Etiqueta: terremoto en Colombia

  • Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Las campanas de todas las iglesias de Cali sonaron este jueves a las 7:34 de la mañana durante 90 segundos para recordar a las 154 personas que murieron en la ciudad durante el terremoto ocurrido hace exactamente un mes en el centro y suroeste de Colombia.

    El homenaje se extendió por diferentes barrios de la capital del Valle del Cauca, mientras algunos vehículos detuvieron momentáneamente su marcha y se sumaron con sus bocinas. El terremoto dejó un total de 331 fallecidos en Colombia.

    En la parroquia María Inmaculada, ubicada en el barrio Capri, familiares y vecinos participaron en una ceremonia en la que fueron elevados 154 globos blancos y se utilizaron rosas blancas como símbolos de memoria por quienes perdieron la vida en Cali.

    Entre los asistentes estuvo Miryam Reyes, una adulta mayor que llegó para recordar a vecinos y amigos fallecidos.

    «Eran amigos, eran personas con las que compartía día a día. Estar aquí y escuchar las campanas me genera nostalgia», relató Reyes a EFE. La mujer recordó que el terremoto la sorprendió en el baño y consiguió salir con vida. «Hoy puedo gozar de una segunda oportunidad», agregó.

    El sismo también dejó más de 1,500 personas heridas en Cali. Un mes después de la tragedia, 29 permanecen hospitalizadas y seis continúan ingresadas en unidades de cuidados intensivos.

    «Esto es una tragedia que ha golpeado lo más profundo de Cali y que nos va a tener en una maratón de trabajo y reconstrucción durante tres años, pero seguiremos adelante», afirmó el alcalde de Cali, Alejandro Eder, durante el acto conmemorativo.

    Eder advirtió que las consecuencias pudieron ser todavía mayores. Según explicó, «si el terremoto hubiera durado diez segundos más, alrededor de 400 edificios adicionales podrían haber colapsado y la cifra de muertos y heridos se habría multiplicado».

    El alcalde señaló que detrás de las estadísticas existen familias que perdieron viviendas, ahorros y seres queridos y que todavía enfrentan las consecuencias del desastre.

    «Tenemos que darle gracias a Dios, pero tenemos que ser conscientes del reto que tenemos al frente. Esto no es un número y ya. Aquí hay vidas detrás», afirmó Eder.

     

  • A un mes del terremoto, Colombia enfrenta el enorme desafío de la reconstrucción

    A un mes del terremoto, Colombia enfrenta el enorme desafío de la reconstrucción

    Colombia enfrenta el desafío de reconstruir viviendas, carreteras, centros educativos y establecimientos de salud un mes después del terremoto de magnitud 7.4 que dejó 331 muertos, más de 4,500 heridos, 111 desaparecidos y 466,700 afectados. El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y provocó una emergencia en 16 de los 32 departamentos del país.

    El terremoto comenzó a las 7:34 de la mañana y se prolongó durante 90 segundos, afectando a 296,738 familias. Cali estuvo entre las ciudades más golpeadas, con 154 fallecidos, mientras sus habitantes intentan recuperar la normalidad entre trabajos para retirar escombros, censos, reclamaciones y solicitudes de vivienda.

    El alcalde Alejandro Eder estimó que reconstruir la ciudad podría costar unos 10 billones de pesos colombianos, equivalentes a unos $2,500 millones según la fuente.

    “Es una tragedia que nos deja una herida abierta profunda, pero que vamos a cerrar uniéndonos entre todos”, indicó Eder a EFE.

    Para recordar a las víctimas, Cali se detendrá durante 90 segundos este jueves, las emisoras de radio guardarán silencio durante el mismo período y las campanas de las iglesias sonarán en los barrios.

    “Haremos que se sienta la voz de Cali, que se sienta que todos estamos unidos, que Cali somos todos y que esta herida la vamos a sanar juntos”, indicó el mandatario local.

    En Pereira, el terremoto dejó 99 fallecidos, 132 desaparecidos y 259 heridos, además de 35,263 viviendas afectadas y 66 colapsos totales. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció 908 mejoramientos de vivienda para el departamento de Risaralda, de los cuales 261 corresponderán a Pereira, como parte de la etapa de reconstrucción anunciada por el Gobierno.

    Chocó, epicentro del terremoto, registró más de 110,000 damnificados y 5,221 viviendas destruidas, además de daños en 365 establecimientos educativos y 80 centros de salud.

    El Gobierno anunció un “Plan Marshall para el Chocó”, que contempla recursos para infraestructura vial y conectividad regional, estudios para una eventual conexión interoceánica entre Urabá y el Pacífico chocoano, la construcción del malecón de Quibdó y capital semilla para 1,000 emprendedores.

    La emergencia también movilizó asistencia internacional. Según la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), Colombia recibió 640 toneladas de ayuda humanitaria procedente de países como Estados Unidos, México, Ecuador, Chile, El Salvador, Perú, Israel, India, Paraguay, China y España, además del apoyo de organismos internacionales. Los aportes económicos recibidos de diferentes países se acercan en conjunto a los $50 millones.

    La dimensión económica del desastre comenzó a hacerse más evidente con el avance de las evaluaciones. La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) calculó en 3.7 billones de pesos colombianos, unos $1,189 millones según la fuente, el valor de los siniestros reportados. La Presidencia contabiliza 202,002 viviendas averiadas y 36,326 destruidas, además de 6,005 edificios afectados y otros 743 colapsados. También se reportaron daños en 400 centros de salud, 4,313 establecimientos educativos y 6,033 centros comunitarios.

    El Gobierno estima preliminarmente que las pérdidas alcanzan unos 30 billones de pesos colombianos, equivalentes a alrededor de $9,500 millones según la fuente, mientras el déficit fiscal se situó en el 6.4 % al cierre del primer semestre y la deuda pública alcanzó el 60.5 % del producto interno bruto (PIB).

    “No vamos simplemente a reemplazar lo que se perdió; vamos a reconstruir mejor lo que había, con mayor seguridad, infraestructura, más posibilidades, más trabajo y una infraestructura, por supuesto, que sea más resistente y pensando siempre en un mejor futuro para nuestras comunidades», indicó De La Espriella.

     

  • De la Espriella cumple su primer mes en la presidencia de Colombia entre el conflicto y el terremoto

    De la Espriella cumple su primer mes en la presidencia de Colombia entre el conflicto y el terremoto

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, cumplirá este lunes su primer mes en el poder, marcado por la respuesta al terremoto de magnitud 7.4 que golpeó al país el 10 de agosto, el endurecimiento de las operaciones contra grupos armados y varias controversias derivadas de sus decisiones y estilo de Gobierno.

    El mandatario apenas llevaba tres días en el cargo cuando ocurrió el terremoto, que dejó al menos 331 muertos y 4,519 heridos. Durante los primeros días de la emergencia visitó las zonas más afectadas, sostuvo reuniones con autoridades locales y buscó apoyo empresarial e internacional para las tareas de rescate y reconstrucción. Estados Unidos comprometió $26.5 millones en ayuda.

    La respuesta también generó cuestionamientos. De la Espriella fue criticado por lanzar balones con propaganda de su partido entre damnificados en Buenaventura y por aplicar criterios ideológicos a algunas ofertas internacionales de asistencia, según la información recopilada por EFE. Casi cuatro semanas después, su Gobierno enfrenta el desafío de trasladar los anuncios de reconstrucción a las regiones golpeadas.

    Las cifras oficiales dimensionan el impacto: 36,336 viviendas quedaron destruidas y otras 201,010 resultaron dañadas, además de afectaciones en 400 centros de salud, 4,292 centros educativos y 5,600 centros comunitarios. También se reportaron daños en 468 vías, cinco aeropuertos, 140 acueductos y 104 puentes.

    Superada la fase inicial de la emergencia, el mandatario concentró parte de su agenda en el conflicto armado y prometió «mano de hierro». Su Gobierno prepara una lista de organizaciones terroristas para facilitar acciones contra grupos armados, mientras De la Espriella habló de «la fuerza de las armas y de las leyes».

    Según el presidente, durante su primer mes las autoridades detuvieron a nueve presuntos integrantes de organizaciones criminales y mataron a cerca de 40 personas señaladas de pertenecer a grupos armados.

    De la Espriella también aseguró que las Fuerzas Armadas incautaron 49,379 kilos de estupefacientes y 1,485 armas de fuego, además de erradicar 1,321 hectáreas de cultivos de coca. Las operaciones han generado controversia después de que el Instituto de Medicina Legal reportara la muerte de al menos seis menores en bombardeos contra campamentos guerrilleros. Ante una decisión judicial que restringió estas acciones cuando exista sospecha de presencia de menores, el Ejecutivo anunció que apelaría un «fallo absurdo e inconstitucional».

    La política exterior también experimentó cambios durante este primer mes. Colombia reforzó su acercamiento con Washington mediante un acuerdo de seguridad que contempla $1,000 millones en asistencia, mientras De la Espriella tiene previsto recibir este martes en Barranquilla al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para abordar narcotráfico, cooperación tras el terremoto y relaciones económicas.

    El Gobierno también estrechó vínculos con Israel después del distanciamiento impulsado por su antecesor, Gustavo Petro, y reconoció los Altos del Golán como territorio israelí. Asimismo, adoptó una posición favorable a Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

    Entre la reconstrucción posterior al terremoto, su política de «mano de hierro» y el realineamiento internacional, De la Espriella completa un primer mes que anticipa las prioridades y controversias que podrían marcar su Presidencia.

     

  • Sismo de magnitud 5.1 sacude centro y oeste colombiano

    Sismo de magnitud 5.1 sacude centro y oeste colombiano

    Un sismo de magnitud 5.1 sacudió este miércoles varias zonas del oeste y centro de Colombia, dos semanas después del terremoto de magnitud 7.4 que dejó una fuerte devastación en el occidente y la región cafetera del país.

    El movimiento telúrico ocurrió a las 11:45 de la mañana, hora local (16:45 GMT), de acuerdo con la información proporcionada por el Servicio Geológico Colombiano (SGC).

    El epicentro del sismo se ubicó en un punto del departamento de Santander, en el noreste de Colombia, y tuvo una profundidad de 140 kilómetros, detalló el organismo.

    Hasta el momento, las autoridades colombianas no reportan personas fallecidas, heridas ni daños materiales como consecuencia del movimiento sísmico.

    El temblor de este miércoles es el de mayor magnitud registrado en Colombia desde el terremoto que sacudió el país el pasado 10 de agosto.

    Ese terremoto alcanzó una magnitud de 7.4 y provocó una amplia devastación en zonas del oeste colombiano y en la región cafetera.

    El nuevo movimiento se registró exactamente 16 días después de aquel terremoto, en un país que continúa pendiente de la actividad sísmica tras el fuerte evento de agosto.

    Las autoridades mantienen hasta ahora el balance sin víctimas ni daños relacionados con el sismo de magnitud 5.1 registrado este miércoles.

     

  • Presidente de Colombia anuncia inicio de la reconstrucción de zonas dañadas por terremoto

    Presidente de Colombia anuncia inicio de la reconstrucción de zonas dañadas por terremoto

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este lunes el inicio de la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto, que hasta el momento deja más de 150,000 viviendas dañadas y casi 600 edificios colapsados.

    El mandatario hizo el anuncio durante su tercera visita a Quibdó, capital del departamento del Chocó y uno de los territorios más afectados por el movimiento sísmico.

    «Hoy empieza la reconstrucción de la patria desde Quibdó», dijo el mandatario durante la visita, en la que presentó las primeras medidas que implementará el Gobierno colombiano en esta nueva fase de atención de la emergencia.

    Entre las primeras acciones se encuentra la entrega de 4,480 toneladas de materiales que serán utilizadas para reparar las viviendas que resultaron averiadas a consecuencia del terremoto.

    El Ejecutivo también puso en marcha una estrategia de autorreparación y autorreconstrucción asistidas, con la que busca involucrar a los habitantes afectados en el proceso de recuperación de sus viviendas.

    Las familias que participen en esta modalidad recibirán acompañamiento de ingenieros y otros profesionales durante las labores de reparación y reconstrucción de los inmuebles afectados.

    La recuperación de viviendas será uno de los principales desafíos para las autoridades debido a la magnitud de los daños registrados hasta ahora, con más de 150,000 casas afectadas en las zonas golpeadas por el sismo.

    Quibdó se convierte así en uno de los puntos de partida de la etapa de reconstrucción anunciada por el Gobierno, después de las primeras acciones de atención de la emergencia provocada por el terremoto.

  • La ONU pide más financiación para Colombia tras la emergencia ocasionada por el terremoto

    La ONU pide más financiación para Colombia tras la emergencia ocasionada por el terremoto

    La Organización de las Naciones Unidas (ONU) solicitó este viernes a la comunidad internacional $148 millones adicionales para atender la emergencia provocada por el terremoto que golpeó Colombia hace once días y dejó 280,000 personas afectadas, además de daños en viviendas, servicios básicos e infraestructura comunitaria.

    El terremoto causó 319 muertos, más de 4,500 heridos y mantiene a 260 personas desaparecidas, según las últimas cifras oficiales proporcionadas por las autoridades colombianas. El desastre también destruyó más de 31,000 viviendas, lo que incrementó las necesidades humanitarias de miles de familias.

    El portavoz de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU, Jens Laerke, explicó este viernes en Ginebra que una parte de los recursos solicitados deberá dirigirse de forma inmediata hacia la población más vulnerable. Dentro de las necesidades de emergencia «hay un subgrupo de necesidades de prioridad extrema que requieren 82 millones de dólares para apoyar a 127.000 personas con alta vulnerabilidad», señaló.

    La ONU identificó la atención sanitaria como una de las principales prioridades tras el terremoto. La asistencia requerida también incluye alimentación y nutrición, refugios, acceso a agua, saneamiento e higiene, así como educación de emergencia y protección para las comunidades damnificadas.

    «El terremoto ha empeorado una situación humanitaria compleja en Colombia. Cientos de miles de familias ya enfrentaban necesidades debido al conflicto armado y al acceso limitado a servicios básicos y medios de subsistencia, especialmente en zonas rurales y en la costa del Pacífico (epicentro del terremoto)», explicó el portavoz.

    La petición de fondos presentada este viernes complementa el plan humanitario anual que Naciones Unidas mantiene para Colombia. Para 2026, el organismo internacional solicitó $472 millones con el objetivo de responder a las diferentes crisis humanitarias que atraviesa el país sudamericano.

    Hasta el momento, ese plan anual recibió el 62 % de los recursos solicitados. La emergencia provocada por el terremoto obliga ahora a ampliar la financiación para responder a las necesidades generadas por la destrucción de viviendas y las afectaciones a servicios esenciales en las comunidades impactadas.

    Para atender específicamente las consecuencias del terremoto, los donantes ya movilizaron $35 millones, mientras que Naciones Unidas destinó otros $5 millones de su fondo de emergencia para intervenciones humanitarias de alta urgencia. La organización busca ahora completar los recursos adicionales necesarios para ampliar la asistencia a la población afectada.

  • Terremoto en Colombia deja 312 muertos y 290 desaparecidos

    Terremoto en Colombia deja 312 muertos y 290 desaparecidos

    La cifra de fallecidos por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el centro y oeste de Colombia aumentó a 312, informó este miércoles la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), poco más de una semana después del movimiento telúrico.

    El último balance de las autoridades colombianas contabiliza además 290 personas desaparecidas, una reducción frente a las 426 reportadas un día antes. La emergencia también dejó 4,611 heridos, mientras que los equipos de búsqueda y socorro lograron rescatar a 358 personas.

    El terremoto afectó más de 134,000 viviendas y destruyó otras 4,600. El epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, una de las regiones con mayores niveles de pobreza de Colombia y donde las precarias condiciones de las carreteras y otras infraestructuras complican el traslado de ayuda humanitaria.

    Aunque los principales daños se concentran en Chocó, el eje cafetero y Valle del Cauca, con Cali entre las ciudades más golpeadas, el terremoto tuvo efectos en 470 municipios distribuidos en una quincena de departamentos. Las autoridades calculan que más de 294,200 personas resultaron afectadas.

    La UNGRD detalló que el movimiento telúrico provocó daños en 335 centros de salud, más de 3,400 escuelas y 4,000 centros comunitarios. También reportó afectaciones en 430 vías, alrededor de 100 acueductos, 50 puentes y cinco aeropuertos.

    En medio de la emergencia, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, destacó en sus redes sociales algunas medidas adoptadas por instituciones bancarias para apoyar a las familias y empresas afectadas por el terremoto.

    Entre las iniciativas anunciadas figuran períodos de condonación de intereses y suspensiones de cobros por hasta 12 meses. Según el mandatario, las medidas representan unos €306 millones -> $355.3 millones, utilizando como referencia un tipo de cambio de aproximadamente $1.1611 por euro registrado este miércoles.

    Estos recursos se suman a las donaciones realizadas por otras instituciones del sector privado y beneficiarían a damnificados de Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, mientras continúan las labores de atención y recuperación en las zonas golpeadas por el terremoto.

     

  • Terremoto expone profunda desigualdad del Chocó en Colombia

    Terremoto expone profunda desigualdad del Chocó en Colombia

    Chocó, el departamento donde se localizó el epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que deja hasta el momento 265 muertos en Colombia, es también la región más pobre del país, una situación que el desastre volvió a poner en evidencia por las dificultades de acceso, las precarias condiciones de las viviendas y las carencias de servicios básicos.

    Quibdó, capital del Chocó, registró en 2025 una incidencia de pobreza monetaria de 61.7 % y un coeficiente de Gini de 0.555, superior al 0.531 registrado a nivel nacional, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Además, fue la única capital departamental donde la pobreza monetaria aumentó, con un incremento de 2.1 puntos porcentuales frente al año anterior.

    Las diferencias resultan más evidentes al comparar al Chocó con otras zonas golpeadas por el terremoto. Mientras Quibdó registró una pobreza monetaria de 61.7 %, Cali, capital del vecino Valle del Cauca, redujo este indicador hasta 19.7 %. La pobreza monetaria extrema en Quibdó también pasó de 29.7 % en 2024 a 32.5 % en 2025, frente al 6 % registrado en Cali.

    Mapas con afectación del terremoto e incidencia de la pobreza en Colombia. Chocó, epicentro del terremoto que ha dejado hasta el momento 273 muertos en Colombia, es la región más pobre del país, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que ha publicado una radiografía de la pobreza monetaria en Colombia. Europa Press

    El terremoto tuvo su epicentro el lunes en el municipio chocoano de San José del Palmar y las desigualdades de infraestructura condicionaron la respuesta durante las primeras 72 horas. La ayuda pudo movilizarse por tierra hacia ciudades afectadas del Eje Cafetero, como Manizales y Pereira, mientras llegar a diferentes zonas del Chocó resultó más complicado debido a la limitada red vial.

    Expertos del DANE señalaron que en el departamento el transporte depende en gran medida de la red fluvial y existe una limitada infraestructura terrestre. A esas dificultades se suman las deficiencias en servicios básicos, debido a que en diferentes zonas resulta difícil disponer de alcantarillado y alumbrado público.

    Las condiciones de las viviendas constituyen otro factor de vulnerabilidad. Según los especialistas citados, numerosos inmuebles tienen pisos de tierra y paredes construidas con tablas de madera en lugar de materiales como ladrillos, condiciones que profundizan las diferencias frente a otras regiones colombianas.

    Colombia clasifica las viviendas residenciales en seis estratos socioeconómicos según sus características físicas, materiales, acabados y tamaño. El estrato 1 corresponde al nivel “bajo-bajo”; el 2, “bajo”; el 3, “medio-bajo”; el 4, “medio”; el 5, “medio-alto”; y el 6, “alto”. Más del 75 % de las ciudades colombianas no supera el estrato 3, según estimaciones del instituto estadístico.

    En el Chocó, sin embargo, la precariedad alcanza niveles todavía mayores. Expertos del DANE consultados por Europa Press indicaron que «todas las viviendas son tan precarias que corresponden al nivel uno sin excepción» y advirtieron que ese estrato tampoco puede compararse directamente con el nivel 1 de Bogotá, donde existen servicios que escasean en el departamento.

    «Si existiera un estrato cero, que no lo hay, pero si existiera, probablemente tendría que ser en esa zona», señalaron, una realidad social que el terremoto volvió a dejar al descubierto.

     

  • Sube a 273 la cifra de personas muertas y hay 377 desaparecidos por el terremoto en Colombia

    Sube a 273 la cifra de personas muertas y hay 377 desaparecidos por el terremoto en Colombia

    La cifra de fallecidos por el terremoto que sacudió Colombia el pasado lunes aumentó a 273, mientras que 377 personas continúan desaparecidas, informó este jueves el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Santiago Tamayo.

    El más reciente balance nacional señala que el Instituto de Medicina Legal (IML) recibió 250 cuerpos. De ese total, 227 ya fueron identificados y 189 entregados a sus familiares.

    El terremoto, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, departamento del Chocó, en la región del Pacífico colombiano, también dejó 3,824 personas heridas y 40,753 familias afectadas. Las autoridades contabilizan 12,584 viviendas destruidas y otras 74,873 con daños.

    La emergencia también provocó el colapso de 172 edificios y afectaciones en 2,198 centros educativos y 216 establecimientos de salud, según detalló Tamayo sobre los daños ocasionados por el movimiento telúrico.

    La UNGRD instaló una mesa geomática en coordinación con la NASA y The International Charter (Carta Internacional del Espacio y Grandes Desastres) para vigilar mediante tecnología satelital las zonas golpeadas por el terremoto. Como parte de este trabajo, fueron procesadas 166 imágenes satelitales de alta definición para evaluar los daños en ciudades como Cali, Pereira y Manizales.

    Las autoridades también realizaron sobrevuelos en 13 departamentos del país, entre ellos Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó. «Todo este esfuerzo técnico busca fortalecer el diagnóstico preciso de los daños en el terreno garantizando que las autoridades puedan tomar las decisiones más pertinentes para la atención del evento que originó la actual emergencia», puntualizó Tamayo.

    En paralelo a la atención por el terremoto, la UNGRD mantiene vigilancia sobre la evolución del volcán Puracé, situado en el departamento del Cauca, que permanece bajo alerta naranja desde hace un mes.

    «Se están evaluando las actuales circunstancias de la actividad volcánica y se viene revisando la situación de los albergues en caso de que sea necesario evacuar a la población por un incremento de la actividad volcánica, que se mantiene en un nivel de alerta naranja», detalló Tamayo.

  • Cruz Roja pide $30 millones para asistir a Colombia tras el terremoto

    Cruz Roja pide $30 millones para asistir a Colombia tras el terremoto

    La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) lanzó este miércoles un llamamiento de emergencia por 25 millones de francos suizos, equivalentes a $30 millones, para fortalecer la respuesta humanitaria tras el terremoto que sacudió el lunes el oeste de Colombia.

    Los recursos estarán destinados a reforzar la capacidad de respuesta de la Cruz Roja Colombiana y brindar asistencia a aproximadamente 24,000 personas durante los próximos 24 meses, según informó la FICR en un comunicado.

    La organización ya había aprobado, poco después del terremoto, una partida de un millón de francos suizos, equivalentes a $1.2 millones, procedentes de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres.

    «Estamos llegando a un momento muy crítico de la operación. Los equipos de la Cruz Roja Colombiana han estado trabajando sin descanso», declaró en el comunicado la directora regional de la FICR para América, Loyce Pace.

    El nuevo llamamiento busca ampliar las labores que desarrolla la Cruz Roja Colombiana en las comunidades afectadas, mientras los equipos humanitarios continúan atendiendo las necesidades derivadas del terremoto.

    «La red de la FICR seguirá apoyando a la Cruz Roja Colombiana para ampliar su respuesta mediante este mecanismo de llamamiento de emergencia durante los próximos días y semanas», agregó Pace.

    En una primera etapa, las operaciones concentrarán sus esfuerzos en los departamentos de Chocó, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca, identificados como las zonas donde se registran las mayores necesidades humanitarias.

    La asistencia financiada mediante el llamamiento de emergencia se extenderá durante dos años y estará enfocada en apoyar a las poblaciones afectadas y fortalecer la capacidad local de respuesta ante las consecuencias del terremoto.