Rosalía publicó este miércoles el tercer videoclip surgido de su era «Lux», el que corresponde a la canción «Sauvignon Blanc» y en el que aparece en pleno desierto junto a una «pareja invisible».
Según explicó, con esa metáfora visual la artista catalana alude a «la idea de renunciar a las cosas materiales en favor de una conexión más profunda y significativa», con «la intimidad emocional y espiritual» por bandera.
Fue rodado por Noah Dillon, que fue también el responsable de la imagen de portada de «Lux» (2025), disco al que pertenece este tema y del que han surgido otros dos videoclips, los de «Berghain» y «La perla».
Junto con el lanzamiento de este vídeo, se presenta un sencillo independiente para Spotify y Apple Music que incluye las versiones instrumentales y a capela de «Sauvignon Blanc».
La cantante española, que esta semana ha sido noticia asimismo por su participación en un videopódcast en España junto a Esty Quesada (conocida en internet como ‘Soy una pringada’), no termina ahí su lista de novedades, ya que, como se reveló este miércoles, será portada de la edición de primavera de Vogue Estados Unidos.
Además, está prevista su actuación el próximo 28 de febrero en los Brit Awards, los galardones musicales británicos.
La cantante española Estrella Morente se ha mostrado «muy disgustada», sorprendidísima y avergonzada por el resultado de su colaboración en el disco «Lux» de Rosalía porque asegura que apenas se la escucha cantar a pesar de los días de estudio que le dedicó: «Rosalía, no todo vale», ha dicho.
La artista mandó este «pequeño toque de atención» a Rosalía en una entrevista en Catalunya Ràdio. «Una llamada al respeto y al compañerismo porque con la música no se juega», enfatizó.
Morente y la también española Sílvia Pérez Cruz participan en «La rumba del perdón». A juicio de la primera, en la versión que se ha publicado en «Lux» no las «ha dejado cantar ni a la una ni a la otra»: «Nos ha castigado a las dos».
La artista aseguró que no quiere «meterse con el trabajo de nadie» y que siempre ha apoyado a Rosalía frente a quienes desde el flamenco se metían con ella, algo que le parece rancio y retrógrado porque «los artistas tienen que ser libres».
Su sorpresa se debe al hecho de que «una chica que es amiga de la casa» haya dejado fuera de la colaboración todo el material que ella le mandó -incluida una polifonía-, fruto de varios días en el estudio, y a que su participación en la canción se haya limitado a «un par de vocecillas», a ser corista.
«Si en algún momento le llega este mensaje, algo va a aprender seguro. La música debe prevalecer por encima de los intereses de productores, de uno mismo y, si dos compañeras han hecho un trabajo de varios días, hay que respetarlo, no lo puedes tirar a la basura. Rosalía, no todo vale», señaló.
Morente, que reconoció que Rosalía «tiene todo el derecho del mundo a equivocarse», indicó que ella también ha sacado una lección de esto y es que si vuelve a hacer una colaboración en el futuro, escuchará la canción antes de que se publique.
Se ha granjeado la fama de ser uno de los nombres más influyentes de la música española gracias a su trabajo con artistas como Rosalía, C. Tangana y Niño de Elche, pero Raül Refree es un verso libre que asegura que quienes vienen a él no lo hacen pensando en «vender muchísimos discos», sino a experimentar un viaje emocional.
«Yo creo que todo el mundo que viene a mí es muy consciente de que no están buscando un éxito comercial. Creo que nadie piensa ‘voy con Raül porque voy a vender muchísimos discos’», explicó a EFE el músico, productor y compositor catalán, de 49 años, en la antesala de presentar en París su última aventura: un disco junto a la cantante de música tradicional italiana Maria Mazzotta.
Aunque llevan trabajando juntos desde hace tres años, a partir de una colaboración para un festival de Barcelona, Mazzotta y Refree -que es el alias de Raül Fernández Miró desde su adolescencia- pondrán de largo por primera vez este domingo, en un concierto en el Théâtre de la Ville de la capital francesa, el álbum ‘San Paolo di Galatina’, que se publica este mismo viernes.
«Ella lleva toda su vida cantando y estudiando los cantes clásicos y típicos y tradicionales de su región», apuntó Refree en referencia a Mazzotta y a la zona sureña de Apulia, el talón de la bota que forma Italia en el mapa.
Así Refree pudo descubrir nuevas historias de música y danza como la de la ‘pizzica’, de principios del siglo XX: las mujeres que sufrían depresión eran consideradas víctimas de la picadura de una tarántula y el único antídoto para superar la tristeza era entrar en trance al ritmo de la pizzica, bailando, cantando y gritando de una manera que normalmente no estaba permitida en la sociedad.
‘Pizzica’ es precisamente el último de los diez temas que conforman ‘San Paolo di Galatina’, todos ellos procedentes de la música tradicional de Apulia.
«Yo lo que hice fue vestirlos y darles un poco la vuelta, llevarlos hacía un terreno que me parecía que no se había hecho antes», detalló Refree sobre el proyecto.
Para él, que ha trabajado sobre todo con artistas españoles, la música tradicional de Apulia no le ha resultado un universo completamente extranjero, sino que vio conexiones, por ejemplo, con la música que ha hecho con el asturiano Rodrigo Cuevas o con su revisión del fado junto a la portuguesa Lina.
«Yo creo que todo está súper conectado -reflexionó el también productor de nombres como Guitarricadelafuente, Kiko Veneno o La M.O.D.A.- y lo vivo como un aprendizaje constante».
De hecho, la experiencia junto a Mazzotta le ha servido para recrearse en la necesidad de la música para vivir y para reflexionar sobre cómo se ha relacionado con el concepto de comunidad, «algo que poco a poco hemos ido perdiendo a lo largo de los últimos años» en favor de un «individualismo tremendo».
«Cada vez la comunidad es más débil. Se canta menos en familia, se canta menos en sociedad. Yo creo que estos cantes lo que representan es esto precisamente, la necesidad de reunirse y de cantar juntos», opina el que fue colaborador del debut de Rosalía, ‘Los Ángeles’ (2017).
Fue Mazzotta la que vino a él pidiéndole trabajar juntos, como antes tantos nombres de la música, atraídos por la experiencia de crear música con el catalán, quien además publicó en septiembre el libro «Cuando todo encaja: Apuntes sobre creatividad».
«Estoy muy orgulloso de haber elegido muy bien con quién colaborar», consideró, y aunque la etiqueta de ser una de las figuras más influyentes de la música española reciente la encuentra un poco incómoda, en parte también admite que se ha «ido acostumbrando».
Precisó, sin embargo, que siempre ha hecho «las cosas sin pensar en el rendimiento inmediato, ni en si iban a gustar o no, sino como un impulso natural y sincero».
Esa búsqueda le ha llevado también al mundo audiovisual, donde puso música a producciones como !Entre dos aguas», de Isaki Lacuesta (2018) o la serie «La Mesías», de Los Javis (Javier Calvo y Javier Ambrossi).
Con Los Javis se encuentra ahora en plena faena con la música de su próximo largometraje, la esperada «La bola negra», prevista para 2026 y con un reparto que incluye a Penélope Cruz, Lola Dueñas, Glenn Close y Miguel Bernardeau.
«Ahora mismo estoy completamente abducido por la película», aseveró Refree, que avanza que, aun «intentando ser lo más frío posible», la película va a ser «una maravilla».
El disco «Lux», de la española Rosalía, ha sido seleccionado como el mejor de 2025 por los lectores del diario francés Le Monde, que situaron a «DeBÍ TiRAR MáS FOToS», del puertorriqueño Bad Bunny, en el sexto lugar de una lista de treinta.
Rosalía, que iniciará la gira para presentar ‘Lux’ el próximo 16 de marzo en Lyon (Francia), se aseguró el primer puesto de la clasificación de Le Monde con «un fresco musical que celebra lo divino, un giro místico marcado por un control vocal magistral y una renovación musical, y letras agudas en trece idiomas», según el rotativo.
A la catalana y su disco «impregnado de misticismo» le sigue cinco puestos más abajo el boricua Bad Bunny, con su albúm «DeBÍ TiRAR MáS FOToS», en el que «rinde homenaje a su isla, maltratada durante la campaña presidencial estadounidense (por un colaborador del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que la definió como «isla flotante de basura»), tocando salsa, plena y siempre su reggaetón».
Entre Rosalía y Bad Bunny, que son los únicos latinos de la lista, se sitúan en el segundo puesto la banda francesa Feu! Chatterton, por las letras poéticas y las melodías cautivadoras de su cuarto álbum, «Labyrinthe», seguida del fenómeno de los festivales de verano, la suiza Theodora, que ocupa el tercer lugar con el álbum «Mega BBL».
La cuarta plaza es para la banda británica Wet Leg y su álbum «Moisturizer’, mientras que en el quito lugar los lectores de Le Monde sitúan al italiano Andrea Laszlo de Simone por su disco «Una Lunghissima Ombra».
La cantante española Rosalía ha donado un vestido y el disco de oro de «Dolerme», ambos firmados por la artista, a la campaña solidaria de una emisora de radio española, a la que Joan Manuel Serrat ha cedido un manuscrito de la canción «Paraules d’amor», acompañado de una ilustración del artista Javier Mariscal.
También se podrá adquirir un bombín dedicado por el cantante Joaquín Sabina, la peluca usada por Rigoberta Bandini en la gira «Jesucrista Superstar» y la pluma con la que ha escrito durante los últimos años el autor español Eduardo Mendoza.
Rosalía participa por cuarto año consecutivo en esta subasta, que se celebrará el 5 de enero, víspera de la celebración de los Reyes Magos, mientras que la contribución de Serrat es ya habitual, según informó este viernes la radioemisora española SER Catalunya.
Anteriormente, Rosalía había colaborado con el traje de «El mal querer», que se adjudicó por 2 mil 500 euros; el vestido rojo de la gira «Motomami», vendido por 7 mil 000 euros, y el casco de moto que utilizó en una actuación de TikTok Live Performance para publicitar «Motomami», adquirido por 8 mil 200 euros.
Por su parte, Serrat había contribuido en los últimos años con una gorra con su dedicatoria, por la que se obtuvieron 3 mil 500 euros, o con la americana que vistió en su última actuación en 2022, subastada en 5 mil 000 euros.
En esta ocasión, la acción solidaria contará también con unas botas firmadas de la futbolista española Alèxia Putellas; y las botas y camisetas firmadas por el jugador español Pedri y el brasileño Raphinha; así como una pelota de baloncesto firmada por el exjugador Pau Gasol.
Este año, junto al tradicional reparto de juguetes nuevos entre familias necesitadas de Barcelona, la campaña también enviará regalos a los niños de la franja palestina de Gaza, con la colaboración del ayuntamiento de la ciudad española y Unicef.
Rosalía ha pulverizado todos los récords en 2025 con «Lux«, una obra monumental inspirada en el misticismo femenino que la consagra como el fenómeno cultural del año, y confirma sus habilidades de marketing para convertir cada lanzamiento en un acontecimiento global que va más allá de la música.
El 27 de octubre, la catalana sacudió la escena musical con «Berghain», un adelanto de su nuevo disco, que dejó desconcertados a quienes esperaban una continuación natural del tono urbano que empleó en «Motomami».
En su lugar, Rosalía emergió cantando ópera, acompañada por la maestría de la Orquesta Sinfónica de Londres y con las colaboraciones de Björk o Yves Tumor.
Un universo propio
Con «Lux» -luz en latín-, Rosalía ha vuelto a demostrar que concibe cada proyecto como un universo único.
El disco no es solo un disco, sino un proyecto completo que incluye cosas como su atuendo -desde el anuncio del álbum, la artista viste solo prendas que recuerdan a un hábito religioso-, o el pelo, que lleva decolorado para simular una corona.
Cada una de sus apariciones de la catalana refuerza la narrativa de mística que vertebra el disco. La «listening party» celebrada en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en Barcelona, fue concebida como un hipnótico ritual religioso con más tintes de performance que de presentación de disco al uso.
Lux rompe las costuras del pop
Aparte de todo lo que envuelve «Lux», el disco también se desmarca por su contenido.
En un momento en el que el pop global apuesta por la inmediatez, Rosalía ha elaborado un trabajo que pide mucho de sus oyentes, como ella misma ha reconocido. «Cuanto más nos adentramos en la era de la dopamina, más deseo lo contrario», dijo en una entrevista con el New York Times.
«Lux» desafía cualquier convención, canta en 14 idiomas, mezcla recitaciones operísticas con canto coral y hay más música clásica que ‘beats’ electrónicos. Sus letras beben de fuentes tan diversas como la vida de santas, poetas místicas y figuras visionarias como Hildegarda de Bingen.
Los números han respondido al riesgo artístico de la catalana: «Lux» se situó en el número uno en su debut en cinco listas diferentes de Billboard, y «Berghain» supera ya los 30 millones de visualizaciones en YouTube.
Y la crítica también ha dictado su sentencia: Rolling Stone, The New York Times y referentes como Andrew Lloyd Webber han incluido ‘Lux’ entre los mejores proyectos del año, subrayando la valentía de la artista y su capacidad para romper moldes en la música.
Pero lo que más ha destacado es la habilidad de Rosalía para subvertir las reglas del marketing tradicional y llevarlas a su terreno narrativo.
Buena música, mejor marketing
«Lux» ha llegado precedida por una campaña mediática milimétricamente orquesta desde sus redes y aupada por sus millones de seguidores, llena de símbolos y guiños. La artista ha ido dejando como un reguero de migas que, a la vez, ha hecho explotar internet de teorías y confabulaciones.
A lo largo de meses, la artista ha ido sembrando pistas para sus millones de seguidores. Primero fue la partitura de ‘Berghain’, que compartió en su perfil de la plataforma Substack y que inspiró a centenares de fans a interpretarla en TikTok y YouTube, convirtiendo al público en partícipe del fenómeno del disco.
Después llegó la misteriosa convocatoria en la Gran Vía madrileña, donde apareció en un coche blanco, vestida también de blanco y con zapatos rojos. Las teorías en redes explotaron, ¿Estaría emulando al papa?
Esa ansiedad por interpretar cada gesto que protagoniza se remonta incluso a la campaña que hizo en septiembre para Calvin Klein, donde fue fotografiada junto a una serpiente -que ahora muchos identifican como una referencia directa a la inspiración religiosa de «Lux»- u otra imagen de aquella campaña en la que la catalana forma lo que parece las letra de la palabra Lux en tres poses distintas.
2026, ¿Año Lux?
2026 promete ser una continuación del fenómeno cultural de «Lux». Rosalía, que creó para ‘Motomami’ toda una innovadora propuesta audiovisual que combinaba imagen, música y baile, ha anunciado una gira que contará con un escenario inspirado en la planta de una catedral.
La expectación -como todo lo que rodea a la artista- es máxima, y la fiebre de Lux ha hecho que las entradas para la gira del disco -que comenzará en Europa y terminará en América- se agotaran en pocas horas. Todo apunta a que la fiebre continuará alrededor de todo lo que Rosalía toque.
El expresidente estadounidense Barack Obama (2009-2017) publicó este jueves su tradicional lista de canciones favoritas del año en la que agregó a Rosalía, con una de las piezas de su más reciente álbum «Lux».
La canción de Rosalía que figura entre los 30 temas destacados por Obama es «Sexo, Violencia y Llantas«, un título conceptual que explora la dualidad entre lo terrenal y lo espiritual como la mayoría de canciones del álbum.
As 2025 comes to a close, I’m continuing a tradition that I started during my time in the White House: sharing my annual lists of favorite books, movies, and music. I hope you find something new to enjoy—and please send any recommendations for me to check out! pic.twitter.com/T9LFt5fnKG
«Con el fin de 2025, continúo una tradición que comencé durante mi tiempo en la Casa Blanca: compartir mis listas anuales de libros, películas y música favoritos», escribió Obama en la cuenta de X junto a la lista de sus recomendaciones.
Además de Rosalía, Obama destacó a otros artistas hispanos como el mexicano Xavi junto al colombiano Manuel Turizo con su canción titulada: «En privado».
Obama también destacó otros artistas como Kendrick Lamar, Lady Gaga, Drake, Chapell Roan, Olivia Dean, Kacy Hill, y otra larga lista de artistas de diversos géneros.
La lista anual de Obama, que se viraliza cada año desde sus días en la Casa Blanca, no solo refleja sus preferencias personales, sino que también funciona como un barómetro de tendencias musicales globales, al combinar artistas consagrados con talentos emergentes de distintos géneros y nacionalidades.
El último trabajo de la española Rosalía, «Lux», ha sido elegido este viernes por el diario británico The Guardian como el mejor álbum de 2025, por delante de «Essex Honey», de Blood Orange, y «Euro-Country», de CMAT.
En su lista de los 50 mejores discos del año, «Lux» destacó sobre todos los demás al ser una obra «monumental y maximalista», en la que la «deslumbrante y audaz» cantante catalana «equilibró el pop y la música clásica, la experimentación y la accesibilidad».
Así lo describió el periodista Michael Cragg, quien junto a otros 29 críticos musicales del Guardian votó a las obras musicales más relevantes de los pasados doce meses.
En el puesto octavo también se coló otra voz latina con «Debí Tirar Más Fotos», el sexto álbum del portorriqueño Bad Bunny, a quien este medio considera un «conductor increíble» que «sintetiza el pasado -salsa, bolero, perreo- con el presente».
La estrella indiscutible es, sin embargo, Rosalía y «Lux», que ya fue elegido el pasado noviembre por la prestigiosa revista Billboard como el segundo mejor álbum editado en 2025, sólo por detrás del de Bab Bunny.
«Con letras en 13 idiomas y referencias a docenas de santas históricas, el hecho de que Lux logre trascender las caricias académicas y las profundas inmersiones en Wikipedia es casi milagroso, y el mérito es únicamente de Rosalía», escribió Cragg.
El crítico recordó que éste no es el primer álbum con el que la cantante española combina el pasado y el presente -en referencia a «El Mal Querer»-, si bien sostuvo que había ahora más en juego al dar un salto «mucho más pronunciado».
«Lo que lo eleva, además de sus melodías de múltiples capas, sus ricas composiciones y su dramatismo arraigado, es el espíritu lúdico que hay en su corazón», destacó.
Cragg la comparó con Björk durante el apogeo de la islandesa en la década de los 90, en el sentido de que la voz de Rosalía transmite también «una sensación de asombro que te arrastra hacia su torbellino».
«Incluso cuando te parte el corazón en dos, como en la balada floreciente de «La Yugular» o en la ascensión al cielo con «Magnolias» al final, quieres estar ahí con ella», observó el periodista.
‘Lux’, concluyó, es pop a «escala maximalista», pero es también una «búsqueda ávida de arte con mayúsculas» frente «al inminente vacío de la inteligencia artificial».
Rosalía lanzó este lunes por sorpresa el videoclip de «La perla», uno de los temas más destacados de su celebrado disco «Lux», convertida en una maestra de esgrima que da su estocada al «terrorista emocional» al que va dirigida la canción.
Se trata solo de una de las encarnaciones que presenta la catalana en esta producción, siempre protegida frente a los estoques, ya sea de blanco y blandiendo un florete con la equipación de este deporte olímpico, o con un traje a prueba de mordeduras de perro o con las protecciones de un jugador de hockey sobre hielo.
En un momento más urbano, aparece liberada mientras conduce un coche deportivo y pasea por las calles, dejando asomar un curioso tanga con apliques de metal, que recuerda bien a una caja fuerte con la imagen de un corazón en el centro, bien a los icónicos cinturones de los campeones de lucha.
El videoclip ha sido dirigido por Stillz, con quien la artista catalana ya había colaborado previamente para poner imágenes a temas como «Tuya», «Vampiros» o «Candy» y que además ha sido responsable de otras producciones emblemáticas como «La noche de anoche» con Bad Bunny o «That’s What I Want» de Lil Nas X.
Ha sido estrenado con un pequeño aviso en sus redes sociales tres horas antes de su lanzamiento y en el vídeo no aparecen los cointérpretes del tema, la formación estadounidense Yahritza Y Su Esencia, un trío de hermanos conocidos por su acercamiento a la música regional mexicana y que cuenta con la voz de Yahritza Martínez al frente.
«La perla» es el tema que mantiene desde hace semanas el número 1 en España, con calificación de disco de platino, y el único que permanece entre los diez primeros junto con «Reliquia», que aparece en novena posición y de momento permanece sin video.
Los discos «Lux», de la española Rosalía, y «Debí tirar más fotos», del puertorriqueño Bad Bunny, figuran este viernes en la lista de los 25 mejores álbumes de 2025 elaborada por los críticos del diario The New York Times.
La lista la encabezan la emergente estrella del pop coreano Effie y la banda de indie rock Brooklyn Geese.
«Rosalía es una consumidora inquieta e incansable del mundo y de sus múltiples ideas, y uno de esos raros artistas en cualquier medio que quiere dejar los lugares a los que va mejores de como los encontró (y, de hecho, puede)», indica el diario, que incluye en cada comentario un enlace para escuchar el disco.
«Lux» salió al mercado tres años después del éxito de «Motomami» (2022) y cuenta con colaboraciones de artistas como Björk, Carminho, Estrella Morente, Silvia Pérez Cruz o Yves Tumor, entre otros. En él, Rosalía canta hasta en trece idiomas, aunque el castellano es el principal.
El diario elogia el nuevo proyecto de Bad Bunny -que tuvo una exitosa residencia este año en Puerto Rico, bajo el nombre de «No me quiero ir de aquí» de julio a septiembre- y se refiere al artista como «el principal teórico del intercambio intergeneracional en el pop».
El disco «Debí tirar más fotos» fue nombrado el álbum del año en los premios Latin Grammy celebrados el pasado mes en Las Vegas, donde terminó la noche con cinco gramófonos.
«Ahora más que nunca, el futuro puede parecer vertiginosamente desconectado del pasado. Así que dejen que Bad Bunny, el principal teórico del intercambio intergeneracional en el pop, cree un álbum tan moderno y actual que también se arraiga explícitamente en las alegrías de la tradición y las defiende. Todo lo viejo también fue nuevo en su momento» destacan los críticos.
Después de un año exitoso para el artista urbano, toda la atención sigue sobre el puertorriqueño que en 2026 será la figura central en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, el partido más importante de la Liga de Fútbol de EE.UU., esperado por muchos y rodeado de criticas por otros.
En la lista no podía faltar «The Life of a Showgirl» (TLOAS), el duodécimo álbum de estudio de la cantautora Taylor Swift, que según los críticos del Times, quizás es el álbum «más evanescente» de su catálogo.
«‘TLOAS’ no muestra su trabajo. Simplemente, y sin ostentación, la sitúa en un momento particularmente despreocupado de mostrar lo que tiene y cómo la hace sentir», señalan.
«Eso significa canciones sobre los placeres de ser odiado, los placeres de odiar, los placeres de ser el jefe, los placeres de la felicidad doméstica y los placeres del placer», destaca el rotativo.
«No hay una selección de consenso obvia para el mejor álbum de 2025, en parte porque el calendario de lanzamientos fue escaso en nombres destacados y en parte porque algunos de los álbumes más esperados del año (entre éstos el de Swift y Sabrina Carpenter) resultaron ser decepcionantes» afirma la crítica.
«Pero eso también significa que fue un gran año para descubrir nuevos artistas y sumergirse en lanzamientos más discretos, del tipo que probablemente inspiren listas de fin de año más heterogéneas y menos predecibles», agregan. EFE