Telar de multitudes

Contengo multitudes, es una frase original del poeta estadounidense Walt Whitman, la cual plasmó en su poema Canción de mí mismo, allá por 1855. Con el transcurrir del tiempo, la acepción de esta expresión dio paso a varias inspiraciones, ya sea en los ámbitos intelectuales, culturales y sociales.

Entre las más peculiares que se le otorgó a la máxima, fue en un sentido nacionalista; sobre que la gran nación norteamericana acunaba a varias personas de diferentes países, por lo tanto inmigrantes, para que estos pudieran cumplir sus sueños, realizando así sus proyectos de vida. Pero el espíritu con el que Whitmanla escribió estaba ya un tanto más sensibilizado por sus recientes experiencias como voluntario en el cuidado de soldados en recuperación.

El drama de las secuelas visibles e invisibles que una guerra civil deja a su paso, lo hizo reflexionar y comprender lo multifacético que el ser humano puede ser en ese pequeño lapso de permanencia en este mundollamado vida. Por lo tanto, contener multitudes, según Whitman significa tener muchas capas, maneras de sentir, de vivir, en las cuales cada individuo es difícil de encasillar solo en una o de una forma en particular.

En las distintas etapas que pasamos a lo largo de los años, las alegrías y duelos, se desarrollan en contextos arquitectónicamente diseñados, ninguno mejor que el anterior sino a medida de lo que se presenta y lo que somos. De cada inicio siempre un final y, como si en la puerta universal  donde generaciones ya pasaron, quedamos hipnotizados ante la aventura propia de vivir, presintiendo aquel vértigo que va tejiendo sin orden ni reglas los recuerdos, esos trocitos de imágenes  que aún existen cada vez que los evocamos, no se desaparecieron y continúan guardando lo esencial, lo vivido. ¿Cuántas multitudes estarán en nuestras mentes y en cuántas otras estaremos a la vez? Seguramente es nuestro tesoro intangible más privado que tenemos.

Es impactante y a la vez maravilloso imaginar  como cada conexión nos llevó a cada persona, derivando en experiencia que entrelazó cada recuerdo. Todo de una manera interconectada, sin que podamos encontrar adonde comenzó el hilo conductor que urdió el telar que jamás elaboramos nosotros mismos pero en el cual nos movemos por impulso vital.

Lo que conocemos y hemos vivido es nuestro universo completo, quizás lo valoremos simple, pero ciertamente nada es sencillo, desde el momento que venimos al mundo sin conocer la fecha de partida. A veces mirando al abismo y otras contemplando la luz que borra toda sombra, pero siempre dentro delcosmos integrado al cual hemos venido por un corto tiempo, en el que reconocemos en su grandeza y que talvez, con antelación ya estaba todo a la medida para cada quien y solo hemos venimos a cumplir esa misión, talvez.

Son infinitas las ideas entorno a la manera de como se desarrollan los hechos y nuestra respuesta ante los mismos, infinitas como las estrellas que yacen en la bóveda eterna en la que nos vemos reflejados, con vastedad y contradicciones,  integrando la existencia.

 

 

 

 

 

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