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  • Brasil mide su historia electoral en una segunda vuelta que Lula busca remontar

    Brasil mide su historia electoral en una segunda vuelta que Lula busca remontar

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfrentará este domingo al senador Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta electoral que podría marcar un precedente histórico en el país sudamericano, donde desde 1989 ningún aspirante que terminó segundo en la primera votación consiguió revertir el resultado para alcanzar la Presidencia.

    Lula, de 80 años, busca la reelección después de casi cuatro años de gobierno y afronta su séptima candidatura presidencial en más de 37 años de trayectoria política.

    Sin embargo, por primera vez llega a una segunda vuelta en desventaja, luego de obtener el 45.16 % de los votos en las elecciones del pasado 4 de octubre, frente al 47.03 % conseguido por Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro.

    La diferencia de 1.87 puntos porcentuales entre ambos candidatos coloca al mandatario brasileño ante el desafío de romper una tendencia que se mantiene desde el regreso de las elecciones presidenciales directas en 1989. Brasil celebrará su octava segunda vuelta presidencial y, hasta ahora, en todas las anteriores el candidato que encabezó la primera ronda terminó convirtiéndose en presidente.

    La experiencia electoral de América Latina, sin embargo, demuestra que remontar una desventaja es posible. Desde 1978 se celebraron 67 segundas vueltas presidenciales en la región, de las cuales 22 terminaron con la victoria del candidato que había quedado en segundo lugar durante la primera votación. Esto representa aproximadamente un tercio de los procesos electorales analizados.

    Entre los países que más han recurrido a este mecanismo se encuentran Ecuador, con 12 segundas vueltas; Guatemala, con 10; Brasil y Perú, con ocho cada uno; y Colombia y Chile, con siete. Ecuador encabeza la lista de remontadas electorales, con cinco resultados revertidos, incluido el triunfo de Daniel Noboa en 2023, cuando derrotó a Luisa González pese a haber terminado detrás de ella en la primera ronda. Perú y Guatemala registran tres remontadas cada uno.

    En Perú, Alberto Fujimori protagonizó una de estas victorias en 1990, cuando superó al escritor Mario Vargas Llosa después de perder la primera votación. La historia fue distinta para su hija Keiko Fujimori, quien en 2016 ganó la primera ronda, pero terminó derrotada por Pedro Pablo Kuczynski. Argentina también registra dos remontadas en igual número de segundas vueltas: Mauricio Macri venció a Daniel Scioli en 2015 y Javier Milei derrotó a Sergio Massa en 2023, cuando consiguió el 55.65 % de los votos.

    Colombia y Chile también acumulan dos elecciones presidenciales en las que el resultado inicial cambió en la segunda vuelta. En Colombia, Andrés Pastrana consiguió remontar frente a Horacio Serpa en 1998, mientras que Juan Manuel Santos repitió la situación en 2014 al superar a Óscar Iván Zuluaga y asegurar su reelección. En Chile, José Antonio Kast perdió la segunda vuelta de 2021 frente a Gabriel Boric después de encabezar la primera ronda, pero consiguió revertir una desventaja frente a Jeannette Jara en las elecciones de 2025.

    La elección brasileña pondrá nuevamente a prueba esta tendencia regional. Flávio Bolsonaro buscará mantener la ventaja conseguida el 4 de octubre y prolongar el historial electoral de su país, mientras que Lula intentará convertirse en el primer candidato brasileño que logra ganar una segunda vuelta después de perder la primera ronda.

    El resultado definirá quién gobernará Brasil durante los próximos cuatro años y si el país se incorpora a la lista de democracias latinoamericanas que han registrado remontadas presidenciales.

     

  • Lula y Bolsonaro cierran propaganda electoral con ataques y promesas

    Lula y Bolsonaro cierran propaganda electoral con ataques y promesas

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival opositor, Flávio Bolsonaro, cerraron este viernes sus espacios de propaganda electoral con mensajes centrados en la esperanza, el cambio y cuestionamientos políticos, a dos días de la segunda vuelta presidencial que definirá quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.

    Lula aprovechó su último anuncio para cuestionar a Bolsonaro por presuntos escándalos de corrupción y sus propuestas económicas. La pieza publicitaria, presentada y narrada por mujeres, incluyó señalamientos sobre la trayectoria legislativa del candidato opositor y sus promesas de reducir el gasto público para estabilizar las finanzas del país.

    «En un acto de desesperación, la campaña de Flávio intenta atacar a Lula con noticias falsas. Conozca los datos comprobados que tiene que esconder», expresó una de las participantes del anuncio, antes de presentar los cuestionamientos contra el hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

    La propaganda también aseguró que el opositor «Va a cortar salario, jubilaciones y programas populares» y «prometió que va a privatizar Petrobras», en referencia a sus propuestas económicas.

    El mandatario brasileño, quien busca un cuarto período presidencial no consecutivo, defendió los resultados de su administración y reconoció que todavía existen desafíos pendientes.

    «He dedicado mi vida a luchar por un país más justo», afirmó Lula, quien también sostuvo que el domingo representa «un día que vale por muchos años» para definir el rumbo político y económico de Brasil.

    Por su parte, Flávio Bolsonaro optó por un mensaje de agradecimiento a sus simpatizantes, acompañado de imágenes de sus recorridos por distintas regiones del país y músicos interpretando el himno nacional en varias ciudades. El candidato opositor, de 45 años, aseguró que el contacto con los brasileños durante la campaña transformó su manera de comprender las necesidades de la población.

    «Ustedes me llevaron a andar por el Brasil real. Yo aprendí con ustedes. Nunca más voy a ser el mismo, porque tocó en el fondo de mi alma ese sentimiento, esa fuerza, ese orgullo de ser brasileño, y esas ganas de cuidar de mi país», expresó Bolsonaro, quien apareció vestido con una camisa blanca durante el anuncio. El aspirante también agradeció las muestras de apoyo recibidas durante sus actividades proselitistas.

    El hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, insistió en que la elección representa una oportunidad para cambiar la conducción del país.

    «Usted va a elegir si es momento de cambiar o si vamos a continuar en ese viejo sistema que nadie aguanta más», manifestó el candidato. Su propaganda también incorporó mensajes religiosos y concluyó con una multitud rezando una parte del Padre Nuestro, seguida de un «amén» colectivo, dirigido especialmente a su base electoral conservadora y religiosa.

    Flávio Bolsonaro obtuvo una ventaja aproximada de dos millones de votos sobre Lula en la primera vuelta del pasado 4 de octubre, aunque ninguno alcanzó más del 50 % de los sufragios válidos necesarios para ganar la Presidencia.

    A dos días de la votación definitiva, las encuestas muestran una competencia cada vez más ajustada, con Lula reduciendo la distancia frente a Bolsonaro, quien permanece estancado en las mediciones. Ambos candidatos llegan así al cierre de campaña en medio de una disputa electoral que mantiene abierta la definición de la Presidencia brasileña.

     

  • Deuda pública y déficit desafían al próximo presidente brasileño

    Deuda pública y déficit desafían al próximo presidente brasileño

    El próximo presidente de Brasil, que será elegido este domingo en una segunda vuelta entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el opositor Flávio Bolsonaro, deberá enfrentar una situación económica marcada por el crecimiento de la deuda pública, un elevado déficit fiscal y la necesidad de impulsar reformas que permitan mejorar las finanzas del país.

    Uno de los principales desafíos será contener el endeudamiento estatal, que alcanza el 82.9 % del producto interno bruto (PIB), mientras que el déficit fiscal se sitúa en el 9.48 %. Ambos indicadores mantienen una tendencia ascendente y representan una amenaza para las cuentas públicas. Aunque los candidatos prometen disciplina fiscal a partir de 2027, sus propuestas presentan diferencias importantes y ninguno detalló completamente cómo ejecutará sus planes.

    Lula apuesta por incrementar la inversión pública para estimular el crecimiento económico y elevar la recaudación tributaria, con el propósito de sostener los programas sociales. Bolsonaro, por su parte, plantea reducir el gasto estatal en unos $40,000 millones, equivalentes al 3 % del presupuesto de 2026, mediante un ajuste que, según promete, no afectará los beneficios sociales. Su propuesta también incluye eliminar al menos diez ministerios y reducir el tamaño de la administración pública.

    Otro problema para el próximo Gobierno serán las elevadas tasas de interés, que actualmente se encuentran en el 13.75 %. Este nivel encarece el financiamiento, limita la inversión y aumenta las dificultades de las familias para pagar sus deudas. Aunque el Banco Central redujo ligeramente los tipos de interés, la inflación interanual del 4.58 % y los altos precios de los combustibles han impedido una flexibilización monetaria más rápida.

    Reforma tributaria y relaciones comerciales con Estados Unidos

    Brasil también deberá implementar en 2027 un nuevo impuesto indirecto destinado a simplificar el sistema tributario y fortalecer la recaudación.

    Según estimaciones preliminares del Gobierno de Lula, el impuesto al valor agregado (IVA) podría alcanzar el 28 %, aunque todavía no existe una tasa oficial. Bolsonaro propone revisar la reforma tributaria aprobada el año pasado, establecer un IVA menor y eliminar centenares de tasas y regulaciones que, según sostiene, «asfixian» a los emprendedores.

    La relación comercial con Estados Unidos será otro asunto prioritario. Brasil mantiene negociaciones con Washington para revertir los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump, que afectan el intercambio con su segundo socio comercial.

    Bolsonaro considera que su cercanía política con el mandatario estadounidense facilitaría un acuerdo, mientras Lula cuestiona esa posición y advierte que su adversario sería «entreguista».

    A este escenario se suma la aplicación, en diciembre, de una reforma laboral aprobada por el Congreso que reducirá la jornada semanal de 44 a 40 horas, una medida que genera preocupación empresarial por sus posibles efectos sobre el empleo y los precios.

    Minería, petróleo y empresas estatales

    La explotación de minerales críticos y el desarrollo petrolero también figuran entre las prioridades económicas. Brasil posee la segunda mayor reserva mundial de minerales críticos, aunque su industria todavía se encuentra en una etapa inicial. Ambos aspirantes buscan fortalecer la producción nacional, pero Bolsonaro propone acelerar las inversiones mediante acuerdos con compañías extranjeras, mientras Lula defiende un mayor control brasileño sobre estos recursos.

    En el sector petrolero, el opositor plantea permitir la fracturación hidráulica para extraer hidrocarburos no convencionales, mientras el mandatario busca que Petrobras vuelva a contar con una red de gasolineras para intervenir en los precios.

    El futuro de las empresas estatales será otra decisión relevante para el próximo Gobierno, especialmente ante las dificultades financieras de algunas instituciones, como Correos, que se encuentra al borde de la quiebra. Lula propone conservar estas compañías bajo propiedad pública y recuperar su estabilidad económica, mientras Bolsonaro plantea privatizar o cerrar aquellas que considere no esenciales. Sin embargo, el opositor asegura que la petrolera Petrobras y el banco Caixa permanecerán en manos del Estado.

     

  • Flávio Bolsonaro busca llevar legado de su padre al poder

    Flávio Bolsonaro busca llevar legado de su padre al poder

    Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, llega a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 25 de octubre como el candidato más votado y con la intención de continuar el proyecto político de su padre, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022.
    El senador obtuvo una ventaja de aproximadamente dos puntos porcentuales sobre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, en la primera vuelta celebrada el 4 de octubre.

    El candidato del Partido Liberal (PL) fue elegido como sucesor político por su padre, quien cumple una condena de 27 años de prisión domiciliaria por encabezar una trama golpista destinada a impedir la llegada de Lula al poder después de las elecciones de 2022. Aunque busca proyectar una imagen menos confrontativa,

    Flávio mantiene los principales planteamientos del expresidente. «Puedo ser más tranquilo y moderado, pero llevo sangre de los Bolsonaro», afirmó durante el lanzamiento de su candidatura.

    La influencia de Jair Bolsonaro también está presente en el programa de gobierno de su hijo, un documento de 76 páginas que menciona al expresidente o a su administración en 22 ocasiones.

    Flavio Bolsonaro ha puesto el modelo salvadoreño en su plan de gobierno.

    Brasil sin miedo

    Entre sus principales propuestas figuran el fortalecimiento de la seguridad pública, la reducción del aparato estatal y una política económica liberal.

    Bajo el lema ‘Brasil sin miedo’, Flávio plantea disminuir a 14 años la edad de responsabilidad penal para determinados delitos y adoptar el modelo penitenciario del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, como parte de su estrategia contra la criminalidad.

    En materia de seguridad, el aspirante presidencial también propone crear una unidad de élite de las Fuerzas Armadas para vigilar las fronteras, endurecer las penas contra el narcotráfico y las organizaciones criminales, así como establecer la castración química para violadores.

    Su programa contempla imponer condenas mínimas de ocho años de prisión por el robo de teléfonos celulares. Estas medidas forman parte de su propuesta de reforzar la seguridad y combatir los delitos que afectan a la población brasileña.

    En el ámbito económico, Bolsonaro pretende eliminar al menos diez ministerios, reducir los cargos de confianza y disminuir el gasto público. También plantea bajar impuestos, privatizar empresas estatales y adoptar medidas para alcanzar el equilibrio fiscal, reducir la deuda y disminuir el costo de vida. Su propuesta incluye una reforma judicial y el aprovechamiento económico de los recursos de la Amazonía, bajo los principios del bolsonarismo y el lema ‘Dios, Patria, Familia y Libertad’.

    Entre las iniciativas que lo diferencian de su padre destacan la eliminación de la reelección presidencial, programas para promover la independencia económica y la inclusión tecnológica de las mujeres, así como proyectos para explotar y procesar tierras raras y minerales críticos.

    En política exterior, el senador busca estrechar las relaciones de Brasil con Estados Unidos, Israel y Argentina, especialmente con la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, a quien la familia Bolsonaro considera un aliado político.

    El candidato también respalda la creación de una zona de libre comercio continental y la incorporación de Brasil al Escudo de las Américas, una alianza de gobiernos conservadores promovida por Trump para combatir el narcotráfico y que contempla la posibilidad de operaciones estadounidenses en los territorios de los países participantes.

    Flávio Bolsonaro nació en Resende, en el estado de Río de Janeiro, estudió Derecho y comenzó su trayectoria política a los 21 años como diputado regional. En 2019 llegó al Senado brasileño, desde donde consolidó su participación en la política nacional. Sin embargo, su carrera también estuvo marcada por investigaciones judiciales relacionadas con presunto lavado de dinero, un supuesto esquema de empleados fantasma y operaciones inmobiliarias millonarias realizadas en efectivo. Todos esos procedimientos terminaron archivados.

    Actualmente, el candidato enfrenta una nueva investigación relacionada con el financiamiento de ‘Dark Horse’, una película sobre la vida de su padre. Las autoridades investigan posibles delitos de lavado de dinero, evasión de divisas y corrupción, señalamientos que Bolsonaro rechazó al sostener que el proyecto recibió financiamiento privado y legal.

    En medio de estos cuestionamientos, el senador afronta la recta final de una campaña electoral en la que busca consolidar el respaldo obtenido en la primera vuelta y llevar nuevamente al bolsonarismo al Palacio de Planalto.

     

     

  • Milei vuelve a insultar a Lula y dice que espera que no se “robe” las elecciones de Brasil

    Milei vuelve a insultar a Lula y dice que espera que no se “robe” las elecciones de Brasil

    El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a arremeter este martes contra su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien acusó de realizar una “campaña sucia” antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, programada para el próximo domingo 25 de octubre, en la que el mandatario brasileño buscará la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro.

    “Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección. Zurdo ladrón”, escribió Milei en su cuenta de X, en una nueva confrontación pública con el presidente brasileño. El mandatario argentino reiteró así su respaldo al candidato del Partido Liberal (PL), hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien disputará la presidencia contra Lula, representante del Partido de los Trabajadores (PT).

    La publicación estuvo acompañada de un fragmento de una entrevista televisiva en la que Lula defendió una propuesta para reducir la jornada laboral de seis a cinco días semanales. Durante sus declaraciones, el presidente brasileño sostuvo que “la mujer no puede trabajar seis días a la semana y descansar uno porque ese día tiene que limpiar la casa”, una afirmación que provocó cuestionamientos del mandatario argentino.

    Milei aprovechó esas declaraciones para calificar a Lula de “progresista machirulo (forma despectiva de decir machista)” y cuestionar las críticas que, según él, reciben los dirigentes de derecha por parte de sus adversarios políticos. “Después andan acusando de misóginos a todos sus oponentes. Se les está cayendo la careta a estos delincuentes”, agregó el presidente argentino en su mensaje.

    Milei mantiene su respaldo a Flávio Bolsonaro

    La nueva confrontación ocurre a cinco días de la segunda vuelta presidencial brasileña, en la que Lula buscará obtener un cuarto mandato no consecutivo. Durante el primer debate televisado entre los dos candidatos, celebrado el domingo pasado, el mandatario brasileño relacionó políticamente a Flávio Bolsonaro con Milei y con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    El presidente argentino ya había manifestado su apoyo a Bolsonaro durante la primera vuelta electoral, realizada el 4 de octubre, cuando el candidato del PL obtuvo el 47.03 % de los votos, frente al 45.16 % alcanzado por Lula. Tras conocerse los resultados, Milei celebró el desempeño del aspirante conservador y escribió: “Pierde un zurdo comunista a manos de alguien de derecha y los mercados lo festejan con grandes subas”.

    Las diferencias entre ambos mandatarios se remontan a sus enfrentamientos políticos anteriores y han provocado episodios de tensión diplomática. En julio, Milei llamó a Lula “presidiario” y “ladrón”, declaraciones que llevaron al Gobierno brasileño a convocar a consultas a su embajador en Buenos Aires, en medio del deterioro de la relación entre los dos presidentes.

    Pese a los constantes enfrentamientos políticos, Brasil y Argentina mantienen una relación económica estratégica debido a su participación en el Mercado Común del Sur (Mercosur). Brasil continúa siendo el principal socio comercial de Argentina y ambos países representan las mayores economías del bloque regional, por lo que las diferencias entre sus mandatarios se desarrollan en un contexto de importantes vínculos comerciales y diplomáticos.

  • Las urnas también deciden entre si Jair Bolsonaro continúa detenido o si es liberado

    Las urnas también deciden entre si Jair Bolsonaro continúa detenido o si es liberado

    La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil del próximo domingo también definirá el futuro del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a prisión por golpismo y al que su hijo primogénito, Flávio, ha prometido indultar para que pueda participar en su eventual Gobierno si vence al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.

    El senador y candidato opositor ha reiterado que, si es elegido jefe de Estado, concederá un perdón a su padre, que cumple en prisión domiciliar una condena a 27 años de prisión, y ha admitido que el líder de la ultraderecha en Brasil tendrá algún papel en su gestión.

    El líder opositor fue el candidato más votado en la primera vuelta, con el 47 % de los sufragios frente al 45 % del presidente progresista.

    Las opciones de Jair para salir a la calle

    El candidato del Partido Liberal (PL) también ha asegurado que, en caso de victoria, Jair Bolsonaro lo acompañará en la ceremonia de posesión, prevista para el 5 de enero de 2027, lo que exigirá una liberación exprés que los juristas consideran inviable.

    Ello debido a que, incluso con el indulto o la gracia decretada el mismo día de la investidura, los trámites burocráticos, incluyendo la notificación al juzgado competente y la expedición de una orden de liberación por parte de la Corte Suprema, exigirán algunos días, explicó a EFE el jurista Álvaro Jorge.

    «Es muy improbable que todo eso alcance a ser realizado en un mismo día, incluso porque con seguridad la oposición va a presentar recursos y a llevar el caso a los tribunales», afirmó el profesor de Derecho de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).

    La concesión de un indulto o de la gracia es una prerrogativa del presidente de la República, pero no impide que cualquier partido objete el beneficio ante la Corte Suprema y pida que se declare su inconstitucionalidad.

    «Fue lo que ocurrió en el caso del exdiputado Daniel Silveira (un ultraderechista condenado por declaraciones antidemocráticas), que fue perdonado por Bolsonaro, pero tuvo que regresar a prisión porque el Supremo consideró el indulto inconstitucional», explicó.

    El indulto es un instrumento colectivo, que beneficia a varias personas, por lo que, lo más probable, según el jurista, es que se opte por la concesión de la gracia, que es individual.

    Jair Bolsonaro, sin embargo, puede ser liberado antes de la investidura si prospera un recurso que pide la revisión criminal del proceso por golpismo, que será juzgado después de las elecciones, según adelantó el magistrado Kassio Nunes Marques, postulado al Supremo por el expresidente.

    La posible revisión tendría que ser aprobada por la mayoría de los cinco miembros de la Segunda Sala de la Corte Suprema, diferente a la que condenó a Bolsonaro, pero algunos magistrados han advertido de que cualquier decisión dependerá de una votación en el plenario.

    Una posible amnistía para todos los condenados

    Según Jorge, Flávio Bolsonaro también puede optar por una amnistía, que es un instrumento más amplio y que favorecería no solo al expresidente sino también a los otros condenados por golpismo, pero cuya concesión depende de la aprobación del Congreso.

    Ello sería posible debido a que, en las elecciones legislativas de este mes, el PL salió como la mayor fuerza tanto en el Senado como en la Cámara Baja, y a que las alianzas con partidos de derecha y centroderecha negociadas por Flávio Bolsonaro en las últimas semanas le garantizan una amplia mayoría en ambas cámaras.

    A diferencia del indulto o la gracia, que perdonan la pena pero mantienen los antecedentes, la amnistía perdona el delito, por lo que también anularía la inhabilitación política que impide a Jair Bolsonaro disputar elecciones hasta 2060.

    ¿Jair en el Gobierno?

    Sobre la participación del expresidente en su eventual Gobierno, el senador niega que le haya propuesto algún cargo, pero admite que será uno de sus consejeros.

    «Bolsonaro nunca trató de cargos conmigo. Nunca sugirió cargos. Eso está fuera del radar. Pero tendré el privilegio de tener como consultor a un gran expresidente», afirmó en una reciente entrevista.

  • Deforestación en la Amazonía brasileña cae 41.8 % y alcanza mínimo histórico

    Deforestación en la Amazonía brasileña cae 41.8 % y alcanza mínimo histórico

    La deforestación en la Amazonía brasileña se redujo un 41.8 % entre agosto de 2025 y julio de 2026, alcanzando su nivel más bajo en casi cuatro décadas, según informó este viernes el Gobierno de Brasil.

    Los datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) revelan que durante ese período fueron destruidos 3,335 kilómetros cuadrados de vegetación en la mayor selva tropical del planeta, una superficie inferior a la registrada en años anteriores.

    Las cifras corresponden al sistema de monitoreo satelital Prodes, que permite medir la pérdida de cobertura forestal con mayor precisión y detalle que los informes mensuales publicados por las autoridades ambientales brasileñas.

    La reducción representa el cuarto año consecutivo de disminución de la deforestación en la Amazonía, después de que en 2022 se reportara la destrucción de 11,504 kilómetros cuadrados de bosque, durante el último año del Gobierno del expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2023.

    El resultado también establece un nuevo mínimo histórico desde que comenzaron las mediciones en 1988, superando el anterior registro de menor deforestación, correspondiente a 2012, cuando fueron destruidos 4,571 kilómetros cuadrados de vegetación amazónica.

    Brasil busca eliminar la deforestación para 2030

    El Gobierno brasileño atribuyó la disminución de la pérdida forestal a las medidas de prevención y control implementadas en los últimos años, que incluyen vigilancia satelital, inspecciones ambientales, protección de territorios e incentivos para desarrollar actividades económicas sostenibles.

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, estableció como objetivo alcanzar la deforestación cero en la Amazonía para 2030, una meta que su administración busca cumplir mediante el fortalecimiento de las acciones de protección ambiental y el combate a la destrucción ilegal de bosques.

    Según las cifras oficiales, desde 2023 las autoridades ambientales realizaron 76,095 operativos de fiscalización en todo Brasil e impusieron 25,101 multas por infracciones relacionadas con la deforestación, cuyo valor acumulado asciende a 11,800 millones de reales, equivalentes a $2,322 millones, como parte de las medidas para frenar la pérdida de vegetación.

     

     

  • Lula multiplica los anuncios de beneficios a los brasileños en vísperas de las elecciones

    Lula multiplica los anuncios de beneficios a los brasileños en vísperas de las elecciones

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, continuó este miércoles con una serie de anuncios económicos y sociales de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 25 de octubre, en las que se enfrentará al opositor Flávio Bolsonaro, después de quedar en segundo lugar en la primera ronda de votaciones.

    Entre las medidas más recientes, Lula firmó un decreto para reglamentar el marco jurídico de la industria brasileña de los videojuegos, aprobado en 2024. La normativa establece directrices para promover la producción nacional, fortalecer la formación de profesionales y proteger la propiedad intelectual en un sector que cuenta con aproximadamente 115 millones de usuarios en Brasil, de los cuales más de la mitad son mujeres.

    La industria de los videojuegos mueve anualmente más de 12,000 millones de reales, equivalentes a unos $2,400 millones, según las cifras recogidas en la información. Esta iniciativa se suma a otros anuncios del mandatario, entre ellos ayudas dirigidas a las familias de menores ingresos, subsidios a los combustibles y beneficios para pequeños empresarios, medidas que forman parte de su agenda en las semanas previas a la votación.

    Las propuestas generaron cuestionamientos del candidato opositor Flávio Bolsonaro, quien acusó al mandatario de intentar «comprar votos» mediante el anuncio de un programa para condonar las deudas de pequeños empresarios. El aspirante, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, cuestionó el martes la sucesión de beneficios anunciados por el Gobierno durante la campaña electoral.

    Lula también intensificó sus acercamientos a la población evangélica, que representa alrededor del 27 % de los habitantes de Brasil y constituye uno de los sectores donde Flávio Bolsonaro registra mayor respaldo en las encuestas. Mediante una carta dirigida a estas familias, el presidente destacó la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea, actividades rechazadas por ese segmento religioso debido a sus efectos sobre el endeudamiento familiar.

    En el mismo mensaje, el mandatario defendió su propuesta para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, con dos días de descanso. La iniciativa, cuya votación en el Senado estaba prevista para este miércoles, permitiría a los trabajadores disponer de «más tiempo para estar en la iglesia en comunión con sus hermanos y en adoración», según expresó Lula en su comunicación dirigida a los evangélicos.

    Mientras el presidente mantiene sus anuncios y participa en movilizaciones de apoyo en distintas ciudades brasileñas, Flávio Bolsonaro confirmó que asistirá el próximo domingo al primer debate televisivo previo a la segunda vuelta. Aunque inicialmente había descartado participar, el candidato opositor cambió de decisión después de que Lula confirmara su presencia y aseguró, mediante un video publicado en redes sociales, que acudiría «para restregarle la verdad en la cara».

    La contienda electoral llega después de que Flávio Bolsonaro obtuviera el 47 % de los votos en la primera vuelta, frente al 45 % conseguido por Lula, quien busca alcanzar un cuarto mandato presidencial no consecutivo a sus 80 años. Una encuesta de Datafolha publicada después de los comicios registró un 52 % de apoyo para Bolsonaro y un 48 % para el actual mandatario entre los votos válidos, cifras que reflejan la estrecha diferencia registrada por el sondeo a pocos días de la elección.

  • Flávio Bolsonaro visita a su padre en prisión domiciliaria tras levantarse la restricción

    Flávio Bolsonaro visita a su padre en prisión domiciliaria tras levantarse la restricción

    El senador brasileño Flávio Bolsonaro, quien obtuvo la mayor cantidad de votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, visitó este martes 13 de octubre a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria en Brasilia, después de permanecer 90 días sin poder verlo por una restricción judicial.

    El candidato del Partido Liberal (PL) manifestó su satisfacción tras reunirse durante aproximadamente una hora con el exmandatario, quien, según relató, celebró los resultados obtenidos por su hijo en las elecciones. «Salgo muy feliz de aquí, estaba muy alegre con el resultado de la primera vuelta», declaró Flávio ante periodistas reunidos en las afueras de la residencia de su padre.

    La prohibición había sido ordenada en julio por el magistrado Alexandre de Moraes, de la Corte Suprema de Brasil, después de que Flávio leyera públicamente en redes sociales una carta de Jair Bolsonaro, incumpliendo las medidas cautelares impuestas al expresidente. Sin embargo, el juez decidió el lunes levantar la restricción con el respaldo de la Fiscalía, aunque estableció que las reuniones familiares no podrán tener una finalidad «político-electoral».

    Flávio Bolsonaro aseguró que el encuentro le permitió recuperar fuerzas para afrontar los últimos doce días de campaña antes de la segunda vuelta presidencial, prevista para el 25 de octubre. El senador disputará la Presidencia con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien superó por dos puntos porcentuales en la primera ronda electoral, al obtener el 47 % de los votos frente al 45 % del gobernante.

    Jair Bolsonaro mantiene buen ánimo durante su condena

    El aspirante presidencial también se refirió al estado de ánimo de su padre, condenado a 27 años de prisión por encabezar una conspiración golpista contra Lula. «Está bien, haciendo esas bromas sin gracia (…) Tiene buen humor, satisfecho con el trabajo que se está realizando y con esperanzas de que Brasil cambie», expresó el senador sobre el exmandatario y capitán retirado del Ejército.

    Asimismo, Flávio cuestionó la decisión judicial que durante tres meses le impidió visitar a su padre, al considerar que carecía de justificación. El candidato calificó la medida de «sin fundamento» y aseguró que el reencuentro le proporcionó «muchas más fuerzas, más entusiasmo y todavía más ganas de estar en las calles para defender al país».

    Flávio Bolsonaro enfrentará a Lula en segunda vuelta

    Durante sus declaraciones, el senador de 45 años también criticó al Partido de los Trabajadores (PT), organización política del presidente Lula, a la que acusó de impulsar una campaña basada en «mentiras» contra su candidatura. Las declaraciones se producen mientras ambos aspirantes intensifican sus actividades políticas de cara a la jornada electoral definitiva.

    El primer sondeo publicado después de la primera vuelta, elaborado por la firma Datafolha y divulgado el jueves pasado, situó a Flávio Bolsonaro con el 52 % de las intenciones de voto frente al 48 % atribuido a Lula. La encuesta refleja el escenario electoral previo a la segunda vuelta del 25 de octubre, cuando los brasileños deberán elegir al próximo presidente del país.

  • Bolsonaro apuesta por el cambio y Lula por el miedo en reinicio de la propaganda electoral

    Bolsonaro apuesta por el cambio y Lula por el miedo en reinicio de la propaganda electoral

    El senador Flávio Bolsonaro y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reanudaron el viernes sus campañas televisivas de cara a la segunda vuelta presidencial del próximo 25 de octubre, con mensajes centrados en el cambio político y las posibles consecuencias de una reducción del gasto público en el país sudamericano.

    La propaganda electoral gratuita regresó a las cadenas nacionales de radio y televisión cinco días después de la primera vuelta, en la que Bolsonaro obtuvo la mayor cantidad de votos, con una ventaja de dos puntos sobre Lula.

    Ambos candidatos disponen de dos espacios diarios de cinco minutos para presentar sus propuestas, mientras los sondeos sitúan al senador opositor con el 52 % de los votos válidos frente al 48 % del actual mandatario.

    El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro centró su primer mensaje televisivo en la necesidad de una transformación política y aseguró que los resultados electorales reflejan el deseo de alternancia de los brasileños.

    «El cambio ya comenzó: vencimos la primera vuelta y ahora no estamos comenzando una nueva campaña, sino dando un paso final para una transformación que comenzó en la primera, cuando Brasil decidió y optó por el cambio», afirmó el senador.

    Bolsonaro insistió en que el resultado de la primera ronda representa una señal de unidad alrededor de su candidatura, después de una campaña marcada por la polarización política.

    El aspirante presidencial aseguró que los brasileños se encuentran ahora «del mismo lado, del lado del cambio y del lado de Flávio», y destacó que el Partido Liberal (PL), liderado por su padre, consiguió sus mayores bancadas en la Cámara de Diputados y el Senado de los últimos 30 años.

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (i), saluda a una simpatizante durante un acto de campaña, en Brasilia. EFE/ Andre Borges

    Por su parte, Lula utilizó su espacio televisivo para advertir sobre las consecuencias de los recortes presupuestarios que propone su adversario.

    El mandatario sostuvo que «cambiar no es perder las conquistas y los derechos de los trabajadores» y cuestionó el «tijeretazo» anunciado por Bolsonaro, al considerar que podría afectar el financiamiento de los principales programas sociales y los servicios públicos brasileños.

    La propaganda del presidente también recordó las reducciones presupuestarias y modificaciones a programas sociales durante la administración de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022.

    «Esos recortes provocan bloqueos a los servicios y generan pérdidas. No deje esa pesadilla volver. Con Flávio Bolsonaro los brasileños pierden», advirtió un locutor del espacio electoral de Lula, que buscó contrastar las políticas de ambos candidatos.

    El programa oficialista también abordó la política de armas impulsada durante el Gobierno anterior y señaló que los brasileños adquirieron cerca de un millón de armas de fuego en ese período. «Con Flávio Bolsonaro su familia pierde y la paz pierde», afirmó el locutor, en otro mensaje dirigido a cuestionar las posibles consecuencias de un Gobierno encabezado por el senador opositor.

    Lula reforzó sus críticas mediante un video difundido este viernes en redes sociales, en el que comparó los recortes propuestos por Bolsonaro con la política de reducción del gasto público del presidente argentino, Javier Milei.

    «Allí la promesa era la motosierra. Aquí, el tijeretazo. El resultado práctico siempre es el mismo: en contra del pueblo», expresó el mandatario brasileño al compartir testimonios de ciudadanos argentinos sobre sus dificultades económicas. Ambos candidatos continuarán sus campañas hasta la segunda vuelta del 25 de octubre, cuando los brasileños decidirán quién ocupará la Presidencia.