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  • Servicios públicos deficientes, desempleo y deuda encabezan los riesgos de El Salvador en 2026

    Servicios públicos deficientes, desempleo y deuda encabezan los riesgos de El Salvador en 2026

    Ineficiencia en los servicios públicos, desempleo y deterioro fiscal son parte de los mayores riesgos que enfrenta El Salvador en 2026, según el Foro Económico Mundial (FEM).

    Como cada inicio de año, el FEM publicó la semana pasada la edición 26 del informe Riesgos Globales, que recoge los mayores obstáculos para la economía mundial y por países a partir de una encuesta a 1,300 líderes. En la metodología, la institución define un “riesgo” como la posibilidad de que ocurra un evento o condición que impacte de manera negativa la dinámica económica, la población o los recursos naturales.

    Para El Salvador, el Foro Económico Mundial detalla que entre los cinco mayores riesgos para este año se encuentran los servicios públicos y la protección social insuficientes, como educación, infraestructura y pensiones.

    También se incluye la falta de oportunidades económicas o desempleo, la erosión de los derechos humanos y las libertades cívicas, así como la desaceleración económica —recesión o estancamiento—.

    El quinto riesgo es la deuda, tanto del gobierno como de las empresas y los hogares.

    Los riesgos planteados para El Salvador este año varían significativamente en comparación con el informe de 2025, cuando el principal obstáculo era la deuda pública, seguido de la erosión de los derechos humanos, la desaceleración económica, la pobreza y la desigualdad, y la escasez de alimentos.

    Estos dos últimos riesgos no se mencionan en el informe de 2026.

    A nivel mundial, el FEM describe que los mayores riesgos para este año comienzan con la confrontación geoeconómica, que implica desafíos en el comercio, la inversión, las cadenas de suministro y el acceso a recursos naturales.

    El segundo riesgo para la economía mundial es el conflicto armado entre Estados, seguido por el clima extremo, la polarización social y la desinformación.

     

    Bajo la lupa en El Salvador

    Aunque el informe del FEM no detalla cada riesgo por país, es de opinión generalizada que los servicios públicos en El Salvador son incipientes. En educación, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, hizo mea culpa sobre las deficiencias y lanzó en mayo de 2025 el programa Dos Escuelas por Día, que, según un portal habilitado, registra intervenciones en más de 480 centros educativos a nivel nacional.

    En pensiones, no obstante, el tema es más complejo, ya que el gobierno debe presentar en febrero una reforma al sistema como parte de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Debido a los resultados del estudio actuarial, que revelan un fuerte deterioro, los analistas esperan cambios en la edad de retiro o en la tasa de cotización.

    El tema económico siempre es sensible para los salvadoreños. El dato más reciente sobre desempleo corresponde a la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2024, que identificó a 140,622 salvadoreños en condición de desocupación. Sin embargo, al medir la informalidad —empleos precarios—, esta representa cerca del 70 % de la economía.

    El riesgo de erosión de los derechos humanos y las libertades cívicas es una bandera de la oposición política y de defensores sociales, quienes alegan que bajo el régimen de excepción no se cumplen las garantías constitucionales o que se realizan despidos de empleados públicos sin justificación.

    Ante estas críticas, el gobierno ha respondido que la mejora de la seguridad pública es uno de los mayores alivios para la población salvadoreña y la base del crecimiento económico, que en 2025 dejó mejores resultados de los previstos. El Banco Central de Reserva (BCR) prevé que el crecimiento económico se ubique entre un 3.5 % y un 4 %.

    La deuda es un riesgo recurrente para El Salvador, sobre todo la del sector público, por la presión que ejerce sobre las finanzas estatales. En 2025, el gobierno firmó un acuerdo por $1,400 millones con el FMI para implementar un ajuste fiscal que permita corregir esta distorsión, lo que implica medidas de recorte del gasto público —incluida la reducción de la masa salarial— y el aumento de ingresos.

    El Ministerio de Hacienda reporta que la deuda del sector público no financiero (SPNF) sumó $32,613.2 millones a noviembre, equivalente al 89.1 % del producto interno bruto (PIB).

  • Opamss cerró 2025 con más de $5,000 millones de inversión privada liberada

    Opamss cerró 2025 con más de $5,000 millones de inversión privada liberada

    La Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss) cerró 2025 con una cartera de inversiones privadas liberadas superior a los $5,000 millones, indicó este lunes Luis Rodríguez, director de la institución.

    El funcionario calificó a 2025 como “el año de la inversión”, cuyo crecimiento de la industria de la construcción marcó el ritmo de la economía salvadoreña.

    “Logramos $5,000 millones en inversión privada liberada; esto significa que los proyectos han superado cerca del 80 % del proceso, la etapa más compleja, que incluye análisis previos, como los hidráulicos. Tras completar estos pasos, prácticamente están listos para iniciar la ejecución de obras”, sostuvo en una entrevista en YSKL.

    Rodríguez explicó que, junto con la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), se estima que la inversión ejecutada rondó los $3,000 millones, además de una generación de empleo cercana a los 168,000 puestos de trabajo.

    El funcionario agregó que el 50 % de los proyectos de 2025 corresponde al rubro habitacional, mientras que los portafolios mixtos mostraron un crecimiento significativo.

    Asimismo, indicó que hay seis proyectos de torres de 35 niveles que se acogerán al decreto que otorga incentivos fiscales a los propietarios de nuevas inversiones en edificios de gran altura, algunos ya en fase de permisos y otros en estudios de mercado.

    Aseguró que en 2026 se observará un cambio marcado en el perfil urbano, especialmente en las zonas periféricas. Actualmente, la Opamss atiende 587 proyectos, entre habitacionales, turísticos, industriales y logísticos.

    “Tenemos como propuesta la creación de superdistritos, zonas seleccionadas y mapeadas que nos permiten identificar, dentro de un perímetro determinado, el estado de la inversión pública y el potencial específico de cada área, para definir estrategias de desarrollo, ordenamiento y reglas que permitan su recuperación”, sostuvo.

     

    Crecimiento a doble dígito

    De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), la industria de la construcción creció 17.66 % en el primer trimestre de 2025, continuó en el segundo con una tasa de 34.01 % y en el tercero alcanzó un 27.15 %. Aunque aún falta conocer el resultado del producto interno bruto (PIB) del cuarto trimestre —que se publicará a finales de marzo—, la Opamss estima que el año cerró con un crecimiento promedio del 27 %.

    “En general, el año pasado el crecimiento fue de doble dígito”, dijo Rodríguez, quien agregó que este desempeño arrojó datos “históricos” sobre una reactivación general de la industria de la construcción y de las actividades inmobiliarias.

    La reactivación del sector construcción impulsó otros rubros clave de la economía, como el logístico. Rodríguez aseguró que el 67 % de la inversión en San Salvador Oeste —en los distritos de Nejapa y Apopa— correspondió a esta actividad, que aprovecha la infraestructura pública, como carreteras y la cercanía con aduanas, para consolidar un corredor logístico como “punto medio” con San Salvador.

  • Remesas en Chalatenango crecen 25 % y alcanzan el mayor promedio del país

    Remesas en Chalatenango crecen 25 % y alcanzan el mayor promedio del país

    Aunque Chalatenango es uno de los departamentos que menos remesas familiares recibe, marca dos hitos en este indicador: registró el mayor crecimiento en la recepción de estos ingresos entre enero y noviembre de 2025, con un alza de 25.3 %, y mantiene el promedio más alto, de $460.9.

    Las remesas superaron los $9,021.7 millones en los primeros 11 meses del año, lo que equivale a un crecimiento interanual del 18 %, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    De ese total, $531.1 millones llegaron a los hogares de Chalatenango, lo que representa una participación del 5.9 % a nivel nacional. Sin embargo, estos ingresos aumentaron en $107.1 millones en comparación con los $424.1 millones registrados en igual período de 2024.

    La tasa de crecimiento de Chalatenango es la más alta frente al resto de departamentos, seguida por Cabañas, con un 25.1 %, que concentra el 4.4 % de las remesas a noviembre, y San Vicente, con un 22.6 %, que representa el 3.4 % del total.

    Según el BCR, los 12 departamentos registraron crecimientos de doble dígito en la recepción de remesas. La menor tasa fue de 11.6 %, registrada en San Salvador, aunque este territorio concentra la mayor acumulación, con un 18.4 % del total nacional.

    Promedio de remesa

    Chalatenango ya destacaba en los informes del Banco Central por mantener el promedio de remesa más alto, de $460.9 a noviembre. Esta cifra supera tanto el promedio nacional, de $349.9, como el salario mínimo fijado para la industria y el comercio, de $408.8.

    La última Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera, publicada el 6 de enero, reveló que un 37.5 % de los hogares en Chalatenango recibe remesas familiares, uno de los siete departamentos donde más del 30 % de las familias depende de estos ingresos.

    Cabañas se ubica en el segundo lugar con el promedio de remesas más alto, de $444.2, seguido de Morazán, con $407.5. La Unión reporta un promedio de $373.5, mientras que San Miguel alcanza los $366.8.

  • El 77.3 % de los salvadoreños destinan las remesas a gastos de subsistencia

    El 77.3 % de los salvadoreños destinan las remesas a gastos de subsistencia

    Los hogares receptores de remesas familiares destinan estos ingresos principalmente a gastos de subsistencia, educación, salud o pago de servicios básicos, reveló la Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera del Banco Central de Reserva (BCR).

    La investigación, realizada de manera digital entre el 22 de septiembre y el 22 de octubre de 2025, encontró que un 25.8 % de los salvadoreños recibe remesas. Aunque existe un sesgo que señala que los receptores malgastan este dinero, diversas investigaciones han matizado esta percepción y destacan que las remesas son clave para el sostenimiento familiar y para que más personas salgan de la pobreza.

    Con opción de respuestas múltiples, la encuesta encontró que el 77.3 % de los salvadoreños destina las remesas a gastos de subsistencia, frente a un 38.4 % que las utiliza para pagar servicios básicos.

    Además, un 23.9 % indicó que usa las remesas para gastos de salud, un 30 % para emergencias y un 11.9 % para educación.

    En menor medida, un 1.9 % paga la cuota del hogar o el alquiler; un 2.3 % compra o remodela una vivienda; y un 0.5 % utiliza el dinero para la compra de un terreno o un vehículo.

    Otro 2.3 % afirmó que amplía o inicia un negocio; un 0.5 % destina parte de las remesas a vacaciones; un 1.6 % paga deudas; un 0.1 % presta dinero a conocidos; un 2.8 % ahorra en una institución financiera, y un 0.2 % compra animales como medio de inversión.

    Dónde y cómo llegan las remesas

    De acuerdo con la encuesta, La Unión es el departamento con mayor proporción de hogares receptores de remesas, ya que un 46 % reportó haber recibido estos ingresos. Le siguen Cabañas, con un 45 %, y Usulután, con un 43.7 %.

    En San Salvador, el 18.8 % de los hogares recibe remesas, el porcentaje más bajo a escala nacional, pese a que el departamento concentra el 18.4 % del total de remesas recibidas por los hogares salvadoreños a noviembre de 2025. Esto se explica, en parte, porque es el departamento más poblado del país.


    Asimismo, la encuesta encontró que el 60 % de las remesas se paga a través de casas remesadoras, seguido de un 26.2 % que llega como abono en cuenta bancaria.

    Un 6.7 % se paga en corresponsales financieros; un 5.2 % en efectivo; un 3.2 % como abono en una cuenta de una institución financiera diferente; y un 3.1 % en puntos de pago.

    Las remesas representan más del 20 % del producto interno bruto (PIB) y colocan a El Salvador como uno de los países más dependientes de estos ingresos en América Latina, junto con Guatemala y Honduras.

  • El Salvador tiene uno de los PIB agrícolas más pequeños de Centroamérica

    El Salvador tiene uno de los PIB agrícolas más pequeños de Centroamérica

    El Salvador tiene el tercer producto interno bruto (PIB) agrícola más pequeño de Centroamérica, destaca un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

    El documento, titulado Mercados de carbono en el sector agropecuario: oportunidades y riesgos para Centroamérica y la República Dominicana, analiza la pertinencia de los instrumentos de precios del carbono como mecanismo para acceder a financiamiento climático para la agricultura en la región.

    Según el informe, publicado en diciembre, la contribución del sector agropecuario al PIB varía entre un 2 % y un 16.9 %, siendo Nicaragua el país con la mayor participación.

    En el caso de El Salvador, la agencia de Naciones Unidas indica que el sector agropecuario aporta un 4.6 % al PIB, con una extensión agrícola superior a 1.19 millones de hectáreas (ha). Los principales productos de exportación son banano, piña, preparados de consumo humano y café.

    Esta lista difiere de los cultivos con mayor extensión sembrada, encabezados por café, palma aceitera, caña de azúcar, otras frutas y banano.

    El Salvador también registra una de las menores contribuciones al empleo agrícola, con un 14.9 %, una tasa superior a la de Costa Rica (13.4 %) y República Dominicana (7.7 %).

    Panamá es, según la CEPAL, el país con la menor contribución agrícola al PIB, de un 2.7 %, pese a contar con una superficie agrícola de 2.1 millones de hectáreas. Su canasta exportadora se concentra en banano, palma aceitera y café descafeinado.

    Costa Rica tiene la segunda menor participación del PIB agrícola, con un 4.1 %, y un área destinada a uso agrícola de 1.76 millones de hectáreas, dominada por azúcar, maíz y café.

    Una región con legado agrícola

    Belice aporta un 11.3 % del PIB a través de la agricultura, con 182,000 hectáreas cultivadas, mientras que Guatemala registra un 9.2 % con 4.6 millones de hectáreas.

    En Belice, el azúcar es el principal producto de exportación y cultivo; en Guatemala predominan el banano, el maíz y el café.

    La agricultura representa un 10.8 % del PIB en Honduras, con 3.5 millones de hectáreas cultivadas, donde destacan como principales productos el café, la palma aceitera, el maíz y el banano.

    Nicaragua presenta la mayor participación agrícola de la región, con un 16.9 % del PIB y una superficie agrícola de 5.09 millones de hectáreas. Carne bovina, café, cigarros y frijoles figuran entre los principales productos de exportación.

    La CEPAL señala que las emisiones provenientes de la agricultura, en relación con el resto de la economía, han disminuido en la región, al pasar de un 53.91 % a inicios de la década de 1970 a un 28.73 % en 2022.

    “En general, la subregión muestra una alta adopción de prácticas agropecuarias sostenibles, especialmente mediante sistemas agroforestales y silvopastoriles. Algunos de estos esfuerzos se reflejan en medidas de mitigación apropiadas para cada país (MMAP), orientadas a reducir los impactos de cultivos clave como café, caña de azúcar, arroz y ganadería”, indica la CEPAL.

  • Más de la mitad de los salvadoreños en EE. UU. que envían remesas trabaja en construcción, limpieza y restaurantes

    Más de la mitad de los salvadoreños en EE. UU. que envían remesas trabaja en construcción, limpieza y restaurantes

    El 55.4 % de los salvadoreños en Estados Unidos que envían remesas trabaja en las áreas de construcción, limpieza y restaurantes, reveló una encuesta del Banco Central de Reserva (BCR).

    La institución publicó en diciembre los resultados de la octava encuesta de población salvadoreña en Estados Unidos, una radiografía que analiza el perfil socioeconómico de la diáspora, el envío de remesas y temas coyunturales.

    El documento destaca que, según estadísticas estadounidenses, en 2023 había más de 1.5 millones de personas nacidas en El Salvador viviendo en Estados Unidos, de las cuales un 80.9 % envía remesas de manera periódica a su familia.

    De acuerdo con la investigación, nueve de cada 10 remitentes de remesas tienen ingresos en Estados Unidos, frente a un 12 % de salvadoreños que envían estas ayudas pero no reciben ingresos propios, en su mayoría porque se dedican al cuidado del hogar.

    Un 26.3 % de los salvadoreños en Estados Unidos trabaja en el área de la construcción, principalmente hombres, ya que un 46.5 % de ellos se dedica a este rubro, frente a un 5.1 % de las mujeres.

    El rubro donde más participan las mujeres es el de limpieza, con un 31.2 %, mientras que los hombres representan un 2.1 %, lo que da como resultado que un 16.3 % de la población salvadoreña se dedique a esta actividad.

    Además, un 12.8 % de los salvadoreños trabaja en restaurantes —15.6 % mujeres y 10.2 % hombres—, seguido de un 11.2 % en servicios.

    Un 6.8 % labora en salud y cuidado de personas, un 6.4 % en industria, un 6 % en comercio, un 5.3 % en reparación y mantenimiento, y un 3.8 % en jardinería.

     

    Trabajar o emprender

    Al analizar a los salvadoreños remitentes con negocios propios, la encuesta encontró que un 28.8 % tiene un emprendimiento en construcción, seguido de un 17.5 % en servicios y un 16.3 % en comercio.

    Otro 13.4 % tiene negocios en reparación y mantenimiento; un 10.6 %, en restaurantes y venta de comida; y un 5.2 %, en car wash. Además, un 3.9 % ofrece servicios de transporte y un 1.8 % se dedica a salud y cuidado de personas.

    Según la encuesta, los salvadoreños trabajan en promedio 39 horas semanales, aunque los remitentes de remesas dedican 41 horas.

    El ingreso promedio por hora es de $22.8 a nivel general y de $23.2 para los remitentes.

    Asimismo, la encuesta encontró que un 74.9 % de los salvadoreños encontró empleo en un período de cero a tres meses, lo que constituye “un indicador de la rapidez con la que la migración puede traducirse en remesas”.

  • La actividad económica perdió ritmo en octubre tras el freno de la construcción

    La actividad económica perdió ritmo en octubre tras el freno de la construcción

    Tras un fuerte crecimiento en los últimos meses, el Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) de El Salvador se desaceleró en octubre y creció un 2.1 %, informó el Banco Central de Reserva (BCR).

    El IVAE es una fotografía mensual de la dinámica económica. La tasa de crecimiento reportada en octubre es la más baja desde enero de 2025 y marca un freno en relación con los meses previos, especialmente con septiembre, que registró un repunte de un 6.9 %.

    Sin embargo, el BCR ajustó, sin brindar explicación, la tasa de crecimiento del IVAE en varios meses. Los cambios más marcados se reflejan en agosto, ya que inicialmente la institución había previsto un crecimiento de un 5.5 %, pero en su actualización más reciente indicó que fue de un 4.4 %. En el caso de septiembre, el dato fue ajustado desde un 7.8 %.

    Construcción frena

    Según el BCR, el sector de la construcción registró un fuerte freno, al pasar de un crecimiento de un 29.3 % en septiembre a un 3.6 % en octubre. Esta industria venía de experimentar uno de los ciclos económicos más dinámicos, según los empresarios, con la proyección de cerrar 2025 con cerca de $3,000 millones.

    También se desaceleró la actividad de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, que pasó de un 2.7 % en septiembre a un 1.9 % en octubre.

    El índice de producción industrial cerró en un 0.7 %, un fuerte descenso en comparación con el 5.8 % del mes previo. Lo mismo ocurrió con comercio, transporte y almacenamiento, que pasó de un 6.2 % a un 4 % entre septiembre y octubre.

    El Banco Central señala que las actividades financieras y de seguros crecieron un 5.5 %, una tasa menor frente al 8.3 % de septiembre, mientras que las actividades inmobiliarias solo registraron un repunte de un 0.5 %, lejos del 2.4 % del mes anterior.

    El sector con el mayor crecimiento correspondió a las actividades profesionales, científicas y técnicas, con un 6.1 %, aunque también fue inferior al 9.4 % reportado en septiembre.

    Además, las actividades de administración pública y defensa, enseñanza, salud y asistencia social volvieron a registrar una contracción de un -2.8 %, luego de haber crecido un 1.3 % en septiembre.

  • Los salvadoreños en EE. UU. pagarán un impuesto del 1 % por el envío de remesas desde el 1 de enero

    Los salvadoreños en EE. UU. pagarán un impuesto del 1 % por el envío de remesas desde el 1 de enero

    Los salvadoreños en Estados Unidos que envíen remesas pagarán un impuesto del 1 % a partir del 1 de enero de 2026, de acuerdo con lo establecido en la ley “One Big Beautiful Bill Act”, promovida por el gobierno de Donald Trump.

    La ley, aprobada en julio de 2024, es parte de un megaproyecto fiscal del gobierno de Trump que contempla, entre otras cosas, un refuerzo al financiamiento de la defensa y la seguridad fronteriza, así como recortes a proyectos sociales a los que usualmente accedían los migrantes.

    Inicialmente se había propuesto un impuesto a las remesas del 5 %, pero finalmente se fijó en 1 %, el cual se cobrará a las transferencias realizadas después del 31 de diciembre de 2025 en las casas remesadoras, al momento de efectuar la transferencia.

    Según el documento, el impuesto se cobrará a las transferencias de remesas para cualquier remitente que proporcione efectivo, un giro postal, un cheque de caja o cualquier instrumento físico.

    Por lo tanto, la ley establece que no se cobrará a “ninguna” remesa cuyos fondos se transfieran desde una cuenta bancaria mantenida en una institución financiera domiciliada en Estados Unidos. Tampoco aplicará a los fondos financiados con una tarjeta de débito o crédito emitida en EE. UU.

    La ley ordena que las empresas remesadoras recauden el tributo y lo transfieran trimestralmente al gobierno estadounidense. Si el impuesto no se cobra al momento de enviar la remesa, será pagado por el proveedor de la transferencia.

     

    Posible efecto en El Salvador

    Entre enero y octubre, los hogares salvadoreños recibieron $9,021.7 millones en remesas, al menos $1,374.7 millones adicionales (18 %) frente a igual período, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    De ese total, el 92.4 % de las remesas procedió de Estados Unidos, equivalente a $8,340 millones, lo que representó un crecimiento del 19 %, atribuido por especialistas al temor de los salvadoreños en la mayor economía del mundo ante la ola de deportaciones prometida por Trump.

    Con base en el monto recibido en remesas desde EE. UU. a noviembre, si se cobrara el impuesto del 1 %, esto se traduciría en $83.4 millones.

    Los analistas advierten que este impuesto podría ser asumido por los salvadoreños al momento de enviar la remesa o descontarse del monto transferido a sus familias. También podría aumentar el flujo de remesas “por bolsillo”, es decir, dinero enviado con terceros o amistades que viajan, o mediante billeteras de criptoactivos.

    Estimaciones de Grupo Cibest, casa matriz de Bancolombia, han advertido que el impacto se vería en las remesas enviadas a cuentas bancarias, con una disminución de $30.1 millones. Sin embargo, en el agregado total no habría una afectación significativa.

  • Impulsada por la construcción, el sector de minas y canteras crece 23.3 %, su máximo desde la pandemia

    Impulsada por la construcción, el sector de minas y canteras crece 23.3 %, su máximo desde la pandemia

    Favorecido por la racha de la industria de la construcción, el rubro de explotación de minas y canteras creció un 23.35 % en el tercer trimestre de 2025, la mayor tasa en cuatro años, de acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR).

    Aunque el sector de minas y canteras suele asociarse con la extracción de oro, también comprende la explotación de otros minerales metalíferos y no metalíferos, como piedra, arena, arcilla, caliza y materiales utilizados por la industria cementera, así como la actividad de canteras.

    El BCR reporta que fue la segunda actividad —de las 19 que conforman el producto interno bruto (PIB)— de mayor crecimiento en el tercer trimestre, solo superada por el 27.1 % registrado en la industria de la construcción.

    Además, registró el mayor crecimiento desde el segundo trimestre de 2021, cuando se recuperaba del bache provocado por la pandemia de covid-19.

    Empuje de la construcción

    En un comunicado difundido el 22 de diciembre, el Banco Central explicó que el crecimiento de la construcción y la recuperación de la industria manufacturera —que también creció a su mayor tasa desde 2021— se tradujeron en una mayor demanda de insumos.

    “Este efecto positivo se reflejó en otras actividades, como minas y canteras, servicios de ingeniería y arquitectura, alquiler de maquinaria y equipo, demanda de productos agrícolas y pecuarios, mayor actividad comercial, aumento en los servicios de transporte y mayor contratación de servicios financieros”, sostuvo.

    La vida de un proyecto de construcción tiene diferentes fases que generan más de 170,000 empleos y mueve distintos sectores, como servicios de arquitectura, abogados, tramitadores y albañiles.

    Según la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), la industria atraviesa su mayor auge por las mejores condiciones de seguridad y la agilización de trámites, con una proyección de inversión de hasta $3,000 millones, en su mayoría de capital privado.

    Para apoyar ese “extraordinario” crecimiento, Holcim El Salvador planifica una inversión de $30 millones para los próximos dos años. En una entrevista en noviembre con Diario El Mundo, Marcelo Arrieta, director ejecutivo de la compañía, explicó que este capital se destinará a ampliar una planta cementera que atenderá la demanda de proyectos inmobiliarios y turísticos, así como a una nueva línea de negocios.

  • Estas son las mayores inversiones privadas anunciadas en 2025

    Estas son las mayores inversiones privadas anunciadas en 2025

    El Banco Central de Reserva (BCR) destaca a la inversión como uno de los motores económicos que sostuvieron el producto interno bruto (PIB) en el tercer trimestre, indicador que experimentó un crecimiento del 24.7 % —capital público y privado—.

    Este dinamismo va de la mano con el mayor ritmo de la industria de la construcción, que fue el principal sector anunciante de proyectos de inversión.

    A continuación, se presentan algunos de los grandes proyectos anunciados ante la prensa salvadoreña o divulgados por el gobierno durante 2025.

    1- Urbánica anuncia inversión de $1,000 millones para desarrollar la ciudad Valle Dulce en Apopa. El proyecto contempla oferta habitacional en altura, centros comerciales y parques logísticos.

    2- Desarrolladora Urbania, de Costa Rica, anunció un paquete de $800 millones para construir un complejo residencial en el lago de Coatepeque.

    3- El gigante estadounidense de supermercados Walmart anunció un paquete de inversión de $264 millones, que incluye la construcción de un nuevo supercenter en Santa Tecla.

    4- Air City con $250 millones: es la primera zona franca aeroportuaria que se construye en el Aeropuerto Internacional de El Salvador por parte de Grupo Aristos.

    5- Urbánica presentó una inversión de $150 millones para dos torres de apartamentos “Portal Alcalá”, en Antiguo Cuscatlán.

    5- Inversiones Bolívar destina $52 millones para edificio de apartamentos Casa 725, en la colonia San Benito.

    7- Holcim invertirá $30 millones en los próximos dos años: el capital servirá para aumentar la capacidad y el responder al crecimiento de la industria de la construcción.

    8- BAC invierte $48.6 millones en nuevo centro de operaciones en el boulevard Orden de Malta, en Antiguo Cuscatlán.

    9- $16 millones para una torre de apartamentos de lujo en la playa Jagüey de La Unión.

    10- La guatemalteca Inversiones Globales Estratégicas (IGE) debutó en El Salvador con inversión de $10 millones en Premier Zaragoza, La Libertad Oeste.

    11- Avícola Campestre, parte de Pollo Campastre, invirtió $8 millones en la primera planta de incubación de alta tecnología de Centroamérica.

    12- Delibanquetes invirtió $2.5 millones en un centro logístico y una sucursal en una icónica vivienda en la colonia Flor Blanca.

    13- La empresa Almacenes de Desarrollo (Aldesa) prevé ampliar sus bodegas ubicadas en el distrito de Soyapango e invertir más de $3 millones a mediano plazo.

    14- Grupo Roble presentó el proyecto de altura Garden Towers en la autopista a Comalapa, pero no reveló monto de inversión. Ofrecerá cuatro edificios con 576 apartamentos. También anunció el complejo habitacional Paseo Las Flores, conformado por una oferta de 921 viviendas en el distrito de Colón, en La Libertad Oeste.

    15- Marriott anunció la apertura de cuatro hoteles en El Salvador bajo su marca City Express, que ofrecerán en conjunto 440 habitaciones.

    16- Desarrolladora LAR inició construcción de residencial de lujo en la Barra de Santiago con $5.