Etiqueta: PIB

  • El empleo informal aumentó en más de 193,800 puestos entre 2014 y 2023

    El empleo informal aumentó en más de 193,800 puestos entre 2014 y 2023

    El empleo informal en El Salvador aumentó en 193,805 puestos entre 2014 y 2023, indica la última actualización sobre la cuenta de estadísticas de la economía informal, publicada el 27 de marzo por el Banco Central de Reserva (BCR).

    El BCR publicó en marzo de 2024 el primer cuadro de oferta y utilización (COU) del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) para calcular el peso de la economía informal en la generación de riqueza del país, con datos de 2014 a 2022. En la última actualización se añadió información a 2023.

    Según la base de datos, en 2023 se registraban 2,115,974 salvadoreños que trabajaban en el sector informal, donde no tienen cotización a seguro de salud, ahorro de pensión o un contrato que les garantice un salario fijo.

    La población empleada en la informalidad aumentó en 32,187 salvadoreños frente a los 2,083,787 de 2022, equivalente a 1.5 %, y marcó la cifra más alta en la serie reportada por el BCR, que comprende nueve años.

    Frente a 2014, primer año disponible, el aumento es de 193,805 salvadoreños que ingresaron a la informalidad, desde los 1,922,169 reportados hace casi una década.


    Muchos salvadoreños, en su mayoría jóvenes, caen en las filas de la informalidad cuando no encuentran empleo en el sector formal.

    La economía informal —también llamada economía no observada (ENO)— generó en 2024 una riqueza superior a los $33,565.4 millones, equivalente al 20.5 % del producto interno bruto (PIB).

    El BCR registró que aumentó en $1,695.3 millones frente a los $31,870.1 millones de 2022, cuando representaba el 20.1 % del PIB. Desde 2014, el incremento es de $10,971.9 millones, y su participación en el producto interno bruto se mantiene en 20.5 %.

    Mayores empleadores informales

    El principal empleador de los trabajadores informales es la actividad de comercio, reparación de vehículos automotores y motocicletas. Según el BCR, en este rubro se contabilizaban 562,458 salvadoreños en 2023, equivalente al 26.5 % del total, y aumentó en 87,853 frente a 2014 (18.5 % en casi una década).

    El 23.4 % del empleo informal reportado por el BCR en 2023 corresponde a la actividad de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, donde se encontraban 497,040 salvadoreños. Esta cifra ha disminuido en 16,868 frente a 2014.

    La industria manufacturera es el tercer mayor empleador informal, con 291,676 personas (13.7 % del total), mientras que alojamiento y servicios de comida reportaban en 2023 cerca de 191,132 empleados (9.03 %), construcción 179,917 (8.5 %) y servicios domésticos 136,022 (6.4 %).

  • El número de beneficiarios de remesas cayó levemente en El Salvador en 2025

    El número de beneficiarios de remesas cayó levemente en El Salvador en 2025

    La cantidad de personas beneficiadas por remesas familiares en El Salvador registró una leve disminución del 0.027 % en 2025, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).

    De acuerdo con la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), el número de beneficiarios pasó de 1,575,815 en 2024 a 1,575,378 en 2025, lo que representa una reducción de 437 personas.

    Este comportamiento marca el segundo año consecutivo a la baja, luego de que en 2024 se reportara una caída del 3.1 %, equivalente a 50,542 personas menos respecto a 2023.

    En contraste, la cantidad de hogares que reciben remesas mostró un incremento del 0.85 %, al pasar de 529,352 en 2024 a 533,875 en 2025, es decir, 4,523 hogares adicionales.

    Sin embargo, el ingreso promedio mensual por hogar disminuyó un 3.47 %, situándose en $179.54 en 2025 frente a $186 en 2024.

    A nivel individual, la remesa promedio mensual también bajó un 2.62 %, al pasar de $62.48 en 2024 a $60.84 en 2025.

    A pesar de estas reducciones en beneficiarios y montos promedio, El Salvador recibió un total de $9,987.91 millones en remesas en 2025, lo que representa un crecimiento del 17.7 % en comparación con el año anterior.

    Las remesas continúan siendo un pilar fundamental de la economía salvadoreña, al representar aproximadamente el 24 % del Producto Interno Bruto (PIB).

    Además, estos ingresos superan a otras fuentes de divisas como las exportaciones, la inversión extranjera directa y el turismo internacional.

    La mayoría de las remesas provienen de Estados Unidos, donde residen más de dos millones de salvadoreños, consolidando este flujo como un soporte clave para miles de hogares.

     

  • La economía salvadoreña creció 3.9 % en 2025, impulsada por la construcción

    La economía salvadoreña creció 3.9 % en 2025, impulsada por la construcción

    La economía salvadoreña cerró 2025 con un crecimiento de 3.9 %, la tasa más alta desde 2021, que fue sostenida principalmente por la industria de la construcción, informó este viernes el Banco Central de Reserva (BCR).

    La tasa de crecimiento del producto interno bruto (PIB) del año pasado es superior al 2.59 % de 2024. Sin embargo, se mantuvo ligeramente por debajo de las proyecciones de la ministra de Economía, María Luisa Hayem, quien aseguró que sería de 4 %, o del 5 % que vaticinó en abril de 2025 el presidente Nayib Bukele.

    De acuerdo con el BCR, la economía salvadoreña inició 2025 con un suave desempeño al crecer 2.56 % en el primer trimestre, pero en el segundo subió a 4.02 % y en el tercero se ubicó en 5.23 %, mientras que en el cuarto hubo un desempeño de 3.8 %.

    Construcción se mantuvo a la cabeza

    La industria de la construcción se mantuvo como el rubro de mayor desempeño al cerrar 2025 con 24.41 %, la mayor tasa de crecimiento registrada por el BCR en su base de datos, que parte de 2005 —año base para calcular el PIB—.

    Este resultado récord había sido anunciado por la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), que aseguró el año pasado que la industria vivía su mejor momento por el estímulo de la inversión ante la agilización de trámites y mejoras en la seguridad ciudadana.

    El estímulo de la construcción se expandió a otros rubros de la economía. Las importaciones de bienes destinados a este rubro crecieron 32.1 % en 2025, además de aumentar la demanda de servicios vinculados, como ingeniería y arquitectura.

    Incluso, la Asociación Salvadoreña de Empresas de Seguros (ASES) informó esta semana que las pólizas de incendios habían aumentado 11 % debido a las nuevas construcciones.

    El Banco Central reporta que el sector de explotación de minas y canteras experimentó un crecimiento de 8.74 %, un rubro que también estuvo estimulado por la demanda de cemento para la construcción.

    Por su parte, las actividades financieras y de seguros crecieron 4.51 %; las actividades de servicios administrativos, 3.81 %; las actividades profesionales y científicas, 3.72 %; y las actividades de alojamiento y de servicio de comida, 4.13 %.

    Transporte y almacenamiento cerró el año pasado con 6.13 %, mientras que comercio, reparación de vehículos automotores y motocicletas experimentó una expansión de 2.98 %.

    La industria manufacturera cerró con 1.9 %; agricultura y ganadería, con 1.97 %; y suministro de electricidad, con 0.94 %.

    Sin embargo, el rubro de suministro de agua, alcantarillados y gestión de desechos cerró con una caída de -0.77 %, así como administración pública y defensa, de -3.74 %, y enseñanza, de -0.32 %.

  • Remesas familiares superan los $1,500 millones a febrero en El Salvador

    Remesas familiares superan los $1,500 millones a febrero en El Salvador

    Las remesas familiares alcanzaron los $1,524.8 millones en los primeros dos meses de 2026, una cifra récord en comparación con el mismo período de las últimas tres décadas, según estadísticas actualizadas este martes por el Banco Central de Reserva (BCR).

    El ingreso de remesas experimentó un crecimiento de 8.4 % frente a los $1,406.6 millones registrados en igual período de 2025, equivalente a $118.2 millones adicionales.

    Solo en febrero se registró el ingreso de $765.3 millones, es decir, $35 millones más que en el mismo mes del año pasado.

    De acuerdo con el BCR, el número de operaciones realizadas por salvadoreños en el exterior para enviar remesas superó los 3.9 millones, con un crecimiento del 2.7 %.

    Aunque las remesas se mantienen en crecimiento, el Banco Central señala una desaceleración en comparación con el repunte de 14.2 % observado en 2025, en un contexto de incertidumbre por la Administración de Donald Trump, que había anunciado posibles deportaciones masivas al asumir el poder.

    Estados Unidos concentró $1,406.4 millones en remesas, equivalentes al 92.2 % del total. Este monto creció en $101.8 millones, un 7.8 %.

    Canadá se mantiene como el segundo país de origen, con $13.1 millones y un crecimiento de 2.8 %. Sin embargo, el BCR destaca a España e Italia por sus mayores tasas de expansión, con incrementos de 27.6 % y 22.4 %, respectivamente, aunque con montos menores de $11.7 millones y $10.7 millones.

    En los 14 departamentos del país se registró crecimiento en la recepción de remesas. Chalatenango reportó la mayor variación, con un aumento de 13.6 % tras recibir más de $91.9 millones, equivalente al 6 % del total.

    San Salvador se mantiene como el principal receptor, con una participación del 18.6 %, lo que equivale a $284 millones a febrero.

    Repuntan remesas de bolsillo y en criptomonedas

    Tras un período de caídas, el BCR reportó que las remesas enviadas a través de billeteras de criptomonedas crecieron 146.4 %. Entre enero y febrero sumaron $11.6 millones, frente a los $4.7 millones del mismo período de 2025.

    No obstante, estas operaciones siguen siendo marginales, ya que representan apenas el 0.8 % del total de remesas.

    Asimismo, las remesas en “bolsillo” —dinero enviado a través de familiares o conocidos— aumentaron 8.4 % y sumaron $55.6 millones a febrero.

    Expertos habían advertido que este tipo de envíos podría incrementarse para evitar el pago de un impuesto del 1 % en Estados Unidos sobre remesas enviadas por personas no ciudadanas o cuyos fondos no provengan de cuentas bancarias en ese país.

    Por el contrario, las remesas en recargas a teléfonos móviles disminuyeron 9.7 % y totalizaron $2.3 millones a febrero.

  • Centroamérica destaca como oasis de crecimiento económico global, según el BCIE

    Centroamérica destaca como oasis de crecimiento económico global, según el BCIE

    Centroamérica aparece como un «oasis de crecimiento» en un mundo marcado por la incertidumbre, lo que constituye una oportunidad que debe aprovechar esta región de cerca de 50 millones de habitantes y grandes retos de toda índole por delante, afirma la presidente ejecutiva del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gisela Sánchez.

    El conflicto armado en Oriente Medio, la guerra de Ucrania y los aranceles de Estados Unidos, son los puntos más visibles de las tensiones geopolíticas y comerciales que han abierto un período de «mucha incertidumbre global», comenta Sánchez en una entrevista con EFE en la capital de Panamá.

    En este contexto «tenemos que ver a Centroamérica como un pequeño oasis de crecimiento. Estamos esperando y proyectando para este año un crecimiento (económico) superior inclusive al del resto de América Latina. Estamos en este momento en un nivel de estabilidad, inclusive mayor que en otras partes del mundo», argumenta esta profesional costarricense, con amplia trayectoria en el sector empresarial y de la banca.

    Las proyecciones de multilaterales y analistas sitúan en alrededor del 3 % la expansión del producto interno bruto (PIB) de Centroamérica para este 2026, por encima del 2,2 % de América Latina que calcula el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    «Es momento de aprovechar esta oportunidad, de mostrar a la inversión extranjera directa que se puede hacer negocios acá, en Centroamérica, y aprovechar este buen momento», añade la líder del multilateral centroamericano, que cuenta con la calificación de ‘AA+’ por S&P Global Ratings y Japan Credit Rating Agency.

    Los seis países de habla hispana de Centroamérica recibieron en 2024 un total de 13.533 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), un 16,6 % más que el año anterior, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

    La presidente del BCIE no rehuye la realidad de Centroamérica, que sigue enfrentando retos estructurales para combatir la pobreza y la baja productividad, a los que deben sumarse otros derivados de la coyuntura actual, como es el alza de los combustibles o el efecto de la guerra arancelaria.

    Pero aún así, en la región «tenemos que afianzarnos muchísimo más en lo que estamos haciendo bien, en nuestras ventajas competitivas, y aprovecharlo y mostrarnos como una región unida, que está en estabilidad social y que tiene oportunidades de aprovechar este momento coyuntural complejo a nivel global para crecer», afirma.

    «Y obviamente complementar todos los otros retos que tenemos sociales y ambientales y tratar de salir adelante juntos (…) Pero estamos viviendo épocas nunca pensadas hace algunos años y creo que lo que nos toca a nosotros es, como Banco de Desarrollo, aprovechar lo que se está haciendo bien, potenciarlo y trabajar en esas oportunidades de mejora que tenemos», concluyó.

     

  • Constructores prevén inversión de hasta $4,000 millones en 2026 en El Salvador

    Constructores prevén inversión de hasta $4,000 millones en 2026 en El Salvador

    El presidente de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), José Velásquez, afirmó el lunes en San Salvador que el sector podría cerrar 2026 con una inversión de entre $3,500 y $4,000 millones, luego de estimar que 2025 finalizará con aproximadamente $3,000 millones en inversión pública y privada.

    “Estamos estimando que el cierre del año anterior (la inversión) va andar por los 3.000 millones de dólares y, si mantenemos un crecimiento positivo de la misma forma, estaríamos cerrando el 2026 con unos 3.500 a 4.000 millones de dólares”, apuntó el líder gremial.

    “No vemos por qué no pudiésemos estar creciendo a este ritmo, con esos números, con todas las condiciones que se nos están dando”, agregó.

    A la espera de cifras oficiales del Banco Central de Reserva (BCR), Velásquez indicó que el crecimiento del sector construcción en 2025 podría situarse entre 25 % y 30 %, impulsado por proyectos públicos y privados que dinamizan la economía salvadoreña.

    El dirigente destacó que la construcción y el sector inmobiliario representan actualmente 17 % del Producto Interno Bruto (PIB) y generan al menos 165,000 empleos directos, consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional.

    “Este año 2026 va a ser aún mejor, sobre todo por proyectos de obra pública que se avecinan”, acotó.

    En el contexto macroeconómico, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó a mediados de diciembre pasado que la economía de El Salvador crecería 4 % al cierre de 2025, cifra alineada con las proyecciones del Gobierno.

    El 16 de diciembre pasado, el presidente de la República, Nayib Bukele, dijo que esperaba un crecimiento económico “arriba” del 4 %, lo que representaría 1.4 % más que en 2024, fortaleciendo las expectativas para sectores como construcción e inversión pública.

     

  • El promedio de remesas aumentó 13.3 % y se colocó en $350 al cierre de 2025

    El promedio de remesas aumentó 13.3 % y se colocó en $350 al cierre de 2025

    El promedio de remesas familiares aumentó un 13.3 % y se colocó en $350 al cierre de 2025, indican las estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).

    Dicha cifra aumentó en $41.1 frente a los $308.9 que promedió en 2024, o un 12.3 % en relación con los $311.4 de 2023.

    El promedio de remesas familiares de 2025 representa un 85.6 % del salario mínimo vigente a partir de junio pasado, fijado en $408.8.

    Nuevamente, Chalatenango registró el promedio más alto, con $461.1 al cierre de 2025, equivalente a $69.9 adicionales (17.8 %) respecto a los $391.2 registrados en 2024.

    Sobre el promedio nacional también se encuentran Morazán, con $408; La Unión, con $374.8; San Miguel, con $367; y San Vicente, con $353.3.

    Si bien San Salvador es el departamento con mayor recepción de remesas, con un 18.4 %, tiene el promedio más bajo, de $313.6. Le siguen Sonsonate, con $322.6, y La Paz, con $320.4.

    Promedio por departamento

    – Chalatenango: $461.1
    – Santa Ana: $342.3
    – Ahuachapán: $346.6
    – Sonsonate: $322.6
    – La Libertad: $335.9
    – San Salvador: $313.6
    – Cuscatlán: $335.2
    – Cabañas: $442.9
    – La Paz: $320.4
    – San Vicente: $353.3
    – Usulután: $341.1
    – San Miguel: $367
    – Morazán: $408
    – La Unión: $344.7

  • Moody’s prevé mayor crecimiento económico, pero advierte alto peso de deuda e intereses en El Salvador

    Moody’s prevé mayor crecimiento económico, pero advierte alto peso de deuda e intereses en El Salvador

    Moody’s Ratings prevé un mayor desempeño de la economía salvadoreña, anclado a las mejoras fiscales, pero advirtió sobre la alta carga de la deuda pública y de los intereses.

    En su última revisión a la nota de la deuda salvadoreña, la agencia mejoró de estable a positiva la perspectiva de El Salvador, mientras mantuvo la calificación en B3.

    Esta decisión se sustenta principalmente en las señales de consolidación fiscal de El Salvador a través del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por $1,400 millones, que establece un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB).

    Para la agencia, la consolidación fiscal ha permitido al Gobierno salvadoreño impulsar la inversión pública, al tiempo que se mantuvo estable el déficit del sector público no financiero (SPNF), sin que se sacrifique la actividad económica.

    Moody’s estima que el crecimiento del PIB real se aceleró de 2.6 % en 2024 a 4 % en 2025, y que continuará en 2026 en 3.1 %.

    Usualmente, cuando un país implementa un ajuste fiscal con un programa del FMI entra en un ciclo de bajo crecimiento por las duras medidas para reducir el gasto público y aumentar los ingresos, que derivan en menores recursos para la inversión pública, un detonante de la inversión privada.

    En el caso de El Salvador, “las mejoras relacionadas con la seguridad parecen estructurales más que cíclicas y han catalizado una mayor inversión privada, apoyando la dinámica de crecimiento a medio plazo y los esfuerzos de consolidación fiscal”, sostuvo la agencia.

    Alto peso de deuda

    Sin embargo, Moody’s advirtió que la alta carga de la deuda pública y el elevado costo de los compromisos limitan la fortaleza fiscal de El Salvador.

    La deuda pública cerró en 88.3 % como proporción del PIB en 2025, mientras que la relación entre intereses e ingresos fue de 18.4 %, muy por “encima de los pares calificados de manera similar”.

    “Incluso bajo nuestra línea de base que incorpora la consolidación fiscal continua, estas métricas mejorarán solo gradualmente. Esperamos que la relación de deuda disminuya en el horizonte del programa hasta el 84.2 % para 2028 y que la asequibilidad de la deuda se deteriore un poco hasta el 19.5 %, a pesar del acceso a los mercados más predecible”, añadió en el análisis.

    Moody’s estima que el déficit fiscal se redujo al 3 % del PIB en 2025, al menos 1.5 puntos porcentuales menos que el año anterior. Para 2026, prevé que continúe en descenso hasta 2.3 %, y que en 2027 se ubique en 2.7 %.

    Además, estima que las necesidades de financiamiento se reducirán de 18.3 % del PIB en 2024 a 9.8 % en 2025, y a 9.1 % en 2026. “Los continuos avances en este frente reducirán los riesgos de liquidez del gobierno”, indicó.

  • El 31 % de las remesas de 2025 llegó a estos 10 distritos de El Salvador

    El 31 % de las remesas de 2025 llegó a estos 10 distritos de El Salvador

    El 31.3 % de las remesas familiares recibidas por El Salvador en 2025 llegó a 10 distritos, de acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR).

    Los distritos que más remesas recibieron en 2025 fueron San Salvador, San Miguel, Santa Ana, Usulután, Soyapango, Ilobasco, Ahuachapán, Sonsonate, Metapán y Santa Tecla.

    Según el Banco Central, estos distritos recibieron en conjunto $3,129.3 millones, equivalentes a una tercera parte de los $9,987.9 millones en remesas que ingresaron al territorio salvadoreño en 2025.

    Top 10 de distritos remeseros, por monto recibido y porcentaje de participación:

    – San Salvador: $891.8 millones (8.9 %)
    – San Miguel: $584.6 millones (5.9 %)
    – Santa Ana: $331.2 millones (3.3 %)
    – Usulután: $211 millones (2.1 %)
    – Soyapango: $195.3 millones (2 %)
    – Ilobasco: $191.6 millones (1.9 %)
    – Ahuachapán: $190.8 millones (1.9 %)
    – Sonsonate: $188 millones (1.9 %)
    – Metapán: $179.1 millones (1.8 %)
    – Santa Tecla: $165.8 millones (1.7 %)

    El Banco Central reporta que, en los primeros 50 distritos con mayor recepción, hubo crecimientos significativos en la llegada de remesas; sin embargo, en los primeros 10 se registraron tasas que oscilaron entre el 9.8 % y el 25.3 %.

    El distrito de San Salvador experimentó un crecimiento del 10.9 % en la recepción de remesas familiares, mientras que en San Miguel aumentaron un 16.6 % y en Santa Ana un 15.5 %.

    En Usulután, los hogares remeseros recibieron un 16.5 % más; en Soyapango, el incremento fue del 9.8 %; en Ilobasco, del 25.3 %; en Ahuachapán, del 18.9 %; en Sonsonate, del 21.6 %; en Metapán, del 22.3 %, y en Santa Tecla, del 13.3 %.

    El Banco Central registra que el ingreso de remesas en 2025 marcó un crecimiento récord a nivel nacional del 17.8 %, equivalente a $1,508.2 millones adicionales respecto a los $8,479.7 millones registrados en 2024.

  • La deuda pública total de El Salvador con pensiones aumentó en $1,670 millones en 2025

    La deuda pública total de El Salvador con pensiones aumentó en $1,670 millones en 2025

    La deuda pública total de El Salvador, incluida la correspondiente al sistema de pensiones, aumentó en $1,670.5 millones en 2025, según estadísticas actualizadas el viernes por el Banco Central de Reserva (BCR).

    Estas obligaciones acumularon un saldo de $33,807.11 millones, un 5.1 % más que los $32,136.63 millones reportados en 2024.

    Del total, $11,241.13 millones corresponden a la deuda del sistema de pensiones y $22,565.98 millones a obligaciones del Sector Público no Financiero (SPNF), que abarca al gobierno central, empresas e instituciones públicas, así como al Sector Público Financiero, integrado por bancos estatales.

    Según el BCR, el saldo de la deuda del sistema de pensiones aumentó en $715.17 millones frente a los $10,525.96 millones de 2024.

    En tanto, las obligaciones del sector público financiero y no financiero sumaron $955.41 millones adicionales respecto a los $21,610.57 millones reportados un año antes.


    Dado que el gobierno estima que el producto interno bruto (PIB) de 2025 alcance los $36,602.1 millones, el saldo de la deuda pública total con pensiones representó el 92.3 % del PIB.

     

    ¿En qué se debe?

    Las estadísticas del BCR indican que el gobierno salvadoreño se financió principalmente en el mercado internacional, ya que la deuda externa alcanzó los $15,224.93 millones. Este saldo aumentó en $1,685.92 millones frente a los $13,539.01 millones de 2024.

    En tanto, el saldo de la deuda interna disminuyó en $730.51 millones, al pasar de $8,071.56 millones en 2024 a $7,341.05 millones en 2025.

    Bajo el Sector Público no Financiero, de acuerdo con el BCR, la deuda del gobierno sumó $20,659.22 millones, al menos $840.5 millones adicionales en comparación con 2024.

    El saldo de las Letras del Tesoro (Letes) superó los $1,161.39 millones, lo que significó una reducción de $24.67 millones respecto al año anterior. Las Letes son consideradas la “tarjeta de crédito” del gobierno, ya que se emiten en el mercado salvadoreño para solventar crisis temporales de liquidez.

    El BCR documenta que las empresas públicas no financieras acumulan obligaciones por $893.65 millones, al menos $130.8 millones adicionales, mientras que el resto del gobierno registra un saldo de $301.5 millones.

    En el caso de la deuda previsional, $8,394.19 millones corresponden a Certificados de Financiamiento de Transición (CFT), derivados del canje de deuda tras la reforma de 2022, y $2,846.94 millones a Certificados de Obligaciones Previsionales (COP), nuevos títulos emitidos con la reforma.