El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, fijó 2027 como el año en que espera que Ucrania se adhiera oficialmente a la Unión Europea, destacando que esta integración es una de las principales garantías de seguridad que Ucrania puede ofrecer en el escenario posbélico. Zelenski subrayó la importancia de la entrada de Ucrania al bloque comunitario no solo para el país, sino también para toda Europa, destacando las contribuciones de Ucrania en áreas clave como la seguridad, la tecnología y la economía.
«La adhesión de Ucrania a la Unión Europea es una de las garantías clave de seguridad no solo para nosotros, sino también para toda Europa. Al fin y al cabo, la fuerza colectiva de Europa es posible, en particular, gracias a las contribuciones de Ucrania», afirmó Zelenski en un mensaje en redes sociales.
El presidente también destacó el apoyo de los socios internacionales de Ucrania en su posición, mostrando optimismo en cuanto a la viabilidad de este objetivo a corto plazo.
En su mensaje, Zelenski también compartió detalles de su reciente conversación con el canciller austriaco, Christian Stocker, en la que informó sobre los avances en los contactos trilaterales que Ucrania ha mantenido con Rusia y Estados Unidos en Emiratos Árabes Unidos. Durante estas reuniones, que se centraron en cuestiones militares, también se discutieron aspectos relacionados con garantías de seguridad.
El Kremlin aseguró hoy que la segunda ronda de negociaciones a tres bandas sobre Ucrania con mediación de Estados Unidos tendrá lugar la próxima semana.
«Está planeada para la próxima semana. A día de hoy no puedo dar la fecha exacta», comentó a la prensa, según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, citado porla agencia TASS.
La primera ronda tuvo lugar el viernes y el sábado en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), en donde por primera vez la delegación rusa estuvo integrada exclusivamente por militares.
Peskov destacó que «»el mismo hecho de que los contactos hayan comenzado de manera constructiva, ya se puede considerar algo positivo. Pero aún queda mucho trabajo por delante».
«Sería un error esperar algunos grandes resultados de los primeros contactos», señaló.
Recordó que «no es un secreto para nadie» que «la cuestión territorial, que es parte de la ‘fórmula de Anchorage’ tiene, por supuesto, una gran importancia para la parte rusa».
Se refería a que Moscú no declarará un alto el fuego hasta que las tropas ucranianas no abandonen el territorio del Donbás, donde Kiev aún controla más de la quinta parte de la región de Donetsk.
Insistió en que dicha fórmula fue «acordada» por los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y EE.UU., Donald Trump, en la cumbre de agosto de 2025 en Alaska y que ahora le toca el turno a los expertos, a los grupos de trabajo en Abu Dabi.
«No diría que allí fue todo amistoso, difícilmente eso es posible en la fase actual. Pero si uno quiere lograr algo en unas negociaciones, entonces hay que hablar de manera constructiva», señaló.
Ambos bandos consideraron constructivas las negociaciones a tres bandas, en las que, según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se abordaron «los posible criterios para el fin de la guerra».
Por su parte, una fuente rusa destacó desde Abu Dabi que se habían producido «resultados» durante las casi tres horas de conversaciones a puerta cerrada del sábado, aunque admitió «el asunto más complejo» seguía siendo el control del Donbás.
«Vimos una verdadera disposición por parte de cada miembro de su delegación con sus homólogos. Fue un momento en el que todos parecían casi amigos y, en cierto modo, estas personas se conocen. Ha habido mucha masacre, muchas muertes, pero vimos mucho respeto en la sala entre las partes porque realmente buscaban encontrar soluciones», informó a los medios un funcionario estadounidense.
Los negociadores de Rusia y Ucrania parecían «casi amigos» en la primera ronda de negociaciones trilaterales con mediación de Estados Unidos para poner fin a la guerra que concluyó este sábado en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), según informaron hoy funcionarios estadounidenses.
«Vimos una verdadera disposición por parte de cada miembro de su delegación con sus homólogos. Fue un momento en el que todos parecían casi amigos, y en cierto modo, estas personas se conocen. Ha habido mucha masacre, muchas muertes, pero vimos mucho respeto en la sala entre las partes porque realmente buscaban encontrar soluciones», informó a medios un funcionario estadounidense.
La fuente gubernamental dijo que durante las negociaciones daba «la sensación» de que los dos países estaban sentados en el «mismo lado de la mesa», con el fin de comprender los problemas de cada uno para encontrar una «solución de compromiso que permitiera a ambas partes obtener mucho más de lo que daban».
EE.UU., que actuó de mediador en esta negociación de dos días, casi no tuvo que «presionar» a los representantes de Ucrania y Rusia para tratar los principales temas que estaban sobre la mesa.
«Los ucranianos plantearon puntos que son importantes para ellos. Los rusos plantearon puntos que eran importantes para ellos. Y abordamos todos los temas. No creo que hayamos dejado ningún tema fuera de estas conversaciones», anotó un funcionario estadounidense, quien añadió que «también hubo extensas conversaciones paralelas».
De acuerdo con un funcionario, en las negociaciones se entró en «detalles muy concretos», pero no dio ejemplos.
«El próximo domingo, si Dios quiere, habrá otra reunión donde impulsaremos este acuerdo hacia su conclusión final», adelantó.
De acuerdo con los funcionarios estadounidenses, los dos países que llevan en guerra casi cuatro años se podrían reunir en un futuro no lejano en Moscú o Kiev.
«En nuestra opinión, este tipo de reuniones deben celebrarse antes de que se produzca una reunión bilateral entre Putin y Zelenski o una trilateral con Putin, Zelenski y el presidente Trump, pero no creo que estemos tan lejos de eso», anotó el funcionario.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró hoy en un mensaje de X: «El centro de la atención de las discusiones han sido los posibles criterios para el fin de la guerra (…) Se ha debatido mucho y es importante que las conversaciones hayan sido constructivas».
Por su parte, una fuente rusa destacó desde Abu Dabi que se habían producido «resultados» durante las casi tres horas de conversaciones a puerta cerrada, aunque ningún bando quiso precisar en qué consistieron esos avances, según la agencia TASS.
Los equipos negociadores de Ucrania, Rusia y Estados Unidos iniciaron este martes en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, una ronda de conversaciones trilaterales con el objetivo de encontrar una salida diplomática al conflicto armado que afecta al este de Europa desde 2022.
Previo al encuentro, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, conversó con su equipo negociador para detallar el enfoque de la reunión y los resultados que espera Kiev. “Todos entienden qué hay que hacer. Hemos debatido el marco de la conversación, el tema y el resultado deseado”, aseguró el mandatario, citado por la agencia Ukrinform.
El grupo de negociadores ucranianos está encabezado por el jefe del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umérov, e incluye a figuras clave como el líder parlamentario oficialista David Arajamia y el nuevo jefe de la Oficina Presidencial, Kirilo Budánov. También forman parte asesores militares e integrantes del alto mando, entre ellos el jefe del Estado Mayor General, Andrí Gnátov. La composición fue ratificada horas antes mediante decreto presidencial.
Por parte de Rusia, la delegación está liderada por el almirante Ígor Kostiukov y cuenta con la participación del asesor económico del Kremlin, Kiril Dmítriev. Estados Unidos participa con sus negociadores Steve Witkoff y Jared Kushner.
Uno de los temas centrales de la agenda, según lo reconoció tanto Zelenski como Witkoff, es el futuro de la región del Donbás, ubicada en el este de Ucrania. “La cuestión del Donbás es clave. Se debatirá, así como la modalidad de cómo las tres partes la ven en Abu Dabi hoy y mañana”, declaró Zelenski ante medios locales.
Actualmente, Rusia controla la mayor parte del Donbás —compuesto por las regiones de Donetsk y Lugansk— y ha exigido a Ucrania que se retire del resto del territorio. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reiteró la postura rusa: “Las tropas ucranianas deben retirarse incondicionalmente de todo el Donbás para que pueda arreglarse el conflicto”.
El encuentro representa el primer diálogo en este formato en mucho tiempo y podría marcar un punto de inflexión en los esfuerzos de mediación internacional, aunque las posiciones siguen profundamente enfrentadas.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó este jueves desde Davos que su gobierno ha concluido las negociaciones con Estados Unidos para un acuerdo de garantías de seguridad que entraría en vigor una vez finalice la guerra con Rusia.
“Hemos finalizado el documento; el documento debe ser firmado por los presidentes y después irá a los Parlamentos nacionales: al Parlamento en Ucrania y al Congreso en EE. UU.”, declaró Zelenski tras su intervención en el Foro Económico Mundial.
El mandatario ucraniano detalló que el acuerdo incluirá garantías similares al Artículo 5 de la OTAN, el cual establece que un ataque a un miembro de la Alianza es considerado un ataque a todos. Este compromiso de defensa mutua se materializaría en un documento vinculante tras su aprobación en el Congreso estadounidense.
Zelenski también informó que las conversaciones con Washington y los socios europeos sobre el plan de reconstrucción de Ucrania están en su etapa final. El programa contempla la movilización de hasta $800,000 millones para impulsar la recuperación económica del país tras el conflicto bélico.
Sobre la posibilidad de una solución negociada, el presidente indicó que el único escollo persistente es el control de la región de Donetsk. Rusia exige la retirada total de las fuerzas ucranianas del 20 % del territorio que aún controla Kiev, condición que ha sido rechazada por el gobierno ucraniano.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunció este jueves en el Foro Económico de Davos que el equipo negociador de Kiev se citará el viernes y el sábado con delegaciones de Estados Unidos y Rusia en Emiratos Árabes Unidos (EAU) para avanzar en el camino hacia un fin negociado de la guerra en Ucrania.
«Creo que es el primer encuentro trilateral en Emiratos Árabes Unidos y será mañana y pasado mañana», indicó Zelenski mientras respondía preguntas tras su intervención en el encuentro internacional que acoge la localidad suiza de Davos.
«Creo que está bien que a nivel táctico comience este encuentro», añadió Zelenski, quien agregó que «los rusos tienen que estar listos para encontrar compromisos, porque todo el mundo tiene que estar listo, no sólo Ucrania».
«Es mejor tener reuniones que no tener ningún tipo de diálogo», continuó Zelenski sobre las conversaciones, al tiempo que recordó que su país, pese a los esfuerzos diplomáticos, sigue bajo bombardeos diarios de parte de Rusia contra civiles e infraestructuras energéticas.
Esos ataques han obligado a miles de personas en Ucrania a afrontar sin calefacción las temperaturas bajo cero de este invierno, más duro de lo habitual.
Sobre los planes de cara a la cita en EAU, Zelenski explicó que el equipo negociador estadounidense se reunirá primero con sus homólogos ucranianos y luego con la parte rusa, después de que este jueves el jefe de Estado de Ucrania se reuniera durante casi una hora en Davos con el presidente de EE.UU, Donald Trump.
«Querríamos terminar con esta guerra mañana pero, si continúa, Rusia verá reducido su Ejército y Putin tendrá que llevar a cabo una nueva movilización», concluyó.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió el viernes que los niños en Ucrania enfrentan un escenario devastador, marcado por temperaturas extremas bajo cero y ataques constantes del Ejército ruso contra la infraestructura energética, lo que mantiene a millones de familias “en un estado constante de supervivencia”.
Desde Ginebra, el representante de UNICEF en Ucrania, Munir Mammadzade, describió un panorama crítico.
“Millones de familias pasan días enteros sin calefacción, electricidad ni agua potable. El escenario invernal que tanto temíamos ya es una realidad”, afirmó Mammadzade.
El funcionario detalló que las condiciones climáticas han agravado el impacto de la guerra sobre los más vulnerables.
“Niños, niñas y sus familias viven en edificios de varios pisos sin calefacción, a -18 grados centígrados, resguardándose de bombardeos y resistiendo temperaturas extremas”, lamentó.
El representante explicó que la situación no solo pone en riesgo la salud física de los menores, sino también su estabilidad emocional.
“La oscuridad, el frío y el estrés agravan enfermedades respiratorias y generan un miedo constante. Los recién nacidos y lactantes, por su fragilidad, están en mayor riesgo de hipotermia y enfermedades que pueden volverse mortales sin la atención médica adecuada”, alertó.
Además, la educación de los niños también se ha visto severamente afectada. Las escuelas en Kiev y otras regiones del país han debido migrar completamente a clases virtuales debido al frío, pero los apagones frecuentes dificultan incluso esta modalidad, dejando a miles sin acceso a la enseñanza.
Frente a este panorama, UNICEF ha intensificado su respuesta invernal con el envío de cerca de 80 generadores de alta capacidad para apoyar a empresas de agua y calefacción en distintas regiones. El objetivo es reducir interrupciones en los servicios esenciales y ofrecer soluciones sostenibles en medio de la crisis.
“Es una carrera contrarreloj”, subrayó Mammadzade, destacando el trabajo inmediato de los técnicos en cuanto se registran daños a las infraestructuras.
El presidente ruso, Vladímir Putin, abogó hoy por lograr «cuanto antes» un arreglo pacífico en Ucrania, para lo que llamó a reabrir el debate para la creación de una nueva arquitectura de seguridad a nivel global que salvaguarde los intereses de todo el mundo.
Durante una ceremonia en el Palacio del Kremlin transmitida en directo por la televisión, Putin llamó a «consolidar las condiciones que permitan alcanzar, cuanto antes mejor, un arreglo pacífico para el conflicto en Ucrania».
Añadió que, en el marco del debate de esa nueva arquitectura, Rusia planteó «variantes y decisiones racionales que podrían satisfacer a todos en América, Europa y Asia, en todo el mundo».
«Nuestro país aspira a una paz duradera y sólida que garantice de manera fiable la seguridad de todos y cada uno. Sin embargo, no todos, incluido Kiev y las capitales que le apoyan, están preparados», dijo.
Mientras el resto de países no entiendan esa necesidad, Putin aseguró que Rusia continuará «persiguiendo sus objetivos», en alusión a la guerra en Ucrania
Putin recordó que la crisis en Ucrania es consecuencia del menosprecio «durante muchos años» de los legítimos intereses de Rusia y del incumplimiento de «la promesa pública» de las potencias occidentales de no ampliar la OTAN hacia el Este.
Los servicios de Inteligencia de Reino Unido calcularon que Rusia ha sufrido unas 1,213,000 bajas —entre muertos y heridos— desde el inicio de la invasión a Ucrania en febrero de 2022, una ofensiva ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin, que está por cumplir cuatro años.
El Ministerio de Defensa británico detalló que solo en 2025 Moscú habría tenido alrededor de 415,000 bajas, lo que convierte a ese año en el segundo más letal para las fuerzas rusas, apenas por debajo de 2024, cuando la cifra se elevó a unas 430,000, según datos divulgados este domingo.
La cartera ministerial británica citó cifras del Estado Mayor de Ucrania para señalar que en diciembre de 2025 Rusia sufrió un promedio de 1,130 bajas diarias. Este aumento representa el cuarto mes consecutivo con incrementos, tras un periodo de relativa baja entre abril y agosto del mismo año.
Según el informe, la media diaria de bajas entre agosto y diciembre de 2025 fue la más elevada desde abril de 2024. Las autoridades británicas creen que estas cifras se deben a los múltiples ataques de infantería desplegados por las tropas rusas en varios frentes, en especial donde se han registrado avances recientes.
Reino Unido advirtió que es “muy probable” que las elevadas tasas de bajas continúen en enero de 2026, ya que Rusia mantiene su ofensiva terrestre a gran escala pese al elevado costo humano del conflicto.
La guerra iniciada por Rusia contra Ucrania ha superado los 1,418 días de duración, superando así el tiempo que combatió la Unión Soviética contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, sin que Moscú logre alcanzar ninguno de sus objetivos estratégicos, aseguró este lunes el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrí Sibiga.
Durante una rueda de prensa ofrecida en Kiev junto a su homólogo noruego, Espen Barth Eide, Sibiga enfatizó que “esta guerra ya dura más que la germano-soviética. Al mismo tiempo, el agresor no ha alcanzado en estos casi cuatro años ni uno solo de sus objetivos estratégicos”, declaró el canciller, citado por la agencia Interfax Ucrania.
Ambos diplomáticos discutieron proyectos de cooperación para este año, especialmente en el área de defensa. Sibiga también actualizó a Eide sobre las negociaciones que Ucrania mantiene con Estados Unidos y sus aliados europeos en busca de una propuesta de paz que pueda ser presentada a Moscú.
En paralelo, los ministros subrayaron la urgencia de incrementar las sanciones internacionales contra Rusia, al tiempo que abordaron asuntos globales como las protestas en Irán y la reciente captura del presidente venezolano depuesto, Nicolás Maduro, por parte de EE.UU.
Noruega anunció durante esta visita una ayuda de emergencia por $371.4 millones (tras conversión de €340 millones) para apoyar a Ucrania, especialmente en su sector energético y en el mantenimiento de servicios esenciales. Parte de estos fondos se destinarán a la compra de gas y reparación de infraestructura crítica dañada por ataques rusos recientes, que han dejado a gran parte de Kiev sin electricidad ni calefacción en medio de las bajas temperaturas.
Un militar ucraniano desmina un territorio cerca de la ciudad de Járkov, en el este de Ucrania, en una imagen de archivo. EFE
Una guerra sin final a la vista
El conflicto, que inició el 24 de febrero de 2022, se ha convertido en una guerra de desgaste con consecuencias devastadoras para ambas naciones. Mientras las tropas soviéticas, en la Segunda Guerra Mundial, expulsaron a los nazis y tomaron Berlín en 1,418 días, las fuerzas rusas actuales apenas han conseguido avances limitados en el territorio ucraniano.
Las bajas en el ejército ruso superan el millón de efectivos, de los cuales entre 200,000 y 300,000 habrían muerto, según fuentes independientes. Moscú, por su parte, mantiene la cifra oficial en solo 5,937 fallecidos, un dato no actualizado desde septiembre de 2022.
La invasión, pensada inicialmente como una operación militar relámpago, se transformó en una campaña prolongada que ha consumido recursos masivos —alrededor del 7 % del PIB ruso para 2025— y ha incrementado el aislamiento internacional del Kremlin.
El gobernante ruso Vladimir Putin. EFE
Putin y la retórica de la «guerra santa»
El presidente ruso, Vladímir Putin, comparó desde el inicio esta ofensiva con la «Gran Guerra Patria» soviética, afirmando durante la pasada Navidad ortodoxa que se trata de una misión “sagrada”.
“Los soldados rusos cumplen siempre, como por orden del Señor, la misión de defender la patria y a su pueblo. La salvación de la patria”, dijo Putin.
A estas declaraciones se sumó el patriarca ortodoxo Kiril, quien calificó de “traidores a la patria” a quienes no respaldan el conflicto. Esta narrativa choca con la realidad del campo de batalla, donde Rusia, lejos de liberar, es considerada la potencia invasora por gran parte de la comunidad internacional.
Fracaso de la toma de Kiev y comparación histórica
El Kremlin proyectaba la toma de Kiev en solo tres días, pero su intento inicial en el aeródromo de Gostómel fracasó. Desde entonces, las tropas rusas no han logrado consolidar el control total ni siquiera sobre las cuatro regiones ucranianas que declaró anexadas en 2022.
Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien Rusia califica como líder de un régimen “neonazi”, continúa resistiendo desde Kiev.
En los últimos meses, Rusia apenas ha conseguido avances territoriales mínimos. En 2025, sumó entre 5,000 y 6,000 kilómetros cuadrados a los 94,000 que controla actualmente —una quinta parte del territorio ucraniano—, aunque al inicio del conflicto llegó a ocupar hasta un 40 % del país.