El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el lunes es el más fuerte registrado en el país durante el siglo XXI, según datos del Servicio Geológico Colombiano (SGC), mientras organismos de emergencia continúan las operaciones de búsqueda y rescate entre los escombros.
La tragedia deja cerca de 240 fallecidos según balances de diferentes autoridades regionales, aunque el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, informó este martes que el recuento oficial asciende hasta el momento a 181 muertos. Las diferencias entre los balances ocurren mientras las autoridades continúan recopilando información procedente de las zonas afectadas.
El movimiento ocurrió a las 7:34 de la mañana y alcanzó una profundidad de 103 kilómetros. Su epicentro se localizó en San José del Palmar, municipio del departamento del Chocó situado en la región del Pacífico y fronterizo con Risaralda y Valle del Cauca, dos de las zonas que recibieron con mayor intensidad los efectos del terremoto.
Valle del Cauca acumula 130 fallecidos, de los cuales 95 corresponden a Cali y otros 35 a diferentes municipios del departamento. La tercera ciudad más importante de Colombia había acogido apenas el pasado 7 de agosto la investidura presidencial de De la Espriella y fue anunciada por el mandatario como una de las sedes alternas desde las que pretende gobernar.
Pereira, capital de Risaralda y ubicada a unos 55 kilómetros en línea recta de San José del Palmar, registra alrededor de 90 fallecidos, según autoridades regionales. La ciudad forma parte del turístico Eje Cafetero y su aeropuerto internacional Matecaña mantiene suspendidas las operaciones comerciales debido a los graves daños estructurales provocados por el terremoto.
Quibdó, capital del Chocó y situada a unos 158 kilómetros del epicentro, contabiliza 14 fallecidos. La ciudad fue el primer punto afectado que visitó De la Espriella después del desastre, donde el mandatario prometió subsidios para apoyar a la población damnificada.
El SGC contabilizó 103 réplicas posteriores al terremoto, seis de ellas con magnitudes superiores a 3.0 y una mayor a 4.0. La tragedia recordó el terremoto de Armenia del 25 de enero de 1999, que dejó 1,185 muertos, más de 8,536 heridos, 35,972 viviendas destruidas o inhabitables y 6,408 fincas cafeteras afectadas.
El terremoto colombiano tuvo además un origen tectónico diferente a los dos movimientos registrados el 24 de junio en Venezuela. El de Colombia fue producto de la subducción de la placa de Nazca debajo de la placa Sudamericana, mientras los terremotos venezolanos estuvieron relacionados con el movimiento lateral entre las placas Caribe y Sudamericana. Los sismos de Venezuela ocurrieron a unos 20 kilómetros de profundidad y dejaron al menos 6,300 fallecidos.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, enfrenta su primera gran prueba de gestión apenas días después de asumir el poder, debido al terremoto de magnitud 7.4 que golpeó al país y obligó al nuevo Gobierno a modificar su agenda para atender la emergencia.
De la Espriella, quien asumió la Presidencia el 7 de agosto, tenía previsto iniciar su administración con énfasis en temas de seguridad, pero el terremoto obligó al Ejecutivo a concentrar sus esfuerzos en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas, algunas de las regiones más afectadas por el desastre.
El mandatario se desplazó a las zonas golpeadas para coordinar la respuesta gubernamental y mostrar la presencia del Ejecutivo ante una catástrofe que, según el Servicio Geológico Colombiano, corresponde al terremoto más fuerte registrado en el país durante este siglo.
La emergencia también generó diferencias entre los balances divulgados desde la Presidencia y los reportados por autoridades regionales. De la Espriella informó este martes de 181 fallecidos en todo el país, mientras los recuentos de Valle del Cauca, Risaralda, Chocó y Caldas sumaban unos 240 muertos.
La diferencia ocurre después de que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informara que, por instrucciones del presidente, los datos oficiales relacionados con el terremoto serían divulgados exclusivamente por la Presidencia. La decisión contrasta con la promesa de De la Espriella de descentralizar el poder y otorgar mayor protagonismo a las regiones.
Además de los fallecidos, el presidente reportó 2,595 personas heridas y 195 desaparecidas. El balance gubernamental incluye 1,136 viviendas destruidas, otras 8,357 averiadas, 48 edificios colapsados, 85 centros de salud afectados y daños en aproximadamente 74 carreteras.
La atención de la catástrofe ocurre además durante la transición administrativa entre el Gobierno del expresidente Gustavo Petro y la nueva administración. La falta de comunicación que caracterizó el traspaso de poder provocó que ministros del nuevo Ejecutivo tengan que trabajar junto con funcionarios de la administración anterior mientras terminan de asumir los nuevos responsables de las instituciones.
Una de esas transiciones ocurrió en la UNGRD, donde Javier Pava estuvo al frente de la respuesta durante las primeras horas posteriores al terremoto antes de entregar la dirección al geólogo David Tamayo Roldán, nombrado por De la Espriella para reorganizar la institución tras los escándalos de corrupción registrados durante el Gobierno anterior. El terremoto ocurrió el lunes a las 7:34 a.m., con epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, cerca de los límites con Valle del Cauca y Risaralda.
Al menos 132 personas murieron y más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes gran parte de Colombia, donde decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más cercanas a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
La cifra recoge únicamente el balance de las capitales del país, por lo que no incluye los muertos y heridos registrados en municipios y localidades aledañas, donde también se reportaron colapsos de edificios y daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia están entre las ciudades más golpeadas por el terremoto, que obligó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo hace solo tres días, a declarar la situación de «desastre nacional».
El terremoto se produjo a las 7:34 hora local (6:34 en San Salvador) y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El movimiento telúrico se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y oeste del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder junto al presidente colombiano Abelardo de la Espriella.
De la Espriella recorre las zonas afectadas
El presidente De la Espriella, quien instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta a la emergencia, visitó este lunes Quibdó, capital del Chocó, donde se reunió con autoridades locales antes de trasladarse a Cali, otra de las ciudades más afectadas.
«El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado», afirmó el mandatario, quien se comprometió a realizar un encuentro regional con todo su Gobierno para evaluar las necesidades de los municipios afectados.
Según las cifras ofrecidas por De la Espriella durante su visita, en Chocó se contabilizaban 13 fallecidos, 119 heridos y cinco desaparecidos.
El mandatario aseguró que los recursos económicos para atender la emergencia ya están disponibles y señaló que el Estado está desplegado para atender a los damnificados.
Personas buscan entre los escombros de una edificación colapsada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes Colombia. EFE/ Ernesto Guzmán Jr
Pereira concentra la mayor cantidad de muertos
En Pereira, donde se registraron 60 fallecidos, los organismos de emergencia trabajan en varios puntos críticos en busca de personas atrapadas bajo los escombros.
El alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar, decretó un toque de queda hasta esta madrugada para «proteger el comercio de la ciudad» ante el riesgo de saqueos.
El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado por daños en su cubierta, mientras los equipos de emergencia atienden además la situación de personas que quedaron atrapadas en el Megacable, el sistema de teleférico público de la ciudad.
Fotografía que muestra la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario afectada tras un fuerte temblor este lunes, en Manizales, Colombia. EFE
Toque de queda y militarización en Cali
En Cali, capital del Valle del Cauca, la Alcaldía decretó un toque de queda hasta las 06:00 del martes, así como la militarización de la ciudad ante amenazas de saqueos y para facilitar las labores de los organismos de emergencia.
«Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali», afirmó el alcalde, Alejandro Eder, quien explicó que la presencia de la Policía y el Ejército será reforzada especialmente en las zonas más afectadas.
Eder señaló que las primeras 48 horas son «críticas» para rescatar con vida a las personas que puedan permanecer atrapadas en los edificios colapsados.
Como parte del refuerzo de las labores de emergencia, la ciudad recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.
Los hospitales de Cali declararon además la alerta roja al encontrarse al 100 % de su capacidad después de que el terremoto dejara al menos 26 muertos y 456 heridos en la ciudad, según el secretario de Salud local, Germán Escobar.
Cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que ser evacuados completamente, entre ellos el Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.
La emergencia también llevó a la Alcaldía a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que estaba prevista entre el 12 y el 17 de agosto.
Daños en aeropuertos y suspensión de partidos
El transporte aéreo sufrió importantes afectaciones y varios aeropuertos del centro y oeste del país suspendieron sus operaciones mientras se realizan evaluaciones estructurales de las terminales.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), por su parte, suspendió los partidos de octavos de final de la Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle y de la Copa Sudamericana entre Santa Fe y River Plate, previstos para esta semana en Ibagué y Bogotá, respectivamente.
La comunidad internacional comenzó a movilizar recursos y equipos para ayudar a Colombia ante la magnitud de la emergencia.
EE.UU. anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares destinada a refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de los daños, señaló el Departamento de Estado, que expresó su solidaridad con el pueblo colombiano y aseguró estar preparado para apoyar al Gobierno de De la Espriella mientras se determinan las necesidades sobre el terreno.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, había señalado previamente que su país seguía de cerca la situación y estaba listo para apoyar a Colombia.
El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaron, por su parte, donaciones por un total de 700.000 dólares, informó el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo.
El Banco Mundial aportará 200.000 dólares de cooperación no reembolsable para la evaluación de daños, mientras que el BID destinará 500.000 dólares, de los cuales 350.000 estarán disponibles de forma inmediata para la Cruz Roja y otros 150.000 se dedicarán a apoyo técnico.
A esos recursos se suman otros 500.000 dólares de ayuda humanitaria anunciados por CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció equipos de rescate, médicos, paramédicos e insumos; mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó la disposición de su Gobierno a prestar la ayuda que Colombia requiera.
Venezuela, que todavía se recupera del terremoto que sufrió en junio, ofreció el envío de rescatistas y ayuda humanitaria, mientras que la líder opositora venezolana María Corina Machado también expresó su solidaridad con Colombia.
El terremoto también se sintió con fuerza fuera del país. En Panamá provocó la evacuación de edificios y hospitales, mientras que en Ecuador fue percibido en varias provincias, incluida Pichincha, cuya capital es Quito, y en zonas andinas próximas a la frontera colombiana.
El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes buena parte de Colombia tuvo un origen tectónico diferente a los recientes sismos registrados en Venezuela, pese a alcanzar magnitudes similares, explicó Viviana Dionisio, sismóloga de la Red Sismológica Nacional de Colombia.
El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó, en los límites con Risaralda y Valle del Cauca, y ocurrió a 103 kilómetros de profundidad. Esta característica lo convierte en un terremoto de profundidad intermedia y explica parcialmente que fuera percibido en una extensa zona del país, donde dejó al menos 132 fallecidos.
«Fue un sismo tectónico asociado principalmente a un mecanismo de subducción», señaló Dionisio. Este fenómeno ocurre cuando la placa de Nazca, situada en el océano Pacífico, se introduce debajo de la placa Sudamericana y genera una acumulación de energía capaz de provocar terremotos de gran magnitud.
«Cuando una placa tectónica se está metiendo debajo de otra se dice que es un sismo de subducción. Entonces se producen, en general, en las costas», explicó la especialista, quien comparó el mecanismo del terremoto colombiano con el de grandes movimientos registrados históricamente en Chile, Japón y Ecuador.
Los recientes terremotos de Venezuela, que dejaron más de 6,300 fallecidos, tuvieron un origen diferente y no están directamente relacionados con el movimiento registrado en Colombia, según Dionisio. Los sismos venezolanos, de magnitudes 7.2 y 7.4, estuvieron vinculados con la interacción lateral entre las placas Caribe y Sudamericana.
«Los sismos de Venezuela son sismos más superficiales y tienen que ver con otro mecanismo, que es un mecanismo de rumbo. Este es un sismo más profundo, que es un sismo de subducción», enfatizó Dionisio.
La profundidad también influye en los efectos de un terremoto. Cuando el movimiento es superficial, las ondas sísmicas recorren una distancia menor antes de llegar a la superficie y pueden alcanzar con mayor intensidad las áreas próximas al epicentro.
En los terremotos profundos, las ondas atraviesan más material y pierden energía durante su recorrido. Sin embargo, los daños también dependen de las características del terreno y de la vulnerabilidad de las construcciones.
Colombia mantiene una amenaza sísmica importante debido a la interacción de diferentes placas tectónicas y a la presencia de numerosas fallas vinculadas principalmente con la cordillera de los Andes y la región del Pacífico. Por esa razón, Dionisio explicó que no resulta inusual que un terremoto de estas características tenga su epicentro en Chocó, debido a la dinámica entre las placas de Nazca y Sudamericana.
El Servicio Geológico Colombiano informó que después del terremoto se registraron 33 réplicas, la más fuerte de magnitud 4.8.
«Un sismo de estas magnitudes genera un cierto número de réplicas que en general van disminuyendo en frecuencia y en magnitud los siguientes días o semanas», puntualizó Dionisio.
El sismólogo y profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad de los Andes, Rodrigo León, recordó que los terremotos no pueden predecirse y tampoco es posible determinar cuándo ocurrirá una réplica o descartar totalmente movimientos posteriores de mayor magnitud.
«Aunque hemos estado viendo que los daños son bastante extensos (…) considerando la magnitud» pudieron haber sido peores, añadió.
Al menos 132 personas murieron y más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes el centro y occidente de Colombia, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
Pereira, capital del departamento de Risaralda y cercana a San José del Palmar, municipio del Chocó donde se localizó el epicentro, concentra hasta el momento la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos. El balance de Asocapitales únicamente incluye datos de las capitales colombianas, por lo que todavía no incorpora las víctimas registradas en municipios y localidades aledañas.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja debido a la magnitud de las afectaciones. Los reportes disponibles contabilizan al menos 86 edificios colapsados y seis aeropuertos con sus operaciones suspendidas, además de daños en infraestructura hospitalaria, servicios públicos y sistemas de transporte.
En Pereira, además de los 60 fallecidos, las autoridades reportaron 16 personas atrapadas en el Megacable, el sistema de teleférico público de la ciudad, dos edificios colapsados y 15 puntos críticos donde continúan las operaciones de búsqueda y rescate. El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado debido a daños en su cubierta.
Presidente visita zona afectada
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, visitó este lunes Quibdó para conocer las consecuencias de la emergencia.
«El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado. Y yo, como abogado que soy, tengo un alto sentido de lo justo y se ha cometido una injusticia con el Chocó durante muchos años y es momento de que esa injusticia termine», expresó acompañado por la gobernadora Nubia Carolina Córdoba-Curi.
De la Espriella informó que solo en Chocó se contabilizaban 13 fallecidos, 119 heridos y cinco desaparecidos. El mandatario anunció que realizará un encuentro regional junto con su Gobierno para evaluar las necesidades de los municipios afectados y aseguró que existen recursos económicos disponibles para responder a la emergencia.
El presidente colombiano anunció además que viajaría a Cali, capital del Valle del Cauca y otra de las ciudades golpeadas por el terremoto. Antes del balance de Asocapitales, el Gobierno había informado de 111 fallecidos, 87 heridos, 1,575 viviendas dañadas, 37 completamente destruidas y 61 edificios colapsados.
El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC). La ubicación del municipio, próximo a Risaralda y Valle del Cauca, contribuyó a que Pereira y Cali se encuentren entre las ciudades más afectadas, mientras las autoridades continúan actualizando el balance de víctimas y daños.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció este lunes enviar equipos de rescate y personal médico a Colombia para apoyar las labores de emergencia después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país sudamericano durante la mañana y que, según reportes preliminares, dejó cerca de 30 fallecidos.
“Estamos siguiendo de cerca las consecuencias del fuerte terremoto que golpeó esta mañana a Colombia. Nuestras oraciones están con las familias de quienes perdieron la vida, con los heridos y con todos los colombianos que hoy atraviesan momentos difíciles”, expresó el mandatario salvadoreño.
Bukele destacó que Colombia ya desplegó personal de emergencia en las zonas afectadas y manifestó su confianza en la respuesta de las autoridades colombianas. “Colombia cuenta con equipos de emergencia y rescate en las zonas afectadas, y confiamos en su capacidad para responder ante esta emergencia”, señaló.
El mandatario aseguró, sin embargo, que El Salvador mantiene comunicación para brindar asistencia en caso de que Colombia la requiera.
“Sin embargo, desde El Salvador estamos en comunicación y listos para apoyar de inmediato con nuestros equipos de rescate, médicos, paramédicos, insumos o cualquier otra ayuda que nuestros hermanos colombianos consideren necesaria”, afirmó Bukele.
“Que Dios proteja a Colombia y dé fortaleza a su pueblo”, concluyó el presidente salvadoreño en su mensaje de solidaridad tras el terremoto.
El movimiento telúrico de magnitud 7.4 ocurrió este lunes a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro en las cercanías de San José del Palmar, en el departamento colombiano de Chocó. El reporte preliminar del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el epicentro cinco kilómetros al este de esa localidad y calculó una profundidad de 107 kilómetros.
El terremoto fue percibido en distintas zonas de Colombia y provocó daños en varias ciudades. Los primeros reportes de la emergencia señalaban cerca de 30 personas fallecidas, mientras las autoridades continuaban las labores de búsqueda, rescate y evaluación de las afectaciones.
El ofrecimiento de Bukele contempla el despliegue de rescatistas, médicos y paramédicos salvadoreños, además del envío de insumos u otro tipo de asistencia que Colombia considere necesaria para atender las consecuencias del terremoto.
El Salvador ya ha enviado equipos de rescate en casos de terremotos en Turquía y Venezuela, así como durante los daños provocados por lluvias en Jamaica y Costa Rica.