El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió el viernes que los niños en Ucrania enfrentan un escenario devastador, marcado por temperaturas extremas bajo cero y ataques constantes del Ejército ruso contra la infraestructura energética, lo que mantiene a millones de familias “en un estado constante de supervivencia”.
Desde Ginebra, el representante de UNICEF en Ucrania, Munir Mammadzade, describió un panorama crítico.
“Millones de familias pasan días enteros sin calefacción, electricidad ni agua potable. El escenario invernal que tanto temíamos ya es una realidad”, afirmó Mammadzade.
El funcionario detalló que las condiciones climáticas han agravado el impacto de la guerra sobre los más vulnerables.
“Niños, niñas y sus familias viven en edificios de varios pisos sin calefacción, a -18 grados centígrados, resguardándose de bombardeos y resistiendo temperaturas extremas”, lamentó.
El representante explicó que la situación no solo pone en riesgo la salud física de los menores, sino también su estabilidad emocional.
“La oscuridad, el frío y el estrés agravan enfermedades respiratorias y generan un miedo constante. Los recién nacidos y lactantes, por su fragilidad, están en mayor riesgo de hipotermia y enfermedades que pueden volverse mortales sin la atención médica adecuada”, alertó.
Además, la educación de los niños también se ha visto severamente afectada. Las escuelas en Kiev y otras regiones del país han debido migrar completamente a clases virtuales debido al frío, pero los apagones frecuentes dificultan incluso esta modalidad, dejando a miles sin acceso a la enseñanza.
Frente a este panorama, UNICEF ha intensificado su respuesta invernal con el envío de cerca de 80 generadores de alta capacidad para apoyar a empresas de agua y calefacción en distintas regiones. El objetivo es reducir interrupciones en los servicios esenciales y ofrecer soluciones sostenibles en medio de la crisis.
“Es una carrera contrarreloj”, subrayó Mammadzade, destacando el trabajo inmediato de los técnicos en cuanto se registran daños a las infraestructuras.
El presidente ruso, Vladímir Putin, abogó hoy por lograr «cuanto antes» un arreglo pacífico en Ucrania, para lo que llamó a reabrir el debate para la creación de una nueva arquitectura de seguridad a nivel global que salvaguarde los intereses de todo el mundo.
Durante una ceremonia en el Palacio del Kremlin transmitida en directo por la televisión, Putin llamó a «consolidar las condiciones que permitan alcanzar, cuanto antes mejor, un arreglo pacífico para el conflicto en Ucrania».
Añadió que, en el marco del debate de esa nueva arquitectura, Rusia planteó «variantes y decisiones racionales que podrían satisfacer a todos en América, Europa y Asia, en todo el mundo».
«Nuestro país aspira a una paz duradera y sólida que garantice de manera fiable la seguridad de todos y cada uno. Sin embargo, no todos, incluido Kiev y las capitales que le apoyan, están preparados», dijo.
Mientras el resto de países no entiendan esa necesidad, Putin aseguró que Rusia continuará «persiguiendo sus objetivos», en alusión a la guerra en Ucrania
Putin recordó que la crisis en Ucrania es consecuencia del menosprecio «durante muchos años» de los legítimos intereses de Rusia y del incumplimiento de «la promesa pública» de las potencias occidentales de no ampliar la OTAN hacia el Este.
Los servicios de Inteligencia de Reino Unido calcularon que Rusia ha sufrido unas 1,213,000 bajas —entre muertos y heridos— desde el inicio de la invasión a Ucrania en febrero de 2022, una ofensiva ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin, que está por cumplir cuatro años.
El Ministerio de Defensa británico detalló que solo en 2025 Moscú habría tenido alrededor de 415,000 bajas, lo que convierte a ese año en el segundo más letal para las fuerzas rusas, apenas por debajo de 2024, cuando la cifra se elevó a unas 430,000, según datos divulgados este domingo.
La cartera ministerial británica citó cifras del Estado Mayor de Ucrania para señalar que en diciembre de 2025 Rusia sufrió un promedio de 1,130 bajas diarias. Este aumento representa el cuarto mes consecutivo con incrementos, tras un periodo de relativa baja entre abril y agosto del mismo año.
Según el informe, la media diaria de bajas entre agosto y diciembre de 2025 fue la más elevada desde abril de 2024. Las autoridades británicas creen que estas cifras se deben a los múltiples ataques de infantería desplegados por las tropas rusas en varios frentes, en especial donde se han registrado avances recientes.
Reino Unido advirtió que es “muy probable” que las elevadas tasas de bajas continúen en enero de 2026, ya que Rusia mantiene su ofensiva terrestre a gran escala pese al elevado costo humano del conflicto.
La guerra iniciada por Rusia contra Ucrania ha superado los 1,418 días de duración, superando así el tiempo que combatió la Unión Soviética contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, sin que Moscú logre alcanzar ninguno de sus objetivos estratégicos, aseguró este lunes el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrí Sibiga.
Durante una rueda de prensa ofrecida en Kiev junto a su homólogo noruego, Espen Barth Eide, Sibiga enfatizó que “esta guerra ya dura más que la germano-soviética. Al mismo tiempo, el agresor no ha alcanzado en estos casi cuatro años ni uno solo de sus objetivos estratégicos”, declaró el canciller, citado por la agencia Interfax Ucrania.
Ambos diplomáticos discutieron proyectos de cooperación para este año, especialmente en el área de defensa. Sibiga también actualizó a Eide sobre las negociaciones que Ucrania mantiene con Estados Unidos y sus aliados europeos en busca de una propuesta de paz que pueda ser presentada a Moscú.
En paralelo, los ministros subrayaron la urgencia de incrementar las sanciones internacionales contra Rusia, al tiempo que abordaron asuntos globales como las protestas en Irán y la reciente captura del presidente venezolano depuesto, Nicolás Maduro, por parte de EE.UU.
Noruega anunció durante esta visita una ayuda de emergencia por $371.4 millones (tras conversión de €340 millones) para apoyar a Ucrania, especialmente en su sector energético y en el mantenimiento de servicios esenciales. Parte de estos fondos se destinarán a la compra de gas y reparación de infraestructura crítica dañada por ataques rusos recientes, que han dejado a gran parte de Kiev sin electricidad ni calefacción en medio de las bajas temperaturas.
Un militar ucraniano desmina un territorio cerca de la ciudad de Járkov, en el este de Ucrania, en una imagen de archivo. EFE
Una guerra sin final a la vista
El conflicto, que inició el 24 de febrero de 2022, se ha convertido en una guerra de desgaste con consecuencias devastadoras para ambas naciones. Mientras las tropas soviéticas, en la Segunda Guerra Mundial, expulsaron a los nazis y tomaron Berlín en 1,418 días, las fuerzas rusas actuales apenas han conseguido avances limitados en el territorio ucraniano.
Las bajas en el ejército ruso superan el millón de efectivos, de los cuales entre 200,000 y 300,000 habrían muerto, según fuentes independientes. Moscú, por su parte, mantiene la cifra oficial en solo 5,937 fallecidos, un dato no actualizado desde septiembre de 2022.
La invasión, pensada inicialmente como una operación militar relámpago, se transformó en una campaña prolongada que ha consumido recursos masivos —alrededor del 7 % del PIB ruso para 2025— y ha incrementado el aislamiento internacional del Kremlin.
El gobernante ruso Vladimir Putin. EFE
Putin y la retórica de la «guerra santa»
El presidente ruso, Vladímir Putin, comparó desde el inicio esta ofensiva con la «Gran Guerra Patria» soviética, afirmando durante la pasada Navidad ortodoxa que se trata de una misión “sagrada”.
“Los soldados rusos cumplen siempre, como por orden del Señor, la misión de defender la patria y a su pueblo. La salvación de la patria”, dijo Putin.
A estas declaraciones se sumó el patriarca ortodoxo Kiril, quien calificó de “traidores a la patria” a quienes no respaldan el conflicto. Esta narrativa choca con la realidad del campo de batalla, donde Rusia, lejos de liberar, es considerada la potencia invasora por gran parte de la comunidad internacional.
Fracaso de la toma de Kiev y comparación histórica
El Kremlin proyectaba la toma de Kiev en solo tres días, pero su intento inicial en el aeródromo de Gostómel fracasó. Desde entonces, las tropas rusas no han logrado consolidar el control total ni siquiera sobre las cuatro regiones ucranianas que declaró anexadas en 2022.
Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien Rusia califica como líder de un régimen “neonazi”, continúa resistiendo desde Kiev.
En los últimos meses, Rusia apenas ha conseguido avances territoriales mínimos. En 2025, sumó entre 5,000 y 6,000 kilómetros cuadrados a los 94,000 que controla actualmente —una quinta parte del territorio ucraniano—, aunque al inicio del conflicto llegó a ocupar hasta un 40 % del país.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó este viernes que un ataque ruso con misiles sobre edificios residenciales de la ciudad oriental de Járkov ha causado trece heridos, según las autoridades locales.
«Un horrible ataque ruso sobre Járkov», escribió Zelenski al aludir al bombardeo en Telegram, donde explicó que «dos misiles fueron disparados» para impactar en edificios residenciales y causar «un número de víctimas aún desconocido».
Las autoridades locales informaron de que en el ataque trece personas resultaron heridas, seis de las cuales fueron llevadas al hospital, incluida una mujer que se encontraba en estado grave.
«El enemigo golpeó un edificio residencial de cinco plantas en el distrito de Kiev de Járkov», precisó en Telegram el jefe de la Administración Regional de Járkov, Oleg Siniegubov.
«El edificio quedó completamente destruido por el ataque, y se produjo un incendio. Ventanas y fachadas de los edificios de alrededor también quedaron dañados», agregó Siniegubov, que confirmó los «daños considerables» de los que habló previamente el alcalde de Járkov, Igor Terejov.
En su mensaje en Telgram, el presidente ucraniano señaló que los servicios de emergencia trabajan en las labores de asistencia en el lugar de los hechos y criticó a Rusia por atacar a civiles en su país.
«Desafortunadamente, este es exactamente el modo en que Rusia trata la vida y la gente, sigue matando, pese a todos los esfuerzos del mundo, especialmente de Estados Unidos, en el proceso diplomático», comentó Zelenski, en alusión a las últimas reuniones mantenidas para promover el fin de la guerra ruso-ucraniana.
«Sólo Rusia no quiere que esta guerra acabe y hace todo cada día para mantenerla», añadió el jefe de Estado ucraniano, que en redes sociales añadió a su mensaje sobre el ataque fotos del lugar de los hechos en las que se puede observar la destrucción causada por los misiles rusos.
La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, aseguró este martes que la entrada de Ucrania en la Unión Europea (UE) es «una garantía de seguridad clave», tras mantener una reunión con otros líderes europeos sobre la guerra de agresión a gran escala de Rusia contra Kiev.
«Buen debate hoy con líderes europeos sobre nuestro apoyo a Ucrania, su seguridad y la reconstrucción del país. En última instancia, la prosperidad de un Estado ucraniano libre yace en la adhesión a la UE. También es una garantía de seguridad clave por sí misma», escribió la política alemana en sus redes sociales.
El portavoz del Gobierno polaco, Adam Szlapka, ya había indicado en sus redes sociales que el primer ministro del país, Donald Tusk, iba a participar a las 11:00 horas en una nueva reunión de líderes europeos sobre Ucrania.
Este nuevo intercambio de los mandatarios europeos se produce después de que el domingo el presidente estadounidense, Donald Trump, recibiera a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en Florida.
Tras ese encuentro, Trump afirmó que el «95%» del plan de paz de 20 puntos está resuelto, pero el presidente estadounidense reconoció igualmente que aún quedan cuestiones «espinosas» por resolver, incluido, entre otras cosas, el futuro de la región del Donbás.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, rechazó este lunes las acusaciones de Rusia sobre un supuesto ataque contra una residencia del mandatario ruso, Vladimir Putin, en la región de Nóvgorod y ha asegurado que Moscú busca «socavar todos los logros» obtenidos a nivel diplomático para lograr un acuerdo de paz que ponga fin a la invasión desatada en febrero de 2022.
«Rusia está de nuevo en acción, utilizando declaraciones peligrosas para socavar todos los logros de nuestros esfuerzos diplomáticos compartidos con el equipo del presidente (estadounidense, Donald) Trump. Seguimos trabajando juntos para acercar la paz», dijo, antes de resaltar que «la historia sobre un supuesto ataque contra la residencia (de Putin) es una invención destinada a justificar ataques adicionales contra Ucrania, incluido Kiev».
Así, ha subrayado en su cuenta en la red social X que Moscú realizó esta denuncia para «justificar su propia negativa a dar los pasos necesarios para poner fin a la guerra». «Las típicas mentiras rusas. Es más, los rusos ya han atacado Kiev en el pasado, incluido el edificio del Gabinete de Ministros», ha destacado Zelenski. «Ucrania no da pasos que puedan socavar la diplomacia. Al contrario, siempre los da Rusia. Esta es una de las muchas diferencias entre nosotros», explicó.
«Es crucial que el mundo no se quede callado ahora. No podemos permitir que Rusia socave el trabajo para lograr una paz duradera», ha zanjado el presidente ucraniano. Zelenski ha respondido así a las palabras del ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, quien afirmó que Kiev había lanzado un ataque con más de 90 drones contra «una residencia presidencial rusa en la región de Nóvgorod», motivo por el que dijo que Moscú «reconsiderará» su postura en las negociaciones en marcha para un acuerdo de paz. El jefe de la diplomacia rusa ha afirmado que «esta acción tuvo lugar durante negociaciones intensas entre Rusia y Estados Unidos para resolver el conflicto ucraniano» y ha añadido que «este tipo de acciones imprudentes no quedarán sin respuesta».
«No pretendemos retirarnos del proceso de negociación con Estados Unidos, pero dada la completa degeneración del criminal régimen de Kiev, que ha virado a una política de terrorismo de Estado, las posiciones negociadoras de Rusia serán reconsideradas», dijo.
Apenas unas horas antes, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, se había mostrado de acuerdo con Trump en el hecho de que las conversaciones para un posible acuerdo de paz con Ucrania se encuentran en sus etapas finales, después de la reunión mantenida el domingo por el inquilino de la Casa Blanca con Zelenski, en la primera reacción desde Moscú al encuentro en Florida.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó que está listo para reunirse con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para abordar la paz en la guerra ruso-ucraniana tras el último encuentro del líder del país invadido por Rusia con el jefe de Estado estadounidense, Donald Trump.
«Cómo encontrarnos, en qué formato, nos da igual. Estamos listos», dijo Zelenski en unas declaraciones recogidas por la agencia ‘Ukrinform’ este lunes, tras el encuentro de tres horas con Trump que mantuvo el presidente ucraniano el domingo en la residencia de Mar-a-Lago (Florida).
Zelenski también indicó, sin embargo, que Moscú debe ser coherente en lo que dice y hace su presidente, en vista de que Rusia mantiene sus ataques contra Ucrania.
«Es importante que las acciones y las palabras del líder ruso coincidan», comentó Zelenski, quien dijo que le parecía «un poco extraño» que Putin dijera a Trump que «quiere acabar la guerra», pero, por otro lado, «comunica abiertamente en los medios, en todos sus mensajes, que está preparado y que quiere continuar con la guerra».
«Nos ataca con misiles, habla abiertamente de ello, se regocija por los resultados de la destrucción de infraestructuras civiles, da órdenes a sus generales sobre dónde ir, qué capturar, etcétera», agregó Zelenski.
El presidente ucraniano hizo estas declaraciones después de su cita del domingo con Trump, donde ambos proyectaron un mensaje de avances hacia la paz, aunque no cerraron un pacto y tampoco resolvieron «cuestiones espinosas» pendientes.
El encuentro llegó después de una llamada entre Trump y Putin, y tras varias reuniones entre Zelenski y funcionarios del gobierno de Trump.
Zelenski y Trump adelantaron que tanto Rusia como Ucrania acordaron crear «grupos de trabajo» compuestos por los principales colaboradores del presidente estadounidense para finalizar un acuerdo de paz sobre el conflicto en Ucrania «en las próximas semanas».
Sin embargo, no especificaron fechas para las reuniones de estos grupos, ni tampoco lugares.
«Mantuvimos una conversación significativa sobre todos los temas y valoramos mucho los avances que los equipos ucraniano y estadounidense han logrado en las últimas semanas», señaló Zelenski sobre su reunión con Trump en su cuenta de Telegram en la noche del domingo.
«Ucrania está lista para la paz», indicó Zelenski, tras apuntar que en Mar-a-Lago, entre otras cosas, se acordaron nuevas reuniones para esta semana entre responsables de sus equipos y la organización en Washington de una cita en enero en la que Trump recibirá a líderes europeos, incluidos representantes de Ucrania.
A pocas horas de reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Florida, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dejó claras las «líneas rojas» del país en las negociaciones de paz, en medio de la invasión rusa que supera los mil días de conflicto.
“Debemos trabajar para minimizar los asuntos pendientes. Por supuesto, hoy existen líneas rojas para Ucrania y el pueblo ucraniano”, expresó el mandatario, quien advirtió que los puntos más delicados del borrador del plan de paz incluyen la soberanía territorial y el control de la planta nuclear de Zaporiyia.
Zelenski sostuvo que cualquier posible actualización del plan de paz será comunicada a los ciudadanos antes de su aprobación, ya sea mediante referéndum o cambios legislativos.
“Es el pueblo ucraniano quien tiene la última palabra”, recalcó a través de su cuenta oficial en la red social X.
Mientras viajaba hacia Estados Unidos, el mandatario denunció que Rusia lanzó ataques masivos sobre distintas zonas de Ucrania. Según él, estos bombardeos representan la “respuesta” del Kremlin a los esfuerzos internacionales por alcanzar un alto al fuego. “Nuestra petición más importante es que las garantías de seguridad sean sólidas”, dijo.
Zelenski advirtió que no es viable celebrar elecciones bajo las actuales condiciones de inseguridad, presionadas también por exigencias de Washington.
“Los cielos deben ser seguros y la seguridad debe estar garantizada en todo nuestro territorio, al menos durante las elecciones o un referéndum”, manifestó. Además, pidió que se permita el ingreso de observadores internacionales incluso en zonas ocupadas por Rusia.
Apoyo europeo antes del encuentro clave
Horas antes del encuentro con el presidente Trump, Zelenski sostuvo una llamada telefónica con varios líderes europeos. Participaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; y el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
Durante la conversación, los mandatarios revisaron los “elementos más fundamentales de los borradores de los documentos clave” que se discutirán en Florida. Zelenski afirmó que se necesita una “postura firme en el frente y en la diplomacia para evitar que (Vladimir) Putin manipule y eluda un fin real y justo de la guerra”.
Von der Leyen aseguró que “todos los esfuerzos deben conducir al objetivo común: una paz justa y duradera que preserve la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”, y subrayó que la Comisión Europea mantendrá la presión sobre Rusia en 2026.
António Costa, por su parte, reiteró que el apoyo de Bruselas “no flaqueará” y respaldó una “Ucrania fuerte y próspera en la UE” como garantía de seguridad para todo el continente. También aplaudió las recientes sanciones contra Rusia, incluyendo el bloqueo prolongado de activos soberanos.
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este miércoles con una caída del 1.08 %, ubicándose en $57.30 por barril, mientras los inversores siguen atentos a la reunión prevista entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, para discutir un posible acuerdo de paz en Ucrania.
La expectativa de un cese al conflicto bélico ha despertado interés en el mercado por su posible impacto en el sector energético, ya que un acuerdo podría abrir la puerta al levantamiento de las sanciones internacionales que pesan sobre la industria petrolera rusa, según destacó CNBC.
Zelenski anunció que las conversaciones girarán en torno a un borrador de 20 puntos para terminar la guerra, además de discutir garantías bilaterales de seguridad por parte de Washington y un pacto económico. Según el medio Kyiv Post, la reunión podría celebrarse el próximo domingo, 28 de diciembre, en la residencia del presidente Trump en Mar-a-Lago, Florida.
El mandatario ucraniano sostuvo una llamada telefónica con los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, donde exploraron “nuevas ideas” para impulsar la paz, incluyendo formatos, agendas y hojas de ruta para las negociaciones.
Sin embargo, el panorama petrolero se mantiene bajo presión por factores adicionales. “Los aspectos negativos persisten: el elevado almacenamiento mundial de petróleo y el leve progreso en las conversaciones de paz entre Ucrania y Rusia”, afirmó Dennis Kissler, vicepresidente senior de operaciones de BOK Financial, en declaraciones a CNBC.
El mismo medio advirtió que la caída en los precios del crudo también responde al incremento en la producción global, lo que ha generado temores de un exceso de oferta en 2025. La Agencia Internacional de Energía (AIE), con sede en París, estima que la oferta superará la demanda en 3.84 millones de barriles por día durante el próximo año, según su informe de diciembre.