido justo. El ICE lo está atacando con crueldad. Esto es un arma del gobierno, no de la justicia», dijo la representante por Texas, Jasmine Crockett.
Organizaciones como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) se sumaron a este llamado, e indicaron que la Administración de Trump está teniendo un «comportamiento vengativo» que alcanza al resto de migrantes que quiere expulsar del país.
Por el momento, Trump se ha limitado a indicar que tienen la situación «bajo control» pese a que los abogados del migrante «están haciendo cosas a través de un sistema de tribunales liberales».
El inmigrante salvadoreño Kilmar Ábrego García fue detenido este lunes por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando acudía a una visita a los tribuales de inmigración de Baltimore (Maryland) tres días después de haber sido puesto en libertad en Tennessee, informó su abogado.
Previo a su ingreso a una audiencia con ICE, Ábrego agradeció a todos los que han acompañado a su familia estos meses durante estuvo detenido en El Salvador y a su retorno en una prisión de Tennessee.
«A todas las familias que han sufrido separaciones, y que viven constantemente por la amenaza de ser separadas, quiero decirles que aunque la injusticia nos está golepando duro, no perdamos la fe», dijo Kilmar Ábrego a una concentración de personas que lo acompañó previamente.
El salvadoreño recordó los momentos vividos con su familia y su testimonio de reunión este fin de semana.
«Cuando por fin me reuní con mi familia, toda esa alegría y todas las emociones quedarán grabadas para el resto de mi vida. Verlos de nuevo me llenó de gratitud y esperanza.Para mi la felicidad es simplemente estar con mi familia y disfrutar momentos felices con ellos. Cuando estuve detenido siempre recordé momentos hermosos con mi familia, de ir al parque, de ir al trampolín con mis hijos. Esos momentos me darán fuerzas y esperanzas para seguir luchando». Kilmar Ábrego García, salvadoreño detenido por ICE.
También mandó un mensaje de esperanza a las familias que han sufrido separaciones al igual que él:»Dios está con nosotros, Dios nunca nos dejará, Dios hace justicia a toda la injusticia que han hecho«.
Según dijo su abogado Simon Sandoval-Moshenberg a la cadena noticiosa CNN, ya preveían que Ábrego quedaría detenido tras presentarse este lunes a ICE, dado que funcionarios del gobierno de Trump habían reiterado que lo apresarían si era liberado.
Kilmar Ábrego y su esposa, previo a ser detenido en Baltimore, el 25 de agosto. EFE/EPA/SHAWN THEW
«Ha sido detenido por el ICE porque hay una orden de deportación a Uganda sobre él. Sus abogados han registrado una petición de habeas corpus en Maryland para intentar detener su deportación a Uganda», informaron a EFE fuentes cercanas al caso del salvadoreño, acusado de supuesto tráfico de personas por el Gobierno estadounidense.
Tras su detención, la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, confirmó la captura y dijo que preparan su deportación, sin especificar a dónde lo enviarán.
«Hoy, la policía de ICE arrestó a Kilmar Abrego García y lo están procesando para su deportación. El presidente Trump no va a permitir que este inmigrante ilegal, que es miembro de la pandilla MS-13, traficante de personas, abusador doméstico en serie y depredador infantil, siga aterrorizando a los ciudadanos estadounidenses», escribió Noem en la red social X.
Today, ICE law enforcement arrested Kilmar Abrego Garcia and are processing him for deportation.
President Trump is not going to allow this illegal alien, who is an MS-13 gang member, human trafficker, serial domestic abuser, and child predator to terrorize American citizens…
«Acabamos de meter una segunda demanda, una segunda demanda ante la corte federal aquí en Maryland, exigiendo que no lo pueden deportar a ningún país sin que él tenga un juicio completo y todos sus derechos de apelaciones, eso debe ser obvio, se supone que obviamente no puede deportar a una persona antes de un juicio, pero estamos donde estamos y por eso vimos la necesidad de meter una demanda para asegurar esto», dijo el abogado de Kilmar, Simon Sandoval-Moshenberg tras la detención.
«Han jugado muy sucio hasta la fecha y por eso es importante que el apoyo hacia él no sea solo abogados en la corte, sino comunidad en el calle», añadió Sandoval.
En marzo de 2025, Kilmar fue deportado a El Salvador junto a un grupo de más de 200 venezolanos y una veintena de supuestos pandilleros a El SAlvador y estuvo en prisión en el Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (CECOT) a pesar que Estados Unidos confirmó que su deportación «fue un error». La administración Trump lo ha acusado de pertenecer a la MS-13 pero Ábrego García no ha sido procesado por pertenecer a pandillas. En El Salvador tampoco hay un expediente que confirme su pertenencia a esta estructura.
Kilmar Ábrego García previo a ser detenido por ICE en Baltimore. EFE/EPA/SHAWN THEW
El 10 de octubre de 2019, juez de migración de Baltimore, Maryland, denegó una petición de asilo a Ábrego García, pero también resolvió: «Se concede la solicitud del demandado de suspensión de la deportación».
El pasado viernes, Kilmar fue liberado de una prisión de Tennessee, donde esperaba juicio por cargos de tráfico de personas. Este fin de semana se difundió que Ábrego ha sido presionado para declararse culpable a cambio de deportarlo a Costa Rica, en lugar de El Salvador, pero tras el rechazo del salvadoreño, el gobierno de Trump ha amenazado con enviarlo al país africano de Uganda, con quien la administración estadounidense ha firmado convenio para que reciba deportados de terceros países.
El senador de Estados Unidos, Chris Van Hollen (Demócrata por Maryland), denunció este domingo que los intentos de deportar a Kilmar Ábrego García hacia Uganda constituyen “un abuso de poder malicioso” impulsado por aliados del presidente Donald Trump.
Van Hollen se reunió de forma virtual con Ábrego García y su esposa, Jennifer Vásquez Sura, tras su retorno a Maryland luego de lo que describió como “un largo y tortuoso calvario”. El legislador recordó que fue gracias a los tribunales federales y a la presión pública que se logró revertir su deportación ocurrida en marzo.
El senador de Estados Unidos, Chris Van Hollen (Demócrata por Maryland), denunció este domingo que los intentos de deportar a Kilmar Ábrego García hacia Uganda constituyen “un abuso de poder malicioso” impulsado por aliados del presidente Donald Trump.
Van Hollen se reunió de forma virtual con Ábrego García y su esposa, Jennifer Vásquez Sura, tras su retorno a Maryland luego de lo que describió como “un largo y tortuoso calvario”. El legislador recordó que fue gracias a los tribunales federales y a la presión pública que se logró revertir su deportación ocurrida en marzo.
“Me alegró poder hablar con Kilmar Ábrego García esta mañana y darle la bienvenida de nuevo a Maryland. Durante nuestra conversación le compartí que yo y muchos otros hemos luchado durante meses para garantizar que se respetaran sus derechos constitucionales, pese a los esfuerzos de Trump por negarlos en cada paso”, señaló Van Hollen en un comunicado.
Today I spoke with Kilmar Abrego Garcia. The courts & public outcry forced Trump to return him to MD, but Trump’s cronies keep lying about his case & are engaged in a malicious abuse of power to try to deport him to Uganda.
— Senator Chris Van Hollen (@ChrisVanHollen) August 24, 2025
El senador también aseguró que la campaña de desinformación en torno al caso busca bloquear que Ábrego pueda defenderse de los nuevos cargos que enfrenta en EE. UU.
“Los aliados de Trump siguen mintiendo sobre los hechos y amenazando con deportarlo a Uganda, un abuso de poder que no podemos permitir”, afirmó.
Ábrego García, ciudadano salvadoreño, fue deportado en marzo y posteriormente regresado a Estados Unidos para responder a cargos de tráfico de personas. Tras su liberación de una cárcel en Tennessee, fue enviado de regreso a Maryland el viernes pasado.
Van Hollen ya había visitado a Ábrego en abril durante su detención en El Salvador, y reiteró este domingo que seguirá en la lucha por el respeto al debido proceso. “Si se niegan sus derechos, los derechos de todos los demás estarán en riesgo”, advirtió.