Etiqueta: Miguel Díaz-Canel

  • Cuba pone en alerta a casi 650,000 personas ante la llegada del huracán Melissa

    Cuba pone en alerta a casi 650,000 personas ante la llegada del huracán Melissa

    El Gobierno cubano prevé la evacuación o protección de 649.487 personas en las cinco provincias del oriente de la isla ante el inminente impacto directo del huracán Melissa, informó este domingo la Presidencia del país.

    El Instituto de Meteorología (Insmet) prevé que el huracán, ahora un categoría 4 (de 5) en la escala Saffir-Simpson, toque tierra cubana el martes por la noche y que transite de sur a norte por el país durante 12 horas.

    En una reunión del Consejo de Defensa Nacional, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, recalcó que «lo fundamental es la protección de la población» y ordenó «evacuar a todas las personas que estén aguas abajo de la presas, micropresas y en todo lo que sea zona de inundación».

    Además instó a mantener «constante comunicación» con los pobladores, usando «todas las vías posibles, sobre todo en medio de la situación eléctrica del país».

    «Hay que trabajar intensamente lo que queda de domingo y lunes. Si trabajamos para la peor de las variantes estamos garantizando la tranquilidad en todo este tema. Este evento entrará de noche o madrugada, y lo que no hagamos ahora lo perdemos después», afirmó.

    También llamó a prestar «especial atención» a la población vulnerable y al aseguramiento de los servicios primarios de salud y el sistema de vigilancia epidemiológica.

    Los presidentes de los Consejos de Defensa de las provincias declaradas en fase de «alerta» informaron por videoconferencia sobre las labores que realizan para proteger a las personas y recursos vitales, el acondicionamiento de centros de evacuación y de elaboración de alimentos, así como en la comunicación por varias vías.

    En las provincias de Santiago de Cuba y Las Tunas se va a proteger a 258.579 y 72.000 personas, respectivamente. Además, se va a evacuar a 110.000 vecinos en Granma, 69.000 en Holguín y 139.914 en Guantánamo.

    En total, cerca de un 7 % de la población cubana se encuentra en alerta por Melissa, según cifras oficiales.

    El director del Insmet, Celso Pazos, precisó que Melissa es un huracán de «gran intensidad», acompañado de vientos superiores a 200 km/h y lluvias intensas que representan uno de los factores «más peligrosos» de este sistema, el cual generará inundaciones a su llegada a la costa suroriental cubana.

    El previsible azote de Melissa a Cuba tiene como antecedente más cercano a la tormenta tropical Imelda, que a finales del pasado septiembre golpeó con fuertes lluvias también a su región oriental, donde dejó dos fallecidos, varios miles de desplazados, inundaciones, deslaves, ríos desbordados y derrumbes de viviendas, entre otros daños.

    Los meteorólogos cubanos han advertido que la actual temporada de ciclones en el océano Atlántico y Mar Caribe, vigente del 1 de junio al 30 de noviembre, será «muy activa», con la posible formación de ocho huracanes.

    De acuerdo con sus pronósticos, la probabilidad de que se origine e intensifique al menos un huracán en el Caribe es elevada (75 %), mientras que es del 50 % para que uno de procedencia atlántica penetre en el Mar Caribe y afecte a la isla.

    En la temporada ciclónica de 2024 dos huracanes golpearon directamente la isla. El primero fue Óscar, que en octubre impactó con categoría 1 también en el oriente del país, y luego un mes más tarde Rafael, con categoría 3, castigó el occidente cubano y provocó el colapso total del sistema eléctrico nacional.

  • Díaz-Canel reconoce inconformidad en Cuba, pero prohíbe cierres de calles

    Díaz-Canel reconoce inconformidad en Cuba, pero prohíbe cierres de calles

    El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció el sábado las quejas de la población por la crisis de servicios básicos, especialmente en La Habana, pero advirtió que “nadie está autorizado a cerrar una vía pública”, en referencia a las recientes protestas por los constantes apagones, la falta de agua y la acumulación de basura.

    Durante una reunión con autoridades de la capital, Díaz-Canel aceptó que los reclamos ciudadanos son “legítimos”, pero exigió que se realicen únicamente ante las instancias oficiales del Gobierno o del Partido Comunista, el único legal en el país.

    “Nadie está autorizado a cerrar una vía pública, porque obstaculizan servicios imprescindibles para nuestro propio pueblo”, insistió el mandatario.

    Acompañado del primer ministro, Manuel Marrero, el jefe de Estado admitió que la situación se ha agravado en la capital cubana, aunque también afecta al resto del país.

    “Los problemas son de envergadura. No se resuelven en un fin de semana, hay que mantener la sistematicidad en el trabajo”, comentó Díaz-Canel.

    En medio de la crisis, el presidente ordenó además una revisión estricta al consumo eléctrico de negocios privados.

    “No se puede permitir el derroche, aunque puedan pagar la electricidad. El lugar que incumpla su plan se cierra”, sentenció Díaz-Canel.

    Cuba atraviesa una severa crisis económica desde hace más de cinco años, con una caída acumulada del 11 % en su Producto Interno Bruto, escasez de alimentos, medicinas y combustibles, y apagones de hasta 10 horas diarias en La Habana, mientras en otras provincias superan las 20 horas.

    A esto se suma la falta de agua potable, que en algunos barrios supera las dos semanas consecutivas sin servicio. Según cifras oficiales, más de 248,000 personas en La Habana, es decir, más del 10 % de sus habitantes, no tienen acceso a agua corriente. A nivel nacional, la proporción es similar.

    La deficiente recolección de basura es otro problema crítico. Muchos camiones se encuentran averiados o sin combustible, lo que ha provocado la acumulación de desechos en las calles, situación que ya ha sido señalada por el propio Ministerio de Salud Pública como un foco de infección.

     

  • Crisis económica agudiza la pobreza y la mendicidad en Cuba tras cinco años de recesión

    Crisis económica agudiza la pobreza y la mendicidad en Cuba tras cinco años de recesión

    La crisis económica en Cuba ha empujado a miles de ciudadanos a la mendicidad y la pobreza extrema, como lo reflejan las historias de José Fernández y José Luis Balsinder, quienes ahora dependen de la recolección de desechos en las calles de La Habana para alimentarse. En medio de la desesperación, Fernández muestra una pequeña bolsa con restos de comida: “Aquí estoy… viviendo con lo que se puede”.

    Las escenas se repiten a diario: personas buscando entre la basura, ancianos pidiendo limosna frente a restaurantes donde no pueden pagar ni un plato. La mendicidad en Cuba se ha multiplicado en los últimos cinco años, impulsada por una crisis sistémica que ha hundido los ingresos de miles de familias.

    Balsinder, de 56 años, relata que nunca imaginó verse en esa situación: “En mi vida había hecho esto, pero si no lo hago, no como”. Con un salario de apenas $20, no cubre ni lo básico. Desde su hogar en Guanajay (Artemisa), recorre casi 50 kilómetros hasta La Habana en busca de comida entre los desperdicios.

    Una persona en situación de calle pide dinero en una calle de La Habana, Cuba. EFE

    Polémica por declaraciones oficiales

    Las declaraciones recientes de la exministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó, desataron una ola de críticas cuando afirmó en el Parlamento que en Cuba “no hay mendigos” sino personas “disfrazadas” que evaden impuestos.

    Sus palabras, aplaudidas por diputados del Partido Comunista de Cuba (PCC), fueron reprobadas al día siguiente por el presidente Miguel Díaz-Canel, quien aceptó su renuncia inmediata.

    El Gobierno se refiere a los indigentes como “personas con conducta deambulante”, y reconoce oficialmente 3,690 casos desde 2014 hasta septiembre de 2023, principalmente hombres mayores.

    Sin embargo, el primer ministro Manuel Marrero reconoció que más de 310,000 personas viven en situación de vulnerabilidad social, equivalente al 3 % de la población cubana.

    Un hombre busca cosas en la basura en una calle de La Habana, Cuba. EFE

    Pensiones insuficientes y canasta básica inalcanzable

    El Gobierno anunció que la pensión mínima subirá en septiembre de 1,528 a 3,056 pesos cubanos (de $12.70 a $25.40), apenas lo necesario para comprar un cartón de huevos. El salario estatal promedio, que ronda los $48.60, también resulta insuficiente frente al alto costo de la canasta básica, que alcanzó los $202 mensuales al cierre de 2024, según cálculos del economista independiente Omar Everleny.

    Estos montos no cubren otros gastos esenciales como transporte, aseo personal, internet o vestimenta, lo que agrava la situación de millones de cubanos atrapados en el ciclo de pobreza estructural.

    La economista Tamarys Bahamonde criticó el uso de eufemismos como “vulnerabilidad” y “conducta deambulante”para evitar reconocer la existencia de pobreza en Cuba.

    “Si el discurso oficial no menciona directamente a los pobres, asume que no los hay y eso es grave, porque si no identificas el problema nunca lo vas a atender”, aseguró Tamarys Bahamonde.

    Bahamonde añadió que la pobreza en la isla es sistémica, pues “el sistema no genera las suficientes condiciones socioeconómicas para salir del ciclo de pobreza”. En su opinión, responsabilizar a las personas por su situación es “una forma peligrosa de desviar el foco del verdadero problema: la ineficacia del sistema político y económico”.

     

  • EE.UU. sanciona al presidente de Cuba tras cuatro años de las protestas del 11 de julio

    EE.UU. sanciona al presidente de Cuba tras cuatro años de las protestas del 11 de julio

    El Gobierno de Estados Unidos sancionó este viernes por primera vez al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, al cumplirse cuatro años de las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 en la isla, que dejaron más de 1,400 detenidos en su momento, según anunció el Departamento de Estado.

    El secretario de Estado, Marco Rubio, informó en un comunicado de la designación de Díaz-Canel y otros «líderes clave del régimen» en la «Sección 7031(c) por su involucramiento en graves violaciones a derechos humanos», lo que implica que queda prohibida su entrada a Estados Unidos.

    El veto de viaje también aplicará al ministro de Defensa, Álvaro López Miera, y al ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, así como a sus familias.

    «Hace cuatro años, miles de cubanos pacíficamente salieron a las calles para demandar un futuro libre de la tiranía. El régimen cubano respondió con violencia y represión, injustamente deteniendo a miles, incluyendo más de 700 que permanecen encarcelados y sujetos a tortura o abuso», expuso el pronunciamiento de Rubio.

    Otras medidas del Gobierno de Donald Trump incluyen restricciones de visado a «numerosos funcionarios judiciales y de prisiones» que son presuntos cómplices o responsables «de la injusta detención y tortura de manifestantes de julio de 2021”, agregó el secretario, de ascendencia cubana.

    Además, la Casa Blanca añadió 11 hoteles a su lista de propiedades restringidas y alojamientos prohibidos en Cuba, que incluyen empresas y propiedades vinculadas «al régimen» y al Grupo de Administración Empresarial, S.A. (GAESA), consorcio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

    Esto incluye el nuevo hotel ‘Torre K’ de 42 pisos para «prevenir que fondos de Estados Unidos lleguen a la isla de los represores corruptos».

    Esta es la primera vez que el presidente de Cuba recibe sanciones de Trump, quien presentó el 30 de junio un memorando que aseguró poner fin «a las prácticas económicas que benefician desproporcionadamente al gobierno, las fuerzas armadas, las agencias de inteligencia o de seguridad cubanas a expensas del pueblo».

    Además, prohibió las transacciones financieras «directas o indirectas con entidades controladas por los militares cubanos, como GAESA y sus afiliadas», y refiere que se hará cumplir «la prohibición legal del turismo estadounidense a Cuba».

    La sanción de Díaz-Canel coincide con el cuarto aniversario de las manifestaciones del 11 julio, una de las mayores protestas contra el Gobierno cubano de la historia reciente ante el malestar por la crisis derivada de la pandemia de covid-19, el racionamiento de alimentos y la escasez de medicinas.