Etiqueta: ONU

  • La lucha libre se une a la pelea por el cuidado del agua en la Ciudad de México

    La lucha libre se une a la pelea por el cuidado del agua en la Ciudad de México

    La Embajada de Suiza en México celebró este domingo, en el Monumento a la Revolución de la capital mexicana, ‘Lucha por el Agua’, un encuentro que combinó la espectacularidad de la lucha libre con la conciencia ambiental sobre este recurso vital, cada vez más escaso en la metrópoli.

    A partir de talleres, actividades familiares, juegos y dinámicas de acceso gratuito, esta iniciativa concentró a cientos de personas de todas las edades que compartieron reflexiones y aprendizajes sobre la importancia del cuidado del agua y también del compromiso de los gobiernos y el sector privado ante este reto global.

    Entre mariachis, luchadores enmascarados y marionetas de ajolotes -anfibio originario y endémico de los lagos del Valle de México- fue que los asistentes disfrutaron, pero también recordaron que en la Ciudad de México cada habitante consume en promedio 320 litros de agua al día, cifra superior a la recomendada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

    Luchadores profesionales participan en el evento ‘Lucha por el Agua’ este domingo, en la Ciudad de México (México). La Embajada de Suiza en México celebró en el Monumento a la Revolución de la capital mexicana ‘Lucha por el Agua’, un encuentro que combinó la espectacularidad de la lucha libre con la concienciación ambiental sobre este recurso vital, cada vez más escaso en la metrópoli. EFE

    La Embajada de Suiza en México contó con el apoyo del Consejo Mundial de la Lucha Libre (CMML), la Secretaria de Turismo y la de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la capital para llevar a cabo este encuentro que defiende los principios del Eje 10 del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua.

    El Día Cero de la capital mexicana es un tema de conversación entre gobiernos, investigadores y miembros de la sociedad civil, porque, según expertos de la Universidad Autónoma de México (UAM), el acceso y distribución de agua será insostenible para 2028.

  • ONU: al menos 1,247 personas fueron asesinadas entre 1 julio y 30 de septiembre en Haití

    ONU: al menos 1,247 personas fueron asesinadas entre 1 julio y 30 de septiembre en Haití

    Al menos 1.247 personas fueron asesinadas y 710 heridas en Haití, entre el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2025 a raíz de la violencia de las bandas, los grupos de autodefensa y miembros no organizados de la población, reveló un informe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en el país (Binuh), publicado este martes.

    El 30 % de las víctimas fueron a causa de las bandas armadas, el 9 % de los grupos de autodefensa y de miembros de la población y el 61 % de operaciones de las fuerzas de seguridad contra las bandas. Los hombres representan el 83 % de las víctimas, las mujeres el 14 % y los niños el 3 %, según el documento.

    Las bandas no han podido avanzar en la capital e incluso han sido expulsadas de barrios como Delmas 19 y la Route de l’Aéroport (Delmas) y el centro de Puerto Príncipe, aseguró el informe.

    La Binuh advirtió, sin embargo, que se observa una expansión de la violencia de las bandas hacia las zonas periféricas y rurales de la capital y hacia los departamentos de Artibonite y del Centro, mientras que la violencia sexual y la trata de niños (incluido el reclutamiento y la explotación) siguen siendo utilizados por las bandas para someter a los residentes que viven en las zonas bajo su control.

    De hecho, durante ese período 39 miembros de la población murieron o resultaron heridos por ataques con drones, mientras que 78 ejecuciones extrajudiciales sumarias o arbitrarias habrían sido cometidas por policías y una sería atribuida al comisario del gobierno de Miragoâne.

    Al menos 8 miembros de las fuerzas de seguridad murieron y otros 17 resultaron heridos durante las operaciones.

    Además, al menos 1.400.000 personas se encontraban desplazadas en Haití al 30 de septiembre. A esto hay que añadir al menos 145 secuestros para obtener rescate y 400 víctimas de violencia sexual.

    «La violencia sexual perpetrada por bandas armadas sigue siendo alarmante. La mayoría de estos actos de violencia son violaciones colectivas, a menudo cometidas durante allanamientos de viviendas o cuando las víctimas se desplazan por la calle», denunció la ONU.

    Esta violencia sexual, a menudo utilizada con fines de explotación o castigo, tiene consecuencias físicas, psicológicas, económicas y sociales desastrosas para las sobrevivientes y sus familias.

    La trata de niños por parte de las bandas con fines de explotación y participación en actividades delictivas sigue siendo especialmente preocupante, alimentada por la pobreza, la exclusión social y la gobernanza delictiva ejercida por las bandas en los barrios bajo su control.

    «En este contexto de violencia armada, la población sigue enfrentándose a graves obstáculos para acceder a los servicios básicos, mientras que los ataques de las bandas contra viviendas, infraestructuras públicas y otros edificios siguen provocando desplazamientos masivos», agregó el informe.

    La ONU recomendó al Gobierno haitiano reforzar la coherencia y la eficacia de las fuerzas de seguridad nacionales en su lucha contra las bandas armadas.

    A la comunidad internacional, la instancia planteó mantener a Haití en la agenda y proporcionar el apoyo financiero y humano adecuado para garantizar el despliegue completo de la Fuerza de Represión de las Bandas (FRG), tal y como autoriza la Resolución 2793 del Consejo de Seguridad del 30 de septiembre de 2025, de conformidad con las normas y estándares en materia de derechos humanos.

  • Los ataques de EE.UU. en el Caribe y el Pacífico: 20 lanchas y 75 muertos

    Los ataques de EE.UU. en el Caribe y el Pacífico: 20 lanchas y 75 muertos

    El Ejército de Estados Unidos asegura que ha hundido veinte embarcaciones y 75 vidas, además de dejar una persona desaparecida, en aguas del Caribe y del Pacífico a raíz de varios ataques, en una nueva etapa de su guerra contra las drogas.

    Bajo el argumento de combatir el narcotráfico, la Administración de Donald Trump escaló su ofensiva contra carteles latinoamericanos que considera terroristas y a quienes ha declarado un «conflicto armado directo» que justifica sus acciones militares en aguas internacionales.

    El aumento de tensiones empezó en agosto con el despliegue de buques del Ejército estadounidense en el Caribe y con Venezuela en el punto de mira, pero ya se ha extendido a aguas del Pacífico involucrando a Colombia.

    Tanto el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela como el de Gustavo Petro en Colombia, ambos acusados por Trump de narcotraficantes, han denunciado los ataques a las lanchas como asesinatos y ejecuciones extrajudiciales. La ONU aseguró que se tratan de violaciones del derecho internacional y pidió a Estados Unidos ponerles fin.

    Esta es una cronología de los ataques:

    2 de septiembre: Estados Unidos anuncia el primer ataque contra una embarcación y asegura que iban a bordo once personas del Tren de Aragua que salieron de Venezuela para transportar drogas hacia Estados Unidos. La Administración Trump difundió el video del supuesto ataque, pero no aportó más pruebas del vínculo de la lancha con el narcotráfico.

    15 de septiembre: un segundo ataque contra una embarcación mata a tres venezolanos, según Trump, que aseguró que también estaban transportando drogas.

    19 de septiembre: Trump publica en redes información sobre un tercer ataque contra una lancha, esta vez sin precisar el origen de la travesía, aunque República Dominicana incautó parte de la droga que presuntamente transportaba. Tres personas murieron.

    3 de octubre: esta vez es Pete Hegseth, secretario del Departamento de Guerra, quien anuncia el cuarto ataque contra una embarcación también en aguas del Caribe y la muerte de sus cuatro tripulantes.

    14 de octubre: se produce, según Estados Unidos, el quinto ataque contra un bote cerca de las costas venezolanas, con un saldo de seis víctimas mortales.

    16 de octubre: esta vez es un submarino el atacado por el Ejército estadounidense. De sus cuatro tripulantes, dos mueren y dos sobreviven la explosión. Los dos supervivientes son trasladados a sus países de origen, Ecuador y Colombia, sin ningún proceso legal a pesar de que la Administración Trump los tacha de narcotraficantes.

    17 de octubre: Estados Unidos anuncia el 19 de octubre que dos días antes ha hundido una séptima lancha y la vincula con la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN), una de las organizaciones designadas como terroristas por la Administración Trump. Mueren tres personas, según Washington.

    21 de octubre: se trata del octavo ataque contra una lancha supuestamente vinculada al narcotráfico pero es el primero que sucede en aguas del Pacífico, cerca de las costas de Colombia, que mata a dos personas.

    22 de octubre: Hegseth publica el noveno ataque contra una embarcación, que mata a tres personas otra vez en el Pacífico y cerca de aguas colombianas.

    24 de octubre: la Administración Trump anuncia el décimo ataque contra una lancha que, según afirma, era operada por el Tren de Aragua y transportaba a seis personas que murieron. El disparo se produjo «en aguas internacionales» del Caribe.

    28 de octubre: Estados Unidos anuncia el ataque más mortífero hasta la fecha. Catorce personas mueren por el ataque de Washington a cuatro lanchas en aguas internacionales del océano Pacífico, mientras que uno sobrevive y la marina mexicana lanza una operación humanitaria para encontrarlo. Días después, la operación se suspende al no lograr encontrar al superviviente.

    29 de octubre: este ataque, siempre según la información del Gobierno de Estados Unidos, se dirigió a una sola lancha y mató a cuatro personas. Se produjo también en el Pacífico.

    1 de noviembre: Hegseth anuncia un nuevo «ataque letal» contra una embarcación en el Caribe que, según él, «transportaba estupefacientes». El bombardeo mató a las tres personas que iban a bordo.

    4 de noviembre: el titular del Departamento de Guerra asegura que Estados Unidos hundió una nueva lancha en el Pacífico Oriental y mató a sus dos tripulantes, a quienes acusó de narcotraficantes.

    6 de noviembre: un nuevo anuncio habla esta vez de una lancha atacada y tres tripulantes muertos en aguas del caribe.

    9 de noviembre: Estados Unidos asegura el 10 de noviembre que hundió dos lanchas en el Pacífico el día anterior, en dos operaciones en las que murieron seis personas supuestamente «vinculadas al contrabando de narcóticos».

  • Al menos 75 muertos y daños multimillonarios, el impacto del huracán Melissa en el Caribe

    Al menos 75 muertos y daños multimillonarios, el impacto del huracán Melissa en el Caribe

    El paso del huracán Melissa por el Caribe ha dejado al menos 75 personas fallecidas, daños millonarios en infraestructura y decenas de miles de viviendas afectadas en Jamaica, Cuba y Haití, según informes oficiales y de Naciones Unidas.

    En Jamaica, las pérdidas materiales oscilan entre $6,000 y $7,000 millones, equivalentes al 28-32 % del PIB del año fiscal anterior, de acuerdo con el primer ministro Andrew Holness. “Melissa golpeó el corazón de la zona productiva de Jamaica”, dijo, en alusión a regiones clave como Saint Elizabeth y los centros turísticos del oeste de la isla.

    En el caso de Cuba, donde aún no se ha presentado un balance económico, la ONU lanzó este miércoles un plan de acción con el que busca recaudar $74.2 millones para atender a un millón de personas afectadas. Las provincias de Granma, Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo han sido “severamente impactadas” en vivienda, servicios básicos, telecomunicaciones y seguridad alimentaria.

    Según los informes preliminares de la ONU, en Cuba se han reportado daños en unas 60,000 viviendas, muchas con techos colapsados o inundadas. Además, hay 461 centros médicos afectados, incluyendo el hospital Juan Bruno Zayas, y 1,552 escuelas dañadas, lo que representa el 57 % del total en las regiones más afectadas.

    Los daños a las telecomunicaciones también son severos: un 75 % de la telefonía móvil y hasta el 90 % de las radio bases están fuera de servicio, con severas afectaciones en las redes de fibra óptica en el oriente cubano.

    En Haití, el huracán dejó al menos 11,952 viviendas inundadas, 176 destruidas y 4,257 dañadas. Las autoridades confirmaron que siete departamentos y al menos 30 municipios han sido golpeados por lluvias torrenciales e inundaciones.

    Jamaica contabiliza al menos 116,000 estructuras dañadas, entre viviendas, hospitales y escuelas, y buena parte de la mitad occidental de la isla aún continúa sin energía eléctrica.

    “Esta no es solo una crisis humanitaria, sino también un duro golpe para los medios de subsistencia, los ingresos y las economías locales”, afirmó Holness.

    Cifra de fallecidos aumenta en Haití y Jamaica

    La Dirección de Protección Civil de Haití confirmó este miércoles que el número de fallecidos por el huracán Melissa asciende a 43, además de 21 personas heridas y siete desaparecidas. La comuna más afectada ha sido Petit-Goâve, en el departamento del Oeste, donde se registraron 25 víctimas mortales.

    En Jamaica, las autoridades confirmaron 32 fallecidos, aunque se teme que el número aumente debido a que algunas víctimas fueron enterradas sin registro oficial. “Debemos dar cuenta de cada jamaiquino que perdió la vida (…). Recuperaremos todos los cuerpos, incluso si tenemos que exhumarlos”, advirtió el primer ministro.

    Hasta este miércoles, el Gobierno cubano no ha informado de víctimas mortales a causa del huracán.

    Melissa se posiciona como uno de los huracanes más destructivos en la región en los últimos años, aunque sus pérdidas aún se sitúan por debajo de las generadas por el huracán Katrina en 2005, que causó más de $125,000 millones en daños en Estados Unidos. También queda por debajo del huracán María, que en 2017 dejó más de 4,600 muertos en Puerto Rico.

  • ONU advierte que se superará límite de 1.5 °C en próxima década

    ONU advierte que se superará límite de 1.5 °C en próxima década

    El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) advirtió este martes que el mundo está cada vez más cerca de superar el límite de 1.5 grados centígrados de calentamiento global establecido en el Acuerdo de París, debido al lento avance de los compromisos climáticos y a un entorno geopolítico cada vez más desafiante.

    La advertencia figura en el “Informe sobre la Brecha de Emisiones 2025”, publicado días antes de la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU (COP30), que se celebrará del 10 al 21 de noviembre en Belém, Brasil.

    Aunque el Acuerdo de París busca limitar el aumento de la temperatura a menos de 2 °C —y preferiblemente a 1.5 °C—, el Pnuma, con sede en Nairobi, advirtió que este umbral se sobrepasará “al menos temporalmente”, aunque aún se podría reducir la magnitud del rebasamiento con recortes “sin precedentes” en las emisiones de gases de efecto invernadero.

    El informe proyecta que si los países cumplen sus compromisos actuales, el calentamiento alcanzará entre 2.3 y 2.5 grados en este siglo. Sin embargo, si las políticas vigentes se mantienen sin ajustes, la temperatura podría subir hasta 2.8 grados. Estas cifras representan un ligero aumento respecto al año pasado, cuando se estimaban entre 2.6 y 2.8 grados.

    El Pnuma también alertó que la retirada prevista de Estados Unidos del Acuerdo de París en 2026 podría impactar negativamente los avances logrados, socavando parte de las proyecciones de mitigación de temperatura.

    A pesar de algunos avances, como el despliegue de energías renovables y el compromiso de neutralidad en carbono de países responsables del 70 % de las emisiones globales, el informe indica que “las naciones han tenido tres oportunidades para cumplir las promesas del Acuerdo de París, y en todas han quedado fuera del objetivo”, señaló Inger Andersen, directora ejecutiva del Pnuma.

    “Aunque los planes nacionales han logrado algunos avances, el progreso es insuficiente. Por eso, aún necesitamos recortes de emisiones sin precedentes en una ventana cada vez más estrecha y en un contexto geopolítico cada vez más desafiante”, añadió.

    Emisiones en alza y compromisos débiles
    El informe también reveló que las emisiones globales de gases contaminantes aumentaron un 2.3 % en 2024, alcanzando 57.7 gigatoneladas de CO₂. Esta alza fue impulsada por la deforestación y el uso continuado de combustibles fósiles.

    El G20, responsable del 77 % de las emisiones mundiales, reportó un incremento conjunto del 0.7 % este año. Aunque siete de sus miembros presentaron nuevas metas para 2035 y otros tres las han anunciado, el Pnuma advierte que estos compromisos “no son lo suficientemente ambiciosos” y que ni siquiera están encaminados a cumplir las metas de 2030.

    De los 60 países que representan el 63 % de las emisiones globales, solo el 73 % incluyó objetivos de energía renovable en sus nuevas metas climáticas. Menos de la mitad considera mejoras en eficiencia energética y ninguno contempla eliminar progresivamente la producción de petróleo y gas ni los subsidios a combustibles fósiles.

    El informe estima que, de seguir este ritmo, las emisiones podrían reducirse apenas un 15 % para 2035 respecto a los niveles de 2019, muy por debajo del 55 % necesario para limitar el calentamiento global a 1.5 grados.

    La ONU remarca que sin medidas urgentes, los impactos serán “más severos e irreversibles”, especialmente en los países más vulnerables. No obstante, también ve una oportunidad en la transición energética para impulsar crecimiento económico y equidad social.

    “El reto es mayúsculo, pero los procesos multilaterales deben restaurar la confianza colectiva y reafirmar el compromiso con la meta de temperatura establecida en París”, concluyó el Pnuma.

     

  • ONU: cerca de 6 millones de personas afectadas por huracán Melissa en Jamaica, Cuba y Haití

    ONU: cerca de 6 millones de personas afectadas por huracán Melissa en Jamaica, Cuba y Haití

    El paso del huracán Melissa por el Caribe ha dejado un saldo de más de 50 personas fallecidas, según datos oficiales de los gobiernos de Haití y Jamaica. La tormenta de categoría cinco provocó graves daños en viviendas, cultivos e infraestructura, por lo que el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas ha intensificado su asistencia humanitaria en la región.

    En Jamaica, donde se han confirmado al menos 28 muertes, las zonas más afectadas ya han comenzado a recibir ayuda. Alrededor de 1,500 personas han sido beneficiadas con kits alimentarios que incluyen arroz, lentejas, pescado, carne enlatada y aceite vegetal. Además, hay embarcaciones en ruta con nuevos lotes de ayuda humanitaria, mientras el WFP se prepara para asistir a unas 200,000 personas con alimentos y transferencias en efectivo.

    “Para apoyar a la comunidad humanitaria en general, WFP ha desplegado almacenes y equipos logísticos – montacargas, contenedores y palets – en ubicaciones estratégicas costeras e interiores, incluyendo Black River. Esto permitirá una distribución rápida y protegerá los suministros en zonas afectadas por inundaciones o deslizamientos”, informó la organización.

    En Cuba, aunque el Gobierno aún no ha ofrecido un informe oficial de daños ni víctimas, el huracán dejó cortes eléctricos, inundaciones y la destrucción de cultivos y edificaciones. El WFP estima que unas 900,000 personas requerirán asistencia alimentaria de emergencia por al menos tres meses, y la mitad de ellas necesitará ayuda adicional por otro trimestre. Antes del impacto del huracán, ya se habían posicionado suministros para cubrir las necesidades de 275,000 personas durante 60 días, y hasta la fecha, más de 181,000 evacuados han recibido alimentos.

    Haití es uno de los países más golpeados por la tormenta. Las autoridades reportaron 31 fallecidos y al menos 21 desaparecidos debido a inundaciones y deslizamientos. En la costa sur, la más devastada, el WFP entregó pagos anticipados por $900,000 a 50,000 personas, para preservar sus medios de vida. Actualmente, se distribuyen raciones alimentarias para dos semanas y un mes de asistencia económica para las familias que regresan a sus hogares desde refugios temporales.

    El organismo de la ONU ha logrado asistir a 12,700 personas en el sur haitiano y busca ampliar su cobertura a 190,000 habitantes afectados. En total, cerca de seis millones de personas en los tres países han sufrido los embates del huracán Melissa.

    La magnitud del desastre llevó al WFP a lanzar un llamado urgente por $74 millones para financiar operaciones de ayuda alimentaria, logística y telecomunicaciones de emergencia, en beneficio de hasta 1.1 millones de personas damnificadas.

  • Organismos piden a la ONU demandar a la dictadura de Nicaragua por crímenes de lesa humanidad

    Organismos piden a la ONU demandar a la dictadura de Nicaragua por crímenes de lesa humanidad

    Al menos 21 organismos humanitarios instaron este sábado a los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a demandar al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de Nicaragua ante instancias internacionales por violaciones graves a los derechos humanos, incluidas torturas y la imposición de apatridia, delitos que calificaron como crímenes de lesa humanidad.

    La solicitud fue presentada por el Colectivo 46/2, conformado por organizaciones regionales y nicaragüenses como Raza e Igualdad y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), que exigieron el respaldo de los países miembros al informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, creado por la ONU.

    “Instamos a los Estados a explorar todas las vías disponibles de justicia internacional”, afirmó el colectivo en un comunicado, al tiempo que advirtió que “la impunidad no puede ser la respuesta ante el patrón de violaciones sistemáticas de derechos humanos por parte del Estado de Nicaragua”.

    El pronunciamiento surge tras la presentación, el jueves pasado, de las conclusiones del Grupo de Expertos ante la Asamblea General de la ONU. En su informe, denunciaron una estrategia deliberada del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo para acallar a la disidencia y consolidar su poder a través del uso del miedo, la violencia y la eliminación de garantías constitucionales.

    Los hallazgos se basan en más de 1,900 entrevistas y el análisis de 9,300 documentos, y detallan que los abusos cometidos desde 2018 han sido “generalizados y sistemáticos”, alcanzando el umbral de crímenes de lesa humanidad. Asimismo, evidencian una persecución que se ha extendido más allá de las fronteras nicaragüenses contra opositores reales o percibidos.

    Uno de los casos mencionados por los expertos fue el asesinato, en junio pasado, del mayor en retiro Roberto Samcam, exiliado en Costa Rica y crítico del régimen. De acuerdo con el informe, este es el cuarto ataque documentado contra opositores nicaragüenses en ese país, lo que refuerza la necesidad de medidas internacionales urgentes.

    El Grupo también señaló la reciente retirada de Nicaragua de cinco agencias clave de la ONU y del Consejo de Derechos Humanos, decisión que calificaron como parte de una maniobra para eludir el escrutinio internacional y afianzar la impunidad dentro del país.

    En respuesta, los expertos exhortaron a la comunidad internacional a adoptar acciones concretas, como el fortalecimiento de los mecanismos de asilo y protección para personas exiliadas, y el inicio de procesos legales ante la Corte Internacional de Justicia por la violación de tratados internacionales, como la Convención para Reducir los Casos de Apatridia de 1961.

     

  • La ONU cumple 80 años en medio de una crisis de financiación y con nuevos retos a la vista

    La ONU cumple 80 años en medio de una crisis de financiación y con nuevos retos a la vista

    La Organización de las Naciones Unidas (ONU) cumple este viernes 80 años en un contexto de creciente desconfianza hacia el multilateralismo y en medio de una profunda crisis de financiación.

    Este 24 de octubre se conmemora la entrada en vigor de la Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945 por 50 países con el objetivo de mantener la paz y la seguridad internacionales tras la Segunda Guerra Mundial.

    En la actualidad, la ONU está integrada por 193 Estados miembros, que se han ido incorporando a lo largo de estas décadas, además de dos Estados observadores: la Santa Sede y Palestina.

    El multilateralismo, en crisis

    A ello se suma una creciente desconfianza hacia el multilateralismo y el propio papel de la ONU, discurso alimentado por líderes como el presidente estadounidense Donald Trump.

    Trump reiteró su oposición a la ONU durante su discurso en la Semana de Alto Nivel el pasado septiembre, cuando afirmó que el «enorme potencial» de la organización se ha quedado simplemente en «palabras vacías».

    Este recelo hacia la organización también se ha visto avivado por otros factores como el aumento de las tensiones geopolíticas o el cuestionado papel del Consejo de Seguridad, cuyos cinco miembros permanentes (China, Francia, Rusia, Reino Unido y EE.UU.) cuentan con poder de veto.

    Varios países han pedido en los últimos años ampliar y reformar ese órgano para hacerlo más representativo, pero hasta ahora los intentos no han prosperado.

    Además, destaca el escaso papel de mediación que está asumiendo la ONU en la resolución de conflictos, en contraste con el Gobierno de Trump, que en el último año ha promovido de forma unilateral sus propios acuerdos de paz, el más reciente entre Israel y Hamás.

    Crisis de financiación

    En este contexto y con motivo de su octogésimo aniversario, la ONU expone hasta diciembre en su sede de Nueva York una colección de fotografías en la que ciudadanos de diversas partes del mundo defienden la utilidad del organismo.

    Durante la inauguración de la muestra, el secretario general, António Guterres, subrayó que la exposición invita al público a preguntarse: «¿Qué se podría lograr si el mundo se esforzara más por forjar soluciones compartidas?».

    Pero lo cierto es que la ONU atraviesa también una profunda crisis de financiación derivada de las deudas que múltiples países mantienen con el organismo.

    A fecha de 30 de septiembre, 57 naciones adeudaban 1.870 millones de dólares en contribuciones obligatorias, incluidos 1.500 millones correspondientes a Estados Unidos, según cifras de la propia institución.

    Estados Unidos ha sido históricamente su mayor donante, y en 2024 aportaba el 22 % de su presupuesto ordinario y alrededor del 26 % de la financiación de sus operaciones de paz.

    China, el segundo mayor donante, con cerca del 15 % del presupuesto ordinario, busca desde hace años aumentar su influencia dentro del organismo y presentarse como defensora del multilateralismo frente a EE.UU., si bien sus críticos advierten de que detrás de ese discurso está la intención de reforzar su poder político y diplomático desde dentro de las instituciones globales.

    Además, el país norteamericano ha reducido bajo el mandato de Trump su participación en programas de paz y agencias como Unicef o el PNUD, y también se ha retirado de organismos como el Consejo de Derechos Humanos o la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    Guterres ha propuesto un plan de reforma integral llamado ONU80 para hacer frente a los problemas económicos, una iniciativa que reduciría en un 15 % el presupuesto de la Secretaría de la ONU para 2026 y eliminaría más de 2,000 puestos de trabajo en esta área.

    Nuevo secretario general

    El futuro de la ONU es incierto, y tras el mandato de Guterres, que finaliza el próximo año, será un nuevo secretario general el que deba tomar las riendas y hacer frente a todos estos retos.

    Tras la presentación de candidaturas por parte de los Estados miembros, el Consejo de Seguridad votará de manera interna y recomendará a la Asamblea General un candidato, que será ratificado por este último órgano mediante una resolución.

    Entre los nombres que ya resuenan para ocupar este cargo, que arrancará el 1 de enero de 2027 y durará cinco años, se encuentra el de la expresidenta chilena Michelle Bachelet; el del argentino Rafael Grossi, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, o el de Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica.

  • Haití registró más de 2,100 homicidios entre junio y agosto de 2025, según la ONU

    Haití registró más de 2,100 homicidios entre junio y agosto de 2025, según la ONU

    Entre el 1 de junio y el 31 de agosto la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh) registró 2.123 homicidios en todo el país, entre ellos 161 mujeres, 16 niñas y 29 niños, lo que supone un descenso del 10 % con respecto a las 2.364 víctimas registradas entre marzo y mayo de este año.

    Esto es lo que revela el último informe trimestral publicado este miércoles por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Haití, en el que se destaca que el número de homicidios ha aumentado de forma alarmante en los departamentos de Artibonite y Centro, donde se registraron 1.303 víctimas entre enero y agosto de este año, frente a las 419 del mismo periodo de 2024, lo que supone un aumento del 210 %.

    Además, según el informe, entre el 1 de junio y el 31 de agosto, las bandas secuestraron a 334 personas, entre ellas 69 mujeres, 10 niñas y 14 niños, frente a los 328 secuestros registrados en los tres meses anteriores.

    También, en el estudio se recoge que entre junio y septiembre de 2025, al menos 733 personas murieron en Haití y otras 423 resultaron heridas en operaciones de las fuerzas de seguridad contra las bandas. El 78 % de las víctimas eran miembros de bandas, mientras que el 22 % eran residentes afectados por balas perdidas en sus hogares o durante sus actividades cotidianas.

    Entre el 1 de marzo y el 20 de septiembre, las operaciones con drones causaron al menos 547 muertos (527 presuntos miembros de bandas y 20 miembros de la población, entre ellos 11 niños) y 489 heridos (461 presuntos miembros de bandas y 28 miembros de la población, entre ellos 9 niños).

    Por otro lado, entre mayo y agosto de 2025 se denunciaron 582 casos de violencia sexual.

    La ONU destacó que las actividades y la expansión de las bandas se han ralentizado en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, pero que estas han seguido extendiéndose por las zonas periféricas de la capital, así como por los departamentos de Artibonite y Centro.

    «La violencia armada sigue amenazando la transición en curso. No se pueden lograr avances sostenibles en el frente político y electoral sin una mejora significativa de la situación en materia de seguridad», recordó la ONU.

    La institución reiteró que es necesario tomar decisiones cruciales con vistas a la fecha límite del 7 de febrero de 2026 para el restablecimiento de las instituciones democráticas.

    «Haití no puede permitirse un vacío político», advirtió la ONU.

    El informe afirma que aún no hay un calendario para las elecciones, aunque continúan los preparativos técnicos.

    «Solo un diálogo dirigido y controlado por los haitianos puede conducir el proceso de restablecimiento de la gobernanza democrática», indicó la ONU.

    Al respecto de la situación de las fuerzas de seguridad del país, a 31 de agosto, la Policía Nacional de Haití contaba con 13.501 agentes, de los cuales 1.776 eran mujeres (13,2 %).

    Entre junio y agosto, la Policía Nacional de Haití informó de la pérdida de 27 agentes, 13 de los cuales fueron asesinados a tiros.

    Además, según la ONU persisten graves deficiencias operativas: de los 116 vehículos blindados, 25 no están operativos, 23 fueron destruidos durante operaciones y 2 estarían en manos de bandas. De las 413 comisarías que hay en el país, 79 siguen sin estar operativas, subraya el documento.

    «La situación en las prisiones haitianas sigue siendo desastrosa, caracterizada por un grave hacinamiento, falta de ventilación, acceso limitado a la atención sanitaria y escasez de alimentos, lo que ha contribuido a un elevado número de muertes», estimó la ONU.

  • La ONU eleva a 37 los civiles muertos en los enfrentamientos entre Afganistán y Pakistán

    La ONU eleva a 37 los civiles muertos en los enfrentamientos entre Afganistán y Pakistán

    La Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) elevó a 37 el número de civiles muertos y a 425 el de heridos por los recientes enfrentamientos fronterizos entre Afganistán y Pakistán, según un nuevo balance difundido por la organización.

    La ONU indicó que los incidentes se registraron en las provincias afganas de Paktya, Paktika, Kunar, Khost, Kandahar y Helmand, donde se han reportado intensos bombardeos e intercambios de fuego a lo largo de la disputada Línea Durand, según un comunicado publicado el jueves.

    El nuevo balance casi duplica las cifras iniciales reportadas por la misión a mediados de semana, cuando la ONU celebró el anuncio de un alto el fuego entre las fuerzas afganas y paquistaníes, tras una serie de choques que habían dejado al menos 18 muertos y más de 360 heridos.

    La misión de la ONU instó a ambas partes a «dar un fin duradero a las hostilidades para proteger a los civiles», recordándoles sus «obligaciones bajo el derecho internacional».

    El conflicto se enmarca en las prolongadas tensiones en torno a la frontera impuesta durante el dominio británico, que Afganistán no reconoce oficialmente y que divide comunidades de la etnia pastún a ambos lados de la frontera, de más de 2.500 kilómetros de recorrido.

    El cese temporal de hostilidades fue pactado el miércoles por 48 horas y vence este viernes.

    Fuentes informaron al medio local TOLONews de que delegaciones de Afganistán y Pakistán se reunirán en Doha para negociar una posible extensión del acuerdo y discutir medidas de distensión.

    Esta nueva crisis, la más grave entre ambos países en décadas, coincide con un profundo deterioro humanitario en Afganistán, que enfrenta la repatriación masiva de refugiados desde Pakistán e Irán, una grave crisis económica y los efectos de los recientes terremotos que dejaron más de 2,200 muertos en el oeste del país.

    La ONU ha advertido en reiteradas ocasiones de que Afganistán atraviesa una de las peores crisis humanitarias del mundo, con más de 20 millones de personas que dependen de la ayuda internacional para sobrevivir.