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  • Taiwán repartirá $314 por persona por auge económico de IA

    Taiwán repartirá $314 por persona por auge económico de IA

    El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, anunció un plan para entregar 10,000 dólares taiwaneses, equivalentes a unos $314, a cada persona durante 2027, como parte de una iniciativa para distribuir entre la población los beneficios del crecimiento económico generado por el auge de la inteligencia artificial (IA).

    La propuesta fue anunciada el lunes después de una reunión sobre el presupuesto general del Gobierno central para 2027, cuyos detalles serán presentados el próximo jueves. El proyecto deberá obtener el respaldo del Parlamento, donde los partidos de oposición mantienen una ajustada mayoría.

    El mandatario explicó que el presupuesto incluirá 235,700 millones de dólares taiwaneses, equivalentes a $7,407 millones, destinados al “reparto universal de efectivo” de 10,000 dólares taiwaneses por persona, con el objetivo de que “el dividendo de la IA sea compartido por toda la población”.

    “Cómo utilizar estos 10.000 dólares lo decide cada persona y cada familia: pueden destinarse a pagar la educación de los hijos, a cuidar de los mayores, a aliviar las cargas familiares, o bien a aumentar el consumo y apoyar al comercio local y a todos los oficios”, aseveró Lai, según un comunicado de la Oficina Presidencial.

    El presidente aseguró que, incluso después de incorporar este desembolso, el presupuesto de 2027 mantendrá un equilibrio entre ingresos y gastos sin incrementar la deuda neta. Las previsiones oficiales apuntan a que la economía taiwanesa crecerá 11.05 % en 2026, lo que supondría su mejor desempeño en 39 años.

    Taiwán se encuentra entre los territorios más favorecidos por el auge mundial de la IA, debido a su posición estratégica en la industria tecnológica. La isla alberga al principal fabricante mundial de semiconductores avanzados, TSMC, y al gigante Foxconn, uno de los mayores ensambladores de productos electrónicos y servidores para inteligencia artificial. Sus exportaciones de componentes y dispositivos tecnológicos aumentaron más de 47 % interanual durante el primer semestre.

    El Gobierno taiwanés ya entregó el año pasado una ayuda similar de 10,000 dólares taiwaneses en efectivo, incluida en un presupuesto especial destinado, entre otros objetivos, a mitigar los efectos de los aranceles estadounidenses y la inflación. En esa oportunidad fueron beneficiados ciudadanos taiwaneses, residentes permanentes extranjeros y cónyuges extranjeros de ciudadanos taiwaneses que contaban con permiso de residencia.

    La nueva propuesta, sin embargo, generó críticas del Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT), las dos principales fuerzas opositoras, debido a que el desembolso se plantea a poco más de tres meses de las elecciones locales del 28 de noviembre. Chen I-hsin, director del Comité de Cultura y Comunicaciones del KMT, recordó que su partido propuso en mayo una ayuda de 10,000 dólares taiwaneses, pero entonces el Gobierno respondió que los recursos debían priorizarse para defensa nacional, infraestructura y amortización de la deuda.

  • El auge de la IA impulsa el PIB de Taiwán a niveles récord, pero amplía las desigualdades

    El auge de la IA impulsa el PIB de Taiwán a niveles récord, pero amplía las desigualdades

    El auge de la inteligencia artificial (IA) impulsó el crecimiento económico de Taiwán hasta niveles récord durante el primer semestre de 2026, gracias al desempeño de la industria de los semiconductores. Sin embargo, especialistas advierten que esa bonanza no beneficia por igual a toda la población y ha ampliado las diferencias entre el sector tecnológico y las industrias tradicionales.

    El producto interno bruto (PIB) de Taiwán creció un 12.92 % interanual en el segundo trimestre del año, después de aumentar un 14.55 % en el primero, el mayor incremento registrado para un trimestre en casi cinco décadas, según cifras oficiales divulgadas este viernes.

    Las proyecciones de analistas privados apuntan a que la economía taiwanesa podría cerrar 2026 con un crecimiento superior al 10 %. No obstante, Susan Yang, subdirectora del Instituto de Economía de la Academia Sínica, explicó que solo alrededor del 10 % de la fuerza laboral trabaja en el sector de alta tecnología, por lo que el impacto positivo no alcanza a la mayoría de los trabajadores.

    «Está muy claro que esto lo provocan los semiconductores y el auge del ‘hardware’ de IA, así que no es un crecimiento económico de base amplia (…). En este caso, una proporción relativamente pequeña de los trabajadores recibe el beneficio, por lo que el efecto arrastre no es tan grande y, por eso, este crecimiento, siendo bueno, no es inclusivo», afirmó Yang.

    El dinamismo económico ha sido impulsado principalmente por empresas como TSMC, líder mundial en la fabricación de chips avanzados para inteligencia artificial, y Hon Hai (Foxconn), uno de los mayores productores de servidores utilizados por Nvidia. Gracias a esa demanda, las exportaciones taiwanesas crecieron un 47.1 % durante el primer semestre y alcanzaron los $416,656 millones. Los componentes electrónicos y los dispositivos de información y comunicación representaron el 78.7 % del total exportado.

    Mientras tanto, las industrias tradicionales enfrentan un panorama más complejo. Lin Chang-ching, jefe del Departamento de Economía de la Universidad Nacional Cheng Kung, señaló que estos sectores continúan afectados por la sobrecapacidad industrial de China, la competencia basada en precios bajos, los elevados costos de la energía y la escasez de mano de obra.

    A pesar del crecimiento económico, los salarios continúan siendo un desafío. El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que el PIB per cápita de Taiwán superará los $40,000 por primera vez en 2026, por encima de Japón y Corea del Sur. Sin embargo, el salario mensual promedio en los sectores industrial y de servicios se ubicó en 47,884 dólares taiwaneses, equivalentes a unos $1,481, y cerca del 70 % de los trabajadores recibe ingresos inferiores a esa media.

    Los especialistas consideran que el Gobierno debe impulsar políticas que permitan a las industrias tradicionales integrarse a la cadena de suministro de los semiconductores y diversificar los motores de crecimiento económico. Para Chen Shin-horng, vicepresidente del Instituto Chung-Hua para la Investigación Económica, también es necesario estimular el consumo interno para evitar que la economía dependa excesivamente del auge de la inteligencia artificial. «Tenemos que ser cautos con el equilibrio estructural de nuestra economía», concluyó.

  • Terremoto deja 34 muertos y golpea industria tecnológica de Japón

    Terremoto deja 34 muertos y golpea industria tecnológica de Japón

    Al menos 34 personas murieron tras el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el martes la prefectura de Kumamoto, en el sudoeste de Japón, mientras los equipos de rescate continúan las operaciones entre edificios colapsados y zonas industriales afectadas. El Gobierno japonés mantiene desplegados a miles de rescatistas en una carrera contra el tiempo para localizar sobrevivientes.

    La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, confirmó el nuevo balance de víctimas, mientras el portavoz del Gobierno, Minoru Kihara, aseguró que la Policía, los Bomberos y las Fuerzas de Autodefensa seguirán con las labores de búsqueda. “La Policía, los Bomberos y las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) continuarán realizando desesperados esfuerzos en las operaciones de rescate”, afirmó el funcionario, quien reconoció que las tareas se han convertido “cada vez más” en “una carrera contra el tiempo”.

    Entre los puntos más afectados se encuentra el centro comercial Aeon Mall, en Kashima, donde una explosión registrada poco después del terremoto dejó varias víctimas mortales. Otro de los escenarios más graves fue la planta de Nippon Paper Industries, en Yatsushiro, donde el colapso de una enorme chimenea provocó múltiples fallecidos y obligó a mantener intensas labores de búsqueda con cientos de rescatistas.

    El terremoto ocurrió a las 4:27 de la tarde del martes (hora local) y tuvo su epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto. El movimiento alcanzó el nivel máximo de la escala sísmica japonesa, provocó daños en carreteras, edificios e infraestructura pública, además del derrumbe de parte del histórico castillo de Kumamoto. Desde entonces se registraron centenares de réplicas, incluida una de magnitud 5.8, por lo que las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de un nuevo sismo de gran intensidad.

    Además del impacto humano, el terremoto interrumpió la actividad económica de Kyushu, región que Japón impulsa como su principal polo tecnológico y que concentra cerca de un millar de empresas vinculadas a la fabricación de semiconductores, componentes electrónicos y vehículos. El Gobierno informó que aún evalúa la magnitud de los daños en estas instalaciones.

    “En este momento es difícil realizar una evaluación detallada sobre el impacto del terremoto en la economía nacional”, declaró Kihara. Agregó que la prioridad es “recuperar infraestructuras clave y vigilar las repercusiones en la actividad económica, en particular en las cadenas de suministro de semiconductores y automóviles”.

    El mayor fabricante mundial de chips avanzados, TSMC, informó que necesitará tiempo para inspeccionar y recalibrar los equipos de su planta en Kumamoto. Otras compañías como Toyota, Sony, Fujifilm y Tokyo Electron suspendieron temporalmente sus operaciones para revisar las condiciones de seguridad de sus instalaciones, aunque hasta el momento no reportan daños estructurales de gran magnitud.

    Pese a encontrarse en una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta, Kyushu continúa atrayendo inversiones por su abundante disponibilidad de agua, suministro eléctrico confiable, mano de obra especializada y cercanía con Taiwán, uno de los principales centros mundiales de la industria de semiconductores. Especialistas consideran que, aunque el riesgo sísmico incrementa los costos de construcción, la experiencia japonesa en infraestructura antisísmica permite que las grandes empresas recuperen sus operaciones con relativa rapidez tras este tipo de desastres.

     

  • La IA dispara la inversión en chips y materiales avanzados

    La IA dispara la inversión en chips y materiales avanzados

    El aumento de capacidad de cálculo necesario para entrenar y desplegar modelos generativos ha convertido a los chips avanzados y a su ecosistema de proveedores en un eje central de la economía digital.

    Empresas de referencia del sector de memorias y procesadores ven cómo la demanda ligada a centros de datos y servicios de IA sostiene subidas bursátiles de gran escala, mientras competidores como AMD revisan su dependencia de un único gran fabricante como TSMC y abren la puerta a diversificar producción. En paralelo, proveedores de materiales especializados, como un fabricante de vidrio técnico que pasó de suministrar pantallas de móviles a desarrollar soluciones para aceleradores de IA, se posicionan como eslabones críticos en la cadena de valor del hardware.

    Para aliviar cuellos de botella, se proyectan decenas de nuevas plantas de semiconductores y componentes, concentradas en pocos países asiáticos y en algunos polos emergentes, con fuertes subvenciones públicas y compromisos de compra a largo plazo por parte de la industria tecnológica.

    Dependencia tecnológica de EEUU y búsqueda de alternativas

    Mientras se acelera la infraestructura para IA, gobiernos y empresas intentan reducir su dependencia estructural de proveedores y plataformas estadounidenses. Análisis sectoriales señalan que, aunque existen planes para impulsar alternativas locales en software, cloud y hardware, la comodidad con el ecosistema actual —por coste, madurez técnica y red de socios— dificulta cambios rápidos.

    El resultado es una transición gradual: más incentivos para diseñar chips y sistemas propios, diversificación geográfica de fábricas y negociaciones para compartir capacidades productivas, pero sin un abandono brusco de las soluciones dominantes. En paralelo, las alianzas industriales en otros sectores —como redes logísticas digitales o producción de vehículos eléctricos en Europa— muestran un patrón común: uso intensivo de datos, automatización y acuerdos de capacidad compartida para ganar eficiencia sin perder resiliencia.

    En este contexto, la IA se consolida como palanca económica: impulsa inversiones millonarias, redefine posiciones de poder en la cadena de suministro y obliga a repensar estrategias de soberanía tecnológica, con un enfoque técnico en resolver escalabilidad, costes energéticos y concentración de proveedores.

  • La infraestructura de IA se consolida como motor de ingresos

    La infraestructura de IA se consolida como motor de ingresos

    Los últimos resultados corporativos y anuncios del sector confirman que la demanda de infraestructura para inteligencia artificial se ha convertido en uno de los ejes centrales de la economía tecnológica global. AMD reportó un crecimiento interanual del 38% en ingresos, impulsado sobre todo por su división de centros de datos, que alcanzó 5.800 millones de dólares en ventas en el primer trimestre de 2026, según su comunicación de resultados.

    En paralelo, Xataka destaca que Samsung ha logrado superar a TSMC en un hito que no se veía desde hace ocho años, aunque los analistas lo interpretan como un efecto puntual más que un cambio estructural. La razón de fondo sigue siendo la misma: el mercado de semiconductores se reordena alrededor de la capacidad de suministrar procesos avanzados para cargas de trabajo de IA, donde contratos puntuales pueden alterar temporalmente el liderazgo, pero la competencia se mide a largo plazo en nodos de fabricación y capacidad instalada.

    Plataformas, datos y privacidad en plena renegociación

    En el ámbito del software y los servicios, la IA se integra directamente en productos de gran consumo y motores de búsqueda. The Verge informa de que los resúmenes generados por IA en el buscador de Google comenzarán a citar explícitamente contenidos de Reddit, modificando el flujo de tráfico hacia comunidades en línea y planteando nuevos equilibrios entre agregadores, creadores de contenido y plataformas sociales. De forma paralela, Google refuerza su asistente basado en IA en móviles con una nueva versión de Gemini para iOS, incorporando cambios de diseño y menús que apuntan a un uso más intensivo como herramienta de productividad diaria, según Infobae.

    La gestión de datos se coloca en el centro del modelo de negocio. Una investigación citada por Infobae señala que servicios de IA como ChatGPT utilizan rastreadores de navegación para recabar más información sobre los usuarios, lo que abre un nuevo frente de debate sobre transparencia, consentimiento y regulación en la economía de los datos. Estas prácticas no detienen la adopción, pero obligan a empresas y autoridades a ajustar marcos de protección de la privacidad a modelos de uso mucho más intensivos.

    Conflictos corporativos, eventos de IA y cambio en el empleo

    El auge de la IA también se refleja en la gobernanza y en las prioridades de inversión. TechCrunch recoge que el litigio entre Elon Musk y Sam Altman por la orientación y estructura de OpenAI apenas comienza, con implicaciones sobre cómo se equilibran investigación abierta, capital privado y control sobre modelos avanzados en una empresa que concentra miles de millones de dólares en financiación. Más allá del caso concreto, el conflicto ilustra la tensión entre misiones fundacionales y exigencias de escalado comercial en proyectos de IA de gran tamaño.

    En la vertiente institucional, Supply Chain Digital destaca que la empresa Pattern organizará un «Advanced AI Day» en la conferencia FiRe 2026, una señal de que la IA deja de ser una promesa teórica para convertirse en agenda principal de foros empresariales centrados en productividad y cadena de suministro. En paralelo, la compañía de servicios Elis reporta sus ingresos del primer trimestre de 2026, mostrando cómo sectores tradicionales también navegan un entorno de costes y eficiencia influido por la automatización y la gestión avanzada de datos.

    El cambio no solo es tecnológico, sino laboral. Xataka informa de que, en Estados Unidos, tres de cada cuatro jóvenes de la Generación Z prefieren trabajar en hospitales antes que en grandes tecnológicas. La tendencia apunta a un reequilibrio en las preferencias de empleo, donde la estabilidad, el impacto social directo y los sectores esenciales ganan atractivo frente al relato de hipercrecimiento de las big tech. En conjunto, los datos retratan una economía en la que la IA actúa como catalizador: impulsa ingresos en semiconductores y nube, reconfigura plataformas digitales y obliga a redefinir tanto reglas de datos como aspiraciones profesionales.

  • Taiwán y Corea del Sur ascienden en el ránking bursátil mundial por el «boom» de la IA

    Taiwán y Corea del Sur ascienden en el ránking bursátil mundial por el «boom» de la IA

    La expansión de la inteligencia artificial elevó el valor de las bolsas de Taiwán y Corea del Sur, que ahora se ubican como el sexto y octavo mercados bursátiles globales por capitalización, impulsados principalmente por el desempeño de tres gigantes tecnológicos: TSMC, Samsung y SK Hynix.

    El valor total de las empresas cotizadas en Taiwán alcanza los $4.47 billones, mientras que Corea del Sur suma cerca de $4.04 billones, superando incluso al mercado bursátil del Reino Unido, considerado el mayor de Europa, de acuerdo con datos de Bloomberg.

    En lo que va del año, los principales índices de ambos países reflejan fuertes incrementos. El Taiex taiwanés sube 33.91 %, mientras que el Kospi surcoreano avanza 55.25 %, recuperando las pérdidas registradas tras la guerra en Oriente Medio.

    El repunte responde en gran medida a las ganancias de sus principales compañías tecnológicas. TSMC lidera la fabricación de chips avanzados y abastece a empresas globales, mientras Samsung y SK Hynix dominan el mercado de memorias, clave para el desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial.

    En Taiwán, TSMC tiene un peso cercano al 45 % del índice y reportó ganancias por $18,125 millones en el primer trimestre, un incremento interanual de 58.3 %, impulsado por la “sólida demanda” vinculada a la IA. La empresa también registró ventas récord por $35,909 millones y prevé inversiones de hasta $56,000 millones este año.

    Además de TSMC, otras tecnológicas taiwanesas registran fuertes alzas, como Delta Electronics con 117.59 %, MediaTek con 75.17 %, ASE Technology con 89.34 % y Unimicron con 266.67 %, evidenciando el impacto generalizado del sector.

    En Corea del Sur, el crecimiento bursátil también se apoya en el rendimiento de Samsung Electronics y SK Hynix, cuyas acciones suben 75.88 % y 90.99 %, respectivamente. Estas compañías se benefician del aumento en la demanda de chips de memoria, impulsada por centros de datos y servicios de inteligencia artificial.

    A este contexto se suman políticas gubernamentales orientadas a fortalecer el mercado financiero. La administración del presidente Lee Jae-myung busca reducir la infravaloración histórica de las acciones surcoreanas y promover el traslado de inversiones desde bienes raíces hacia activos financieros.

    Pese al optimismo, persisten riesgos. En Taiwán se advierte una posible desaceleración en ganancias y márgenes, mientras que Corea del Sur podría enfrentar correcciones por la competencia china y un eventual exceso de oferta de chips. Los analistas coinciden en que el sector necesitará nuevos impulsores para sostener el crecimiento vinculado a la inteligencia artificial.

     

  • Actualizaciones que fallan y obligan a aplicar parches de emergencia

    Actualizaciones que fallan y obligan a aplicar parches de emergencia

    Dos movimientos opuestos de Samsung marcan la semana móvil: por un lado, una actualización reciente habría provocado sobrecalentamiento y mayor consumo de batería en algunos de sus modelos más avanzados, según medios especializados; por otro, la compañía ha distribuido por sorpresa un nuevo firmware para celulares con alrededor de siete años de vida comercial, enfocado a corregir errores de sistema y mejorar la estabilidad
    general.

    La combinación refuerza el peso del software en la experiencia de uso y en la confianza de los usuarios, especialmente en la gama alta. Mientras tanto, análisis de mercado se centran en el momento óptimo para comprar el Galaxy S26.

    La cuestión de si su precio bajará en el corto plazo se cruza con la percepción de riesgo ante posibles fallos de software, el historial de soporte y la competencia creciente en el segmento premium. Estas variables condicionan tanto la rotación de terminales como la fidelidad de marca.

    Móviles sin apps y la nueva capa de IA

    En paralelo, informaciones desde el sector apuntan a que OpenAI explora un dispositivo móvil centrado en IA y sin ecosistema tradicional de apps.

    El concepto desplaza el foco desde la instalación de aplicaciones hacia la interacción continua con un modelo generativo que actúa como interfaz unificada para mensajería, búsqueda, productividad o asistencia contextual.

    Más que sustituir al smartphone, este tipo de proyectos plantea una nueva categoría de dispositivos, donde el valor está en la capa de inteligencia y no solo en el hardware. Google, por su parte, ensaya una función de búsqueda conversacional mediante chatbot en YouTube, que podría integrarse de forma nativa en dispositivos móviles para responder preguntas sobre el contenido del vídeo, resumirlo o guiar al usuario por temas relacionados.

    Estos ensayos consolidan la tendencia a integrar modelos de lenguaje directamente en las apps de uso masivo, reduciendo fricciones entre consumo pasivo y consulta activa.

    Hardware, mantenimiento y cadena de suministro

    En segundo plano, pero con impacto directo en los móviles, la expansión de TSMC en Estados Unidos, valorada en unos 165,000 millones de dólares, reconfigura la oferta global de chips avanzados utilizados en smartphones y sistemas de IA. Esta inversión puede influir en precios, disponibilidad de procesadores y capacidad de innovación en los próximos años.

    Al mismo tiempo, las guías de uso como las que explican cómo y cada cuánto reiniciar un iPhone recuerdan que parte del rendimiento sigue dependiendo de buenas prácticas básicas de mantenimiento por parte del usuario, incluso en un entorno de software y hardware cada vez
    más sofisticado.