La Red de Sistemas de Alerta Temprana contra el Hambre (Fews Net) advirtió sobre una disminución en los ingresos económicos para los agricultores salvadoreños entre marzo y mayo de 2026 debido a una menor producción.
En su último boletín, enviado esta semana, señala que los ingresos en las zonas productoras de café disminuirán a medida que termine la corta del grano y se pase a los trabajos de mantenimiento, que son “mal remunerados”, en los próximos dos meses.
También en las zonas de cultivo de caña, continuó Fews Net, habrá una reducción en la superficie cultivada. Esto limitará la demanda de mano de obra, por “debajo de los niveles del año pasado”.
“Si bien las oportunidades laborales mejorarán ligeramente de junio a septiembre con la primera cosecha y la siembra de la segunda, los elevados precios de los alimentos básicos seguirán afectando los presupuestos”, indicó el informe de la institución, financiada por el Gobierno de Estados Unidos.
Fews Net agregó que los hogares pobres mantendrán una ingesta mínima de alimentos, sobre todo las familias salvadoreñas que dependen del trabajo jornalero. Esto será más agudo en Ahuachapán, donde enfrentan mayor vulnerabilidad, por lo que dependerán de “estrategias de supervivencia”.

Reducción en el consumo de alimentos
Ante ello, la institución prevé que, durante la temporada de escasez, aumente el número de personas en situación de estrés, bajo la Fase 2 de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF). Esta fase hace referencia a hogares que sufren inseguridad alimentaria leve o moderada, es decir, que pueden reducir el consumo de alimentos.
“En las zonas occidentales de subsistencia basadas en cultivos comerciales, la inseguridad alimentaria aguda se deberá principalmente a las limitaciones de acceso financiero, ya que los hogares experimentan descensos estacionales en los ingresos y una alta dependencia del mercado”, sostuvo el informe.
La primera cosecha de granos básicos —de mayo a septiembre— probablemente mejorará la disponibilidad y el acceso a los alimentos, aunque existe el riesgo de que los cultivos de subsistencia sean insuficientes para reponer las reservas alimentarias.
El informe insistió en que los hogares en Cabañas y Cuscatlán, así como en la zona costera y áreas periurbanas, enfrentarán una situación de consumo mínimo de alimentos hasta septiembre próximo.

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