Etiqueta: remesas

  • El 43 % de los salvadoreños en EE. UU. afirma que las remesas son la única o principal fuente de ingresos de su hogar

    El 43 % de los salvadoreños en EE. UU. afirma que las remesas son la única o principal fuente de ingresos de su hogar

    El 43 % de los salvadoreños residentes en Estados Unidos que envían remesas afirma que este dinero constituye la única o principal fuente de ingresos de su familia en El Salvador, reveló una encuesta del Banco Central de Reserva (BCR).

    El estudio —el octavo de una serie elaborada por el BCR como radiografía de la diáspora salvadoreña en Estados Unidos— evidencia la disposición de los migrantes a apoyar económicamente a sus familias, especialmente ante emergencias derivadas de eventos climáticos o un aumento de las necesidades del hogar.

    De acuerdo con el informe, con datos correspondientes a 2024, un 27.3 % de los remitentes considera que las remesas son la única fuente de ingresos familiares, con un envío promedio mensual de $460.5.

    Además, un 15.7 % señaló que las remesas son la principal fuente de ingresos, con un promedio de $514.5 mensuales.

    Un 52.8 % indicó que, aunque son muy importantes, no representan el mayor ingreso del hogar, con un envío promedio de $371.6.

    Solo un 3.2 % de los salvadoreños en EE. UU. considera que la remesa es de poca importancia, con un monto promedio mensual de $258.7.

    ¿Cuándo envían más remesas?

    La encuesta también analizó los factores que influyen en el envío de mayores montos, donde los desastres naturales en El Salvador o en Estados Unidos figuran como los principales detonantes.

    Según el estudio, un 59.9 % de los remitentes envió la misma cantidad de dinero en 2024, frente a un 17.4 % que transfirió montos superiores respecto al año anterior. En contraste, un 20.8 % envió menos y un 1.7 % dejó de apoyar económicamente a sus familiares.

    Entre quienes incrementaron el envío, un 62.3 % lo hizo por mayores necesidades familiares, un 17.8 % por mayores ingresos, un 18.2 % por planes de compra o mejora de vivienda, y un 2.9 % por planes de negocio.

    Asimismo, un 24.9 % afirmó que envía más dinero cuando ocurren desastres naturales en El Salvador, seguido de un 8.6 % que incrementa las remesas cuando el gobierno de Estados Unidos otorga ayudas económicas.

    Otros factores mencionados incluyen eventos sociales en El Salvador (5.2 %), el endurecimiento de la política migratoria (2.2 %) y tormentas, huracanes o tornados en Estados Unidos (1.6 %).

    El informe del BCR detalla que, entre quienes dejaron de enviar remesas, un 39.2 % indicó que el beneficiario migró a Estados Unidos, un 24.6 % señaló que el familiar ahora tiene mayores ingresos, y el resto respondió que se debió a desempleo o fallecimiento del receptor.

  • Los salvadoreños en EE. UU. ganan en promedio $22.8 por hora

    Los salvadoreños en EE. UU. ganan en promedio $22.8 por hora

    Los salvadoreños en Estados Unidos tienen un ingreso promedio de $22.8 por hora trabajada, reveló la octava encuesta de la población salvadoreña en EE. UU., elaborada por el Banco Central de Reserva (BCR).

    La investigación —que retoma datos de 2023, aunque fue publicada en diciembre de 2025— detalla que los salvadoreños en EE. UU. trabajan en promedio 39 horas semanales. Esta cifra aumenta a 41 horas al considerar solo a los remitentes de remesas, cuyo ingreso promedio también es mayor, de $23.2 por hora.

    Tal como ocurre en El Salvador, el ingreso es mayor para los hombres, quienes ganan $25.4 por hora y trabajan 43 horas semanales, mientras que las mujeres reciben $20 por hora y dedican 35 horas al trabajo.

    Ingresos mensuales de los salvadoreños en EE. UU.

    La encuesta del BCR evidenció también que los salvadoreños en la mayor economía del mundo generaron $4,618.5 millones en ingresos mensuales en 2023, de los cuales un 83.2 % provino del trabajo realizado por los remitentes de remesas familiares, quienes destinan en promedio un 13.3 % para enviar dinero a sus familiares.

    Debido a que las mujeres dedican menos tiempo al empleo y reciben un menor salario, su ingreso mensual promedio es de $3,045.3 y destinan un 13.2 % al envío de remesas.

    Los hombres, en tanto, generan $4,492 mensuales y destinan un 13.4 % de sus ingresos para enviar remesas a sus familiares en El Salvador.

    De acuerdo con la encuesta, el 87.8 % de los remitentes de remesas tiene ingresos, mientras que un 12 % no percibe ingresos y depende de otros.

    Este 12 % corresponde a personas dedicadas al cuidado del hogar, desempleados, estudiantes, personas con discapacidad, dependientes y otros.

    Asimismo, la encuesta encontró que un 1.7 % de los salvadoreños en EE. UU. tiene dos fuentes de ingresos, frente a un 0.1 % que cuenta con tres. Esto equivale a 18,193 remitentes que tienen más de dos fuentes de ingresos para enviar remesas a sus familiares.

    El éxodo migratorio de los salvadoreños fue sostenido entre las décadas de 1980 y 1990 por el conflicto armado, y posteriormente se sumó la violencia ejercida por las pandillas. Sin embargo, diversos estudios señalan que, en la historia reciente, los motivos económicos y la reunificación familiar son las principales razones para migrar.

    Según la encuesta del BCR, el 41.5 % de los salvadoreños en Estados Unidos consiguió empleo en menos de un mes, mientras que un 16.6 % lo logró en un mes y un 16.9 % en un plazo de dos a tres meses.

  • Remesas en Chalatenango crecen 25 % y alcanzan el mayor promedio del país

    Remesas en Chalatenango crecen 25 % y alcanzan el mayor promedio del país

    Aunque Chalatenango es uno de los departamentos que menos remesas familiares recibe, marca dos hitos en este indicador: registró el mayor crecimiento en la recepción de estos ingresos entre enero y noviembre de 2025, con un alza de 25.3 %, y mantiene el promedio más alto, de $460.9.

    Las remesas superaron los $9,021.7 millones en los primeros 11 meses del año, lo que equivale a un crecimiento interanual del 18 %, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    De ese total, $531.1 millones llegaron a los hogares de Chalatenango, lo que representa una participación del 5.9 % a nivel nacional. Sin embargo, estos ingresos aumentaron en $107.1 millones en comparación con los $424.1 millones registrados en igual período de 2024.

    La tasa de crecimiento de Chalatenango es la más alta frente al resto de departamentos, seguida por Cabañas, con un 25.1 %, que concentra el 4.4 % de las remesas a noviembre, y San Vicente, con un 22.6 %, que representa el 3.4 % del total.

    Según el BCR, los 12 departamentos registraron crecimientos de doble dígito en la recepción de remesas. La menor tasa fue de 11.6 %, registrada en San Salvador, aunque este territorio concentra la mayor acumulación, con un 18.4 % del total nacional.

    Promedio de remesa

    Chalatenango ya destacaba en los informes del Banco Central por mantener el promedio de remesa más alto, de $460.9 a noviembre. Esta cifra supera tanto el promedio nacional, de $349.9, como el salario mínimo fijado para la industria y el comercio, de $408.8.

    La última Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera, publicada el 6 de enero, reveló que un 37.5 % de los hogares en Chalatenango recibe remesas familiares, uno de los siete departamentos donde más del 30 % de las familias depende de estos ingresos.

    Cabañas se ubica en el segundo lugar con el promedio de remesas más alto, de $444.2, seguido de Morazán, con $407.5. La Unión reporta un promedio de $373.5, mientras que San Miguel alcanza los $366.8.

  • El 77.3 % de los salvadoreños destinan las remesas a gastos de subsistencia

    El 77.3 % de los salvadoreños destinan las remesas a gastos de subsistencia

    Los hogares receptores de remesas familiares destinan estos ingresos principalmente a gastos de subsistencia, educación, salud o pago de servicios básicos, reveló la Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera del Banco Central de Reserva (BCR).

    La investigación, realizada de manera digital entre el 22 de septiembre y el 22 de octubre de 2025, encontró que un 25.8 % de los salvadoreños recibe remesas. Aunque existe un sesgo que señala que los receptores malgastan este dinero, diversas investigaciones han matizado esta percepción y destacan que las remesas son clave para el sostenimiento familiar y para que más personas salgan de la pobreza.

    Con opción de respuestas múltiples, la encuesta encontró que el 77.3 % de los salvadoreños destina las remesas a gastos de subsistencia, frente a un 38.4 % que las utiliza para pagar servicios básicos.

    Además, un 23.9 % indicó que usa las remesas para gastos de salud, un 30 % para emergencias y un 11.9 % para educación.

    En menor medida, un 1.9 % paga la cuota del hogar o el alquiler; un 2.3 % compra o remodela una vivienda; y un 0.5 % utiliza el dinero para la compra de un terreno o un vehículo.

    Otro 2.3 % afirmó que amplía o inicia un negocio; un 0.5 % destina parte de las remesas a vacaciones; un 1.6 % paga deudas; un 0.1 % presta dinero a conocidos; un 2.8 % ahorra en una institución financiera, y un 0.2 % compra animales como medio de inversión.

    Dónde y cómo llegan las remesas

    De acuerdo con la encuesta, La Unión es el departamento con mayor proporción de hogares receptores de remesas, ya que un 46 % reportó haber recibido estos ingresos. Le siguen Cabañas, con un 45 %, y Usulután, con un 43.7 %.

    En San Salvador, el 18.8 % de los hogares recibe remesas, el porcentaje más bajo a escala nacional, pese a que el departamento concentra el 18.4 % del total de remesas recibidas por los hogares salvadoreños a noviembre de 2025. Esto se explica, en parte, porque es el departamento más poblado del país.


    Asimismo, la encuesta encontró que el 60 % de las remesas se paga a través de casas remesadoras, seguido de un 26.2 % que llega como abono en cuenta bancaria.

    Un 6.7 % se paga en corresponsales financieros; un 5.2 % en efectivo; un 3.2 % como abono en una cuenta de una institución financiera diferente; y un 3.1 % en puntos de pago.

    Las remesas representan más del 20 % del producto interno bruto (PIB) y colocan a El Salvador como uno de los países más dependientes de estos ingresos en América Latina, junto con Guatemala y Honduras.

  • Más de la mitad de los salvadoreños en EE. UU. que envían remesas trabaja en construcción, limpieza y restaurantes

    Más de la mitad de los salvadoreños en EE. UU. que envían remesas trabaja en construcción, limpieza y restaurantes

    El 55.4 % de los salvadoreños en Estados Unidos que envían remesas trabaja en las áreas de construcción, limpieza y restaurantes, reveló una encuesta del Banco Central de Reserva (BCR).

    La institución publicó en diciembre los resultados de la octava encuesta de población salvadoreña en Estados Unidos, una radiografía que analiza el perfil socioeconómico de la diáspora, el envío de remesas y temas coyunturales.

    El documento destaca que, según estadísticas estadounidenses, en 2023 había más de 1.5 millones de personas nacidas en El Salvador viviendo en Estados Unidos, de las cuales un 80.9 % envía remesas de manera periódica a su familia.

    De acuerdo con la investigación, nueve de cada 10 remitentes de remesas tienen ingresos en Estados Unidos, frente a un 12 % de salvadoreños que envían estas ayudas pero no reciben ingresos propios, en su mayoría porque se dedican al cuidado del hogar.

    Un 26.3 % de los salvadoreños en Estados Unidos trabaja en el área de la construcción, principalmente hombres, ya que un 46.5 % de ellos se dedica a este rubro, frente a un 5.1 % de las mujeres.

    El rubro donde más participan las mujeres es el de limpieza, con un 31.2 %, mientras que los hombres representan un 2.1 %, lo que da como resultado que un 16.3 % de la población salvadoreña se dedique a esta actividad.

    Además, un 12.8 % de los salvadoreños trabaja en restaurantes —15.6 % mujeres y 10.2 % hombres—, seguido de un 11.2 % en servicios.

    Un 6.8 % labora en salud y cuidado de personas, un 6.4 % en industria, un 6 % en comercio, un 5.3 % en reparación y mantenimiento, y un 3.8 % en jardinería.

     

    Trabajar o emprender

    Al analizar a los salvadoreños remitentes con negocios propios, la encuesta encontró que un 28.8 % tiene un emprendimiento en construcción, seguido de un 17.5 % en servicios y un 16.3 % en comercio.

    Otro 13.4 % tiene negocios en reparación y mantenimiento; un 10.6 %, en restaurantes y venta de comida; y un 5.2 %, en car wash. Además, un 3.9 % ofrece servicios de transporte y un 1.8 % se dedica a salud y cuidado de personas.

    Según la encuesta, los salvadoreños trabajan en promedio 39 horas semanales, aunque los remitentes de remesas dedican 41 horas.

    El ingreso promedio por hora es de $22.8 a nivel general y de $23.2 para los remitentes.

    Asimismo, la encuesta encontró que un 74.9 % de los salvadoreños encontró empleo en un período de cero a tres meses, lo que constituye “un indicador de la rapidez con la que la migración puede traducirse en remesas”.

  • Los salvadoreños en EE. UU. pagarán un impuesto del 1 % por el envío de remesas desde el 1 de enero

    Los salvadoreños en EE. UU. pagarán un impuesto del 1 % por el envío de remesas desde el 1 de enero

    Los salvadoreños en Estados Unidos que envíen remesas pagarán un impuesto del 1 % a partir del 1 de enero de 2026, de acuerdo con lo establecido en la ley “One Big Beautiful Bill Act”, promovida por el gobierno de Donald Trump.

    La ley, aprobada en julio de 2024, es parte de un megaproyecto fiscal del gobierno de Trump que contempla, entre otras cosas, un refuerzo al financiamiento de la defensa y la seguridad fronteriza, así como recortes a proyectos sociales a los que usualmente accedían los migrantes.

    Inicialmente se había propuesto un impuesto a las remesas del 5 %, pero finalmente se fijó en 1 %, el cual se cobrará a las transferencias realizadas después del 31 de diciembre de 2025 en las casas remesadoras, al momento de efectuar la transferencia.

    Según el documento, el impuesto se cobrará a las transferencias de remesas para cualquier remitente que proporcione efectivo, un giro postal, un cheque de caja o cualquier instrumento físico.

    Por lo tanto, la ley establece que no se cobrará a “ninguna” remesa cuyos fondos se transfieran desde una cuenta bancaria mantenida en una institución financiera domiciliada en Estados Unidos. Tampoco aplicará a los fondos financiados con una tarjeta de débito o crédito emitida en EE. UU.

    La ley ordena que las empresas remesadoras recauden el tributo y lo transfieran trimestralmente al gobierno estadounidense. Si el impuesto no se cobra al momento de enviar la remesa, será pagado por el proveedor de la transferencia.

     

    Posible efecto en El Salvador

    Entre enero y octubre, los hogares salvadoreños recibieron $9,021.7 millones en remesas, al menos $1,374.7 millones adicionales (18 %) frente a igual período, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    De ese total, el 92.4 % de las remesas procedió de Estados Unidos, equivalente a $8,340 millones, lo que representó un crecimiento del 19 %, atribuido por especialistas al temor de los salvadoreños en la mayor economía del mundo ante la ola de deportaciones prometida por Trump.

    Con base en el monto recibido en remesas desde EE. UU. a noviembre, si se cobrara el impuesto del 1 %, esto se traduciría en $83.4 millones.

    Los analistas advierten que este impuesto podría ser asumido por los salvadoreños al momento de enviar la remesa o descontarse del monto transferido a sus familias. También podría aumentar el flujo de remesas “por bolsillo”, es decir, dinero enviado con terceros o amistades que viajan, o mediante billeteras de criptoactivos.

    Estimaciones de Grupo Cibest, casa matriz de Bancolombia, han advertido que el impacto se vería en las remesas enviadas a cuentas bancarias, con una disminución de $30.1 millones. Sin embargo, en el agregado total no habría una afectación significativa.

  • Remesas sacan de la pobreza a más de 369,000 salvadoreños

    Remesas sacan de la pobreza a más de 369,000 salvadoreños

    Al menos 369,617 salvadoreños ven una mejora en su condición económica gracias a las remesas familiares, según un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

    En su informe anual sobre las remesas en América Latina y el Caribe, publicado en noviembre pasado, el multilateral elaboró un experimento conceptual sobre el impacto potencial de estos ingresos en los niveles de pobreza en Guatemala, El Salvador, Honduras, República Dominicana, México, Ecuador y Colombia.

    Dicho análisis parte de un “sesgo”, plantea el BID, según el cual la mayor parte de las remesas se destina a hogares que no son pobres, pero que, si no recibieran estos ingresos, podrían serlo.

    El texto señala que el 80 % de la masa total de remesas en Guatemala llega a hogares que no viven en pobreza, un porcentaje que sube a 90 % en El Salvador, República Dominicana y Colombia.

    Según el estudio, al menos cuatro millones de personas en estos países pasan de un nivel de pobreza extrema a relativa, o alcanzan ingresos que los ubican por encima de la línea de pobreza.

    En el caso de El Salvador, 116,201 personas en pobreza extrema pasan a no pobres gracias a las remesas, mientras que 80,262 salen de pobreza extrema a relativa.

    Además, 173,254 pasan de pobreza relativa a no pobres.

    Remesas no siempre llegan a los más pobres

    Uno de los enfoques más usados para medir la pobreza es el monetario, es decir, que los ingresos que reciba un hogar cubran la canasta básica alimentaria (CBA). En pobreza extrema se encuentran quienes no tienen suficientes recursos para una CBA simple, y en pobreza relativa quienes no alcanzan para una CBA ampliada (dos CBA).

    De esa manera, el análisis señala que el 20.5 % de los hogares que reciben remesas no son pobres, frente a un 11.5 % que se encuentran en el umbral de pobreza relativa y un 3.5 % en pobreza extrema.

    El BID plantea que los hogares receptores de remesas que aún se mantienen en condición de pobreza extrema no salen de este umbral por varios factores, como que el monto recibido es reducido o que debe distribuirse entre varios miembros. Además, señala que muchas familias no reciben estos ingresos porque nadie ha migrado al exterior, ya que la migración requiere una inversión significativa.

    El multilateral recuerda que las remesas son un músculo clave en las economías de la región y que llegan a representar un 27.3 % del producto interno bruto (PIB) de El Salvador, el tercer país de mayor dependencia de estos ingresos en América Latina.

    El VII Censo de Población y VI Censo de Vivienda, presentado en 2024, reveló que el 26.8 % de los hogares recibe remesas familiares, mientras que el Banco Central de Reserva (BCR) reporta que más de 2.2 millones de salvadoreños han recibido al menos una vez estos ingresos en 2025.

  • Remesas en bitcóin caen más del 33 % en El Salvador hasta noviembre

    Remesas en bitcóin caen más del 33 % en El Salvador hasta noviembre

    Las remesas enviadas a El Salvador a través de billeteras de criptomonedas registraron una caída del 33.4 % entre enero y noviembre de 2025, en comparación con el mismo período de 2024, según datos divulgados por el Banco Central de Reserva (BCR) y consultados este viernes por EFE.

    El flujo de ingresos por esta vía alcanzó los $52.12 millones en los primeros once meses del año, una baja de $26.16 millones respecto a los $78.28 millones recibidos en igual periodo del año anterior.

    Este tipo de envíos apenas representó el 0.57 % del total de $9,021.66 millones recibidos en concepto de remesas familiares en ese mismo lapso, muy por debajo del 1.02 % que registraron las billeteras de criptomonedas en 2024, cuando ingresaron al país $7,646.97 millones en total.

    En contraste, en todo 2024 las remesas por criptomonedas sumaron $85.5 millones, frente a los $82.93 millones de 2023, lo que significó un leve incremento del 3.1 %. Sin embargo, la tendencia cambió drásticamente en 2025 tras reformas legales impulsadas por el oficialismo.

    El Salvador se convirtió en septiembre de 2021 en el primer país del mundo en adoptar el bitcóin como moneda de curso legal, junto al dólar, en una de las principales apuestas económicas del presidente Nayib Bukele. No obstante, más del 90 % de la población continúa rechazando su uso cotidiano, de acuerdo con encuestas de opinión.

    Tras alcanzar un acuerdo por $1,400 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Asamblea Legislativa —controlada por el partido Nuevas Ideas— retiró al bitcóin su estatus de moneda de curso legal y limitó la participación estatal en su circulación y promoción.

    A pesar de los compromisos adquiridos con el organismo internacional, el Gobierno salvadoreño ha continuado comprando bitcoines. Según datos oficiales, el país posee más de 7,513 unidades de esta criptomoneda, con un valor superior a los $699 millones.

    Desde la oposición, el partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) ha advertido que el acuerdo con el FMI “estaría en peligro” debido a las compras estatales de bitcóin, realizadas en aparente contradicción con las condiciones pactadas para el desembolso.

     

  • Los hogares salvadoreños reciben un récord de $9,021 millones en remesas a noviembre

    Los hogares salvadoreños reciben un récord de $9,021 millones en remesas a noviembre

    Los hogares salvadoreños han recibido más de $1,374.7 millones adicionales en remesas en los primeros 11 meses del año, informó el Banco Central de Reserva (BCR).

    De enero a noviembre, las remesas sumaron $9,021.7 millones, equivalente a un crecimiento interanual del 18 %. Esta cifra es la más alta reportada en tres décadas y supera en un 6.3 % el total captado en 2024.

    Detrás de este fuerte impulso está el temor a la deportación de los salvadoreños en Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, según analistas, quienes advierten que en 2026 podría registrarse una desaceleración a medida que se agoten los ahorros de la diáspora y entre en vigencia un impuesto del 1 % a partir del 1 de enero.

    Solo en noviembre se recibieron $815.3 millones, al menos $109 millones (15.4 %) más que en igual mes de 2024.

    El número de operaciones sumó 24.7 millones, un crecimiento del 4 % en relación con las 23.8 millones de transferencias registradas en igual período del año pasado.

    Fuerte crecimiento de las remesas desde EE. UU.

    El 92.4 % de las remesas recibidas a noviembre procedió de Estados Unidos, equivalente a $8,340 millones, lo que representó un crecimiento del 19 %.

    Canadá aportó un 0.9 %, con $76.7 millones; España, un 0.7 %, al sumar $61.1 millones; Italia, un 0.6 %, con $53.1 millones; y México, un 0.1 %, con $11.5 millones.

    La octava encuesta de población salvadoreña en EE. UU., publicada a inicios de diciembre, revela que el 80.9 % de los migrantes salvadoreños en ese país envía remesas de manera periódica.

    De acuerdo con el BCR, más de 2.2 millones de salvadoreños han recibido remesas al menos una vez en 2025, de los cuales 1.2 millones son mujeres y 979,998 hombres. Además, 1,203 remitentes no fueron identificados.

    Las remesas son uno de los mayores generadores de divisas de la economía salvadoreña y llegan al 26 % de los hogares. Estos ingresos incluso superan a las exportaciones, el turismo y la inversión extranjera directa.

    Según el BCR, el 98.9 % de las remesas se destina al consumo privado —manutención, pago de servicios, educación o vestimenta—, mientras que solo un 1.1 % se asigna a inversión, como la compra de vivienda o la creación de negocios.

  • CEPAL vuelve a mejorar la perspectiva económica de El Salvador a 3.5 % en 2025

    CEPAL vuelve a mejorar la perspectiva económica de El Salvador a 3.5 % en 2025

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) volvió a mejorar este martes su perspectiva de crecimiento para El Salvador a 3.5 % en 2025 y a 3.4 % en 2026, según la actualización del informe anual Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2025.

    La perspectiva para este año supone un incremento de 0.7 puntos porcentuales frente al 2.8 % que previó en octubre pasado, cuando también aplicó un ajuste al alza desde el 2.4 % anunciado en un informe de agosto de 2024.

    Dicho pronóstico está alineado con la proyección del Banco Central de Reserva (BCR), que prevé una expansión del producto interno bruto (PIB) de entre 3.5 % y 4 % en 2025, según una presentación que ofreció a la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca) en una reunión en República Dominicana.

    Públicamente, el BCR no ha ofrecido una proyección desde marzo de 2024, cuando realizó su última conferencia y presentó los pronósticos para ese año, los cuales finalmente quedaron por debajo.

     

    ¿Cómo le irá al resto de la región?

    Aun con la mejora, El Salvador se mantiene entre las economías centroamericanas de menor crecimiento en 2025, junto con Nicaragua, para quien la CEPAL prevé un 3.5 % este año y un 3.4 % en 2026.

    “En El Salvador y Nicaragua, el consumo mostró resiliencia, lo que en este caso refleja un incremento en los flujos de remesas y un mayor acceso al crédito”, agrega el informe.

    Costa Rica será la economía de mayor dinamismo en el istmo, con un crecimiento de 4 % en 2025 y 3.9 % en 2026, seguida de Guatemala, con 3.9 % y 3.8 %, respectivamente.

    Panamá crecerá 3.8 % y 3.7 % entre 2025 y 2026, mientras que Honduras experimentará una expansión de 3.8 % y 3.9 %.


    El crecimiento de los países centroamericanos estará por encima de la proyección prevista para América Latina y el Caribe, que, según la CEPAL, será de 2.4 % en 2025 y 2.3 % en 2026.

    A la luz de esta proyección, la agencia de Naciones Unidas indica que América Latina acumula cuatro años de bajo crecimiento, con un promedio de 2.3 %. Además, advirtió que en 2026 el consumo privado perderá fuerza —el principal motor de la actividad económica en los últimos años—, afectado por un menor dinamismo de la demanda externa y un crecimiento más bajo del empleo.

    La CEPAL prevé que el gasto total de los gobiernos centrales aumente levemente en América Latina en 2025, impulsado por una mayor participación del gasto corriente primario, a costa de una reducción de los gastos de capital (inversión).

    “Cabe destacar el impulso fiscal en varios países centroamericanos, especialmente en El Salvador, Guatemala y Honduras, donde los gastos de capital fueron claves en el dinamismo observado. En el resto de los países, el gasto corriente primario explica la mayor parte del crecimiento, aunque se registraron tasas moderadas, cercanas o inferiores al crecimiento esperado del producto”, indicó el informe.