Mupi invita a inauguración de la muestra «Maya Salarrué: Nostalgia del Terruño»

El Museo de la Palabra y la Imagen (Mupi) invita hoy a la inauguración de la exposición: «Maya Salarrué: Nostalgia del Terruño» en la Alianza Francesa, dedicada a la obra plástica de la artista salvadoreña, hija del artista multifacético Salvador Salazar Arrué (Salarrué, 1899-1975).

Maya Salarrué (1925-1994) nació y creció en el seno de una familia muy especial. Su padre y su madre Zèlie, ambos artistas, condicionaron su vida hacia las artes y una religiosidad que la llevó a vestir como monja.

A lo largo de su trayectoria, que transcurrió discretamente, creó un imaginario muy personal. Sus temas están vinculados a nuestro entorno y es en este espacio de gran colorido y carente de perspectiva donde sus personajes – todos dibujados de perfil y sin efectos de volumen – desarrollan simultáneamente diversas actividades con las cuales se puede hilvanar una narrativa.

La muestra integra 16 acuarelas de Maya acompañadas por reproducciones realizadas sobre mantas bordadas por mujeres, desde la diáspora, o las montañas de Chalatenango.

Maya plasmó en sus acuarelas, las imágenes del país que ella recorrió en los años 30 y 40 junto a su padre, de esa manera es un recorrido de la mano de la artista, en un viaje etnográfico por los caminos de Cuscatlán, evadiendo las embestidas juguetonas del Torito Pinto, junto a la venta de chompipes y el burrito engalanado de guirnaldas entre los izotes, la cipotada golpeando la piñata de dulcitos de coco, pescadores tilapias en el río, pupusas de ayote junto a los payasos del circo, ollas de barro junto a la refajada del telar de cintura, las minutas de tamarindo, y finalmente un brindis con chaparro por los enamorados, que en un atardecer multicolor, se juran amor frente al altar.

Las imágenes son reproducidas con hilos multicolores, por bordadoras de Las Vueltas, departamento de Chalatenango, con edades entre 17 a 80 años, quienes han traducido las formas y colores de Maya en texturas y relieves, rescatando la memoria histórica a través del hilo. A este esfuerzo se suma la participación de Karla Valle, quien desde la diáspora aporta una mirada de nostalgia y conexión con su patria.

Maya, que es el seudónimo de María Teresa Salazar Lardé dejó de pintar en la década de los 80, justificando con todo candor su decisión al decir que “Dios le dijo que dejara de hacerlo”, recuerda un texto del Museo de Arte de El Salvador (Marte).

La muestra en coordinación con la Alianza Francesa, se produce en el marco de la Nuit Blanche, que este sábado 14 de marzo contará con diversas expresiones culturales. La invitación es hoy a las 7:00 p.m. en la Casa Marianne de la Alianza Francesa, en Calle y Colonia La Mascota Pasaje 2, casa 157, San Salvador. La entrada es gratis.

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