Etiqueta: represión en Nicaragua

  • La ONU alerta sobre profundo deterioro de derechos humanos en Nicaragua

    La ONU alerta sobre profundo deterioro de derechos humanos en Nicaragua

    Ocho años después del inicio de la crisis política derivada de las protestas de 2018, la situación de los derechos humanos en Nicaragua es “cada vez más preocupante” y la represión “ha alcanzado todos los sectores”, afirmó este lunes la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Comunicaciones recientes de expertos de la ONU también documentaron denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, censura y restricciones religiosas.

    El organismo presentó ante el Consejo de Derechos Humanos un informe que analiza la situación de las libertades fundamentales entre junio de 2025 y junio de 2026. Una de sus principales conclusiones sostiene que “ya no existe el pluralismo político en las instituciones nacionales ni en el ámbito local”.

    La directora de Operaciones Globales de la oficina, Maarit Kohonen, señaló como ejemplo que ninguna de las 185 votaciones realizadas en la Asamblea Nacional durante el período analizado registró un voto disidente.

    “Esa misma realidad se reproduce a nivel local, donde el partido gobernante controla las 153 municipalidades del país”, agregó.

    Kohonen vinculó esta situación con el silenciamiento de opositores y críticos y con modificaciones institucionales impulsadas durante los últimos años.

    “La última reforma constitucional propuesta y aprobada el 1 de septiembre profundiza esta tendencia”, advirtió, al señalar que la modificación incorpora amplias restricciones para la participación política.

    La funcionaria también denunció el cierre “prácticamente total” del espacio cívico y señaló que 56 medios de comunicación fueron cerrados y 5,539 organizaciones canceladas desde 2018 por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

    Los mecanismos de Naciones Unidas han documentado anteriormente el colapso del espacio cívico nicaragüense y la salida del país de periodistas, activistas, defensores de derechos humanos y dirigentes opositores.

    Las restricciones también alcanzan el ámbito religioso, según el informe presentado por Kohonen, que recoge incidentes de hostigamiento contra integrantes de la Iglesia católica.

    “Más de la mitad de las diócesis católicas permanecen sin obispo debido al exilio de sus titulares”, subrayó.

    Expertos de Naciones Unidas reportaron en marzo de 2026 denuncias relacionadas con discriminación contra comunidades religiosas, censura y represión de expresiones religiosas pacíficas.

    La Oficina de la ONU documentó además al menos 35 casos de detenciones arbitrarias durante los 12 meses analizados y calificó de “especialmente alarmante” el incremento de muertes de personas bajo custodia estatal.

    El informe contabilizó al menos cuatro casos entre junio de 2025 y junio de 2026, incluido el del líder indígena miskito Brooklyn Rivera.

    “La oficina reitera su llamamiento a Nicaragua para que libere a todas las personas detenidas arbitrariamente, ponga fin a las prácticas de represión y reanude su cooperación con los mecanismos regionales y de Naciones Unidas en materia de derechos humanos”, concluyó Kohonen.

     

  • Expertos de la ONU denuncian el aumento de la represión en Nicaragua

    Expertos de la ONU denuncian el aumento de la represión en Nicaragua

    El Grupo de Expertos de Derechos Humanos de la ONU para Nicaragua denunció este lunes en Ginebra que las violaciones en ese país no han disminuido, sino que se intensificaron y diversificaron incluso fuera de sus fronteras, en un esquema que, según sus hallazgos, también se sostiene con recursos desviados de fondos destinados originalmente a servicios sociales.

    En su presentación ante el Consejo de Derechos Humanos, el presidente del Grupo de Expertos, Jan-Michael Simon, afirmó: «Hemos documentado la conexión funcional entre la estructura paralela del partido Sandinista en el Estado, el desvío de fondos públicos, su encubrimiento contable y las graves violaciones de los derechos humanos en Nicaragua».

    Simon agregó: «La documentación en nuestra custodia apunta a que en Nicaragua la corrupción no es solo un producto de la codicia. Es mucho más que eso, es una herramienta institucional de financiación encubierta para cometer violaciones graves de los derechos humanos contra una parte considerable de la población». También detalló que entre las evidencias reunidas figuran «registros presupuestarios, comprobantes de pago y correos electrónicos».

    El grupo sostuvo que su deber «es dar voz a quienes han sido y siguen siendo silenciados» en Nicaragua, un país que, según expuso, salió desde hace tiempo del foco mediático internacional en medio de la crisis geopolítica global y de las tensiones en otros países de la región, como Venezuela y Cuba.

    El presidente del mecanismo también alertó sobre el «aumento y diversificación de los perfiles de las víctimas, lo que refleja el alcance de la persecución estatal». Entre los afectados mencionó a estudiantes, defensores de derechos humanos, feministas, periodistas, abogados, líderes y activistas políticos, así como campesinos, indígenas, afrodescendientes y miembros de la Iglesia Católica y de otras iglesias cristianas.

    Uno de los principales objetivos de las violaciones planeadas por el aparato estatal ha sido, según Simon, «disuadir, castigar y silenciar a nicaragüenses en el extranjero e impedir la oposición política organizada». Añadió que a los familiares que permanecen en Nicaragua se les detiene arbitrariamente, se les confiscan bienes y se les impide salir del país, en acciones dirigidas a provocar «autocensura y aislamiento social».

    Simon pidió al Gobierno nicaragüense que desmantele ese aparato de represión y permita el ingreso sin restricciones de los mecanismos internacionales de derechos humanos. La delegación diplomática acreditada ante la ONU en Ginebra no estuvo presente en la sala durante la exposición, por lo que no fijó postura frente a los señalamientos.

    En la ronda de comentarios, un delegado de la Unión Interparlamentaria abordó la situación del congresista y líder indígena Brooklyn Rivera Bryan y de su suplente Nancy Henríquez James. Sobre Rivera, la UIP señaló que «la falta de información oficial sobre su paradero, su estado de físico y situación jurídica es sumamente alarmante», mientras que en el caso de Henríquez expresó preocupación por su privación de libertad, sus condiciones de detención, la falta de garantías legales y su delicado estado de salud.

    Al referirse a esos casos, el experto Reed Brody sostuvo que las detenciones arbitrarias son una «herramienta de control central» del gobierno y afirmó que las víctimas son aisladas, permanecen incomunicadas y no reciben atención médica. «En muchos casos, esto implica tratos crueles y degradantes que pueden constituir tortura», indicó. También denunció desapariciones forzadas, dijo que se desconoce el destino de once personas detenidas arbitrariamente y reclamó a las autoridades «pruebas» de que Rivera Bryan sigue vivo.

  • Ortega y Murillo han afinado «diabólicamente» antiguo método de Herodes, denuncia obispo nicaragüense

    Ortega y Murillo han afinado «diabólicamente» antiguo método de Herodes, denuncia obispo nicaragüense

    El obispo nicaragüense Silvio Báez, actualmente exiliado en Estados Unidos, denunció el domingo que el régimen de Nicaragua, liderado por los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, ha perfeccionado lo que describió como “el antiguo método de Herodes”, al forzar al exilio a miles de personas y negar el ingreso a su propio país a otros cientos.

    “La dictadura ha afinado diabólicamente el antiguo método de Herodes. No se limitan a forzar al exilio a ciudadanos honestos e inocentes, sino que también les prohíben el ingreso a su propio país, les confiscan sus bienes y amenazan y hostigan a sus familiares”, expresó Báez durante una homilía desde una iglesia en Miami.

    El obispo, quien dejó Nicaragua en 2019 por instrucciones del papa Francisco debido a riesgos contra su seguridad, afirmó que el gobierno sandinista no se conforma con desterrar a sus críticos, sino que también sigue vigilando y persiguiendo a quienes ya se encuentran en el exilio.

    “Espían a los exiliados, les niegan los servicios consulares o dejan a miles de personas en la grave condición de apátridas de hecho al no renovarles el pasaporte. Incluso a muchos nos han privado intencional y arbitrariamente de nuestra nacionalidad, como parte de un plan sistemático de represión institucionalizada”, advirtió.

    Durante su mensaje, Báez destacó que el exilio, pese a sus desafíos, puede convertirse en una experiencia de transformación espiritual. “Jesús quiso pertenecer a una familia que experimentó el exilio, para que ningún exiliado se sienta excluido de la cercanía y la protección amorosa de Dios”, manifestó. También llamó a los migrantes a mantener su dignidad, respetar las leyes del país que los acoge y trabajar con honestidad y solidaridad.

    En su homilía, el prelado también señaló a las dictaduras de Cuba y Venezuela, aliados del gobierno de Ortega, por haber obligado al exilio a miles de sus ciudadanos.

    “Los Herodes de hoy, llenos de soberbia, intolerantes y sanguinarios, se sienten dueños de nuestros países y obligan al exilio miles de personas exponiéndolos a toda clase de riesgos, humillaciones y peligros en tierras extranjeras”, concluyó.