Etiqueta: programa nuclear iraní

  • El Organismo nuclear de la ONU insta a Irán a cooperar con los inspectores

    El Organismo nuclear de la ONU insta a Irán a cooperar con los inspectores

    La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aprobó este miércoles una resolución que insta a Irán a facilitar de forma inmediata el acceso de los inspectores internacionales a sus instalaciones nucleares para verificar sus inventarios de materiales fisibles.

    La medida, presentada por Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Francia, recibió el respaldo de 21 de los 35 países que integran la Junta. En la votación, China, Rusia y Níger se pronunciaron en contra, mientras que diez países se abstuvieron y uno decidió no participar.

    La resolución busca incrementar la presión diplomática sobre Teherán para que restablezca plenamente los mecanismos de inspección internacional en medio de la tensión que persiste en el golfo Pérsico y de los recientes enfrentamientos entre Irán, Estados Unidos e Israel.

    El documento señala que resulta «esencial y urgente» que las autoridades iraníes entreguen «sin demora» toda la información relacionada con sus inventarios de material nuclear. Según el texto, esta cooperación es necesaria para garantizar que dichos materiales no sean desviados hacia fines militares.

    Las potencias occidentales que promovieron la iniciativa sostienen desde hace varios años que Irán no ha cumplido completamente las obligaciones establecidas en el marco de las salvaguardias contempladas en el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP).

    La disputa en torno al programa nuclear iraní se ha prolongado durante más de dos décadas y alcanzó uno de sus momentos más críticos tras los ataques lanzados por Israel y Estados Unidos en junio de 2025 contra instalaciones nucleares estratégicas de la República Islámica.

    Desde entonces, Teherán ha limitado el acceso de los inspectores del OIEA a varias instalaciones afectadas por los bombardeos y también ha restringido las verificaciones relacionadas con aproximadamente 440 kilos de uranio altamente enriquecido, material que puede tener aplicaciones tanto civiles como militares.

    La tensión aumentó nuevamente tras los ataques ejecutados por Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero contra objetivos iraníes, incluidos complejos vinculados al programa atómico. Aunque desde abril rige un frágil alto el fuego, las negociaciones para alcanzar un acuerdo más amplio continúan enfrentando obstáculos.

    Irán rechazó la resolución y la calificó como «innecesaria, politizada y provocadora». Además, cuestionó que el documento no haga referencia a los recientes ataques militares contra sus instalaciones nucleares.

    El embajador iraní ante el OIEA, Ali Reza Najafi, aseguró que su país permitió inspecciones en instalaciones no afectadas por los bombardeos y advirtió que la resolución no contribuirá a resolver la crisis. «No vemos ningún valor agregado (de esa resolución). Es una medida contraproducente y solo complicará la situación actual», afirmó el diplomático.

    «Irán seguirá actuando de acuerdo con sus obligaciones internacionales, aunque no dudará en defender a su gente y en proteger sus derechos y su soberanía», concluyó Najafi.

  • Trump prevé acuerdo de paz con Irán este fin de semana

    Trump prevé acuerdo de paz con Irán este fin de semana

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que Washington y Teherán podrían alcanzar un acuerdo de paz durante el próximo fin de semana, en medio de las negociaciones destinadas a poner fin al conflicto iniciado el pasado 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán.

    Las declaraciones fueron brindadas por el mandatario durante una actividad en el Despacho Oval, donde fue consultado por periodistas sobre el estado de las conversaciones diplomáticas que buscan reducir las tensiones en Medio Oriente.

    «Si sucede -y puede que no suceda, ¿quién sabe?-, pero si sucede, podría ocurrir durante el fin de semana», afirmó Trump al referirse a la posibilidad de alcanzar un entendimiento con las autoridades iraníes.

    El mandatario estadounidense señaló que, pese a algunos incidentes recientes entre ambas partes, la tregua bilateral que permanece vigente desde el 8 de abril continúa en pie y no considera que los acontecimientos registrados representen una ruptura del cese de hostilidades.

    Sus declaraciones surgen después de que Irán lanzara misiles balísticos contra objetivos en países vecinos, incluido el aeropuerto de Kuwait, mientras que Estados Unidos respondió con un ataque contra una instalación militar ubicada en la isla iraní de Qeshm.

    No obstante, Trump minimizó el alcance de estos hechos y aseguró que la situación fue controlada rápidamente por las fuerzas estadounidenses.

    «Hubo algunos incidentes, no fue gran cosa, pero lo tuvimos bajo control; lo atajamos de raíz muy rápidamente, tal y como hace el mejor ejército del mundo», expresó el gobernante.

    El presidente también sugirió que la respuesta iraní pudo haber estado motivada por acciones previas de Washington y consideró que algunos sectores podrían interpretar los acontecimientos recientes como actos de reciprocidad entre ambas partes.

    La semana pasada, Trump adelantó que tomaría una decisión definitiva sobre una propuesta presentada por Irán para avanzar hacia un acuerdo de paz. Sin embargo, según medios estadounidenses, el documento fue devuelto a Teherán con modificaciones relacionadas principalmente con el programa nuclear iraní.

    En una entrevista divulgada este mismo miércoles, el mandatario sostuvo que las autoridades iraníes aceptaron no desarrollar armas nucleares como parte de las conversaciones en curso, aunque reconoció que esa posición podría modificarse durante el proceso de negociación.

    Las gestiones diplomáticas se desarrollan en un contexto de alta tensión regional y son observadas de cerca por la comunidad internacional debido al impacto que un eventual acuerdo podría tener sobre la estabilidad política y de seguridad en Medio Oriente.

     

     

  • Irán asegura que todo su uranio enriquecido quedó bajo los escombros de los ataques de EEUU el año pasado

    Irán asegura que todo su uranio enriquecido quedó bajo los escombros de los ataques de EEUU el año pasado

    El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, aseguró el domingo que todo el uranio enriquecido desarrollado por su país quedó bajo los escombros tras los ataques conjuntos que Estados Unidos e Israel lanzaron el verano pasado.

    Según el funcionario iraní, se trata de 440 kilos de material enriquecido que, por ahora, Teherán no pretende recuperar sin la participación y supervisión de la agencia nuclear de Naciones Unidas.

    “Sí, están ahí, bajo los escombros. Nuestras instalaciones nucleares fueron atacadas y todo quedó sepultado. Claro que existe la posibilidad de recuperarlas, pero bajo la supervisión de la agencia”, declaró Araqchi en comentarios a NBC.

    El canciller sostuvo que esa cantidad coincide con la que en su momento declaró y verificó el Organismo Internacional de la Energía Atómica, OIEA, sobre el programa nuclear iraní.

    “Aquí no tenemos secretos. La agencia ha declarado en muchos de sus informes que esta es la cantidad exacta que hemos enriquecido”, añadió Araqchi sobre el material que Estados Unidos e Israel señalaron como la “causa de guerra” del pasado verano.

    El ministro también lamentó que las conversaciones con Washington sobre el programa nuclear iraní avanzaban de forma positiva hasta que, según su versión, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió romperlas unilateralmente.

    Araqchi dijo que Irán había planteado la posibilidad de diluir ese material o reducir su nivel de concentración como una muestra de que la república islámica no buscaba fabricar armas nucleares.

    “Nosotros ofrecimos que estábamos dispuestos a diluir ese material enriquecido, o reducir su concentración, como se diga, a un porcentaje menor. Era una gran oferta, una gran concesión para demostrar que Irán nunca ha querido armas nucleares y nunca las querría”, explicó.

    El funcionario dejó claro que, por ahora, no existen negociaciones abiertas con Estados Unidos ni con otros interlocutores, y que cualquier conversación futura dependerá del rumbo que tome el conflicto.

     

  • Trump afirma que «prácticamente no queda nada» que atacar en Irán

    Trump afirma que «prácticamente no queda nada» que atacar en Irán

    El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la guerra en Irán podría terminar pronto porque, según dijo, “prácticamente no queda nada que atacar” en ese país tras la ofensiva militar iniciada a finales de febrero.

    En una breve entrevista con el medio digital Axios, el mandatario sostuvo que el desarrollo del conflicto dependerá de su decisión. “Cuando quiera que termine, terminará”, declaró al referirse al avance de la operación militar.

    Trump también aseguró que la ofensiva ejecutada por Estados Unidos e Israel avanza con rapidez y resultados superiores a los esperados. “Vamos muy adelantados respecto al calendario previsto. Hemos causado más daño del que creíamos posible”, afirmó.

    La operación militar, denominada por el Pentágono como “Furia Épica”, comenzó el 28 de febrero y en su primer día provocó la muerte del líder supremo de la República Islámica de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, además de varios integrantes de la cúpula militar iraní.

    Desde entonces, Irán ha respondido con ataques aéreos contra Israel y también contra países de la región que albergan bases militares estadounidenses. La administración de Trump sostiene que el objetivo de la ofensiva es destruir el programa de misiles iraní y frenar su capacidad para desarrollar armas nucleares.

    Sin embargo, el gobierno estadounidense no ha detallado un cronograma claro sobre la duración del conflicto. El enfrentamiento también podría tener consecuencias políticas internas para el mandatario, ya que ocurre en un contexto previo a las elecciones de medio mandato de noviembre, además de registrar la muerte de siete militares estadounidenses y un aumento en el precio de la gasolina por el bloqueo en el estrecho de Ormuz.

  • Cómo decidió Trump ir a la guerra con Irán y hasta dónde está dispuesto a llegar

    Cómo decidió Trump ir a la guerra con Irán y hasta dónde está dispuesto a llegar

    La entrada en guerra con Irán por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, supone hasta ahora la decisión más trascendental de su segundo mandato: una operación de objetivos y duración inciertos que, además, afronta el desafío de no estancarse y convertirse en un nuevo Irak.

    Tras el ataque a gran escala iniciado el sábado por Israel y Estados Unidos, que resultó en el asesinato del ayatolá Alí Jameneí, en el poder desde 1989, Trump afirma que el golpe mayor está por venir y que la ofensiva continuará hasta destruir el programa iraní de misiles, su marina y sus capacidades para fabricar un arma nuclear.

    Descabezar al régimen iraní había sido una demanda constante del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien presionó a Trump en varias ocasiones, pero el republicano, que en campaña se opuso a las guerras «eternas» en el extranjero, se había mostrado cauteloso.

    En junio de 2025, cuando Trump ordenó el bombardeo de tres instalaciones nucleares iraníes, advirtió que conocía el escondite de Jameneí, pero descartó eliminarlo para no desestabilizar la región.

    Sin embargo, 2026 arrancó con un Trump envalentonado por la exitosa operación militar de enero en Venezuela, en la que fue derrocado y capturado Nicolás Maduro sin que se registraran bajas estadounidenses.

    Además, Estados Unidos había tomado nota de la debilidad de la respuesta iraní a los ataques del año pasado y, a principios de año, Trump comenzó a amenazar con un ataque masivo contra la república islámica por la dura represión exhibida contra las protestas antigubernamentales.

    Mientras el Pentágono realizaba un enorme despliegue militar en la región, incluidos dos portaaviones, la Casa Blanca aseguraba que prefería una solución diplomática con Teherán y pactar un acuerdo para limitar su programa nuclear, como el que Trump rompió en su primer mandato.

    Del pulso diplomático al ataque «preventivo»

    Sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, mantuvieron el jueves en Ginebra la última ronda de negociaciones con el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, quien salió satisfecho del encuentro, aunque para entonces a Trump se le había agotado la paciencia.

    Según fuentes estadounidenses, Irán rechazó una oferta de Washington para recibir un suministro permanente y gratuito de combustible nuclear si renunciaba por completo a enriquecer uranio, actividad que la república islámica decía llevar a cabo con fines pacíficos.

    Por el contrario, afirman funcionarios de la Administración, Teherán poseía uranio enriquecido para elaborar 11 bombas atómicas, una cifra que podría aumentar hasta 50 en un año.

    El secretario de Estado, Marco Rubio, sostiene además que Israel iba a atacar a Irán y que el país persa planeaba responder contra bases estadounidenses, por lo que Washington debía golpear «preventivamente».

    Ante este escenario, el viernes, a bordo del Air Force One camino a Texas para un mitin, Trump ordenó el inicio de la llamada operación Furia Épica. Posteriormente visitó una hamburguesería y se trasladó a su residencia en Florida para supervisar los bombardeos.

    El ataque, que tomó desprevenido a Irán al realizarse inusualmente a plena luz del día del sábado, destruyó el cuartel general de Jameneí y eliminó a buena parte de su cúpula militar, aunque Irán ha denunciado que también hubo ataques contra civiles, entre ellos una escuela infantil.

    Teherán ha respondido desde entonces con ataques aéreos en represalia contra Israel y varios países de la región donde la potencia norteamericana tiene bases militares.

    Vista de los daños causados por un ataque estadounidense en Irán. EFE

    El riesgo de otro conflicto interminable

    Al menos seis militares estadounidenses han muerto por la respuesta iraní, y el propio Trump prevé que haya más bajas, algo que pone contra las cuerdas al líder estadounidense de cara a las elecciones de medio mandato del próximo noviembre, en las que está en juego la exigua mayoría republicana en el Congreso.

    Por lo pronto, la escalada regional es ya inevitable y Estados Unidos, cuya embajada en Arabia Saudí fue atacada el lunes, ha pedido a sus ciudadanos que abandonen de inmediato una quincena de países de la región.

    La oposición demócrata denuncia que la operación no se notificó debidamente al Congreso, único órgano facultado para autorizar una guerra, y que la evacuación de estadounidenses es un caos.

    El Gobierno emite, mientras tanto, mensajes contradictorios sobre el objetivo final: Trump ha llamado al pueblo iraní a tomar el poder, mientras el Pentágono niega que el objetivo sea un cambio de régimen.

    El presidente también afirma que la operación podría durar varias semanas si fuera necesario, aunque el Ejército matiza que no será un conflicto «interminable» como la invasión de Irak de 2003, que Trump siempre ha criticado.

    En concreto, Washington diseñó una ofensiva de unas cuatro o cinco semanas. Los próximos días demostrarán si fue un acierto o un error de cálculo.

  • Bombardeos en Irán continuarán toda la semana, asegura Trump

    Bombardeos en Irán continuarán toda la semana, asegura Trump

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el sábado que la campaña de bombardeos contra Irán se extenderá durante toda la semana o “durante el tiempo que necesitemos para alcanzar nuestro objetivo”.

    En un mensaje difundido en Truth Social, el mandatario advirtió que la ofensiva no se detendrá hasta cumplir su meta de “PAZ EN TODO EL MEDIO ORIENTE Y, DE HECHO, EN EL MUNDO”.

    “¡Sin embargo, los intensos y precisos bombardeos continuarán, ininterrumpidamente durante toda la semana o durante el tiempo que sea necesario para lograr nuestro objetivo de PAZ EN TODO ORIENTE MEDIO Y, DE VERDAD, EN EL MUNDO!”, escribió el Presidente de Estados Unidos.

    La operación militar conjunta con Israel, denominada “Operación Epic Fury”, comenzó a la 1:15 a.m. del sábado y alcanzó instalaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, sitios de lanzamiento de misiles balísticos y drones, aeródromos militares y sistemas de defensa aérea iraníes.

    Según la Media Luna Roja iraní, más de 200 personas murieron y cerca de 750 resultaron heridas tras los ataques. El Comando Central de Estados Unidos informó que investiga reportes sobre un posible impacto en una escuela femenina en el sur de Irán, donde autoridades locales denunciaron la muerte de más de 80 estudiantes. Más tarde, Trump anunció que el líder supremo iraní, Alí ​​Jamenei, había fallecido, poniendo fin a un mandato de 36 años, algo que el gobierno iraní solo confirmó la madrugada del domingo.

    La escalada ocurre después de que las negociaciones entre diplomáticos estadounidenses e iraníes sobre el programa nuclear quedarán estancadas.

    EEUU culpa a Irán

    En el Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador estadounidense Mike Waltz responsabilizó a Irán por la ruptura del diálogo debido a su “falta de voluntad” para cesar la agresión y abandonar sus ambiciones nucleares. «Irán no puede tener un arma nuclear. No es una cuestión de política, sino de seguridad global», sostuvo.

    Durante la sesión urgente, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el uso de la fuerza contra otro Estado está prohibido por la Carta de Naciones Unidas y representa una grave amenaza a la paz internacional.

    También el embajador de Pakistán, Asim Iftijar Ahmad, condenó la muerte de un ciudadano paquistaní en Emiratos Árabes Unidos tras ataques de represalia iraníes y llamó a evitar una mayor escalada. Mientras tanto, el Presidente de Estados Unidos dejó claro que la ofensiva continuará sin interrupciones durante los próximos días.

     

  • Trump advierte a Irán que no permitirá sus ambiciones nucleares

    Trump advierte a Irán que no permitirá sus ambiciones nucleares

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dedicó este martes parte de su discurso sobre el Estado de la Unión a alertar que Irán “sigue persiguiendo sus siniestras ambiciones” para desarrollar un arma nuclear, aunque reiteró que su prioridad es resolver el conflicto por la vía diplomática.

    El mandatario advirtió que no permitirá que Teherán acceda a armamento nuclear bajo ninguna circunstancia.

    Durante su comparecencia ante las dos cámaras del Congreso, el gobernante afirmó que las autoridades iraníes avanzan en capacidades militares estratégicas.

    “Ya han desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa y nuestras bases en el extranjero, y están trabajando para construir misiles que pronto llegarán a Estados Unidos”, sostuvo, al insistir en que la amenaza persiste.

    El presidente de Estados Unidos recordó que el Ejército estadounidense “aniquilado” el programa nuclear iraní tras los ataques de junio de 2025, pero aseguró que Teherán está “persiguiendo nuevamente sus siniestras ambiciones” y “continúa, empezando desde cero”.

    En ese contexto, subrayó que aunque existe disposición iraní para negociar, aún no ha escuchado garantías contundentes.

    “Prefiero resolver este problema por la vía diplomática. Pero una cosa es segura: jamás permitiré que el principal patrocinador del terrorismo del mundo, que lo es con diferencia, posea un arma nuclear. No puede ser”, afirmó el mandatario, quien reiteró que la diplomacia es su primera opción, aunque la Casa Blanca advirtió horas antes que la posibilidad de usar “fuerza letal” sigue sobre la mesa si fuese necesario.

    Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, declaró que la República Islámica está lista para “hacer todo lo necesario” para alcanzar un acuerdo nuclear con Washington “lo antes posible”, en negociaciones que se desarrollan en Ginebra con mediación de Omán.

    El funcionario aseguró que Irán no desarrollará “bajo ninguna circunstancia un arma nuclear”, aunque defendió su derecho a utilizar tecnología nuclear con fines pacíficos, en medio de tensiones tras la retirada de Estados Unidos del acuerdo firmado en 2015 y la ofensiva militar del pasado junio.

     

  • Irán asegura que «hará todo lo necesario» para llegar a un acuerdo nuclear con EEUU «lo antes posible»

    Irán asegura que «hará todo lo necesario» para llegar a un acuerdo nuclear con EEUU «lo antes posible»

    El viceministro de Exteriores de Irán, Majid Tajt-Ravanchi, aseguró este martes que la República Islámica está preparada para “hacer todo lo necesario” con el fin de alcanzar “lo antes posible” un acuerdo nuclear con Estados Unidos, en el marco de las negociaciones que se desarrollan en Ginebra con mediación de Omán.

    “Estamos dispuestos a llegar a un acuerdo lo antes posible. Queremos hacer todo lo necesario para que así sea. Entraremos en la sala de negociaciones en Ginebra con toda sinceridad y buena voluntad”, declaró el diplomático en entrevista con la emisora pública estadounidense NPR.

    Tajt-Ravanchi expresó su expectativa de que la postura iraní sea correspondida por Washington. “Esperamos que esa buena voluntad y ese buen enfoque sean bien recibidos por los estadounidenses”, afirmó, al tiempo que sostuvo que si existe “voluntad política” es posible cerrar el pacto en el corto plazo. Subrayó además que las conversaciones se centran exclusivamente en el programa nuclear y no incluyen el desarrollo balístico iraní. “La única cuestión en las negociaciones en Ginebra es el tema nuclear”, puntualizó.

    En paralelo, el funcionario advirtió que las amenazas de un posible ataque “limitado” por parte de Estados Unidos podrían desencadenar una guerra regional. “¿Cómo se puede poner fin a la guerra con un solo ataque? Eso es una verdadera apuesta arriesgada. Esperamos que no sea así. Pero, en cualquier caso, si se produce una agresión contra Irán, responderemos de acuerdo con nuestro plan defensivo”, indicó.

    El viceministro añadió que una eventual ofensiva tendría una respuesta “contra bienes estadounidenses en la región”, aunque insistió en que Teherán mantiene su apuesta por la diplomacia. “No hay salida militar a la cuestión nuclear de Irán. En lugar de promover la guerra, en lugar de enviar tropas y armadas a nuestra región, es mejor concentrarse en la diplomacia”, recalcó.

    Desde Washington, la Casa Blanca afirmó este martes que “la primera opción” del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “es la diplomacia”, aunque reiteró que el uso de “fuerza letal” sigue sobre la mesa “en caso de ser necesario”.

    Las declaraciones se producen en medio de contactos indirectos entre ambos países, tras años de tensión por el programa nuclear iraní. El acuerdo firmado en 2015 quedó debilitado después de que Estados Unidos se retirara de forma unilateral en 2018, decisión adoptada durante la administración de Trump, lo que reactivó la confrontación diplomática y las sanciones contra Teherán.

  • El hijo del último shah de Irán pide una intervención para derrocar al régimen islámico

    El hijo del último shah de Irán pide una intervención para derrocar al régimen islámico

    Reza Pahlaví, hijo del último shah de Irán, afirmó este viernes en la Conferencia de Seguridad de Múnich, en Alemania, que los iraníes desean una intervención que les permita tener una “oportunidad” de derrocar a la República Islámica. El ex príncipe heredero sostuvo que el régimen mantiene un aparato de represión que impide cualquier cambio interno sin apoyo externo.

    “Muchos iraníes dentro y fuera del país quieren una intervención que neutralice el instrumento de represión del régimen que nos dará finalmente una oportunidad”, dijo Pahlaví en conversación con la periodista estadounidense Christiane Amanpour. “Necesitamos ese apoyo y esa igualdad de condiciones para tener una oportunidad de derrocar a este régimen opresor”, insistió.

    El dirigente opositor aseguró que esa petición proviene de prisioneros políticos y miembros de la sociedad civil con quienes mantiene contacto dentro de Irán, donde, según sus palabras, existe “un mar de sangre entre el pueblo y el régimen”. También calificó la represión de las recientes protestas como de “nivel de genocidio” y reiteró la necesidad de “un factor igualador” ante la fuerza del aparato estatal.

    Las protestas comenzaron el 28 de diciembre en Teherán por la caída del rial y luego se extendieron al resto del país con llamados al fin de la República Islámica. De acuerdo con el Gobierno iraní, la represión dejó 3,117 muertos. Sin embargo, la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a 7,005 fallecidos, mientras verifica más de 11,600 posibles muertes, además de estimar unos 51,000 arrestos.

    Pahlaví afirmó que los iraníes creyeron al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando anunció en enero que iba “ayuda en camino”, y consideró que aún no se ha producido una intervención militar porque el mandatario “necesita convencer al mundo” de que la vía diplomática se agotó. Irán y Estados Unidos retomaron la semana pasada negociaciones sobre el programa nuclear iraní, en medio de advertencias de intervención militar por parte de Washington y el despliegue de una flota en el golfo Pérsico.

    “La cuestión es si el mundo va a estar del lado correcto de la historia y apoyar al pueblo iraní en su lucha por la libertad o si todo va a seguir igual”, insistió.

     

  • «El tiempo de los ayatolás ha terminado», dicen senadores republicanos que presionan a Trump para endurecer postura frente a Irán

    «El tiempo de los ayatolás ha terminado», dicen senadores republicanos que presionan a Trump para endurecer postura frente a Irán

    Varios senadores republicanos de alto perfil han instado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a mantener la política de «máxima presión» contra Irán, en medio de un contexto de creciente tensión en el golfo Pérsico y advertencias de una posible ofensiva militar contra la República Islámica.

    El senador Lindsey Graham, uno de los aliados más cercanos de Trump en el Congreso, aseguró que “el tiempo de los ayatolás se acaba” y subrayó que el pueblo iraní no está pidiendo un mejor acuerdo nuclear, sino el “fin de la opresión” bajo el régimen actual.

    “El pueblo está dispuesto a morir por una vida mejor y, por fin, tienen un presidente estadounidense que los apoya”, afirmó.

    Graham también contrastó la política actual con la de administraciones anteriores: “Obama y Biden cayeron en las estafas iraníes, pero con Trump tenemos el régimen más débil desde 1979”.

    Apoyo cerrado a la línea dura

    Otros senadores republicanos se han sumado al llamado. Rick Scott (Florida) afirmó que Irán “se tambalea” y que el régimen está “aterrado”. “La libertad está cerca y el tiempo de los ayatolás ha terminado”, sentenció.

    Desde Arkansas, Tom Cotton reiteró que Irán “nunca debe tener acceso a armas nucleares” y advirtió que Teherán debería tomar en serio la capacidad militar de Estados Unidos. Por su parte, Tim Sheehy, representante por Montana, calificó a la Guardia Revolucionaria iraní como un grupo “con sangre americana en sus manos”, añadiendo que Trump “estará encantado de devolver el favor”.

    Katie Britt, senadora por Alabama, cerró filas con sus colegas al declarar que “es fundamental seguir apoyando a los valientes hombres y mujeres de Irán que luchan contra el régimen asesino del ayatolá”.

    Mientras tanto, Irán ha expresado su disposición a examinar vías diplomáticas para retomar el diálogo con Washington y evitar una nueva escalada bélica. Teherán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos y ha criticado a los países europeos por “elevar las tensiones”, mientras valora positivamente la mediación de Estados vecinos.

    Los llamados a la negociación se producen tras el impacto de los bombardeos israelíes y estadounidenses en junio de 2025, que dejaron más de 1.100 muertos en el país persa. Trump, que inicialmente amenazó con una intervención militar tras la represión de protestas en Irán, ha centrado su discurso más recientemente en la cuestión nuclear.

    El pulso entre la Casa Blanca y Teherán se mantiene tenso. A medida que se acercan las elecciones presidenciales en EE.UU., la política exterior con Irán se consolida como un eje central del discurso republicano, con llamados explícitos a evitar cualquier flexibilización de sanciones o retorno al acuerdo nuclear de 2015.