El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que Washington y Teherán podrían alcanzar un acuerdo de paz durante el próximo fin de semana, en medio de las negociaciones destinadas a poner fin al conflicto iniciado el pasado 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Las declaraciones fueron brindadas por el mandatario durante una actividad en el Despacho Oval, donde fue consultado por periodistas sobre el estado de las conversaciones diplomáticas que buscan reducir las tensiones en Medio Oriente.
«Si sucede -y puede que no suceda, ¿quién sabe?-, pero si sucede, podría ocurrir durante el fin de semana», afirmó Trump al referirse a la posibilidad de alcanzar un entendimiento con las autoridades iraníes.
El mandatario estadounidense señaló que, pese a algunos incidentes recientes entre ambas partes, la tregua bilateral que permanece vigente desde el 8 de abril continúa en pie y no considera que los acontecimientos registrados representen una ruptura del cese de hostilidades.
Sus declaraciones surgen después de que Irán lanzara misiles balísticos contra objetivos en países vecinos, incluido el aeropuerto de Kuwait, mientras que Estados Unidos respondió con un ataque contra una instalación militar ubicada en la isla iraní de Qeshm.
No obstante, Trump minimizó el alcance de estos hechos y aseguró que la situación fue controlada rápidamente por las fuerzas estadounidenses.
«Hubo algunos incidentes, no fue gran cosa, pero lo tuvimos bajo control; lo atajamos de raíz muy rápidamente, tal y como hace el mejor ejército del mundo», expresó el gobernante.
El presidente también sugirió que la respuesta iraní pudo haber estado motivada por acciones previas de Washington y consideró que algunos sectores podrían interpretar los acontecimientos recientes como actos de reciprocidad entre ambas partes.
La semana pasada, Trump adelantó que tomaría una decisión definitiva sobre una propuesta presentada por Irán para avanzar hacia un acuerdo de paz. Sin embargo, según medios estadounidenses, el documento fue devuelto a Teherán con modificaciones relacionadas principalmente con el programa nuclear iraní.
En una entrevista divulgada este mismo miércoles, el mandatario sostuvo que las autoridades iraníes aceptaron no desarrollar armas nucleares como parte de las conversaciones en curso, aunque reconoció que esa posición podría modificarse durante el proceso de negociación.
Las gestiones diplomáticas se desarrollan en un contexto de alta tensión regional y son observadas de cerca por la comunidad internacional debido al impacto que un eventual acuerdo podría tener sobre la estabilidad política y de seguridad en Medio Oriente.

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