Etiqueta: PIB

  • El promedio de remesas aumentó 13.3 % y se colocó en $350 al cierre de 2025

    El promedio de remesas aumentó 13.3 % y se colocó en $350 al cierre de 2025

    El promedio de remesas familiares aumentó un 13.3 % y se colocó en $350 al cierre de 2025, indican las estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).

    Dicha cifra aumentó en $41.1 frente a los $308.9 que promedió en 2024, o un 12.3 % en relación con los $311.4 de 2023.

    El promedio de remesas familiares de 2025 representa un 85.6 % del salario mínimo vigente a partir de junio pasado, fijado en $408.8.

    Nuevamente, Chalatenango registró el promedio más alto, con $461.1 al cierre de 2025, equivalente a $69.9 adicionales (17.8 %) respecto a los $391.2 registrados en 2024.

    Sobre el promedio nacional también se encuentran Morazán, con $408; La Unión, con $374.8; San Miguel, con $367; y San Vicente, con $353.3.

    Si bien San Salvador es el departamento con mayor recepción de remesas, con un 18.4 %, tiene el promedio más bajo, de $313.6. Le siguen Sonsonate, con $322.6, y La Paz, con $320.4.

    Promedio por departamento

    – Chalatenango: $461.1
    – Santa Ana: $342.3
    – Ahuachapán: $346.6
    – Sonsonate: $322.6
    – La Libertad: $335.9
    – San Salvador: $313.6
    – Cuscatlán: $335.2
    – Cabañas: $442.9
    – La Paz: $320.4
    – San Vicente: $353.3
    – Usulután: $341.1
    – San Miguel: $367
    – Morazán: $408
    – La Unión: $344.7

  • Moody’s prevé mayor crecimiento económico, pero advierte alto peso de deuda e intereses en El Salvador

    Moody’s prevé mayor crecimiento económico, pero advierte alto peso de deuda e intereses en El Salvador

    Moody’s Ratings prevé un mayor desempeño de la economía salvadoreña, anclado a las mejoras fiscales, pero advirtió sobre la alta carga de la deuda pública y de los intereses.

    En su última revisión a la nota de la deuda salvadoreña, la agencia mejoró de estable a positiva la perspectiva de El Salvador, mientras mantuvo la calificación en B3.

    Esta decisión se sustenta principalmente en las señales de consolidación fiscal de El Salvador a través del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por $1,400 millones, que establece un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB).

    Para la agencia, la consolidación fiscal ha permitido al Gobierno salvadoreño impulsar la inversión pública, al tiempo que se mantuvo estable el déficit del sector público no financiero (SPNF), sin que se sacrifique la actividad económica.

    Moody’s estima que el crecimiento del PIB real se aceleró de 2.6 % en 2024 a 4 % en 2025, y que continuará en 2026 en 3.1 %.

    Usualmente, cuando un país implementa un ajuste fiscal con un programa del FMI entra en un ciclo de bajo crecimiento por las duras medidas para reducir el gasto público y aumentar los ingresos, que derivan en menores recursos para la inversión pública, un detonante de la inversión privada.

    En el caso de El Salvador, “las mejoras relacionadas con la seguridad parecen estructurales más que cíclicas y han catalizado una mayor inversión privada, apoyando la dinámica de crecimiento a medio plazo y los esfuerzos de consolidación fiscal”, sostuvo la agencia.

    Alto peso de deuda

    Sin embargo, Moody’s advirtió que la alta carga de la deuda pública y el elevado costo de los compromisos limitan la fortaleza fiscal de El Salvador.

    La deuda pública cerró en 88.3 % como proporción del PIB en 2025, mientras que la relación entre intereses e ingresos fue de 18.4 %, muy por “encima de los pares calificados de manera similar”.

    “Incluso bajo nuestra línea de base que incorpora la consolidación fiscal continua, estas métricas mejorarán solo gradualmente. Esperamos que la relación de deuda disminuya en el horizonte del programa hasta el 84.2 % para 2028 y que la asequibilidad de la deuda se deteriore un poco hasta el 19.5 %, a pesar del acceso a los mercados más predecible”, añadió en el análisis.

    Moody’s estima que el déficit fiscal se redujo al 3 % del PIB en 2025, al menos 1.5 puntos porcentuales menos que el año anterior. Para 2026, prevé que continúe en descenso hasta 2.3 %, y que en 2027 se ubique en 2.7 %.

    Además, estima que las necesidades de financiamiento se reducirán de 18.3 % del PIB en 2024 a 9.8 % en 2025, y a 9.1 % en 2026. “Los continuos avances en este frente reducirán los riesgos de liquidez del gobierno”, indicó.

  • El 31 % de las remesas de 2025 llegó a estos 10 distritos de El Salvador

    El 31 % de las remesas de 2025 llegó a estos 10 distritos de El Salvador

    El 31.3 % de las remesas familiares recibidas por El Salvador en 2025 llegó a 10 distritos, de acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR).

    Los distritos que más remesas recibieron en 2025 fueron San Salvador, San Miguel, Santa Ana, Usulután, Soyapango, Ilobasco, Ahuachapán, Sonsonate, Metapán y Santa Tecla.

    Según el Banco Central, estos distritos recibieron en conjunto $3,129.3 millones, equivalentes a una tercera parte de los $9,987.9 millones en remesas que ingresaron al territorio salvadoreño en 2025.

    Top 10 de distritos remeseros, por monto recibido y porcentaje de participación:

    – San Salvador: $891.8 millones (8.9 %)
    – San Miguel: $584.6 millones (5.9 %)
    – Santa Ana: $331.2 millones (3.3 %)
    – Usulután: $211 millones (2.1 %)
    – Soyapango: $195.3 millones (2 %)
    – Ilobasco: $191.6 millones (1.9 %)
    – Ahuachapán: $190.8 millones (1.9 %)
    – Sonsonate: $188 millones (1.9 %)
    – Metapán: $179.1 millones (1.8 %)
    – Santa Tecla: $165.8 millones (1.7 %)

    El Banco Central reporta que, en los primeros 50 distritos con mayor recepción, hubo crecimientos significativos en la llegada de remesas; sin embargo, en los primeros 10 se registraron tasas que oscilaron entre el 9.8 % y el 25.3 %.

    El distrito de San Salvador experimentó un crecimiento del 10.9 % en la recepción de remesas familiares, mientras que en San Miguel aumentaron un 16.6 % y en Santa Ana un 15.5 %.

    En Usulután, los hogares remeseros recibieron un 16.5 % más; en Soyapango, el incremento fue del 9.8 %; en Ilobasco, del 25.3 %; en Ahuachapán, del 18.9 %; en Sonsonate, del 21.6 %; en Metapán, del 22.3 %, y en Santa Tecla, del 13.3 %.

    El Banco Central registra que el ingreso de remesas en 2025 marcó un crecimiento récord a nivel nacional del 17.8 %, equivalente a $1,508.2 millones adicionales respecto a los $8,479.7 millones registrados en 2024.

  • La deuda pública total de El Salvador con pensiones aumentó en $1,670 millones en 2025

    La deuda pública total de El Salvador con pensiones aumentó en $1,670 millones en 2025

    La deuda pública total de El Salvador, incluida la correspondiente al sistema de pensiones, aumentó en $1,670.5 millones en 2025, según estadísticas actualizadas el viernes por el Banco Central de Reserva (BCR).

    Estas obligaciones acumularon un saldo de $33,807.11 millones, un 5.1 % más que los $32,136.63 millones reportados en 2024.

    Del total, $11,241.13 millones corresponden a la deuda del sistema de pensiones y $22,565.98 millones a obligaciones del Sector Público no Financiero (SPNF), que abarca al gobierno central, empresas e instituciones públicas, así como al Sector Público Financiero, integrado por bancos estatales.

    Según el BCR, el saldo de la deuda del sistema de pensiones aumentó en $715.17 millones frente a los $10,525.96 millones de 2024.

    En tanto, las obligaciones del sector público financiero y no financiero sumaron $955.41 millones adicionales respecto a los $21,610.57 millones reportados un año antes.


    Dado que el gobierno estima que el producto interno bruto (PIB) de 2025 alcance los $36,602.1 millones, el saldo de la deuda pública total con pensiones representó el 92.3 % del PIB.

     

    ¿En qué se debe?

    Las estadísticas del BCR indican que el gobierno salvadoreño se financió principalmente en el mercado internacional, ya que la deuda externa alcanzó los $15,224.93 millones. Este saldo aumentó en $1,685.92 millones frente a los $13,539.01 millones de 2024.

    En tanto, el saldo de la deuda interna disminuyó en $730.51 millones, al pasar de $8,071.56 millones en 2024 a $7,341.05 millones en 2025.

    Bajo el Sector Público no Financiero, de acuerdo con el BCR, la deuda del gobierno sumó $20,659.22 millones, al menos $840.5 millones adicionales en comparación con 2024.

    El saldo de las Letras del Tesoro (Letes) superó los $1,161.39 millones, lo que significó una reducción de $24.67 millones respecto al año anterior. Las Letes son consideradas la “tarjeta de crédito” del gobierno, ya que se emiten en el mercado salvadoreño para solventar crisis temporales de liquidez.

    El BCR documenta que las empresas públicas no financieras acumulan obligaciones por $893.65 millones, al menos $130.8 millones adicionales, mientras que el resto del gobierno registra un saldo de $301.5 millones.

    En el caso de la deuda previsional, $8,394.19 millones corresponden a Certificados de Financiamiento de Transición (CFT), derivados del canje de deuda tras la reforma de 2022, y $2,846.94 millones a Certificados de Obligaciones Previsionales (COP), nuevos títulos emitidos con la reforma.

  • Hacienda prevé bajar el déficit fiscal a 2.6 % del PIB en 2029

    Hacienda prevé bajar el déficit fiscal a 2.6 % del PIB en 2029

    El Ministerio de Hacienda prevé que el déficit fiscal se reduzca a un 2.6 % del producto interno bruto (PIB) en 2029, como parte de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    Esta meta está contenida en el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029, publicado en el portal de Transparencia Fiscal a finales del año pasado, donde se detallan los ajustes previstos en las finanzas públicas para contener el elevado nivel de deuda, en el contexto de un ajuste fiscal equivalente a 3.5 puntos porcentuales del PIB, acompañado por el FMI.

    Hacienda identifica como uno de los principales indicadores fiscales del sector público no financiero (SPNF) la reducción del déficit fiscal, con pensiones, el cual pasaría de un 3 % del PIB al cierre de 2025 a un 2.6 % en 2029.

    El déficit fiscal, en términos sencillos, ocurre cuando el gobierno gasta más de lo que recauda, principalmente por impuestos. Esta brecha suele financiarse con deuda, que en muchos casos se contrata en condiciones poco favorables y con tasas de interés elevadas.

    Este fenómeno genera un efecto acumulativo, ya que el aumento de la deuda y de los intereses obliga al Estado a destinar una mayor proporción del presupuesto al servicio de estas obligaciones, en detrimento, en algunos casos, de la inversión pública. Frente a ello, el programa con el FMI contempla medidas orientadas a dos frentes: el aumento de ingresos y la contención del gasto.

    En el informe, Hacienda señala que las metas previstas permitirán incrementar los “ingresos fiscales mediante los esfuerzos de la administración tributaria y aduanera, mejorando la gestión administrativa; así como una serie de acciones para contener el gasto, que contribuirán a reducir el déficit fiscal”, con lo cual se busca colocar la trayectoria de la deuda pública en relación con el PIB en una senda descendente y asegurar su sostenibilidad.

     

    Trayectoria del déficit

    El déficit fiscal se disparó en 2020 hasta un 10 % del PIB, desde un 3.1 % en 2019, como resultado del aumento del gasto público durante la crisis económica provocada por la pandemia de covid-19. En 2021 se redujo a un 5.5 %, y en 2022 descendió a un 2.7 %.

    En 2023 volvió a incrementarse a un 4.7 % y se mantuvo en un 4.5 % en 2024. Hacienda proyecta que el déficit se reduzca a un 3 % en 2025 y continúe a la baja hasta un 2.3 % en 2026 y un 2.4 % en 2027.


    Para 2028 se anticipa un repunte a un 3 %, mientras que en 2029 se ubicaría nuevamente en un 2.6 %, siempre que en los próximos años no ocurra un evento que distorsione esta trayectoria.

    Aunque el déficit disminuya como proporción del PIB, su valor monetario puede aumentar. De acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR), entre enero y noviembre se acumuló una brecha de $1,058.5 millones, $20.1 millones más que en igual período de 2024.

    Si esta tendencia se mantuvo en diciembre, el déficit fiscal cerraría en una cifra inferior a los $1,608.9 millones registrados al cierre de 2024. A noviembre, el saldo del déficit representó un 2.8 % del PIB estimado para 2025, que, según Hacienda, rondaría los $36,602 millones.

  • El 43 % de los salvadoreños en EE. UU. afirma que las remesas son la única o principal fuente de ingresos de su hogar

    El 43 % de los salvadoreños en EE. UU. afirma que las remesas son la única o principal fuente de ingresos de su hogar

    El 43 % de los salvadoreños residentes en Estados Unidos que envían remesas afirma que este dinero constituye la única o principal fuente de ingresos de su familia en El Salvador, reveló una encuesta del Banco Central de Reserva (BCR).

    El estudio —el octavo de una serie elaborada por el BCR como radiografía de la diáspora salvadoreña en Estados Unidos— evidencia la disposición de los migrantes a apoyar económicamente a sus familias, especialmente ante emergencias derivadas de eventos climáticos o un aumento de las necesidades del hogar.

    De acuerdo con el informe, con datos correspondientes a 2024, un 27.3 % de los remitentes considera que las remesas son la única fuente de ingresos familiares, con un envío promedio mensual de $460.5.

    Además, un 15.7 % señaló que las remesas son la principal fuente de ingresos, con un promedio de $514.5 mensuales.

    Un 52.8 % indicó que, aunque son muy importantes, no representan el mayor ingreso del hogar, con un envío promedio de $371.6.

    Solo un 3.2 % de los salvadoreños en EE. UU. considera que la remesa es de poca importancia, con un monto promedio mensual de $258.7.

    ¿Cuándo envían más remesas?

    La encuesta también analizó los factores que influyen en el envío de mayores montos, donde los desastres naturales en El Salvador o en Estados Unidos figuran como los principales detonantes.

    Según el estudio, un 59.9 % de los remitentes envió la misma cantidad de dinero en 2024, frente a un 17.4 % que transfirió montos superiores respecto al año anterior. En contraste, un 20.8 % envió menos y un 1.7 % dejó de apoyar económicamente a sus familiares.

    Entre quienes incrementaron el envío, un 62.3 % lo hizo por mayores necesidades familiares, un 17.8 % por mayores ingresos, un 18.2 % por planes de compra o mejora de vivienda, y un 2.9 % por planes de negocio.

    Asimismo, un 24.9 % afirmó que envía más dinero cuando ocurren desastres naturales en El Salvador, seguido de un 8.6 % que incrementa las remesas cuando el gobierno de Estados Unidos otorga ayudas económicas.

    Otros factores mencionados incluyen eventos sociales en El Salvador (5.2 %), el endurecimiento de la política migratoria (2.2 %) y tormentas, huracanes o tornados en Estados Unidos (1.6 %).

    El informe del BCR detalla que, entre quienes dejaron de enviar remesas, un 39.2 % indicó que el beneficiario migró a Estados Unidos, un 24.6 % señaló que el familiar ahora tiene mayores ingresos, y el resto respondió que se debió a desempleo o fallecimiento del receptor.

  • Las varas de tabla y costanera fueron los insumos de construcción que más subieron de precio en 2025

    Las varas de tabla y costanera fueron los insumos de construcción que más subieron de precio en 2025

    Las varas de tabla y  costanera fueron los insumos de construcción que más incrementaron de precio entre diciembre de 2024 y el mismo mes de 2025, según los informes de la Cámara Salvadoreña de la Industria de la Construcción (Casalco).

    Los documentos revelan que la vara de tabla tuvo un precio de $4.15 en diciembre de 2025, un 21 % por arriba de los $3.43 que costó en el mismo mes de 2024.

    El segundo mayor ajuste lo acuñó la vara de costanera, con un precio de $1.53 al cierre del año pasado, equivalente a un aumento de 18.6 %.

    Los reportes de Casalco confirman que el metro cuadrado de azulejo blanco liso de 15 centímetros subió $2 en un año, luego de cerrar en diciembre de 2025 con un costo de $13.75, un 17 % más caro que en 2024.

    La tendencia fue similar para el rollo de alambre thhn 12 de 100 metros, que subió $8.80 entre 2024 y 2025, luego de que se vendiera en $61.20 para el último mes del año pasado.

    El metro cúbico de grava y la unidad de lámina acanalada gris de ocho pies coincidieron en un alza interanual de un 5.5 %, al concluir 2025 con un precio promedio a nivel nacional de $49.05 y $32.59, de forma respectiva.

    Excluyendo las gasolinas y el diésel, el galón de asfalto AC30, la vara de regla pacha, el millar de bloque de concreto, el millar de ladrillo de obra y la bolsa de 42.5 kilogramos (kg) de cemento Portland en fábrica incrementaron entre un 4.9 % y un 3.5 % su precio en el último año.

     

    Alzas y bajas

    El alza también fue percibida en la unidad de polín de tres y cuatro pulgadas, el metro cúbico de arena de río, el quintal de hierro corrugado de grado 40, la bolsa de 42.5 km de cemento Portland en ferreteria, la tonelada de mezcla asfáltica en caliente y el rollo de cordel de nylon.

    La influencia alcista también salpicó en mejor tasa a la unidad de puerta metálica con chapa de doble pasador, el millar de ladrillos de piso de cemento gris y rojo y la unidad de lavamanos económico blanco.

    Al otro extremo está la unidad de celosía de vidrio claro para ventana que reportó una baja de un 10.6 % de su precio, al cerrar diciembre con un costo promedio de $2.96.

    Muy cerca en la caída estuvo la unidad de válvula corriente de baño, que pasó de $4.75 a $4.25 en el último año, con una reducción de precio de 10.5 %.

    Los galones de pintura interior y exterior se redujeron entre un 4.7 % y un 9.2 % en el 2025, con un precio de mercado de $33.25 para la primera y $33.50 para la última.

    De la misma forma, la reducción se registró para la unidad de ducha económica, el metro cuadrado de ventana de celosía con operador de mariposa, y las unidades de policloruro de vinilo (PvC) de tres puntadas y media pulgada.

    El sector construcción adquirió más barato la vara de riostra y la unidad de inodoros económicos.

    Aunque aún no se conocen los datos finales del producto interno bruto (PIB) de El Salvador en el 2025, al tercer trimestre el sector de la construcción estuvo empujado por el buen desempeño del rubro de la construcción, con un incremento de un 27.1 %.

    La construcción es uno de los pilares de empuje del crecimiento del país y de las exportaciones. Según el Banco Central de Reserva (BCR), el aumento de los proyectos de construcción y la recuperación del sector industrial empujaron al país a generar una mayor demanda de insumos.

    El año pasado, la Casalco estimó que la proyección de inversión superaría los $3,000 en El Salvador.

  • El PIB de EE.UU. mantuvo una subida del 1.1 % en el tercer trimestre de 2025

    El PIB de EE.UU. mantuvo una subida del 1.1 % en el tercer trimestre de 2025

    El producto interior bruto (PIB) de EE.UU. creció en un 1.1 % en el tercer trimestre de 2025 con respecto al segundo, al mismo nivel del primer estimado publicado en diciembre, mientras que la economía estadounidense se expandió a un ritmo anualizado un 4.4 %, una décima más que el dato anterior.

    La revisión publicada este jueves por el Buró de Análisis Económico (BEA) continúa situando el crecimiento económico estadounidense interanual entre julio-septiembre del año pasado como el más alto desde el tercer trimestre de 2023.

    En el segundo trimestre de 2025, el PIB creció un 3.8 % a ritmo anualizado.

    Los cambios reflejados en el nuevo reporte se deben principalmente a modificaciones al alza en las exportaciones, que aumentaron en ocho décimas hasta el 9.6 % y la inversión de capital, revisada desde una contracción del 0.3 % a un 0.0 % en este segundo estimado.

    En el tercer trimestre, el consumo de la primera economía mantuvo sin cambios la subida anualizada del 3.5 %, al igual que el gasto público, que subió un 2,2 %, el mismo nivel del primer estimado.

    El gasto en defensa se revisó en una décima a la baja, hasta un 5.7 %, aunque se mantiene entre los sectores de mayor crecimiento, en línea con la política del Gobierno del presidente Donald Trump de fortalecer el poderío militar del país.

    Según el dato revisado del BEA, entre julio y septiembre las importaciones se revisaron al alza, con una caída del 4.4 %, con respecto a la contracción del 4.7 % reportada en el informe anterior.

    Esto apunta al efecto provocado por los mal llamados «aranceles recíprocos» que el propio Trump anunció en abril como pilar de su guerra comercial.

    Debido al reciente cierre del Gobierno federal estadounidense, que provocó un apagón de indicadores económicos y complicó el seguimiento de la mayor economía mundial, este informe actualizado para el tercer trimestre de 2025 reemplaza la publicación de la tercera estimación, que debió emitirse el pasado diciembre, agregó el BEA.

    El primer dato del PIB del cuarto trimestre llegará con retraso, ahora programado para el próximo 20 de febrero, según el calendario de la entidad.

  • Servicios públicos deficientes, desempleo y deuda encabezan los riesgos de El Salvador en 2026

    Servicios públicos deficientes, desempleo y deuda encabezan los riesgos de El Salvador en 2026

    Ineficiencia en los servicios públicos, desempleo y deterioro fiscal son parte de los mayores riesgos que enfrenta El Salvador en 2026, según el Foro Económico Mundial (FEM).

    Como cada inicio de año, el FEM publicó la semana pasada la edición 26 del informe Riesgos Globales, que recoge los mayores obstáculos para la economía mundial y por países a partir de una encuesta a 1,300 líderes. En la metodología, la institución define un “riesgo” como la posibilidad de que ocurra un evento o condición que impacte de manera negativa la dinámica económica, la población o los recursos naturales.

    Para El Salvador, el Foro Económico Mundial detalla que entre los cinco mayores riesgos para este año se encuentran los servicios públicos y la protección social insuficientes, como educación, infraestructura y pensiones.

    También se incluye la falta de oportunidades económicas o desempleo, la erosión de los derechos humanos y las libertades cívicas, así como la desaceleración económica —recesión o estancamiento—.

    El quinto riesgo es la deuda, tanto del gobierno como de las empresas y los hogares.

    Los riesgos planteados para El Salvador este año varían significativamente en comparación con el informe de 2025, cuando el principal obstáculo era la deuda pública, seguido de la erosión de los derechos humanos, la desaceleración económica, la pobreza y la desigualdad, y la escasez de alimentos.

    Estos dos últimos riesgos no se mencionan en el informe de 2026.

    A nivel mundial, el FEM describe que los mayores riesgos para este año comienzan con la confrontación geoeconómica, que implica desafíos en el comercio, la inversión, las cadenas de suministro y el acceso a recursos naturales.

    El segundo riesgo para la economía mundial es el conflicto armado entre Estados, seguido por el clima extremo, la polarización social y la desinformación.

     

    Bajo la lupa en El Salvador

    Aunque el informe del FEM no detalla cada riesgo por país, es de opinión generalizada que los servicios públicos en El Salvador son incipientes. En educación, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, hizo mea culpa sobre las deficiencias y lanzó en mayo de 2025 el programa Dos Escuelas por Día, que, según un portal habilitado, registra intervenciones en más de 480 centros educativos a nivel nacional.

    En pensiones, no obstante, el tema es más complejo, ya que el gobierno debe presentar en febrero una reforma al sistema como parte de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Debido a los resultados del estudio actuarial, que revelan un fuerte deterioro, los analistas esperan cambios en la edad de retiro o en la tasa de cotización.

    El tema económico siempre es sensible para los salvadoreños. El dato más reciente sobre desempleo corresponde a la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2024, que identificó a 140,622 salvadoreños en condición de desocupación. Sin embargo, al medir la informalidad —empleos precarios—, esta representa cerca del 70 % de la economía.

    El riesgo de erosión de los derechos humanos y las libertades cívicas es una bandera de la oposición política y de defensores sociales, quienes alegan que bajo el régimen de excepción no se cumplen las garantías constitucionales o que se realizan despidos de empleados públicos sin justificación.

    Ante estas críticas, el gobierno ha respondido que la mejora de la seguridad pública es uno de los mayores alivios para la población salvadoreña y la base del crecimiento económico, que en 2025 dejó mejores resultados de los previstos. El Banco Central de Reserva (BCR) prevé que el crecimiento económico se ubique entre un 3.5 % y un 4 %.

    La deuda es un riesgo recurrente para El Salvador, sobre todo la del sector público, por la presión que ejerce sobre las finanzas estatales. En 2025, el gobierno firmó un acuerdo por $1,400 millones con el FMI para implementar un ajuste fiscal que permita corregir esta distorsión, lo que implica medidas de recorte del gasto público —incluida la reducción de la masa salarial— y el aumento de ingresos.

    El Ministerio de Hacienda reporta que la deuda del sector público no financiero (SPNF) sumó $32,613.2 millones a noviembre, equivalente al 89.1 % del producto interno bruto (PIB).

  • Opamss cerró 2025 con más de $5,000 millones de inversión privada liberada

    Opamss cerró 2025 con más de $5,000 millones de inversión privada liberada

    La Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss) cerró 2025 con una cartera de inversiones privadas liberadas superior a los $5,000 millones, indicó este lunes Luis Rodríguez, director de la institución.

    El funcionario calificó a 2025 como “el año de la inversión”, cuyo crecimiento de la industria de la construcción marcó el ritmo de la economía salvadoreña.

    “Logramos $5,000 millones en inversión privada liberada; esto significa que los proyectos han superado cerca del 80 % del proceso, la etapa más compleja, que incluye análisis previos, como los hidráulicos. Tras completar estos pasos, prácticamente están listos para iniciar la ejecución de obras”, sostuvo en una entrevista en YSKL.

    Rodríguez explicó que, junto con la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), se estima que la inversión ejecutada rondó los $3,000 millones, además de una generación de empleo cercana a los 168,000 puestos de trabajo.

    El funcionario agregó que el 50 % de los proyectos de 2025 corresponde al rubro habitacional, mientras que los portafolios mixtos mostraron un crecimiento significativo.

    Asimismo, indicó que hay seis proyectos de torres de 35 niveles que se acogerán al decreto que otorga incentivos fiscales a los propietarios de nuevas inversiones en edificios de gran altura, algunos ya en fase de permisos y otros en estudios de mercado.

    Aseguró que en 2026 se observará un cambio marcado en el perfil urbano, especialmente en las zonas periféricas. Actualmente, la Opamss atiende 587 proyectos, entre habitacionales, turísticos, industriales y logísticos.

    “Tenemos como propuesta la creación de superdistritos, zonas seleccionadas y mapeadas que nos permiten identificar, dentro de un perímetro determinado, el estado de la inversión pública y el potencial específico de cada área, para definir estrategias de desarrollo, ordenamiento y reglas que permitan su recuperación”, sostuvo.

     

    Crecimiento a doble dígito

    De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), la industria de la construcción creció 17.66 % en el primer trimestre de 2025, continuó en el segundo con una tasa de 34.01 % y en el tercero alcanzó un 27.15 %. Aunque aún falta conocer el resultado del producto interno bruto (PIB) del cuarto trimestre —que se publicará a finales de marzo—, la Opamss estima que el año cerró con un crecimiento promedio del 27 %.

    “En general, el año pasado el crecimiento fue de doble dígito”, dijo Rodríguez, quien agregó que este desempeño arrojó datos “históricos” sobre una reactivación general de la industria de la construcción y de las actividades inmobiliarias.

    La reactivación del sector construcción impulsó otros rubros clave de la economía, como el logístico. Rodríguez aseguró que el 67 % de la inversión en San Salvador Oeste —en los distritos de Nejapa y Apopa— correspondió a esta actividad, que aprovecha la infraestructura pública, como carreteras y la cercanía con aduanas, para consolidar un corredor logístico como “punto medio” con San Salvador.