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  • Más de la mitad de los salvadoreños en EE. UU. que envían remesas trabaja en construcción, limpieza y restaurantes

    Más de la mitad de los salvadoreños en EE. UU. que envían remesas trabaja en construcción, limpieza y restaurantes

    El 55.4 % de los salvadoreños en Estados Unidos que envían remesas trabaja en las áreas de construcción, limpieza y restaurantes, reveló una encuesta del Banco Central de Reserva (BCR).

    La institución publicó en diciembre los resultados de la octava encuesta de población salvadoreña en Estados Unidos, una radiografía que analiza el perfil socioeconómico de la diáspora, el envío de remesas y temas coyunturales.

    El documento destaca que, según estadísticas estadounidenses, en 2023 había más de 1.5 millones de personas nacidas en El Salvador viviendo en Estados Unidos, de las cuales un 80.9 % envía remesas de manera periódica a su familia.

    De acuerdo con la investigación, nueve de cada 10 remitentes de remesas tienen ingresos en Estados Unidos, frente a un 12 % de salvadoreños que envían estas ayudas pero no reciben ingresos propios, en su mayoría porque se dedican al cuidado del hogar.

    Un 26.3 % de los salvadoreños en Estados Unidos trabaja en el área de la construcción, principalmente hombres, ya que un 46.5 % de ellos se dedica a este rubro, frente a un 5.1 % de las mujeres.

    El rubro donde más participan las mujeres es el de limpieza, con un 31.2 %, mientras que los hombres representan un 2.1 %, lo que da como resultado que un 16.3 % de la población salvadoreña se dedique a esta actividad.

    Además, un 12.8 % de los salvadoreños trabaja en restaurantes —15.6 % mujeres y 10.2 % hombres—, seguido de un 11.2 % en servicios.

    Un 6.8 % labora en salud y cuidado de personas, un 6.4 % en industria, un 6 % en comercio, un 5.3 % en reparación y mantenimiento, y un 3.8 % en jardinería.

     

    Trabajar o emprender

    Al analizar a los salvadoreños remitentes con negocios propios, la encuesta encontró que un 28.8 % tiene un emprendimiento en construcción, seguido de un 17.5 % en servicios y un 16.3 % en comercio.

    Otro 13.4 % tiene negocios en reparación y mantenimiento; un 10.6 %, en restaurantes y venta de comida; y un 5.2 %, en car wash. Además, un 3.9 % ofrece servicios de transporte y un 1.8 % se dedica a salud y cuidado de personas.

    Según la encuesta, los salvadoreños trabajan en promedio 39 horas semanales, aunque los remitentes de remesas dedican 41 horas.

    El ingreso promedio por hora es de $22.8 a nivel general y de $23.2 para los remitentes.

    Asimismo, la encuesta encontró que un 74.9 % de los salvadoreños encontró empleo en un período de cero a tres meses, lo que constituye “un indicador de la rapidez con la que la migración puede traducirse en remesas”.

  • La actividad económica perdió ritmo en octubre tras el freno de la construcción

    La actividad económica perdió ritmo en octubre tras el freno de la construcción

    Tras un fuerte crecimiento en los últimos meses, el Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) de El Salvador se desaceleró en octubre y creció un 2.1 %, informó el Banco Central de Reserva (BCR).

    El IVAE es una fotografía mensual de la dinámica económica. La tasa de crecimiento reportada en octubre es la más baja desde enero de 2025 y marca un freno en relación con los meses previos, especialmente con septiembre, que registró un repunte de un 6.9 %.

    Sin embargo, el BCR ajustó, sin brindar explicación, la tasa de crecimiento del IVAE en varios meses. Los cambios más marcados se reflejan en agosto, ya que inicialmente la institución había previsto un crecimiento de un 5.5 %, pero en su actualización más reciente indicó que fue de un 4.4 %. En el caso de septiembre, el dato fue ajustado desde un 7.8 %.

    Construcción frena

    Según el BCR, el sector de la construcción registró un fuerte freno, al pasar de un crecimiento de un 29.3 % en septiembre a un 3.6 % en octubre. Esta industria venía de experimentar uno de los ciclos económicos más dinámicos, según los empresarios, con la proyección de cerrar 2025 con cerca de $3,000 millones.

    También se desaceleró la actividad de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, que pasó de un 2.7 % en septiembre a un 1.9 % en octubre.

    El índice de producción industrial cerró en un 0.7 %, un fuerte descenso en comparación con el 5.8 % del mes previo. Lo mismo ocurrió con comercio, transporte y almacenamiento, que pasó de un 6.2 % a un 4 % entre septiembre y octubre.

    El Banco Central señala que las actividades financieras y de seguros crecieron un 5.5 %, una tasa menor frente al 8.3 % de septiembre, mientras que las actividades inmobiliarias solo registraron un repunte de un 0.5 %, lejos del 2.4 % del mes anterior.

    El sector con el mayor crecimiento correspondió a las actividades profesionales, científicas y técnicas, con un 6.1 %, aunque también fue inferior al 9.4 % reportado en septiembre.

    Además, las actividades de administración pública y defensa, enseñanza, salud y asistencia social volvieron a registrar una contracción de un -2.8 %, luego de haber crecido un 1.3 % en septiembre.

  • Los salvadoreños en EE. UU. pagarán un impuesto del 1 % por el envío de remesas desde el 1 de enero

    Los salvadoreños en EE. UU. pagarán un impuesto del 1 % por el envío de remesas desde el 1 de enero

    Los salvadoreños en Estados Unidos que envíen remesas pagarán un impuesto del 1 % a partir del 1 de enero de 2026, de acuerdo con lo establecido en la ley “One Big Beautiful Bill Act”, promovida por el gobierno de Donald Trump.

    La ley, aprobada en julio de 2024, es parte de un megaproyecto fiscal del gobierno de Trump que contempla, entre otras cosas, un refuerzo al financiamiento de la defensa y la seguridad fronteriza, así como recortes a proyectos sociales a los que usualmente accedían los migrantes.

    Inicialmente se había propuesto un impuesto a las remesas del 5 %, pero finalmente se fijó en 1 %, el cual se cobrará a las transferencias realizadas después del 31 de diciembre de 2025 en las casas remesadoras, al momento de efectuar la transferencia.

    Según el documento, el impuesto se cobrará a las transferencias de remesas para cualquier remitente que proporcione efectivo, un giro postal, un cheque de caja o cualquier instrumento físico.

    Por lo tanto, la ley establece que no se cobrará a “ninguna” remesa cuyos fondos se transfieran desde una cuenta bancaria mantenida en una institución financiera domiciliada en Estados Unidos. Tampoco aplicará a los fondos financiados con una tarjeta de débito o crédito emitida en EE. UU.

    La ley ordena que las empresas remesadoras recauden el tributo y lo transfieran trimestralmente al gobierno estadounidense. Si el impuesto no se cobra al momento de enviar la remesa, será pagado por el proveedor de la transferencia.

     

    Posible efecto en El Salvador

    Entre enero y octubre, los hogares salvadoreños recibieron $9,021.7 millones en remesas, al menos $1,374.7 millones adicionales (18 %) frente a igual período, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    De ese total, el 92.4 % de las remesas procedió de Estados Unidos, equivalente a $8,340 millones, lo que representó un crecimiento del 19 %, atribuido por especialistas al temor de los salvadoreños en la mayor economía del mundo ante la ola de deportaciones prometida por Trump.

    Con base en el monto recibido en remesas desde EE. UU. a noviembre, si se cobrara el impuesto del 1 %, esto se traduciría en $83.4 millones.

    Los analistas advierten que este impuesto podría ser asumido por los salvadoreños al momento de enviar la remesa o descontarse del monto transferido a sus familias. También podría aumentar el flujo de remesas “por bolsillo”, es decir, dinero enviado con terceros o amistades que viajan, o mediante billeteras de criptoactivos.

    Estimaciones de Grupo Cibest, casa matriz de Bancolombia, han advertido que el impacto se vería en las remesas enviadas a cuentas bancarias, con una disminución de $30.1 millones. Sin embargo, en el agregado total no habría una afectación significativa.

  • Impulsada por la construcción, el sector de minas y canteras crece 23.3 %, su máximo desde la pandemia

    Impulsada por la construcción, el sector de minas y canteras crece 23.3 %, su máximo desde la pandemia

    Favorecido por la racha de la industria de la construcción, el rubro de explotación de minas y canteras creció un 23.35 % en el tercer trimestre de 2025, la mayor tasa en cuatro años, de acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR).

    Aunque el sector de minas y canteras suele asociarse con la extracción de oro, también comprende la explotación de otros minerales metalíferos y no metalíferos, como piedra, arena, arcilla, caliza y materiales utilizados por la industria cementera, así como la actividad de canteras.

    El BCR reporta que fue la segunda actividad —de las 19 que conforman el producto interno bruto (PIB)— de mayor crecimiento en el tercer trimestre, solo superada por el 27.1 % registrado en la industria de la construcción.

    Además, registró el mayor crecimiento desde el segundo trimestre de 2021, cuando se recuperaba del bache provocado por la pandemia de covid-19.

    Empuje de la construcción

    En un comunicado difundido el 22 de diciembre, el Banco Central explicó que el crecimiento de la construcción y la recuperación de la industria manufacturera —que también creció a su mayor tasa desde 2021— se tradujeron en una mayor demanda de insumos.

    “Este efecto positivo se reflejó en otras actividades, como minas y canteras, servicios de ingeniería y arquitectura, alquiler de maquinaria y equipo, demanda de productos agrícolas y pecuarios, mayor actividad comercial, aumento en los servicios de transporte y mayor contratación de servicios financieros”, sostuvo.

    La vida de un proyecto de construcción tiene diferentes fases que generan más de 170,000 empleos y mueve distintos sectores, como servicios de arquitectura, abogados, tramitadores y albañiles.

    Según la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), la industria atraviesa su mayor auge por las mejores condiciones de seguridad y la agilización de trámites, con una proyección de inversión de hasta $3,000 millones, en su mayoría de capital privado.

    Para apoyar ese “extraordinario” crecimiento, Holcim El Salvador planifica una inversión de $30 millones para los próximos dos años. En una entrevista en noviembre con Diario El Mundo, Marcelo Arrieta, director ejecutivo de la compañía, explicó que este capital se destinará a ampliar una planta cementera que atenderá la demanda de proyectos inmobiliarios y turísticos, así como a una nueva línea de negocios.

  • Estas son las mayores inversiones privadas anunciadas en 2025

    Estas son las mayores inversiones privadas anunciadas en 2025

    El Banco Central de Reserva (BCR) destaca a la inversión como uno de los motores económicos que sostuvieron el producto interno bruto (PIB) en el tercer trimestre, indicador que experimentó un crecimiento del 24.7 % —capital público y privado—.

    Este dinamismo va de la mano con el mayor ritmo de la industria de la construcción, que fue el principal sector anunciante de proyectos de inversión.

    A continuación, se presentan algunos de los grandes proyectos anunciados ante la prensa salvadoreña o divulgados por el gobierno durante 2025.

    1- Urbánica anuncia inversión de $1,000 millones para desarrollar la ciudad Valle Dulce en Apopa. El proyecto contempla oferta habitacional en altura, centros comerciales y parques logísticos.

    2- Desarrolladora Urbania, de Costa Rica, anunció un paquete de $800 millones para construir un complejo residencial en el lago de Coatepeque.

    3- El gigante estadounidense de supermercados Walmart anunció un paquete de inversión de $264 millones, que incluye la construcción de un nuevo supercenter en Santa Tecla.

    4- Air City con $250 millones: es la primera zona franca aeroportuaria que se construye en el Aeropuerto Internacional de El Salvador por parte de Grupo Aristos.

    5- Urbánica presentó una inversión de $150 millones para dos torres de apartamentos “Portal Alcalá”, en Antiguo Cuscatlán.

    5- Inversiones Bolívar destina $52 millones para edificio de apartamentos Casa 725, en la colonia San Benito.

    7- Holcim invertirá $30 millones en los próximos dos años: el capital servirá para aumentar la capacidad y el responder al crecimiento de la industria de la construcción.

    8- BAC invierte $48.6 millones en nuevo centro de operaciones en el boulevard Orden de Malta, en Antiguo Cuscatlán.

    9- $16 millones para una torre de apartamentos de lujo en la playa Jagüey de La Unión.

    10- La guatemalteca Inversiones Globales Estratégicas (IGE) debutó en El Salvador con inversión de $10 millones en Premier Zaragoza, La Libertad Oeste.

    11- Avícola Campestre, parte de Pollo Campastre, invirtió $8 millones en la primera planta de incubación de alta tecnología de Centroamérica.

    12- Delibanquetes invirtió $2.5 millones en un centro logístico y una sucursal en una icónica vivienda en la colonia Flor Blanca.

    13- La empresa Almacenes de Desarrollo (Aldesa) prevé ampliar sus bodegas ubicadas en el distrito de Soyapango e invertir más de $3 millones a mediano plazo.

    14- Grupo Roble presentó el proyecto de altura Garden Towers en la autopista a Comalapa, pero no reveló monto de inversión. Ofrecerá cuatro edificios con 576 apartamentos. También anunció el complejo habitacional Paseo Las Flores, conformado por una oferta de 921 viviendas en el distrito de Colón, en La Libertad Oeste.

    15- Marriott anunció la apertura de cuatro hoteles en El Salvador bajo su marca City Express, que ofrecerán en conjunto 440 habitaciones.

    16- Desarrolladora LAR inició construcción de residencial de lujo en la Barra de Santiago con $5.

  • Los desastres ambientales amenazan las metas para reducir la deuda en El Salvador

    Los desastres ambientales amenazan las metas para reducir la deuda en El Salvador

    Los desastres medioambientales son los mayores riesgos para que el fisco salvadoreño logre cumplir las metas de reducir el peso de la deuda a un 89 % del producto interno bruto (PIB) en 2029, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029, publicado en Transparencia Fiscal.

    El documento fue elaborado por el Ministerio de Hacienda en el marco del programa de $1,400 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el cual se define la hoja de trabajo para realizar un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del PIB que ordene las finanzas públicas.

    Una de las principales metas es reducir en 5.4 puntos porcentuales del PIB la deuda, que pasaría de un 87.4 % en 2024 a un 82 % en 2029.

    ¿Qué podría frenar este objetivo?

    El documento plantea que se utilizó una herramienta del FMI para evaluar los riesgos fiscales (FRAT, por sus siglas en inglés), la cual encontró que los “asociados a los desastres medioambientales” son los de mayor importancia, porque “podrían generar un impacto fiscal alto y tienen una probabilidad de materialización alta”.

    El documento expone que la ubicación geográfica y las características socioeconómicas convierten a El Salvador en un territorio altamente vulnerable al cambio climático y a la ocurrencia de desastres medioambientales, cuya materialización se traduce en daños y pérdidas que impactan las finanzas públicas.

    “Los riesgos del cambio climático y los desastres naturales impactan las finanzas públicas a través de daños a la infraestructura pública, pérdidas en la producción, aumento del gasto público, reducción de los ingresos fiscales, disminución de la recaudación tributaria por contracción económica y aumento de la deuda pública”, sostiene.

    El cóctel de crisis está conformado así: el 88.7 % del territorio salvadoreño es considerado “zona de riesgo”, mientras que un 63 % presenta amenaza sísmica alta y muy alta; un 38 % es susceptible a deslizamientos; un 35 % a sequías y un 15 % a inundaciones.

    Según la evaluación, un sismo de gran magnitud generaría desviaciones que se traducirían en una reducción de 1.5 puntos porcentuales del PIB, así como un aumento de 2 % del déficit fiscal y un 3.9 % de la deuda pública.

    Ante esto, Hacienda estima que los pasivos contingentes por la ocurrencia de terremotos, sequías y exceso de lluvias costarían $665 millones en los próximos cinco años, un 1.81 % del PIB.

    Otros riesgos

    Hacienda también advierte de riesgos específicos como los derivados de empresas públicas, gobiernos locales, garantías soberanas y asocios público-privados (APP).

    El documento señala que la deuda municipal ha representado un promedio de un 2.1 % del PIB en los últimos 14 años. En 2024, el saldo sumó $766.5 millones, de los cuales Hacienda asume $473.2 millones, mientras que $293.3 millones son responsabilidad directa de las municipalidades.

    Además, recuerda que la gestión financiera de las empresas públicas no financieras (EPNF) puede convertirse en ingresos al fisco o en una carga, si requiere subsidios, rescates o afecta la calificación crediticia.

    Actualmente, El Salvador solo tiene un APP en ejecución con la terminal de carga del Aeropuerto Internacional. La figura de un APP permite que un privado administre un bien o servicio público por un tiempo, con el compromiso de inversión.

    Según el análisis de Hacienda, este proyecto es autosostenible y no requiere garantías ni pagos firmes del gobierno.

  • La manufactura registra su mayor crecimiento en cuatro años impulsada por alimentos

    La manufactura registra su mayor crecimiento en cuatro años impulsada por alimentos

    La industria manufacturera creció un 4.35 % en el tercer trimestre de 2025, la mayor tasa en cuatro años, gracias a la demanda de alimentos procesados y la fabricación de productos metálicos, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    La manufactura es uno de los mayores empleadores formales de la economía salvadoreña y motor de las exportaciones, ya que representa diversas actividades, como alimentos y bebidas, textil y confección, papel y cartón, farmacéutica, plásticos, entre otros.

    En la actualización del producto interno bruto (PIB) del tercer trimestre, realizada el 22 de diciembre pasado, el BCR constató que la industria manufacturera mantiene una tendencia de recuperación luego de haber sufrido un ciclo de contracción desde el segundo trimestre de 2022 hasta el tercer trimestre de 2024.


    Según el BCR, la tasa de crecimiento del último ciclo económico es la más alta desde el tercer trimestre de 2021, cuando el sector se encontraba en una etapa de recuperación tras las caídas sufridas en 2020 por los esquemas de confinamiento.

    ¿Qué impulsó este crecimiento?

    El Banco Central indicó que en el tercer trimestre de 2025 hubo “señales de recuperación” del rubro, sobre todo por la producción de alimentos procesados, como aceites, lácteos y productos de molinería y panadería.

    También hubo un impulso en la fabricación de productos metálicos y no metálicos, plásticos, papel, prendas de vestir y la maquila de otros productos.

    “Estas señales de recuperación de las industrias manufactureras fueron impulsadas por una mayor demanda interna y por el comercio exterior, puesto que entre enero y septiembre de 2025 generaron el 95.7 % del valor total de las exportaciones y el 94.2 % de las importaciones, lo que demuestra su importancia para el comercio exterior”, explicó el BCR.

    Para fortalecer el sector, este año se lanzó el Consejo Industria, que representa a 26 sectores productivos y presentó un plan de desarrollo 2025-2029 con el objetivo de atraer más de $1,000 millones en inversión y generar 20,000 empleos en cuatro años.

    Además, el plan contempla la creación de 200 nuevas empresas industriales y un crecimiento del 8 % en las exportaciones anuales.

  • Remesas sacan de la pobreza a más de 369,000 salvadoreños

    Remesas sacan de la pobreza a más de 369,000 salvadoreños

    Al menos 369,617 salvadoreños ven una mejora en su condición económica gracias a las remesas familiares, según un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

    En su informe anual sobre las remesas en América Latina y el Caribe, publicado en noviembre pasado, el multilateral elaboró un experimento conceptual sobre el impacto potencial de estos ingresos en los niveles de pobreza en Guatemala, El Salvador, Honduras, República Dominicana, México, Ecuador y Colombia.

    Dicho análisis parte de un “sesgo”, plantea el BID, según el cual la mayor parte de las remesas se destina a hogares que no son pobres, pero que, si no recibieran estos ingresos, podrían serlo.

    El texto señala que el 80 % de la masa total de remesas en Guatemala llega a hogares que no viven en pobreza, un porcentaje que sube a 90 % en El Salvador, República Dominicana y Colombia.

    Según el estudio, al menos cuatro millones de personas en estos países pasan de un nivel de pobreza extrema a relativa, o alcanzan ingresos que los ubican por encima de la línea de pobreza.

    En el caso de El Salvador, 116,201 personas en pobreza extrema pasan a no pobres gracias a las remesas, mientras que 80,262 salen de pobreza extrema a relativa.

    Además, 173,254 pasan de pobreza relativa a no pobres.

    Remesas no siempre llegan a los más pobres

    Uno de los enfoques más usados para medir la pobreza es el monetario, es decir, que los ingresos que reciba un hogar cubran la canasta básica alimentaria (CBA). En pobreza extrema se encuentran quienes no tienen suficientes recursos para una CBA simple, y en pobreza relativa quienes no alcanzan para una CBA ampliada (dos CBA).

    De esa manera, el análisis señala que el 20.5 % de los hogares que reciben remesas no son pobres, frente a un 11.5 % que se encuentran en el umbral de pobreza relativa y un 3.5 % en pobreza extrema.

    El BID plantea que los hogares receptores de remesas que aún se mantienen en condición de pobreza extrema no salen de este umbral por varios factores, como que el monto recibido es reducido o que debe distribuirse entre varios miembros. Además, señala que muchas familias no reciben estos ingresos porque nadie ha migrado al exterior, ya que la migración requiere una inversión significativa.

    El multilateral recuerda que las remesas son un músculo clave en las economías de la región y que llegan a representar un 27.3 % del producto interno bruto (PIB) de El Salvador, el tercer país de mayor dependencia de estos ingresos en América Latina.

    El VII Censo de Población y VI Censo de Vivienda, presentado en 2024, reveló que el 26.8 % de los hogares recibe remesas familiares, mientras que el Banco Central de Reserva (BCR) reporta que más de 2.2 millones de salvadoreños han recibido al menos una vez estos ingresos en 2025.

  • Hacienda prevé inversión de $1,543 millones anuales en obra pública entre 2025 y 2029

    Hacienda prevé inversión de $1,543 millones anuales en obra pública entre 2025 y 2029

    El Ministerio de Hacienda proyecta una ejecución de inversión pública anual de $1,542.2 millones en los próximos cuatro años, de acuerdo con el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029, publicado en el marco del programa de asistencia del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    Dicho documento plantea las metas como parte del ajuste fiscal de 3.5 % del producto interno bruto (PIB) para contener el alto nivel de endeudamiento público y el déficit fiscal, sin comprometer la inversión pública, que, según analistas, es clave para el desarrollo económico.

    “En términos de valores devengados, la inversión pública para el período 2025-2029 se proyecta que se ejecutará a un promedio anual del orden de $1,542.2 millones, lo que representa el 68.7 % del total programado”, señala el informe disponible en Transparencia Fiscal.

    Hacienda estima que la inversión pública representará un promedio de 4.2 % del PIB hasta 2029, por arriba del 3.7 % registrado en 2024, cuando sumó $1,300 millones.

     

    Proyectos para los próximos cuatro años

    El documento detalla los 12 proyectos más importantes que, según el gobierno, se ejecutarán en los próximos años. Algunos comienzan en 2025 o concluyen antes del período de consolidación fiscal.

    Hacienda detalla que la Dirección Nacional de Obras Municipales (DOM) mantendrá tres proyectos, enfocados en infraestructura diversa a nivel nacional, red vial y equipamiento de centros educativos.

    Según el documento, el gobierno tiene una inversión prevista de $1,002.6 millones en infraestructura diversa a nivel nacional de 2025 a 2029, mientras que para la red vial destinará $704.9 millones, en este caso de 2026 a 2029.

    Para los centros educativos intervenidos por la DOM se tiene prevista una inversión de $373.8 millones de 2026 a 2029.

    La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) dispondrá de $309 millones para la construcción y equipamiento del Aeropuerto Internacional del Pacífico, en La Unión, entre 2025 y 2029.

    Por su parte, el Ministerio de Educación recibiría $305.9 millones de 2025 a 2028 para el programa Crecer y Aprender Juntos. Para 2029 no se tiene monto programado.

    De 2025 a 2028, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) administrará $293.1 millones para la construcción del viaducto y la ampliación de la carretera CA01W, en el tramo de Los Chorros, mientras que Educación tendrá, en igual período, $231.8 millones para el programa Mi Nueva Escuela.

    El documento detalla que el Fovial dispondrá de $225.4 millones, monto que abarca de 2027 a 2029, para el mantenimiento rutinario de las vías a nivel nacional, así como $161 millones para mantenimiento periódico.

    El Ministerio de Salud tiene dos proyectos: uno de $183.7 millones para Creciendo Saludables Juntos y otro de $173.3 millones para el programa de Salud Inteligente e Integral (Prosint).

    En 2026 comenzará la programación de $160.4 millones que tendrá el MOP hasta 2029 para la construcción del bypass de Apopa.

    En estos 12 proyectos se ejecutará una inversión de $4,124.9 millones entre 2025 y 2029.

  • El PIB de Nicaragua creció un 4.9 % en los primeros nueve meses de 2025

    El PIB de Nicaragua creció un 4.9 % en los primeros nueve meses de 2025

    El Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua registró un crecimiento del 4.9 % en los primeros nueve meses de 2025, informó este miércoles en Managua el Banco Central nicaragüense.

    Con ese resultado, el crecimiento acumulado anual a septiembre de 2025 se ubicó en 4.5 %, de acuerdo con la estimación preliminar del banco emisor del Estado.

    La entidad monetaria explicó que el PIB correspondiente al tercer trimestre de 2025 (julio-septiembre) tuvo un «mayor dinamismo», al registrar un crecimiento interanual de 6.8 % (5 % en el trimestre anterior).

    Para 2025, el Banco Central de Nicaragua estima un crecimiento económico de entre un 3 % y un 4 %, con una inflación anual que oscilará entre el 2 % y el 4 %.

    El emisor indicó que la evolución interanual del PIB en el tercer trimestre de 2025 fue resultado del crecimiento en las actividades de construcción (28.2 %), explotación de minas y canteras (25.1 %), comercio (11.3 %), hoteles y restaurantes (9 %), pecuario (5.6 %), agua (5.5 %), transporte y comunicaciones (5.1 %) e industria manufacturera (5,1 %), entre otras actividades económicas.

    Esa evolución se vio atenuada por las disminuciones en administración pública (-4.5 %), pesca y acuicultura (-1.9 %), silvicultura y extracción de madera (-1.3 %), y agricultura (-1.2%), anotó.

    Por el enfoque del gasto, el crecimiento del PIB trimestral estuvo determinado por el impulso de la demanda interna, debido al crecimiento del consumo (5.7 %) y de la inversión fija (30.6 %), puntualizó la entidad monetaria.

    «Lo anterior se vio atenuado por la disminución de la demanda externa neta, como resultado del mayor aporte marginal negativo de las importaciones, que primó sobre el aporte de las exportaciones», apuntó.

    El PIB nicaragüense aumentó el 3.6 % en 2024 con respecto a 2023, cuando la economía de Nicaragua creció un 4,4 %, siendo el cuarto año consecutivo de incremento después de tres periodos de cierre con saldo en rojo, según la entidad monetaria.

    En 2022, el PIB de Nicaragua creció un 3.6 % y 10.5 % en 2021.

    Para 2026, el Gobierno prevé un crecimiento de la economía nicaragüense de entre un 3 y 4 %, con una inflación del 2,7 %.