Barbra Streisand está en negociaciones con la Academia de cine de Hollywood para cantar en la próxima edición de los Oscar, que se celebrará el 15 de marzo en Los Ángeles (EE.UU.), como homenaje a Robert Redford, fallecido el pasado septiembre.
La idea es que Streisand cante durante el tradicional ‘In Memoriam’ que la academia dedica a los cineastas fallecidos en los últimos doce meses, según informa la revista especializada Variety.
Aún no se ha decidido si sería una actuación en solitario de Streisand o si estaría acompañada por otros artistas.
La cantante y actriz protagonizó junto a Redford una película mítica de la historia del cine, «The Way We Were» (1973), que ganó el Óscar a mejor canción por el tema homónimo, interpretado por Streisand.
La última vez que la cantante actuó en los Óscar fue en 2013, cuando interpretó precisamente ‘The Way We Were’ también durante el ‘In Memoriam’, en homenaje al fallecido compositor Marvin Hamlisch.
Redford falleció el 16 de septiembre a los 89 años y Streisand publicó un emotivo mensaje en Instagram, acompañado de una fotografía de los dos durante el rodaje del filme.
«Cada día del rodaje de ‘The Way We Were’ era emocionante, intenso y de pura alegría. Éramos muy opuestos: él venía del mundo de los caballos; ¡yo era alérgica a ellos! Aun así, seguimos intentando conocernos mejor, igual que los personajes de la película. Bob era carismático, inteligente, intenso, siempre interesante — y uno de los mejores actores de la historia», aseguró.
El actor estadounidense Robert Duvall, reconocido por sus memorables interpretaciones en El padrino, Apocalypse Now y El gran Santini, murió a los 95 años en su residencia de Middleburg, en el estado de Virginia, informó este lunes su familia.
Duvall, ganador del Óscar por Gracias y favores y nominado en varias ocasiones por la Academia de Hollywood, falleció “pacíficamente”, rodeado de sus seres queridos. La noticia fue anunciada públicamente por su esposa, Luciana, a través de su cuenta en Facebook este lunes 16 de febrero.
A lo largo de su carrera, el intérprete construyó una trayectoria sólida en el cine estadounidense, consolidándose como uno de los actores más respetados de su generación. Sus papeles en producciones icónicas como El padrino y Apocalypse Now lo situaron como una figura clave del séptimo arte, gracias a personajes de fuerte carácter y gran profundidad dramática.
La familia comunicó que no se realizará ningún servicio fúnebre formal. En su lugar, invitaron a quienes deseen rendirle homenaje a hacerlo “de una manera que refleje la vida que vivió: viendo una gran película, contando una buena historia alrededor de una mesa con amigos, o dando un paseo por el campo para apreciar la belleza del mundo”.
Con su fallecimiento, el cine internacional pierde a uno de sus referentes históricos, cuya filmografía dejó una huella imborrable en la industria y en varias generaciones de espectadores.
El sonido de «Sirat» no se limita a acompañar la imagen: construye un viaje emocional que ha llevado a sus responsables,las españolas Laia Casanovas, Yasmina Praderas y Amanda Villava, hasta la carrera por el Oscar, donde celebran no solo la nominación, sino también el espacio que las mujeres han ganado en una especialidad históricamente dominada por hombres.
«Estamos muy contentas de conocer otros profesionales del cine, esta siendo una experiencia brutal», respondió a EFE Praderas tras vivir su primer Luncheon (almuerzo) previo a los Oscar, el tradicional encuentro de todos los nominados a la próxima edición de los premios.
Casanovas y Praderas trabajaron en el diseño de sonido de la película española «Sirat», de Oliver Laxe, que también aspira a alzarse con la estatuilla a mejor película internacional.
Aunque se trata de una producción más pequeña, sus nombres figuran entre los más destacados de la industria, al competir con los sonidistas de algunos de los filmes más taquilleros del año, como «F1», «Sinners», «Frankenstein» y «One Battle After Another».
La cinta, que sigue a un padre y a su hijo en la búsqueda de su hija en el desierto marroquí, ha cosechado reconocimiento en premios internacionales desde sus nominaciones a los Critics Choice Awards y a los Globos de Oro y, aunque no se alzó con galardones, mantiene la expectativa de cara a los BAFTA (22 de febrero), los Goya (28 de febrero) y, finalmente, al Óscar el 15 de marzo.
El recibimiento en Estados Unidos ha sido sorprendente para Casanovas, quien acompañó a Laxe en algunas proyecciones de la cinta antes del anuncio de las nominaciones de la Academia de Hollywood en enero.
«Estamos sintiendo el cariño de la industria», aseguró a EFE. «La gente nos dice mucho que esta película jamás se hubiera podido hacer en EE.UU., y nosotros decimos que en España tampoco se hubiera podido hacer, es muy única y conecta mucho con el publico desde que es una experiencia emocional».
Para Praderas, la razón por la que «Sirat» ha podido conectar tanto con el público tiene que ver con el trabajo introspectivo que genera en quien la ve.
«(‘Sirat’) te permite hacer un viaje hacia dentro y eso es muy interesante porque al final hay gente que la puede entender más, o la puede entender menos, pero de alguna manera quedas impactada y te lleva a lugares y a reflexiones que a lo mejor en cualquier otro proyecto no lo encuentras de una manera tan impactante», apuntó.
Visión emocional del sonido
Esa experiencia emocional, explicó, está profundamente sostenida por el diseño sonoro de la película, donde la banda sonora, con el trabajo del francés Kangding Ray, también cobra un papel destacado especialmente en las primeras escenas que suceden en una rave, que marcan el inicio del viaje sensorial y emocional de los personajes.
«La música y el sonido establecen un diálogo constante, la música te coloca en un estado emocional y el sonido te va narrando y llevando a ese sitio», detalló Casanovas, que trabajó de forma paralela con el compositor, cada uno con su propio espacio creativo.
Además, Praderas asegura que Laxe priorizó la vibración emocional a la hora de abordar el tratamiento sonoro, por encima del virtuosismo técnico.
«No trabajábamos tanto el diálogo desde lo técnico; fue una búsqueda constante, probando qué sonidos nos pegaban más a la tierra y al proceso de los personajes», explicó.
Fuerza femenina
Desde su perspectiva, su nominación al Oscar también pone de relieve los avances que ha experimentado el sector del sonido en España para las mujeres, gracias a la normativa vigente en los últimos años que busca potenciar su presencia en puestos de responsabilidad.
«Ya no es como ‘la chica del estudio’, que siempre había como una, si es que la había. Creo que esto está cambiando y cada vez somos más», aseguró Casanovas.
«Hay un techo que a veces no nos permite, y gracias a esto, (las normativas) nos ha permitido dar un paso más y empezar a asumir puestos de responsabilidad y por lo tanto, empezar a visibilizarnos en proyectos que pueden ser más grandes», añadió Praderas.
Los ganadores a la 98ª edición de los Oscar se darán a conocer el 15 de marzo en el Teatro Dolby de Los Ángeles, en una gala en la que «Sinners» llega como la película más nominada en la historia de estos premios, con 16 candidaturas, seguida de «One Battle After Another», que aspira a 13 galardones.
El elenco de «Sinners», encabezado por Michael J. Fox, vivió este martes su gran momento en el tradicional Luncheon, el almuerzo de nominados al Oscar, al llegar como la película con más candidaturas a la 98ª edición de los premios de la Academia.
Fox, nominado a mejor actor; Ryan Coogler, a mejor director; y Wunmi Mosaku, a mejor actriz, fueron algunos de los más aplaudidos al ser llamados al escenario para la tradicional foto de generación previa a la gala, que se celebrará el 15 de marzo en Los Ángeles.
El actor estadounidense Leonardo DiCaprio posa durante la alfombra roja del tradicional almuerzo de los nominados a la 98ª edición de los Óscar este martes, en Los Ángeles (Estados Unidos). EFE/ Omar Alonso
Si bien Guillermo del Toro fue uno de los últimos en ser anunciado, fue también uno de los que generó reacciones más efusivas, en una lista que incluía a veteranos de estos premios como Steven Spielberg (‘Hamnet’), Emma Stone (‘Bugonia’) o Leonardo DiCaprio (‘One Battle After Another’).
Al grito de «¡Tamales!», el director mexicano candidato por «Frankenstein» a la categoría de mejor película rompió la solemnidad del momento y justo antes de que se tomará la fotografía desató carcajadas entre los más de 200 aspirantes que este año compiten por la preciada estatuilla dorada.
Minutos antes, Del Toro compartió con EFE que se sentía satisfecho con las nominaciones obtenidas por su película. «No siempre se tienen nueve nominaciones», afirmó, y aseguró que afronta la temporada con tranquilidad porque sus expectativas no son personales.
«Se que yo no voy a ganar, pero creo que mi equipo sí», apuntó el director, quien bromeó con que esta temporada de premios la ha pasado «en chinga» (rapidísimo), al punto de que ni siquiera ha tenido tiempo de lavar su traje.
El actor brasilero Wagner Moura posa durante la alfombra roja del tradicional almuerzo de los nominados a la 98ª edición de los Óscar este martes, en Los Ángeles (Estados Unidos). EFE/ Omar Alonso
El mexicano quedó al centro de la foto y a sus espaldas Coogler y Paul Thomas Anderson (‘One Battle After Another’), dos duros contendientes de la categoría a mejor director y responsables de dos de las películas más populares de esta edición.
«Todos somos ganadores… hasta que sean los Oscar y no todos lo seamos», dijo a EFE Diane Warren, quien suma 17 nominaciones a los premios y actualmente compite en esta edición por mejor canción original, sobre el ambiente festivo que se respiraba en un salón del Hotel Beverly Hilton, en Beverly Hills.
Jessie Buckley, una de las favoritas en la categoría de mejor actriz por «Hamnet», y Amy Mulligan, nominada a mejor actriz de reparto por ‘Weapons’, protagonizaron un efusivo reencuentro entre las mesas y, entre risas y abrazos, gritaron: «¡Amo mi trabajo!».
Por su parte el director español Oliver Laxe, nominado por «Sirat» en la categoría de mejor película internacional, no paró de conversar con celebridades como Timotheé Chalamet (‘Marty Supreme’) o Jacob Elordi (‘Frankenstein’), con quien se tomó varias fotografías y con quien comparte una estatura similar.
El director de cine español Oliver Laxe posa durante la alfombra roja del tradicional almuerzo de los nominados a la 98ª edición de los Óscar este martes, en Los Ángeles (Estados Unidos). EFE/ Omar Alonso
Elordi comentó que se sentía «muy relajado» durante el caótico encuentro, mientras que Chalamet dijo a EFE estar «muy feliz de asistir por primera vez» al evento, ya que, aunque fue nominado el año pasado, no pudo participar por compromisos de prensa.
Benicio del Toro, nominado al Oscar como mejor actor de reparto por «One Battle After Another», dijo a EFE que vio el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl protagonizado por su compatriota Bad Bunny y que «se le pusieron los pelos de punta» con su actuación, además de subrayar que, como puertorriqueño, representa a su país cada día.
El director brasileño Kleber de Mendonça Filho, nominado a «O Agente Secreto», describió el ambiente como «lleno de energía como una planta de electricidad», y aseguró a EFE que le emocionaba encontrarse con Spielberg.
Mientras que Wagner Moura, el primer brasileño nominado a mejor actor, dijo a EFE que estaba «muy emocionado de representar a Brasil».
La presidenta de la Academia de Hollywood, Lynette Howell Taylor, ofreció a los nominados algunos consejos y normas a seguir durante la gala, como preparar un discurso auténtico, evitar el uso de celulares en el escenario y, sobre todo, no exceder los 45 segundos asignados para los agradecimientos.
La 98ª edición de los Óscar se celebrará el 15 de marzo en el Teatro Dolby de Los Ángeles. «Sinners» llega como la película más nominada en la historia de estos premios, con 16 candidaturas, seguida de «One Battle After Another», que aspira a 13 galardones.
El actor Brad Pitt vuelve a meterse en la piel de Cliff Booth en The Adventures of Cliff Booth, secuela de Érase una vez en… Hollywood, y cuyo primer tráiler fue revelado durante el Super Bowl LX. La nueva cinta está dirigida por David Fincher y no cuenta con Quentin Tarantino detrás de cámaras, aunque la historia sigue inspirada en su novela homónima.
El breve adelanto, de apenas un minuto, muestra escenas del icónico personaje relajándose en un bar, conduciendo en un circuito y recorriendo un plató de cine. En una de las imágenes, se ve a Booth dejando sobre la mesa una estatuilla dorada, presumiblemente un guiño al Oscar que Pitt ganó por este papel.
Cada fotograma está marcado por una estética peculiar: censura visual en forma de rayas azules que tapan cigarrillos, bebidas alcohólicas, malas palabras o desnudos, dotando al tráiler de un tono provocador. Aunque Netflix no ha confirmado la fecha oficial de estreno, se espera que la película llegue en el verano de 2026.
El reparto lo completan Elizabeth Debicki, Yahya Abdul-Mateen II, Scott Caan, Carla Gugino, Holt McCallany y Timothy Olyphant. No está prevista la participación de Leonardo DiCaprio, quien coprotagonizó la cinta anterior como Rick Dalton.
The Adventures of Cliff Booth continúa el universo de Érase una vez en… Hollywood, cuyo final mostraba a Cliff y Rick enfrentando a la familia Manson la noche del ataque a Sharon Tate. Ambas producciones se basan en una novela escrita por el propio Tarantino.
En pleno 2026 la esperanza climática es muy baja para muchos de los jóvenes que tendrán que vivir en un mundo en el que las condiciones metereológicas no parecen sencillas, aunque películas de animación nominadas al Oscar como «Arco» (2025) y su talento de doblaje mexicano se empeñan en demostrar que aún hay esperanza para los más pequeños de la casa.
“Hay cosas maravillosas de la vida, siempre han estado y probablemente sigan estando. Pero hay otras muy urgentes en las que la estamos cagando y eso es lo que le vamos dejando a los jóvenes. Es bonito oír historias del futuro que sean esperanzadoras, pero no solo por ser esperanzadoras”, explica el actor Alfonso Borbolla (Backdoor) en entrevista con EFE.
La trama de la cinta se traslada al año 2075 en el que Iris, una niña de 10 años, ve caer del cielo a un misterioso chico con un traje de arcoíris futurista. Tras este encontronazo, los dos tendrán que sobrevivir en una década en la que las tormentas son devastadoras, los incendios arrasan los barrios y los robots se encargan de educar a los menores.
Los humoristas que completan la localización mexicana, Memo Villegas (‘La hora de los valientes’) y Daniel Tovar (‘Mirreyes vs Godinez’), coinciden con Borbolla en que “debe ser muy difícil para los papás de hoy en día explicar este mundo”, uno en el que según el metraje, es posible que cada vez sea más difícil poder estar con tus hijos.
“(En la cinta) los padres de ella no están y hay un robot que es humano y la ama. Están usando a favor la tecnología para no solo servirles, sino para quererla. Si yo como padre no puedo estar, hay una máquina ahí que te va a querer”, comentó Villegas sobre este aspecto de la historia.
Los actores mexicanos Daniel Tovar (i), Alfonso Borbolla (c) y Memo Villegas (d), posan durante un acto protocolario este lunes, en Ciudad de México (México). EFE/ Mario Guzmán
Esta idea sobre la tecnología en el universo de «Arco» se argumenta desde un prisma “positivo” para Borbolla, que considera esta automatización como algo que “acompaña y no nos suplanta”, y pide que dejemos atrás ideas como que la inteligencia artificial nos pueda suplantar.
“Me gusta la idea de que la tecnología está un poco al servicio y esta lógica de que se nos va a revelar la humanidad es porque no pensamos que la tecnología nos puede ser muy fiel, así que ¿por qué no construimos un mundo en donde vivamos en armonía con eso que inventamos?, se pregunta.
Los intérpretes doblan a Dougie, Stewie y Frankie, tres hermanos que no son tomados en serio por haber visto a un niño volando con un disfraz de arcoíris, un reflejo para Tovar de como “estar clavado (obsesionado) con algo y tener un ideal” te hace parecer “raro” y que “no encajas en esta sociedad”, aunque aun así se muestra optimista por las generaciones más jóvenes que quieren “cooperar” y entender al de al lado.
“Creo que aunque ahorita hay una generación que de pronto está en el poder e intentan dividir el mundo en muchas facciones, hay otra generación que justo dice, pues lo más chido es cooperar y ver que no soy tan diferente el de enfrente, que lo más padre es mirar por el bien de todos”, reflexionó.
Para Villegas, esa colaboración es la base más importante de la cinta que además puntualiza que en el futuro “no va a ser solo entre generaciones, sino entre el trabajo de miles de años” y quizás para 2075 la cooperación “entre máquinas y humanos”.
Respecto a la nominación de la película francesa al Oscar, los tres bromean con por fin haber llamado la atención de la Academia en sus carreras, aunque aseguraron que lo más importante es que “hayan reconocido a una película que merece estar ahí arriba”, peleando con cintas de Netflix o Disney.
La 98.ª edición de los premios Oscar llegará con una novedad que ya está dando de qué hablar en la industria y entre los cinéfilos: la incorporación de la categoría Mejor Casting.
En total, se entregarán estatuillas en 24 categorías, todas con cinco nominados, excepto Mejor Película, que mantiene su tradicional lista de 10 producciones. La gala será transmitida en vivo el próximo 15 de marzo, y apunta a ser una de las ediciones más comentadas de los últimos años con un nuevo reconocimiento.
Aunque para algunos esta categoría podría pasar desapercibida, su impacto es más grande de lo que parece.
A simple vista, puede confundirse con los premios actorales, ya que las películas nominadas en Casting también suelen figurar en las categorías de interpretación. Sin embargo, el foco aquí no está en la actuación final, sino en quienes hacen posible que cada intérprete llegue al lugar correcto: los directores de casting, responsables de construir la química, el equilibrio y la identidad de un elenco completo.
La diferencia es técnica, pero fundamental. El trabajo del casting no se limita a elegir una estrella, sino a diseñar todo un universo humano alrededor de ella.
Algunas especialistas del sector han comparado este proceso con el diseño de interiores: puedes tener una pieza central espectacular, pero sin los elementos adecuados que la acompañen, el conjunto no funciona.
Durante décadas, este oficio fue poco visible y, en los años 90, un intento por crear este premio fue descartado por temor a restar protagonismo a la figura del director. Hoy, la Academia reconoce que es un engranaje clave en la producción cinematográfica.
Para esta primera edición, diez películas avanzaron en el proceso y, tras una votación de la Sección de Directores de Casting y proyecciones especiales para los miembros de la Academia en ciudades como Los Ángeles, Londres y Nueva York, quedaron cinco nominadas: “Hamnet”, “Marty Supreme” (“Marty Supremo”), “One Battle After Another” (“Una batalla tras otra”), “O Agente Secreto” (“El agente secreto”) y “Sinners” (“Pecadores”).
Antes de que la Academia incorporara oficialmente el premio al Mejor Casting, varias premiaciones ya reconocían este trabajo clave dentro de la industria: Los BAFTA entregan esta categoría desde 2020 en cine, mientras que los Emmy Awards la mantienen desde finales de los años 80 enfocada en producciones televisivas.
A esto se suman los Artios Awards, considerados el máximo referente para los profesionales del casting desde 1985, y los Critics Choice Awards, que recientemente añadieron un galardón similar vinculado al ensamble y la selección de reparto.
En el caso de los Screen Actors Guild Awards (SAG), existe un premio al Mejor Elenco, que reconoce el trabajo colectivo de los actores en una película o serie, aunque no evalúa directamente la labor técnica de los directores de casting, por lo que no se considera una categoría equivalente.
Finalmente, esta nueva categoría en los Oscar 2026 se suma a una tendencia de mayor apertura en dicha premiación, que incluso ya anunciaron la futura inclusión de un premio para dobles de acción en 2028.
Las películas de terror —“Sinners” y “Frankenstein”— hacen historia por partida doble en la categoría de Mejor Película este año, en los Premios de la Academia (nunca habían competido dos de este mismo género en una sola premiación), marcando un punto de inflexión para uno de los géneros más marginados por la industria.
Durante años, el terror fue encasillado como un entretenimiento menor, asociado a sustos fáciles, exceso de gore y escaso valor artístico. Sin embargo, grandes producciones han demostrado que también es una poderosa herramienta para explorar conflictos humanos, miedos sociales y dilemas existenciales.
El gran fenómeno de esta edición es “Sinners” (2025), dirigida por Ryan Coogler, que rompió todos los récords al acumular 16 nominaciones, superando las 14 obtenidas por “All About Eve” (1950), “Titanic” (1997) y “La La Land” (2016).
La cinta no sólo lidera la carrera por Mejor Película, sino que también aparece en dirección, guion original, actuación principal con Michael B. Jordan, categorías de reparto y prácticamente todo el apartado técnico, desde fotografía hasta efectos visuales. Incluso la música entra en juego con la nominación de la canción “I Lied to You”.
Asimismo, es un símbolo de diversidad racial con un actor afroamericano como protagonista y nominado, siendo la única cinta afroamericana en romper récords de nominación en la historia del cine. En el horizonte histórico, el récord de más estatuillas ganadas —11— sigue en manos de “Ben-Hur” (1959), “Titanic” (1997) y “El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey” (2003).
A su lado se consolida “Frankenstein” (2025), la nueva visión de fantasía, drama y terror de Guillermo del Toro para Netflix (antes tuvo que pasar en salas de cine), que obtuvo nueve nominaciones clave, entre ellas Mejor Película, Mejor Guion Adaptado, Mejor Actor de Reparto para Jacob Elordi, además de diseño de vestuario, maquillaje y peinado, banda sonora original, fotografía, diseño de producción y sonido.
La ausencia de Del Toro en la categoría de Mejor Director generó controversia entre seguidores y especialistas, pero no impidió que la película se posicionara como una de las grandes protagonistas de la temporada.
A este impulso se suma otra propuesta del año: “Weapons” (La hora de la desaparición), la trepidante cinta de brujas de Zach Cregger, que consiguió una segunda nominación en la carrera de la veterana Amy Madigan, de 75 años, como mejor actriz de reparto, luego de que fuera postulada por «Twice in a Lifetime» (1985). En el filme ella interpreta a una hechicera desalmada y demencial.
Cabe subrayar que en 97 ediciones de los Oscar, sólo seis películas de terror habían logrado una nominación a Mejor Película: “El exorcista” (1973), que sumó nueve candidaturas y dejó una huella imborrable; “Tiburón” (1975), que ganó tres premios técnicos; “El silencio de los inocentes” (1991), única cinta del género en ganar Mejor Película, además de actor, actriz, director y guion adaptado; “El sexto sentido” (1999), recordada por sus giros narrativos; “El cisne negro” (2010), que le dio el Oscar a Natalie Portman; y “Get Out” (2017), que triunfó con Mejor Guion Original.
A ese recorrido se añaden títulos que desfilaron con fuerza en categorías menores, como “Psicosis” (1960), “El bebé de Rosemary” (1968) —ganadora el Oscar para Ruth Gordon como actriz de reparto— y “Alien: el octavo pasajero” (1979).
Este nuevo escenario confirma que el terror ya no sólo impacta en taquilla o en la cultura popular, sino que empieza a ganar legitimidad artística dentro de la Academia.
La nominación de propuestas recientes como “La sustancia” —elogiada por su audacia y por la interpretación de Demi Moore— también refuerza ese cambio de percepción.
Con la votación final programada entre el 26 de febrero y el 5 de marzo, y la gala número 98 prevista para el 15 de marzo, con Conan O’Brien como anfitrión, la expectativa está puesta en si este año el género terminará de romper la barrera que durante décadas le impidió ocupar el centro del escenario en Hollywood.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, celebró este jueves las cuatro nominaciones de «El Agente Secreto» a los premios Oscar, y afirmó que «estar entre los mejores del mundo ya es una victoria» de la cultura brasileña y de su «capacidad para contar historias que cruzan fronteras».
«El cine brasileño está entre los grandes del mundo», manifestó el mandatario en sus redes sociales tras las nominaciones de la Academia de Hollywood al largometraje dirigido por Kleber Mendonça Filho.
Asimismo, Lula también festejó que Wagner Moura vaya a competir en la categoría de mejor actor con figuras de Hollywood, como Timothée Chalamet (‘Marty Supreme’), Leonardo DiCaprio (‘One Battle After Another’), Ethan Hawke (‘Blue Moon’) y Michael B. Jordan (‘Sinners’).
«Wagner Moura tiene la chispa, tiene talento de sobra», escribió el líder progresista.
En «El Agente Secreto», el brasileño interpreta a Marcelo, un experto en tecnología y fugitivo que viaja a su ciudad natal, Recife, durante el Carnaval, buscando reencontrarse con su hijo, pero descubre que la ciudad es un lugar más peligroso de lo que esperaba.
La cinta de suspense histórico, ambientada en el Brasil de 1977, también quedó entre las cinco mejores en la nueva categoría de mejor reparto.
Escrita y dirigida por el director Kleber Mendonça Filho, el largometraje recibió elogios en el Festival de Cannes, además del galardón a mejor actor por su interpretación; y recientemente se hizo con dos Globo de Oro, a mejor película de habla no inglesa y mejor actor de drama para Moura.
Tanto «El Agente Secreto» como Moura siguen la estela de su predecesora «Aún estoy aquí», el drama con el que Fernanda Torres alcanzó el Globo de Oro a mejor actriz de drama, mientras que la película se alzó con el Oscar a mejor proyecto internacional.
Lula también celebró la nominación del brasileño Adolpho Veloso a mejor dirección de fotografía de la película «Train Dreams», dirigida por Clint Bentley.
La Academia de Hollywood dio a conocer este jueves los nominados a la 98 edición de los premios Oscar, entregados por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, que se entregarán el próximo 15 de marzo en Los Ángeles.