La opositora Unidad Nacional nicaragüense pidió el miércoles a los ministros de Exteriores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) adoptar medidas frente a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, luego de que el gobernante anunciara que no habrá más elecciones en Nicaragua.
La organización, cuyos principales dirigentes se encuentran en el exilio, respaldó la resolución del Consejo Permanente de la OEA para convocar de forma urgente una reunión de consulta de cancilleres que aborde la situación política nicaragüense. El encuentro todavía no tiene fecha.
La convocatoria recibió el respaldo de 29 países miembros de la organización continental. «Es una muestra contundente que no se permitirá una monarquía familiar en la región», valoró la Unidad Nacional tras conocerse el resultado de la votación.
«Esperamos que se apliquen todas las medidas políticas, económicas y diplomáticas para forzar una transición democrática en Nicaragua», agregó el grupo opositor en su declaración.
El movimiento opositor Unión Democrática Renovadora (Unamos) también agradeció el respaldo de los 29 países que votaron a favor de convocar a los cancilleres. «Este gesto de solidaridad internacional reafirma nuestro compromiso inquebrantable de seguir luchando por una Nicaragua con democracia, libertad y justicia», señaló la organización.
La resolución fue aprobada con 29 votos favorables, mientras México se abstuvo y Brasil votó en contra. El subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, afirmó que la convocatoria representa «el nivel más alto de consulta diplomática al alcance» de la OEA y pidió al organismo mostrar «más que palabras en un papel».
Ortega gobierna Nicaragua desde 2007 y, desde 2017, comparte el Ejecutivo con su esposa, Rosario Murillo, quien inicialmente ocupó la Vicepresidencia. Una reforma constitucional aprobada en 2025 estableció la figura de la copresidencia. Estados Unidos acusó entonces a Murillo de haberse inventado el cargo de copresidenta sin elecciones, mandato ni legitimidad.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las reformas constitucionales ampliaron el período presidencial y trasladaron los comicios a noviembre de 2027.
Sin embargo, Ortega afirmó el pasado 19 de julio, durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista: «Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder».

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