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  • Carlos III reconoce ante países del Caribe el pasado esclavista británico y lo llama «capítulo vergonzoso» 

    Carlos III reconoce ante países del Caribe el pasado esclavista británico y lo llama «capítulo vergonzoso» 

    El rey Carlos III reconoció este martes que el comercio de esclavos constituye un «capítulo vergonzoso de la historia» del Reino Unido, durante un discurso ante los líderes de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth), reunidos en Antigua y Barbuda, en medio de las exigencias de reparaciones por parte de antiguas colonias británicas.

    «Ese capítulo vergonzoso de la historia llena mi corazón de horror y mi alma de la más profunda tristeza personal», expresó el monarca ante los jefes de Gobierno de la organización, que reúne a 56 países vinculados históricamente con el Reino Unido, entre ellos varias naciones caribeñas.

    Carlos III reconoció que la trata transatlántica de esclavos «sigue proyectando una sombra» sobre las islas del Caribe y otros territorios de la Commonwealth. El monarca también manifestó su compromiso de enfrentar «los errores del pasado mediante acciones para el futuro», aunque evitó referirse directamente a las compensaciones económicas que reclaman los países afectados.

    Entre las medidas que mencionó figuran mayores oportunidades de acceso a la educación y al empleo, el fortalecimiento de las relaciones comerciales entre los miembros de la Commonwealth y la capacidad de respuesta frente al cambio climático. Sin embargo, como monarca constitucional, Carlos III no puede comprometer disculpas oficiales ni reparaciones sin la autorización del Gobierno británico.

    El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, manifestó hace tres días que está «abierto» a presentar una disculpa formal por el pasado esclavista británico y propuso establecer un «diálogo» con las antiguas colonias. No obstante, descartó que su Gobierno contemple entregar compensaciones económicas por los abusos cometidos durante aquel período histórico.

    En un artículo publicado en el periódico británico The Guardian, Burnham defendió la necesidad de abordar el tema para preservar las relaciones entre los países miembros de la organización. «mantener estas conversaciones difíciles para salvaguardar la Mancomunidad de cara al futuro es lo correcto», escribió el dirigente laborista, aunque sostuvo que las reparaciones económicas no son «la respuesta adecuada».

    Además, argumentó: «No creo que los británicos de hoy deban ser considerados responsables de injusticias históricas -por muy atroces que fueran- ocurridas en otra época, bajo leyes distintas y en las que ellos no tuvieron ninguna participación personal».

    Países del Caribe mantienen exigencia de reparaciones

    Las declaraciones del Gobierno británico provocaron una respuesta del presidente de la Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe (Caricom), Sir Hilary Beckles, quien valoró positivamente la disposición a conversar, pero cuestionó que Londres descarte de antemano las compensaciones económicas.

    «En los últimos años, el Reino Unido ha esgrimido múltiples razones por las cuales las reparaciones no deberían figurar en la agenda. Cada una de ellas ha sido refutada (por parte de Caricom)», señaló Beckles en un comunicado divulgado el lunes.

    El representante caribeño insistió en que las reparaciones constituyen un asunto «prioritario» para los pueblos de la región y aseguró que sus gobiernos mantienen el compromiso de impulsar «un diálogo basado en la decencia» con el Reino Unido y otras naciones europeas.

    La controversia continúa marcando las relaciones entre Londres y sus antiguas colonias, varias de las cuales forman parte de los 56 países que integran la Commonwealth.

     

  • Reino Unido asegura que Argentina «no tiene capacidad» para tomar las Malvinas

    Reino Unido asegura que Argentina «no tiene capacidad» para tomar las Malvinas

    El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, aseguró que Argentina «no tiene capacidad» para tomar el control de las islas Malvinas y sostuvo que Reino Unido dispone de los medios necesarios para defender militarmente el archipiélago.

    «Esto no es 1982. Los argentinos carecen de la capacidad para tomar las islas Falkland. Nosotros tenemos la capacidad de defenderlas», afirmó Streeting en una entrevista publicada por ‘The Sun on Sunday’.

    El funcionario británico también cuestionó al presidente argentino, Javier Milei, por reivindicar la soberanía de Argentina sobre las islas y calificó sus planteamientos como «la misma propaganda falsa de siempre».

    «Lo que hemos visto del presidente de Argentina es lo mismo que oímos de los argentinos año tras año: quejarse de las Falkland (Malvinas), diciendo que son suyas», apuntó el ministro al referirse a la histórica disputa entre ambos países.

    Streeting defendió además la posición británica sobre el archipiélago. «Este asunto se resolvió en 1982, y sigue siendo la voluntad firme de los habitantes de las islas Falkland, la inmensa mayoría de los cuales, como saben, eligen ser británicos, y nosotros lo apoyamos», resaltó.

    Consultado sobre si Reino Unido tendría capacidad militar para proteger las islas en caso de que Argentina enviara buques de guerra, el ministro respondió con un rotundo «Sí».

    Las declaraciones se producen después de que Milei defendiera el jueves la soberanía argentina sobre las Malvinas durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU. El mandatario también criticó al organismo internacional por «mirar hacia otro lado con la causa».

    La guerra por las Malvinas comenzó el 2 de abril de 1982, cuando la dictadura argentina invadió el archipiélago. El conflicto dejó 255 soldados británicos y 650 combatientes argentinos muertos, y Argentina se retiró tras poco más de dos meses de enfrentamientos ante el despliegue de refuerzos británicos.

     

     

  • Reino Unido destina $116.3 millones para recuperación de Gaza

    Reino Unido destina $116.3 millones para recuperación de Gaza

    El Reino Unido anunció una partida de 88 millones de libras, equivalentes a unos $116.3 millones, para apoyar la recuperación de servicios esenciales en Gaza tras la guerra, principalmente en áreas de asistencia sanitaria, agua y saneamiento.

    El ministro británico de Exteriores, Ed Miliband, presentó la iniciativa durante una reunión ministerial organizada el jueves por el Gobierno británico junto con Jordania y Catar, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. El encuentro estuvo enfocado en conseguir respaldo internacional para la recuperación de Gaza después de casi tres años de conflicto.

    «Es vital que los civiles en Gaza tengan acceso sin trabas a la ayuda», afirmó Miliband, quien además pidió al Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu terminar con las «inaceptables restricciones» impuestas sobre la Franja.

    Según un comunicado del Ministerio británico de Exteriores, los recursos permitirán brindar consultas médicas a 900,000 personas, además de tratamientos de rehabilitación y prótesis para 1,000 niños que sufrieron heridas provocadas por explosiones.

    La ayuda británica también financiará la gestión de residuos para casi un millón de palestinos y el suministro de agua potable mediante camiones cisterna para otras 150,000 personas.

    Parte de los fondos servirá además para ofrecer asistencia psicológica y servicios de salud mental a 21,000 personas. El Reino Unido indicó que una parte de los recursos también será destinada a atender necesidades humanitarias en Cisjordania.

    El anuncio ocurre después de que el Gobierno británico confirmara, el pasado 8 de septiembre, un cambio en su política hacia Israel y Palestina y señalara que, al igual que la ONU, considera oficialmente ilegal la ocupación israelí de los territorios palestinos.

    Entre las medidas adoptadas, Reino Unido prohibió importar bienes procedentes de asentamientos israelíes ilegales en Cisjordania y anunció restricciones contra empresas y particulares que apoyen, faciliten o se beneficien de la expansión de esos asentamientos.

     

  • Argentina y Reino Unido chocan en la ONU por soberanía sobre las islas Malvinas

    Argentina y Reino Unido chocan en la ONU por soberanía sobre las islas Malvinas

    El presidente de Argentina, Javier Milei, reivindicó el miércoles ante la Asamblea General de Naciones Unidas la soberanía de su país sobre las islas Malvinas, administradas por Reino Unido, y cuestionó la capacidad de la organización internacional para hacer cumplir sus resoluciones relacionadas con la disputa.

    “Malvinas es para nosotros una causa nacional, repito, Malvinas es para nosotros una causa nacional y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar”, afirmó Milei durante su intervención en la 81ª edición de la Asamblea General de la ONU.

    El mandatario sostuvo que nada cambió desde que el organismo adoptó hace medio siglo la resolución 3149, que instaba a ambas partes a evitar medidas unilaterales mientras continuara abierta la disputa.

    Milei cuestionó además la decisión de las autoridades de las islas de prorrogar durante cinco años las licencias para actividades petroleras en la zona, una medida que Buenos Aires considera ilegal e ilegítima.

    “Toda actuación en este sentido no autorizada por Argentina constituye un acto ilícito tanto a la luz del Derecho Internacional, incluida la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, como del Derecho Interno Argentino”, sostuvo.

    El presidente argentino también cuestionó la efectividad de las resoluciones internacionales cuando estas no producen consecuencias.

    “Por eso quiero plantear una pregunta, ¿de qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad? No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias, porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde su autoridad”, manifestó.

    Milei rechazó que el principio de libre autodeterminación sea aplicable a los habitantes de las Malvinas al considerar que se trata de “una población implantada por la potencia ocupante sobre un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa”. “Ese principio existe para liberar a los pueblos colonizados, no para consagrar situaciones derivadas de la colonización”, afirmó.

    El mandatario invitó a Reino Unido a retomar “sin demora” las negociaciones para alcanzar una “solución pacífica” a la controversia, incluida la explotación de recursos.

    Reino Unido rechaza pretensiones argentinas

    El Gobierno británico respondió a las declaraciones de Milei y reiteró su posición sobre el archipiélago y las áreas marítimas circundantes.

    “Reino Unido no tiene dudas sobre su soberanía sobre las islas Malvinas y Georgia del Sur y las islas Sandwich del Sur, y las zonas marítimas circundantes de ambos territorios”, afirmó Londres, que pidió incorporar su postura al registro oficial de las sesiones.

    Las autoridades británicas defendieron además el derecho de los habitantes de las Malvinas a decidir su futuro político y desarrollar sus actividades económicas, sociales y culturales. Reino Unido sostuvo que el principio de autodeterminación está reconocido en la Carta de Naciones Unidas y en el artículo 1 de los Pactos de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos, y argumentó que las resoluciones y pronunciamientos diplomáticos mencionados por Argentina no modifican ese derecho.

    Milei, por su parte, aseguró que Argentina continuará una “defensa pacífica, práctica y efectiva” de su reclamo y también dirigió un mensaje al sector energético internacional.

     

  • Migrantes de 70 países transforman la población de las islas Malvinas

    Migrantes de 70 países transforman la población de las islas Malvinas

    Las islas Malvinas, con apenas 3,600 habitantes, reúnen una comunidad formada por personas procedentes de más de 70 países. Aunque el inglés predomina en este territorio del Atlántico Sur, también se escucha español, tagalo, afrikáans y otras lenguas de migrantes que llegaron principalmente atraídos por oportunidades laborales.

    Según el censo de 2021, el 44.6 % de los habitantes nació en el archipiélago, mientras el resto procede mayoritariamente del extranjero. Los británicos representan el 22 % de la población, seguidos por los originarios de Santa Helena, con un 11 %, mientras filipinos y chilenos rondan el 5 % cada uno.

    La diversidad demográfica adquiere además una dimensión política debido a la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido, que administra las islas desde 1833. En 2013, sus habitantes votaron casi unánimemente en un referéndum a favor de mantener el estatus de territorio británico de ultramar.

    La llegada de trabajadores extranjeros resulta fundamental para una economía que creció durante las últimas décadas gracias a actividades como la pesca y el turismo.

    «Somos una comunidad pequeña, prácticamente un pueblo de menos de 4.000 habitantes, pero funciona como un pequeño país por la amplitud de los servicios que ofrecemos. Por eso no somos capaces de cubrir todo por nosotros mismos, ya sean docentes, médicos o personal sanitario, y tenemos que atraer a las personas adecuadas para que vengan a trabajar», explica a EFE Stacy Bragger, miembro de la Asamblea Legislativa y de la organización Multicultural Falklands.

    Con un desempleo inferior al 1 % y numerosos jóvenes que viajan al Reino Unido para continuar sus estudios, las islas disponen de poca mano de obra local para cubrir las vacantes. Alex Olmedo, quien llegó desde Santiago de Chile hace 36 años y actualmente dirige un hotel y restaurante en Stanley, explica que la apertura a trabajadores extranjeros ocurrió de forma gradual para conservar las condiciones económicas y sociales del territorio.

    «Es un muy buen lugar para comenzar una vida, familias jóvenes en particular, que tienen muchos beneficios adjuntos por vivir acá, como un servicio de salud gratuito, que es espectacular, y educación gratuita», aseguró Olmedo.

    Los chilenos constituyen la mayor comunidad latinoamericana de las islas, donde también viven peruanos, colombianos, venezolanos y un pequeño grupo de argentinos.

    Entre las comunidades extranjeras destaca también la procedente de Zimbabue. Muchos de sus integrantes llegaron para retirar las minas colocadas durante la guerra de 1982 entre Argentina y el Reino Unido. Las labores de desminado se desarrollaron entre 2009 y 2020 y, una vez terminadas, algunos trabajadores decidieron establecerse permanentemente, conseguir otros empleos y trasladar a sus familias.

    «Fue una gran oportunidad y los locales han sido muy abiertos con nosotros. Les alegró que nos quedáramos por lo que habíamos hecho, incluso nos agasajaban invitándonos a comer o tomar algo», relata a EFE Shupikaya Chipunza, actualmente guardia de la prisión local.

    En su hogar, su familia conserva el shona, aunque fuera utiliza el inglés. Sobre la integración de sus hijos en la sociedad isleña, resume: «Mis hijos son más locales que zimbabuenses».

     

  • Argentina asegura que su reclamo por las Malvinas será pacífico, diplomático y no militar

    Argentina asegura que su reclamo por las Malvinas será pacífico, diplomático y no militar

    El reclamo de soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas continuará por vías diplomáticas para recuperar el archipiélago administrado por Reino Unido, aseguró el martes portavoz del Gobierno argentino, Adrián Ravier, quien descartó acciones militares.

    «El reclamo que todos pudieron escuchar en la cadena nacional es un reclamo pacífico, diplomático y no militar. El Gobierno de Javier Milei es democrático. Cualquier relación que se quiera hacer nos parece equivocada», respondió Ravier durante una rueda de prensa en la Casa Rosada.

    Las declaraciones surgen después de que el presidente Javier Milei anunciara sanciones contra empresas que exploten recursos naturales en las Malvinas, así como contra sus directivos y proveedores. Las medidas están relacionadas con el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la israelí Navitas y la británica Rockhopper en aguas del archipiélago.

    El Gobierno también anunció la construcción de una base militar en Tierra del Fuego. Al ser consultado sobre el aumento del presupuesto del Ministerio de Defensa, Ravier negó que exista una hipótesis de conflicto bélico vinculada con la disputa por las islas.

    El portavoz aseguró que la nueva base naval será financiada completamente con recursos argentinos y descartó que Estados Unidos vaya a aportar fondos para el proyecto. Según explicó, la instalación pretende fortalecer la posición del país en el Atlántico Sur y ampliar su proyección hacia la Antártida.

    Ravier señaló además que las decisiones anunciadas por Argentina son «unilaterales» y aseguró que Milei no solicitó respaldo al presidente estadounidense, Donald Trump, ni a autoridades de Israel para avanzar con las medidas relacionadas con las Malvinas.

    La aclaración se produce después de que Trump planteara la posibilidad de modificar su posición y respaldar la soberanía argentina sobre las islas. El ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, también pidió al primer ministro Benjamín Netanyahu reconocer públicamente el archipiélago como «territorio argentino ocupado».

    Argentina reclama la soberanía de las Malvinas, administradas por Reino Unido desde 1833. La disputa derivó en 1982 en una guerra iniciada durante la última dictadura argentina que terminó con la victoria británica y dejó 649 argentinos, 255 británicos y tres isleños muertos, sin modificar el estatus del archipiélago.

     

  • La oposición en Argentina acusa a Milei de hacer uso «oportunista» de la ‘causa Malvinas’

    La oposición en Argentina acusa a Milei de hacer uso «oportunista» de la ‘causa Malvinas’

    Dirigentes de la oposición argentina acusaron este viernes al presidente Javier Milei de utilizar de manera «oportunista» el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, administradas por el Reino Unido desde su ocupación en 1833, con la mirada puesta en el próximo proceso electoral.

    El diputado peronista y exministro de Exteriores y Defensa Jorge Taiana cuestionó las medidas anunciadas por Milei para acelerar y endurecer las sanciones contra petroleras que operen en Malvinas sin autorización argentina, así como su intención de impulsar una base militar en el extremo sur del país. «No es estrategia geopolítica, es oportunismo electoral», afirmó Taiana.

    «En el año 2022, cuando era ministro de Defensa, iniciamos las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia, que durante tres años Milei paralizó y hoy, ante el creciente interés de la causa Malvinas, el Gobierno vuelve a reactivar», dijo el diputado. Según Taiana, los anuncios «llegan tarde», después de «haber flexibilizado normas y hecho concesiones que facilitaron el avance del Reino Unido» sobre los «intereses» argentinos.

    El también diputado peronista y exministro de Defensa Agustín Rossi criticó que el Gobierno destine hasta ahora recursos para construir la base y recordó que Milei ofreció en 2024 y 2025 «a los Estados Unidos construirla en forma conjunta» y, «contradictoriamente, hace semanas pusieron en venta terrenos aledaños a la base».

    Rossi también cuestionó que Milei relacionara sus decisiones sobre Malvinas con su cercanía con el presidente estadounidense Donald Trump, quien recientemente expresó su disposición a «revisar» la posición neutral de Estados Unidos en la disputa de soberanía. «Milei habla de soberanía y en el mismo discurso justifica que puede hacer lo que dice que quiere hacer por su alianza con Trump. Debería y podría haberlo hecho desde el 10 de diciembre de 2023 por ser el presidente de la Nación argentina», dijo el diputado.

    Desde la izquierda, el diputado Nicolás del Caño acusó a Milei de «utilizar el legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas para recuperar terreno de cara al año electoral» y «prestar sus servicios a Estados Unidos en su disputa con Gran Bretaña». «El admirador confeso de la criminal de guerra Margaret Thatcher, es un títere de Trump. Fuera Ingleses de Malvinas. Fuera ‘yanquis’ de América Latina», expresó Del Caño en redes sociales.

    Las críticas ocurren mientras la petrolera israelí Navitas y la británica Rockhopper avanzan en el proyecto Sea Lion, situado en aguas al norte de las Malvinas cuya soberanía está en disputa. Las compañías proyectan comenzar la extracción de petróleo en marzo de 2028 sin contar con autorización de Argentina.

    La diputada de izquierda Myriam Bregman también cuestionó la decisión de Milei de enviar al Parlamento un proyecto para crear un Consejo de Seguridad Nacional. «El anuncio de la creación de un Consejo de Seguridad Nacional fue acompañado de un pedido de facultades especiales para actuar. Es muy peligroso, porque obviamente no será para perseguir a (Benjamin) Netanyahu y los que mandaron a Navitas a Malvinas», sostuvo Bregman.

  • Reino Unido reafirma soberanía británica sobre las Islas Malvinas

    Reino Unido reafirma soberanía británica sobre las Islas Malvinas

    El Gobierno de Reino Unido reiteró este viernes su posición sobre la soberanía de las Islas Malvinas y aseguró que su compromiso con el archipiélago es «absoluto e inquebrantable», luego de que el presidente argentino, Javier Milei, hablara de «vientos de cambio favorables» en la histórica disputa territorial.

    El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, atribuyó los recientes pronunciamientos del mandatario argentino a asuntos políticos de su país. «La declaración de Milei durante la pasada noche dice más sobre la política interna de Argentina que sobre las Islas Falkland», afirmó el funcionario, utilizando la denominación británica del archipiélago.

    Streeting defendió además la posición de Londres sobre las islas y la vinculó con la voluntad de sus habitantes. «Las Islas Falkland son británicas porque los residentes de las Islas Falkland eligieron ser británicos. Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable», sostuvo a través de un mensaje publicado en redes sociales.

    La respuesta británica llegó después de que Milei anunciara que firmará un decreto para acelerar el endurecimiento de las sanciones contra quienes participen en proyectos de extracción de petróleo en las Islas Malvinas «sin autorización» de Buenos Aires.

    El mandatario argentino también adelantó avances en la construcción de una base naval integrada en la provincia de Tierra del Fuego, en el extremo austral de América del Sur, además de un incremento de las capacidades argentinas en materia de telecomunicaciones.

    Milei calificó al archipiélago como «territorio argentino bajo ocupación británica» y se refirió a recientes declaraciones de su homólogo estadounidense, Donald Trump, sobre la posibilidad de revisar el respaldo de Washington a Londres en la disputa por la soberanía de las islas.

    El presidente argentino consideró que Estados Unidos «evalúa ese cambio de posición porque sabe que Argentina tiene un socio fiable alineado con los valores occidentales en una posición de relevancia estratégica», en referencia al acercamiento de su Gobierno con Washington.

    Milei reiteró finalmente el reclamo histórico de Buenos Aires sobre el archipiélago y sostuvo que «las Malvinas son argentinas por historia y por derecho». «No hay discusión» al respecto», zanjó. Reino Unido, por su parte, mantiene su posición de que las islas son británicas y reafirmó que su compromiso con el territorio no cambiará.

     

  • Milei sobre declaración de Trump: el reclamo argentino de Malvinas es una «causa sagrada»

    Milei sobre declaración de Trump: el reclamo argentino de Malvinas es una «causa sagrada»

    El presidente de Argentina, Javier Milei, calificó este martes el reclamo por la soberanía de las islas Malvinas como la causa «mas importante y sagrada» de los argentinos, después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, asegurara que su Gobierno evalúa su posición respecto al archipiélago administrado por Reino Unido.

    “Ayer ha pasado algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”, afirmó Milei en una entrevista con radio El Observador, al referirse a las declaraciones realizadas un día antes por Trump sobre la histórica disputa territorial.

    El presidente estadounidense afirmó el lunes que revisa la postura de Washington sobre las Malvinas. “Siempre reviso todas las posiciones, esa es apenas una entre muchas”, respondió Trump ante la consulta de un periodista durante una intervención en la Casa Blanca.

    Las declaraciones introducen un nuevo elemento en la estrategia de Milei para reclamar la soberanía argentina sobre el archipiélago. El mandatario ya había señalado a inicios de agosto que la alianza de Buenos Aires con Estados Unidos podía convertirse en la «llave» para avanzar en la recuperación de las islas por la vía diplomática.

    “Estados Unidos ha cambiado su visión estratégica del mundo, mira esto desde una perspectiva política y es necesario un aliado confiable en el paso del Atlántico al Pacífico. Argentina está cumpliendo con todas esas condiciones y esa es la llave que nos va a permitir recuperar Malvinas”, dijo Milei a inicios de agosto.

    Sin embargo, días después de esas declaraciones, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, descartó entonces un cambio en la política de Washington. Estados Unidos tiene «una posición de neutralidad sobre las islas. Eso no ha cambiado”, dijo Lamelas al canal argentino TN. Históricamente, Washington ha mantenido una posición neutral sobre la disputa de soberanía, aunque reconoce la administración británica del archipiélago.

    Milei sostiene que Argentina debe mantener el camino diplomático para reclamar las islas. El tema volvió a cobrar protagonismo durante el Mundial de 2026, cuando jugadores de la selección argentina mostraron una pancarta con la frase «Las Malvinas son argentinas» después de derrotar a Inglaterra en las semifinales del torneo.

    Tras una reunión de Milei con su gabinete este martes, la vocería presidencial anunció que el mandatario dirigirá el jueves una cadena nacional para informar sobre «los avances diplomáticos que lleva adelante la Cancillería en defensa de la soberanía de las islas Malvinas», en medio de la expectativa generada por las declaraciones de Trump.

  • El regreso de Harry y Meghan al Reino Unido alienta las tensiones con la familia real

    El regreso de Harry y Meghan al Reino Unido alienta las tensiones con la familia real

    El descanso de verano del rey Carlos III en el castillo de Balmoral, Escocia, quedó marcado por el inesperado anuncio del regreso al Reino Unido del príncipe Harry (Enrique) y Meghan Markle, una decisión que podría volver a exponer las diferencias que persisten dentro de la familia real británica.

    Carlos III mantiene la tradición de su madre, la reina Isabel II, de pasar varias semanas del verano en Balmoral, propiedad privada de la familia real desde que el príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria, adquirió el castillo en 1852. Este año también se encuentran allí los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, junto con sus hijos Jorge, Carlota y Luis.

    El encuentro familiar coincide con las noticias sobre el retorno de los duques de Sussex, quienes se apartaron de sus funciones dentro de la monarquía a principios de 2020 en medio de tensiones familiares. Enrique y Meghan ya matricularon a sus hijos, los príncipes Archie y Lilibet, en un colegio británico.

    Sin embargo, el regreso no sería definitivo. Según publicó este domingo el diario The Sunday Times, la pareja planea permanecer en el Reino Unido durante aproximadamente un año para permitir que sus hijos conozcan más de cerca sus raíces británicas, sin abandonar permanentemente la vida que construyeron en California.

    Los duques tampoco descartarían residir posteriormente durante algún tiempo en Canadá o Australia. Enrique y Meghan ya no forman parte activa de la Casa Real y, según la información publicada, no está previsto que recuperen el estatus que tenían antes de abandonar sus funciones institucionales.

    El posible retorno tampoco cuenta con un respaldo mayoritario entre los británicos. Una encuesta de YouGov para The Sunday Times señala que el 51 % se opone a que Enrique y Meghan regresen como miembros activos y a tiempo completo de la familia real, mientras un 23 % respaldaría esa posibilidad. Además, un 34 % considera que su vuelta perjudicaría a la monarquía, frente al 14 % que cree que sería beneficiosa.

    Los medios británicos señalan que la pareja se instalaría en una residencia privada en las afueras de Londres. Su regreso también vuelve a poner el foco sobre la relación entre Enrique y su hermano, el príncipe Guillermo, heredero de la corona, con quien mantiene un distanciamiento desde hace años.

    Las diferencias familiares continuarían pese al regreso al país. The Sunday Telegraph informó que los duques de Sussex no participarían en la tradicional celebración de Navidad en Sandringham junto a Carlos III y el resto de la familia real, una ausencia que reflejaría que la vuelta al Reino Unido no supone, por ahora, una reconciliación plena con la monarquía.