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  • La OEA exige a Nicaragua elecciones y liberar presos políticos

    La OEA exige a Nicaragua elecciones y liberar presos políticos

    La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este viernes una resolución que exige a Nicaragua celebrar elecciones y liberar incondicionalmente a los presos políticos, después de que el dictador nicaragüense, Daniel Ortega, anunciara que no habrá más comicios en el país. La decisión fue adoptada por unanimidad durante una reunión extraordinaria de cancilleres celebrada en Washington.

    La resolución también reclama recuperar la separación de poderes, informar sobre el paradero de las personas desaparecidas y devolver la nacionalidad a quienes fueron despojados de ella. Sin embargo, el documento no establece sanciones concretas contra el régimen encabezado por Ortega y su esposa, Rosario Murillo.

    Aunque la OEA convocó una reunión extraordinaria de cancilleres, únicamente siete de sus 34 Estados miembros enviaron a sus ministros de Exteriores: Guatemala, Paraguay, Jamaica, Perú, República Dominicana, Santa Lucía y Haití. Los demás países estuvieron representados por delegados de menor rango. La resolución fue impulsada por Estados Unidos, Argentina, Colombia, Paraguay, Perú y República Dominicana.

    El texto insta a las autoridades nicaragüenses a generar las condiciones para «la celebración de elecciones libres, justas e inclusivas». Además, establece la creación de un grupo ministerial de seguimiento que deberá abrir diálogos con las autoridades de Nicaragua y la oposición y presentar una serie de recomendaciones dentro de 90 días.

    Brasil, que había votado contra la convocatoria de la reunión, reiteró su oposición a cualquier referencia que presente a Nicaragua como «una posible amenaza a la paz y a la seguridad regionales». La OEA no celebraba una reunión de consulta de ministros de Exteriores desde 2019, cuando abordó la crisis política y de derechos humanos en Venezuela.

    El organismo tomó medidas después de que Ortega declarara el pasado 19 de julio que Nicaragua no celebraría más elecciones. Posteriormente, el régimen nicaragüense impulsó una reforma constitucional para impedir la participación electoral de personas consideradas «traidores a la patria», en referencia a la oposición. Nicaragua no tuvo representantes en la reunión debido a que abandonó la OEA en 2023 por orden de Ortega.

    Durante el encuentro, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, denunció que la «dictadura» de Nicaragua vetó a la nueva embajadora estadounidense en el país, Natasha Franceschi, ratificada el pasado miércoles por el Senado.

    El canciller dominicano, Víctor ‘Ito’ Bisonó, anunció además que República Dominicana cerrará su embajada en Nicaragua mientras «persistan las condiciones» de deterioro de la democracia.

    El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, consideró «urgente» que Nicaragua recupere el orden constitucional y pidió a los Estados miembros utilizar herramientas como sanciones económicas que no afecten a la población, además de restricciones financieras y de viaje contra determinadas autoridades.

    Por su parte, la relatora de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) para Nicaragua, Rosa María Payá, definió al país como un «estado policial” que utiliza su «arquitectura transnacional» para intimidar y cargar contra sus ciudadanos en el extranjero.

     

     

  • OEA convoca a cancilleres este viernes para abordar la crisis en Nicaragua

    OEA convoca a cancilleres este viernes para abordar la crisis en Nicaragua

    La Organización de los Estados Americanos (OEA) convocó para este viernes a los cancilleres de sus países miembros a una reunión extraordinaria en Washington para abordar la crisis en Nicaragua, después de que el dictador Daniel Ortega anunciara que no habrá más elecciones competitivas en el país.

    Esta será la primera reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores convocada por la OEA desde 2017, cuando el organismo regional abordó la crisis política y de derechos humanos en Venezuela.

    La convocatoria ocurre después de que Ortega, quien cogobierna Nicaragua junto a su esposa, Rosario Murillo, declarara el pasado 19 de julio que no habría más elecciones en el país. Posteriormente, el régimen nicaragüense impulsó una reforma constitucional para impedir la participación electoral de personas consideradas “traidores a la patria”, en referencia a la oposición.

    Durante la reunión, los Estados miembros debatirán y votarán una resolución promovida por Estados Unidos, Argentina, Colombia, Paraguay, Perú y República Dominicana, que insta a las autoridades nicaragüenses a establecer las condiciones para “la celebración de elecciones libres, justas e inclusivas”.

    La propuesta también solicita garantizar el pleno respeto de las libertades, liberar de manera incondicional a todos los presos políticos, informar sobre el paradero de los desaparecidos y devolver la nacionalidad a las personas que fueron despojadas de ella. Asimismo, plantea restablecer la separación de poderes y el pluralismo político.

    Hasta el momento confirmaron su participación los cancilleres de Guatemala, Carlos Ramiro Martínez; Jamaica, Kamina Johnson; Paraguay, Rubén Ramírez; Perú, Carlos Elmer Cáceres; República Dominicana, Víctor Bisonó, y Santa Lucía, Alva Baptiste. Los demás países estarían representados por otros funcionarios.

    La OEA discutirá la situación política nicaragüense pese a que Nicaragua abandonó oficialmente el organismo en 2023 por orden de Ortega. La convocatoria para realizar esta reunión fue aprobada el pasado 19 de agosto con el respaldo de 26 países, el voto en contra de Brasil y la abstención de México.

    Ortega, exguerrillero sandinista de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007 en medio de acusaciones de fraude electoral, persecución política y supresión de rivales para impedir la competencia electoral.

     

  • Cancilleres de la OEA se reunirán el 2 de octubre para tratar la situación en Nicaragua

    Cancilleres de la OEA se reunirán el 2 de octubre para tratar la situación en Nicaragua

    El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este miércoles celebrar el próximo 2 de octubre una reunión extraordinaria de cancilleres para abordar la situación política de Nicaragua. El encuentro tendrá lugar en la sede del organismo en Washington.

    La reunión de ministros de Relaciones Exteriores, un mecanismo poco habitual dentro de la OEA, se producirá después de que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, afirmara en julio que no habrá más elecciones en el país centroamericano y de que su Gobierno impulsara medidas legislativas encaminadas hacia ese objetivo.

    La fecha del encuentro fue propuesta por las misiones de Paraguay, Argentina, Chile, Estados Unidos y Perú. El Consejo Permanente también adoptó el orden del día para la jornada del 2 de octubre, que contempla una sesión plenaria a las 11:30 de la mañana, hora de Washington.

    Durante la plenaria se realizará una «consideración de la situación en Nicaragua y de las medidas apropiadas, de conformidad con la Carta de la Organización de los Estados Americanos, la Carta Democrática Interamericana y el derecho internacional».

    La convocatoria de la reunión había sido aprobada el pasado 19 de agosto con el respaldo de 26 países. Brasil votó en contra de la iniciativa, mientras que México se abstuvo. La OEA establece que las reuniones de consulta de cancilleres sirven para tratar problemas urgentes y de interés común para sus Estados miembros.

    La decisión se produce después de que la Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el sandinismo, aprobara el 1 de septiembre, en primera legislatura, una reforma constitucional que prohibiría competir en elecciones a las personas que el Estado considere “traidores a la patria”.

    La reforma también extendería de seis a siete años los períodos de los cargos de elección popular y de las autoridades designadas o ratificadas por la Asamblea Nacional. El Legislativo nicaragüense deberá discutir nuevamente la modificación constitucional en una segunda legislatura a partir de enero.

    La última reunión de cancilleres de la OEA se celebró en 2019 para discutir la situación de Venezuela. Actualmente, el organismo cuenta con 33 miembros activos, mientras Venezuela mantiene vacante su asiento desde 2023 y Nicaragua abandonó la organización ese mismo año.OEA, Nicaragua, Daniel Ortega

  • La OEA celebrará «lo antes posible» reunión de cancilleres sobre la crisis en Nicaragua

    La OEA celebrará «lo antes posible» reunión de cancilleres sobre la crisis en Nicaragua

    El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, expresó este jueves su confianza en que la reunión de cancilleres convocada para abordar la situación política de Nicaragua se realice después de la Asamblea General de Naciones Unidas, prevista para finales de septiembre.

    «En términos de la fecha, esperamos tener esta reunión lo antes posible, poco después de la Asamblea General de Naciones Unidas (de finales de septiembre)», declaró Ramdin durante un encuentro con agencias internacionales de noticias.

    El funcionario explicó que continúan las conversaciones entre Estados Unidos, anfitrión del encuentro, y los demás miembros de la OEA para «materializar una fecha aceptable para todos».

    Ramdin sostuvo que la reunión debe contar con un «número óptimo» de ministros de Exteriores y consideró que el encuentro no debería limitarse a emitir una condena contra el régimen nicaragüense, sino avanzar hacia la adopción de acciones concretas.

    «Lo que está ocurriendo en Nicaragua es absolutamente inaceptable. Pero una simple condena no es suficiente. Si nos reunimos tiene que ser para tomar medidas», afirmó.

    Entre las posibles acciones mencionó sanciones financieras y prohibiciones de viaje contra determinadas personas.

    El Consejo Permanente de la OEA aprobó el pasado 19 de agosto convocar una reunión extraordinaria de ministros de Exteriores para analizar la situación de Nicaragua, después de que el presidente Daniel Ortega amenazara con cancelar las elecciones. La convocatoria recibió el respaldo de 26 países, mientras Brasil votó en contra y México se abstuvo.

    La reunión de cancilleres constituye un mecanismo extraordinario que la OEA utiliza excepcionalmente para tratar asuntos considerados de especial relevancia regional. Nicaragua abandonó formalmente el organismo en 2023 después de años de críticas de la organización al dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo y a su reelección.

    La Asamblea Nacional de Nicaragua inició el pasado 4 de septiembre el proceso para reformar la Constitución e impedir que opositores considerados «traidores a la patria» participen en los comicios. La medida se produce bajo el régimen de Ortega y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo.

    Ortega, exguerrillero sandinista de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007. Su administración enfrenta acusaciones de fraude electoral y persecución política contra sus adversarios, mientras la OEA busca definir una fecha para que los cancilleres discutan posibles medidas frente a la situación del país centroamericano.

     

  • La OEA advierte de que Nicaragua usa su Constitución como un instrumento más para «excluir voces disidentes»

    La OEA advierte de que Nicaragua usa su Constitución como un instrumento más para «excluir voces disidentes»

    El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, advirtió el miércoles que la reforma constitucional aprobada en primera instancia en Nicaragua profundiza las restricciones a la participación política y utiliza la Carta Magna para apartar a sectores críticos del Gobierno.

    «La propuesta de reforma constitucional aprobada en primera instancia en Nicaragua restringe aún más la participación política, prolonga los mandatos y cierra los espacios democráticos. Resulta particularmente alarmante que se impida ejercer cargos públicos a quienes sean arbitrariamente calificados de ‘traidores a la patria’. Esta reforma convierte la Constitución en un instrumento más para excluir las voces disidentes», afirmó Ramdin en redes sociales.

    El secretario general del organismo regional lamentó que quienes ejercen el poder en Nicaragua «parecen empeñados en demostrar» que la apreciación de que se está presenciando «un desastre político en Nicaragua» es «correcta, con consecuencias terribles para el pueblo nicaragüense».

    Ramdin también cuestionó la compatibilidad de las modificaciones constitucionales con los compromisos democráticos asumidos dentro del sistema interamericano.

    «Estas medidas contravienen los principios de la democracia representativa, el pluralismo político y el respeto de los derechos humanos consagrados en la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana», agregó Ramdin.

    El representante de la OEA defendió además el derecho de los nicaragüenses a contar con instituciones que garanticen sus libertades y permitan la competencia política. Según Ramdin, los ciudadanos de Nicaragua «merecen instituciones que protejan sus derechos, no que los restrinjan, así como la oportunidad de elegir libremente a sus dirigentes entre distintas propuestas y de decidir el futuro de su país».

    La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por la pareja dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo, aprobó de manera unánime y en primera legislatura una reforma parcial de la Constitución que excluye de los procesos electorales a las personas consideradas «traidores a la patria» o «golpistas».

    Los cambios también contemplan ampliar de seis a siete años los mandatos presidenciales, una modificación que todavía deberá superar una segunda aprobación legislativa durante 2027 antes de entrar en vigencia.

    El pronunciamiento de Ramdin aumenta los cuestionamientos internacionales contra la reforma constitucional nicaragüense, que modifica las condiciones para ejercer cargos públicos y participar en elecciones. La OEA centró sus críticas en las restricciones al pluralismo político, la participación electoral y los derechos de los ciudadanos.

     

  • Oposición nicaragüense pide aumentar presión regional contra Ortega y Murillo

    Oposición nicaragüense pide aumentar presión regional contra Ortega y Murillo

    La opositora Unidad Nacional nicaragüense pidió el miércoles a los ministros de Exteriores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) adoptar medidas frente a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, luego de que el gobernante anunciara que no habrá más elecciones en Nicaragua.

    La organización, cuyos principales dirigentes se encuentran en el exilio, respaldó la resolución del Consejo Permanente de la OEA para convocar de forma urgente una reunión de consulta de cancilleres que aborde la situación política nicaragüense. El encuentro todavía no tiene fecha.

    La convocatoria recibió el respaldo de 29 países miembros de la organización continental. «Es una muestra contundente que no se permitirá una monarquía familiar en la región», valoró la Unidad Nacional tras conocerse el resultado de la votación.

    «Esperamos que se apliquen todas las medidas políticas, económicas y diplomáticas para forzar una transición democrática en Nicaragua», agregó el grupo opositor en su declaración.

    El movimiento opositor Unión Democrática Renovadora (Unamos) también agradeció el respaldo de los 29 países que votaron a favor de convocar a los cancilleres. «Este gesto de solidaridad internacional reafirma nuestro compromiso inquebrantable de seguir luchando por una Nicaragua con democracia, libertad y justicia», señaló la organización.

    La resolución fue aprobada con 29 votos favorables, mientras México se abstuvo y Brasil votó en contra. El subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, afirmó que la convocatoria representa «el nivel más alto de consulta diplomática al alcance» de la OEA y pidió al organismo mostrar «más que palabras en un papel».

    Ortega gobierna Nicaragua desde 2007 y, desde 2017, comparte el Ejecutivo con su esposa, Rosario Murillo, quien inicialmente ocupó la Vicepresidencia. Una reforma constitucional aprobada en 2025 estableció la figura de la copresidencia. Estados Unidos acusó entonces a Murillo de haberse inventado el cargo de copresidenta sin elecciones, mandato ni legitimidad.

    Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las reformas constitucionales ampliaron el período presidencial y trasladaron los comicios a noviembre de 2027.

    Sin embargo, Ortega afirmó el pasado 19 de julio, durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista: «Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder».

     

  • El Salvador vota a favor en la OEA por convocar urgentemente a cancilleres por crisis democrática en Nicaragua

    El Salvador vota a favor en la OEA por convocar urgentemente a cancilleres por crisis democrática en Nicaragua

    El Salvador se convirtió en uno de los 29 países que aprobaron, este miércoles en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), una resolución para convocar a los ministros de Exteriores a una reunión urgente por la crisis democrática en Nicaragua después de que su presidente, Daniel Ortega, afirmara que no habrá elecciones en el país centroamericano.

    La resolución fue aprobada con 29 votos a favor, uno en contra, el de Brasil, y la abstención de México. El Salvador votó a favor pero no se pronunció.

    El texto, presentado por un grupo de países liderado por Estados Unidos, contempla convocar «con carácter urgente» y de conformidad con los artículos 61, 62 y 63 de la Carta de la OEA una reunión de consulta «tan pronto como sea posible» para «considerar la situación en Nicaragua».

    El documento pone de relieve que «los acontecimientos recientes en Nicaragua constituyen un problema de carácter urgente y de interés para los Estados Americanos» a la luz de que «la democracia representativa, condición indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región, ya no existe» en el país.

    El representante mexicano ante la OEA, Alejandro Encinas, defendió en su turno de palabra la abstención de México, que considera que «la situación interna de Nicaragua no constituye una amenaza a la paz o a la seguridad hemisférica».

    «Una caracterización en ese sentido podría abrir espacios para plantear acciones que excedan las facultades de esta organización al abordar asuntos internos de un estado que ya no forma parte de la OEA y que podría resultar incompatible con los principios de respeto a soberanía, autodeterminación de los pueblos, no intervención y solución pacífica de las controversias consagrados en la Carta de la OEA, en la Carta de Naciones Unidas y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos», declaró.

    Asimismo, aseguró que este tipo de acciones «puede generar dinámicas de confrontación, profundizar el aislamiento y abrir la puerta a medidas que, lejos de favorecer una solución pacífica, terminen produciendo una mayor desestabilización».

    Votación de la OEA para convocar a los cancilleres por la situación de Nicaragua. / De video de la OEA.

    Durante un discurso por el 47º aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, Ortega aseguró que no habrá elecciones en el país, acusando a la oposición de querer enriquecerse a costa del sector público y apuntando a la promulgación de «leyes» para solidificar su intención de impedir cualquier comicio.

    Ortega, exguerrillero y secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) –que logró derrocar a la dictadura de la familia Somoza y se instaló en el poder en 1979 siguiendo el ejemplo de la guerrilla cubana– gobierna Nicaragua desde que llegara por segunda vez al gobierno en 2007.

    Ahora, a sus 80 años, continúa en el Ejecutivo, que dirige junto a su esposa, Rosario Murillo, quien actualmente ocupa el cargo de copresidenta del país tras haber ejercido entre 2017 y 2025 como vicepresidenta, cargo extinto tras su promoción.

    «Lo que está en juego es un tema demasiado delicado como para que no haya claridad que se pueda poner a votación. Tenemos en claro que estamos en una situación de emergencia en un país que su gobierno decidió que no va a haber más elecciones y no va a haber más democracia y ninguno de nuestros países puede permanecer absolutamente inerme ante esta situación», aseguró en la sesión el representante de Argentina, quien señaló que todos los exiliados de Nicaragua «están mirando qué va a hacer la OEA y cada uno de los países».

    En El Salvador, el presidente Nayib Bukele, quien gobierna desde 2019, se postulará a su segunda reelección presidencial consecutiva en las elecciones del 28 de febrero de 2027, comicios que fueron adelantados por reforma constitucional que alargó el periodo presidencial de cinco a seis años, en una reforma que también habilitó la reelección presidencial indefinida y eliminó la segunda vuelta. La Constitución salvadoreña prohibía la reelección presidencial consecutiva.

    El Salvador se ha abstenido de forma recurrente en las votaciones de la OEA ante las iniciativas estadounidenses a favor de Ucrania y contra Rusia, en otra resolución que condenó la incursión de Ecuador en la embajada en Quito, y también se abstuvo de votar por el Pacto del Futuro adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

  • Opositores piden a la OEA una respuesta coordinada ante escalada de la crisis en Nicaragua

    Opositores piden a la OEA una respuesta coordinada ante escalada de la crisis en Nicaragua

    Una decena de organizaciones de nicaragüenses en el exilio informaron este martes que enviaron una carta a la Organización de Estados Americanos (OEA) para alertar sobre el agravamiento de la crisis en Nicaragua y solicitar una respuesta coordinada de los Estados democráticos acorde con la magnitud de la destrucción de los derechos en ese país.

    La misiva fue enviada a propósito del anuncio de la organización hemisférica de que estudia convocar a una reunión de ministros de Exteriores de la región para evaluar la situación en Nicaragua, después de que el copresidente nicaragüense, Daniel Ortega, anunciara que no habrá más elecciones en su país.

    «Esta acción (de enviar la carta a la OEA) responde, entre otros hechos, a las recientes declaraciones de Daniel Ortega en las que afirmó que en Nicaragua no habrá elecciones», señalaron esas organizaciones.

    Para los grupos opositores la postura de Ortega, quien gobierna Nicaragua desde 2007, «confirma el cierre definitivo de cualquier posibilidad de alternancia democrática y representa una ruptura frontal con los principios esenciales del sistema interamericano; en particular, el respeto a la voluntad popular, la soberanía ciudadana y el derecho de los pueblos a elegir libremente a sus autoridades».

    La carta expone que la crisis nicaragüense ha pasado de una falta de legitimidad democrática a una usurpación sostenida del poder mediante la eliminación de garantías fundamentales, la persecución política, el exilio forzado, la desnacionalización arbitraria, la persecución religiosa, el cierre de los espacios de participación ciudadana y la represión incluyendo a los pueblos del Caribe nicaragüense.

    En la misiva, las organizaciones alertaron que existen millones de nicaragüenses sometidos a la vigilancia, el terror y el silencio; familias fragmentadas por el destierro, presos políticos en condiciones inhumanas y ciudadanos despojados de su propia identidad y patrimonio.

    «No les pedimos que decidan por Nicaragua; les pedimos que no permitan que una familia sustituya el poder de todo un pueblo», abogan en el documento.

    La oposición subrayó, además, que esta situación no puede ser tratada como un asunto exclusivamente interno.

    Argumentaron que «Nicaragua representa hoy un desafío para la seguridad hemisférica debido a sus impactos regionales: desplazamiento forzado, crímenes de lesa humanidad, violaciones sistemáticas de derechos humanos, persecución transnacional, debilitamiento del Estado de derecho, alianzas con países autoritarios y con vínculos terroristas, desprotección jurídica de miles de ciudadanos y una creciente presión sobre los países receptores de exiliados y migrantes».

    Asimismo, la misiva reconoce la importancia de la convocatoria de Cancilleres y de la respuesta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) haciendo un llamado a fortalecer el seguimiento político y diplomático sobre el país.

    También enfatiza que la acción multilateral debe complementarse con decisiones individuales de los Estados miembros mediante medidas legales, económicas, políticas y diplomáticas proporcionales a la gravedad de la situación.

  • Costa Rica cuestiona a Ortega por cerrar opción de elecciones libres en Nicaragua

    Costa Rica cuestiona a Ortega por cerrar opción de elecciones libres en Nicaragua

    El Gobierno de Costa Rica reiteró este lunes su preocupación por el cierre de los espacios cívicos y la persecución contra las voces disidentes en Nicaragua, después de que el dictador nicaragüense Daniel Ortega asegurara que no permitirá procesos electorales que puedan poner en riesgo la continuidad del oficialismo.

    En un comunicado, la Cancillería costarricense recordó que no reconoció las elecciones generales celebradas en Nicaragua en 2021 por la ausencia de condiciones y garantías democráticas. Asimismo, reafirmó que continuará respaldando la realización de comicios libres, transparentes, plurales y democráticos en el país vecino.

    San José también recordó que, durante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada en junio, el canciller Manuel Tovar expresó la preocupación de Costa Rica por el deterioro de la democracia y los derechos humanos en Nicaragua, al citar denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, restricciones a las libertades fundamentales y hostigamiento contra líderes religiosos.

    Las relaciones diplomáticas entre ambos países permanecen limitadas al nivel consular desde 2018, cuando el entonces presidente costarricense, Carlos Alvarado, decidió no nombrar embajador en Managua debido a la represión contra opositores y manifestantes por parte del Gobierno nicaragüense.

    El pronunciamiento costarricense surgió un día después de que Ortega descartara públicamente cualquier posibilidad de alternancia democrática durante un acto por el 47 aniversario de la revolución sandinista en Managua.

    «Aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el gobierno, atrapar el poder», afirmó el mandatario, quien gobierna el país desde 2007 en medio de reiteradas denuncias de fraude electoral y persecución contra la oposición.

    Desde febrero de 2025, la esposa de Ortega, Rosario Murillo, ejerce como copresidenta de Nicaragua tras una reforma constitucional que amplió las facultades del Ejecutivo, reorganizó la estructura del Estado y legalizó la apatridia. Además, las reformas extendieron el período presidencial, por lo que las elecciones generales previstas para 2026 fueron trasladadas, en teoría, hasta noviembre de 2027.

    En enero de este año, el Departamento de Estado de Estados Unidos cuestionó la designación de Murillo como copresidenta al afirmar que asumió el cargo «sin elecciones, sin mandato y sin legitimidad», y sostuvo que el oficialismo evita someterse a un proceso electoral competitivo.

     

  • Costa Rica alerta en la OEA sobre presencia rusa y de Hamás en Nicaragua

    Costa Rica alerta en la OEA sobre presencia rusa y de Hamás en Nicaragua

    Costa Rica elevó este martes sus críticas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo al denunciar ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) la presencia de fuerzas militares rusas y de organizaciones como Hamás y Hizbulá en Nicaragua.

    Durante la Asamblea General del organismo hemisférico celebrada en Ciudad de Panamá, el canciller costarricense, Manuel Tovar, expresó la preocupación de su país por la situación de seguridad en la nación vecina y por el deterioro de las libertades democráticas.

    “Costa Rica observa con enorme preocupación la persistente y reciente presencia en Nicaragua de fuerzas militares rusas y de organizaciones terroristas como Hamás y Hizbulá. Justo el día de ayer varios individuos vinculados o pertenecientes al grupo Hamás fueron detenidos por fuerzas policiales en mi país”, declaró Tovar.

    El jefe de la diplomacia costarricense respaldó además una declaración impulsada en la Asamblea General sobre la situación nicaragüense, al considerar que reafirma la defensa de la democracia, los derechos humanos, el Estado de derecho y las libertades fundamentales en el continente.

    Tovar destacó que la OEA manifestó su preocupación por las denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, persecución política y restricciones a las libertades fundamentales en Nicaragua, así como por el hostigamiento contra líderes religiosos y comunidades de fe.

    El canciller también se refirió al fallecimiento del dirigente indígena miskito Brooklyn Rivera, quien murió bajo custodia estatal tras permanecer detenido desde septiembre de 2023. Costa Rica exigió esclarecer las circunstancias de su muerte y garantizar justicia para sus familiares.

    “Su muerte bajo custodia estatal constituye un hecho de enorme magnitud que exige el pleno esclarecimiento de los hechos, el respeto al derecho a la verdad de sus familiares y la rendición de cuentas”, sostuvo.

    Asimismo, recordó el asesinato del exmilitar nicaragüense Roberto Samcam, ocurrido en Costa Rica el 19 de junio de 2025, y destacó los avances de las autoridades judiciales costarricenses en la investigación del caso.

    “Costa Rica continuará actuando con firmeza para garantizar que todos los responsables comparezcan ante la justicia y que ninguna forma de violencia o intimidación encuentre su espacio en la impunidad”, afirmó el funcionario.

    El ministro señaló que la declaración de la OEA constituye una muestra de solidaridad con las víctimas de la represión y con el pueblo nicaragüense, además de un respaldo a los principios contenidos en la Carta Democrática Interamericana y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

    Las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Nicaragua permanecen limitadas al nivel consular desde 2018, cuando el Gobierno costarricense decidió no designar embajador en Managua debido a las denuncias internacionales sobre violaciones a los derechos humanos y la represión contra opositores.

    La crisis política en Nicaragua se profundizó tras las elecciones de 2021, en las que Daniel Ortega fue reelegido para un nuevo mandato en medio de cuestionamientos de la comunidad internacional y con varios de sus principales adversarios encarcelados o posteriormente expulsados del país.