Etiqueta: Nicolás Maduro

  • Trump llama “alborotador” a Petro y le lanza advertencia pública

    Trump llama “alborotador” a Petro y le lanza advertencia pública

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, a quien calificó como “un alborotador” y le recomendó “andarse con cuidado”, durante un evento celebrado este lunes 22 de diciembre en su residencia privada de Mar-a-Lago, Florida.

    “Amo al pueblo de Colombia. Son geniales, energéticos, inteligentes, pero su nuevo líder es un alborotador, y más le vale andarse con cuidado”, afirmó Trump, en declaraciones que elevan aún más la tensión diplomática entre ambos mandatarios.

    El republicano se refirió a Petro como el “nuevo líder de Colombia”, pese a que fue elegido en 2022 y le restan solo ocho meses para concluir su mandato. En su intervención, Trump reiteró acusaciones pasadas, sin aportar pruebas, sobre el supuesto vínculo del mandatario colombiano con el narcotráfico.

    “Que cierren esas fábricas de cocaína. Tienen al menos tres importantes fábricas de cocaína, mejor que las cierren rápido”, exigió el presidente estadounidense, insistiendo en que desde Colombia se produce y envía droga hacia EE.UU.

    Trump ya había calificado anteriormente a Petro como un “líder del narcotráfico” y lo ha acusado de fomentar la producción de estupefacientes. Estas declaraciones se produjeron durante un acto oficial donde el mandatario anunció la construcción de nuevos buques de guerra que serán bautizados como la “Clase Trump”, en alusión a su nombre.

    Este anuncio se enmarca en la estrategia del presidente para intensificar la presión regional, una semana después de ordenar la confiscación de todos los buques sancionados que entren o salgan de Venezuela, como parte de un bloqueo a la llamada “flota fantasma” que transporta petróleo.

    Desde el 10 de diciembre, con el respaldo de un amplio despliegue militar en el Caribe, Estados Unidos ha detenido dos petroleros vinculados al régimen venezolano, en un intento por asfixiar la industria del crudo y forzar la salida del presidente Nicolás Maduro, a quien Trump también ha acusado de encabezar el narcotráfico en la región.

     

  • Un asilo de Maduro dependería de garantías que gobiernos no pueden ofrecer

    Un asilo de Maduro dependería de garantías que gobiernos no pueden ofrecer

    En medio del aumento de presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro, marcado por nuevas sanciones de Estados Unidos contra buques petroleros que entren o salgan de Venezuela, el posible exilio del mandatario venezolano sigue siendo incierto y dependería de garantías que, según expertos, los gobiernos no están en condiciones de prometer.

    Aunque países como Bielorrusia, Colombia y Panamá han mostrado disposición para recibir a Maduro, el chavismo no ha dado señales de buscar una salida negociada. Por el contrario, insiste en que está preparado para “defender el territorio”, mientras continúan las tensiones geopolíticas en la región.

    Tras cuatro meses de despliegue aeronaval estadounidense en el Caribe —operativo que Washington justifica como lucha antidrogas, pero que Caracas interpreta como un intento de cambio de régimen—, las conversaciones entre ambos países han sido limitadas. Incluso se confirmó una llamada entre el presidente Maduro y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sin que se alcanzaran acuerdos.

    El abogado internacionalista Mariano de Alba considera que, por ahora, “se percibe muy difícil” un exilio negociado del líder chavista, ya que esa opción “ni siquiera se ha planteado seriamente” dentro del chavismo. En caso de contemplarlo, Maduro exigiría garantías de que el país de acogida no lo entregará en el futuro como parte de una negociación internacional.

    “Un asilo es una apuesta política. Si me voy a Rusia, ¿quién garantiza que Estados Unidos no presionará a Putin para extraditarme?”, planteó De Alba, al considerar que cualquier salida dependerá del contexto, especialmente si se trata de una huida improvisada o planificada.

    Tras las cuestionadas elecciones del 28 de julio de 2024, en las que el Consejo Nacional Electoral —controlado por el oficialismo— declaró la reelección de Maduro, el gobernante perdió el respaldo de gran parte de la comunidad internacional, incluidos gobiernos aliados como Colombia y Brasil. El presidente colombiano, Gustavo Petro, incluso lo calificó recientemente como “dictador”.

    De Alba señala que los destinos más probables para Maduro serían Rusia, Irán, Turquía o China, por mantener alianzas políticas activas. Rusia sería, a su juicio, “la opción más clara y segura”, recordando que ese país ya ha dado refugio a figuras como el presidente sirio Bashar Al Asad.

    Sin embargo, países como Colombia o Panamá, firmantes del Estatuto de Roma, estarían obligados a entregar a Maduro si la Corte Penal Internacional (CPI) emite una orden de captura. La CPI investiga desde 2018 posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela a partir de 2017, durante el mandato del líder chavista.

    La posibilidad de apoyo activo de aliados como Cuba también luce limitada.

    “No tienen la capacidad ni la voluntad de enfrentarse directamente a Estados Unidos por proteger a Maduro”, advirtió De Alba.

    En su opinión, la presencia de drones iraníes o vuelos de carga rusos podrían complicar una operación militar, pero no evitarla.

    El destino final del mandatario dependerá de las circunstancias en que se vea forzado a abandonar el poder. “Una cosa es salir huyendo esta noche, y otra es negociar condiciones”, concluyó el analista.

     

  • Milei insta a Mercosur a apoyar presión militar de Estados Unidos contra Venezuela

    Milei insta a Mercosur a apoyar presión militar de Estados Unidos contra Venezuela

    El presidente de Argentina, Javier Milei, llamó este sábado a los países miembros del Mercosur a respaldar la presión militar que Estados Unidos, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, mantiene contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

    Durante su intervención en la Cumbre del Mercosur, celebrada en Foz de Iguazú, Brasil, Milei sostuvo que “el tiempo de tener un acercamiento tímido en esta materia se ha agotado” y pidió al bloque regional que condene “tajantemente a este experimento autoritario”, en referencia al gobierno venezolano.

    El mandatario argentino respaldó el despliegue naval que Estados Unidos ejecuta en el Caribe desde septiembre, así como el anuncio de Washington sobre el bloqueo de las exportaciones de petróleo venezolano. Recordó además que Venezuela permanece suspendida del bloque por incumplir el Protocolo de Ushuaia, que garantiza el compromiso democrático de los miembros del Mercosur.

    “La dictadura atroz e inhumana del narcoterrorista Nicolás Maduro extiende una sombra oscura sobre nuestra región. Este peligro y esta vergüenza no pueden seguir existiendo en el continente o nos terminará arrastrando a todos consigo”.
    Javier Milei, presidente de Argentina en su discurso.

    El presidente también reiteró su exigencia por la liberación de todos los presos políticos venezolanos, incluyendo al gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido desde hace un año tras ingresar a Venezuela en un viaje personal.

    Milei además celebró el otorgamiento del Premio Nobel de la Paz 2025 a la opositora María Corina Machado, destacando su valentía y liderazgo. “Saludamos el reconocimiento internacional al coraje de María Corina Machado y reiteramos nuestro llamado a que se respete la voluntad del pueblo venezolano”, declaró.

    El mensaje del presidente argentino contrasta con la posición del anfitrión de la cumbre, el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, quien advirtió que una intervención militar en Venezuela sería “una catástrofe” y representaría “un grave precedente para toda Sudamérica”.

  • EE.UU. intensifica presión sobre Venezuela y evita confirmar acciones militares

    EE.UU. intensifica presión sobre Venezuela y evita confirmar acciones militares

    El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, evitó confirmar si la Administración Trump busca deponer al presidente venezolano, Nicolás Maduro, pero advirtió que la estrategia en Venezuela se enfoca en “defender los intereses” de Estados Unidos.

    Durante una rueda de prensa de fin de año, Rubio calificó al gobierno de Maduro como un “régimen ilegítimo” que coopera con grupos terroristas, y afirmó que “no hay nada que impida” bloquear el ingreso y salida de buques petroleros sancionados en puertos venezolanos.

    “Tenemos un régimen ilegítimo que coopera abiertamente con terroristas que amenazan la seguridad de Estados Unidos”, afirmó el funcionario, al referirse a supuestos vínculos del chavismo con Irán, Hizbulá, el narcotráfico y grupos armados colombianos como el ELN y disidencias de las FARC.

    Sin confirmar una guerra, pero tampoco la descarta

    Rubio evitó responder si Washington contempla acciones militares directas contra Venezuela o si sería necesario el aval del Congreso para ejecutar ataques. “No ha pasado nada que nos obligue a solicitar la aprobación del Congreso”, se limitó a decir.

    Las declaraciones se producen en paralelo a una entrevista publicada por NBC News, en la que el presidente Donald Trump tampoco descartó la posibilidad de un conflicto armado. Cuando se le preguntó si busca derrocar a Maduro, respondió: “Él sabe exactamente lo que quiero… más que nadie”.

    Medidas de presión

    Trump ordenó el martes bloquear la entrada y salida de Venezuela de todos los buques sancionados por EE.UU., una medida que se suma a la incautación de un petrolero con crudo venezolano, registrada la semana pasada cerca de las costas del país sudamericano.

    Rubio confirmó que en las últimas horas salieron cuatro embarcaciones, aunque aclaró que sobre estas no pesaban sanciones. Recalcó que “no existe nada que vaya a impedir” la aplicación de la legislación estadounidense sobre los buques sancionados.

    El gobierno de Trump acusa a Maduro de encabezar el denominado “Cartel de los Soles”, lo cual Caracas niega. El aumento de la presión forma parte de una política exterior más agresiva que, según analistas, marca un giro respecto a la campaña electoral de Trump, en la que prometió evitar nuevos conflictos internacionales.

    Sin embargo, desde su regreso al poder, la Casa Blanca ha intensificado su discurso en América Latina, reactivando elementos de la Doctrina Monroe y apostando por un mayor protagonismo en la región. Venezuela y Cuba han sido los blancos principales.

    El debate sobre la legalidad de estas acciones persiste. El Partido Demócrata insiste en que el Ejecutivo necesita la autorización del Congreso para atacar embarcaciones o ejecutar cualquier acción armada fuera del país.

  • Petro llama “dictador” a Maduro pero niega que sea narcotraficante

    Petro llama “dictador” a Maduro pero niega que sea narcotraficante

    El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó este miércoles como “dictador” a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, aunque rechazó la acusación de que tenga vínculos con el narcotráfico. El pronunciamiento marca un giro en el discurso del mandatario colombiano, quien había evitado previamente ese tipo de calificativos hacia el líder chavista.

    “Maduro es dictador por concentrar poderes, no hay ninguna evidencia en Colombia de que sea narco. Esa es narrativa de Estados Unidos”, escribió Petro en su cuenta de X (antes Twitter), en respuesta a una periodista que le reprochó su dureza hacia líderes como José Antonio Kast en Chile, mientras evitaba llamar “narcotraficante” a Maduro.

    Petro ha sido uno de los pocos mandatarios latinoamericanos que ha mantenido una relación diplomática activa con el gobierno de Venezuela. Sin embargo, su comentario representa la primera vez que se refiere públicamente a Maduro como dictador, una expresión que tradicionalmente ha evitado en foros oficiales.

    En su mensaje, Petro también reiteró sus críticas contra el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, a quien tildó de nazi. Justificó su acusación señalando que “Kast es hijo y creyente de los nazis” y afirmó que pertenece a una generación alemana que emigró tras la derrota del Tercer Reich, no para huir de Hitler, sino de su caída.

    Las relaciones entre Petro y Maduro se han tensado en los últimos meses, principalmente por el proceso electoral venezolano de julio de 2024, marcado por la inhabilitación de la líder opositora María Corina Machado y el rechazo internacional a los resultados. Petro ha cuestionado la falta de garantías democráticas, aunque también ha rechazado las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el régimen chavista.

    A pesar de las fricciones recientes, el gobierno de Colombia no ha reconocido oficialmente el resultado de las elecciones venezolanas. Petro, al igual que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, ha mostrado una postura crítica hacia el proceso, sin llegar a romper los lazos diplomáticos con Caracas.

    El presidente colombiano ha insistido en varias ocasiones en la necesidad de una salida negociada a la crisis venezolana, y ha propuesto el diálogo como única vía para lograr una transición democrática en ese país. Sin embargo, su nuevo lenguaje sugiere un posible endurecimiento de su postura ante el estancamiento político y los señalamientos internacionales contra Maduro.

    La declaración de Petro también evidencia una creciente presión política interna y externa para que el mandatario colombiano adopte una posición más firme ante las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, tema que ha generado divisiones entre los gobiernos progresistas de América Latina.

     

     

  • José Antonio Kast responde a advertencia de Nicolás Maduro sobre migrantes venezolanos: «Es un narcodictador»

    José Antonio Kast responde a advertencia de Nicolás Maduro sobre migrantes venezolanos: «Es un narcodictador»

    El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, tildó este martes de «narcodictador» al dictador venezolano, Nicolás Maduro, en respuesta a su advertencia de que en su futuro Gobierno evite meterse con los migrantes venezolanos.

    Kast, que ganó las elecciones presidenciales con un 58,1 % de los votos y se convertirá en el primer presidente de ultraderecha en llegar al Gobierno desde la democracia, dijo que Maduro «es un dictador» y que sus palabras lo «tienen sin cuidado»

    «Es un dictador, un narcodictador, que hoy está pasando momentos difíciles por la presión que está ejerciendo Estados Unidos, y seguramente luego quizás otros países, porque la exportación de la droga no es aceptable”, apuntó desde el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, minutos antes de volar hacia Argentina para reunirse con el presidente Javier Milei.

    A diferencia de otros presidentes de izquierda de la región, Maduro no felicitó a Kast por su triunfo y recordó su apoyo a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990): “Usted podrá ser pinochetista convicto y confeso, pero cuidadito si le toca un pelo a un venezolano, los venezolanos se respetan», dijo el gobernante en su programa de televisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

    «El que se mete con Venezuela se seca y usted se puede secar aceleradamente, señor Kast“, agregó.

    Kast votó sí a la continuidad de la dictadura de Pinochet en el plebiscito de 1988 y ha defendido el régimen en varias ocasiones durante su carrera política.

    Su gran promesa es formar un «gobierno de emergencia» con el que aplicar mano dura contra la delincuencia y la migración irregular y solucionar la «peor crisis de las últimas décadas» en la que está sumida Chile. Entre otras medidas, propone expulsiones masivas de migrantes, mayor despliegue policial, blindaje de la frontera norte con vallas y zanjas y tipificar la migración irregular como un delito.

    Durante su campaña llevó una cuenta atrás con los días que les quedan a los cerca de 340,000 migrantes irregulares que viven en Chile para abandonar voluntariamente el país antes de que asuma el poder.

    “Deje quieto a quien quieto está”, insistió Maduro quien dijo que los venezolanos en Chile tienen “derechos y la Constitución chilena se los debe garantizar”.

    El mandatario, además, invitó a sus compatriotas “con mucho respeto” a volver al país y anunció un plan especial de apoyo para los venezolanos en Chile que quieran regresar a través del programa gubernamental Vuelta a la Patria.

    Tras la apabullante victoria de Kast, el Gobierno de Chile también reaccionó el lunes a las declaraciones del presidente colombiano, Gustavo Petro, quien advirtió que en América «vienen los vientos de la muerte» e hizo un llamado a «resistir con la espada de Bolívar en alto» a los países de la antigua Gran Colombia, el Estado que existió entre 1819 y 1831 y del cual formaron parte lo que hoy son Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá.

    El Gobierno de Gabriel Boric, que el lunes comenzó la transición con su sucesor de signo radicalmente opuesto, entregó una carta de protesta al embajador de Colombia en el país suramericano por las «inaceptables» declaraciones de Petro.

    Kast, exdiputado de 59 años, ganó el domingo las elecciones en las 16 regiones del país y superó por casi 17 puntos a la izquierdista Jeannette Jara, que obtuvo el 41.83 %.

  • María Corina Machado se fracturó una vértebra durante su huida de Venezuela

    María Corina Machado se fracturó una vértebra durante su huida de Venezuela

    La opositora venezolana y premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, sufrió una fractura vertebral y otras lesiones durante su huida de Venezuela, ocurrida el pasado lunes, mientras intentaba llegar a Noruega para asistir a la ceremonia de entrega del galardón en Oslo.

    Según información publicada por el diario noruego Aftenposten, Machado emprendió una travesía en una pequeña embarcación pesquera, enfrentando condiciones climáticas adversas en alta mar. Su escape incluyó un viaje de al menos cinco horas hasta la isla de Curazao, donde posteriormente abordó un avión rumbo a Oslo, con escala en Estados Unidos.

    Una vez en la capital noruega, Machado acudió al Hospital Universitario Ulleval, donde médicos confirmaron la fractura de una vértebra. El hecho fue corroborado por Magalli Meda, exjefa de campaña de “Comando Con Venezuela”, quien acompañó de cerca el operativo de salida.

    La activista, que según medios locales habría salido disfrazada y usando peluca para evitar ser detectada por el régimen de Nicolás Maduro, no logró llegar a tiempo a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz, celebrada el jueves por la tarde. En su lugar, fue su hija, Ana Corina Sosa, quien subió al estrado para recibir el reconocimiento en nombre de su madre.

    El galardón fue otorgado a Machado por su lucha cívica en favor de la democracia en Venezuela, y su figura se ha convertido en uno de los símbolos de resistencia frente al autoritarismo. Su huida revive las alarmas sobre la represión política en el país sudamericano, especialmente contra líderes opositores que enfrentan restricciones, detenciones y vigilancia constante.

  • El Premio Nobel a María Corina Machado reta el control de Maduro en Venezuela

    El Premio Nobel a María Corina Machado reta el control de Maduro en Venezuela

    La sorpresiva llegada de María Corina Machado a Oslo el jueves, tras meses de permanecer fuera del radar oficial y múltiples obstáculos para salir de Venezuela, ha reactivado el debate internacional sobre la capacidad real de la oposición para impulsar una transición política y los límites del control del régimen de Nicolás Maduro.

    Machado se convierte así en la primera figura opositora en más de una década en combinar respaldo interno con legitimidad internacional. Su reconocimiento con el Premio Nobel no es solo simbólico: el Comité Noruego envió un mensaje claro a favor de una salida democrática, diplomática y pacífica del poder por parte del «régimen» venezolano.

    En su discurso de aceptación —leído por su hija Ana Corina Sosa—, Machado aseguró que el tiempo fuera de la vida pública le permitió construir nuevas redes cívicas y preparar “una transición ordenada hacia la democracia”.

    Este movimiento no solo refuerza su figura como lideresa opositora, sino que golpea directamente el relato oficial del chavismo sobre el control absoluto del territorio y los movimientos de la oposición. Para la politóloga colombiana Sandra Borda, “la salida y eventualmente el regreso de ella pueden significar también un proceso de deterioro del control que mantiene el Gobierno sobre el territorio”.

    Aunque el regreso no representa por sí solo una amenaza para el chavismo, Borda considera que el impacto dependerá de si se combina con una estrategia internacional coherente: “Si no está acompañada de presión internacional, estratégicamente construida para sacar a Maduro del poder, lo suyo sola no va a ser suficiente”.

    El respaldo de Washington fue clave para facilitar la salida de Machado, en un contexto regional en el que Estados Unidos mantiene presencia aeronaval en el Caribe y el presidente Donald Trump ha retomado conversaciones con Maduro. “Habría que ver en qué está Washington, si está entendiendo esto como una oportunidad para intensificar la disuasión que está ejerciendo en el Caribe”, añadió Borda.

    Mientras tanto, la comunidad internacional ha mostrado posturas divididas. Panamá, Argentina, Paraguay y Ecuador asistieron a la ceremonia del Nobel como señal de apoyo, mientras que países como México, Brasil y Colombia adoptaron una posición más cautelosa. Cuba, Nicaragua, Rusia e Irán condenaron el premio, calificándolo como una “intervención”.

    La figura de Machado revive inevitablemente el recuerdo de Juan Guaidó, quien en 2019 fue reconocido por más de 50 gobiernos como presidente interino, sin lograr desplazar a Maduro. Hoy, exiliado en Miami, Guaidó representa un precedente que alerta sobre los límites del respaldo internacional sin acciones concretas dentro de Venezuela.

    “El oficialismo ha logrado abroquelarse con eficacia”, indicó el internacionalista argentino Juan Battaleme, aunque reconoció que “por primera vez, la presión de Trump parece abrir fisuras en ese cierre del oficialismo”.

    Battaleme sostiene que Machado cuenta con una base más sólida que Guaidó: “Su figura como líder de la resistencia es más fuerte”. No obstante, Borda advierte que, sin acciones más contundentes, el chavismo resistirá como lo ha hecho antes. “Estos golpes de legitimidad internacional han sucedido antes (…) pero sin un esfuerzo adicional mucho más duro, no produce un desplazamiento del régimen”, dijo.

    Ambos analistas coinciden en que el premio Nobel es un capital simbólico relevante, pero su verdadero impacto dependerá del regreso de Machado a Venezuela. Si el régimen permite su entrada, sería un gesto de debilidad inédito. Si decide forzar su salida, repetiría el patrón de 2019, cuando eliminó toda presencia opositora visible en el país.

    La verdadera prueba política comenzará cuando Machado intente regresar. Ese momento marcará si su presencia internacional representa un punto de inflexión real para la oposición o si se convertirá en otro impulso simbólico sin capacidad de alterar el poder del chavismo.

     

  • Veterano de EEUU que evacuó a Machado dice que es difícil sacar a Maduro vivo de Venezuela

    Veterano de EEUU que evacuó a Machado dice que es difícil sacar a Maduro vivo de Venezuela

    Bryan Stern, el veterano de guerra de EE.UU. que dirigió la operación secreta para evacuar por mar y disfrazada a la opositora María Corina Machado de Venezuela, dijo este viernes que estaría encantado de participar en una operación para extraer al presidente de ese país, Nicolás Maduro, aunque sostuvo que resultaría difícil sacarlo con vida.

    «Me encantaría, y lo pienso todos los días, pero sacarlo con vida es difícil. Matarlo probablemente sería bastante sencillo, pero sacarlo con vida y llevarlo ante la justicia creo que sería muy difícil», afirmó en una rueda de prensa virtual Stern, fundador de Bull Rescue Foundation, que se especializa en el «rescate de estadounidenses y aliados de zonas de conflicto y desastre» según su página web.

    No obstante, el exmilitar estadounidense aseguró que en su organización no son «sicarios o asesinos», sino que se dedican a salvar vidas, por lo que si el Gobierno estadounidense les pide participar en una operación en Venezuela, su respuesta dependería «de cuál fuera la petición».

    «Mantenemos una excelente relación con el Gobierno de Estados Unidos, en particular con el cuerpo diplomático, las fuerzas armadas y la comunidad de inteligencia», añadió Stern.

    Sobre la operación para sacar a Machado de Venezuela, Stern dijo que fue pagada por «donantes generosos», que vinculó con ciudadanos venezolano-estadounidenses que sienten rechazo por el gobierno de Maduro.

    La huida, según relató, duró entre 15 y 16 horas e implicó transporte terrestre, marítimo y aéreo para que la líder opositora venezolana pudiera recoger el Nobel de la Paz en Noruega esta semana.

  • “Nos esperan días muy duros», dijo María Corina Machado en una visita a Diario El Mundo en 2013

    “Nos esperan días muy duros», dijo María Corina Machado en una visita a Diario El Mundo en 2013

    Una mujer delgada y extrovertida entró en la sala de reuniones de Diario El Mundo en el centro de San Salvador una mañana de septiembre de 2013. Vestía un traje blanco de sastre con una blusa verde amarela, saludó con esa amabilidad y desenfado propio de los venezolanos, amigable, sumamente cordial. Pero cuando empezamos a dispararle nuestras preguntas, María Corina Machado respondió con el mismo temple y la firmeza con que la hemos visto enfrentar a Hugo Chávez y Nicolás Maduro, los dictadores venezolanos con los que le ha tocado lidiar desde sus días de diputada.

    De esa entrevista con Diario El Mundo, publicada el 4 de septiembre de 2013, quedaba entonces su firme convicción de que “Venezuela volverá a ser un referente a la democracia para la región y para el mundo”.

    “Hemos aprendido mucho”, dijo entonces y se lamentaba que “los venezolanos hemos perdido toda la confianza en las instituciones, en la justicia, en la Policía, en la Fiscalía, en el poder electoral, en la Asamblea, incluso en el respeto al voto”.

    Machado, quien llegó acompañada de la también diputada venezolana Dinorah Figueroa, lamentaba que “lo más grave ha sido el ataque a la cohesión social”, donde de manera intencionada y sistemáticamente “se ha pretendido dividir a la población, bajo todo criterio, racial, generacional, económico, religioso”.

    “Es nuestro gran desafío, más allá de reconstruir, porque se ha ido acumulando una capacidad creadora, pero nuestro mayor desafío va a ser esa cohesión social”, decía entonces y 12 años después, Machado sigue luchando.

    La entrevista con María Corina Machado publicada en septiembre de 2013.

     

    El miedo, hilo conductor

    Machado dijo entonces que “el miedo se ha convertido en el hilo conductor y un miedo que se le mete en los tuétanos”.

    “(La dictadura venezolana) intenta hacerle sentir a todo aquel que disiente que es un enemigo de la revolución y que va a pagar por eso”, denunciaba Machado que calificaba al régimen chavista de “una neodictadura, un régimen profundamente totalitario que se disfraza de democracia, que además tiene una receta clara para lograr ese control progresivo de la sociedad, y se ha ido repitiendo y perfeccionando”.

    Y vaya que tenía razón. El régimen impidió a Machado, siendo la figura opositora más popular del país, postularse a las elecciones de 2024 y la alianza opositora postuló a Edmundo González Urrutia, quien ganó ampliamente los comicios que luego Maduro le arrebató en un fraude monumental donde no pudo ni mostrar las actas de una sola urna.

    «Quienes nacimos y crecimos en democracia, no tuvimos conciencia de cómo preservarla y cuidarla», se lamentaba. Una frase que la hemos escuchado repetir estos días.

    Machado, en 2013, como ahora, siempre habló de democracia como el único camino para recuperar su país, pero con la convicción que sería un camino duro.

    “Nos esperan días muy duros para quienes están absolutamente comprometidos a defender los valores de la democracia”, dijo a Diario El Mundo en 2013 y así ha sido.